El papel de Estados Unidos en la conformación del ALCA

  • Economía
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Como primera medida tenemos que para conformar el ALCA se presentan diferentes grupos de países en cuanto a nivel de desarrollo y tamaño, principalmente; si no, comparemos el tamaño del mercado de Trinidad y Tobago con el de Estados Unidos o el PIB percápita de Bolivia con el de Canadá. Las asimetrías son inmensas y esto representa serias dificultades a la hora de las negociaciones

En América existen grupos de integración como el MERCOSUR, TLCAN, CAN, AEC y diversos acuerdo multilaterales como el G-3 y bilaterales que podrían ayudar a la conformación del ALCA. Pero es evidente que hay un país protagonista por su importancia en el ámbito hemisférico y mundial, Estados Unidos. ¿Será que dentro de las prioridades de este país está la conformación del ALCA? Ó ¿Será simplemente otro elemento más en la estrategia global estadounidense?

Para hacerse a una idea sobre las anteriores preguntas se debe ver la importancia que representa América Latina en el comercio exterior estadounidense, la región ahora representa 19,5 por ciento de las exportaciones de Estados Unidos y 15,0 de sus importaciones. Exceptuando a Venezuela y México (debido a las importaciones de petróleo en su gran parte) tiene una balanza comercial de superávit con el resto de países de América Latina en donde los países que más aportan a este hecho son Brasil y Argentina. Estas cifras no son muy diferentes de las de 1970. Mientras tanto, el comercio de Estados Unidos se ha incrementado considerablemente con el norte y el oriente, ya que Canadá y Asia han pasado a ser sus principales proveedores y destinos de sus exportaciones. El intercambio comercial global de Estados Unidos con los países miembros de América Latina durante 1997 mostró una situación deficitaria, pero el desequilibrio de 5.100 millones de dólares representó apenas 2,8 por ciento del déficit total estadounidense.

De lo anterior tenemos que las discusiones pendientes con los países de América Latina y el Caribe no representan una prioridad en la política global de los Estados Unidos. Mas bien representan apenas una de las numerosas iniciativas bilaterales, regionales y multilaterales que los Estados Unidos ha emprendido en los últimos años; o mejor dicho: se puede esperar que Washington vea las negociaciones del ALCA como un elemento en el menú de las opciones políticas viables. Además, Si los negociadores estadounidenses creen que un problema determinado se puede tratar mejor a través de otros medios, ya sea a) bilateralmente, como la negociación de un tratado separado con el país en cuestión o un ABI o convenios sobre propiedad intelectual o b) multilateralmente, en el marco de la OMC o algún otro foro.

Por el momento, Estados Unidos está participando en doce importantes negociaciones, así como muchas otras iniciativas menores:

1. ALCA: donde participan 53 países del hemisferio.

2. Negociaciones Agrícolas: Con los miembros de la OMC.

3. Negociaciones del sector servicios: También con los miembros de la OMC.

4. Acuerdos Bilaterales de Inversión: Se han concluido 42 ABI desde 1982, 10 de los cuales son con países latinoamericanos.

5. Acuerdos de Información Tecnológica (I y II): Negociados bajo los auspicios del APEC y la OMC.

6. Libre Comercio en la región de Asia-Pacífico: Chile, México y Perú son miembros del foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC).

7. Negociaciones Sectoriales de Aranceles: Inicialmente negociadas en la APEC, luego se expandieron a la OMC.

8. Acuerdo Multilateral de Inversión: Inicialmente en la OCDE, pudiera abrirse a otros países y/o ser incorporado a la OMC.

9. Ingresos a la OMC: Principalmente países de Asia y el Medio Oriente.

10. Acuerdos de Reconocimiento Mutuo: Acuerdos bilaterales con la Unión Europea que contemplan el reconocimiento mutuo de estándares técnicos, resultados de pruebas, etc.

11. Asociación Económica Trasatlántica: Consistente en acuerdos bilaterales con la Unión Europea.

12. Acuerdos de NMF: Con Economías en transición (como Laos, Camboya y Vietnam).

Teniendo en cuenta el gran número de acuerdos en los que participa EU y los otros tantos que se encuentran en estudio, los países de América Latina no pueden suponer que cualquier concesión que les haga Estados Unidos se convertirá en solemne promesa única y permanente de acceso preferencial; por el contrario, el patrón de negociaciones sucesivas prácticamente garantiza que la mayoría o todos los compromisos hechos en estas conversaciones eventualmente serán igualados, y en algunos casos, incluso, pudieran ser superados, en ulteriores discusiones con otros socios. Evidentemente éste ha sido el patrón en los tres tratados de libre comercio que los Estados Unidos ha negociado hasta ahora, en los cuales las concesiones del TLCAN (negociado en 1991-92) fueron más allá de las contenidas en el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Canadá (negociado en 1986-87) el cual a su vez era un convenio más completo que el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos e Israel (negociado en 1984-85). Por otra parte, quizás no pase mucho tiempo antes de que los tratados regionales se engloben en el marco de la OMC. Por lo tanto la intención de Estados Unidos puede ser establecer un piso para próximas negociaciones.

Otro punto a tener en cuenta es, que Estados Unidos no puede ser muy benévolo en las negociaciones del ALCA porque tiene que sentar un precedente y guardar una imagen para futuras negociaciones. Lo que implica que las propuestas estadounidenses quizás no siempre contemplen asuntos de alta o determinada importancia para el intercambio comercial en el continente americano. Por ejemplo, los negociadores estadounidenses se opondrán fuertemente a permitir el uso sostenido de las “cuotas de proyección” para la industria cinematográfica u otras restricciones culturales, aunque éstas sean utilizadas por un país que tiene un mercado muy pequeño para películas o programas de televisión. La verdadera preocupación para los Estados Unidos es que este hecho no siente un precedente para que se conserven medidas similares en Europa (y especialmente en Francia).

Por último, tenemos que Estados Unidos, mientras por una parte presiona por la desmantelación de los aranceles en los demás países del hemisferio, por otra aumenta las barreras para-arancelarias a la entrada de los productos provenientes de estos países.

A manera de conclusión tenemos que la formación del ALCA no es la principal estrategia en lo que a política exterior de Estados Unidos se refiere. Los países latinoamericanos deberían primero pensar en diversificar su comercio exterior, fortalecer los tratados y convenios existentes y tratar debidamente sus asimetrías para de alguna manera, tener una mejor posición y poder hacer negociaciones conjuntas a la hora de formar el Área de Libre Comercio de las Américas; aunque el tiempo ya está muy avanzado con respecto a los acuerdos hechos en el marco de la OMC y tal vez para cuando el ALCA sea una realidad, se verá eclipsada prontamente por los acuerdos mencionados.

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Ruiz Fonseca Andrés Fernando. (2001, agosto 20). El papel de Estados Unidos en la conformación del ALCA. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/papel-estados-unidos-conformacion-alca/
Ruiz Fonseca, Andrés Fernando. "El papel de Estados Unidos en la conformación del ALCA". GestioPolis. 20 agosto 2001. Web. <https://www.gestiopolis.com/papel-estados-unidos-conformacion-alca/>.
Ruiz Fonseca, Andrés Fernando. "El papel de Estados Unidos en la conformación del ALCA". GestioPolis. agosto 20, 2001. Consultado el 14 de Junio de 2018. https://www.gestiopolis.com/papel-estados-unidos-conformacion-alca/.
Ruiz Fonseca, Andrés Fernando. El papel de Estados Unidos en la conformación del ALCA [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/papel-estados-unidos-conformacion-alca/> [Citado el 14 de Junio de 2018].
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