Necesidad de la orientación al profesional en formación en Cuba

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La orientación profesional ha sido objeto de investigación durante muchos años en Cuba y constituye hoy una prioridad dentro de la Educación Técnica y Profesional, por la necesidad de garantizar la cobertura docente en los centros politécnicos. El presente trabajo aborda la necesidad de fortalecer la orientación profesional pedagógica de los estudiantes durante toda su formación en la carrera universitaria, como vía para garantizar la culminación de sus estudios y emplearlos en la docencia.

Abstract:
The professional orientation has been investigation object during many years in Cuba and it constitutes today a priority inside the Technical Professional Education, for the necessity of guaranteeing the educational covering in the polytechnic centers. The present work approaches the necessity to strengthen the professional pedagogic orientation of the students during the whole time of the university career, as via to guarantee its studies.

“Creer en los jóvenes es ver en ellos, además de entusiasmo, capacidad; además de juventud, pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la patria, fe en la patria, amor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismo”.

Con estas palabras el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, expone su plena confianza en la juventud de hoy, como fieles relevos de los trabajadores de todas las esferas de la vida. A estos jóvenes la sociedad le ha dado infinidad de oportunidades de alcanzar una calificación profesional, acorde a las necesidades sociales entre las que se encuentra la tarea de ser maestro, por la alta demanda que reviste en la educación cubana actual.

Una vía para el logro de resultados cada vez superiores en su formación lo constituye, sin dudas, la sistematicidad en la orientación hacia la futura profesión pedagógica, como lo han hecho diversas generaciones de educadores cubanos, desde épocas anteriores, en busca de la formación del más joven relevo.

La orientación profesional en Cuba ha sido estudiada desde la época colonial (1511-1899) hasta la actualidad, por diversos investigadores de esta temática. De ahí que haya manifestado diferentes tendencias en su desarrollo, que han sentado sus enfoques, en los primeros años del siglo XX en dos aspectos fundamentales: la selección de la profesión y la motivación profesional.

De acuerdo con esto, en la bibliografía es posible encontrar una amplia variedad de trabajos desarrollados por diversos autores sobre esta temática, quienes la han definido en diversas formas, con marcado interés para la esfera docente-educativa de la Educación Técnica y Profesional, en busca de satisfacer las necesidades de fuerza docente laboral para sus instituciones.

Lograr la cobertura docente en el subsistema de la Educación Técnica Profesional constituye una imperiosa necesidad, que solo podrá alcanzarse si todos los niveles de dirección ponen de manifiesto el máximo de sus potencialidades en el trabajo de orientación profesional hacia el estudio de carreras pedagógicas por esos jóvenes.

La necesidad de una concepción de orientación profesional, que trascienda los sistemas informativos y propicie la participación del sujeto actual, de manera consciente e interactiva, complementada con acciones específicas, desarrolladas por todos los componentes de su colectivo pedagógico, contribuirá a lograr la estabilidad en las carreras pedagógicas de los estudiantes que ingresan por el estudio al nivel superior.

Se ha podido constatar que no todos los estudiantes que asumen el estudio de carreras pedagógicas, fundamentalmente en las especialidades técnicas, han transitado por los diferentes procesos establecidos en los niveles anteriores para afianzar en ellos la motivación e interés por la labor docente.

Esto trae consigo la desmotivación por los estudios y la deserción a penas inicia el curso escolar. Es evidente esta afirmación en las especialidades de eléctrica y mecánica, en que mayoritariamente los que matriculan en la Universidad de Ciencias Pedagógicas del territorio pinero, lo hacen con la idea de graduarse, pero no para desempeñarse como profesores en sus respectivas especialidades.

Aparejado a esto también ha influido la diversa procedencia de los docentes que han enfrentado la preparación de estos jóvenes, como parte del proceso de universalización, principalmente en la sede universitaria, a partir de que se ha necesitado de disímiles especialistas para asumir la docencia en la formación de los futuros profesionales.

Al contarse con su disposición para desarrollar la tarea sin haber adquirido una formación pedagógica, ha estado limitada la asunción con fortaleza de la orientación profesional pedagógica que demandan los estudiantes. De ahí que en los encuentros de sus asignaturas se carece, en cierta medida, de acciones orientadoras.

Para ello se requiere de un personal docente altamente calificado, capacitado y entrenado en la labor educativa e instructiva, quienes a su vez asuman la orientación a los jóvenes y adultos durante toda su etapa de formación como profesionales, partiendo de sus propias experiencias en la labor pedagógica.

Para el logro de esta preparación sistemática, juega un papel relevante el dominio y la aplicación que hagan los docentes de los conocimientos y habilidades relacionadas con los términos orientación, orientación profesional y orientación profesional pedagógica, en función de que se comprenda la necesidad de su aplicación durante todo el desempeño de los estudiantes, desde el inicio y hasta el final de sus estudios superiores.

Y ¿Qué sucede durante la etapa pre-ingreso a la educación superior?

La experiencia pedagógica acumulada dice de este proceso, que se alcanzan las mayores cifras de “motivados” por la labor del maestro en la enseñanza primaria y se va reduciendo en la medida que los estudiantes van transitando por niveles superiores de enseñanza. Esta realidad guarda estrecha correspondencia con el precepto martiano que plantea “…todo alumno que progresa es un maestro que nace”.

En el tránsito a la Secundaria Básica, aunque se le da continuidad a la formación de la motivación pedagógica de los estudiantes, ya la aspiración de los adolescentes no es la misma y la cifra de aspirantes se hacen más reducidas.

De ahí que haya que encaminar un trabajo más arduo por rescatar la motivación hacia la profesión educacional, durante el tránsito por los subsiguientes niveles, así como y el fortalecimiento de las acciones orientadoras ya dentro de la propia carrera pedagógica en la universidad.

La Educación Técnica y Profesional, donde cada institución politécnica tributa a la Educación Superior con los estudiantes que han optado por la carrera pedagógica según las especialidades técnicas, se convierte en su principal fuente de ingreso. En dichos centros se desarrollan las acciones de orientación profesional pedagógica diseñadas a partir de las indicaciones de un programa territorial, encaminadas por los miembros de dichas comisiones, con una estrategia que responde a la necesidad de ingresar al nivel superior los futuros profesionales.

Si no se tiene en cuenta que una vez que los estudiantes han ingresado a la carrera pedagógica seleccionada y no le se continúa brindando toda esa ayuda, cooperación, consejos e influencias como un proceso, se corre el riesgo de perder, al menos una parte de ese trabajo continuo y más aún a una parte de los que ingresaron al nivel superior.

A tal aseveración han llegado los autores, por su experiencia en la atención a los jóvenes de las carreras en las especialidades Agropecuaria, Mecanización, Mecanización agrícola, Economía y Construcción, durante los últimos cursos en la institución.

Haber participado en numerosas visitas de control a clases, con la intención de corroborar la marcha de la estrategia de orientación profesional; al desarrollo de los Entrenamientos Metodológicos Conjuntos por centros de la ETP; visitas de control a los politécnicos del territorio, intercambios con sus docentes y recoger los criterios de los estudiantes en formación, lo lleva a plantear la necesidad de poner en práctica un sistema de acciones más coherentes en que tengan participación directa todos los docentes que laboran con estudiantes, independientemente de su procedencia laboral.

El proceso de universalización ha traído consigo la prestación del servicio de un considerable número de profesores de todas las disciplinas, para poder dar continuidad a la formación de los futuros docentes, ubicados en la correspondiente sede universitaria.

Es una necesidad que se les adiestre en la estrategia de orientación profesional pedagógica, como parte del programa director establecido, el cual cumplen algunos docentes directos de la institución, pero no así por los docentes que proceden de otros organismos y no cuentan con esta arma ni las habilidades para su desarrollo, quedando limitada la función orientadora sobre los estudiantes en formación.

Muchos han sido los investigadores que han incursionado en el tema de la orientación profesional. Entre ellos se destaca M. Gómez (1994), al proyectarla sobre la base de la concepción de la educación de la orientación profesional de la personalidad como contenido de la educación.

J. L. Del Pino (1998), quien la ha considerarlo como una relación de ayuda al estudiante sobre la base del carácter problematizador del proceso docente – educativo para facilitar la conformación de su identidad profesional.

Z. Matos (2003), ha introducido la necesidad de ofrecer al educando vías, métodos, procedimientos y técnicas para la búsqueda y el encuentro de un lugar adecuado dentro del sistema de profesiones.

En estos aportes se destaca la relación de ayuda que se debe brindar a sus estudiantes durante el proceso docente-educativo, a partir de brindarles las vías y métodos adecuados para alcanzar la formación de su personalidad.

Es notable el hecho de que un grupo de autores coinciden en plantear que la orientación profesional es una relación de ayuda que se establece con los estudiantes para la selección de la futura carrera; sin embargo otros defienden el hecho de que es una actividad dentro de la práctica pedagógica. En consecuencia con ambas apreciaciones es notable que los estudiantes que ya han seleccionado su carrera en especialidades técnicas, adolecen de esta ayuda, la que solo puede ser saldada con la actividad pedagógica y la acertada orientación de sus profesores.

Otros autores definen la orientación profesional como un proceso de educación de la personalidad y un grupo de ellos la defienden como una función dirigida a la ayuda para la elección de una determinada esfera ocupacional o formación profesional. Como se puede apreciar, sus autores enmarcan la orientación profesional con determinados límites hasta la elección de la carrera en cuestión y dirigida a desarrollar aspectos en el orden personal, sin a penas encaminar a los educandos hacia el perfil ocupacional de su especialidad y cómo enfrentar la práctica laboral una vez egresados de los estudios superiores.

La práctica cotidiana ha demostrado que toda persona, en cualquier momento de su vida, necesita ser orientada para el cumplimiento de cualquier tarea y el logro de los objetivos que se proponga; de ahí el éxito para alcanzarlos. Extrapolando esta idea al plano escolar, los estudiantes del nivel superior requieren una continuidad y sistematicidad en ese sentido, que no debe concluir con la elección de la carrera universitaria en los grados anteriores.

El cumplimiento de las funciones de control, inherentes al contenido de trabajo de los autores, le ha permitido apreciar además, que no todo el personal docente encargado de transmitir los conocimientos a los estudiantes cumplen, a través de sus clases, con lo establecido en el Programa Director de Orientación Profesional Pedagógica, al considerarse por muchos de ellos que si ya el alumno está en una carrera universitaria, “se supone” que tenga su vocación definida y hayan recibido la orientación correspondiente para desempeñarse durante la carrera, sin prestar atención a lo que los conllevó a su elección.

En realidad, no todo el estudiante que arriba a una carrera pedagógica, procedente de un instituto politécnico, lo hace con la firme decisión de ser un futuro maestro o profesor, en muchos de los casos esa “vocación” se va desarrollando en la misma medida que transcurre la etapa de formación en la carrera pedagógica, desde el primer año de estudio. El grado de desarrollo depende directamente de las acciones de orientación, organizadas y planificadas que su colectivo de profesores efectúe a través de sus clases.

Para establecer los nexos necesarios entre lo que refieren diversos autores sobre la definición del término orientación, se propone el análisis de varios de ellos, en función de lograr un acercamiento común a su utilidad, en el proceso de orientación profesional pedagógica.

Para O. Lessire y J. González la orientación se ha definido como una actividad que se desarrolla con el fin de apoyar al individuo a analizar sus necesidades, diagnosticar sus posibilidades, estudiar la perspectiva que avizora para construir su proyecto de vida; y, acompañarlo en la ejecución de un programa para su desarrollo, con la intención de garantizar su adecuación al contexto histórico y cultural en el que le toque desenvolverse.

Esta definición deja claro que la orientación constituye un apoyo, por lo que al estudiante no se le puede dejar solo en su desenvolvimiento hacia el futuro. Es preciso guiarlo en todo su proyecto de vida, que para los efectos del investigador, esa orientación es intencionada y no alcanza su límite sino con la culminación de sus estudios.

Por su parte Del Pino, J. L. (1995) ha abordado la orientación como “la actividad científica de definir e implementar cómo ayudar con efectividad a alguien en un momento y un espacio dado para facilitarle el mayor nivel de crecimiento personal posible, según la etapa específica de desarrollo en que se encuentre y su situación social y personal concreta en la orientación educacional, y ese alguien es el alumno y el espacio es el ámbito escolar”.

Queda claro en ambos autores la intención de apoyar al individuo en el ámbito escolar, contribuyendo con ello al crecimiento de su personalidad de forma ilimitada, partiendo del diagnóstico de sus necesidades e incluso de las perspectivas al proyectar su vida futura, pero no lo acerca a como proceder hacia la futura profesión.

En función de la necesidad de solución a los problemas a que se enfrentan fundamentalmente los jóvenes al seleccionar su futura profesión, diversos autores han definido de las siguientes maneras la orientación profesional: “Se refiere a las actividades dirigidas a ayudar a las personas de todas las edades, en todos los momentos de su vida, a tomar una decisión sobre educación, formación y profesión y a gestionar su trayectoria profesional”.

Atendiendo a las finalidades que cumple la orientación profesional, otros autores defienden la premisa de su utilidad para el desarrollo de la identidad profesional, la autodeterminación y la preparación para la selección de la futura profesión.

Orientación profesional “significa la ayuda prestada a un individuo para resolver los problemas referentes a la elección de una profesión y al progreso profesional, habida cuenta de las características del interesado y de la relación entre éstas y las posibilidades del mercado del empleo”.

La Dra. Viviana González Maura (2004) define la orientación profesional: como “un proceso dirigido a lograr en el sujeto la autodeterminación profesional. Ello implica, por tanto, la necesidad de dirigir el proceso de orientación al desarrollo de la esfera motivacional y cognitiva de la personalidad del sujeto, es decir, de conocimientos, habilidades, motivos e intereses profesionales y lo que es muy importante, el desarrollo de la autovaloración del sujeto y de cualidades de la personalidad, tales como: la independencia, la perseverancia, la flexibilidad; que le permitan una elección profesional determinada”.

Es este sentido el estudiante universitario, que ya ha realizado su autodeterminación profesional y se encuentra en plena formación pedagógica necesita, junto al desarrollo de su esfera cognitiva, que se direccione en él todo un proceso de orientación al desarrollo de la esfera motivacional, que a juicio del autor, debe ser planificado con carácter individual y colectivo; organizado, dirigido y controlado, para poder medir periódicamente y hasta el final de la carrera, su evolución pedagógica.

El investigador Jorge L. del Pino Calderón, al referirse a la orientación profesional en la Educación Superior, la define como la relación de ayuda que establecemos con los estudiantes para facilitar el proceso de desarrollo de la identidad personal del mismo a través de diferentes técnicas y vías integradas al proceder educativo general, según la etapa evolutiva y la situación específica en que se encuentre”.

En este sentido juega un papel primordial el conocimiento que tenga el profesor de las particularidades diagnosticadas en sus estudiantes, del estudio del expediente acumulativo, la caracterización individual y del grupo, así como su participación en la entrega pedagógica. El dominio y aplicación de las acciones de la estrategia pedagógica concebida para el grupo debe ser generalizado, al constituir un instrumento de trabajo para la planificación de las clases y a través de ellas, darle cumplimiento a las tareas de orientación profesional concebidas.

En estrecha relación con el contenido de la orientación profesional pedagógica, que establece el desarrollo de la esfera afectiva y cognitiva, además de la educación y el desarrollo de las características de la profesión pedagógica y de su ejercicio, es importante para el colectivo de docentes el dominio y aplicación de sus diferentes momentos, del diagnóstico psicológico de cada uno de sus estudiantes y su seguimiento, en función de darles continuidad al fortalecimiento de la motivación y el interés por la profesión; todo ello en estrecho vínculo con la familia, la escuela y la sociedad.

Se ha definido entonces la orientación profesional pedagógica como “el sistema de influencias políticas, psicológicas, pedagógicas y sociales que tiene como objetivo pertrechar a los niños y jóvenes con los conocimientos, sentimientos y actitudes necesarios para que una vez llegado el momento, estos sean capaces de elegir una carrera pedagógica con plena convicción, de acuerdo con las exigencias y necesidades del país y sus intereses personales, mantenerse en ella y actuar de forma consecuente una vez graduado”.

Del análisis realizado a las definiciones brindadas por diversos investigadores se deriva que la orientación como tal se puede aplicar a todas las personas, independientemente de la edad, por lo que incluye a niños, jóvenes, adultos y ancianos; de la misma manera, esa ayuda se destina a resolver determinadas situaciones en que se ven inmersos los individuos en la solución de problemas para la selección de una profesión o empleo.

La disponibilidad de dichas orientaciones es ilimitada, por lo que brinda oportunidades a todos por igual en el desarrollo de la personalidad, mediante un proceso continuo, aplicable en todo momento del proceso orientador, donde el o los beneficiados tienen a su alcance la asesoría necesaria para emprender la elección profesional, de forma libre, cuya autodeterminación ha pasado por todo un proceso ininterrumpido en la toma de conciencia hacia la futura labor.

Juega un papel decisivo en la toma de decisiones el nivel de autodeterminación del sujeto; su autovaloración y convencimiento ante la elección de la profesión futura. Es aquí donde redunda la problemática en el estudiantado, una vez que tomó la decisión de incorporarse al estudio de una carrera pedagógica para lo cual les falta motivación y orientación profesional, más que el interés por la profesión técnica de que proceden.

¿Qué posibilidades tienen los estudiantes que ingresan a las carreras pedagógicas, interesados en graduarse de una especialidad, pero carentes de motivación por la profesión, ante los retos de la sociedad de formar al personal docente que se necesita en estos tiempos?

La educación cubana goza de un elevado prestigio nacional e internacionalmente, ganado por la gran obra emprendida desde el mismo triunfo revolucionario, en enero de 1959 y la Campaña de Alfabetización desarrollada en el país desde los primeros momentos del triunfo. Por ello el reconocimiento a la labor de los educadores cubanos es uno de los logros de estos tiempos. De ello tienen conciencia todos los estudiantes, como objetos y sujetos del proceso docente- educativo que se desarrolla en las Ciencias Técnicas.

El Sistema Nacional de Educación y el subsistema de la Educación Técnica y Profesional tienen bien diseñados los planes de formación del personal docente que se necesita, al contar con toda la experiencia acumulada, una red de centros educacionales dotados de la tecnología mínima necesaria, medios audiovisuales y sobre todas las cosas, con docentes altamente calificados en la labor educacional y capacitados para contribuir a:

• La creación y aplicación de un sistema de acciones para elevar la motivación pedagógica, como parte de la estrategia de orientación profesional en que cada uno de los docentes incida de manera integral a través de sus clases, y vía eficaz para el logro de la motivación de lo educandos hacia la labor pedagógica y con ella garantizar la permanencia de los estudiantes en formación durante toda la carrera.

• El desarrollo de actividades diferenciadas con los estudiantes, en correspondencia con el diagnóstico inicial, propiciando su preparación y estimulación hacia la formación de valores profesionales.

• A partir de lo planificado en el sistema de acciones, realizar conversatorios con pedagogos connotados, en función de conocer sus experiencias, aportes al sector educacional y nivel de comprometimiento alcanzado en su labor docente-educativa.

• La realización del estudio de la biografía de las principales figuras pedagógicas de Cuba, el territorio y la profesión.

• Proyección de actividades docentes con carácter investigativo acerca del quehacer pedagógico del profesor.

• Exposición de los mejores resultados de los concursos, investigaciones, emulaciones, actividades, como recopilador de las memorias y experiencias adquiridas y vividas.

• Debates de filmes de corte pedagógico, en que se resalte el mensaje que deja su contenido para su futura labor docente.

• Realización de concursos sobre conocimientos pedagógicos elementales y acerca de la vida y obra de pedagogos.

• Hacer sentir a cada estudiante que con su incorporación a una carrera pedagógica se está enfrentando al cumplimiento de una de las tareas más hermosas para la sociedad y que sientan por ello el reconocimiento de su comunidad.

• Se propone como posible vía de solución ya probado en la práctica, que el trabajo político-ideológico sea el hilo conductor del proceso de orientación profesional, en función de comprometer a los incorporados a las filas de docentes de especialidades técnicas con su continuidad de estudios, en correspondencia con las necesidades del territorio, así como su materialización incondicional por los docentes.

• La creación de un Buró de Información Pedagógica Profesional y su operatividad permanente en la universidad, de hecho puede convertirse en una acción que contrarreste la deserción de estudiantes, para lo cual se precisa brindar todo el apoyo necesario al personal que lo integra, por especialidades, que de manera general, los que tienen esa función, no tienen la preparación para brindarla atención especializada a los que se forman en carreras técnicas. De esa manera ellos podrán recibir y atender a los estudiantes y profundizar en la orientación profesional pedagógica que ellos necesitan en correspondencia con su perfil ocupacional.

• Mantener actualizada la página Web de la institución pedagógica es una vía muy efectiva para que todos los estudiantes y el personal interesado tenga un nivel de actualización del desempeño del personal docente de la Educación Técnica y Profesional del territorio. En la actualidad los datos o elementos que la conforman para dicho subsistema, no aportan lo suficiente para la labor de orientación profesional que se requiere.

En consecuencia con esto, se pierde la sistematicidad de mantener la orientación de los jóvenes por la carrera y en muchos casos los estudiantes se desvinculan y no se le ha dado el tratamiento preventivo.

La práctica diaria demuestra que se hace necesario un trabajo persuasivo, de convencimiento con los estudiantes que arriban, de manera que a la vez que sus profesores sostienen los encuentros para las clases, los orienten profesionalmente, con el objetivo de garantizar el relevo en esas especialidades.

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Hernández Rondón Jesús Ramón. (2011, mayo 5). Necesidad de la orientación al profesional en formación en Cuba. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/orientacion-profesional-formacion-cuba/
Hernández Rondón, Jesús Ramón. "Necesidad de la orientación al profesional en formación en Cuba". GestioPolis. 5 mayo 2011. Web. <https://www.gestiopolis.com/orientacion-profesional-formacion-cuba/>.
Hernández Rondón, Jesús Ramón. "Necesidad de la orientación al profesional en formación en Cuba". GestioPolis. mayo 5, 2011. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/orientacion-profesional-formacion-cuba/.
Hernández Rondón, Jesús Ramón. Necesidad de la orientación al profesional en formación en Cuba [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/orientacion-profesional-formacion-cuba/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
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