Mujeres en los espacios de política local en Argentina

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n las dos últimas décadas del siglo XX se produce una nueva concepción, en Argentina y otros países latinoamericanos, de los estados municipales en virtud de procesos reformistas que involucran cuestiones sustantivas tales como desarrollo, autonomía, descentralización, desconcentración y técnicas de gestión; se reconoce a dichas esferas locales como las instancias de gobierno más cercanas a la comunidad y por lo tanto más efectivas y próximas a hacer realidad una verdadera participación ciudadana en la gestión pública.

Una larga trayectoria, básicamente muy intrincada en lo institucional, han debido transitar los gobiernos locales para lograr esos cambios, asimilarlos y procurar su fortalecimiento, reconocido como la actualización, multiplicidad y humanización de sus tareas tradicionales.

El moderno enfoque y revalorización de los municipios en todos sus aspectos trae aparejado transformaciones elocuentes dentro de su significación, plasmadas en sus estructuras orgánico-funcionales, en sus decisiones políticas, en sus planificaciones y puesta en marcha de nuevas gestiones dentro de su ejido local y en su vinculación con otras localidades o regiones. Algunas de las mutaciones comprenden íntegramente a las áreas de gobierno, servicios públicos, infraestructura, recursos humanos, etc. y, primordialmente en el aspecto social, se deben al mayor protagonismo que han adquirido los movimientos femeninos luego de muchos años de demandas y luchas por el reconocimiento de sus derechos ciudadanos y políticos dentro de ellos.

Pero estas transformaciones, avances y conjunciones entre poder local-participación – democracia – ciudadanía – mujeres que gradualmente se están materializando en muchos municipios argentinos, no se producen palpablemente en la capital homónima en la provincia de Santa Fe. La ciudad de Santa Fe que posee aproximadamente 450.000 habitantes incluyendo los distritos costeros de Alto Verde, La Guardia y Colastiné, es el lugar físico donde sus habitantes plasman su relación con el destino y con el mundo de las cosas, donde realizan sus labores y tienen un orden familiar que componen la trama de sus vidas.

Desde el ejecutivo local se pregona que la ciudad son todos y cada uno de sus ellos que participa de su realidad cotidiana, al cual le aporta en su modo y en la medida que le es propio y particular. Este trabajo persigue mostrar desde una perspectiva de género que dicha participación no es tal, que hay una falta de representatividad de las mujeres en los cargos electivos y designados del gobierno local, y de organizaciones intermedias vinculadas directamente con el ejecutivo, que hay una carencia de proyectos que las contemplen e involucren directamente, lo que agranda la brecha de género tanto en la toma de decisiones políticas municipales como en la implementación de las mismas.

2- Nuevo Poder Local

Las ciudades son lugares de memoria donde tiempo, espacio y razón son rasgos significativos que dan forma a una expresión de identidad local. En esa memoria los municipios realizan labores -algunas desde hace siglos- sin que estas cambian en su esencia, y en la mayoría de los casos están estancadas en los quehaceres del estado colonial. La limitación exclusiva a faenas ligadas con la provisión de servicios básicos, olvidándose de que quienes hacen posible la vida diaria -léase los habitantes- impiden tener una visión más amplia de la gestión pública direccionada hacia la comunidad, siendo que esta se encuentra articulada rectamente con el bien común, o sea con la asociación de circunstancias de la vida social por medio de las cuales la sociedad, la familia y hombres y mujeres consiguen su plenitud y desarrollo.

2.1- Municipios y comunas santafesinos

Las localidades de la Provincia de Santa Fe están diferenciadas normativamente por la cantidad de habitantes que poseen. “Todo núcleo de población que constituya una comunidad con una vida propia, gobierna por sí mismo sus intereses locales … las poblaciones que tengan más de 10.000 habitantes se organizan como Municipios por ley que la legislatura dicte en cada caso, y las que no reúnan tal condición se organizan como Comunas. La ley fija la jurisdicción territorial de municipios y comunas y resuelve los casos de fusión o segregación que se susciten.” (Constitución de la Prov. de Santa Fe, art 106) reza la Carta Magna provincial.

Ellos son organizados por legislaciones propias fundadas:

a) en base a un gobierno dotado de facultades propias, sin otras intrusiones sobre su condición o sus actos que las instituidas por la constitución;

b) en la totalidad de atribuciones suficientes para lograr una eficaz gestión de los intereses locales; y

c) en un sistema de autoridades constituido por un Intendente y un Consejo municipal (en caso de municipios), y

d) una Comisión comunal conducida por un Presidente comunal (en caso de comunas), todos elegidos por el pueblo.

El gobierno central los provee de recursos financieros provenientes de gravámenes directos o indirectos que recaude la Provincia con un mínimo de cincuenta por ciento del producido del impuesto inmobiliario, amén de que tanto municipios como comunas pueden recaudar y disponer libremente de recursos propios provenientes de las tasas y demás contribuciones que establezcan en su jurisdicción. (Cfr. Constitución de la Prov. de Santa Fe,: art 107).

Es decir, que un municipio pasa a ser una verdadera entidad libre y soberana, con una vida propia en los contextos políticos, productivos, administrativos, culturales, etc. sin, claro está, que prescinda totalmente del gobierno provincial, básicamente en lo referido al aspecto económico en materia de coparticipación.

Los procesos de descentralización política y administrativa que el poder ejecutivo provincial santafesino ha implementado en forma gradual, tienen dentro de sus objetivos la adquisición, por parte de municipios y comunas, de un mayor grado de autonomía y un paulatino aumento en la capacidad real de poder de cada uno de ellos. “La descentralización es, en todo caso, un instrumento para implementar y ejecutar políticas y programas. Se traspasan funciones y servicios que eran tradicionalmente administrados por el Estado central, hacia lo local.” (Bruera- Gonzalez, 1997).

Son en realidad estos procesos, medios para construir un proyecto político, democrático y participativo concordante con las políticas implementadas por el gobierno nacional y las nuevas tendencias de reformas del estado. Lo que el gobierno provincial hace es asumir “…la autonomía de unas unidades territoriales pequeñas: los municipios.Una autoridad sobre un distrito, que generalmente abarca a una ciudad y el área rural circundante”. (Bareiro Line, 2003, Unidad 3) a las cuales les delega funciones y desconcentra servicios que anteriormente no lo hacía. Las políticas de transferencias hacia los gobiernos locales de cuestiones incumbidas con salud, educación, medio ambiente y seguridad son determinadas por el ejecutivo provincial y su implementación no siempre es abrupta sino de manera escalonada siguiendo un ordenamiento debidamente planificado. Esa progresiva pero muy lenta reforma del estado provincial conlleva a una secuencial y sosegada reforma también de los estados municipales.

2.2- Municipalidad de Santa Fe

La municipalidad capital de la provincia no está exenta de todos estos procesos y consecuentemente transita por una modernización signada por la reconversión productiva y por los cambios en la matriz estatal con políticas descentralizadas, teniendo injerencia directa con las resoluciones de los problemas de sus vecinos, así como los actores de la sociedad civil y del mercado local. Las nuevas tendencias encaradas por las 2 últimas gestiones de gobierno estuvieron directamente influenciados por las dimensiones multiactoral y multicausal de desarrollos reformistas en el territorio local y por la impredecibilidad y perturbación de sus contextos, sumados al valor asignado a administración de recursos.

Con todo ello se elaboró –a similitud de otros municipios- un Plan Estratégico del cual tomaron parte numerosas instituciones públicas y privadas, logrando constituir un espacio compartido y un compromiso para la acción entre sus diversos actores. Re-zonificación del territorio, desarrollos barriales dirigidos, descentralización de servicios a cargo de unidades ejecutoras menores, modelos de seguridad vecinales, creación de instituciones ciudadanas, etc., conforman parte de las propuestas que se desean implementar para difundirse en los nuevos contextos del siglo XXI.

3- Sociedad Civil y Participación

Con todos estos cambios, es dable preguntarse como participa la sociedad santafecina en todos estos procesos de reformas del estado local?. En una breve reseña histórica se rescata que durante el medioevo los municipios se rigieron por su Carta Pública o Fuero denominándose a sus habitantes como “pobladores” o “vecinos”, los que estaban vinculados con la autoridad a través de la propiedad, la residencia y el pago de tributos, el que era severamente exigido. Con el paso de los siglos, al hacerse mas grandes las ciudades en los procesos colonizadores en Latinoamérica fue más estricta la vigilancia de los cumplimientos fiscales y la vida de hombres y mujeres estuvo signada por “un férreo control en sus relaciones por parte del estado colonial en cualquiera de sus formas y, sobre todo, de la iglesia católica.” (Bareiro Line, 2003,Unidad 3). Por esos años la participación de vecinos se realizaba en los Cabildos aunque quienes lo integraban eran solo ciudadanos adinerados y pertenecientes a familias influyentes de la sociedad.

En Santa Fe ya en 1873, se vio la factibilidad de nombrar Comisiones de Vecinos en las parroquias para que ayuden con el trabajo de las municipalidades en la ejecución de las Ordenanzas (básicamente eran colaborar con barrido y limpieza de las calles). Posteriormente se les solicita que intervengan en asuntos de vialidad, seguridad y moralidad pública, ampliándose las peticiones a los vecinos para que colaboren en la organización de los servicios de asistencia social, cultura popular, desagües, alumbrado público, creación y atención de bibliotecas, difusión del conocimiento, educación deportiva, etc. En definitiva se les solicita que estudien los problemas propios de su barrio, porque nadie mejor que sus residentes están en conocimiento de sus necesidades y en condiciones de proponer soluciones.

En las dos últimas décadas del siglo XX con la mayor apertura popular democrática, se formaliza la creación de nuevas entidades comunitarias y se da cabida a diferentes “procesos de articulación entre los intereses públicos y los intereses comunitarios, que se encontraron en programas y proyectos aplicados concretamente en el territorio de la ciudad, aunque muchas veces desaprovechando o superponiendo recursos y esfuerzos, en servicios que si bien dan respuestas a las necesidades de asistencia más urgentes de las poblaciones pobres” (Gob. Municipal de Santa Fe, 2002).

La crisis económica nacional con el consiguiente crecimiento de la pobreza produjeron una agudización de la crisis social local, un creciente resentimiento en las “relaciones entre vecinos, se restringió la integración de los habitantes a las organizaciones populares, etc., situación que encierra en sí otro problema mucho “más grave como es la desarticulación y la fragmentación de los sectores sociales, cuestión que no se resuelve únicamente con recursos económicos” .(Gob. Municipal de Santa Fe, 2002).

Actualmente hay 78 Asociaciones Vecinales Barriales que han conseguido su reconocimiento por la delimitación de su jurisdicción sobre el territorio concreto y por la personería jurídica que les fuera otorgada por el organismo de competencia provincial. En su gran mayoría ellas fueron creadas por medio del reclamo concreto y reivindicativo más primario, tales como luz, agua potable, mejorados de calles, provisión de servicios públicos, etc.

A pesar de esta gran cantidad de vecinales y otras instituciones intermedias, se reconoce desde el ejecutivo local que existe una falta de espacios de encuentro propios de la sociedad civil, que permitan coordinar tareas, diseñar propuestas, fructificar los escasos recursos existentes. Igualmente se resalta la inexistencia de políticas de capacitación de los recursos humanos que participan en las organizaciones de la comunidad, y el desaprovechamiento de organizaciones comunitarias ligadas de manera dependiente a las políticas de asistencia y promoción del sector público creadas a partir de los planes y programas de coyuntura, que al finalizar su aplicación desaparecen.

3.1- Sociedad-municipio-mujeres

Dentro de la sociedad civil un rol inapreciable desempeñan las mujeres. Ciertamente, los gobiernos locales, por la proximidad con sus ciudadanos, están cambiando su acción paternalista de trabajar para ellos, por otra muy participativa que es trabajar con ellos, y es aquí donde radica la fortaleza de lo que se denomina participación ciudadana. Muchos son los procesos de reforma estatal que se están llevando adelante pero sin duda que ”..una de las transformaciones más significativas se refieren al aumento del poder de los municipios en tanto espacio promisorio (pero no exclusivo) para el desarrollo de la ciudadanía femenina y la participación política de las mujeres” .(Bareiro Line.2003,Unidad 2). En el mismo sentido Bruera expresa que “a pesar de lo inacabado y de las diferentes fórmulas y profundidad que ha asumido la descentralización, es posible observar de modo concomitante, los cambios en la participación de las mujeres en los ámbitos locales.

Sin duda, no se trata de que la descentralización sea la explicación única de este fenómeno, sino de reconocer que dentro de ese proceso se abrieron espacios a una nueva representación de las mujeres.” (Bruera- Gonzalez, 1997). No será que Poder Ejecutivo provincial al delegar y transferir funciones a los municipios santafesinos, está directamente ampliando las posibilidades de participación ciudadana y de allí que exista una mayor presencia femenina?. Sucederá que en cada una de las unidades ejecutoras, de bienes, de servicios o de ganancias las mujeres pueden llegar a convertirse en nuevos actores sociales con iniciativa y solvencia, para intervenir de manera efectiva en la gestión pública a nivel local?

Sociedad-municipio-mujeres son términos muy ligados. La posibilidad de intervención en el municipio desde una perspectiva femenina se produce cuando se inician gestiones por el logro de una equidad en el marco de transformaciones políticas, lo que representa un desafío y una nueva competencia para las mujeres. La sociedad civil a través de las mujeres debe procurar “el desarrollo de estrategias que permitan a este colectivo compartir con los hombres el espacio público, incluyendo los diferentes ámbitos del Estado”. (Bareiro Line, 2003, Unidad 2).

Si bien, “las mujeres nunca fueron totalmente excluidas de la vida pública, la forma en que se produjo su inclusión se basó, con la misma firmeza que su posición en la esfera doméstica, en creencias y prácticas patriarcales.” (Di Stefano, Friedman y otros. 1996:17) . La mujer como componente de la sociedad civil y como ciudadana de un municipio debe integrarse al mismo más allá de la falta de espacios o exclusión y con una tenaz lucha debe realizar acciones directas dentro del ejido municipal las que no se deben circunscribirse sólo a él sino que deben buscar integrarse con otras localidades del país y del mundo.

4- Participación femenina en el municipio santafesino

“Cuando la mayoría de las mujeres son amas de casa y la oferta política se centra sólo en los temas que afectan al mundo público, en el que las mujeres están ausentes, se puede afirmar que la política no las busca como interlocutoras…Esta estructuración de la política en masculino explica fenómenos tales como la menor participación electoral femenina, las diferencias en las opciones políticas que se eligen…de hecho la participación política de las mujeres aunque inferior a la masculina, es mucho mayor de lo que cabría esperar en un grupo tratado como marginal a la política…” (Astelarra, Judith. 2002).

La participación local de la mujer debería tener un lugar en igualdad de condiciones a los hombres. Sin embargo no es así y en el municipio ellas son resaltadas cuando se enuncia a las “mendigas de la calle” -sobre todo después de las terribles inundaciones- que caminan por horas recorriendo los hogares para pedir comida, o se paran en los semáforos para implorar dádivas a los automovilistas, o son incluidas en grupos de riesgo, tales como “el de las madres menores de 20 años, no sólo en términos de salud materno-infantil sino también por el problema social del embarazo adolescente. En los barrios suburbanos se estima que alrededor del 30% de los nacimientos corresponden a este grupo” (Gob. Municipal de Santa Fe, 2002).

Se las destaca negativamente por ser madres solteras o por representar el 35% de las jefas de hogar y en general en los hogares pobres donde tienen hijos a cargo. Cuando se aborda la problemática de la inserción laboral en el municipio, se las diferencia de los hombres por la gran disparidad de oportunidades entre sexos. Dice Miguel Bittar sobre el mercado laboral de Santa Fe: “Las mujeres son quienes más se ven perjudicadas ante la precarización laboral.

En 1991 un 4% de ellas se encontraban en esta situación, hoy esta brecha ha crecido al 30%. Así también mientras que en el 2000, el 52,1% de las mujeres trabaja en negro, en 1991 lo hacía el 38,3%, trepando en los barrios suburbanizados este porcentaje a más del 85% de las mujeres, dado que este contingente es casi exclusivamente personal no-calificado que pertenece al servicio doméstico” (Bittar Miguel, 2001).

Todas estas circunstancias retrotraen la participación de las mujeres en el quehacer cotidiano del municipio, incluso mientras que en otras ciudades hay ya una creciente actividad de la población femenina “hacia adentro” de la jurisdicción con el fin de incorporar el enfoque de género en las políticas públicas no ocurre lo mismo en la ciudad santafesina.

Se hacen necesarias una serie de estrategias para lograr su reconocimiento a nivel local comenzando por formar asociaciones de mujeres que no dejen de bregar por ocupar mayores espacios. De esa manera cada acción que se realice tendrá “implicaciones importantes en lo que se refiere a las posibilidades de los grupos de influir sobre las decisiones municipales. Esto depende de múltiples factores: capacidad de lobby, presencia pública, significación política, etc.” (Bruera- González, 1997).

4.1- Mujeres en asociaciones y juntas barriales

En las asociaciones barriales de la ciudad –ya se manifestó que hay 78 vecinales- los vecinos eligen sus representantes por medio de una convocatoria general y luego aquellos, como Institución, la administran tratando de conseguir de las autoridades municipales que sus demandas sean oídas en pos de los habitantes del barrio. Durante el año 2000 se implementaron además el Consejo de Seguridad Barrial y las Juntas barriales se han constituido en muchos barrios, reuniéndose las Asociaciones Vecinales, fuerzas policiales, fuerzas vivas, y vecinos, tratando entre todos de buscar las respuestas y soluciones al creciente flagelo de la inseguridad.

Tal vez sea aquí donde se ha encontrado el mayor protagonismo femenino en el ejido local pues muchas de las asociaciones vecinales y juntas barriales están encabezadas por mujeres que a su vez cuentan con la colaboración exclusiva de otras mujeres. Dicen las recomendaciones de la CEPAL que: “únicamente si las mujeres se incorporan de manera activa en la vida pública podrán satisfacer sus propias necesidades económicas, sociales y culturales, sino también para contribuir como ciudadanas de pleno derecho.

Esta incorporación deberá hacerse sobre la base de formas de representación política acordes con una concepción del desarrollo que no ignore lo privado y considere las diferencias de género”. (CEPAL-UNIFEM, 1995:11).

Específicamente se ha detectado que son en las vecinales de los barrios más carenciados donde las mujeres tienen una fuerte presencia pues se encargan de tareas que bien pueden ser las mismas que desarrollan en sus hogares. Esto es: dar la merienda a chicos del barrio, tener un costurero para arreglar ropa donada que luego es regalada a los vecinos, colaborar en la enseñanza primaria a los que tienen dificultades de aprendizaje, etc. Que fenómeno tan singular este.

Será que “la feminización de la pobreza como problemática específica .. impacta tanto las formas y contenidos de la participación de las mujeres, como las políticas y programas que se implementan desde diferentes ámbitos”? (Bruera- González, 1997), o será que se produce “una prolongación del rol familiar de las mujeres en el resto de las actividades sociales…ciudado y socialización de los pequeños, atención cotidiana de necesidades tanto materiales como afectivas…” (Astelarra Judith, 2002:7).

No obstante ello se hace necesario destacar que en las 78 Asociaciones Vecinales reconocidas (o sea con personería jurídica) también se nota las diferencias de género en los cargos de presidentes pues la mayoría tienen en dichos cargos a hombres. Hay 66 asociaciones dirigidas por hombres (83%) y 12 por mujeres (17%).

4.2- Mujeres en cargos electivos

Uno importante (o no) avance de las mujeres en las últimas décadas del siglo XX en materia electiva, fue la adopción en Argentina del Sistema de Cuotas Electorales, con el propósito de acrecentar el número de mujeres en los sitios de poder y decisión en las instancias de legislación nacionales, provinciales y de gobiernos locales. Esto ha sido un logro o una necesidad que han tenido los movimientos de mujeres al verse obligadas a acudir a un autoridad legal para ejercer un derecho, “o sea que la ubicación de las candidatas se haga de manera alternada, pasando un candidato, ya sea iniciando la lista o desde el 2do. lugar, de manera que las mujeres estén en sitios con posibilidad real de elección y no al final de las listas, sólo como relleno o para cumplir una formalidad “democrática”. (Utreras Rosario, 2001)

En el caso particular del municipio santafesino, en este sentido se rige por la Ley provincial Nº 10802 –que además de adherir a la Ley Nacional- en su artículo 1 reza: “En toda lista de candidatos que presenten los Partidos Políticos para elecciones Provinciales, Municipales, Comunales y/o Convencionales Constituyentes, la tercera parte como mínimo, estará compuesta por mujeres en forma intercalada y/o sucesivas, entendiéndose en la totalidad de las candidaturas titulares y suplentes, con posibilidades de resultar electas, cualquiera sea el sistema electoral que se aplicare. (Ley Provincial Nº 10802, 1992)

A pesar de ello y acorde con las últimas elecciones de autoridades para cargos de intendentes e integrantes de concejos municipales y comisiones comunales la composición del Concejo Deliberante de la ciudad de Santa Fe está conformado de la siguiente manera:

Composición del Concejo de la Municipalidad de Santa Fe

Bloque

Total

Varones

Mujeres

Justicialista

13

9

4

UCR_Alianza

5

4

1

Encuentro para Santa Fe

2

2

0

Socialista

1

0

1

Frente Jubilados

1

1

0

Eva Perón

1

1

0

Frente Grande

1

1

0

German Abdala

1

1

0

TOTALES

25

19

6

Al haber transcurrido ya un tiempo de la elección y consecuentemente haberse producido algunos cambios en el Concejo, de dichos cambios y de la observación del cuadro se puede inferir que:

a) se ha respetado en la elección la ley de cupo femenino;

b) salvo en un bloque, en todos los demás han sido los varones quienes encabezaron las listas respectivas;

c) los cargos electos han quedado formados originariamente por un 76 % de hombres y 24 % de mujeres;

d) en la actualidad, el porcentaje ha variado por haber salido 2 varones y 3 mujeres por motivos diferentes de sus bancas;

e) las mujeres reemplazadas pertenecen al bloque mayoritario;

f) tanto unos como otros han sido reemplazados por quienes eran suplentes o seguían en las listas de sus bloques;

g) las 5 nuevas bancas han sido ocupadas por hombres;

h) la actual composición del Concejo es 22 hombres (88%) y 3 mujeres (12%)

Consecuencia: esta representatividad tan dispar en el organismo deliberante local hace que la incidencia femenina NO sea sustantiva dentro de las decisiones que en materia de género pudieren llegar a tomarse.

4.3- Mujeres en cargos designados

En la provincia hay una escasa presencia de mujeres en cargos políticos designados por las máximas autoridades (intendentes y presidentes comunales) según corresponda. Los Municipios mayoritariamente poseen estructuras orgánicas de tipo similar en cuanto a las unidades institucionales que ellos poseen, ascendiendo o no a rangos de Secretarias o Subsecretarias algunas áreas sustantivas, acordes a los criterios políticos de turno en cada gobierno local. En ellos, la brecha de género es muy grande: 16 varones y 1 mujer en un municipio del norte provincial, 14 varones y 2 mujeres en otro del centro-sur, etc.

Posiblemente la falta de asociaciones de mujeres consolidadas en los municipios provinciales sean una de las causales de esa nula presencia en cargos designados. En particular en la municipal de la ciudad capital provincial, si bien la equidad debería ser un ejercicio diario, el cuadro siguiente muestra las diferencias radicales que existen en los cargos políticos designados en ella:

 Composición del gabinete municipal

NOMBRE DEL CARGO

OCUPADO

VARON

POR

MUJER

Intendente

X

Secretario de Gobierno y Cultura

X

Secretaria de Hacienda y Recursos Humanos

X

Secretario de Obras Públicas

X

Secretario de Servicios Públicos

X

Secretario de Promoción Comunitaria

X

Secretario de la Producción

X

Secretario de Planeamiento Urbano

X

Fiscal Municipal

X

Subsecretario de Gobierno

X

Subsecretaria de Cultura

X

Subsecretario de Hacienda

X

Subsecretario de Obras Públicas

X

Subsecretario de Asuntos Hídricos

X

Subsecretario Legal y Técnico

X

Subsecretario de Promoción Comunitaria

X

Subsecretario de Medio Ambiente

X

Subsecretario de Transporte

X

Subsecretaría de Planeamiento

X

Presidente Caja de Jubilaciones Municipal

X

Tribunal de Cuentas. Composición (3 integrantes)

XXX

TOTALES

21

2

Del análisis del cuadro se observa que hay en la faz funcional 8 Secretarías, 10 Subsecretarías y puestos políticos claves (Fiscalía, Tribunal de Cuentas, Caja de Jubilaciones) que corresponden a unidades de organización importantes para el desenvolvimiento político del gobierno local. También es necesario destacar que el sistema electoral santafesino es por medio de la Ley de Lemas, la cual llevó a la actual gestión política a asumir al frente del municipio como producto de la suma de votos de los sublemas que aportaban a quien obtuvo mayor cantidad de votos dentro del lema. Las extracciones políticas que aportaron al lema designan algunos de sus integrantes para ocupar los puestos de mayor relevancia en el gobierno local. Es entonces, que si se tiene en cuenta el contexto político del cual provienen las personas designadas en sus cargos sumadas a las situaciones coyunturales que ha vivido la ciudad como consecuencia de la reciente y mayor catástrofe hídrica de la historia, del cuadro se desprenden algunos ítems sumamente interesantes:

a) Ninguna mujer integra el equipo más cercano y directo del intendente.

b) Ninguna mujer ocupa los cargos críticos de mayor relevancia (Secretarías).

c) Ninguna mujer compone el Tribunal de Cuentas, hecho que se reitera casi en todas las sucesivas gestiones al frente de la Municipalidad capital.

d) Ninguna mujer tiene directa conexión con la máxima autoridad local, pues para hablar “deben pasar” previamente por su autoridad jerárquica superior, o sea los Secretarios de los cuales dependen.

e) Ninguna mujer –por las áreas que manejan- puede disponer de un presupuesto propio para llevar adelante sus gestiones.

f) Ninguna mujer participa de las reuniones de gabinete salvo que estas refieran al gabinete ampliado o a temas muy específicos que las involucren.

g) Ninguna mujer puede fijar lineamientos trascendentales para la ciudad pues las áreas que ocupan no son relevantes, incluso quien ocupa la Subsecretaría de Planeamiento ni siquiera es responsable del Plan Estratégico local para el cual fue contratado otra persona de sexo masculino.

h) Debe agregarse además la situación parece tornarse aún más discriminatoria en cargos designados en las proporciones hombres-mujeres en el gabinete local, si se considera que hay también personal político contratado con rango de Asesores (en diferentes niveles) y si bien son pocos todos son varones.

Consecuencia: con la falta de puestos políticos cubiertos por mujeres es imposible que se instale el enfoque de género dentro del ejecutivo municipal.

5) Equidad de Género

La participación es un ejercicio ciudadano que va más allá de la mera presencia de la población en convocatorias, reuniones, asambleas, etc. porque necesita de una verdadera intervención en la toma de decisiones para que las opiniones, criterios y aportes, sean admitidos e integrados en las políticas y planificaciones municipales. “La igualdad es un componente fundamental de la democracia y exige una transformación profunda en las actuales relaciones de poder.” (Barrirero,Line – Molina,Natacha, 1994: 15).

En las sociedades de derecho la democracia brinda espacios discursivos a través de los cuales se mueven los actores globales, dicen Cohen y Rai, “los que son socialmente construidos, y por ello, pueden expresar también los ejes de discriminación y desventaja: relaciones de género patriarcales, jerarquías raciales, desigualdades de clase y acceso diferencial a medios de producción, distribución, intercambio y comunicación” (Cohen y Rai, 1998: 10).

La equidad de género en la sociedad se construye y se refuerza en base a la participación femenina en política, en la toma de decisiones y la incidencia de las mujeres en la construcción de las políticas públicas. La necesidad de poseer esta equidad “…no se concibe como un interés cualquiera que pueda o no incorporarse al sistema político, como se ha hecho con los intereses económicos o de clase. Más bien se deriva,..de las propias identidades que se estructuran según las relaciones basadas en el género, que calan en las instituciones y en las prácticas de la sociedad.” (Showstack Sassoon, Anne.1998:10).

En este mismo sentido las prácticas santafesinas dejan mucho que desear. De las estadísticas, la experiencia y el análisis realizado en torno a la cantidad de lugares que ocupan las mujeres tanto quienes han sido electas como aquellas que fueron designadas para ocupar cargos políticos en el gobierno municipal, demuestran la existencia de una inequidad total de género.

No solo el tema no ha entrado en la agenda del gobierno de turno, sino que tampoco hay una subsecretaría ni dirección ni oficina que aborde o lo encare decididamente. Como si fuera poco, al escrudiñar en los proyectos de comunicaciones provenientes del Concejo Municipal en los últimos años, salvo en 2 casos presentados por la única concejala de un partido, nunca se han enviado proyectos -relativos a la participación o representación femenina- al Ejecutivo desde el órgano deliberante.

6- Conclusiones

Se enunciaron los nuevos roles de municipios y comunas enmarcados en políticas descentralizadores del gobierno provincial. Se esgrimió la importancia de los posibles impactos producidos por las medidas de gobierno de la Municipalidad de Santa Fe en torno a la modernización de la ciudad, los nuevos roles de representación de los vínculos sociales e familiares, la articulación de espacios privados y públicos como lugares para la intervención del Estado, de los ciudadanos y ciudadanas en conformidad al nuevo rol y a las aspiraciones de las mujeres, a mayores espacios mixtos y a la igualdad entre los sexos en la ciudad, los que pueden ser trascendentales y un desafío para quienes estén al frente de la intendencia.

Se describieron sintéticamente los avances de la sociedad civil hacia el interior del municipio y su interacción con él en las últimas dos décadas del siglo XX. En particular se esbozó la incorporación femenina a esa interconexión como componente biunívoca del marco referencial, esto es tanto como integrante de la sociedad civil y como vecina de la ciudad.

Se analizó detenidamente la participación de la mujer en el municipio capitalino desde 3 enfoques diferentes, como integrante: a) de asociaciones intermedias vinculadas de alguna manera con el ejecutivo municipal; b) como ciudadana electa para desempeñar funciones en el órgano legislativo local; y c) como funcionaria política designada por la máxima autoridad de turno. Todos los resultados fueron coincidentes y, por más que ya eran supuestos, se demostró con cifras la hipótesis inicial en cuanto a la real ausencia de la mujer en espacios de decisión del municipio y consecuentemente la falta de equidad de género en todos los índoles posibles de participación femenina.

Se destaca además, complementando las apreciaciones anteriores, que hay una total carestía de equidad en la municipalidad, por una lado por no tener una unidad organizativa en su estructura orgánica-funcional dedicada a las mujeres y por otro por la inexistencia de planes, proyectos, ordenanzas, comunicaciones u otros instrumentos legales y/o administrativos que contemplen este enfoque dentro de las políticas públicas locales.

Muchas son las acciones a llevar adelante por el municipio acordes con estrategias integradoras y participativas, las que deberían encararse en base a programas fundamentales que posibiliten su implementación, seguimiento y evolución, y que definan: a) la promoción de objetivos medibles a corto plazo para arribar a un equilibrio entre los géneros, en la vida pública; b) formas específicas de presencia femenina en política y en adopción de decisiones a nivel local; c) la creación de un plan laboral de igualdad de oportunidades que permita trabajar con mujeres de diferentes edades, condición social, educación, nivel cultural, etc.

Hay vecinas santafesinas que subsisten solo para sus familias, dentro de sus domicilios y tal vez sea su anonimato en la vida ciudadana lo que les produce la merma de sociabilidad y exclusión. Ese apartamiento se agudiza cuando los serios problemas sociales tienen como centro a las mujeres pobres, las desempleadas, las vulnerables, las presas, las prostitutas, las minusválidas, las incultas, las bolivianas golondrinas que viven en las márgenes, y que la falta de vínculos tradicionales y la dificultad de acceso a los recursos económicos, culturales y comunitarios que a veces la ciudad pone a su disposición las transforma en seres desconocidos, olvidados, incluso aún, hasta son objeto de ignominia y de escándalo…..pero esa…esa es otra historia.

7- Referencias

Constitución de la Provincia de Santa Fe, Sección VII, Capítulo Unico: art 106

Cfr Constitución de la Provincia de Santa Fe, Sección VII, Capítulo Único: art 106

Bruera-González, 1997.La participación de las mujeres en los ámbitos locales. Cuaderno del Centro Latinoamericano de Capacitación y Desarrollo de los Gobiernos Locales. Nº 26. Quito. Ecuador

Barirero Line, 2003. “Democracia/s, ciudadanía y Estado en América Latina. Análisis de género de los caminos recorridos desde la década del ´80 y futuros posibles.”“Unidad 3. Seminario PRIGEPP-FLACSO.

Barirero Line, 2003. “Democracia/s, ciudadanía y Estado en América Latina. Análisis de género de los caminos recorridos desde la década del ´80 y futuros posibles.”“Unidad 3. Seminario PRIGEPP-FLACSO.

Gob. Municipal de Santa Fe, Plan Estratégico, 2002, www.santafeciudad.org

Gob. Municipal de Santa Fe, Plan Estratégico, 2002, www.santafeciudad.org

Barirero Line. 2003. “Democracia/s, ciudadanía y Estado en América Latina. Análisis de género de los caminos recorridos desde la década del ´80 y futuros posibles.“Unidad 2. Seminario PRIGEPP-FLACSO.

Bruera- González, 1997. La participación de las mujeres en los ámbitos locales. Cuaderno del Centro Latinoamericano de Capacitación y Desarrollo de los Gobiernos Locales. Nº 26. Quito. Ecuador

Di Stefano, Friedman y otros. 1996:17. Perspectivas feministas en teoría política. pag 17.España. Editorial Paidos.

Astelarra, Judith. 2002. Documento especialmente preparado por la autora para el PRIGEPP Democracia, ciudadanía y sistema político de género. Pag 3

Gob. Municipal de Santa Fe, Plan Estratégico,2002, www.santafeciudad.org

Bittar Miguel, 2001. La relación entre gobierno local-sociedad civil-territorio: Condición de la equidad y racionalidad de las políticas sociales. Congreso de Política Social. www.unq.edu.ar
Bruera- González, 1997. La participación de las mujeres en los ámbitos locales. Cuaderno del Centro Latinoamericano de Capacitación y Desarrollo de los Gobiernos Locales. Nº 26. Quito. Ecuador

Programa de Acción Regional para las Mujeres de América Latina y el Caribe (1995-2001), Santiago, CEPAL-UNIFEM, 1995, pág. 11.

Bruera- Gonzalez, 1997.La participación de las mujeres en los ámbitos locales. Cuaderno del Centro Latinoamericano de Capacitación y Desarrollo de los Gobiernos Locales. Nº 26. Quito. Ecuador

Astelarra Judith, 2002:7. Democracia, ciudadanía y sistema político de género.Paper especialmente preparado por la autora para PRIGEPP

Utreras Rosario, en www.iula.net. Unión Internacional de Municipios y Gobiernos Locales

Fuente: Elaboración propia

Composición del gabinete municipal. Elaboración propia

Bareiro,Line – Molina,Natacha, 1994. De Nairobi a Beijing. Pag 15 Igualdad, democracia y ciudadanía .Pre-informe. Isis Internacional. Ediciones de la Mujer N 21. Pag 15)

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8- Bibliografía

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• Bareiro,Line – Molina,Natacha, 1994. De Nairobi a Beijing. Igualdad, democracia y ciudadanía .Pre-informe. Isis Internacional. Ediciones de la Mujer N 21. Pag 15

• Bittar Miguel, 2001. Bittar Miguel, 2001. La relación entre gobierno local-sociedad civil-territorio: Condición de la equidad y racionalidad de las políticas sociales. Congreso de Política Social. www.unq.edu.ar

• Bruera- Gonzalez, 1997.La participación de las mujeres en los ámbitos locales. Cuaderno del Centro Latinoamericano de Capacitación y Desarrollo de los Gobiernos Locales. Nº 26. Quito. Ecuador

• Cohen, Robin and Rai, Shirin (eds) 2000 Global Social Movement: towards a cosmopolitan politics (London: Athlone Press) pp. 18-32.

• Di Stefano, Friedman y otros. 1996:17. Perspectivas feministas en teoría política. Pag 17.España. Editorial Paidos

• Gob. Municipal de Santa Fe, Plan Estratégico, 2002, www.santafeciudad.org

• Programa de Acción Regional para las Mujeres de América Latina y el Caribe (1995-2001), Santiago, CEPAL-UNIFEM, 1995, pág. 11.

• Showstack Sassoon, Anne.1998:10. Igualdad, diferencia, ciudadanía. Kingston University. Mujeres y ciudadanía en el umbral del siglo XXI. Paloma de Villota editores.Madrid

• Utreras Rosario, en www.iula.net. Unión Internacional de Municipios y Gobiernos Locales.

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Di Nucci Luis Ángel. (2009, abril 30). Mujeres en los espacios de política local en Argentina. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/mujeres-en-los-espacios-de-politica-local-en-argentina/
Di Nucci, Luis Ángel. "Mujeres en los espacios de política local en Argentina". GestioPolis. 30 abril 2009. Web. <https://www.gestiopolis.com/mujeres-en-los-espacios-de-politica-local-en-argentina/>.
Di Nucci, Luis Ángel. "Mujeres en los espacios de política local en Argentina". GestioPolis. abril 30, 2009. Consultado el 15 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/mujeres-en-los-espacios-de-politica-local-en-argentina/.
Di Nucci, Luis Ángel. Mujeres en los espacios de política local en Argentina [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/mujeres-en-los-espacios-de-politica-local-en-argentina/> [Citado el 15 de Agosto de 2018].
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