Los estigmas en la Psiquiatría

LOS ESTIGMAS EN LA PSIQUIATRÍA
Por: Guillermo Mendoza Vélez, MD, MSc
Partimos del hecho que las enfermedades emocionales y mentales son de las
más frecuentes en la población general, gran cantidad de personas padecen
estas afecciones de salud, algunas desde la niñez incluso. Además, generan
importante sufrimiento, y afectan de forma notoria la funcionalidad y la calidad
de vida. Con esta introducción, pensaríamos que todo el que padece algún
problema en su salud mental o emocional busca con diligencia un profesional
en salud mental. Pero no es así.
Si bien es cierto que hay numerosos obstáculos para acceder a los
profesionales (como las condiciones geográficas, los trámites burocráticos de
las aseguradoras, la falta de agendas médicas y los costos de los servicios),
una de las principales barreras para que las personas asistan a los
profesionales es el estigma en psiquiatría. Muchas personas, aunque
notoriamente necesiten la asistencia profesional, no asisten por los estigmas.
En psiquiatría, contrario a la mayoría de áreas de la salud, los estigmas son a
todo nivel. En otras especialidades, los estigmas son solo a un nivel, en
especial por la enfermedad. Por ejemplo, si alguien tiene SIDA, es un estigma
enorme, pero nadie verá mal los medicamentos antivirales ni a los
profesionales infectólogos. En cambio, en psiquiatría, los estigmas incluyen la
enfermedad mental, el paciente, el psiquiatra, los medicamentos psiquiátricos,
los consultorios, las clínicas y hasta la misma palabra „psiquiatría‟, que evoca
asuntos tenebrosos, malignos y ocultos en todo aquel que la escuche.
Muy pocas personas tienen la libertad de decir que van al psiquiatra, por temor
a ser considerados “locos”, “desequilibrados” o “trastornados”. Realmente es
algo que ocultan, casi nadie dice en las reuniones sociales que estuvieron en el
psiquiatra. Cuando van a consulta, muchos de ellos, remitidos por nuestros
colegas, nos dicen “no sé por qué me enviaron aquí, yo no estoy loco”.
Cuando nuestra oficina comparte piso con otras especialidades, es mejor no
colocar “psiquiatría” bajo nuestro nombre en la puerta, o los pacientes entran
mirando a todos lados para ver que nadie los esté observando. Y ni qué decir
de lo que piensan de una clínica psiquiátrica; la gente camina por el frente con
temor, esperando en qué momento se escucha un grito aterrador, sienten que
es un área con una energía pesada y negativa (y esto no es extraño si vemos
que en las películas de terror los dicos asesinos usualmente son personas
que han escapado de una institución mental).
Tampoco el psiquiatra se escapa de los estigmas. Nos ven como raros, locos o
entes que manejan lo desconocido y lo más malvado de la especie humana.
Cuando un colega de otra especialidad nos remite a alguien, usualmente dice
“lo voy a enviar a un especialista en esto”, rara vez dicen la palabra
“psiquiatra”; esto es como mencionar al mismísimo diablo. Y los medicamentos
psiquiátricos, ni se diga, tienen fama de que vuelven a las personas
drogadictas, que generan dependencia, que fritan el cerebro, que son
medicinas para locos, que hacen daño en los órganos y que dejan boba a la
persona. Y nada de esto es cierto. La mayoría de medicinas psiquiátricas son
mucho más benignas y menos tóxicas que casi todos los medicamentos que se
usan en otras especialidades.
El peor estigma es el social. La sociedad en general considera a los pacientes
psiquiátricos como peligrosos, agresivos o incluso, lamentablemente en pleno
siglo XXI, en ciertos círculos los consideran como poseídos por demonios u
otros entes malignos.
Todo esto dificulta que las personas consulten a tiempo al psiquiatra para tratar
sus problemas mentales y emocionales. La realidad es que la psiquiatría es un
área más de la medicina, trabaja problemas similares pero que tienen influencia
en el comportamiento y las emociones, y generan también sufrimiento, igual
que otras enfermedades, pero a otros niveles. La falta de entendimiento de las
enfermedades mentales hace que haya aún mucho rechazo.
Y una anotación final. Contrario a la creencia popular, la mayoría de personas
que asisten al psiquiatra no están locos. Claro que los hay, eso podemos
asegurarlo. Pero la mayoría son personas comunes, cuerdas, sensatas, que
padecen síntomas emocionales y mentales como depresión, ansiedad,
obsesiones, duelos no resueltos, entre otras cosas. Y estas personas requieren
nuestra ayuda, y no es porque estén locos, sino porque necesitan apoyo,
alguien que las escuche, orientación, consolación, y en muchas ocasiones, una
psicoterapia bien estructurada para que salgan adelante y mejoren su
funcionalidad y su calidad de vida.
Si deseas ir más allá de los estigmas, y trabajar cualquier evento que te esté
turbando emocionalmente a través de consultas terapéuticas individuales
presenciales o por Skype, haz click aquí.
Guillermo Mendoza Vélez
Médico Psiquiatra, Psicoterapeuta
www.SaludMentalyEmocional.com

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Mendoza Velez Guillermo. (2017, noviembre 27). Los estigmas en la Psiquiatría. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/los-estigmas-la-psiquiatria/
Mendoza Velez, Guillermo. "Los estigmas en la Psiquiatría". GestioPolis. 27 noviembre 2017. Web. <https://www.gestiopolis.com/los-estigmas-la-psiquiatria/>.
Mendoza Velez, Guillermo. "Los estigmas en la Psiquiatría". GestioPolis. noviembre 27, 2017. Consultado el 14 de Diciembre de 2017. https://www.gestiopolis.com/los-estigmas-la-psiquiatria/.
Mendoza Velez, Guillermo. Los estigmas en la Psiquiatría [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/los-estigmas-la-psiquiatria/> [Citado el 14 de Diciembre de 2017].
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