Liderazgo moral inspirado en la transformación interior del ser humano

INTRODUCCIÓN

Desde que tenemos uso de razón, los seres humanos adaptamos e incorporamos a nuestra vida diaria la forma y los conceptos de existencia que en un determinado momento prevalecen en la sociedad. Por la edad temprana en lo que esto ocurre, origina que al pasar de los años lo cataloguemos como lo “correcto” puesto que se realiza de esta manera desde nuestros primeros recuerdos de vida.

Cierto tiempo después, en la edad que comprende de los diez a los quince años, y por influencia escolar, de amistades, social, etc., compactamos y definimos con precisión lo que desde nuestros primeros años dábamos por hecho. A partir de está edad todo lo que aprendamos y los conceptos que tengamos girarán sobre las bases construidas. Por eso la importancia de unas bases de educación solidas que abarquen al entorno familiar, escolar, social, gubernamental, etc.

Pero, ¿Qué pasa cuando lo que durante muchos años creímos y catalogamos de “bueno o correcto” no lo son del todo? ¿Qué sucede cuando la manera de hacer frente a las situaciones no genera el mejor de los resultados? ¿Qué debemos hacer cuando nuestro comportamiento genera mayores conflictos y problemas que beneficios y armonía?

LA MORALIDAD

Según la definición de la Real Academia Española (RAE), la moral es entendida como lo “Perteneciente o relativo a las acciones de las personas, desde el punto de vista de su obrar en relación con el bien o el mal y en función de su vida individual, y sobre todo, colectiva”

La virtud moral, según Aristóteles, es considerada un hábito o facilidad adquirida por consecuencia de la repetición de actos para elegir y ejecutar el bien honesto. Consistente en el medio que se aparta de los extremos viciosos, siendo propio de la razón informada y perfeccionada por la prudencia, conocer y fijar el medio en que consiste la virtud, sirviendo de principio y de norma general para reconocer y prefijar la naturaleza y condiciones de la acción moralmente buena o virtuosa.

De este modo, el liderazgo moral puede ser entendido como la capacidad de generar de manera directa o indirecta, ideas, oportunidades y soluciones que lleven de manera implícita un bien honesto y que impere la razón y prudencia. Para llegar a tal estado de conciencia y discernimiento entre lo bueno y malo se debe adquirir dicha virtud en la repetición de actos permitiendo que ha través de la experiencia se pueda elegir y ejecutar lo correcto.

MODELOS MENTALES DE LIDERAZGO

El hablar de liderazgo es hacer alusión a un grupo. El liderazgo no puede existir en el vacío, para poder hacer la diferencia y servir de directriz debe existir un conjunto de personas que requieren ser guiadas. Los modelos mentales de liderazgo que al día de hoy prevalecen pueden ser divididos en cinco categorías principales:

  • Autoritario: no permite el dialogo y evita dar explicaciones acerca de sus ordenes. Espera una obediencia inmediata, exacta y sin cuestionamiento a su autoridad. Suele darse en organizaciones militares pero también en el trato que existe de patrón-obrero.
  • Sus subordinados tienden al resentimiento que se puede expresar de manera directa e indirecta. A ello se debe que surjan problemas “misteriosos” y de los cuales no se encuentra un responsable, se tiende a realizarse el trabajo con lentitud e inexistente iniciativa.
  • Paternalista: desea sinceramente el bienestar de todos los miembros del grupo y se encuentra motivado por un verdadero sentimiento de cariño. Por semejarse a la relación sobreprotectora que tiene un padre con un hijo, el líder paternalista imposibilita el desarrollo de las capacidades del grupo debido a que todo les realiza. Probablemente, considera que el grupo no cuenta con las capacidades suficientes y le satisface saber lo necesario que es él para todo el grupo. Cuando se tiene la ausencia del líder, el grupo tiende a desbaratarse ya que se paralizó la iniciativa creativa y el sentido de responsabilidad social.
  • Sabelotodo: ocurre  cuando  existe  una  marcada  diferencia  entre  la experiencia y conocimientos de un individuo con los del resto del grupo. Al líder sabelotodo le gusta hablar de sus habilidades y tiende a ridiculizar de forma sutil las ideas y sugerencias del equipo. Con actitudes así se tiende a crear sentimientos de inferioridad entre los individuos. Origina que se pierda la riqueza del conocimiento vivencial  e inconscientemente el líder se queja de que nadie opina y contribuye sin darse cuenta que es consecuencia de la actitud que él tiene.
  • Manipulador: únicamente aparenta el buscar un bienestar para todos, pero en realidad esconde sus motivos e intereses personales. Origina que exista desconfianza e incredulidad de parte del grupo y cuando se pierde la confianza se vuelve realmente difícil el poder recuperarla.

MODELO DEMOCRÁTICO

El quinto modelo, surge a raíz de la detección de las deficiencias y problemáticas que  acontecen en los cuatro  modelos explicados con  anterioridad. El modelo democrático suele ser considerado como el prototipo ideal que debería ponerse en práctica en las organizaciones. Por eso es que serán examinados los pros y contras de su implementación:

Democrático: existe el compromiso con el proceso de elección y con la participación en la toma de decisiones. Se supone que para que sea democrático, el líder debe ser seleccionado por consenso y determinación de todo el grupo. Muchas veces a pesar de pretender el fomento de trabajo en equipo, se termina volviendo uno de los cuatro lideres de las clasificaciones anteriores. Para que eso no ocurra se debe tener en cuenta:

PAUTAS PARA EL DESARROLLO ADECUADO DEL MODELO

  • Visualizarse como un coordinador de grupo y no como líder: evitando tomar créditos para sí mismo y en cambio generar oportunidades y beneficios por las contribuciones de todos los miembros.
  • Ayudar a que todo el equipo comprenda las ventajas de las que todos se benefician: en vez de luchar por ventajas individuales y personales.
  • Esperar a que los demás hayan dado su opinión para dar la propia: ofreciéndola como contribución a la consulta general y no como una conclusión definitiva.
  • Llegar a  acuerdos:  resumiendo  las  opiniones  dadas  y  señalando  las diversas alternativas que han acontecido.
  • Involucrar a  todo  el  equipo  por  igual:  brindando  la  oportunidad  de adquirir capacidades, conocimientos y sobretodo experiencias.

PROBLEMÁTICAS PRINCIPALES DEL MODELO

  1. Confusión e  hipocresía:  son  muchas  las  organizaciones  que  creen  o fingen poner en acción un modelo democrático cuando en realidad son líderes autoritarios, paternalistas, sabelotodo o manipuladores. Ello debido a que se controla de alguna u otra manera la toma de decisiones y se continúa siendo superior y con un enfoque errado respecto al equipo de trabajo.
  2. Deficiencia para ser coordinador y facilitador: se carece en gran medida de ver  al  líder  como  un  coordinador  y  facilitador  que  fomente  la participación y acuerdos de manera colectiva, en donde se impulse y fortalezca la creatividad y motivación de todos los integrantes.
  3. Sistema de  nominación,  propaganda  y  campañas:  a  pesar  que  la elección de este líder debiera ser de forma democrática y por la votación y consenso  de  todos,  continúa  existiendo  un  preferentismo  y  elección subjetiva del ocupante al cargo. La persona al cargo se caracterizan  por ser las menos honestas debido a que cuentan con un comportamiento egocéntrico y un amor desmedido del poder, que dicen y creen que “yo soy el mejor” y estarán dispuestos a realizar cualquier cosa por ganar.
  4. Cumplimiento de un beneficio en las partes y no a la totalidad: existen muchos intereses de por medio y una vez que el ocupante desempeña el puesto se  dedica  a  satisfacer  y  beneficiar  a  sus  electores  –los  que originaron que ocupara el puesto- , es decir, se concentra en un beneficio a unos  cuantos  y  deja  por  otro  lado  en  marginalidad  total  al  resto  de personas.

CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO MARCO CONCEPTUAL EN EL LIDERAZGO MORAL

Según Douglas McGregor, los elementos que se consideran esenciales para este nuevo Marco Conceptual se encuentran relacionados sistemáticamente. A continuación se define la importancia e implicación de cada uno de ellos:

La creencia en la nobleza esencial del ser humano: visto desde un punto de vista religioso, el ser humano lleva consigo los atributos tanto de un ser superior como de uno inferior, revestidos a través del alma o espíritu y la carne, respectivamente. Se tiene la posibilidad de obedecer a los aspectos superiores y divinos o a los aspectos terrenales y de debilidad  para el destino del género humano. Lo necesario y trascendente es estar informado de aspectos superiores e inferiores, en donde se aprenda lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer de  la  vida,  pero  sobretodo  saber  “Cómo”  se  puede  llegar  a  tal  estado  de conciencia.

En este sentido, se debe saber la importancia que implica la nobleza para una verdadera naturaleza humana y del daño que origina el egoísmo en el crecimiento colectivo de la humanidad. El mejor camino de enseñanza que puede existir es el del ejemplo, cuando a alguien le cometen el mismo daño que él cometió, en lo único que va a pensar es en venganza.

Por eso es el grado de violencia, delincuencia y degeneración en el que actualmente nos encontramos, porque las cárceles ya no son suficientes y se opta por asesinar a los “culpables” ya que no se está dispuesto a regalar una rosa a quien nos regala basura, a pesar de saber que lo que regalamos es lo que en nuestro corazón tenemos.

El liderazgo orientado hacia el servicio: en lo primero que solemos pensar cuando se nos habla de liderazgo es en “estar al cargo” o “ser el que manda y decide” y nos olvidamos por completo que el liderazgo se basa en el espíritu de servicio. El verdadero líder debe contar con los conocimientos y habilidades que le permitan estar a la disposición y servicio de las necesidades y requerimientos que puedan  acontecer.  El  servicio,  debiera  ser  la  mayor  recompensa  para  un verdadero líder, el saber que por su mediación existen personas y organizaciones que están cumpliendo sus objetivos. El verdadero servicio es ser el primero en iniciar el trabajo, quizá no el que más habla, pero si el que demuestra con la acción y con los hechos la disponibilidad para generar el cambio.

Propósito de transformación personal y social en el liderazgo: consiste en poder  convertir  las  potencialidades  intelectuales,  espirituales  y  físicas  para alcanzar la expresión más elevada y noble posible. Una vez que se trabaja por adquirir y poner en práctica esta transformación se debe poner a servicio y disposición de la comunidad donde se genere un progreso continuo basado en amor, unidad y justicia. Este tipo de transformación tanto personal como social es una tarea altamente compleja y desafiante que debería ser el principal motivo al que está llamada la humanidad a realizar.

Responsabilidad moral para investigar y aplicar la verdad: poseer la verdad absoluta es tarea difícil e implica un cambio de profunda introspección que puede llevar incluso más tiempo del que actualmente disponemos. La verdad en su máxima exponencia es muy difícil de apreciar por nosotros debido a las condiciones subjetivas e incluso racionales que desarrollamos. Hablar de verdad es ir más allá de las limitantes que en la mente existen, los paradigmas y conocimientos no experimentados se vuelven una limitante, podemos hablar del concepto que tenemos de verdad y que algunos de estos conceptos son más aceptados dentro de la sociedad que otros. Peter Senge: afirma que existen dos tipos de verdades, la actual o contingente y la ideal.

La primera se apega estrictamente a la situación que se vive en el presente, lo que dentro de la sociedad es catalogado como bueno y aceptable, consiste en averiguar e indagar como acontecieron los hechos e intentar ser lo mas justo e imparcial posible al emitir un juicio. El segundo tipo de verdad, supone como deberían de ser las cosas basada en los principios y conceptos que se tienen de la vida, se construye con base a la experiencia y prototipo de acción más benéfico con el que se cuenta.

Cuando se logra encontrar la verdad contingente se debe tratar de apegar lo más posible a la verdad ideal, para generar un progreso y beneficio  colectivo. Por ejemplo, cuando se origina una discusión que termina en golpes dentro de un salón de clases, se debe llegar a la verdad de cómo sucedieron las cosas, qué fue lo que lo ocasionó y de que manera se desarrolló. Posteriormente se debe tratar de  apegar  en  la  mayor  medida  al  concepto  ideal  de  que  las  cosas  no  se solucionan a golpes y se debe conseguir subsanar las diferencias entre los involucrados.

La trascendencia: lo realmente trascendente para atribuir un verdadero liderazgo moral, consiste en lograr un cambio tal en nosotros, que podamos estar al servicio y disposición de quienes lo necesiten, en lograr despertar ese sentimiento de satisfacción y gratitud cada vez que se tienen la oportunidad de ayudar a alguien. Una definición práctica sería: la capacidad que tenemos para abandonar la “realidad actual” para poder hacer conexión con aquellos valores y principios que consideramos esenciales para vivir en felicidad.

El desarrollo de capacidades: las personas que pretenden convertirse en líderes morales requieren primeramente cambiar el concepto que se tiene de lo que es una  persona  moral.  Muchas  ocasiones  se  llega  a  creer  que  esta  moralidad consiste en “el individuo que es un buen ciudadano, que acepta las cosas como son, que no da problemas”. Sin embargo, el mundo actual requiere que estas personas  morales  sean  activas,  un  actor social  consciente  y ocupado  de  las acciones que promuevan la transformación social y personal.

CAPACIDADES DEL LIDERAZGO MORAL

Hasta la fecha y a pesar de no ser una lista definitiva, se han identificado 18 capacidades que se atribuyen  al  liderazgo  moral. Estas capacidades de  gran relevancia en la época actual y que contribuyen a la transformación personal son:

  1. La autoevaluación de las propias fortalezas y debilidades sin involucrar al ego.
  2. Capacidad de aprender en un marco consistente y evolutivo.
  3. Tomar la iniciativa de manera creativa y disciplinada.
  4. Ser perseverante para anteponerse a los obstáculos y lograr las metas.
  5. Capacidad de oponerse a las bajas pasiones y tendencias egocéntricas –acorde a los mandamientos de dios- no robar, matar, mentir, fornicar, etc.
  6. Contar con una responsabilidad de rectitud a través de principios morales y éticos.
  7. Contemplar soluciones de forma sistemática.
  8. Imprimir amor a los pensamientos y acciones propias.
  9. Alentar a otros y transmitirles entusiasmo.
  10. Participar efectivamente en la toma de decisiones colectiva.
  11. Ser un miembro afectuoso y responsable de una familia.
  12. Promover la unidad en la diversidad.
  13. Crear una visión de futuro en la que todos salgan beneficiados.
  14. Relaciones de dominar basadas en la reciprocidad, en compartir y en el servicio mutuo.
  15. Fomentar el establecimiento de la justicia.
  16. Potenciar y comprometerse en las actividades educativas.
  17. Desarrollar y usar el talento ciudadano al servicio del entorno.
  18. Interpretar los procesos sociales acorde a una historia adecuada.

TRANSFORMACIÓN INTERIOR

En busca de la creación de un liderazgo moral sobresaliente, que facilite la toma de decisiones de forma justa, equitativa y con apego a la verdad, se reconoce la necesidad de fomentar una transformación de los elementos intangibles que nos conforman.

A pesar de estar regidos desde tiempos antiquísimos por la valoración y concientización de nuestra forma de ser acorde a todos los sentidos con los que cuenta el hombre, inclusive hasta los no aprobados por la ciencia –clarividencia, telepatía  clariaudiencia,  etc.,  actualmente  reducimos  nuestras  posibilidades de elección y crecimiento en un solo sentido: la vista. Es tanto el nivel de inseguridad, miedo e ignorancia que lo único que se ve es en lo único que se cree.

Si de verdad se pretende construir un liderazgo moral se debe iniciar un cambio o transformación desde nuestro interior, desde esa parte donde se manifiesta la conciencia y la parte más humana y divina que puede tener toda persona, el corazón. Es esa parte en común que nos vuelve a todos hermanos provenientes de un mismo lugar y llamados a un mismo destino.

LAS IMPRESIONES

Existen tres tipos fundamentales de alimentos para poder subsistir. El primero de ellos son los alimentos que ingerimos durante la comida, el cuerpo no resistiría en promedio más de 20 a 30 días sin consumir alimentos y después de este tiempo fallecería. El segundo alimento para el ser humano y aún más importante que la propia comida es el prana u oxígeno, a lo mucho pasamos 2 a 3 minutos sin respirar pero más de eso resulta imposible continuar viviendo. Finalmente el tercer alimento son las impresiones. No se puede estar un solo segundo sin ellas, desde la impresión que genera la comida en el estómago y el que genera el aire en los pulmones. Las impresiones que vemos, que escuchamos,  que sentimos, etc., constituyen la totalidad de la vida humana.

La comida por fortuna cuenta con el estómago como órgano transformador de la misma; el prana u oxígeno dispone de los pulmones como órgano convertidor del mismo;  pero  ¿Qué  sucede  con  las  impresiones,  cuál  es  el  órgano  capaz de digerirlas, procesarlas y transformarlas? Sin duda las impresiones son interpretadas por la de la mente, pero ésta no tiene la capacidad por sí misma de transformar. Prueba de ello es que a pesar de un aumento en los índices de “educación” en la sociedad, los niveles de delincuencia, inseguridad, corrupción, degeneración, etc., se  encuentran más altos que nunca, es decir, no se han sabido transformar las impresiones de importancia, poder, éxito, etc.

Lo importante a resaltar es el comportamiento y la voluntad que se tiene ante cualquier tipo de impresión, ante una copa de vino, ante la posibilidad de adquirir un enorme bien económico de manera ilícita, ante la tentación de una persona del sexo opuesto, etc. La mente por sí sola reacciona ante los impactos provenientes del mundo exterior. Si nos pegan pegamos, si nos insultan insultamos, si nos instan a beber bebemos, si nos contradicen nos enojamos, si alguien sobresale mas que nosotros nos molestamos, etc.

La mente por sí sola no es capaz de digerir cada una de las impresiones de las que somos participes durante el día. Por fortuna existe un elemento que si bien todavía no se tiene desarrollado, es el único capaz de anteponerse entre la impresión y la mente, este elemento es la conciencia.

Cuando se le concede toda responsabilidad y libertad a la mente es cuando se cometen las peores injusticias,  cuando  se cometen  las peores acciones y  se pierde la realidad completa de las cosas, nublándose la decisión correcta y resaltando la errónea. Con lo mal cultivada que se encuentra la mente, ante cada una de las proyecciones que se generen se debe tener la capacidad de detenerse a reflexionar y cuestionarse si realmente es acertado el concepto que se tiene, si realmente es benéfico para mí pero sobre todo para los demás.

Sin dudas para lograr un nivel tal, se requiere de una formación y educación que permita ampliar el contexto y la perspectiva que se tiene de la vida, en donde se vean a todas las personas como una gran familia e hijos de un mismo padre, caracterizados por una consciencia, chispa, alma, espíritu divino o el nombre que se le atribuya, pero que nos mantiene con vida y son en estos sitios los únicos lugares donde se encuentra una transformación, crecimiento y liberación interna verdadera.

¿De  qué  manera  usar  pues  la conciencia?  La  clave  es  muy  sencilla  jamás debemos olvidarnos de nosotros mismos, de nuestro propio ser, porque cuando lo hacemos cometemos graves errores. Cuando se aprende a vivir en auto- observación de nosotros mismos, en alerta percepción y novedad de cada una de nuestras acciones y tenemos presente a una fuerza interior superior a todo, es posible anteponerse a cualquier adversidad, se tiene la posibilidad de anticiparse a esa forma racional y animalesca de comportamiento que desarrolla una mente mal cultivada.

Sin duda, conforme más edad se tiene y mayores errores se cometen, resulta mas complicado esta labor ya que no solamente se deben no cometer los errores que pueden acontecer en el presente, si no también transformar la falsa personalidad y conceptos erróneos que nos hemos forjado con el tiempo al momento de hacer frente a la vida. Así pues se debe reflexionar profundamente en todos los errores que en el pasado se han cometido, el daño que se ha causado, lo equivocados que habíamos estado. Se debe generar un cambio que inicie en nuestro interior y pueda de este modo generar un cambio personal y social positivo.

FALSA PERSONALIDAD

Uno de los principales impedimentos en la práctica del liderazgo moral es la falsa personalidad,  un  elemento  perjudicial  para  la  adquisición  de  una  verdadera felicidad y que se encuentra constituida principalmente por la vanidad, el engreimiento, los celos, y las preocupaciones. Estas condiciones alteran la naturaleza del ser humano y lo posicionan en condiciones de gran riesgo para cometer errores fatales.

  • Vanidad: nos sentimos con el derecho de merecerlo todo. Nada se nos puede negar porque “sencillamente” somos los mejores y nadie se puede oponer en nuestro camino. El vanidoso se siente agredido cuando se le lleva la contra.

o Engreimiento: este aspecto pretende hacernos subir al tope de la escalera, a estar dispuesto a picotear dignidades y corazones sin importar el dolor ajeno con tal de sobresalir. La sociedad o nosotros mismos nos creamos una imagen falsa de lo que somos y nos sentimos superiores a los demás por todo tipo de logros físicos y materiales.

  • Celos: los hay de todo tipo, desde amorosos y afectivos, hasta de dolor por el reconocimiento y superación de compañeros dentro del mismo oficio. Surgen al desear lo que otras  personas tienen  y uno  no  es capaz de conseguir.
  • Preocupaciones: a menudo la mente invierte tiempo en esta característica que no genera ningún efecto positivo en nosotros, preocuparse por las condiciones futuras  que  pueden  presentarse  no  sirve  de  Existen personas que pasan toda su vida preocupadas por lo que puede suceder y en los últimos días se dan cuenta que nunca vivieron y disfrutaron de su vida. En oposición a las preocupaciones, es necesario ocuparse de mejorar las condiciones futuras, saber y practicar lo que  se  debe  realizar para mejorar y crecer.

PSICOLOGÍA LUNAR

Regularmente, es complicado ver la luna en su totalidad, por lo regular solamente se ve una de las dos caras que la conforman. Al igual que este astro, el ser humano posee una cara visible ante los ojos de la sociedad y de él mismo, pero una cara que ni él ni nadie más conoce.

Durante todo este tiempo hemos vivido en una pequeña zona de nuestra conciencia, en la cual nos hemos forjado un retrato de nosotros mismos, pero este es  un  retrato que  no abarca nuestra  totalidad. Actualmente  nos encontramos totalmente dormidos sobre las potencialidades que tenemos, nadie se preocupa en desarrollar los conocimientos internos de los que el ser humano en su naturaleza misma goza.

Preferimos y solemos hacer las cosas de la manera como nos hemos acostumbrado sin cuestionar las diversas formas y maneras que existen. El humano tiene la capacidad de crear grandes cosas desde su interior y de lograr un cambio radical en el concepto que se tiene de la vida, pero también, de así pretenderlo se puede destruir y generar grandes calamidades. Podrían definirse como aspectos positivos y negativos que nos conforman.

  • En la parte negativa, se deben comprender y transformar las actitudes y acciones que todo ser humano es capaz de realizar ante alguna situación de extremidad que las origine. Por ejemplo, el hombre tiene la capacidad de matar, de robar, mentir, violar etc. Si embargo, nunca se da a la tarea de comprender y transformar esas emociones y cuándo llega a suceder una situación que lo amerite reaccionará de manera impulsiva bajo ese tipo de características.
  • En la parte positiva, se cuenta con habilidades y valores hechos a imagen y semejanza de Dios que tenemos la capacidad de desarrollar. Los individuos tenemos la capacidad de perdonar, de respetar, apoyar, de ser justos, de amar y de vivir en plenitud pero preferimos hacer lo que nos resulta más fácil y lo que nos genera menor conflicto e incertidumbre.

LA SERIEDAD EN EL TRABAJO INTERIOR

Resulta difícil emprender lo que se debe hacer cuándo ni siquiera nosotros nos tomamos las cosas en serio. Resulta indispensable priorizar las actividades que se realizan y dedicarles el tiempo, la perseverancia y la seriedad que implica cada una de ellas. De esta manera se unifican fuerzas internas y externas para lograr los cometidos ya que si en realidad somos personas serias, se tendrá la oportunidad de relacionarse con personas también serias que busquen y trabajen por los mismos objetivos que se esfuercen y comprometan de la manera en que se compromete uno mismo.

LAS DOS LÍNEAS DE LA VIDA

Ante la búsqueda de algo superior en la existencia humana, el periodo que comprende la vida en cada individuo se encuentra dividido por dos tipos de líneas la horizontal y la vertical, en donde la unión que entrelaza a ambas es el momento actual que cada uno de nosotros vive.

La línea horizontal se caracteriza por todas las actividades que van desde  el nacimiento hasta la muerte. En ella podemos observar los procesos de nacer, crecer, reproducirse, envejecer y luego morir. Se encuentra caracterizada por los placeres de la vida con los cuales el hombre se ata a padecer y sufrir cuando ya no los tiene. Se caracteriza por cada una de las situaciones que se viven de sufrimiento, amargura, alegría y gozo –agradables y desagradables- las cuales nos vuelven dependientes a esta existencia y generan un miedo abismal de no poder realizarlos en un futuro.

Por su parte, la línea vertical se caracteriza por una revolución de la conciencia con la cual podemos influir sobre las los aspectos horizontales de la vida y podamos cambiar totalmente nuestro propio destino. La vertical es la única que tiene la capacidad de influir sobre la horizontal o exterior. Consiste en darle el reconocimiento e importancia a aspectos internos que nos permitan transformar y comprender cada una de las situaciones que se viven. Pretende evitar catalogar las cosas como buenas o malas y a saber que lo importante es el proceso de aprendizaje del cual depende cada aspecto agradable o desagradable que se vive.

Las leyes de la vida jamás podrán brindarnos la paz y libertad. La única paz y Libertad verdadera es la que se encuentra en nuestro interior, en la senda vertical, tenemos que hacer un inventario psicológico para saber cuánto tenemos y cuánto nos falta. De acuerdo al énfasis y dedicación con el que se trabaje la línea vertical es lo que cada uno atraerá a su propia línea horizontal.

EL JUICIO HACIA LOS DEMÁS

Vivimos en una época qué consideramos es la mejor de toda la historia de la humanidad, una época en la que nos sentimos auto-realizados y con un nivel de inteligencia y conocimiento superior. A pesar de no tener los logros y los avances que han tenido culturas anteriores, a pesar de volvernos dependientes de un sinfín de elementos materiales, creemos conocernos a nosotros mismos en una totalidad sin igual, creemos saber lo que queremos, por qué y para qué lo queremos. Sin embargo  cuando  obtenemos  lo  que  tanto  añoramos  resulta  que  seguimos teniendo esa necesidad insatisfecha. Grandes filósofos como Sócrates que en su frase  célebre  “Yo  sólo  sé  que  no  sé  nada” demuestra  el enorme  campo  del conocimiento al que debe aspirar todo hombre.

A pesar de lo alejado que nos encontramos de la realidad de las cosas, creemos saber quién somos y peor aún saber quiénes son los demás. Nos atrevemos a catalogar como bueno o malo lo que otras personas realizan sin saber el proceso individual que cada una de las personas tiene. Tendemos a justificar nuestro comportamiento por las acciones que los demás realizan.

Enjuiciamos lo que otros realizan sin darnos cuenta que solamente son el reflejo de lo que nosotros somos. Solemos ser quien no soporta ver a un borracho tirado en la calle y en vez de comprenderlo y ayudarlo lo criticamos y juzgamos. Pero no nos detenemos a reflexionar por qué es que nos molesta tanto, qué es lo que se manifiesta y expresa dentro de nosotros.

Lo que en realidad se activa dentro de nuestro interior es una sensación y vacío interno de no poder hacer lo que aquella persona en estado de ebriedad hace, quisiéramos poder ver la vida de la manera en la que él la ve y de la forma en que el la vive. Aunque nos cueste trabajo aceptarlo, lo que nos molesta de otros es lo que quisiéramos nosotros llegar a ser. Más, para llegar a este descubrimiento y poder transformar ese tipo de sensaciones se requiere una profunda meditación y oración.

Criticamos al hombre que tiene más de una mujer y ante una aparente rectitud superflua, algo de nosotros quisiera también tener dos mujeres y no está conforme con ver como otros si pueden hacer las cosas y nosotros no.  Nos molesta y nos causa indignidad el ver cómo políticos y gobernantes mienten y roban las riquezas naturales y sociales del entorno cuando para nosotros lo único que está al alcance es robarle al papá, a la mamá, al jefe o a la esposa.

A la reflexión que se pretende llegar es, que la situación y vida actual no va a cambiar juzgando y criticando lo que las demás personas realizan y mucho menos realizando eso mismo que el común de la gente hace. La única manera de un cambio radical es haciendo lo que nos gustaría que hicieran, haciendo las cosas como sabemos que tienen que ser.

Es saludar a alguien aunque no nos salude, es dar las gracias aunque no nos respondan,  es  ayudar  sin  esperar  el  más  mínimo  beneficio,  es  pedir  perdón aunque uno no sea el culpable, es ayudar a alguien aunque “socialmente” no lo merezca. La única forma de cambiar y mejorar es haciendo que las personas que se encuentran desubicadas retornen en el camino con nuestro buen ejemplo, con nuestras buenas acciones y no en el papel de justicieros insensatos.

CONCLUSIÓN

Nadie tiene la capacidad ni la autoridad ante Dios de decir y decidir lo que otras personas hacen bien o mal. Realmente nos queda grande el papel para emitir un juicio,  la verdadera realidad de las cosas se encuentra muy distante de nosotros. Sin embargo es nuestro deber ir en busca de ella. Muchas personas no tienen esta inquietud de desarrollar un liderazgo moral puesto que  éste se basa en principios y valores que no son fáciles de inculcar y se opta por un liderazgo autoritario sabelotodo o paternalista.

Muchas personas prefieren no generar un caos y una controversia de su propia existencia y prefieren hacer las cosas de manera fácil y sencilla sin cuestionarse a sí mismas de su actuar y comportamiento. Son pocas las personas que tienen la capacidad de confrontarse a ellas mismas y reflexionar si está bien o está mal cada una de sus acciones. Por fortuna y consuelo para los que si se atreven, es que a partir del caos es la única forma en qué surgen las estrellas y planetas. A partir del caos es como puede nacer realmente algo nuevo.

Nadie conoce a ciencia cierta el tiempo de vida con el que contamos. Somos nosotros mismos quienes elegimos la manera en que queremos ser recordados por familiares, amigos, “enemigos” y cualquier otra persona que nos conozca, pero sobre todo cada quien decida lo que se quiere llevar y lo que quiere dejar cuando llegue el momento de partir. Algo debemos de llevarnos después de nuestro paso por esta vida y a decir verdad será difícil cargar con bienes materiales con logros profesionales, deportivos y con éxitos laborales.

La vida se basa en el por qué de las cosas. Por qué hacemos lo que hacemos, con qué intención las realizamos, si es por nuestro propio beneficio o por el de los demás, si es para un reconocimiento personal exterior o para una transformación y evolución personal interna. Lo único que habremos de llevarnos es justamente eso que hasta ahorita no hemos logrado experimentar, eso que no se puede ver ni sentir por los sentidos humanos. El liderazgo moral se basa precisamente en ese tipo de reconocimientos y satisfacciones que muchas veces la gente no valorará ni apoyará, pero ese tipo de satisfacciones internas son las que se necesitan para la construcción de otro tipo de vida, que trascienda más allá del tiempo y del espacio.

BIBLIOGRAFÍA

  • Camus, X. G. (junio de 2014). El Liderazgo Transformacional como agente motivador en un establecimiento Municipal. Recuperado el 2 de abril de 2017, de http://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/133625/TESIS_%20MAGISTER.p df?sequence=1
  • Cuenca, E. B. (2012). Gestión Educativa, Liderazgo y Valores. Recuperado el 2 de abril de 2017, de http://dspace.utpl.edu.ec/bitstream/123456789/3134/1/Tesis%20Enma%20Buri- Cuenca,%20Ecuador,%202012.pdf
  • Eloy Anello, J. d. (1996). Liderazgo Moral. Recuperado el 30 de marzo de 2017, de http://www.ucipfg.com/Repositorio/MLGA/MLGA- 01/semana3/LAMBM308AnelloE.yHernandezJ.LiderazgoMoral.pdf
  • González, Z. (1886). Historia de la filosofía. Madrid, España: D. B. M. Araque.
  • Maldonado, V. (s.f.). El Liderazgo Moral. Recuperado el 31 de marzo de 2017, de http://www.elmundo.com.ve/firmas/victormaldonado/elliderazgo-moral.aspx
  • Real Academia Española. (s.f.). Recuperado el 2 de abril de 2017, de Definicion de Moral: http://dle.rae.es/?id=Pm2wZfs%7CPm4ASgI
  • Tostón, M. J. (2014). Conducta de Liderazgo y Satisfacción Laboral. Recuperado el 2 de abril de 2017, de https://buleria.unileon.es/bitstream/handle/10612/4281/Trabajo%20Fin%20de%20Grado%20RRLL%20y%20RRHH_Mar%C3%ADa%20Jos%C3%A9%20Colino_V2.pdf ?sequence=1
  • Weor, S. A. (2003). Transformación Interior (tercera ed.). México: Marte.

 

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Escobar Pantoja Néstor Iván. (2017, mayo 9). Liderazgo moral inspirado en la transformación interior del ser humano. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/liderazgo-moral-inspirado-la-transformacion-interior-del-humano/
Escobar Pantoja, Néstor Iván. "Liderazgo moral inspirado en la transformación interior del ser humano". GestioPolis. 9 mayo 2017. Web. <https://www.gestiopolis.com/liderazgo-moral-inspirado-la-transformacion-interior-del-humano/>.
Escobar Pantoja, Néstor Iván. "Liderazgo moral inspirado en la transformación interior del ser humano". GestioPolis. mayo 9, 2017. Consultado el 15 de Junio de 2018. https://www.gestiopolis.com/liderazgo-moral-inspirado-la-transformacion-interior-del-humano/.
Escobar Pantoja, Néstor Iván. Liderazgo moral inspirado en la transformación interior del ser humano [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/liderazgo-moral-inspirado-la-transformacion-interior-del-humano/> [Citado el 15 de Junio de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de glaxosmithkline en Flickr
DACJ