Instrumentos de política monetaria del Banco de México

  • Economía
  • 57 minutos de lectura
LA INSTRUMENTACIÓN DEL BANCO DE MÉXICO EN POLÍTICA MONETARIA
ORIENTADA A INFLUIR EN EL MERCADO DE DINERO Y SU CAPACIDAD DE
COMPENSAR DE MANERA OPORTUNA LA BASE MONETARIA DURANTE
LOS ÚLTIMOS AÑOS
1. Delimitación
Durante los últimos años la instrumentación de la política monetaria por diversos
bancos centrales ha evolucionado hacia una mayor utilización de los mecanismos
de mercado. La cada vez menor dependencia de la política monetaria de
instrumentos tales como los requerimientos de reserva en el banco central, ha
impuesto nuevos retos a las autoridades monetarias. Este documento argumenta
que la conjunción de medidas del banco central orientadas a influir sobre las
condiciones monetarias en el mercado de dinero y su capacidad de compensar de
manera oportuna movimientos erráticos de las curvas de demanda y de oferta de
base monetaria, constituyen los principales elementos para la adecuada
instrumentación de la política monetaria. La evidencia empírica de varios países,
incluyendo a México, indica que el hecho de que el Banco Central logre garantizar
la existencia, en un momento dado, de una demanda por liquidez de la banca que
le permita a ésta hacer frente a sus compromisos de pago, resulta fundamental
para un adecuado manejo monetario.
Definiciones:
Mecanismo de transmisión:
Proceso por el que los cambios de la política monetaria afectan a la demanda
agregada, consta de dos pasos esenciales. En primer lugar, un aumento de los
saldos reales provoca un desequilibrio en las carteras, es decir, al tipo de interés y
el nivel de renta existentes, el público tiene más dinero del que desea, lo que lleva
a los tenedores de carteras a intentar reducir sus tenencias de dinero comprando
otros activos y alterando así los precios y rendimientos de los otros activos. En
otras palabras, la variación de la oferta monetaria altera los tipos de interés. La
segunda fase del proceso de transmisión se produce cuando la variación de los
tipos de interés afecta a la demanda agregada.
Operaciones de Mercado Abierto:
Cuando el Banco Central compra bonos a cambio de dinero, aumentando la
cantidad de dinero en circulación, o vende bonos a cambio de dinero pagado a los
compradores de los bonos, reduciendo así la cantidad de dinero en circulación.
Base Monetaria:
Llamado también dinero de alta potencia, está formado por el efectivo (billetes y
monedas) y los depósitos que tienen los bancos comerciales en el banco central.
Una parte del dinero está en manos del público. El resto lo tienen los bancos
comerciales formando parte de sus reservas.
Demanda agregada:
Es la cantidad de bienes que se demandan en una economía.
Swaps (canje):
Operacion que consiste en realizar compras temporales de moneda extranjera
con el propósito de inyectar liquidez, o de llevar a cabo ventas temporales de
divisas con el objeto de retirar liquidez.
Operación de Reporto:
Inyección de Liquidéz temporal al sistema y es prácticamente equivalente a
otorgar crédito a la contraparte y recibir el valor a cuenta como colateral de
préstamo.
El reporto es la forma mas común de operar en el Mercado de Dinero. Funciona
de la siguiente manera: En este tipo de operación hay dos tipos de actores: El
reportado, que es la institución bancaria o casa de bolsa. Y el reportador, que es
el inversionista que puede ser la persona física o moral de dichas instituciones. El
reporto tienen como participantes a los emisores del instrumento: Casas de bolsa,
Banco de México, Clientes, Bancos, Grandes empresas. La operación inicia
cuando el reportado le entrega al reportador una determinada cantidad de títulos a
cambio de recibir una cantidad de dinero en préstamo, por el equivalente del
precio fijado a los valores y con el compromiso de regresar el capital invertido,
mas una comisión o premio establecido que puede cobrarse anticipadamente o al
vencimiento, Después de cierto tiempo, que no puede ser superior de 45 días,
aunque con la salvedad de que el plazo mencionado puede ser prorrogado por
otro u otros periodos iguales siempre y cuando se mencione el citado contrato, a
como por la firma de un pagaré relacionado con el mismo contrato. En el caso de
que algún instrumento tenga algún derecho de opción que deba ser ejercitado
durante el tiempo del reporto, el reportador esta obligado a ejercitarlo por cuenta
del reportado.
2. Planteamiento Del Problema
Objetivo General:
Analizar la forma en la que los bancos centrales han venido instrumentando su
política monetaria en los últimos años. Parte importante del análisis se centra en la
cada vez menor utilización de los requerimientos de reserva como instrumento de
política y en los retos que dicha medida impone a las autoridades monetarias.
Objetivo Especifico:
La conjunción de medidas del banco central orientadas a influir sobre las
condiciones monetarias en el mercado de dinero y su capacidad de compensar de
manera oportuna movimientos erráticos de las curvas de demanda y de oferta de
base monetaria, constituyen los principales elementos para la adecuada
instrumentación de la política monetaria. El banco central debe lograr garantizar la
existencia, en un momento dado, de una demanda por liquidez de la banca que le
permita a ésta hacer frente a sus compromisos de pago.
Justificación:
¿ Cuál seria el mejor instrumento de política monetaria para compensar los
movimientos erraticos en la oferta y demanda de base monetaria?.
Durante los últimos años la instrumentación de la política monetaria por diversos
bancos centrales ha evolucionado hacia una mayor utilización de los mecanismos
de mercado. Los bancos centrales han ampliado el número de instrumentos
disponibles para la ejecución de la política monetaria, han disminuido los niveles
de los requerimientos de reserva -- entendidos éstos como la exigencia de
mantener cierto porcentaje de los pasivos de la banca en la forma de depósitos en
el banco central --, han aumentado la flexibilidad en el manejo de la liquidez y han
mejorado la transparencia y la comunicación de las intenciones de política.
3. Marco Teórico
Antecedentes:
Desde varios años atrás, un número importante de bancos centrales lleva a cabo
la política monetaria mediante la utilización de instrumentos de mercado,
buscando ejercer cierta influencia sobre las tasas de interés de corto plazo. Esto
último con el objeto de dar inicio al llamado mecanismo de transmisión de la
política monetaria. A través de dicho mecanismo, las acciones del banco central
tienen un efecto sobre la demanda agregada y, a la postre, sobre la evolución de
los precios.
Gran parte de la literatura que ha abordado el tema de la instrumentación de la
política monetaria se ha orientado a determinar cual debe ser el objetivo final de la
política y a analizar en que contexto un objetivo intermedio en particular resulta
más útil que otro. Mucho se ha escrito sobre la conveniencia de adoptar al tipo de
cambio, a las tasas de interés o a la evolución de algún agregado monetario como
objetivo intermedio de la política monetaria. Más aún, recientemente, a la luz del
cambiante entorno en el que operan los bancos centrales, una nueva corriente
tanto académica como empírica, ha propuesto mayor flexibilidad para la autoridad
monetaria en la ejecución de su política, mediante la definición explícita de metas
sobre la inflación para períodos de tiempo determinados, quedando a su
discreción la elección del método más apropiado para su consecución.
Si bien la definición de un objetivo intermedio o del objetivo final de la política
monetaria representa aspectos cruciales para la adecuada instrumentación de la
política monetaria, también debe reconocerse que la forma y los instrumentos
mediante los cuales los bancos centrales operan en el mercado tienen influencias
directas no sólo sobre la organización y el funcionamiento de los mercados de
dinero y capitales, sino también sobre la volatilidad de los precios de los activos
financieros. Más aún, el claro entendimiento de la forma en que operan los bancos
centrales, ayuda a dar respuesta a diversas interrogantes entorno al mecanismo
de transmisión de la política monetaria.
En la siguiente sección se realiza un breve repaso de los principales elementos
que conforman el llamado mecanismo de transmisión de la política monetaria.
Esto con el objeto de situar dentro de este proceso la actuación del banco central
en el mercado de dinero. Posteriormente hace una revisión de los distintos
instrumentos de política monetaria. En particular, se hace un énfasis especial en la
cada vez menor utilización de los requerimientos de reserva en el banco La otra
sección trata sobre la utilización de señales por parte de la autoridad monetaria.
Se argumenta que si bien el envío de señales del banco central sobre su postura
de política monetaria no es por mismo un instrumento mediante el cual la
autoridad monetaria afecte la liquidez de la economía, las señales pueden
propiciar acciones de los participantes del mercado de dinero tales que generen
movimientos en las tasas de interés similares a los que se presentarían en caso
de registrarse modificaciones en la liquidez del sistema. La quinta sección
presenta algunas consideraciones sobre el abandono de la utilización de los
requerimientos de reserva como instrumento de política monetaria y el impacto de
esta medida sobre la conducción de dicha política. En específico, se analiza la
instrumentación de la política monetaria en ausencia de requerimientos de reserva
en un contexto de equilibrio en el mercado de dinero, y se determinan las
condiciones que garantizan un adecuado manejo monetario. Como se señaló con
anterioridad, se argumenta que parte fundamental del control monetario del banco
central depende de la existencia, en un momento dado, de una demanda por
liquidez de la banca, que le permita a las instituciones de crédito hacer frente a
sus compromisos de pago. Dicha demanda puede quedar correspondida por una
demanda de reservas bancarias en el banco central por un cierto período de
tiempo, el cual inclusive podría ser de tan sólo unos instantes, o bien manifestarse
como una demanda por liquidez en el mercado de dinero sin tener como
contrapartida una demanda por reservas en el banco central. La eliminación de los
requerimientos de reserva tradicionales implica que la demanda por liquidez
señalada se determine por factores tales como las características del sistema de
pagos de la economía y por las medidas de política que establezca la autoridad
monetaria que afecten los incentivos de los bancos para mantener depósitos en el
banco central. La interacción entre la oferta de liquidez y la demanda señalada,
determinará la tasa de interés de corto plazo, dando lugar al primer eslabón del
mecanismo de transmisión de la política monetaria.
Enfoques Teóricos Y Teorías
Mecanismo de Transmisión de la Política Monetaria
El mecanismo de transmisión de la política monetaria se refiere al proceso
mediante el cual las acciones de política del banco central afectan a la demanda
agregada y a la inflación. El proceso del mecanismo de transmisión surge a partir
del momento en que el banco central actúa en el mercado de dinero, y sus
acciones tienen un efecto sobre las tasas de interés de corto plazo.
El efecto de estas tasas de interés sobre las de más largo plazo y sobre el precio
de otros activos, que pudieran tener un impacto sobre la demanda agregada y por
ende sobre los precios, no es del todo predecible, así como tampoco lo son los
rezagos con que este efecto pudiera darse. Este efecto dependerá, en gran parte,
de la estructura financiera de cada país, y de su entorno macroeconómico.
La secuencia del mecanismo de transmisión comienza con los instrumentos de
política monetaria que utiliza el banco central. A través de estos instrumentos el
banco central afecta la oferta de base monetaria en el mercado de dinero e influye
sobre su demanda.
Entre los instrumentos más utilizados por los bancos centrales se encuentran las
operaciones de mercado abierto, el establecimiento de ventanillas para proveer o
retirar liquidez a iniciativa de los participantes del mercado y los requerimientos de
reserva.
Parte crucial de esta primera etapa del mecanismo de transmisión es que el banco
central pueda propiciar que la banca, a nivel sistémico, enfrente excesos o
faltantes de base monetaria. Al enfrentar una posición de liquidez distinta a la
deseada, los bancos, con el objeto de minimizar los costos en los que incurrirían si
permanecen con los referidos excesos o faltantes de base monetaria, llevan a
cabo acciones en el mercado de dinero que buscan alcanzar la posición de
liquidez deseada. Los excedentes de liquidez redundan en una pérdida para las
instituciones de crédito por el hecho de que éstas incurren en el costo de
oportunidad de no otorgar dicho excedente en forma de financiamiento. Por su
parte, los faltantes de liquidez generan un costo para los bancos, el cual, en buena
medida, estará dado por la posibilidad y los términos en que la banca pueda
incurrir en sobregiro en sus cuentas en el banco central.
Las acciones realizadas por los bancos en el mercado de dinero con el objeto de
alcanzar la posición de liquidez deseada, tienen un impacto sobre el objetivo
operacional del banco central, el cual en ocasiones ha sido la trayectoria de
reservas bancarias en el banco central, alguna tasa de interés de mediano plazo o
la tasa de fondeo. Variaciones en la tasa de fondeo por ejemplo, repercuten a su
vez sobre el resto de las tasas de interés y el tipo de cambio.
Las acciones que realiza el banco central con el objeto de alcanzar su objetivo
operacional propician la consecución de algún objetivo intermedio que pudiera
tener la autoridad monetaria o bien, afectan la trayectoria de alguna variable que
otorgue información sobre la evolución futura del objetivo final, que por lo general
es alguna meta de inflación para cierto período de tiempo. La consecución del
objetivo intermedio o la trayectoria observada de las variables de información,
pueden revelar con cierto grado de certeza si se alcanzará o no el objetivo final de
la autoridad monetaria3.
Los objetivos intermedios son variables más fácilmente controlables por la
autoridad monetaria, o que se observan con mayor frecuencia que el objetivo final,
y que a la vez guardan una relación estrecha con este último. De tal forma que la
consecución del objetivo intermedio señala una mayor posibilidad de cumplir con
el objetivo final. Entre los principales objetivos intermedios destacan la evolución
de algún agregado monetario, el comportamiento de algún índice de condiciones
monetarias y el nivel del tipo de cambio.
3
De igual manera, las variables de información, si bien no representan objetivos
determinados públicamente por la autoridad monetaria, brindan información de
qué tan probable es o no alcanzar el objetivo final. Las variables de información
más utilizadas son alguna medida de expectativas de inflación, los resultados de
las negociaciones salariales y el crecimiento del crédito bancario.
La mayoría de los bancos centrales llegaron a utilizar en algún momento, como
parte fundamental de la instrumentación de la política monetaria, a los objetivos
intermedios. Sin embargo, la cada vez menor relación observada entre el
comportamiento de los objetivos intermedios y la evolución de los precios ha
redundado, en muchos casos, en su total abandono, y en la utilización más
intensiva de las variables de información con el objeto de alcanzar el fin último de
la política monetaria. Si bien en algunos casos los objetivos intermedios no han
sido del todo abandonados, su efectividad como herramienta de política
monetaria, y por ende el énfasis en su utilización por los bancos centrales, se ha
visto disminuida.
Los canales por los cuales ocurre la transmisión de la política monetaria han sido
ampliamente analizados por la literatura económica. Existen básicamente cuatro
canales a través de los cuales el mecanismo de transmisión puede darse. El canal
tradicional se refiere al efecto directo de la política monetaria sobre las tasas de
interés. La influencia sobre el comportamiento de las tasas de interés repercute
sobre las decisiones de inversión y ahorro y por consiguiente sobre la demanda
agregada y los precios.
Variaciones en las tasas de interés de corto plazo redundan en cambios en toda la
curva de tasas de interés, inclusive en las de largo plazo, que afectan las
decisiones de inversión y de la adquisición de bienes duraderos.
El segundo canal de transmisión ocurre a través del impacto de las tasas de
interés sobre los precios de los activos, tales como los bonos, las acciones
bursátiles y los bienes raíces. El impacto de la política monetaria sobre el precio
de estos activos puede afectar las decisiones de gasto de las familias y de las
empresas.
El tercer canal se da a través del tipo de cambio. En este escenario, la política
monetaria afecta las tasas de interés, y por consiguiente se ejerce cierta influencia
sobre el tipo de cambio. Por ejemplo, en un régimen de flotación del tipo de
cambio, una política monetaria restrictiva presiona al alza las tasas de interés, lo
cual puede propiciar una apreciación del tipo de cambio.
Por su parte, la apreciación de la moneda tiene un impacto sobre las decisiones
de gasto entre bienes producidos internamente y en el exterior, afectándose así la
demanda agregada y por consiguiente los precios. Más aún, ajustes del tipo de
cambio pueden tener un impacto directo sobre la inflación sin que necesariamente
tenga que afectarse en una primera instancia a la demanda agregada. Tal sería el
caso por ejemplo, en el que las empresas tuvieran deuda denominada en moneda
extranjera o en el que su producción requiriera de insumos importados. En la
situación referida sería de esperarse que parte del mayor costo de la divisa
extranjera fuera trasladado por las empresas al precio de venta de su producto4.
El cuarto canal del mecanismo de transmisión se da a través del efecto de la
política monetaria sobre la disponibilidad del crédito. Una política monetaria más
expansiva redunda en mayores disponibilidades de crédito en la economía. Por
otra parte, una restricción monetaria no sólo puede reflejarse en mayores tasas de
interés que disminuyan la cantidad demandada de crédito, sino también en una
menor oferta de fondos prestables por parte de las instituciones crediticias, por
considerar éstas que las mayores tasas de interés pueden dar lugar a inversiones
4
más riesgosas de los tomadores de crédito. La mayor o menor disponibilidad de
crédito en la economía tiene un efecto sobre la demanda agregada y la inflación.
Es de esperarse que la estructura financiera y el entorno macroeconómico de
cada país, determinen la importancia de cada uno de los canales de transmisión
de la política monetaria. Por otra parte, cabe agregar, que si bien algunas partes
del mecanismo de transmisión han sido más estudiadas que otras, el análisis
detallado del proceso de dicho mecanismo representa una tarea prioritaria para los
bancos centrales.
Selección de Instrumentos
Parte fundamental del manejo de la liquidez implica compensar en la medida
necesaria las variaciones exógenas de base monetaria que se presenten en el
mercado de dinero. Esto último con el objeto de que el equilibrio en dicho mercado
se alcance de manera ordenada. Para comprender lo anterior resulta útil analizar
brevemente los principales elementos del balance de un banco central.
Balance Simplificado de un Banco Central
ACTIVOS PASIVOS
 RESERVAS INTERNACIONALES
 CREDITO INTERNO
 BILLETES Y MONEDAS
 DEPOSITOS BANCARIOS
FUENTES DE LA BASE MONETARIA
(OFERTA DE BASE)
USOS DE LA BASE MONETARIA
(DEMANDA DE BASE)
El balance del banco central, por el lado de los activos (fuentes de la base
monetaria), incluye a las reservas internacionales y al crédito interno neto del
instituto emisor. El crédito interno neto esta conformado por el financiamiento
otorgado por el banco central al gobierno y a los bancos comerciales. Por su parte,
los pasivos del banco central (usos de la base monetaria) incluyen a los billetes y
monedas y a los depósitos de la banca en el banco central. De tal forma que
variaciones en las reservas internacionales, producto de la intervención del banco
central en el mercado cambiario y modificaciones en el crédito interno neto del
instituto emisor, deben tener como contrapartida, cambios en la demanda de
billetes y monedas y/o variaciones en los depósitos bancarios en el banco central.
De esta manera, el adecuado manejo de la liquidez por parte del banco central,
consiste precisamente en determinar el monto de su crédito interno neto, con el
objeto de que su intervención en el mercado de dinero garantice la consecución de
su objetivo operacional.
Una vez establecida la necesidad del banco central de intervenir en el mercado de
dinero ya sea retirando o adicionando liquidez (afectando su crédito interno neto),
esta intervención puede darse a través de transacciones realizadas bajo la
iniciativa del banco central (operaciones de mercado abierto) o mediante la
utilización de ventanillas para el manejo de la liquidez (ventanillas), que se activan
por iniciativa de los participantes del mercado. Cualquiera de estos mecanismos
de intervención puede representar la fuente marginal de liquidez que equilibre el
mercado de dinero en forma congruente con el alcance del objetivo operacional
del banco central. Cabe señalar que las intervenciones por iniciativa de la
autoridad monetaria han sido, por lo general, más utilizadas que las ventanillas.
La utilización de las ventanillas a iniciativa de los bancos comerciales en muchos
casos ha tomado la forma de “válvula de escape”, que le permite a los
participantes del mercado con faltantes de liquidez cubrir sus deficiencias en
situaciones de urgencia. Inclusive, en ocasiones, la determinación de las
condiciones que permiten el acceso a dicha fuente de liquidez, buscan limitar las
fluctuaciones bruscas en la tasa de fondeo y enviar señales de política a los
participantes del mercado.
Los principales instrumentos que han sido utilizados por los bancos centrales para
el manejo de la liquidez son los requerimientos de reserva (que pueden incluir
alguna modalidad que permita promediar saldos en el banco central), las
operaciones de mercado abierto, las operaciones de swap con moneda extranjera
y las ventanillas para el manejo de la liquidez. En algunos casos, también se ha
utilizado la transferencia de depósitos del gobierno entre el banco central y las
instituciones de crédito. Si bien algunos de estos instrumentos se encuentran
estrechamente relacionados, éstos serán analizados por separado con el objeto
de facilitar su comprensión. El cuadro 4 presenta los principales instrumentos
utilizados por los bancos centrales para el manejo de la liquidez.
Principales Instrumentos para el Manejo de la Liquidez
1. Requerimientos de Reserva (incluye modalidad de promedios)
2. Operaciones de Mercado Abierto
a) Operaciones de Reporto con valores denominados en moneda nacional
(compra/venta).
b) Compra/Venta Definitiva de valores denominados en moneda nacional.
c) Créditos o Depósitos en el Banco Central.
3. Operaciones de Swap con Moneda Extranjera
4. Ventanillas para el Manejo de Liquidez
5. Transferencia de Depósitos del Gobierno entre el banco central y la banca
comercial
Requerimientos de Reserva
Los requerimientos de reserva, entendidos éstos como la exigencia de la autoridad
monetaria a que las instituciones de crédito mantengan cierto porcentaje de su
captación en la forma de depósitos en el banco central, fue en el pasado el
instrumento más utilizado por los bancos centrales con el objeto de regular la
liquidez en el mercado de dinero. Se argumentaba que dicho instrumento era
crucial para determinar el tamaño del multiplicador bancario y la expansión del
crédito. No obstante, en fechas recientes se ha observado una marcada
disminución en la utilización de este instrumento. Más aún, un número importante
de bancos centrales mantiene en la actualidad requerimientos de reserva de
tamaño insuficiente para afectar la expansión del crédito bancario, y en algunos
casos inclusive, dichos requerimientos han sido abandonados por completo. El
cuadro 5 muestra la cada vez menor utilización de los requerimientos de reserva
por parte de los bancos centrales.
Requerimientos de Reserva en Varios Países
(en porcentaje)
1989 1992 1997
DEPOSITOS A LA
VISTA
ALEMANIA 12.1 12.1 2.0
AUSTRALIA 1.0 1.0 1.0g
BELGICA 0.0 0.0 0.0
CANADA 12.0 0.0c 0.0
ESTADOS UNIDOS 505ª 10.0 10.0
FRANCIA 6.45 1.0 e 1.0g
INGRATERRA 1.75 0.35 0.25
JAPON 1.75 1.2 1.2
MEXICO 30.0 0.0 0f
NUEVA ZELANDA 0 0 0
SUECIA 0 0 0
DEPOSITOS A
PLAZO
4.95 4.95 1.5
ALEMANIA 1.0 1.0 1.0g
AUSTRALIA 0.0 0 0.0
BELGICA 3.0 0.0c 0.0
CANADA 3.0 0.0 0.25
ESTADOS UNIDOS 3.0 0.35 1.3
FRANCIA 0.45 1.3 0.0f
INGRATERRA 2.5 0.0 0.0
JAPON 30.0b 0.0 0.0
MEXICO 0.0 0.0 0.0
NUEVA ZELANDA 0.0 0.0 0.0
SUECIA 0.0 0.0 0.0
A Válido desde el 16 de octubre de 1989.
B En 1989 se establece un coeficiente de liquidez de 30% en lugar del encaje
legal. En 1991 se elimina él Coeficiente de liquidez.
C A partir de junio de 1992 el requerimiento de reserva marginal es de cero. Para
julio de 1994 se habían eliminado todos los requerimientos de reserva.
D Válido desde el 2 de abril de 1992.
E Válido desde el 16 de mayo de 1992.
F A partir de marzo de 1995, se adopta un esquema de “encaje promedio cero”.
G Datos para 1996.
Nota: Las cifras corresponden a los niveles más altos de reservas marginales.
Fuentes: Banco de México.
Como se puede observar en el cuadro 5, durante los últimos años los niveles de
los requerimientos de reserva de los bancos centrales han disminuido de manera
importante. Tal es el caso de Alemania, E.U.A., Francia y Japón. Por su parte,
Bélgica, Canadá, México, Nueva Zelandia y Suecia los han eliminado por
completo. Inglaterra y Australia siguen manteniendo un pequeño nivel de
requerimientos de reserva, aunque tan solo con el objeto de proveer ingresos para
el banco central.
La experiencia de México en la utilización de requerimientos de reserva es amplia.
El encaje legal fue utilizado por primera vez en 1924.6 A partir de esa fecha, el
requerimiento de encaje se utilizó para distintos fines. En un principio, el encaje
tuvo como propósito principal la protección de los depósitos del público en los
bancos.
Posteriormente, el encaje legal comenzó a utilizarse como instrumento de política
monetaria, limitando la expansión crediticia de las instituciones bancarias, y
también como vehículo para el financiamiento del gobierno y de sectores
considerados como prioritarios para el desarrollo económico.7
La escasez de crédito en los sectores no considerados como prioritarios para el
desarrollo económico de México, aunada al proceso inflacionario y al
6
7
mantenimiento de tasas de interés artificialmente bajas, propiciaron la expansión
de los mercados informales de crédito, los cuales, al no estar sujetos a las
regulaciones de la banca tradicional, ganaban terreno en el otorgamiento de los
créditos. El desarrollo de dichos mercados alcanzó un auge a mediados de 1988.
Ante esta situación, se hizo patente la necesidad de tomar medidas encaminadas
hacia la liberalización financiera, cuya finalidad era crear un marco institucional
que le permitiera a la banca recuperar su posición competitiva en el mercado
financiero, y al banco central regular las operaciones del sistema eliminando al
mercado informal. Así, en octubre de 1988 se autorizó a los bancos a que éstos
pudiesen invertir libremente los recursos captados a través de las aceptaciones
bancarias, con la única condición de mantener un coeficiente de liquidez del 30
por ciento, constituido por depósitos en el Banco de México y/o en valores
gubernamentales. En abril de 1989, esta última condición se extendió también a
los recursos captados mediante los instrumentos bancarios tradicionales, dando
así lugar a la eliminación de las disposiciones de encaje obligatorio y de las
normas de crédito selectivo, a la vez que se liberalizaron las tasas de interés
pasivas.
En septiembre de 1991 el Banco de México resolvió suprimir el coeficiente de
liquidez obligatorio aplicable a los pasivos bancarios denominados en pesos
señalado con anterioridad. La eliminación del coeficiente de liquidez respondía a la
continuación del proceso de desregulación iniciado años atrás. Más aún, al
aumentar la captación de recursos de los bancos, la presencia del coeficiente de
liquidez daba lugar a una demanda creciente de valores gubernamentales, en
circunstancias en que, dada la evolución favorable de las finanzas públicas, la
oferta de estos valores se venía reduciendo. Cabe
señalar, que la eliminación del coeficiente de liquidez no implicó un cambio
importante en la forma de instrumentar la política monetaria, dado que dicho
coeficiente, al estar constituido principalmente por la adquisición de valores
gubernamentales, no restaba capacidad de crédito a las instituciones crediticias, y
por consiguiente no era un instrumento diseñado para afectar las condiciones
monetarias 9.
Así, por varios años, la instrumentación de la política monetaria ya recaía
primordialmente en la intervención del banco central en el mercado de dinero a
través de las operaciones de mercado abierto.
Existen diversas razones por las cuales las autoridades monetarias de los
diferentes países han disminuido el uso de los requerimientos de reserva. Entre
estas razones destaca la identificación del requerimiento de reservas con un
impuesto a la intermediación financiera realizada por los bancos. La incidencia de
dicho impuesto es ambigua, ya que los bancos tratarán de que la carga del
impuesto recaiga sobre sus clientes, por lo que buscarán disminuir las tasas
pasivas y aumentar las activas. Es de esperarse que los pequeños ahorradores,
así como los deudores que difícilmente tengan acceso a fuentes alternativas de
financiamiento, sean los que tengan menores oportunidades de evadir la carga del
impuesto. La eliminación del impuesto asociado al requerimiento de reservas y de
las distorsiones que éste conlleva, es una de las razones por las cuales los bancos
centrales han reducido de manera importante dichos requerimientos.
Otra justificación de la menor utilización de los requerimientos de reserva radica
en el hecho de que un sinnúmero de instituciones financieras no bancarias, que
compiten con las instituciones de crédito en el otorgamiento de diversos servicios,
no se encuentran sujetas a la constitución de reservas en el banco central, lo cual
redunda en una competencia inequitativa en contra de los bancos. Así, las
autoridades monetarias han coincidido en que en un entorno en el que las
diferencias entre los distintos intermediarios financieros son cada vez menores, la
exigencia de requerimientos de reserva para las instituciones de crédito resulta
difícil de justificar.
9
Más importante aún, la experiencia de Bélgica, Canadá, Inglaterra, México, Nueva
Zelandia y Suecia, confirma el hecho de que la ausencia de requerimientos de
reserva no implica en absoluto la pérdida del control de la política monetaria, y que
dicho instrumento no es indispensable para un adecuado manejo monetario. La
sección V analiza en detalle este último argumento.
Si bien un número importante de países aún mantienen requerimientos de reserva,
la utilización de este instrumento para controlar los agregados monetarios ha sido
prácticamente abandonada. Así, los requerimientos de reserva han sido utilizados
principalmente por su efecto estabilizador sobre los movimientos de las tasas de
interés de corto plazo. Dicho efecto estabilizador se logra generalmente,
estableciendo alguna modalidad que permita promediar durante ciertos períodos
de tiempo, los saldos de las instituciones bancarias en el banco central.
De esta manera, los bancos centrales han establecido períodos de cómputo para
dichos requerimientos de aproximadamente un mes. Si bien países como Canadá
y México no cuentan con la exigencia de que las instituciones de crédito
constituyan reservas en el instituto emisor, si utilizan la modalidad de promedios
de los saldos de los bancos en el banco central. Esto último con el objeto de limitar
la volatilidad de las tasas de interés. La modalidad de promedios de los saldos de
la banca en el instituto central en ausencia de requerimientos de reserva
tradicionales ha dado lugar al mecanismo denominado “encaje promedio cero”.
Bajo el esquema de “encaje promedio cero”, la autoridad monetaria exige a las
instituciones de crédito que al final del período de cómputo, el saldo promedio
diario de sus cuentas en el banco central sea de cero. Lo anterior implica que en
caso de que al cierre del día, algún banco presente un sobregiro en su cuenta en
el banco central, dicha institución de crédito deberá compensar, dentro del mismo
período de cómputo, el referido saldo negativo, con un depósito en su cuenta en el
banco central de por lo menos igual magnitud. En caso de que alguna institución
crediticia presente un saldo promedio negativo en su cuenta en el banco central al
término del período de cómputo, dicho banco se hace acreedor a una penalización
por parte de la autoridad monetaria.
Operaciones de Mercado Abierto
Las operaciones de mercado abierto son en la actualidad el principal instrumento
de política monetaria utilizado por los bancos centrales para afectar la liquidez del
sistema. Como se mencionó con anterioridad, estas operaciones se realizan por
iniciativa de la autoridad monetaria.
Cabe señalar que la eficiente instrumentación de las operaciones de mercado
abierto requiere de la existencia de un mercado de dinero profundo y desarrollado.
De no ser este el caso, las operaciones de mercado abierto del banco central
pueden generar distorsiones en el funcionamiento de dicho mercado. La falta de
desarrollo de los mercados de dinero de distintos países obligaron a los bancos
centrales a recurrir a la utilización de instrumentos que no eran de mercado, tales
como los requerimientos de reserva, para llevar a cabo sus acciones de política
monetaria.
Existen diversas modalidades para llevar a cabo operaciones de mercado abierto.
Entre éstas destacan la compra/venta de valores denominados en moneda
nacional mediante operaciones de reporto, la compra/venta definitiva de valores y
los créditos o depósitos en el banco central. La frecuencia de las operaciones de
mercado abierto depende, entre otros factores, de la forma en la que las
variaciones en la liquidez en el mercado de dinero, ocasionadas por la
intervención del banco central en el mercado de cambios, por movimientos en la
cuenta del gobierno en el banco central y por modificaciones en la demanda de
billetes y monedas, afecten la volatilidad de las tasas de interés.
Operaciones de Reporto con Valores Denominados en Moneda Nacional
(Compra/Venta)
Las operaciones de reporto con valores denominados en moneda nacional se han
convertido en el instrumento preferido por los bancos centrales. Estas operaciones
consisten en que el banco central realiza la compra o venta de valores con el
acuerdo de realizar la operación inversa en una fecha predeterminada. La compra
en reporto.
se realiza cuando el objetivo del banco central es inyectar liquidez temporalmente
al sistema y es prácticamente equivalente a otorgarle un crédito a la contraparte, y
recibir el valor en cuestión como colateral del préstamo. Por su parte, las ventas
en reporto. 15
ocurren cuando la intención de la autoridad monetaria es retirar liquidez del
mercado. Las operaciones de reporto las realizan los bancos centrales tanto con
valores emitidos por el sector público, y en su caso, por la propia autoridad
monetaria16.
Compra/Venta Definitiva de Valores Denominados en Moneda Nacional
A diferencia de las operaciones de reporto, la compra/venta definitiva de valores
no implica el compromiso de llevar a cabo la operación inversa con la contraparte
de la operación. Es decir, la inyección/contracción de liquidez se hace de manera
definitiva. Las operaciones de reporto, por lo general, han sido preferidas por los
bancos centrales sobre las operaciones definitivas debido a que las operaciones
de reporto tienden a aumentar la liquidez del mercado del valor utilizado en el
reporto, a que tienen tan sólo un impacto indirecto sobre el precio de los valores, y
a que logran romper la relación entre el plazo a vencimiento del título objeto del
reporto y el plazo a vencimiento de la transacción. Por otra parte, las operaciones
de carácter definitivo pueden implicar cierta disminución en la liquidez de los
compradores de los títulos.
1
1
No obstante, en países en los que los mercados de valores son profundos, la
Compra/venta definitiva de valores representa un mecanismo importante para la
instrumentación de la política monetaria.
En todo caso, la decisión de llevar a cabo operaciones de reporto o de carácter
definitivo por parte del banco central obedece al tipo de señal que la autoridad
monetaria desee enviar al mercado y al impacto que se quiera tener sobre las
tasas de fondeo.
Créditos o Depósitos en el Banco Central
Al igual que la compra en reporto o la compra definitiva de valores, los créditos del
banco central se realizan en circunstancias en las que la autoridad monetaria
desea proveer liquidez, mientras que los depósitos en el banco central son
instrumentados para retirar liquidez del sistema. La mayoría de estos créditos son
otorgados por el banco central con la exigencia de colateral, o bien por conducto
de operaciones de redescuento de valores. Los depósitos en el banco central son
por lo general remunerados. Cuando los créditos o depósitos en el banco central
se llevan a cabo mediante subasta, este tipo de operaciones resulta similar a los
reportos17.
Operaciones de Swap con Moneda Extranjera
Otro instrumento para afectar la liquidez del mercado son las operaciones de swap
con moneda extranjera. Estas operaciones consisten en realizar compras
temporales de moneda extranjera con el propósito de inyectar liquidez, o de llevar
a cabo ventas temporales de divisas con el objeto de retirar liquidez. La operación
de swap resulta análoga a la realizada mediante reportos con valores
denominados en moneda nacional, diferenciándose en que la operación de swap
1
con moneda extranjera se lleva a cabo en el mercado de cambios en lugar de
realizarse en el mercado de dinero. Suiza es un país que ha utilizado en forma
recurrente este tipo de operaciones para afectar la liquidez del sistema.
Ventanillas para el Manejo de Liquidez
Como se mencionó con anterioridad, las operaciones de mercado abierto son en
la actualidad el instrumento más común para manejar la liquidez e influir sobre las
tasas de interés de corto plazo. No obstante, un número importante de bancos
centrales complementa sus operaciones de mercado abierto mediante el
establecimiento de ventanillas para el manejo de liquidez. A diferencia de las
operaciones de mercado abierto que se realizan por iniciativa del banco central, el
acceso a las ventanillas ocurre por iniciativa de los propios bancos comerciales.
En un número importante de países, estas ventanillas se han establecido de tal
forma que la tasa de interés a la que los bancos comerciales pueden acceder a la
liquidez proporcionada por el banco central, determina un techo a la tasa de
fondeo, mientras que la tasa de interés a la que puedan depositar sus excedentes
de efectivo en el banco central establece un piso a dicha tasa. De tal manera, que
el piso y el techo a la tasas de interés de muy corto plazo forman un corredor de
tasas de interés, dentro del cual la tasa de fondeo fluctúa 18.
La utilidad práctica de las ventanillas para el manejo de la liquidez radica en que
su presencia limita la volatilidad de la tasa de fondeo, ya que éstas representan la
fuente marginal de liquidez para los bancos que enfrentan situaciones de escasa
disponibilidad de efectivo para enfrentar faltantes en los requerimientos de reserva
al final del periodo de cómputo o para cubrir deficiencias de liquidez al cierre de
operaciones del día. Los faltantes de liquidez al cierre del día para un banco en
particular pueden a su vez originarse por errores del banco central en el pronóstico
1
de la liquidez del sistema para ese día y por ineficiencias en el mercado que
impidan una adecuada distribución de la liquidez entre los bancos.
Cabe agregar, que modificaciones a las tasas de interés a las cuales los bancos
pueden acceder a las ventanillas, permiten el envío de señales por parte de la
autoridad monetaria sobre la postura de su política. Así, la combinación de
operaciones discrecionales por parte del banco central en conjunción con las
ventanillas para el manejo de liquidez, le permiten a las autoridades monetarias
instrumentar su política de la mejor manera posible, combinando la intervención en
el mercado de dinero con el envío de señales.
Resulta importante destacar, que no sólo existen diferencias entre los bancos
centrales en cuanto al establecimiento de corredores de tasas de interés, o de
techos para la tasa de fondeo, sino también en las condiciones de acceso a las
ventanillas. En algunos casos el acceso a la liquidez proporcionada por las
ventanillas puede inclusive obtenerse a tasas de interés por debajo de las del
mercado, aunque dicha práctica puede significar la pérdida de reputación de la
institución bancaria.
Señales de Política Monetaria
El envío de señales del banco central sobre su objetivo de política es un elemento
esencial para alcanzar dicha meta, ya que las señales ayudan a orientar las
expectativas inflacionarias de los agentes económicos. Si bien las señales acerca
de la postura de la política monetaria del banco central no son por mismas un
instrumento mediante el cual la autoridad monetaria afecte la liquidez de la
economía, dichas señales, de resultar efectivas, pueden propiciar acciones por
parte de los agentes económicos tales que generen movimientos en las tasas de
interés equivalentes a los que se presentarían en caso de registrarse
modificaciones en la liquidez del sistema financiero. Por esto último, algunos
autores concluyen que no resulta ser una exageración argumentar que parte
fundamental de la instrumentación de la políticamonetaria radica más en la
comunicación del banco central con el mercado acerca de sus intenciones, que en
el propio manejo de la liquidez.
Las señales sobre la postura de política monetaria pueden tomar diversas formas
dependiendo de las intenciones del banco central, así como de su disponibilidad
de instrumentos. Las señales se pueden transmitir ya sea a través de
modificaciones a las condicionesa las que la autoridad monetaria suministra o
retira liquidez, dejando claramenteespecificados los niveles de tasas de interés a
los cuales interviene en el mercado de dinero , o por conducto de referencias
explícitas sobre alguna variable que por lo general no puede ser controlada
directamente por el banco central pero sobre la cual puede ejercer cierta influencia
(alguna tasa de interés de corto plazo o la trayectoria de las reservas bancarias en
el banco central).
En los bancos centrales en los que existe un objetivo sobre el nivel de alguna tasa
de interés de corto plazo, las señales sobre la postura de la política monetaria se
transmiten principalmente por conducto de anuncios de diferentes niveles objetivo
para dichas tasas, o bien, mediante la determinación de las tasas de interés a las
cuales se permite el acceso a las ventanillas para el manejo de la liquidez. De esta
manera, las ventanillas no sólo funcionan como fuente marginal de liquidez en
circunstancias de relativa escasez, sino también como elemento clave para el
envío de señales sobre la política monetaria. Así, si la intención del banco central
es instrumentar una política más restrictiva, tan sólo bastaría con anunciar un
aumento en la tasa de interés a la cual se le permite a las instituciones de crédito
acceder al financiamiento del instituto emisor. De esta manera, el encarecimiento
del financiamiento otorgado por el bancocentral desincentivará el acceso de las
instituciones de crédito a dicho financiamiento, lo cual presionará a la alza a las
tasas de interés de mercado.
Por su parte, si el banco central opera en un régimen de “encaje promedio cero”,
el anuncio de la restricción monetaria tomaría la forma de un objetivo de encaje
promedio negativo. De tal forma que las instituciones crediticias, con el objeto de
no incurrir en penalización alguna por presentar un saldo promedio negativo en
sus cuentas en el banco central, lo cual implicaría haber recurrido al
financiamiento del banco central a través de la facilidad de sobregiro, llevarán a
cabo una política de captación de fondos más activa, presionando así al alza a las
tasas de interés. La experiencia de México en esta materia confirma el hecho de
que tan sólo el anuncio del banco central de tener un objetivo de “encaje promedio
negativo”, puede generar una reacción al alza en las tasas de interés de manera
inmediata, aún cuando el faltante de liquidez involucrado sea insignificante.
El Mercado de Base Monetaria y la Instrumentación de la Política Monetaria sin
Requerimientos de Reserva
El atributo principal que distingue a un banco central de cualquier otro
intermediario
financiero es su facultad de controlar la emisión de la base monetaria . Como se
señaló
con anterioridad, parte fundamental de la conducción de la política monetaria trata
precisamente acerca del ritmo de expansión o contracción de la base monetaria, lo
cual da lugar al mecanismo de transmisión de la política monetaria.
La base monetaria se compone de los billetes y monedas emitidos por el banco
central y por los depósitos que mantienen los bancos en el instituto emisor. Al
mantener las instituciones de crédito cuentas en el banco central, la expansión de
la base ocurre cuando el banco central abona dichas cuentas como resultado de
transacciones tales como el otorgamiento de crédito o la adquisición de divisas.
De manera inversa, la base monetaria se contrae cuando las transacciones entre
la banca y el banco central implican la realización de cargos en las cuentas de las
instituciones de crédito en el instituto central.
Las cuentas de los bancos en el banco central no sólo se utilizan para liquidar
transacciones entre la autoridad monetaria y las instituciones crediticias, sino que
también sirven para liquidar los resultados de las cámaras de compensación de
documentos y de pagos electrónicos. Más aún, un número importante de
operaciones interbancarias que se realizan en los mercados de dinero y capitales
son liquidadas a través de estas cuentas. Cabe señalar, que la disposición de los
bancos para demandar reservas en dichas cuentas y la forma en la que se lleve a
cabo la liquidación de las operaciones referidas en las cuentas de la banca en el
banco central, obedece a las características de los sistemas de pagos vigentes 19.
En países en los que existen requerimientos de reserva, los saldos de las cuentas
bancarias en el banco central dependen fundamentalmente de la exigencia de
dicho requerimiento. En este escenario, las características del sistema de pagos
juegan a lo mucho, un papel relativamente modesto en la determinación de la
demanda por reservas de la banca en el banco central, por lo que la operatividad y
funcionamiento de los arreglos de pagos guardan poca relación con la
instrumentación de la política monetaria y por consiguiente con la determinación
de las tasas de interés de corto plazo.
No obstante, sin la exigencia de los requerimientos de reserva la demanda de la
banca por saldos en el banco central, inclusive por períodos de tiempo
relativamente cortos, depende fundamentalmente de las características de los
mecanismos de liquidación de los sistemas de pagos, de la posibilidad y del costo
de incurrir en sobregiros en las cuentas de los bancos en el banco central, y de la
frecuencia de las intervenciones del banco central en el mercado de dinero. Las
características de los arreglos de pagos vigentes determinarán no sólo el monto
de los saldos de la banca en el banco central, sino también la duración de dichos
depósitos.
1
Por ejemplo en México, bajo el mecanismo de “encaje promedio cero” descrito con
anterioridad, los depósitos de la banca en el Banco de México al cierre de
operaciones sólo se realizan con el objeto de compensar sobregiros que hayan
sido incurridos en días anteriores.
Esto último lo realizan las instituciones de crédito con la finalidad de evitar hacerse
acreedoras a la penalización del banco central por incurrir en un saldo promedio
negativo en su cuenta al término del período de cómputo. No obstante lo anterior,
las instituciones de crédito demandan saldos en sus cuentas en el banco central
durante el día, inclusive por tan sólo algunos instantes, con el objeto de enfrentar
sus compromisos de pago. Una vez enfrentados dichos compromisos, la demanda
por depósitos en el banco central será de cero 20.
Una característica de los arreglos de pagos a través de los cuales se afectan las
cuentas de la banca en el banco central que tiene relevancia en la determinación
de la demanda de reservas bancarias en el banco central21, es si éstos operan
bajo la modalidad de saldos brutos o netos.De manera general, la modalidad de
saldos brutos se refiere a que solamente pueden realizarse cargos a las cuentas
de la banca en el banco central, cuando dichas cuentas cuentan con depósitos de
por lo menos igual magnitud. Dicho de otra forma, el esquema de saldos brutos no
permite la posibilidad de que algún banco comercial incurra en sobregiros con el
banco central. Por su parte, en la modalidad de saldos netos, los bancos centrales
realizan uno o varios “neteos” entre los distintos cargos y abonos que se vayan
presentando en las cuentas de los bancos en el banco central durante el día. Con
base en este último esquema, la realización de cierto pago por parte de un banco
a través de su cuenta en el banco central, no necesariamente requiere que dicho
banco cuente en ese preciso momento con un depósito en su cuenta en el instituto
central 22. De acuerdo a la descripción de los esquemas de pago brutos de pago
2
2
2
brutos o netos, sería de esperarse que bajo la modalidad de saldos brutos la
banca demande un mayor monto de reservas en el banco central, que bajo el
esquema de saldos netos.
Como se desprende de lo anterior, en caso de que no existan requerimientos de
reserva, la demanda por reservas bancarias en el banco central, ya sea al cierre
de operaciones o durante el día, no guarda relación alguna con la demanda del
público por depósitos a la vista o a plazo, tal como sucedería en el caso de existir
requerimientos de reserva , sino que mantiene una relación más estrecha con las
necesidades de los bancos de enfrentar pagos con el instituto emisor o con otros
intermediarios financieros. Cabe señalar, que la demanda por liquidez de las
instituciones de crédito con el objeto de enfrentar sus compromisos de pago, no
necesariamente debe quedar correspondida por una demanda de reservas
bancarias en el banco central. Dicha demanda por liquidez puede tan sólo
manifestarse durante un breve lapso en el mercado de dinero.
A manera de ejemplo23 mientras mayores sean los cargos por sobregiro, y mayor
sea el grado de incertidumbre del flujo de pagos que enfrenten las instituciones de
crédito, mayor será la demanda por reservas bancarias en el banco central en un
momento determinado. De igual manera, si el banco central establece alguna
modalidad que le permita a los bancos promediar sus saldos en el banco central
durante cierto período de tiempo, la demanda por reservas bancarias en el banco
central se ajustará con base en dicha facilidad. Por su parte, sería de esperarse
que en países en los que el banco central interviene esporádicamente en el
mercado de dinero, los bancos comerciales demanden un mayor monto de
reservas bancarias en el banco central para enfrentar sus compromisos de
pago24, que en el caso de países en los que los bancos centrales Intervienen
constantemente en el mercado25.
2
2
2
Cabe aclarar que el elemento crucial de esta discusión radica en que aún en la
ausencia de requerimientos de reserva, seguirá existiendo una demanda de
liquidez por parte de la banca. Como se mencionó con anterioridad, dicha
demanda puede inclusive manifestarse tan sólo durante algunos instantes del día
con el objeto de que los bancos enfrenten sus compromisos de pago.
Precisamente, será a través de su influencia sobre esta demanda y del manejo de
la oferta de liquidez, la manera en la que el banco central afecte las tasas de
interés de corto plazo e instrumente la política monetaria que juzgue adecuada.
Por otra parte, los bancos también demandan billetes y monedas para poder
enfrentar la demanda del público por este agregado monetario. La demanda de
billetes y monedas por parte del público responde fundamentalmente al costo de
oportunidad de mantener este agregado monetario, del ritmo de la actividad
económica, de la existencia de medios de pagos alternativos y de los precios.
Debido a que el público acude a las nstituciones bancarias con el objeto de
satisfacer su demanda por liquidez, los requerimientos de efectivo por parte del
público representan a su vez la demanda de billetes y monedas de los bancos. En
términos generales, los bancos centrales satisfacen la demanda de billetes y
monedas pasivamente, por lo que la estrategia de la política monetaria se
relaciona más estrechamente con la afectación de los saldos de las cuentas de los
bancos en el banco central que con el proceso mediante el cual se satisface la
demanda por billetes y monedas.
Por su parte, como se mencionó anteriormente, la oferta de base monetaria, la
cual repercute de manera directa sobre los saldos de las cuentas de las
instituciones de crédito en el instituto emisor, se afecta tanto por la intervención del
banco central en el mercado de cambios como en el mercado de dinero. El que la
autoridad monetaria cuente con información anticipada de las variaciones en la
oferta como en la demanda por liquidez, le permite determinar el monto de su
intervención en el mercado de dinero, de tal forma que la liquidez resultante sea la
deseada por el instituto central.
El mercado de base monetaria es un mercado especial. En este mercado el banco
central juega un papel preponderante, pues dicha institución no sólo representa la
única fuente de liquidez, sino que además, mediante la forma en que realiza su
intervención en el mercado de dinero y los lineamientos que definen la operación
de los sistemas de pagos, el instituto emisor logra influir de manera directa el
comportamiento de la demanda. Así, el principal reto que enfrentan las
autoridades monetarias consiste precisamente en regular la oferta de base
monetaria y en establecer reglas y lineamientos de operación que afecten la
demanda por base, de tal forma que la instrumentación de la política monetaria
resultante garantice el cumplimiento de su objetivo final.
En la mayoría de los países la demanda por liquidez para hacer frente a
compromisos de pago es el factor relevante que afecta la demanda por reservas
en el banco central, inclusive tan sólo por algunos instantes. Esto último ocurre ya
sea porque en algunos de estos países no existen requerimientos de reserva, o
bien, debido a que no se permite utilizar los saldos correspondientes a estos
requerimientos para enfrentar faltantes de liquidez al final del día.
Con base en el análisis anterior, puede concluirse que existe un número de
factores que determinan la demanda por liquidez de las instituciones de crédito y
la oferta de base monetaria.
La interacción entre estas dos funciones en un momento en el tiempo, determina
el nivel de la tasa de interés de corto plazo, lo cual representa el primer eslabón
del mecanismo de transmisión de la política monetaria.
4. Hipótesis
La cada vez menor utilización de los requerimientos de reserva como instrumento
de política monetaria obedece, entre otros factores, al reconocimiento de que su
efectividad para afectar las condiciones monetarias se ha visto disminuida. No
obstante, algunos países que los han eliminado, han conservado la modalidad que
permite promediar los saldos de la banca en el instituto central. Esto debido a que
dicha modalidad puede disminuir la volatilidad de las tasas de interés de corto
plazo y en algunos casos, facilitar el envío de señales sobre la postura de la
política monetaria.
La eliminación de los requerimientos de reserva tradicionales implica que la
demanda por liquidez señalada se determine por factores tales como las
características de los mecanismos de liquidación de los sistemas de pagos y de la
posibilidad y del costo de incurrir en sobregiros en las cuentas de los bancos en el
banco central, entre otros factores. Precisamente, es a través de la influencia de la
autoridad monetaria sobre dicha demanda y del manejo de la oferta de liquidez, la
forma en la que el banco central afecta las condiciones monetarias de la economía
y da lugar al inicio del mecanismo de transmisión de la política monetaria.
Variables:
Instrumentos de política monetaria.
Base monetaria.
Definición Conceptual:
La conjunción de políticas de la autoridad monetaria con el objeto de influir sobre
la interacción de las curvas de oferta y de demanda, y la capacidad del banco
central para compensar de manera oportuna movimientos erráticos en dichas
curvas, constituyen un elemento esencial para la adecuada instrumentación de la
política monetaria. El control monetario del banco central en el mercado de dinero
da lugar a que la primera etapa del mecanismo de transmisión de la política
monetaria ocurra de manera ordenada.
Los instrumentos de política monetaria es la variable más relacionada para
afectar la liquidéz del sistema y es en la actualidad el mejor instrumento de política
monetaria utilizado por los bancos centrales para afectar la base monetaria.
La relación que guardan estas dos variables es que dada la evidencia empírica de
varios países, incluyendo a México, indica que el hecho de que el banco central
logre garantizar la existencia, en un momento dado, de una demanda por liquidez
de la banca, que le permita a las instituciones de crédito hacer frente a sus
compromisos de pago, resulta fundamental para un adecuado manejo monetario.
Cabe agregar, que la volatilidad de las tasas de interés de corto plazo también
dependerá, entre otros factores, de las provisiones existentes que permitan
suministrar o retirar liquidez del mercado en un momento determinado. Así, en
diversos países, que en ausencia de requerimientos de reserva tradicionales
operan bajo un régimen de saldos diarios, en el que no se permite que las
instituciones de crédito incurran en sobregiros en sus cuentas en el banco central
al cierre del día, existen mecanismos tales como las ventanillas para el manejo de
la liquidez y los mercados de “nivelación de fondos prestables”, que permiten
satisfacer los faltantes de liquidez, de tal manera que las tasas de interés no
presenten movimientos erráticos.
La ausencia de requerimientos de reserva no implica la desaparición de la
demanda por liquidez de las instituciones de crédito, sino que dicha demanda será
distinta a la que se presentaría en el caso de existir la exigencia de mantener
depósitos en el banco central. En ausencia de requerimientos de reserva, la
demanda por liquidez de la banca puede quedar correspondida por una demanda
de reservas bancarias en el banco central por un cierto período de tiempo, el cual
inclusive podría ser de tan sólo unos instantes, o bien manifestarse como una
demanda por liquidez en el mercado de dinero sin tener como contrapartida una
demanda por reservas en el banco central.
Definición Operacional:
Instrumentos de política monetaria: (Operaciones de Mercado Abierto) En una
operación de mercado abierto, el banco central compra bonos a cambio de dinero,
aumentando así la cantidad de dinero, o vende bonos a cambio de dinero pagado
por los compradores de los bonos, reduciendo así la cantidad de dinero. El banco
central paga el bono que compra con dinero que puede crear. Es útil imaginar que
el banco central imprime dinero con el que compra los bonos, incluso aunque no
sea estrictamente exacto. Cuando el banco central compra bonos, reduce la
cantidad de bonos que hay en el mercado, por lo que tiende a subir de precio o a
reducir su rendimiento: el público sólo estará dispuesto a tener una proporción
menos de su riqueza en bonos en bonos y una mayor proporción en dinero si baja
el tipo de interés.
Cuando el banco central intenta mover las tasas de interés hacia arriba o hacia
abajo manipula la oferta monetaria, es decir, realiza operaciones de mercado
abierto.
Por ejemplo, si el banco central desea bajar las tasas de interés, se dice que le
inyecta dinero al mercado, es decir que inyecta liquidez a los mercados
comprando deuda gubernamental de corto plazo. En cambio, si desea elevar las
tasas de interés, puede reducir la liquidez vendiendo deuda gubernamental de
corto plazo.
El banco central realiza operaciones de mercado abierto en los mercados
primarios y secundarios.
Las principales operaciones de mercado abierto son:
Operaciones de reporto con valores denominados en moneda nacional.
(compra/venta).
Compra/venta definitiva de valores denominados en moneda nacional.
Créditos o depósitos en el banco central.
Operaciones de Swap con moneda extranjera.
Ventanillas para el manejo de Liquidéz.
Transferencia de depósitos del gobierno entre el banco central y la banca
comercial.
Base Monetaria:
También llamado dinero de alta potencia, está formado por el efectivo (billetes y
monedas) y los depósitos que tienen los bancos comerciales en el banco central.
Una parte del efectivo está en manos del público. El resto lo tienen los bancos
formando parte de sus reservas. El control de la base monetaria por parte del
banco central es la principal via a través de la cual se determina la base
monetaria.
Se crea Dinero de alta potencia cuando el banco central adquiere activo y los paga
creando pasivos. Las dos clases principales de pasivos o usos son el efectivo
(billetes y monedas) y los depósitos bancarios en el banco central.
Los componentes de la Base Monetaria son:
Comprende os activos liquidos que úeden utilizarse sin restricciones parea
efectual pagos (billetes y monedas), llamado M1.
Comprende los activos no liquidos, o sea los fondos de inversión en el
mercado de dinero que se retiran por medio de cheques (cuentas de depósitos),
llamado M2.
Los grandes depósitos negociables y los compromisos de recompra. Estos
son propiedad de las grandes empresas pero igual de personas muy ricas,
llamado M3.
5. Bibliografía
Aguilar A. y V. H. Juan-Ramón (1997), “Determinantes de las Tasas de Interés de
Corto
Plazo en México: Efecto de las Señales del Banco Central”, en La Política
Monetaria en México, Suplemento, Gaceta de Economía, Instituto Tecnológico
Autónomo de México, Año 3, Número 5.
Gil Díaz, F. (1997), "La política Monetaria y sus canales de transmisión en México"
en "La Política Monetaria en México.suplemento." Gaceta económica, Instituto
Autónomo de México, Año 3, número 5.
Banco de México (1989), Informe Anual, México, D.F.
Banco de México (1991), Informe Anual, México, D.F.
Banco de México (1996), Informe Anual, México, D.F.
Banco de México (1998), Informe Sobre la Política Monetaria, México, D.F.
Rudiger Dornbusch, Stanley Fischer, "Macroeconomía", Mc Grawhill, sexta
edición.
Ortiz, G. (1994), La Reforma Financiera y la Desincorporación Bancaria, Fondo de
Cultura
Económica, México.
http://www.dineronet.com, Sección de Finanzas.
http://www.banxico.org.mx, Discursos y documentos de investigación.
Aportado por: Gabriel Ham

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Ham Gabriel. (2002, enero 2). Instrumentos de política monetaria del Banco de México. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/instrumentos-de-politica-monetaria-del-banco-de-mexico/
Ham, Gabriel. "Instrumentos de política monetaria del Banco de México". GestioPolis. 2 enero 2002. Web. <https://www.gestiopolis.com/instrumentos-de-politica-monetaria-del-banco-de-mexico/>.
Ham, Gabriel. "Instrumentos de política monetaria del Banco de México". GestioPolis. enero 2, 2002. Consultado el 16 de Julio de 2018. https://www.gestiopolis.com/instrumentos-de-politica-monetaria-del-banco-de-mexico/.
Ham, Gabriel. Instrumentos de política monetaria del Banco de México [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/instrumentos-de-politica-monetaria-del-banco-de-mexico/> [Citado el 16 de Julio de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de rdgarza en Flickr
DACJ