La inserción internacional de Brasil

  • Economía
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En crónicas del viernes pasado, me referí apoyado por conclusiones de importantes de centros de estudios económicos y por dictados que sobre la temática realizara, oportunamente, la CEPAL, la OCDE Observer, y el centro de estudios a largo plazo de la CIA, quienes refiriéndose respecto a América Latina, presentaron la interrogantes si en la región se practicaba una “integración pasiva” o una “activa”.

En el Brasil de hoy, existe una verdadera onda en dirección hacia la búsqueda de espacio para concretar una “integración activa” que se remonta al inicio de los años 1990, principalmente después de Fernando Collor de Mello, continuando con Itamar Franco y Fernando Enrique Cardoso, quien amplió fuertemente la apertura comercial del país.

Fue a partir de Fernando Enrique Cardoso, que Brasil se puso como prioridad, concretar una inserción positiva en el escenario internacional.

Esta política estratégica, no fue obra exclusiva del Planalto , sino por la continuidad de los objetivos que desde mucho tiempo atrás de fijara Itamaraty y por la acción de algunos sectores muy dinámicos de la economía brasileña.

La apertura del mercado aportó una dimensión cualitativa de los productos que los consumidores brasileños pasaron a obtener a su disposición.

Además de mejor cualidad, el precio era más bajo de los similares nacionales, lo que resultó en un fuerte choque externo sobre el sector industrial brasileño, amparado a la sombra de un largo proceso de sustitución de importaciones y, en algunos casos, protegido por una rígida reserva de mercado, como aconteció con la informática.

Algunos segmentos del sector secundario sufrieron más que otros. El textil fue uno de ellos, porque la temida producción asiática -notadamente la china- primero la de Taiwan y luego la de la propia China continental, entró firme en el mercado brasileño. Este es un hecho que volvió a ocurrir.

Empresarios del sector textil y de calzados solicitaron oficialmente a Itamaraty, salvaguardas con relación de China, tomando en cuenta la caída del dólar y la fuerte invasión de los productos chinos en todo Brasil.

Además, el real (moneda oficial brasileña) presentó en los años iniciales de su creación, una caída fuerte en relación al dólar estadounidense.

Ese hecho por sí solo, determinó un avance de las importaciones en detrimento de las exportaciones, hasta la fecha de la maxi-desvalorización del real, que aconteció en enero de 1999.

La inserción internacional brasileña

Pero la inserción brasileña en el escenario internacional no se logra del día para la noche.

Ella es antigua: viene desde el final de los años ´30, se amplía con la segunda Guerra Mundial, se reduce a los finales de los años ´40 a lo largo de la década de los ´50, y finalmente retorna lenta y en forma gradual en los ´60.

Recién en la década de los años ´70 toma una nueva dimensión, bajo el eslogan “exportar es lo que importa”.

Lamentablemente entra en parálisis en los años ´80, debido a la crisis de la deuda externa (el famoso setiembre negro de 1982), considerada por muchos economistas brasileños la década perdida y, finalmente, se reanima desde los ´90 hasta los días actuales.

Es interesante destacar que la inserción se expandió a partir de la apertura del comercio exterior de Brasil.

Las importaciones mayores funcionaron como vector de presión y de reacción de los sectores más dinámicos de la economía. En otras palabras, la importación forzó a Brasil a procurar nichos de calidad para hacer frente a los productos que llegaban de fuera.

En los años ´80, del punto de vista de la política externam Brasil tuvo un factor negativo, que fue la declaración de moratoria unilateral, que perjudicó de sobremanera la imagen del país, dificultando las relaciones políticas y comerciales

Los años ´90 representan el momento de inflexión de la política internacional brasileña Luego del lamentable gobierno de Collor de Mello, el de Itamar Franco poco contribuyó a cambiar la imagen de Brasil.

En verdad quien abrió el espacio político , fue el sociólogo Fernando Enrique Cardoso, muy respetado mundialmente en el medio intelectual, fue logró dar una dimensión diferente al Brasil.

Actualmente, un hecho interesante es que el actual presidente Luiz Inácio Lula da Salva, siga la misma orientación de presencia internacional que su antecesor.

En algunos casos puede ser criticada, pero ella es mantenida por la nueva cultura de Itamaraty, practicada en los últimos 20 años.

Esa presencia no le viene limitando apenas a América Latina. Se amplía para el Oriente Medio y Asia; sin hablar de la Unión Europea y los Estados Unidos, el mayor socio comercial de Brasil.

ALCA, Mercosur

Sería muy largo analizar las dificultades diplomáticas que Brasil enfrenta y provoca. Con Argentina de Kirchner mantiene una posición un poco difusa con relación al ALCA, con algunos líneas a implantar en el MERCOSUR, en cuento a cargos de responsabilidad en el Consejo de Seguridad de América Latina.

Fuera del continente sudamericano -tan solo como una cita- fue importante la Cúpula Árabe realizada en Brasilia que tiene una dimensión de medio y largo plazo, más relevante de lo que pueda parecer.

Del punto de vista estratégico, los países árabes tienen dos grandes perspectivas.

Primero, son productores de petróleo que si bien de acuerdo a cálculos del BancoMundialy del FMI, el precio al ir subiendo afecta la economía brasileña; Itamaraty tiene muy en cuenta que esos países no son industrializados, o sea, que precisan comprar casi todo en bienes de consumo, lo que significa un excelente mercado para la industria brasileña.

Del punto de vista de la ampliación del MERCOSUR, salvo algunas dificultades señaladas que mantiene con Argentina, la política exterior brasileña creó nuevos espacios interesantes. La situación en que se encuentra actualmente el MERCOSUR , en función de la crisis de la economía argentina y e la postura del presidente Kirschner, no deja de ser preocupante para Itamaraty y para el Planalto.

En mayo de 2005, el intercambio de Brasil con la ALADI, que incluyó hasta México, superó el comercio con los Estados Unidos, un hecho que se registra por vez primera.

En resumen, junto con Chile, el Brasil está en el camino correcto de inserción política internacional, independientemente de quien ocupe el Poder, algo que debería representar una conducta sudamericana.

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Quagliotti de Bellis Bernardo. (2006, enero 18). La inserción internacional de Brasil. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/insercion-internacional-de-brasil/
Quagliotti de Bellis, Bernardo. "La inserción internacional de Brasil". GestioPolis. 18 enero 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/insercion-internacional-de-brasil/>.
Quagliotti de Bellis, Bernardo. "La inserción internacional de Brasil". GestioPolis. enero 18, 2006. Consultado el 16 de Julio de 2018. https://www.gestiopolis.com/insercion-internacional-de-brasil/.
Quagliotti de Bellis, Bernardo. La inserción internacional de Brasil [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/insercion-internacional-de-brasil/> [Citado el 16 de Julio de 2018].
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