Incumplimiento del contrato de esponsorización en España

EL CUMPLIMIENTO DEFECTUOSO Y MOROSO EN EL CONTRATO
DE ESPONSORIZACIÓN
Para el caso del incumplimiento del contrato de esponsorización, nos ha servido
como referencia la obra del profesor Juan VIDAL PORTABALES quien hace un
estudio de cómo se produce el incumplimiento del contrato bajo la Ley General de
Publicidad española [VIDAL, 1998: pp. 183-231].
1. CONSIDERACIONES GENERALES
Con la finalidad de trazar el marco en el que se encuadran las normas aplicables
al incumplimiento de las obligaciones derivadas del contrato de esponsorización,
parece oportuno hacer previamente una sucinta referencia a la teoría general del
incumplimiento del contrato. Cuando la doctrina se refiere a este tema, parte de un
concepto amplio de incumplimiento considerándolo como sinónimo de toda
infracción del deber jurídico que pesa sobre el obligado1; en esta línea, BELTRÁN
DE HEREDIA Y ONÍS2 cree conveniente la ampliación al máximo de los límites del
incumplimiento al objeto de incluir dentro del mismo las variadas situaciones que
se pueden producir en la vida diaria de las obligaciones.
Ahora bien, esta amplitud no impide que, siguiendo a la doctrina dominante,
precisemos los diversos aspectos que se incluyen dentro del incumplimiento del
deudor, con el objetivo, en su caso, de acomodarlos al incumplimiento del contrato
de esponsorización. Así, siguiendo a PUIG BRUTAU3, pueden distinguirse las
siguientes situaciones: 1ª, aquella en la que el deudor realiza una prestación que
no se ajusta a lo que exige el vínculo obligatorio; en ella, el deudor cumple, pero
cumple defectuosamente4. Este supuesto ha merecido diversas denominadas; así,
a veces, se utiliza la expresión cumplimiento “defectuoso”; en otras ocasiones se
1 Para DÍEZ-PICAZO, Luis. Fundamentos del Derecho Civil Patrimonial. Las relaciones obligatorias. ed., Madrid, Civitas, 1996, Vol. II, p.
567, el fenómeno del incumplimiento puede contemplarse desde la perspectiva del deber jurídico que pesa sobre el deudor, o desde la
perspectiva del derecho o del interés del acreedor. Desde el primer punto de vista, es necesario preguntarse en qué medida el deudor ha
observado o infringido el deber jurídico que le incumbe; desde el otro punto de vista, habrá que averiguar en qué medida el acreedor ha
recibido satisfacción o ha visto vulnerado su derecho o interés.
2 BELTRÁN DE HEREDIA Y ONÍS, Pablo. El incumplimiento de las obligaciones. Madrid, EDERSA, 1990, p. 18.
3 PUIG BRUTAU, José. Fundamentos de Derecho civil. Derecho general de las obligaciones. 4ª ed. rev. y puesta al día, Barcelona, Bosch, 1976,
T.1 Vol. 2, p. 484.
4 DÍEZ-PICAZO. op. cit., p. 666.
ha hablado de cumplimiento “irregular” o de cumplimiento “irritual”. En todo caso,
bajo estas denominaciones se incluyen supuestos en los que el cumplimiento
realizado por el deudor –al no adecuarse exactamente a lo convenido- perjudica el
fin de la prestación; 2ª, la situación en la que el deudor no cumple la prestación a
que se había obligado de manera definitiva, empleándose en estos casos el
término de incumplimiento stricto sensu5; 3ª, y por último, el supuesto en el que el
deudor no cumple la prestación en el momento debido, aunque puede hacerlo en
un momento posterior si la obligación no excluye el cumplimiento aplazado, y ello
sin perjuicio de la obligación de indemnizar los daños resultantes del retraso o
mora.
Estas tres situaciones expuestas, que la doctrina denomina, de ordinario,
cumplimiento defectuoso6, incumplimiento definitivo y cumplimiento moroso, se
hallan recogidas en nuestra regulación positiva7. Concretamente, en el art. 1321
Cc8 y el caso fortuito y fuerza mayor, contemplado en el art. 1315 del Cc9.
La noción de dolo coincide “con la voluntad del sujeto de causar el daño” 10, la
cual coincide con el art. 1318 Cc11 a propósito del incumplimiento de la obligación
(al referirse al adverbio “deliberadamente”).
5 GONZÁLEZ GONZÁLEZ, Aurora. La resolución como efecto del incumplimiento en las obligaciones bilaterales. Barcelona, Bosch, 1987, p.
44.
6 DÍEZ-PICAZO (op. cit., pp. 569 ss.) pone de relieve cómo la doctrina tradicional admitía dos formas de lesión de los derechos
derivados de una relación obligatoria: la mora y el incumplimiento definitivo. Y pone de manifiesto cómo la doctrina moderna señala
que tales hipótesis no incluyen todas las posibles lesiones contractuales; en concreto, las situaciones en las que el deudor realiza una
prestación que no se ajusta por completo al programa o proyecto de prestación establecido en el acto de constitución de la relación
obligatoria, y que pueden denominarse supuestos de prestación defectuosa”. Por su parte CASTÁN TOBEÑAS, José. Derecho civil
español común y foral. Derecho de obligaciones. La obligación y el contrato en general. 16ª ed. rev. y puesta al día por Gabriel García Cantero,
Madrid, Reus, 1992, T. III, p. 236, en materia de incumplimiento distingue entre incumplimiento propio o absoluto e incumplimiento
impropio o relativo; el supuesto más destacado de este último lo constituye el incumplimiento con relación al tiempo, el cual determina
el concepto de mora.
7 Para los comentarios de los arts. 1321, 1315 y 1318, Cfr. OSTERLING. op. cit., pp. 207-209; 198-202; y p. 205, respectivamente.
8 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1321.- Queda sujeto a la indemnización de daños y perjuicios quien no ejecuta sus obligaciones por
dolo, culpa inexcusable o culpa leve.
El resarcimiento por la inejecución de la obligación o por su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso, comprende tanto el daño
emergente como el lucro cesante, en cuanto sean consecuencia inmediata y directa de tal inejecución.
Si la inejecución o el cumplimiento parcial, tardío o defectuoso de la obligación, obedecieran a culpa leve, el resarcimiento se limita al
daño que podía preverse al tiempo en que ella fue contraída.
9 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1315.- Caso fortuito o fuerza mayor es la causa no imputable, consistente en un evento extraordinario,
imprevisible e irresistible, que impide la ejecución de la obligación o determina su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso.
10 SCOGNAMIGLIO, Renato. Voz “Reponsabilità civile” Novísimo Digesto Italiano. Torino, UTET, 1968, XV, p. 640 cit. p.
ESPINOZA ESPINOZA, Juan. Derecho de la Responsabilidad Civil. Lima, Gaceta Jurídica, 2002, p. 95. Se suele definir el dolo como la
acción u omisión que, con conciencia y voluntad de producir un resultado antijurídico, impide el cumplimiento normal de una
obligación (CASTÁN. op. cit., p. 253).
11 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1318.- Procede con dolo quien deliberadamente no ejecuta la obligación.
La noción de culpa debe ser entendida como “la relación entre el
comportamiento dañino y aquel requerido por el ordenamiento, en las mismas
circunstancias concretas, con el fin de evitar la lesión de intereses ajenos”12.
Desde otra perspectiva, se entiende por culpa, la “creación de un riesgo
injustificado y para evaluar si ese riesgo sea justificado o no, se necesitará
confrontarlo con la utilidad social de la actividad a la cual éste se refiere, teniendo
en cuenta el costo de la remoción de éste: cuando más grandes son la utilidad
social y el costo de remoción, tanto más grande es el riesgo injustificado”13. Se
debe distinguir: 1ª, culpa objetiva, es la culpa por violación de las leyes. La culpa
es in re ipsa, vale decir, el ordenamiento determina el parámetro del
comportamiento y si el agente no lo cumple, éste es responsable14; 2ª, la culpa
subjetiva, es aquella que se basa en las “características personales del agente”15.
De todo ello se desprende que el núcleo del concepto de culpa lo constituyen las
actitudes de negligencia y descuido del deudor16
En la responsabilidad por incumplimiento de las obligaciones, se suele
diferenciar diversos grados de culpa, a saber: 1ª, culpa grave, es el no uso de la
diligencia17 que es propia de la absoluta mayoría de los hombres, es decir, quien
ha tenido una conducta tal no ha hecho lo que todos los hombres hacen
comúnmente. El art. 1319 Cc18 define culpa inexcusable –que coincide con el
concepto de culpa grave- a la “negligencia grave”; 2ª, culpa levísima, es cuando
no se usa la diligencia propia de las personas excepcionalmente prudentes y
cautas. Este supuesto no está regulado en el Código Civil19; sin embargo, este
grado de la culpa ha sido fuertemente criticado por su dudosa validez “en el plano
12 SALVI, Cesare. La Reponsabilità civile. Milano, Guiffrè, 1998, p. 110.
13 TRIMARCHI, Pietro. Rischio e responsabilità oggetiva. Milano, Guiffrè, 1961, p. 99.
14 También llamada culpa in abstracto. Un ejemplo, lo constituye el art. 961 Cc.
15 SALVI. op. cit., p. 111. También llamada culpa in concreto. Un ejemplo lo constituye el art. 1314 Cc que hace referencia a la diligencia
ordinaria requerida. Este tipo de culpa engloba a la imprudencia (el sujeto hace más de lo debido) y a la negligencia (el sujeto hace
menos de lo que debe).
16 CRISTÓBAL MONTES, Ángel. El incumplimiento de las obligaciones. Madrid, Tecnos, 1989, p. 100.
17 La diligencia es definida como el empleo adecuado de las energías y de los medios útiles para la realización de un fin determinado
(BIANCA, Massimo C. La negligencia en el derecho civil italiano. En: LEÓN, Leysser L. Estudios sobre la Responsabilidad Civil. Lima, ARA
Editores, 2001, p. 346.)
18 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1319.- Incurre en culpa inexcusable quien por negligencia grave no ejecuta la obligación.
19 Para los comentarios de los arts. 1319 y 1317, Cfr. OSTERLING. op. cit., pp. 205 y 204, respectivamente.
de la lógica y la realidad jurídica”20; 3ª, y por último, ha sido denominada, en una
feliz expresión como una “isla de tipicidad”21 en el mar de la atipicidad del ilícito
civil. Ello quiere decir que, a efectos de responsabilizar a una persona por una
omisión, previamente debe existir la norma que lo obligue a actuar de una manera
determinada.
Y por último, con relación al incumplimiento por caso fortuito y fuerza mayor
deberá tenerse en cuenta los arts. 1315 y 1317 Cc22. La doctrina más reciente
considera superada la distinción entre caso fortuito y fuerza mayor23. Se trata de
nociones con las mismas características, pues deberán ser eventos
extraordinarios, imprevisibles e irresistibles, con la única diferencia respecto al
origen del evento, como se ha anotado anteriormente, según fluye claramente del
artículo 1315 Cc.
De lo dicho hasta ahora sobre las causas del incumplimiento se deduce que
cuando depende de la voluntad del deudor, éste queda sujeto a las consecuencias
y a la responsabilidad derivada de aquél; y cuando el incumplimiento deriva de
circunstancias ajenas a su voluntad, no genera su responsabilidad para el deudor.
Así resulta de la confrontación entre el art. 1321, que impone la obligación de
indemnizar daños y perjuicios a los que en el cumplimiento de sus obligaciones
incurrieren en dolo, culpa inexcusable o culpa leve, y el art. 1317 Cc que excluye
de responsabilidad al deudor cuando el incumplimiento se ha originado por caso
fortuito o fuerza mayor.
2. INCUMPLIMIENTO DE LAS PRESTACIONES
2.1 Los límites de las cláusulas resolutorias
Aquí debemos hacer unas precisiones, el incumplimiento de un cierto deber de
prestación puede dar lugar a la resolución sobre la base de una cláusula
resolutoria incluida en el contrato, siempre que esa falta de ejecución hubiere sido
20 SCOGNAMIGLIO. op. cit., p. 642 cit. p. ESPINOZA ESPINOZA. op. cit., p. 91.
21 ALPA, Guido. Il problema della atipicià dell´illecito. Napoli, Jovene, 1979, p. 246.
22 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1317.- El deudor no responde de los daños y perjuicios resultantes de la inejecución de la obligación, o
de su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso, por causas no imputables, salvo que lo contrario esté previsto expresamente por la ley
o por el título de la obligación.
23 Considera al caso fortuito como una mera variación terminológica (COTTINO, Gastone. L´impossibilità sprevvenuta della prestazione e
la responsabilità del debitore: problemi generali. Milano, Guiffrè, 1955, p. 218).
determinada para ejercer la facultad de extinguir el vínculo obligatorio de ese
modo.
En el contrato de esponsorización, los supuestos de incumplimiento total o de
cumplimiento defectuoso que no garantice un eficaz retorno publicitario, previstos
por las partes para ejercitar la facultad resolutoria, pueden no ser del todo
pacíficos.
Por ejemplo, tratándose de un programa televisivo, el espónsor puede pactar
que se reserva la facultad de resolver la relación obligatoria si la sintonía o "rating"
ha descendido notablemente. Para que no surja dudas en torno a la popularidad
del espectáculo, lo óptimo es que ambas partes designen, conjuntamente, a la
empresa que habría de encargarse de realizar la encuesta o sondeo. Pero qué
sucede si la esponsorización ha sido concedida a una escuadra deportiva, ¿puede
pactarse la resolución si, por ejemplo, aquella queda relegada de un campeonato
y, por tanto, "baja de división"?. Como es fácil advertir, los resultados del torneo no
pueden ser garantizados ni por el equipo ni por la organización. Pero, a pesar que
el espónsor no es acreedor de la actividad habitual del esponsorizado, éste puede
comprometerse a desarrollar la labor que le incumbe con el mayor esfuerzo, por lo
que si se ha pactado que la baja de división dará pie a que el espónsor pueda
ejercer la resolución, parece que no habría obstáculo alguno para que por
terminado el vínculo. El retorno publicitario no sería el mismo si la escuadra ha
perdido categoría, lo que iría en desmedro de las expectativa del espónsor.
Si, en cambio, el contrato de esponsorización ha sido celebrado con un atleta,
¿su bajo rendimiento o la suspensión e, incluso, la enfermedad, pueden dar
derecho a que se recurra a la resolución?.
No debe olvidarse que, en cualquiera de las hipótesis planteadas, el
esponsorizado ha venido cumpliendo con exhibir o portar el nombre, marca, etc.
del espónsor, de modo que el retorno publicitario ha sido, hasta entonces, una
realidad. Es decir, el atleta ha cumplido durante un cierto tiempo. Respecto a este
ejemplo en particular, VEGA24 nos dice que el bajo rendimiento, la suspensión o la
enfermedad (no imputables) no constituyen, per se, causales de resolución, pero,
24 VEGA MERE, Yuri. Contrato de auspicio o esponsorización. En su Derecho Privado, Lima, Grijley, 1996, T.I, p. 266.
de discutirse su eventual inclusión en el contrato como tales, hemos de confesar
que nos resulta un pacto extraño. Las suspensiones, por lo demás, pueden
obedecer a los avatares de la actividad misma, que escapan a toda buena
intención y a cualquier previsión (incluso si el esponsorizado prometió observar un
comportamiento respetuoso y reglamentariamente correcto). El supuesto de
enfermedad parece contrario a cualquier estipulación a este respecto. El bajo
rendimiento, a su turno, depende de tantos factores que es complejo dar una
respuesta segura.
Sin embargo, las partes son quienes configuran el plan prestacional a cargo del
esponsorizado y gozan de libertad para estipular las cláusulas que estimen
adecuadas a sus intereses. Con todo, ninguna de ellas debe estar reñida con el
elemental principio de la buena fe.
Una posible causal de resolución puede ser el desencadenamiento de un
escándalo público por parte del esponsorizado. Aunque nadie puede descartar que
quizá con dicho suceso el retorno publicitario sería más eficaz y, por tanto,
acreciente la demanda de productos del espónsor.
2.2 La reparación de los daños en caso de incumplimiento
Uno de los tópicos más complejos del contrato de esponsorización se presenta
cuando se deben reparar los daños causados por el incumplimiento de cualquiera
de las partes.
Si el espónsor incumple con proveer de financiamiento o de los bienes o
indumentaria al esponsorizado, habrá que analizar la trascendencia de la
inejecución.
El pago del daño emergente parece no presentar mayor dificultad, cosa que no
necesariamente ocurre tratándose de la reparación del lucro cesante.
La determinación del quantum por la fallida ganancia debe estar en función de
los efectos del incumplimiento. Si no afecta de modo mayúsculo la habitual
actividad de alcance público del esponsorizado (que sólo buscaba disminuir
ciertos costes, pero que pueden ser atendidos directamente por él), la
indemnización puede ser fijada sobre una pauta más asequible. Pero si se frustra
la misma realización de la actividad, los problemas pueden ser de grave entidad.
En efecto, ¿cómo determinar la ganancia que se frustró para el esponsorizado?.
La referencia o consulta de experiencias pasadas puede ayudar en algo. De no
ser posible, resultaría de aplicación el art. 133225 del Código civil26.
Creo que lo mismo acontecería en el caso que sea el esponsorizado quien
incumple, ya que si bien se puede determinar el daño emergente sufrido por el
espónsor, el lucro cesante es de difícil cuantificación. Ello es así por cuanto no se
puede saber certeramente cuáles habrían sido los resultados concretos en el
aumento de la demanda de bienes que produce el espónsor si se hubiera
cumplido con el "retorno publicitario".
Dada la dificultad para aplicar criterios seguros, lo aconsejable es la inclusión de
cláusulas penales que garanticen la reparación de los daños, sin descartar el
pacto del daño ulterior ante la eventualidad de que al espónsor le sea posible
demostrar el quantum de los daños que habría sufrido por el incumplimiento del
esponsorizado.
Pues bien, esta sistemática clásica en torno a los modos y causas de
incumplimiento que acabamos de exponer nos aconseja seguir la pauta expuesta
sobre los modos de incumplimiento, distinguiendo, en el momento oportuno, entre
cumplimiento defectuoso, cumplimiento moroso e incumplimiento definitivo del
esponsorizado y del espónsor.
3. CUMPLIMIENTO DEFECTUOSO
3.1 Del esponsorizado
En opinión de DÍEZ-PICAZO27, los supuestos de cumplimiento defectuoso28
pueden compendiarse en los siguientes: el supuesto en el que el deudor lleva a
cabo los actos de cumplimiento y de ejecución de la prestación, pero ésta se
25 Para los comentarios del art. 1332, Cfr. OSTERLING. op. cit., pp. 216-218.
26 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1317.-
27 DÍEZ-PICAZO. op. cit., p. 670.
28 Para este mismo autor (Ibid, p. 66), la diferencia más importante del cumplimiento defectuoso con el incumplimiento definitivo y la
mora radica que en estos últimos casos se produce una omisión total de prestación, mientras que en el caso de cumplimiento
defectuoso hay un comportamiento positivo del deudor dirigido a cumplir, aunque éste no se ajusta a los términos del proyecto
establecido en el acto de constitución de la relación obligatoria; en este último caso, pues, el deudor cumple, pero cumple mal.
desvía de las líneas previstas en el negocio constitutivo de la obligación; y el
supuesto en el que el deudor ejecuta puntual y exactamente la prestación
principal, pero omite llevar a término la prestación accesoria imprescindible para
que la primera produzca plenos efectos para la consecución de las finalidades
perseguidas. También se le denomina “contravención especial” para referirse a los
supuestos en los que los obligados cumplen, aunque mal. Con esta expresión
engloba todos los supuestos integrantes de la modalidad de incumplimiento
distinto al definitivo y a la mora. Así, concretamente, se refiere este autor, por un
lado, a supuestos determinantes de un cumplimiento “erosoniante” de la
prestación, porque con este tipo de cumplimiento se menoscaban los efectos
favorables al acreedor; por otro, se refiere a supuestos determinantes de un
cumplimiento “irregular”, porque el cumplimiento del deudor no discurre por los
cauces de la normalidad convenida; en tercer lugar, se refiere a casos
determinantes de cumplimiento “defectuoso” porque con el comportamiento del
deudor se han producido faltas o defectos al acreedor; y por último, alude a
supuestos de cumplimiento “irritual”, por no existir adecuación en los actos del
deudor con el rito o programa trazado al constituirse la obligación. Todos estos
supuestos, pues, constituyen lo que se conoce, con el nombre de cumplimiento
defectuoso.
Expuestas las líneas generales del concepto de cumplimiento defectuoso, nos
ocupamos a continuación de los efectos que éste produce con arreglo al Derecho
civil. Puede decirse que tratándose de obligaciones sinalagmáticas, como las
derivadas de los contratos de esponsorización, el acreedor dispone de la
pretensión de rectificación de la prestación defectuosa29, sin perjuicio de la acción
para exigir la indemnización de los daños y perjuicios si los defectos son
imputables al deudor. Además, la interdependencia funcional de este tipo de
obligaciones determina que el acreedor pueda ejercitar lo que se conoce con el
nombre de excepción de cumplimiento defectuoso, la cual tiene lugar en el marco
del art. 1426 Cc30; esta excepción recibe el nombre de exceptio non rite adimpleti
29 Esto es lo que se conoce con el nombre de cumplimiento específico. Cfr. LACRUZ BERDEJO, José Luis. Elementos de Derecho Civil.
Derecho de Obligaciones. Contratos y Cuasicontratos. 2ª ed., Barcelona, Bosch, 1986, T.II. Vol. 2, pp. 171 ss.; CASTÁN. op. cit., pp. 266 ss.
30 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1426.- En los contratos son prestaciones recíprocas en que éstas deben cumplirse simultáneamente,
cada parte tiene derecho de suspender el cumplimiento de la prestación a su cargo, hasta que se satisfaga la contraprestación o se
contractum31. Debe también admitirse la posibilidad de un reajuste o reducción de
la prestación que adecúe esta última al valor real de la prestación ejecutada
defectuosamente. Y, por último, no se excluye, en ciertos supuestos de
cumplimiento defectuoso, la posibilidad de reclamar la resolución del vínculo
obligacional.
Expuesto el régimen general aplicable al cumplimiento defectuoso, nos
referimos a continuación a la legislación específica aplicable al contrato de
esponsorización. Así, si el medio-esponsorizado, por causas a él imputables,
cumpliese una orden con alteración, defecto o menoscabo de algunos de los
elementos, deberá ejecutar de nuevo la publicidad; si la repetición no fuera
posible, el anunciante-espónsor podrá exigir la reducción del precio y la
indemnización de los perjuicios causados.
Visto el marco legal aplicable, debemos ahora referirnos, siquiera sea
brevemente, a la realidad a la que va dirigida. Y sobre ésta cabe decir que las
situaciones de cumplimiento defectuoso en el contrato de esponsorización son tan
variadas como las que presenta el cumplimiento defectuoso de las obligaciones en
general. Así, en muchas ocasiones, el cumplimiento defectuoso deriva del hecho
de que el esponsorizado cumple la obligación principal, pero no las prestaciones
accesorias. Imaginemos una esponsorización individual en el que el
esponsorizado, además de realizar su actividad, debe asistir a determinados actos
sociales cumpliendo esta obligación sólo en algunos; en este supuesto podría
incluso pensarse en un caso de incumplimiento parcial ya que puede suceder que
en una relación compleja –como la de la esponsorización- en la que coexisten
varias prestaciones singulares y en la que han sido ejecutadas algunas e
incumplidas otras, todas tengan, desde el punto de vista económico, el mismo
valor32.
garantice su cumplimiento.
31 Sobre el particular, Cfr. DÍEZ-PICAZO. op. cit., pp. 693, y DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel. El contrato en general.
Comentarios a la Sección Primera del Libro VII del Código Civil. Segunda Parte (artículos 1414 al 1528). 2ª ed., Lima, Fondo Editorial de la
Pontificia Universidad Católica del Perú, 1996, T. IV, pp. 247-259 y para el comentario del art. 1426 (ibid., pp. 221-274).
32 Sobre este punto, GONZÁLEZ GONZÁLEZ (op. cit., p. 80) ha señalado que, desde el punto de vista teórico, es posible delimitar
los supuestos de cumplimiento parcial y cumplimiento defectuoso. Así, mientras que en el primera hay una parcela de la relación
obligatoria que ha sido bien cumplida, en el segundo –el cumplimiento defectuoso- se cumple esta prestación por entero, pero de tal
modo que ese cumplimiento contraviene el interés del acreedor al llevar aparejada una inexactitud en la cualidad querida por éste. De
todos modos, debe notarse que ambas formas de cumplimiento, el parcial y el defectuoso, se sitúan dentro de la categoría que algunos
denominan cumplimiento irregular, hallándose, por tanto, muy próximas. Efectivamente, puede afirmarse que quien cumple
defectuosamente, cumple, pero no de una manera total, sino parcial.
En otras ocasiones sin embargo, resulta más difícil detectar las situaciones de
cumplimiento defectuoso. Con todo, el cumplimiento defectuoso por el
esponsorizado consistirá, las más de las veces, en la realización de la actividad a
que está obligado sin la pericia o diligencia adecuadas a las reglas de la profesión
de que se trate; piénsese, por ejemplo, la Selección Argentina de Fútbol que en
último Mundial de Fútbol en Corea-Japón 2002 fue eliminada en primera ronda
(cuando con arreglo a parámetros normales –tenidos en cuenta por el espónsor al
contratarle- la Selección “debía” alcanzar la final)
La obligación de desarrollo de la actividad del esponsorizado es una obligación
de medio y que, por tanto, el esponsorizado no puede garantizar el resultado. Pero
habrá supuestos en los que el esponsorizado cumpla defectuosamente por no
alcanzar los mínimos que cabía esperar de su preparación profesional.
En el contrato de esponsorización, aunque una gran parte de las obligaciones
del esponsorizado son de resultado, también existen obligaciones de medio, tales
como la obligación de desarrollo de la actividad esponsorizada y la obligación de
conservación del material entregado.
Veamos ahora el requisito de la imputabilidad del esponsorizado.
Efectivamente, como señala BELTRÁN DE HEREDIA Y ONÍS33, el incumplimiento,
y por tanto también el cumplimiento defectuoso, requiere como componente
estructural la existencia de imputabilidad a algún sujeto. Ahora bien, el
cumplimiento defectuoso de la prestación exige que el espónsor no haya conocido
los vicios o defectos de la actividad antes de recibir la prestación; así, si el
espónsor tiene constancia que el esponsorizado va a desarrollar su actividad de
una manera determinada y concreta que luego pretende impugnar, aquél no podrá
invocar el cumplimiento defectuoso.
Pero, sin duda, lo más significativo está centrado sobre las consecuencias
jurídicas del cumplimiento defectuoso realizado por el esponsorizado. Como
hemos visto, se establece la obligación del medio-esponsorizado de ejecutar la
publicidad en los términos pactados. Se exige, para aplicar la consecuencia
jurídica de la repetición de la obligación, que el cumplimiento defectuoso sea de
33 BELTRÁN DE HEREDIA Y ONÍS. op. cit., p. 28.
“algunos” de los “elementos”. Pues bien, en el contrato de esponsorización será
muy difícil establecer la frontera entre el cumplimiento defectuoso de alguno de los
elementos que genere una obligación de repetir y el cumplimiento defectuoso que
por su entidad frustra la finalidad perseguida por el espónsor.
Por su parte, si la repetición no fuese posible, el anunciante-espónsor podrá
exigir la reducción del precio y la indemnización de los daños y perjuicios
causados. En muchos supuestos no cabrá duda que la repetición no es posible;
piénsese, por ejemplo, en la esponsorización de actividades que deben celebrarse
inexcusablemente en fecha fija, hipótesis en la que la repetición no puede tener
lugar, o bien no interesa al espónsor. Para estos casos, teóricamente el espónsor
puede exigir la reducción del precio y la indemnización de los perjuicios causados.
Este supuesto tiene un encaje difícil en la esponsorización, dado que la
esponsorización implica “ayuda”, y en el que resulta difícil hablar de reducción34. Y,
segundo, porque, desde el punto de vista práctico, la “ayuda” la percibirá el
esponsorizado, como regla general, antes de la realización de la actividad para
que ésta pueda tener lugar. Por eso, en todo caso, debería hablarse de la
obligación de restitución de lo percibido.
Este principio general de reajuste o reducción de la prestación en caso de
cumplimiento defectuoso y en este sentido, debe destacarse que el problema de la
ejecución defectuosa no tiene fácil solución en el Derecho privado. Por ello, quizá
el reproche que pueda hacerse al régimen del cumplimiento defectuoso, en su
aplicación al contrato de esponsorización, deriva sobre todo de la configuración
borrosa de este contrato en su vida diaria y del término “ayuda”, término que no
hace más que seguir, como queda dicho, los criterios generales que resultan de la
legislación común. En este sentido, debe sustituirse el término “ayuda” por el de
“contraprestación”35. En cualquier caso, creemos que debe mantenerse abierta a
favor del espónsor la posibilidad de exigir la restitución de la “ayuda” (cuando sea
posible) en los casos de cumplimiento defectuoso por parte del esponsorizado.
34 CORREDOIRA Y ALFONSO, Loreto. El patrocinio: su régimen jurídico en España y en la C.E.E. Barcelona, Bosch, 1991, p. 183,
considera que no cabe reducción de la ayuda en el contrato de patrocinio publicitario.
35 DÍEZ-PICAZO, Luis. El contrato de esponsorización. Anuario de Derecho Civil, IV (47), 1994, p. 9, considera impreciso el término
“ayuda”, entendiendo que hubiese sido más técnico hablar pura y simplemente de atribución patrimonial.
3.2 Del espónsor
Siguiendo con el cumplimiento defectuoso imputable al medio, veamos el
supuesto de incumplimiento por parte del espónsor. La obligación de indemnizar
los daños y perjuicios y la obligación de satisfacer el precio (el importe de la
“ayuda”) es más acorde con la situación de incumplimiento absoluto que con la de
cumplimiento defectuoso. Así pues, habrá que buscar un régimen adecuado al
supuesto, si bien, antes de nada, debemos examinar en qué supuestos puede
hablarse de un cumplimiento inexacto o defectuoso por parte del espónsor.
En primer lugar es de señalar que el cumplimiento defectuoso debe serle
imputable al espónsor. Así, si el cumplimiento defectuoso se produce por
intervención de otra persona, no podrán aplicarse al espónsor las consecuencias
jurídicas de la actuación de esa tercera persona. Imaginemos, en la
esponsorización deportiva, que los materiales suministrados por el espónsor
llegan en mal estado al equipo esponsorizado por negligencia del transportista. El
espónsor podrá, en este caso, exonerarse de responsabilidad si acredita que, por
su parte, ha tomado todas las medidas necesarias para evitar el daño.
Como es obvio, el cumplimiento defectuoso admite grados. Ello hace que sea
conveniente referirse, fundamentalmente, a los supuestos de cumplimiento
defectuoso caracterizados por su levedad. Así cabe preguntarse qué sucedería si
un espónsor entrega como suministro de material equipo inadecuado para la
práctica de la actividad (por ejemplo si entregara a un equipo de fútbol botas
inapropiadas para ello), o bien material adecuado para la actividad de que se trate,
pero en mal estado; esta actuación del espónsor, ¿supondría un propio
incumplimiento? Parece claro que no, en este supuesto, la doctrina extranjera ha
defendido la posibilidad por parte del esponsorizado de reclamar el material
adecuado, restituyendo al espónsor el material inadecuado36. De todas maneras,
sigue siendo una cuestión muy delicada fijar las consecuencias de este
cumplimiento defectuoso. Recordemos aquí el caso de un piloto de Fórmula 1 que
36 Cfr. BIANCA, Mirzia. I contratti di sponsorizzazione. Rimini, Maggioli, 1990, p. 186.
culpó públicamente de sus malos resultados al material suministrado por el
espónsor.
Este tipo de cumplimientos defectuosos pueden darse con frecuencia en los
llamados patrocinios técnicos en los que el espónsor se compromete a suministrar
material técnico al esponsorizado. En este supuesto, el espónsor queda sujeto a la
indemnización de daños y perjuicios conforme al art. 1321 Cc; el espónsor, en
estas situaciones, abonará, normalmente, la suma que el esponsorizado está
obligado a pagar por la reparación del material suministrado.
A la vista de estos supuestos, lo que subyace en las situaciones de
cumplimiento defectuoso de este último es la cuestión de si cabe el reajuste de la
prestación publicitaria37, tal como se establece para el caso de cumplimiento
defectuoso por parte del esponsorizado. Y aquí, la reducción y reajuste de las
prestaciones presenta similares dificultades a las vistas al examinar el
cumplimiento defectuoso del esponsorizado. Al consistir la prestación del
esponsorizado en el desarrollo de una serie de actividades publicitarias quizá
deberían distinguirse dos supuestos: por un lado, aquel en el que el espónsor
cumple defectuosamente antes de que tenga lugar la prestación publicitaria; en
este caso creemos que cabría la posibilidad de reajuste estricto de la prestación,
en tanto el esponsorizado, de hecho, podría reducir su prestación publicitaria. Por
otro, el supuesto en el que la ayuda del espónsor se presta después de que tenga
lugar la prestación publicitaria; en este caso, el reajuste se podrá producir por la
vía de la compensación económica al esponsorizado.
En general, sobre el problema de la prestación defectuosa puede afirmarse que
si bien cabe la posibilidad, como queda dicho, de que el acreedor (sea el
esponsorizado, sea el espónsor) pueda instar al deudor a que complete la
diferencia de la prestación, la cuestión principal debe centrarse normalmente en el
importe económico de la sanción indemnizatoria. Y sobre este punto la doctrina
entiende que la misma se integrará de dos factores: por un lado, un factor
económico constante, equivalente al quantum que falta en la prestación
defectuosa, bastando para acreditarlo la prueba de la realización de la prestación
37 Debe notarse que en la doctrina italiana, BIANCA (op. cit., p. 186) entiende que las prestaciones nacidas de la sponsorizzazione no
son reducibles.
defectuosa; y por otro, de un factor económico variable (propiamente, la
indemnización de daños y perjuicios) representando por los menoscabos, daños o
perjuicios que el acreedor hubiese sufrido por consecuencia de la prestación
defectuosa, siendo necesario para esta reclamación probar que efectivamente han
sido causados al acreedor de la prestación.
3.3 Valoración
A la vista de lo expuesto, resulta insuficiente para acoger la compleja realidad de
la esponsorización en caso de incumplimiento defectuoso. Pero debe apuntarse
que el Derecho supletorio ofrece también pocas soluciones para el problema;
como afirma DÍEZ-PICAZO38, si en general es difícil realizar una enumeración de
los supuestos que deban considerarse bajo la esfera del concepto de
cumplimiento defectuoso, más difícil es precisar las consecuencias jurídicas de
esta situación. El Derecho civil se ve desbordado por una realidad variopinta que
obliga a tener en cuenta una serie de principios generales extraídos de diferentes
preceptos39; así, por ejemplo, deben tenerse en cuenta, entre otros, los arts. 1220
(conforme al cual no se entiende pagada una deuda sino cuando se ha ejecutado
íntegramente); y, 1221 (según el cual, el acreedor no puede ser compelido a
recibir parcialmente la prestación objeto de la obligación).
4. CUMPLIMIENTO MOROSO
4.1 Introducción
La mora se identifica con el retraso culpable del cumplimiento de la obligación que
no impide su ulterior realización40; si a consecuencia del retraso desaparece la
posibilidad de cumplir la obligación, se estará ante un incumplimiento total. Para
que se presente la mora será necesario que el retardo en el cumplimiento sea
imputable al deudor y, a la vez, que exista la posibilidad del cumplimiento de la
38 DÍEZ-PICAZO. Fundamentos..., cit., II, p. 666.
39 Para los comentarios de los arts. 1220 y 1221, Cfr. OSTERLING PARODI, Felipe y CASTILLO FREYRE, Mario. Tratado de las
Obligaciones. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1994, Vol. XVI, T. IV, pp. 119-226 y 227-242,
respectivamente.
40 RUIZ VADILLO, Enrique. Derecho civil: introducción al estudio teórico-práctico. 17ª ed., Logroño, Ochoa, 1991, p. 321; BELTRÁN DE
HEREDIA Y ONÍS. op. cit., p. 81.
obligación41. A los elementos que se admiten unánimemente por la doctrina, se
agregan otros que son discutidos.
Al grupo de los requisitos indiscutidos pertenecen la exigibilidad de la
prestación, la liquidez de la deuda y la imputación al deudor del retraso en el
cumplimiento. Es tesis unánimemente admitida la que no hay mora si la obligación
es inexigible por no haber llegado el plazo de vencimiento, o por su naturaleza
(piénsese en las obligaciones naturales), o por estar sujeta a una condición42.
Tampoco la hay cuando la deuda es ilíquida (“in illiquidis mora non fit”); por último,
es requisito de la mora la culpabilidad del deudor en el retraso. Por lo que se
refiere a la prueba de la inexistencia de culpa, en virtud de la presunción de
culpabilidad del art. 1329 del Cc43 la misma correrá a cargo del deudor, esto es, al
acreedor le bastará con acreditar la existencia del crédito, y en su caso, del
requerimiento; el deudor, para eximirse de la responsabilidad, habrá de demostrar
que el retardo no le es imputable.
Entre los requisitos discutidos de la mora se encuentran la necesidad del
carácter positivo de la obligación y la interpelación del acreedor, exigida
expresamente en el art. 1333 Cc44.
Para la mora del deudor, hay que conectar la mora con la idea de tiempo en que
la prestación ha de cumplirse. Mora y retardo son conceptos que no coinciden
automáticamente y por eso se ha dicho que la mora es un retardo calificado.
Entre los requisitos para la constitución en mora del deudor tenemos: (i)
Obligación de dar o hacer; sin embargo, cabe pensar que cuando un non facere
debe comenzar a partir de un determinado momento hay mora si llegado el mismo
no se ha iniciado el comportamiento previsto, e incumplimiento si una vez iniciado
se vulnera; (ii) Intimación del acreedor, esta declaración de voluntad no está sujeta
41 FERRERO COSTA, Raúl. Curso de Derecho de las Obligaciones. 2ª ed., Lima, Cultural Cuzco, 1988, p. 281.
42 CASTÁN. op. cit., p. 238.
43 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1329.- Se presume que la inejecución de la obligación, o su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso,
obedece a culpa leve del deudor.
44 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1333.- Incurre en mora el obligado desde que el acreedor le exija, judicial o extrajudicialmente, el
cumplimiento de su obligación.
No es necesaria la intimación para que la mora exista:
1.- Cuando la ley o el pacto lo declaren expresamente.
2.- Cuando de la naturaleza y circunstancias de la obligación resultare que la designación del tiempo en que había de entregarse el bien,
o practicarse el servicio, hubiese sido motivo determinante para contraerla.
3.- Cuando el deudor manifieste por escrito su negativa a cumplir la obligación.
4.- Cuando la intimación no fuese posible por causa imputable al deudor.
a forma determinada. La declaración de voluntad del acreedor ha de ser dirigida
precisamente al deudor o su legítimo representante, es, en suma, recepticia,
produciendo sus efectos desde que llega a conocimiento de aquellos. Ha de
emitirse después del vencimiento. No es exigible en los casos del art. 1333; (iii)
Exigibilidad de la obligación; (iv) La falta de cumplimiento tiene que ser voluntaria;
y, (v) Debe ser líquida o liquidable. En cualquier caso, sea cual fuere la clase de
obligación, la mora no elimina la obligación de cumplir.
Efecto importante de la mora es la llamada perpetuatio obligationis. El deudor
responde, incluso, de la causa no imputable que produzca la imposibilidad
sobreviniente, salvo que éste pruebe que la causa no imputable habría afectado la
prestación, aunque se hubiese cumplido oportunamente (art. 1336 Cc45).
Los efectos de la mora pueden desaparecer por su purga, la cual se produce
cuando el acreedor renuncia a valerse de los derechos que la mora le ha
concedido. Supuesto distinto es el de la cesación del estado de mora, porque en él
los efectos de dicha cesación se producen desde el momento en que ocurre.
Causas de cesación son: a) el cumplimiento o la extinción de la obligación por
cualquier causa: b) La prórroga dada por el acreedor para que el deudor cumpla;
c) La mora del acreedor, también se le llama mora credendi”, constituye una
omisión por el acreedor del comportamiento preciso para que se produzca el
resultado de entrega en la obligación de dar, cuando este comportamiento es
necesario.
Pero es el art. 1335 del Código civil46 el que ofrece, sin duda, mayor interés para
el contrato de esponsorización. En él se establece, para las obligaciones
recíprocas, como las nacidas del contrato de esponsorización, la regla de que en
ellas ninguno de los obligados incurre en mora sino desde que uno de los
obligados cumple su obligación u otorga garantías de que la cumplirá; empieza la
mora para el otro, supuesto del que se desprende que en las obligaciones
recíprocas la mora es automática.
45 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1336.- El deudor constituido en mora responde de los daños y perjuicios que irrogue por el retraso en
el cumplimiento de la obligación y por la imposibilidad sobreviniente, aun cuando ella obedezca a causa que no le sea imputable. Puede
sustraerse a esta responsabilidad probando que ha incurrido en retraso sin culpa, o que la causa no imputable habría afectado la
prestación; aunque se hubiese cumplido oportunamente.
46 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1335.- En las obligaciones recíprocas, ninguno de los obligados incurre en mora sino desde que alguno
de ellos cumple su obligación, u otorga garantías de que la cumplirá.
Las obligaciones que surgen de este contrato se acomodan mejor al principio
que prescinde del requerimiento para la producción de la mora. Y por lo que se
refiere al tema de la culpabilidad en el incumplidor, nos parece, con la doctrina
mayoritaria47, más seguro el criterio tradicional de la culpa en la mora a la vista del
entramado de relaciones que le suelen acompañar48.
4.2 Cumplimiento moroso del espónsor
Parece oportuno distinguir los supuestos en los que la prestación del espónsor se
concreta en entregas dinerarias, de aquellos otros, muy frecuentes, en los que la
obligación del espónsor se materializa en entregas de cosa determinada.
Por lo que se refiere al primer supuesto, ayuda dineraria, el efecto general que
produce la mora viene determinado por el art. 1336 Cc. Conforme a este artículo,
una vez cumplida la obligación del esponsorizado, el espónsor moroso, de
acuerdo con los términos del art. 1336 queda sujeto a la indemnización de los
daños y perjuicios. Especial importancia tiene también en esta materia el art.
132449 Cc, el cual dispone que si la obligación consiste en el pago de una cantidad
de dinero, no existiendo pacto en contra, la indemnización de los daños y
perjuicios consistirá en el pago de los intereses pactados, y a falta de pacto, en el
abono del interés legal. Con relación al contrato de esponsorización cabe
preguntarse si la expresión “ayuda” se compadece con la idea de abono de
intereses en el caso de cumplimiento moroso del espónsor. Es claro que si se
atribuye al contrato de esponsorización una causa próxima a los negocios
lucrativos50, la idea de abono de intereses debe rechazarse. Ahora bien, el
obstáculo desaparece si se parte de la consideración del contrato de
47 Cfr. SÁNCHEZ CALERO, Fernando. Instituciones de Derecho Mercantil. 20ª ed., Madrid, McGraw-Hill, 1997, T.II, p. 123; y URÍA
GONZÁLEZ, Rodrigo. Derecho Mercantil. 24ª ed., Madrid, Marcial Pons, 1997, p. 645.
48 Cfr. OSTERLING. op. cit. Para los arts. 1329 (pp.215-216); 1333 (pp. 219-220); 1336 (pp. 221-222); 1335 (p. 221) y 1324 (pp. 210-
212).
49 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1324.- Las obligaciones de dar sumas de dinero devengan el interés legal que fija el Banco Central de
Reserva del Perú, desde el día en que el deudor incurra en mora, sin necesidad de que el acreedor pruebe haber sufrido daño alguno. Si
antes de la mora se debían intereses mayores, ellos continuarán devengándose después del día de la mora, con la calidad de intereses
moratorios.
Si se hubiese estipulado la indemnización del daño ulterior, corresponde al acreedor que demuestre haberlo sufrido el respectivo
resarcimiento.
50 Recordemos que esta proximidad a los negocios lucrativos la defiende CORREDOIRA Y ALFONSO (op. cit., p. 184). Para dicha
autora, el contrato de esponsorización se califica como lucrativo o mixto.
esponsorización como un contrato oneroso, tal como se sostiene en este estudio51.
En fin, el abono de intereses es una consecuencia del cumplimiento moroso del
contrato de esponsorización conceptuado como contrato oneroso y conmutativo.
En el supuesto de ayudas prestadas por el espónsor consistentes en la entrega
de cosas determinadas (como sucede en los supuestos en los que para hacer
posible el contrato de esponsorización, aquél entrega al esponsorizado material
técnico imprescindible para el desarrollo de la actividad pactada), los efectos del
cumplimiento moroso del espónsor se concretan en lo que se conoce, desde el
Derecho romano, con la denominación de perpetuatio obligationis52, esto es, la
asunción de riesgos desde la constitución en mora. Esto se infiere de los arts.
1138.1, 1138.2, 1138.5, 1138.653 y 113954 del Código Civil55, es decir, el espónsor
moroso responderá de la pérdida de la cosa. Debe tenerse en cuenta aquí el
carácter recíproco de las obligaciones nacidas del contrato de esponsorización, lo
que significa que espónsor y esponsorizado tienen la doble consideración de
deudor y acreedor.
Ahora bien, no obstante lo expuesto, debe señalarse que en la práctica, las
complejas relaciones que surgen del contrato de esponsorización determinan que
las situaciones de posible cumplimiento moroso del espónsor se resuelvan, bien
51 A nuestro juicio, el contrato de esponsorización es un contrato oneroso, porque espónsor y esponsorizado obtienen ventajas
recíprocas; y, además, es conmutativo dado que en él el cambio de prestaciones puede señalarse de manera fija e invariable en el
momento de perfección del contrato.
52 BELTRÁN DE HEREDIA Y ONÍS. op. cit., p. 97.
53 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1138.- En las obligaciones de dar bienes ciertos se observan, hasta su entrega, las reglas siguientes:
1.- Si el bien se pierde por culpa del deudor, su obligación queda resuelta; pero el acreedor deja de estar obligado a su contraprestación,
si la hubiere, y el deudor queda sujeto al pago de la correspondiente indemnización.
Si como consecuencia de la pérdida, el deudor obtiene una indemnización o adquiere un derecho contra tercero en sustitución de la
prestación debida, el acreedor puede exigirle la entrega de tal indemnización o sustituirse al deudor en la titularidad del derecho contra
el tercero. En estos casos, la indemnización de daños y perjuicios se reduce en los montos correspondientes.
2.- Si el bien se deteriora por culpa del deudor, el acreedor puede optar por resolver la obligación, o por recibir el bien en el estado en
que se encuentre y exigir la reducción de la contraprestación, si la hubiere, y el pago de la correspondiente indemnización de daños y
perjuicios, siendo de aplicación, en este caso, lo dispuesto en el segundo párrafo del inciso 1. Si el deterioro es de escasa importancia, el
acreedor puede exigir la reducción de la contraprestación, en su caso.
3.- Si el bien se pierde por culpa del acreedor, la obligación del deudor queda resuelta, pero éste conserva el derecho a la
contraprestación, si la hubiere. Si el deudor obtiene algún beneficio con la resolución de su obligación,su valor reduce la
contraprestación a cargo del acreedor.
4.- Si el bien se deteriora por culpa del acreedor, éste tiene la obligación de recibirlo en el estado en que se halle, sin reducción alguna
de la contraprestación, si la hubiere.
5.- Si el bien se pierde sin culpa de las partes, la obligación del deudor queda resuelta, con pérdida del derecho a la contraprestación, si
la hubiere. En este caso, corresponden al deudor los derechos y acciones que hubiesen quedado relativos al bien.
6.- Si el bien se deteriora sin culpa de las partes, el deudor sufre las consecuencias del deterioro, efectuándose una reducción
proporcional de la contraprestación. En tal caso, corresponden al deudor los derechos y acciones que pueda originar el deterioro del
bien.
54 CÓDIGO CIVIL. Artículo 1139.- Se presume que la pérdida o deterioro del bien en posesión del deudor es por culpa suya, salvo
prueba en contrario.
55 Para los comentarios de los arts. 1138 y 1139, Cfr. OSTERLING y CASTILLO. op. cit., II, pp. 27-65 y 67-69, respectivamente.
en un cumplimiento definitivo, o bien en la llamada purgatio morae56. En efecto, o
el espónsor no tiene intención de cumplir lo pactado, o bien el esponsorizado se
aviene, en aras de su interés, a aceptar lo que se le ofrece consintiendo en recibir
la ayuda en un momento posterior al inicialmente establecido. En este sentido,
respecto de la frontera de la mora con el incumplimiento definitivo se ha escrito
que mora e incumplimiento tienen idéntico origen y que el criterio decisivo para
evitar la confusión entre mora e incumplimiento será el de la posibilidad o
imposibilidad de la prestación tras un determinado momento, de modo que si ésta
es imposible, estaremos ante un supuesto de incumplimiento57. Ahora bien, fijar la
imposibilidad de la prestación es una tarea ardua pues cabe preguntarse si esta
imposibilidad ha de ser objetiva o subjetiva, esto es, derivada en este último caso
del hecho de que la prestación retrasada no sea útil al acreedor58. La solución no
es sencilla, pues la primacía de la visión objetivista fortalece el principio de
seguridad en detrimento de la justicia, en tanto que una prestación objetivamente
posible subjetivista puede hacer peligrar el principio de seguridad, ya que el
cumplimiento de la obligación dependerá de motivos y conveniencias
individuales59.
Con relación a la purgatio morae o cese de la misma, se entiende por tal la
finalización de la situación infractora en la que se encuentra el deudor-espónsor,
bien sea por haberse extinguido la obligación, o bien por haberle sido concedido
un nuevo término para el cumplimiento60. En los contratos de esponsorización,
muchas situaciones de cumplimiento moroso pueden resolverse en virtud de la
novación del contrato; el esponsorizado depende, económicamente del espónsor
para continuar en el ejercicio de su actividad -piénsese en la esponsorización de
Clubes Deportivos, los cuales suelen tener el mismo espónsor durante varios
años61- preferirá seguir el camino de un nuevo contrato antes que el de una
56 Sobre la purgatio morae, Cfr. GRAMUNT FOMBUENA, María D. La mora del deudor en el Código civil. Barcelona, Bosch, 1993, pp. 155
ss.
57 CANO MARTÍNEZ DE VELASCO, José I. La mora. Madrid, EDERSA, 1978, p. 43.
58 Sobre la cuestión, Cfr. CRISTÓBAL MONTES. op. cit., pp. 129 ss.
59 CANO MARTÍNEZ DE VELASCO. op. cit., pp. 43 y 44.
60 GRAMUNT FOMBUENA. op. cit., p. 155.
61 Como señala GILLIES, Caroline. Business sponsorship. Oxford, Butterworth-Heinemann, 1991, p. 115, para que determinados
patrocinios revelen su eficacia desde el punto de vista empresarial son necesarios de tres a cinco años.
reclamación de dudoso resultado. En efecto, del mismo modo que el espónsor
pensará mucho la posibilidad de demandar al esponsorizado en caso de
incumplimiento de éste, debido a las posibles consecuencias de una publicidad
negativa, el esponsorizado sopesará también la conveniencia de una reclamación
contra su espónsor moroso, toda vez que con ello cierra la vía a posibles ayudas
económicas en el futuro.
4.3 Cumplimiento moroso del esponsorizado
En lo que respecta al cumplimiento moroso del esponsorizado, exceptuado el caso
de fuerza mayor, conviene; referirse, en primer lugar, al supuesto de cooperación
en el retraso por parte del espónsor, y al supuesto de novación. Desde el punto de
vista práctico es posible que el deudor patrocinado no cumpla su obligación
porque el acreedor de la prestación (el espónsor) se niegue a colaborar en la
prestación (por ejemplo, no entregando el día del evento la publicidad que debía
lucir el esponsorizado). En este tipo de situaciones en las que se produce un
retraso objetivo de la prestación como consecuencia de un comportamiento debido
a causa imputable al acreedor, estamos ante el supuesto de mora credendi, cuya
consecuencia, con arreglo a las normas generales, es la exclusión de la
responsabilidad del esponsorizado62.
De otro lado, debe señalarse que, al igual que veíamos al analizar el
cumplimiento moroso del espónsor, las situaciones de cumplimiento moroso del
esponsorizado se resolverán, en ocasiones, con la novación de la obligación. En
efecto, si el esponsorizado no cumple con lo previsto, en la mayoría de las
situaciones en las que convenga al espónsor el cumplimiento retrasado, la
situación de retraso desembocará en un nuevo pacto que purgará los efectos de la
mora, pues no se concibe que el espónsor que pretende “ayudar” reclame
indemnización de daños y perjuicios.
62 Siguiendo a MONTÉS PENADÉS, Vicente L. La Responsabilidad por Incumplimiento. En: VALPUESTA FERNÁNDEZ, Ma. R.
(coord.). Derecho de obligaciones y contratos. ed., Valencia, Tirant lo blanch, 1995, p. 211, los presupuestos de esta situación son, de un
lado, la existencia de una obligación exigible y vencida, y, de otro, la falta de cooperación del acreedor. Las consecuencias de la mora del
acreedor se concretarán en la compensación, en su caso, de la mora en que se encontrara el deudor; en la modificación del sistema
normal de riesgo por pérdida o imposibilidad fortuita; en la posibilidad de consignación de la cosa por el deudor; y en el caso de
relaciones obligatorias sinalagmáticas, cabría la resolución.
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HOJA DE VIDA
Dr. José Luis SILVA CUEVA
Abogado, “summa cum laude” y Ms. Derecho Civil Empresarial por la Universidad
Privada Antenor Orrego de Trujillo, Perú. Diplomado Internacional en Derecho de
los Contratos (UIGV). Articulista y colaborador de diferentes revistas
especializadas en el Perú y en el extranjero. Asociado al Foro de Derecho Privado
Latinoamericano.
Aportado por: Dr.José Silva Cueva

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Silva Cueva José Luis. (2004, febrero 15). Incumplimiento del contrato de esponsorización en España. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/incumplimiento-del-contrato-de-esponsorizacion-en-espana/
Silva Cueva, José Luis. "Incumplimiento del contrato de esponsorización en España". GestioPolis. 15 febrero 2004. Web. <https://www.gestiopolis.com/incumplimiento-del-contrato-de-esponsorizacion-en-espana/>.
Silva Cueva, José Luis. "Incumplimiento del contrato de esponsorización en España". GestioPolis. febrero 15, 2004. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/incumplimiento-del-contrato-de-esponsorizacion-en-espana/.
Silva Cueva, José Luis. Incumplimiento del contrato de esponsorización en España [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/incumplimiento-del-contrato-de-esponsorizacion-en-espana/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
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