Impacto de la ciencia económica en la actividad productiva

  • Economía
  • 25 minutos de lectura

Introducción

Cuba aspira al desarrollo, entendido éste como un proceso e integral, cuidadoso de las variables políticas, culturales, ecológicas, educacionales, entre otras, y cuyo primer objetivo tiene que ser la satisfacción  de las necesidades básicas de la población. Un desarrollo que se procura mediante la movilización de los propios recursos y medios y se consigue con la participación del pueblo. El desarrollo supone un proceso de innovación social generalizado que abarque todos los ámbitos de la sociedad. En el interior de este esfuerzo las funciones sociales de la ciencia y la tecnología  se multiplican y los compromisos de los actores implicados en ellas se potencian.

La ciencia no es como una caverna en cuyo interior reina la racionalidad pura, mientras la sociedad acampa en su exterior, sin afectarla. Más que como conocimiento sistematizado, la ciencia debe ser vista como actividad social e institucionalizada para la producción, difusión y aplicación de conocimientos.

Con la presente monografía pretendemos analizar brevemente algunas facetas del impacto de la ciencia económica en la planeación y el control de la producción y/o los servicios, a través de algunas experiencias correctas.

Dedicamos un primer epígrafe a una sintética conceptualización y caracterización de la actividad científica-tecnológica. En un segundo epígrafe hacemos referencia a elementos de historia y de actualidad de la relación Ciencia-Tecnológia-Producción. Posteriormente en un último epígrafe analizamos brevemente como la ciencia económica desempeña un importante papel en la planeación y control de la producción, resaltando el papel de los costos en la determinación de la eficiencia de los servicios hoteleros.

A través de todo este estudio, hemos reafirmado que todo esfuerzo por formular una teoría de la ciencia tiene que subrayar la naturaleza social del trabajo científico, sus profundos nexos con la sociedad (las clases, la economía, etc.). Esa es la orientación del enfoque dialéctico materialista de la ciencia: él subraya la imagen de la ciencia.

Hemos investigado acerca de la Planeación Estratégica y el Cuadro de Mando Integral en las instalaciones hoteleras, así como la determinación del Umbral de Rentabilidad, los Presupuestos, y la medición del Capital Intelectual, entre otros temas, en dichas entidades turísticas, lo cual le brinda a los diversos hoteles del territorio de Varadero (principal polo turístico de Cuba), una potente herramienta para la toma de decisiones gerenciales, que sin dudas repercutirá en la disminución de los costos y el incremento de las utilidades.

Como profesional de la economía, nos sentimos responsables de nuestra conducta en relación con los resultados de la actividad científica desarrollada, la planificación de esa actividad, en el transcurso y la introducción de los resultados. A pesar de introducir algunas ideas novedosas en la determinación del Umbral de Rentabilidad, consideramos que nuestra labor no constituye una investigación de punta, por lo cual hemos introduciendo nuestros resultados en la actividad docente, teniendo en cuenta que el secreto docente es difícil y que es inmoral ofrecer conocimientos desvalorizados.

1. Conceptualización y caracterización de la actividad científica-tecnología

1.1. La ciencia como institución

La ciencia como institución en que trabaja profesionalmente centenares de miles de hombres y mujeres, es algo muy reciente.

La palabra misma no es demasiado vieja, siendo usada por primera vez por Whewel en 1840, en su Philosofía of Introductive Sciences: “realmente, necesitamos un nombre para designar al cultivador de la ciencia en general. Yo me inclinaría a llamarle Científico.”

La institución de la ciencia como cuerpo organizado y colectivo es nueva, pero sigue teniendo un carácter económico especial que ya poseía en el período en que avanzaba mediante esfuerzos individuales. La ciencia difiere de las llamadas profesiones liberales en que su práctica carece de valor económico inmediato. El jurista puede efectuar una defensa o decidir un juicio, el médico, curar, el clérigo celebrar un matrimonio o proporcionar consuelo espiritual, el ingeniero, diseñar un puente o una máquina de lavar, cosas todas por las que la gente está dispuesta a pagar en el acto. Son profesiones liberales en la medida en que pueden pedir tanto como el mercado ofrezca. Los diferentes productos de la ciencia, aparte de algunas aplicaciones inmediatas, no son vendibles, incluso aunque en conjunto y en un plazo de tiempo relativamente breve, mediante su incorporación a la técnica  y a la producción, sean capaces de proporcionar más riquezas que las restantes profesiones juntas. Resultado de ellos es que el problema de cómo ganarse la vida haya sido siempre la primera preocupación del científico, y la dificultad de su solución ha actuado en el pasado como freno de primera magnitud para el proceso científico, y aunque en un grado muy inferior, continúa actuando Así hoy.

De hecho el científico individual siempre ha necesitado trabajar en estrecha relación con otros tres grupos de personas: sus patrones, sus colegas y su público.

La función del patrón, ya se trate de un individuo acaudalado o de una Universidad, de una compañía o de un departamento del Estado, es proporcionar el dinero que el científico necesita para vivir y llevar adelante su trabajo. E n una sociedad socialista la función del patrón es ejercida a todos los niveles por órganos del gobierno popular, desde la fábrica o la granja al instituto académico, y en este proceso resulta radicalmente alterada. A su vez, se espera que los científicos comprendan su responsabilidad social, consiste en cooperar en los planes por una sociedad mejor, ordenando consiguientemente su trabajo para conseguir los mejores resultados tanto a corto como a largo plazo.

En general el científico tiene que “vender” su proyecto al patrón, pero es improbable que lo haga si no puede contar por lo menos con el apoyo táctico de sus colegas a través de las diversas instituciones y sociedades a las que pertenecen.

El pueblo es, en definitiva, el juez del sentido y el valor de la ciencia.

Una comprensión plena de la ciencia como institución sólo es posible si se estudia desde sus orígenes en las instituciones más antiguas.

1.2. Los métodos de la Ciencia

La institución de la ciencia es un “hecho social”, un cuerpo de personas vinculadas por ciertas relaciones organizadas para desempeñar determinadas tareas en la sociedad.

El método científico no es algo fijo, sino algo que se encuentra en un proceso de desarrollo y que no puede ser examinado sin advertir sus estrechas relaciones con el carácter social, y clasista en particular de la ciencia.

En el pasado, las cuestiones a las que podían darse respuestas racionales se encontraban principalmente en el campo de las ciencias matemáticas, como la astronomía y la física. En los demás campos se obtenían únicamente resultados parciales extraídos de la experiencia y garantizados por su posible utilización técnica. Posteriormente se inició la aplicación del método científico modificándolo a los campos de la química y de la biología, y ahora, en nuestros días, se está justamente empezando a aprender cómo aplicar a los problemas de la sociedad.

1.3. Observación y experimentación

Primero se echa una mirada a las cosas, luego se modifica algo y se prueba si se pueden funcionar.

En lenguaje más erudito, empezamos con observaciones y continuamos con experimentos.

El científico practica la observación para hallar objetos y relaciones tan independientes de sus propios  sentimientos como sea posible.

1.4. Clasificación y Medición

A partir de la observación ingenua se han desarrollado a la vez dos técnicas: la clasificación y loa medición.

La clasificación se ha convertido en el primer paso para el conocimiento de nuevos grupos de fenómenos, estos deben ordenarse  antes  de que pueda hacerse algo con ellos. La medición es únicamente un estadio ulterior previo de ordenación.

1.5. El Aparato Científico

Los científicos, a lo largo  de los siglos, han producido una serie de herramientas materiales que constituyen el aparato de la ciencia. Se trata simplemente de instrumentos de la vida corriente, modificados para cumplir objetivos muy especiales.

1.6. Leyes, Hipótesis y Teorías

Los argumentos científicos, el uso de símbolos y fórmulas matemáticas o simplemente, el uso de nombres en sus primeros estadíos, condujeron a la creación continua de un edificio ás o menos coherente de leyes, principios, hipótesis  y teoría científicas, y esto no es todo: la ciencia se está haciendo continuamente, pues de tales hipótesis y teorías se desprenden sus aplicaciones prácticas. El experimento, la interpretación y la aplicación marchan unidos entre sí, y entre todos van construyendo el cuerpo real vivo y social de la ciencia.

1.7. El lenguaje de la Ciencia

A través del proceso de observación, experimentación e interpretación lógica se ha ido desarrollando el lenguaje de la ciencia, que con el decursar del tiempo se han convertido en algo tan esencial para como su aparato material.

El lenguaje científico es demasiado conveniente para dejarlo de lado, pero puede y debe infiltrarse en el lenguaje común una vez que las ideas científicas se hayan convertido en algo tan familiar a la vida diaria como los artilugios que nacen en la ciencias.

1.8. La Estrategia de la Ciencia

La característica esencial de una estrategia del descubrimiento científico reside en la determinación del orden sucesivo de los problemas a resolver.

El camino por que avanza la ciencia no es en absoluto casual, y siempre ha debido estar actuando algún tipo de estrategia, a menudo inconscientemente pero también, a veces, de manera consciente.

1.9. Ciencia y Arte

La extensión del poder físico del hombre por medio de la ciencia no es ya, como en los animales, proceso de evolución continuo y casi automático. Se efectúa como un correlato necesario de los cambios sociales y se está caracterizado por las luchas y conflictos internos de las clases sucesivamente  ascendentes.

La ciencia no es solo una cuestión del pensamiento, sino la cuestión de un pensamiento continuamente llevado a la práctica y continuamente refrenado por una práctica. Esta razón de que la ciencia no pueda estudiarse separadamente de la técnica. En la historia de la ciencia veremos repetidamente que la práctica suscita nuevos aspectos de la ciencia y que los nuevos progresos de la ciencia dan lugar a nuevas ramas de la práctica.

1.10. La tradición acumulativa de la ciencia

La ciencia consiste en algo más que en la reunión completa de todos los hechos conocidos, de todas las leyes, de todas las teorías. En realidad es un descubrimiento constante de hechos, leyes y teorías nuevas que critican y con frecuencia destruyen mucho de lo construido. El  edificio del saber científico no se detiene jamás en su crecimiento. Podríamos decir que efectúa reparaciones constante, pero que nunca deja de utilizarse.

La ciencia queda diferenciada por su naturaleza acumulativa de otras grandes instituciones humanas como la religión, el derecho, la filosofía y el arte. La religión se ocupa de preservar la verdad “eterna”, mientras que en el arte cuesta más la realización personal que la pertenencia a una escuela artística.

El científico, por otra parte, intenta siempre y deliberadamente modificar la verdad aceptada, de modo9 que su obra se asimila realmente pronto, enseguida queda superada y rápidamente se pierde como realización personal.

1.11. Esquema del proceso científico y técnico

La historia muestra de modo definido el orden sucesivo en que las diversas regiones de la experiencia han ido entrando en el ámbito de la ciencia. Esquemáticamente es éste: matemática, astronomía, mecánica, física, química, biología, sociología. La historia de las técnicas muestra un orden casi inverso: organización social, caza, domesticación de animales, agricultura, alfarería, vestidos, metalurgia, vehículos y navegación, arquitectura, maquinaria, ingeniería. Es fácil ver la razón de esto: las técnicas nacen ante todo de la relación del hombre con su contorno biológico y sólo gradualmente pasan a dominar las fuerzas inanimadas. El orden real del desarrollo de las ciencia, por otra parte, no es fácil de explicar. Está condicionado, aunque sólo sea parcialmente, por dificultades internas de echo, como muestra la historia, las ciencias de las partes mas complejas de la naturaleza, como la biología y la medicina, se han derivado directamente del estudio de su objeto, con poca ayuda y a menudo muchos obstáculos del lado de las ciencias de las partes más simples, como la mecánica y la física. La sucesión temporal de las ciencias se ajusta más estrechamente a su posible utilidad práctica en interés de las clases dominantes o ascendentes de las distintas épocas.

1.12. Función de los grandes hombres

Ningún gran hombre se basta así mismo en ningún terreno cultural, y mucho menos en la ciencia. No puede realizarse ningún descubrimiento efectivo sin el trabajo preparatorio de centenares de científicos menos imaginativos y comparativamente menores. Estos últimos van acumulados, a menudo sin comprender lo que tienen entre manos, los datos necesarios para que el gran hombre pueda realizar su obra.

Los seleccionados o auto seleccionados a causa de su interés por los asuntos científicos difieren entre sí en otros muchos aspectos. Eso da gran variedad a la ciencia, pero su unidad, igualmente necesaria, procede del control, consciente o inconsciente, que la sociedad ejerce sobre ella. Esta unidad de la ciencia socialmente impuesta es la que hace posible contemplarla como un esfuerzo de la cooperación humana por el hecho de c comprender y controlar el mundo circundante.

1.13. Materialismo e idealismo

El carácter general de la discusión teorética sobre la ciencia no es, sin embargo, nuevo: como dejará ver claramente el estudio de su historia, desde el amanecer de la ciencia ha existido siempre una lucha, unas veces latente y otras activas, en dos grandes tendencias  o puertas: la una, formal e idealista, la otra, práctica y materialista.

El campo idealista es el campo del “orden” de la aristocracia y de la rebelión establecida, su campeón más esforzado es Platón. El fin de la ciencia es, según él, explicar, por qué las cosas son como son y mostrar cuán imposible, es esperar modificarlas en algo esencial.

La concepción materialista, debido en parte a su naturaleza práctica y todavía más a sus implicaciones revolucionarias, encontró durante siglos escaso apoyo en los cálculos ilustrados y muy pocas veces formó parte de la filosofía oficial. Pero cuando la Revolución Industrial se puso en marcha, la ciencia se hizo materialista en la práctica, pese a que continuara rindiendo tributo al idealismo por razones políticas y religiosas.

La lucha entre las tendencias materiales e independentista en la ciencia ha sido nota característica de la historia de esta desde sus principios.

La filosofía idealista se invocado en todo momento para sostener que el descontento es ilusorio y justifica de este modo el estado de cosas  existentes. La filosofía materialista, en cambio se ha basado en la prueba práctica de la realidad y en la necesidad del cambio.

2. Relación Ciencia- Tecnología-Producción: Aspectos históricos y de actualidad

La historia y el funcionamiento contemporáneo de las instituciones científicas transparentan claramente su acondicionamiento social. Desde la Royal Society de Londres y la Academia de Ciencia de París, creador hacia 1660 y que sirvieron en cierto sentido de modelos de las instituciones que se crearon en los siglos siguientes, hacia los modernos laboratorios, sociedades, academias y organismos gubernamentales dedicados a revisar, organizar y promover el trabajo científico, su difusión y aplicación, la historia revela una línea ascendente de comprometimiento de las estructuras políticas y económicas de la sociedad con la institucionalidad de la ciencia

Para el capitalismo un hito fundamental lo marco la segunda Guerra Mundial y la generalización de la práctica gubernamental de establecer políticas para la ciencia y la tecnología.

Al analizar a grandes rasgos la entre la actividad científica – tecnológica y la actividad económica – productiva, a través de la historia, podemos decir  que ha pasado por tres grandes momentos:

• I: Hasta finales del siglo XIX (hay autores que lo dejan en le siglo XVIII con la Revolución Industrial)

En este período la actividad científica-tecnológica marcha a la zaga de las demandas de la producción.

La ciencia de la antigüedad tuvo sus sedes  preferentes en Babilonia, Egipto y la India, constituyendo Grecia su heredera común. Fue allí donde se sentaron las bases de la ciencia. Esta apenas se relacionaba con la producción y servía ante todo para satisfacer las necesidades espirituales de los ciudadanos libres. Los conocimientos sobre naturaleza revertían la forma de filosofía de la naturaleza, la astronomía vinculada al perfeccionamiento del calendario y la navegación, la geometría, cuyo desarrollo se vinculó a la agrimensura, la construcción y el tendido de canales, la zoología y la geografía, destacan como los saberes que más desarrollaron dentro del aquel conjunto.

La edad Media, con el típico fraccionamiento feudal, la decadencia de las ciudades, la economía cerrada de subsistencia y el dominio de la conciencia religiosa, permitió avanzar poco respecto al legado griego. Ni la producción artesanal, ni la economía feudal de subsistencia, planteaban demandas efectivas a la ciencia.

El Renacimiento marcó un momento de despegue. Fue en la primera mitad del XV que, desplazando a la Edad Media, en el panorama europeo emerge  un período de grandes transformaciones y descubrimientos. Los trabajos de Tycho Brahe, Galileo y Kepler al final del período renacentista echaron las bases sobre las que se edificó el conocimiento científico moderno.

En la realidad, la participación inmediata de la ciencia en las grandes transformaciones técnicas del pasado fue escasa.

• II. Desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX

En este período la actividad científica-técnica reduce sus desventajas con respecto a los requerimientos productivos, respondiendo con mayor agilidad.

La ciencia dejó de ser sólo una fuente para perfeccionar máquinas y tecnologías e iniciar de manera directa el surgimiento de nuevos tipos de producción y nuevas ramas industriales.

A mediados del siglo XX, la ciencia se convierte en un eslabón decisivo del sistema ciencia-técnica-producción. Se acelera su conversión en fuerza productiva directa. Aparece así como fenómeno nuevo, la Revolución-Científico-Técnica, que fue posible por el alto grado de desarrollo de las fuerzas productivas y de la socialización de la producción, y ha ido madurando gradualmente con el desarrollo científico-técnico y socio-económico en general.

Las dos guerras mundiales tuvieron mucho que ver en este período. Después de la Primera Guerra Mundial se crearon en muchos países capitalistas las primeras organizaciones para la difusión, coordinación y desarrollo de la investigación científica, pero sólo con la Segunda Guerra Mundial el papel de estas instituciones cobró mayor importancia.

• III. Desde los años 60 (actual Revolución Tecno-Científica) hasta la fecha

Aquí la actividad tecnológica se adelanta a la actividad productiva. En los laboratorios o comisiones de trabajo se plantean nuevas producciones y formas organizativas antes de que se revele en la industria la demanda.

La ciencia deviene en Fuerza Productiva en escala.

En la relación establecida entre la producción y la ciencia por la Revolución-Científico-Técnica-Contemporánea, el núcleo más dinámico es la ciencia. Esta somete a la producción a un permanente bombardeo cada vez más acelerado de innovaciones tecnológicas, en plazos de tiempo cada vez más cortos que influyen y transforman los esquemas tradicionales de la producción. Esto tiene sus consecuencias sobre la propia ciencia, dándole magnitud a su actividad y una participación en la sociedad cada vez más significativa.

2.1. Interacción de Ciencia y Sociedad

De hecho, ciencia y sociedad actúan recíprocamente una sobre la otra en gran número de modos diversos; la tendencia a cargar el acento sobre uno y otro ha suscitado buena parte de la reciente discusión acerca de sus relaciones mutuas. Lo normal es empezar por la influencia de la ciencia en la sociedad: se piensa en un descubrimiento importante, como el de las ondas electromagnéticas, previsto primero teóricamente, luego comprobando en los laboratorios científicos, a continuación experimentando técnicamente y por fin, como la radio, formando parte de nuestra vida diaria. Pero este no es el único modo en que la ciencia se desarrolla y afecta a la sociedad, no es siquiera el más importante. Lo corriente es que el científico comience advirtiendo el éxito o el fracaso de algún artificio práctico. Luego, desinteresadamente o deseando mejorarlo, investiga en él, descubriendo a veces cómo hacerlo funcionar o a menudo algo muy distinto. De hecho puede llegar a crear una nueva rama de la ciencia: así la termodinámica partió del estudio de la máquina de vapor. Aquí lo importante es la experiencia práctica común funciona como motor, por decirlo así, del interés científico, de modo que puede seguirse el proceso de la ciencia en los términos de los campos de interés general técnico y económico sucesivamente cambiantes.

La ciencia influye en la historia de dos maneras generales: en primer lugar, por los cambios que suscita en los métodos de producción, y a continuación, de un modo más directo pero menos importante, por medio del impacto de sus descubrimientos e ideas en la ideología de la época. El primero de estos modos fue el que condujo al nacimiento de la ciencia a partir de la técnica, por una parte, y al de la religión por otra. Una vez que se ha encontrado un modo de mejorar las técnicas siquiera en una esfera limitada, mediante la utilización de un pensamiento organizado, ordenado por la lógica y verificado por la experimentación, queda abierto el camino para una influencia indefinida de la ciencia en los métodos de producción, éstos, a su vez afectan a las relaciones productivas, teniendo por ello una enorme influencia en los acontecimientos políticos y económicos.

El segundo modo de influencia de la ciencia, por medio de sus ideas, es cuando menos antiguo. Una vez que han sido formuladas, las ideas científicas se integran en el fondo común del pensamiento humano. Las grandes revoluciones que en la concepción humana del universo y del universo y del lugar y la función que en él corresponden al hombre, han tenido lugar en la antigüedad, durante el Renacimiento y en la época moderna se deben, en gran medida, a la ciencia.

La ciencia se está convirtiendo en una gran institución humana distinta de las demás, aunque estrechamente emparentada con ellas. La diferencia reside únicamente en que, por ser más reciente, se encuentra en una activa fase de desarrollo que halla desequilibrado su posición al respecto al resto de la sociedad. La ciencia tiene ante sí un largo camino a recorrer para que su influencia en los asuntos humano alcance su plenitud.

Hasta aquí hemos hecho una caracterización, en apretada síntesis, de la actividad científica-tecnológica, donde hemos hecho referencia a la naturaleza social de la ciencia, considerando que más que como conocimiento sistematizado, la ciencia debe ser vista como actividad social e institucionalizada par la producción, difusión y aplicación de conocimientos. Por tanto, sus leyes de desarrollo, están en el intercambio que como forma específica de actividad mantiene con otras formas de actividad social, como: actividad económica-productiva, actividad socio productiva, actividad moral, actividad jurídica, etc.

2.2. La ciencia como medio de producción

Las primeras técnicas, y con ellas las ciencias, nacieron de los modos de obtener y configurar los materiales para utilizarlos como instrumentos en la satisfacción de las necesidades humanas primarias. Una técnica es un modo de hacer algo aprendido individualmente, pero garantizado socialmente, una ciencia es un modo de comprender como proceder para hacer mejor algo.

El trayecto seguido por la ciencia de Egipto y Mesopotamia a Grecia, de la España Musulmana a la Italia del renacimiento, de ahí a los Países bajos y a Francia para pasar luego a la  Inglaterra y Escocia de la revolución Industrial, es el mismo que del comercio y la industria. Antiguamente la  ciencia seguía la industria, ahora tiende a avanzar con ella y a guiar su avance a medida que se va comprendiendo claramente su lugar en la producción. La ciencia ha partido del pote y de la rueda llegando a la máquina de vapor y al dinamo.

A lo largo de la mayor parte de las historias las mejores se han suscitado más bien por el estímulo del provecho inmediato que podría reportar a algunos individuos o clases, a menudo en detrimento de los demás, y a veces, como en la guerra procurando su destrucción. La forma de la sociedad depende en último término de las relaciones entre los hombres en la producción y distribución de bienes. Estas relaciones productivas, que dependen técnicamente de los medios de producción, suscitan la necesidad del cambio de los propios medios de producción, dando lugar así al desarrollo de la ciencia.

Federico Engels planteó, “Una necesidad en la producción hace avanzar más a la ciencia que diez universidades juntas”.

Sin dudas, la ciencia impacta a la producción en toda su expresión:

• Al objeto de trabajo (materia prima). Comienza la llamada desmaterialización de la economía.

• A los instrumentos de trabajo (Proceso de automatización).

• A la calificación de la fuerza de trabajo o a su sustitución, que no solamente se presenta con respecto al trabajo físico, sino también al predominante intelectual.

• A la dirección y organización de la producción.

Este impacto se produce multidisciplinariamente (Ciencia, Economía, Sociología, Psicología, Informática, telecomunicaciones, etc.), se ha venido desarrollando ininterrumpidamente en los últimos años.

Jeremy Rifkin, autor de un libro de reciente publicación titulado “End of Word” (Fin de Trabajo), sostiene que los adelantos tecnológicos en el pasado sustituían el trabajo físico, pero las nuevas tecnologías computarizadas sustituyen también el trabajo mental, reemplazándolo por máquinas permanentes a lo largo de toda la gama de las actividades económicas.

“Las máquinas automáticas, los robots y las cada vez más sofisticadas computadoras pueden hacer la mayor parte de las acciones reiteradas en los procesos de producción que ahora emplean el 75 % de la fuerza laboral en las naciones industrializadas. Como resultado de ello, más de 90 millones de los 124 millones de empleos que hoy existen en los estados Unidos son vulnerables de un eventual reemplazo por máquinas”, asegura Rifkin.

En el siglo XIX, a medida que la industria norteamericana disfrutaba un joven crecimiento explosivo, las nuevas tecnologías a mercado significaban nuevos trabajos en una rama productiva dada, pero también significaban más empleos en la economía tomada como un todo.

La expansión de los nuevos mercados mantuvo su paso con los cambios tecnológicos, y nuevas tecnologías daban lugar a la creación de nuevas industrias. Ahora ese proceso se ha detenido. La aceleración del cambio tecnológico durante los pasados 25 años ha superado claramente el crecimiento del número de puestos de trabajo. La producción total de manufacturados creció constantemente desde 1990, pero el número de trabajadores necesarios para producirlos decayó en un 50%.

3. La ciencia económica en la planeación y control de la producción. Papel de los costos en la determinación de eficiencia de los servicios hoteleros

La ciencia y la tecnología son expresión de conocimientos (visto desde un punto de vista de la metodología de la investigación), pero pueden ser vistos como actividad cuando se analizan los factores políticos, culturales, etc., conectados o influyentes dentro de la investigación dada. Existe una gran relación entre la actividad científico-tecnológica y la actividad económica-productiva. Pero la actividad socio política hace una triada en estas relaciones.

Hoy como nunca se fortalece la cadena o sistema de relaciones Ciencia-Tecnología-Producción y el eslabón central que garantiza su dinámica se traslada hacia la ciencia.

La inteligencia humana cada vez está más en la base de las nuevas tecnologías. En la interacción de los hombres, el sistema educativo en clave y debe orientarse al fenómeno de la creatividad. Es por ello que en la impartición  de la docencia de diversas asignaturas económicas, (por ejemplo, la Contabilidad de Costos en nuestra experiencia personal), le brindamos a los estudiantes diversos enfoques teóricos de cada método, procedimiento, sistema, etc., despertando en ello un fuerte espíritu de investigación creativa que les permita arribar a sus propias conclusiones e ideas. Varios de estos alumnos se insertan en líneas investigativas de nuestras universidades y conjuntamente con profesores e investigadores profesionales, desarrollan la tan importante actividad científica investigativa que permite mejorar los resultados a obtener en la producción y/o  los servicios.

Una de las ideas investigativas que nuestras universidades han tenido priorizada, está encaminada al estudio y análisis de los Presupuestos de los Costos dentro de la actividad hotelera, para lo cual alumnos y profesores desarrollan su labor investigativa dentro de diversos hoteles del Polo Turístico de Varadero, ubicado a poco más de 100 km. de la capital cubana.

Hace casi trescientos años un comerciante londinense hizo la siguiente observación:

Es tan imposible para un comerciante ser próspero en el comercio sin conocer  de Contabilidad como lo es para  un marinero llevar un barco a cualquier parte del golfo sin saber de navegación”.

La misma observación puede bien hecha hoy en día acerca de la Contabilidad de Costos.

La Contabilidad de Costos o Gerencial se preocupa principalmente de la acumulación y análisis de información de costos para uso interno por parte de los gerentes en la planeación, control y toma de decisiones.

La Asociación Nacional de Contadores de Estados Unidos, define la contabilidad de Costos como “un conjunto sistemático de procedimientos para registrar y reportar mediciones de costos de artículos manufacturados y servicios realizados, en la suma y en el detalle. Incluye métodos para reconocer, clasificar, asignar, asignar y reportar tales costos y para compararlos con los costos estándar”.

La gerencia debe determinar lo más eficientes métodos de implementar un curso de acción establecido y en ello desempeñan un rol importante las funciones de planeación y de control, asociadas a los costos.

La planeación es la formulación de los objetivos y los medios para alcanzarlos, mientras que el control es el proceso de revisión, evaluación e informe que verifica el logro de los objetivos o su falta.

A través del control debe comparase continuamente el desempeño real con los programas, o presupuestos, preparados por la planeación. Los presupuestos representan los estándares de desempeño. Mediante la comparación con los resultados reales, se puede hacer un juicio sobre la eficacia de la operación y de la rentabilidad de varios productos. La diferencia entre los costos presupuestados (o estándar) y los costos reales demandan una acción de parte de la gerencia, la gerencia debe encontrar la raíz del problema. ¿Se trata de trabajadores incompetentes o de mano de obra sobrepagada?, ¿De incremento en los precios de materias primas o de mucho material desperdiciado?, ¿De procesos de manufacturas ineficaces obsoletos?, ¿De presupuestos no realistas?

Estas son sólo algunas de las preguntas que la gerencia debe responder con el fin de alcanzar y mantener una rentabilidad. El éxito en el altamente complejo y competitivo ambiente de los negocios de hoy depende de la habilidad de la gerencia para planear y controlar efectivamente esas operaciones.

A través de nuestra labor investigativa hemos detectado, en muchos casos, que los costos y los presupuestos no se aprovechan con todo su potencial para ser utilizados como herramienta de la gerencia para la toma de decisiones en los objetos de análisis. Algunas de las deficiencias destacadas son relacionadas a continuación:

• Elaboración de los Presupuestos maestros sin un verdadero carácter participativo.

• Confección de Presupuestos Maestros mutilados, faltándoles la predeterminación del flujo de caja; no predeterminado algunos de los Estados Financieros, etc.

• Utilización de costos estimados en lugar de costos estándar.

• Desactualización en fichas de costos.

• Limitadas clasificaciones de los costos en relación con el nivel de actividad (fijo, variable y mixto), que impide posteriores análisis de las relaciones costo-volumen-utilidad.

• Se trabaja con técnicas probabilísticas muy simples y no se domina técnicamente la Teoría de los Conjuntos Borrosos para el tratamiento de la incertidumbre.

Sobre este último quisiéramos detenernos, debido a que todavía no existe una cultura de economía fuzzy entre los empresarios y economistas, por lo cual pretendemos encender una minúscula luz sobre este tópico con nuestra investigación para que otros sean capaces de hacerla brillar en todo esplendor posteriormente.

Desde hace cierto tiempo los estudiosos de la economía y gestión de empresas están intentando canalizar sus inquietudes para resolver los graves problemas que los sistemas sociales económicos y empresariales están planteando como consecuencia de la situación de incertidumbre, característica de nuestra época.

Durante el mes de noviembre de 1996 se celebró en Buenos Aires, Argentina, el III Congreso de la Sociedad Internacional de Gestión y Economía Fuzzy, y durante tan importante evento el presidente de su Comité Científico, Dr. Jaime Gil Aluja, planteó “Cuando en el horizonte empiezan a asomar los primeros destellos del tercer milenio de nuestra era, la comunidad científica se plantea importantes interrogantes sobre el futuro de la actividad humana y sobre el contexto de la sociedad y sistema económico en el que será necesario ejercer nuestra convivencia. Es tiempo de reflexión”.

Esta reflexión es necesaria que se tenga a la hora de establecer previsiones fiables sobre el futuro, lo cual no es tarea fácil en nuestros días, pero se debe intentar que los datos a utilizar sean lo más fiable que se pueda. Es por ello que en nuestra investigación sobre los presupuestos dentro de actividad hotelera, y dentro de éstos la determinación de puntos de equilibrios por puntos de ventas, necesitamos introducir los análisis de la matemática borrosa para así no engañarnos a nosotros mismos con los resultados y conclusiones, porque, en definitiva, la misión de un economista no tiene mucho margen de holgura.

Conclusiones

• Más que como conocimiento sistematizado, la ciencia debe ser vista como actividad social e institucionalizada para la producción, difusión y aplicación de conocimientos.

• La ciencia se está convirtiendo en una gran institución humana, distinta de las demás, aunque estrechamente emparentada con ellas.

• La ciencia económica impacta en la planeación y el control de la producción y /o los servicios.

• El proceso de elaboración de presupuesto empresarial en las organizaciones objeto de estudio, se desarrolla con varias deficiencias totalmente mejorables.

Los economistas deben apoyarse en la Teoría de los Conjuntos Borrosos para el tratamiento de la incertidumbre.

Recomendaciones

• Cada investigador debe interpretar a su ciencia como actividad social e institucionalizada que permita producir, definir y aplicar los conocimientos.

• Cada investigador debe sentirse responsable de su conducta con relación a los resultados de la actividad que desarrolla.

• Debe perfeccionarse la forma de elaborarse los presupuestos de las empresas, utilizándose elementos de matemática borrosa, dándosele un verdadero carácter participativo, confeccionándose de forma flexible e incorporándosele análisis de puntos de equilibrios.

Bibliografía

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• Galvez Luis O. “Ciencia, tecnología  y Desarrollo”. Editorial Científico-Técnica, La Habana 1986.

• Nuñez Joves, Jorge. “La Ciencia y sus Leyes de Desarrollo”. Revista Contrapunto. Octubre 1995.

• Ramos, Gerardo. “La actividad humana y sus formas fundamentales”.

• Cashin, James A. Y Polimeni, Ralph S., “Fundamentos y Técnicas de Contabilidad de Costos”.

• Conferencias: Síntesis del III Congreso de la Sociedad Internacional de Gestión y Economía Fuzzy” (SIGEF). Argentina 1996.

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Vega Falcón Vladimir. (2012, octubre 19). Impacto de la ciencia económica en la actividad productiva. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/impacto-ciencia-economica-actividad-productiva/
Vega Falcón, Vladimir. "Impacto de la ciencia económica en la actividad productiva". GestioPolis. 19 octubre 2012. Web. <https://www.gestiopolis.com/impacto-ciencia-economica-actividad-productiva/>.
Vega Falcón, Vladimir. "Impacto de la ciencia económica en la actividad productiva". GestioPolis. octubre 19, 2012. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/impacto-ciencia-economica-actividad-productiva/.
Vega Falcón, Vladimir. Impacto de la ciencia económica en la actividad productiva [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/impacto-ciencia-economica-actividad-productiva/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
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