Fecundidad y planificación familiar en Perú 2000 – 2004

  • Economía
  • 21 minutos de lectura
19Econoa y Sociedad 56, CIES, junio 2005
El Instituto Nacional de Estastica e Informática (INEI)
acaba de dar a conocer los resultados de la Encuesta
Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) correspon-
diente al año 20041. A pesar de adoptar en ese año
la metodología de encuesta continua (con una mues-
tra de 6.251 mujeres frente a 27.843 en la ENDES
2000), los resultados son comparables para las varia-
bles de área de residencia, región, nivel educativo y
otras con suficiente grado de agregación.
Sin embargo, la ran principal por la cual resulta
interesante comparar ambas encuestas, es que corres-
ponden al momento final de dos enfoques y políticas
de salud reproductiva marcadamente diferenciados.
En efecto, la ENDES 20002 proporciona datos sobre
la salud sexual y reproductiva al final del gobierno
de Fujimori, lo que permite evaluar el impacto del Pro-
grama Nacional de Planificación Familiar (PNPF) en
su segundo período (1996-2000), caracterizado por
su prioridad y verticalidad. Por su parte, la ENDES
2004 refleja la situación de la fecundidad y la plani-
ficación familiar al final de las gestiones de los dos
primeros ministros de Salud del gobierno de Toledo,
conocidos por sus tendencias conservadoras y por los
cambios que propiciaron en el PNPF.
Según la Defensoría del Pueblo, en su IV informe so-
bre supervisión de los servicios de planificación fa-
miliar3 de abril 2005, el sistema de vigilancia de los
derechos reproductivos permitió identificar a par-
tir del año 2001 nuevos problemas que se presenta-
ron en la ejecución del PNPF y que diferían de los
antes mencionados (referido a presiones a proveedo-
res y mujeres para esterilizaciones femeninas, metas
fijadas para mujeres en edadrtil exclusivamente
para métodos permanentes y jornadas focalizadas en
ligaduras y vasectomías), en tanto ya no reflejaban
una tendencia compulsiva en la aplicación del pro-
grama, sino que, por el contrario, evidenciaban un
alarmante desinterés en fomentar el uso de métodos
anticonceptivos y en llevar a cabo una adecuada po-
lítica de control de la natalidad (Op. cit., p. 11).
La pregunta central que queremos responder es el
impacto que estos cambios de política en el PNPF
pueden haber tenido en la fecundidad y, sobre todo,
en el uso de anticonceptivos según diferentes carac-
Carlos Eduardo Aramburú CIES
Fecundidad y planificación familiar: comparando las
ENDES 2000 y 2004
1/ INEI (2005). Encuesta Demográfica y de Salud Familiar, ENDES
continua-2004. Lima: INEI, abril.
2/ INEI (2001). Perú: Encuesta Demográfica y de Salud Familiar-
ENDES 2000. Lima: INEI, junio.
3/ Defensoría del Pueblo (2005). Supervisión a los servicios de pla-
nificacn familiar IV. Casos investigados por la Defensoría del
Pueblo. Serie Informes Defensoriales, Informe Nº 90. Lima: De-
fensoría del Pueblo, abril.
«la razón principal por la
cual resulta interesante
comparar ambas encuestas, es
que corresponden al momento
final de dos enfoques y
políticas de salud reproductiva
marcadamente diferenciados»
Menor natalidad. La fecundidad entre las mujeres sin educación formal
se redujo en casi un hijo por mujer.
Foto MINSA
20 Econoa y Sociedad 56, CIES, junio 2005
terísticas de las mujeres. Con ello queremos aproxi-
marnos a los temas de equidad y calidad de los ser-
viciosblicos de planificación familiar y a cómo
ello promueve o vulnera los derechos de las mujeres
peruanas.
Cambios en la fecundidad
En los últimos cinco años (2000-2004), la fecundidad
promedio4 para el país descendió en un 17% (véase
el cuadro 1), a un ritmo similar al observado para el
peodo 1996-2000. La fecundidad de las mujeres ur-
banas descendió a una tasa más lenta (9%) que la de
las rurales (16%), pero entre las primeras la fecundi-
dad ya era bastante baja en el año 2000 (2,2 hijos por
mujer) y llegó a estar por debajo de la tasa de reem-
plazo (2 hijos por mujer urbana) en 2004. La fecundi-
dad rural tuvo un descenso significativo en este últi-
mo quinquenio: pasó de 4,3 a 3,6 hijos por mujer.
(de 21% a 9%) como en el rural (de 23% a 16%). Si
bien para las mujeres urbanas es esperable este me-
nor descenso de la fecundidad en la medida que esta
se acerca a las tasas de reemplazo, se puede asumir
que en el caso de la fecundidad de las mujeres rura-
les, los cambios en el PNPF han contribuido con ha-
cer s lento el descenso.
Relacionando los cambios en la fecundidad con el
nivel educativo de la mujer, apreciamos en el cua-
dro 1 que el mayor descenso absoluto se dio entre
las mujeres sin educación formal, cuya fecundidad
bajó de 5,1 a 4,3 hijos por mujer; es decir, en 0,8
hijos por mujer (casi 16%). Entre las mujeres con edu-
cación primaria, la fecundidad descendió de 4,1 a
3,6 hijos por mujer; 0,5 hijos en promedio, equiva-
lente al 12% en rminos relativos. La fecundidad
descendió menos enrminos absolutos entre las
mujeres más educadas: de 2,4 a 2,3 hijos para aque-
llas con educación secundaria y de 1,8 a 1,5 para las
que tienen niveles de educación superior. Cabe ano-
tar, sin embargo, que, en especial para estas últimas,
la tasa global de fecundidad (TGF) ya se encuentra
muy por debajo de la tasa de reemplazo e incluso es
similar a la de países de avanzada transición demo-
gráfica como Canadá, Suecia, Bélgica y Suiza.
¿Cómo se comparan estas tendencias con las del quin-
quenio anterior? Para las mujeres con menores nive-
les educativos, la caída de la fecundidad fue mayor
en el peodo 1996-2000: 1,8 hijos por mujer para
las analfabetas (26%), 0,9 hijos por mujer para las
que contaban con educación primaria (18%) y 0,6
hijos por mujer para aquellas con educación secun-
daria (20%).
En resumen, aunque la fecundidad promedio siguió
descendiendo entre los años 2000 y 2004, el des-
censo fue menor al esperable, especialmente para las
mujeres rurales y menos educadas, es decir, lass
vulnerables. Ello no parece deberse a un cambio en
las preferencias reproductivas, como demostraremos
a continuación, sino probablemente a los cambios
en el PNPF realizados durante la gestión de los dos
primeros ministros de Salud delgimen del presi-
dente Toledo5.
4/ La fecundidad se mide en las ENDES por la tasa global de fecun-
didad, que se interpreta como el número promedio de hijos que
tendría una mujer al final de su vida reproductiva (49 años) de
mantenerse los niveles observados de fecundidad por edad en el
momento de la encuesta.
5/ Los ministros de salud, L. Solari (1/2000 a 1/2002), y su sucesor,
F. Carbone (1/2002 a 6/2003), propiciaron cambios radicales en
la prioridad y orientación del PNPF, siguiendo sus convicciones
conservadoras.
«el mayor descenso absoluto
se dio entre las mujeres sin
educación formal, cuya
fecundidad bajó de 5,1 a 4,3
hijos por mujer; es decir, en 0,8
hijos por mujer (casi 16% )»
Cuadro 1
Cambios en la fecundidad, 2000-2004 1/
TGF
2000 2004 % cambio
Nacional 2,9 2,4 -17%
Urbana 2,2 2,0 -9%
Rural 4,3 3,6 -16%
TGF por nivel educativo
Sin educación 5,1 4,3 -15,70%
Primaria 4,1 3,6 -12,2%
Secundaria 2,4 2,3 -4,2%
Superior 1,8 1,5 -16,6%
1/: Medida por la tasa global de fecundidad (TGF): número de hijos que
tendría una mujer al final de su vida reproductiva (49 años) de mante-
nerse los niveles observados de fecundidad para la edad en ese año.
Fuente: INEI 2001: 17 y 49; INEI 2005: 10.
Comparando este descenso de la fecundidad con el
observado durante el quinquenio anterior (1996-
2000), este se desaceleró tanto en el medio urbano
21Econoa y Sociedad 56, CIES, junio 2005
Cambios en las intenciones
reproductivas
La comparación entre la fecundidad deseada (o ideal)
y la observada o real permite analizar las brechas entre
intenciones y conducta reproductiva. Es importante
recalcar que ambos indicadores son dinámicos; el
primero refleja las preferencias de las mujeres res-
pecto de su fecundidad y el segundo, la capacidad
de alcanzar estos ideales reproductivos mediante el
acceso a la información y servicios anticonceptivos.
Así, esta brecha da una idea de la equidad reproduc-
tiva o, en otras palabras, de la posibilidad concreta
de ejercer los derechos reproductivos para mujeres
de diferentes estratos sociales y condiciones de vida.
En el cuadro 2, se comparan los datos de fecundidad
ideal y real para 2000 y 2004, así como las brechas
reproductivas. La fecundidad ideal promedio de las
peruanas se redujo de 1,8 a 1,5 hijos por mujer, re-
ducción que fue mayor en el caso de las mujeres ru-
«En los últimos cinco años [],
la fecundidad promedio
para el
país descendió en un 17% […].
La fecundidad de las mujeres
urbanas descendió a una tasa
más lenta (9%) que la de las
rurales (16%)»
rales: bajó de 2,5 a 2 hijos por mujer. Según región
de residencia, con excepción de las mujeres de la
Amazonía, la fecundidad deseada o ideal se redujo
en todos los casos; notablemente entre las mujeres
andinas, de 2,2 a 1,6 hijos por mujer (27%). Cabe
notar que en tres de las cuatro regiones, la fecundi-
dad ideal en el año 2004 se encuentra muy por de-
bajo de la tasa de reemplazo. Los descensos en el
Cuadro 2
Brechas entre la fecundidad real e ideal1/
2000 2004
Fecundidad Fecundidad Brecha Fecundidad Fecundidad Brecha
real (fr) ideal (fi) fr/fi real (fr) ideal (fi) fr/fi
País 2,90 1,80 1,61 2,40 1,50 1,60
Urbana 2,20 1,50 1,47 2,00 1,40 1,43
Rural 4,30 2,50 1,72 3,60 2,00 1,80
Lima 2,00 1,50 1,33 1,90 1,40 1,36
Costa 2,40 1,60 1,50 2,30 1,50 1,53
Sierra 3,70 2,20 1,68 2,80 1,60 1,75
Selva 3,80 2,20 1,73 3,40 2,20 1,55
Sin nivel educativo 5,10 3,00 1,70 4,30 1,40 3,07
Primaria 4,10 2,30 1,78 3,60 2,10 1,71
Secundaria 2,40 1,70 1,41 2,30 1,60 1,44
Superior 1,80 1,50 1,20 1,50 1,20 1,25
1/ La fecundidad real se mide por la TGF.
Fuente: Para el año 2000, INEI 2001: 49 y 108. Para el año 2004, INEI 2005: 10.
Tienen más hijos. La fecundidad rural descenda menor tasa que la
urbana.
Foto CIES
22 Econoa y Sociedad 56, CIES, junio 2005
mero ideal de hijos según el nivel educativo de las
mujeres revelan que la mayor caída ocurrió entre las
mujeres analfabetas, de 3 a 1,4 hijos por mujer. Si se
asume que el dato es confiable, se trataría de un cam-
bio cultural sorprendente por su magnitud y rapidez.
En tan solo cinco años, la fecundidad ideal se redujo
a menos de la mitad, tal es así que en el año 2004
fue similar a la fecundidad de las mujeres de niveles
educativos más altos.
En cuanto a las brechas entre la fecundidad ideal y la
real, los datos del cuadro 2 revelan que, pese a la
caída en la fecundidad real entre 2000 y 2004, las
brechas se mantuvieron o incluso aumentaron por la
disminución en la fecundidad deseada o ideal. El in-
cremento en la brecha reproductiva es especialmen-
te notorio para el caso de las mujeres analfabetas: de
1,7 veces a más de 3 veces en estas fechas. En otras
palabras, en el año 2004, las mujeres con menores
niveles educativos tienen tres veces más hijos de los
que hubieran deseado tener. La desigualdad no es
entonces en los ideales, sino en la posibilidad de ha-
cerlos realidad. Por ello, el viraje en el PNPF de los
ministros conservadores de los primeros años del
Gobierno actual, ha ido a contramano con estos pro-
fundos cambios en las intenciones reproductivas de
las mujeres de los sectores populares de nuestro país.
Cambios en la anticoncepción
¿Cómo ha variado el uso de métodos anticoncepti-
vos (MAC) entre los años 2000 y 2004? Los cuadros
3 y 4 presentan la información relevante.
Aunque la prevalencia total no ha variado significati-
vamentepasó del 68,9% al 70,5% de las mujeres
en algún tipo de unión—, el uso de métodos moder-
Cuadro 3
Uso actual según tipo de método anticonceptivo, 2000-2004
(Porcentajes)
2000 2004 Cambio
(puntos porcentuales)
1. No usa 31,1 29,5 -1,6
2. Usa cualquier método 68,9 70,5 2,3
Método moderno 50,4 46,7 -3,7
Píldora 6,7 7,4 0,9
DIU 9,1 7,1 -2,0
Inyectable 14,8 11,2 -3,6
Vaginal 0,6 0,7 0,1
Condón 5,6 8,6 3,0
Esterilización femenina 12,3 10,4 -1,9
Esterilización masculina 0,5 0,5
Método tradicional 17,5 22,0 4,5
Abstinencia periódica 14,4 17,5 3,1
Retiro 3,2 4,5 1,3
Folclórico 0,9 1,8 0,9
Fuente: INEI 2005 y 2001
Libre albedrío. Estadísticas oficiales revelan una disminución en el nú-
mero de parejas protegidas.
Foto CIES
23Econoa y Sociedad 56, CIES, junio 2005
nos ha caído en casi 4 puntos porcentuales, en tanto
que el uso de los todos tradicionales ha aumenta-
do en 4,5 puntos porcentuales (ase el cuadro 3).
Esta tendencia es peculiar, pues en la mayoría de paí-
ses en desarrollo (incluyendo el Pe hasta el año
2000) la tendencia hisrica es la contraria: una dis-
minución en el uso de los MAC tradicionales y un
aumento en el uso de los MAC modernos, más segu-
ros y efectivos.
Entre los MAC modernos, el uso de los inyectables,
el DIU y la esterilización femenina son los que más
han caído. Ello es significativo por dos razones: los
MAC cuyo uso ha disminuido más son precisamente
los de mayor prevalencia en el año 2000 y son méto-
dos cuyo principal proveedor es el sector público
(94,2% para los inyectables; 76% para el DIU y 83%
para la esterilización femenina en 2000)6. El único
MAC moderno cuyo uso aumenen el período ana-
lizado es el condón, cuyo principal proveedor es el
sector privado (las farmacias atendían al 55% de los
usuarios de este método en el año 2000).
Las evidencias mostradas permiten suponer que es-
tas tendencias se deben al desabastecimiento de los
MAC en la oferta sanitaria pública, y a la menor prio-
ridad política y recursos asignados al PNPF durante
la gestión de los ministros Solari y Carbone (2001-
2003).
Confirman estas observaciones, las estadísticas ofi-
ciales del PNPF. Entre los años 2001 y 2003, estas
revelan una disminución en el número de parejas
Cuadro 4
Uso actual de MAC según caractesticas de las usuarias, 2000-2004
Nivel educativo
Analfabetas Primaria Secundaria Superior
Uso total 2000 2004 2000 2004 2000 2004 2000 2004
50,2 51,4 63,5 66,6 74,6 73,7 75,5 75,4
Métodos modernos 33,0 24,0 43,8 37,7 56,7 51,6 58,1 57,2
Píldora 2,8 1,7 5,5 6,5 8,0 9,7 7,8 6,1
DIU 4,0 1,8 4,0 2,3 11,9 8,2 15,6 13,6
Inyectable 11,9 9,7 15,7 11,4 16,8 12,8 9,9 8,6
Vaginal 0,4 0,2 0,8 0,8 0,9 1,2
Condón 0,8 0,5 2,8 4,5 6,6 8,9 11,3 16,1
Ester. Fem. 11,8 9,0 13,8 11,7 11,6 9,7 10,8 10,1
Ester. Masc. 0,9 1,2 0,4 0,3 0,5 0,2 0,6 1,2
MELA* 0,7 1,0 0,7 0,4 1,2 0,7 0,2
Métodos tradicionales 15,2 24,7 18,4 25,9 17,3 20,5 17,3 18,1
Ritmo 13,0 20,8 15,2 21,3 13,6 1,05 14,9 15,3
Retiro 2,2 3,9 3,2 4,5 3,8 5,5 2,4 2,8
Folclórico 2,0 2,7 1,4 3,1 0,6 1,6 0,1 0,1
No usa 49,8 48,6 36,5 33,4 25,4 26,3 24,5 24,6
* MELA: Método de Lactancia Materna Exclusiva; funciona con 98% de efectividad hasta los 6 meses desps del parto.
Fuente: INEI 2001 y 2005
«en el año 2004, las mujeres
con menores niveles
educativos tienen tres veces
más hijos de los que hubieran
deseado tener. La desigualdad
no está entonces en los ideales,
sino en la posibilidad de
hacerlos realidad»
6/ INEI 2001: 69, cuadro 5.10.
24 Econoa y Sociedad 56, CIES, junio 2005
protegidas: del 97% en el caso de usuarias de table-
tas vaginales; del 59% y 52% para ligaduras y vasec-
tomías, respectivamente; del 36% en el caso de usua-
rias del DIU; y del orden de 13% y 12% para el caso
de parejas usuarias de inyectables y píldoras proveí-
das por el PNPF, respectivamente (Defensoría del
Pueblo 2005: 46, cuadro 8).
¿Cómo cambió la prevalencia anticonceptiva según
el nivel educativo de la mujer entre 2000 y 2004?
Los datos del cuadro 4 permiten abordar esta pre-
gunta.
En la prevalencia para todos los MAC, no hubo cam-
bios significativos cualquiera fuese el nivel educati-
vo de las mujeres. Por tanto, la brecha de uso entre
las mujeres más educadas y las analfabetas se man-
tuvo, con una prevalencia del 75% para las que con-
taban con educación superior y 51% para las anal-
fabetas. Ello implica que, entre 2000 y 2004, no
hubo mejoras significativas en la equidad en el ac-
ceso a MAC.
Cuando se descompone la prevalencia total por mé-
todo según el nivel educativo de la mujer, aparecen
cambios importantes. Entre las mujeres analfabetas,
el uso de MAC modernos casignificativamente de
33% en el año 2000 a 24% en 2004. En cambio, el
uso de métodos tradicionales aumentó de 15% a casi
25% de la prevalencia total. Algo similar ocurrió en-
tre las mujeres que solo tenían educación primaria:
la prevalencia total aumenligeramente, de 63,5%
al 66,6%, pero a costa del uso de métodos moder-
nos, que cadel 44% al 38%; por lo tanto, se incre-
mentó el uso de MAC tradicionales de 18% a 26%.
También se observa una disminución en el uso de
MAC modernos entre las mujeres con mayores nive-
«Entre las mujeres analfabetas,
el uso de MAC modernos cayó
significativamente de 33% en
el año 2000 a 24% en 2004. En
cambio, el uso de métodos
tradicionales aumentó de 15%
a casi 25%»
les educativos, aunque en menor magnitud: de casi
57% a 52% entre las que contaban con educación
secundaria y solo del 58% al 57% entre las que te-
an educación superior.
Aparentemente, el impacto del cambio en las políti-
cas públicas afectó mayormente a las mujeres de
menores niveles educativos, las que dependen en
mayor medida de los serviciosblicos de planifica-
ción familiar.
Poco eficientes. Los cambios en el PNPF no han mejorado la calidad ni
reducido la iniquidad.
Foto CIES
Cambios en la necesidad
insatisfecha
Las ENDES permiten estimar la necesidad insatisfe-
cha por los servicios de planificación familiar (NIPF),
mediante la comparación de las intenciones repro-
ductivas en relación con el embarazo actual y con el
no uso de MAC entre mujeres en unión que no de-
sean más hijos o que prefieren esperar, por lo menos
dos años, antes de su próximo embarazo. Se define,
por tanto, como demanda insatisfecha a la suma de
las mujeres unidas entre 15 y 49 años que, en el mo-
mento de la encuesta, se encontraban embarazadas
o amenorréicas y no deseaban su último embarazo o
deseaban esperar, por lo menos dos años, antes de
embarazarse; así como a las que no estando embara-
zadas, ya no desean más hijos (demanda por limitar)
o no antes de dos años (demanda por espaciar). El
estimado no incluye a las mujeres unidas que usan
métodos tradicionales ni a las que tienen actividad
sexual, pese a no encontrarse en alguna forma de
unión estable. Por ello, a nuestro juicio, el dato de la
ENDES debe interpretarse como una subestimación
del nivel real de necesidad insatisfecha.
El cuadro 5 compara los datos de NIPF entre las mu-
jeres unidas en edadrtil, para los años 2000 y 2004.
Para el total de mujeres, la necesidad insatisfecha se
redujo ligeramente del 10% a poco menos del 9%
en dichos años; sin embargo, en un peodo similar
(1996-2000) esta se redujo en 2 puntos porcentua-
les, es decir, el doble de lo observado en el peodo
de los ministros conservadores. La demanda por li-
25Econoa y Sociedad 56, CIES, junio 2005
mitar siguió siendo casi el doble de la demanda por
espaciar en ambos años.
La necesidad insatisfecha para las mujeres urbanas
se mantuvo en un 7% y entre las mujeres rurales des-
cendió, de casi 15% a poco menos del 12%, sobre
todo por el descenso en la necesidad insatisfecha para
espaciar los nacimientos. La caída en la NIPF entre
las mujeres rurales es uno de los temas que amerita
mayor investigación, sobre todo cualitativa, para en-
tender la aparente contradicción entre las tendencias
restrictivas de los servicios y este resultado.
En cuanto a la NIPF según los niveles educativos de
la mujer, entre las analfabetas esta descendió muy
poco (del 16,5% al 15,7%) en el último quinquenio,
en especial en lo referente a la necesidad para limi-
tar, que incluso aumentó ligeramente de 13,8% a
14,2%. En contraste, entre las mujeres con educa-
ción primaria sí se aprecia una caída significativa en
la NIPF, del 13,5% al 10,3%. Por ello, es probable
que sean estas las que explican la disminución en la
necesidad insatisfecha entre las mujeres rurales, pues
este nivel educativo predomina entre la población
femenina adulta y rural del Pe. Entre las mujeres
con mayores niveles educativos (secundaria y supe-
rior) no se observan cambios significativos en su NIPF.
Lo más destacable de esta información es la brecha
persistente entre las mujeres menos educadas y las
que tienen altos niveles educativos; en efecto, las pri-
meras tienen niveles de NIPF tres veces mayores
(16%) que los de las mujeres con educación superior
(5,5%). Reducir esta brecha es el reto más importan-
te para los servicios públicos de salud reproductiva.
Finalmente, el cuadro 5 también incluye datos sobre
la NIPF por edad de la mujer. Los mayores niveles de
necesidad insatisfecha se observan entre las mujeres
unidas más jóvenes: 17,4% entre las menores de 20
años y 10,5% entre las que tienen entre 20 y 24.
Como es obvio, la mayor parte de la NIPF es por es-
paciar sus embarazos. Si comparamos esta cifra de
2004 con las de 2000, se aprecia una reducción en
la necesidad insatisfecha para los gruposs jóve-
nes: de seis puntos porcentuales para las de 15 a 19
años y de casi cinco puntos porcentuales para las de
20 a 24 años. ¿Significa ello que, en el período 2000-
2004, se pres especial atención al acceso a servi-
Cuadro 5
Necesidad insatisfecha de planificación familiar, 2000-2004
(Porcentaje de mujeres unidas en edad fértil)
2000 2004
Espaciar Limitar Total Espaciar Limitar Total
1. Área
Urbana 3,0 4,6 7,6 3,0 4,1 7,1
Rural 4,7 10,3 14,9 3,0 8,8 11,8
Pe 3,6 6,7 10,2 3,0 5,8 8,8
2. Nivel educativo
Analfabeta 2,7 13,8 16,5 1,4 14,2 15,7
Primaria 3,9 9,6 13,5 2,3 8,0 10,3
Secundaria 4,1 4,4 8,6 4,4 4,0 8,4
Superior 2,2 2,5 4,7 2,0 3,4 5,5
Brecha Analfabeta /
superior 1,2 x 5,5 x 3,5 x 0,7 x 4,2 x 2,9 x
3. Edad
15-19 19,0 4,6 23,6 16,4 1,0 17,4
20-24 9,6 5,8 15,3 7,7 2,8 10,5
25-29 4,6 6,0 10,5 3,6 6,2 9,8
30-34 2,8 7,0 9,9 3,3 6,6 9,9
35-39 1,4 8,2 9,6 1,7 7,7 9,5
40-44 0,3 8,1 8,4 0,0 5,6 5,6
45-49 0,1 4,4 4,5 0,0 5,2 5,2
Fuentes: INEI 2001: 102; INEI 2005: 16.
26 Econoa y Sociedad 56, CIES, junio 2005
cios de planificación familiar de las mujeres más jó-
venes? Lo ponemos en duda. En efecto, si se compa-
ran las cifras de prevalencia por tipo de anticoncep-
tivo usado, comprobamos que esta disminución en
la necesidad insatisfecha se explica por el mayor uso
de métodos tradicionales entre las jóvenes, especial-
mente el ritmo o abstinencia periódica en el año
2004. Asimismo, nuestros cálculos indican que el uso
de métodos tradicionales se incrementó del 22% al
28% del uso total entre las mujeres unidas menores
de 20 años y del 20% al 26% entre las de 20 a 24
años. Es decir, toda la disminución en la NIPF puede
explicarse por el incremento en el uso de los to-
dos tradicionales que, como se sabe, tienen las más
altas tasas de falla y embarazos no planeados7. Por
tanto, es claro que las necesidades de las mujeres
más jóvenes de anticoncepción segura y eficaz por
espaciar sus embarazos no esn siendo atendidas con
suficiente prioridad.
jer. Esto indica que en tan solo cinco años, la fe-
cundidad ideal se redujo a menos de la mitad y es
similar, en el año 2004, a la fecundidad de las
mujeres de niveles educativos más altos.
Por ello, y pese a la caída en la fecundidad real
entre 2000 y 2004, las brechas se mantuvieron o
incluso aumentaron por la disminución en la fe-
cundidad deseada o ideal. El incremento en la bre-
cha reproductiva es especialmente notorio en el
caso de las mujeres analfabetas: de 1,7 veces a
más de 3 veces en este peodo.
• Aunque la prevalencia anticonceptiva total no ha
variado significativamente pasó del 68,9% al
70,5% de las mujeres en algún tipo de unión, el
uso de métodos modernos cayó en casi 4 puntos
porcentuales, en tanto que el uso de los todos
tradicionales aumentó en 4,5 puntos porcentuales.
Entre las mujeres analfabetas, el uso de MAC mo-
dernos disminusignificativamente en 9 puntos
porcentuales entre los años 2000 y 2004; en cam-
bio, el uso de métodos tradicionales aumenen
10 puntos respecto de la prevalencia total.
Sin embargo, la necesidad insatisfecha por uso de
MAC no varió o ca ligeramente. Es probable,
no obstante, que toda la disminución en las NIPF
pueda explicarse por el incremento en el uso de
los métodos tradicionales que, como se sabe, tie-
nen las más altas tasas de falla y embarazos no
planeados.
En resumen, sostenemos que los cambios en la polí-
tica nacional de planificación familiar ocurridos en
los primeros años de este Gobierno, no han mejora-
do la calidad ni disminuido la iniquidad en el ejerci-
cio de los derechos reproductivos y que los costos
de estos cambios los han sufrido, sobre todo, las mu-
jeres rurales y de menores niveles educativos, es de-
cir, las más vulnerables.
7/ Véase INEI 2001: capítulo 5, sección 5.3 para datos de falla y
discontinuación en uso de métodos. La primera era del 17% para
la abstinencia periódica y del 12,8% para el retiro para usuarias
durante los primeros 12 meses de uso (op. cit., p. 71, cuadro
5.12).
Opuestas. La fertilidad deseada y la real no caminan en la misma dirección.
Foto CIES
«Los mayores niveles de
necesidad insatisfecha se
observan entre las mujeres
unidas más jóvenes: 17,4%
entre las menores de 20 años y
10,5% entre las que tienen
entre 20 y 24»
A modo de resumen
La evidencia analizada en este breve artículo permi-
te llegar a algunas conclusiones tentativas y señalar
algunos temas que requieren mayor atención:
Un primer resultado es que aunque la fecundidad
promedio siguió descendiendo entre 2000 y 2004,
el descenso fue menor al esperado, especialmen-
te para las mujeres rurales y menos educadas; es
decir, las s dependientes de los serviciosbli-
cos de planificación familiar.
Ello no se debió a un cambio en las preferencias
reproductivas; en efecto, los cambios en el núme-
ro ideal de hijos según el nivel educativo de las
mujeres revelan que la mayor caída ocurrió entre
las mujeres analfabetas, de 3 a 1,4 hijos por mu-

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, junio 27). Fecundidad y planificación familiar en Perú 2000 – 2004. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/fecundidad-planificacion-familiar-peru/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Fecundidad y planificación familiar en Perú 2000 – 2004". GestioPolis. 27 junio 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/fecundidad-planificacion-familiar-peru/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Fecundidad y planificación familiar en Perú 2000 – 2004". GestioPolis. junio 27, 2006. Consultado el 17 de Noviembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/fecundidad-planificacion-familiar-peru/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Fecundidad y planificación familiar en Perú 2000 – 2004 [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/fecundidad-planificacion-familiar-peru/> [Citado el 17 de Noviembre de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de harinaivoteza en Flickr
DACJ