Estrés ocupacional crónico

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Recuerdas cuando fue la ultima vez que viviste o sentiste frecuentes dolores de cabeza, problemas de sueño, ansiedad por el consumo de drogas (café, tabaco, alcohol, fármacos, etc.), incapacidad para vivir de forma relajada, impaciencia e irritabilidad, detrimento de la capacidad de trabajo y de la calidad de los servicios que prestas a tus clientes (internos o externos), aumento de interacciones hostiles y comunicaciones deficientes???

Si algunas de las descripciones anteriores te hacen sentir identificado, pienso que deberías dedicar unos minutos a la lectura del siguiente artículo que he escrito para personas como tu. Pero si nunca has vivenciado ninguna de ellas estás llamado a verificar que hacer para continuar evitándolas!

A través de las diferentes conversaciones que entablo con amigos, familiares Y conocidos he descubierto poco a poco que un alto porcentaje de la población paisa sufre de un gran numero de respuestas negativas al clima laboral en el que se encuentran, éstas debido quizá a las múltiples exigencias cotidianas que hacen parte de nuestro que hacer profesional y laboral; el teléfono repica, tu bandeja de entrada en el e-mail llega casi al 100%, tu jefe necesita los informes urgente y por si fuera poco debes ausentarte de tu puesto para asistir a la reunión que estaba programada con unos días de anticipación! A todas estas situaciones no queda mas que decir ¡NO DOY MAS!!!!!

Pero…. que ocurre cuando realmente tu organismo siente desfallecer y ya no tienes como responder a tus obligaciones??

Una de las respuestas podría ser estrés ocupacional crónico (síndrome BURNOUT BO), con manifestaciones específicas. A lo largo de estos años ha sido objeto de agudos debates en el terreno científico. El rápido incremento de los trabajos sobre BO ha estado unido a la necesidad de estudiarlo en relación al estrés laboral, y al hincapié que empresas e instituciones de servicios han puesto en la necesidad de preocuparse más de la calidad de vida laboral que ofrecen a sus empleados, buscando mejorar aspectos como:

  • Ambiente físico de trabajo: ruido, iluminación, vibraciones, temperatura, higiene, toxicidad, disponibilidad de espacio, sobrecarga, turnos rotativos, etc…
  • Calidad de las relaciones interpersonales laborales: con jefes, compañeros y subordinados, falta de cohesión del grupo, desarrollo profesional, medidas de contingencia.
  • Capacitación frente a nuevas tecnologías así como otros aspectos organizacionales entre los que cabe destacar cambio en habilidades requeridas, ritmo de trabajo, grado de participación, autonomía y supervisión… y finalmente.
  • Apoyo a relaciones extraorganizacionales (familia, amigos…)

Pero… cuando las empresas hacen caso omiso de la prevención y tratamiento de estos factores es precisamente cuando gran cantidad de sus empleados como lo describe el Psicólogo Ferrer ” empiezan a darse cuenta de que algo no funciona en su trabajo, algo falla a nivel organizativo. Les invade el sentimiento de fracaso y sufren síntomas ansiosos y depresivos, incluso pueden creer que están enfermos físicamente. El proceso es cíclico: después de una baja, vuelven a sus puestos porque tiene ganas de trabajar pero se encuentran con los mismos problemas. Las bajas serán cada vez más prolongadas y pueden llevar a la invalidez”.

Por todo lo anterior quiero hacer un llamado tanto a empresarios como a sus empleados con el fin de hacer tomar conciencia sobre el papel que debe asumir cada uno desde su quehacer laboral para prevenir síndromes como este que mas tarde puede exacerbarse involucrando serias complicaciones tanto físicas como mentales. ¿Pero como hacerlo? Según el profesor Mondelo, “hay que diseñar los puestos de trabajo para que sean de calidad. De esta manera ganará la empresa en productividad y competitividad pero también lo hará el trabajador en calidad de vida”. Estoy de acuerdo con el profesor pero a su sugerencia agregaría que el compromiso no solo es de las empresas ya que cada uno de los empleados debe organizar tanto su espacio productivo como sus jornadas laborales, esto incluye manejo de un itinerario diario, cumplimiento de citas a tiempo, aprovechamiento justo del tiempo laboral, reducción de jornadas de socialización en pasillos con compañeros, intención de mantener la bandeja de entrada del escritorio al día, responder a tiempo las requisiciones que hacen nuestros compañeros, jefes o subalternos, etc., etc., etc.

La estrategia la establece cada uno según las necesidades y obligaciones que tenga en su cargo, lo importante es que asumamos una posición preventiva y correctiva para evitar Estar quemados!!!!

Y recuerda…

¡Si estas presentado algún signo de los descritos en este artículo no dudes en consultar inmediatamente!

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Córdoba Mazo Ángela María. (2005, agosto 31). Estrés ocupacional crónico. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/estres-ocupacional-cronico/
Córdoba Mazo, Ángela María. "Estrés ocupacional crónico". GestioPolis. 31 agosto 2005. Web. <https://www.gestiopolis.com/estres-ocupacional-cronico/>.
Córdoba Mazo, Ángela María. "Estrés ocupacional crónico". GestioPolis. agosto 31, 2005. Consultado el 16 de Junio de 2018. https://www.gestiopolis.com/estres-ocupacional-cronico/.
Córdoba Mazo, Ángela María. Estrés ocupacional crónico [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/estres-ocupacional-cronico/> [Citado el 16 de Junio de 2018].
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