El precio de alcanzar nuestros sueños

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Generalmente los libros de cómo realizar o alcanzar nuestros sueños destacan los métodos para hacerlos realidad y la satisfacción de su consecución. Todo aquel que ha experimentado un sueño sabe que una cosa es la teoría y otra la práctica. Primeramente hay que soñarlo, ya que por lo regular son simples deseos, y en realidad no se tiene idea de lo se quiere o es muy general complicando nuestra decisión de ir tras ellos.

Para poner un ejemplo si uno sube una montaña desde donde se ve todo un bosque y se nos pide contemplarlo unos minutos para después describirlo detalladamente. Nos daríamos cuenta que omitiríamos varios detalles, sin incluir los ruidos y el clima; y aún más difícil sería recordarlo una semana después. Esto nos da una idea de lo que sucede en la vida real con nuestros sueños. Donde no basta sentarse y estar en calma para que los sueños lleguen a nuestra cabeza. Pocos tienen la suerte de saber exactamente lo que quieren; por lo que se requiere tiempo y dedicación para poder definir lo que realmente queremos.

Lleva tiempo comprender que alcanzar un sueño no es conseguir un puesto social, sino una transformación de lo que somos actualmente. Por lo regular no estamos dispuestos a alcanzar nuestros sueños porque preferimos caminos seguros y dedicamos los mejores años de nuestras vidas a trabajos que no nos gustan y haciendo lo que otros quieren. Con el fin de recibir dinero para mantener nuestra zona de confort. Retrasamos nuestros planes pensando que aún no tenemos la suficiente experiencia, seguridad, apoyo ó definición para realizar lo que queremos. Pero la pregunta es, ¿cuándo lo tendremos todo? Para muchos nunca. Es difícil salir de nuestra zona de confort porque en el fondo sabemos que nuestra seguridad no proviene de nuestro interior, sino de una posición social. En ocasiones cuando pensamos en voz alta para comentárselos a familiares y amigos no recibimos apoyo, sino cuestionamientos y dudas. Entonces comprendemos que existe un precio alto para realizar nuestros sueños y no todo el mundo está dispuesto a pagarlo.

Una de las etapas más difíciles de superar es el hecho de que el camino es solitario, quizás algunas personas lo hayan podido logar con ayuda de otros, aunque sinceramente escuchamos más sobre problemas entre socios que de éxitos entre dos o más personas, pero ¿porque es tan difícil hacerlo con ayuda de otros? Primeramente porque sólo algunos tienen bien definido lo que quieren alcanzar y segundo el sueño es único. Es poco probable que dos personas o más puedan coincidir en un sueño, claro que alguien podría decir que existen cientos de casos en la historia sobre sueños compartidos que se llevaron a cabo, el único problema es que somos más de 6,000 millones en este planeta y sólo algunos logran encontrar un sueño de otro que los satisfaga por completo. Además los sueños de vida son integrales y no involucran sólo una faceta. De ahí que sean únicos. Así que si alguien decide seguir las huellas de un sueño tendrá que aceptar que gran parte del camino lo tendrá que hacer sólo y este es un precio que se tendrá que pagar.

¿Alguna vez escucho?, “Que no es tan importante que tan rápido se avance, sino que sepamos en qué dirección vamos”. Para muchos la dirección no es tan clara como el avanzar. Pero, ¿por qué? Sencillo porque hemos sido educados para avanzar por caminos seguros, probados y que probablemente nos llevan a un éxito que es reconocido por la mayoría de la personas. Poco son los que se encuentran preparados para avanzar lentamente, mientras la mayoría de los amigos y familiares pareciera que lo hacen más rápido, dejándonos atrás en un camino solitario e incierto, sin ninguna señal que nos diga que vamos bien o mal. Quizás con el tiempo, si es que no desistimos antes, el destino nos premia con un oído más sensible que puede escuchar a nuestro corazón y que hemos estado evitando escuchar durante muchos años. Una voz que nos dice que el camino es solitario porque la transformación no es grupal; sino individual y que es necesario que así sea para poder hacer frente a lo que viene.

Al escuchar a nuestro corazón se nos exige otro pago: “Vencer el miedo”. Tememos ir a donde nadie se atreve y hacer cosas que parecen imposibles. Para vencer el miedo tendremos que cambiar nuestra forma de ser y de medir el éxito; ya que el triunfo no significa tener dinero, o una buena posición o bienes materiales. El verdadero triunfo es transformarnos en lo queremos ser. Produce temor escuchar al corazón porque nos recuerda quienes somos realmente.

Al vencer al miedo no necesariamente garantizamos una meta, pero una vez vencido no hay vuelta hacia atrás, sería algo así como en la película de Matrix, una vez que salimos de ella, regresar sería una mentira difícil de continuar. La transformación ha comenzado es dolorosa y su terminación depende de que tantos nos aferramos a nuestro pasado, para algunos puede ser toda la vida, para otros un momento de decisión sería suficiente. Siendo realistas nos llevará algo de tiempo porque sólo en películas o en los libros se puede observar personas que alcanzan todo en cuestión de días.

Los sabios saben que el objetivo o la meta no son tan importantes como el proceso. Del proceso radica la verdadera realización aunque es más fácil decirlo que aceptarlo. Cuando comprendemos nuestro destino nos damos cuenta que el objetivo no es lograr algo; sino vivirlo.

El camino de la realización es integral y fortalece lentamente los diferentes ambientes de nuestra vida. Su aceleración es inútil porque la mayoría de los seres humanos vivimos en sociedades enfocadas en el control y nuestra liberación de los condicionamientos es lenta. Tampoco trabajar durante 80 horas a la semana en nuestra misión de vida nos acerca a nuestro sueño. Nadie puede representar un papel 24 horas al día, es necesario dejar de ser la máscara para renovarnos y poder reinventarnos continuamente. Algunas sugerencias para aquellos que quieren o han empezado a seguir sus sueños son las siguientes:

• Primeramente no hay recetas mágicas, ni libros, ni gurús que nos digan exactamente que se necesita para un propósito personal. Pueden ayudarte, pero la vida se encargará de recordarte que las soluciones de largo plazo se encuentran en ti.

• Tenemos que aceptar que el cambio del “ser” es un proceso lento y para muchos doloroso porque estamos condicionados por la educación de nuestros padres y la sociedad en que vivimos. Existen personas capaces de liberarse de los condicionamientos, pero pocos los que lo logran en poco tiempo. De ahí la razón de que sólo algunos se animan a seguir su propio camino.

• No hay que tratar de cambiar a nuestros seres queridos o de convencerlos que nuestro camino es el mejor y que por tal motivo tienen que seguirlo o apoyarnos incondicionalmente. Si tu pareja, familiares o amigos no han iniciado el camino hacia su sueño es porque no están listos y forzarlos será contraproducente. En lugar de tratar de cambiarlos sería mejor analizar cómo afectará la realización de nuestros sueños en sus vidas.

• El cambio trae resistencia y una vez iniciado viene la lucha interior entre principios, valores, hábitos y condicionamientos. No sería prudente agregar a la lucha a otras personas. Preferentemente se debe hablar con los seres cercanos sobre nuestro sueño y de cómo podría beneficiarlos no solamente monetariamente. También hay que mencionar la posibilidad de una mejor conexión y acoplamiento en la relación.

• Debes recordar que lo importante no es alcanzar el sueño, sino vivirlo. Por eso es importante disfrutar todas las actividades que hagas aunque muchas de ellas no sean satisfactorias o no traigan los resultados esperados. Algo que te puede ayudar con lo anterior es realizar las actividades con la perfección que en ese momento te es posible.

• No planees demasiado, vive y corrige sobre la marcha.

• No esperar reconocimiento, ni beneficios monetarios en el corto plazo aunque son importantes en esta sociedad, no lo es todo. Lo más seguro es que primero tengamos que transformarnos en lo que queremos ser para que los beneficios superficiales vengan a nosotros.

• Se dice que el pensamiento repetitivo vuelve realidad nuestros deseos; pero la pregunta es ¿por qué no funciona para todos? La respuesta es porque no lo creemos en el largo plazo, tal vez por momentos, pero no es algo que creamos de manera natural. El corazón juega un papel importante en este punto porque puede ayudarnos a vencer nuestra inseguridad y creer en nosotros mismos.

• Las respuestas no provienen del exterior; sino del interior y son capaces de cambiar nuestra vida ayudándonos a combatir los adicciones, condicionamientos, y proporcionándonos la fuerza necesaria para continuar.

Para finalizar se podría decir que en un principio la lucha será intensa y su duración proporcional al tiempo que nos resistamos en olvidar nuestros condicionamientos, quejas y pesimismo. En este artículo se llamo precio a las cosas que teníamos que hacer para alcanzar nuestro sueño, pero cuando dejemos de sentir que es un precio; y creamos que es un regalo para nuestra vida entonces nuestro camino será guiado por el corazón y el miedo tenderá a desaparecer.

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Sánchez Rodríguez Evodio. (2008, junio 26). El precio de alcanzar nuestros sueños. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/el-precio-de-alcanzar-nuestros-suenos/
Sánchez Rodríguez, Evodio. "El precio de alcanzar nuestros sueños". GestioPolis. 26 junio 2008. Web. <https://www.gestiopolis.com/el-precio-de-alcanzar-nuestros-suenos/>.
Sánchez Rodríguez, Evodio. "El precio de alcanzar nuestros sueños". GestioPolis. junio 26, 2008. Consultado el 17 de Octubre de 2018. https://www.gestiopolis.com/el-precio-de-alcanzar-nuestros-suenos/.
Sánchez Rodríguez, Evodio. El precio de alcanzar nuestros sueños [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/el-precio-de-alcanzar-nuestros-suenos/> [Citado el 17 de Octubre de 2018].
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