El ALCA y sus efectos en los mercados laborales

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EL ALCA Y SUS EFECTOS EN LOS MERCADOS LABORALES
Resumen
El presente trabajo es una reflexión sobre la propuesta del ALCA, las condiciones
de América Latina y el Caribe en general y se realizan algunas consideraciones
sobre los aspectos laborales, debido a que el aspecto laboral es el eslabón clave
en la relación de lo económico productivo con lo social. Esta característica hace
evidente no sólo el sentido prevaleciente de los llamados, en términos
económicos, recursos humanos, sino la posibilidad de que mediante la elevación
de las condiciones de dignificación en el trabajo, se pueda y deba mejorar la
calidad de vida de amplios sectores poblacionales.
1. Condiciones generales de la economía de América Latina en la
coyuntura actual.
A continuación, se detalla la caracterización general de la economía de América
Latina y el Caribe (ALC) realizado por el SELA (1), a septiembre de 2003.
Condicionantes Económicas
Tasas promedio de crecimiento ALC
(1960-1980: 5.6%)
(1980-1990: 1.3%)
(1990-1997: 3.2%)
(1998-2002: 0.9%)
Períodos de historia económica reciente ALC
1960-1972 (estabilidad internacional, baja inflación, crecimiento sostenido)
1973-1982 (crecimiento con deuda, inestabilidad internacional,
precondiciones de ajuste)
1982-1990 (estanflación, ajuste económico)
1991-1997 (crecimiento con ajuste)
1998-presente (inestabilidad, crecimiento irregular)
Las gráficas 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 puntualizan las tendencias que según el SELA (1),
con base en los datos disponibles, tendrán las variables económicas de
crecimiento total de la producción regional, crecimiento del producto interno bruto
per capita, inflación y deuda externa regional. Los datos se presentan en una serie
histórica que cubre la década de los noventa hasta el 2003. Esto permite tener una
mejor perspectiva del comportamiento en un plazo considerable.
Gráfico 1 América Latina y Caribe: Tasas de Crecimiento de Exportaciones y
PIB
Gráfico 2 América Latina y Caribe: Producto Geográfico Bruto Total y Per
Capital
Grafico 3 América Latina y Caribe: Inflación
Gráfico 4 América Latina y Caribe: Deuda Externa
Gráfico 5 América Latina y Caribe: Deuda Externa / Exportaciones
Gráfico 6 América Latina y Caribe: Transferencia Neta de Recursos
Gráfico 7 América Latina y Caribe: Cuenta Corriente (En mmd y en % de PIB)
De las proyecciones del SELA (1), los datos económicos generales para América
Latina y el Caribe para finales del el 2003 serán:
Población 512 millones
Crecimiento PIB 2.1 %
Inflación 9.8 %
Desempleo abierto 10 %
PIB (precios corrientes) 2.1 trillones USD
PIB / pc 4,122 USD
Deuda total (proyección 2003) 740 mmd
Exportación total (proyección 2003) 398 mmd
Importación total (proyección 2003) 404 mmd
Dentro de una perspectiva más amplia, América Latina y el Caribe se encuentran
en un proceso más bien de marginalización en cuanto a su participación en los
mercados internacionales, tal y como lo muestra la Tabla 1. Esto es muy
importante, ya que uno de los supuestos de la globalización es el carácter de
integración que implica. Esa integración se establece entre las naciones de
economías más desarrolladas, pero las naciones en vías de desarrollo tienen la
tendencia general a ir quedando al margen de las mayores corrientes de
globalización comercial y financiera.
Las tablas 1, 2, 3, 4 y 5 puntualizan los datos históricos con base en los datos
disponibles, del volumen de comercio internacional, de las exportaciones,
importaciones, exportaciones intra-tratados de integración e índices de
posicionamiento de los países de ALC.
Tabla 1 Volumen Total del Comercio Internacional (2): Naciones
Desarrolladas y Latinoamérica y el Caribe (millones de USD y %)
Año
Países
Latinoamericanos y
del Caribe
(millones de US $)
Naciones
Desarrolladas (1)
(% del mundo)
Países
Latinoamericanos y del
Caribe
(% del mundo)
Import. (2) Export. (3) Import. Export. Import. Export.
1960 9 860 9 696 66 66 7 8
1965 11 723 12 653 69 69 6 7
1970 18 037 16 635 70 70 6 5
1975 53 816 44 512 68 68 6 5
1980 108 787 104 927 71 68 5 5
1985 109 916 103 258 72 70 4 5
1990 118 473 131 190 73 72 3 4
1995 192 469 165 479 74 73 4 4
2000 4/ 404 600 387 400 76 75 5 5
Notas:
1/ OECD, países: Estados Unidos, Canadá, Europa Occidental, Europa Central
excluyendo países ex-socialistas, Israel, Japón, Australia, Nueva Zelanda y África
del Sur;
2/ Importaciones: CIF;
3/ Exportaciones: FOB;
4/ Cifras preliminares.
Fuente:
United Nations Organization. International Trade Statistics Yearbook. (New York:
United Nations Publishing Division, 1964, 1966, 1967, 1974, 1978, 1981, 1992,
1993, 1996, y 1998);
De la tabla 1: En 1960 América Latina y el Caribe contribuían con 8 por ciento del
comercio mundial. Esa cantidad fue disminuyendo constantemente hasta alcanzar
el 4 por ciento en 1995 y el 5 por ciento en el 2000. Si se excluye México, país
responsable casi de la mitad del total de 388,000 millones de dólares que exporta
la región, América Latina y el Caribe representa en este momento un 2.6 por
ciento del comercio mundial.
Tabla 2 Destino de las exportaciones de América Latina y el Caribe ( 2003, en
% ) (3)
Destino de Exportaciones de ALC
(2003, % )
ALC USA UE
México 7 87 4
CA 30 41 22
Caribe 29 33 34
Andinos 30 34 19
Mercosur 42 11 23
Tabla 3 Origen de las importaciones de América Latina y el Caribe ( 2003, en
%) (3)
Origen de Importaciones de ALC
(2003,% )
ALC USA UE
México 3 74 10
CA 33 45 9
Caribe 20 47 24
Andinos 34 31 17
Mercosur 36 18 22
Tabla 4 Exportaciones Intra-Tratados de Integración ( 2003, en % ) (3)
Exportaciones Intra-Tratados de Integración
(% )
1990 1995 2001
MCCA 16 18 23
CARICOM 13 13 17
CAN 6 10 12
MERCOSUR 11 20 11
ALC 14 20 17
Tabla 5 Índice de Posicionamiento (3): Tratados de Integración en ALC
(sectores dinámicos / sectores estancados)
Índice de Posicionamiento: Tratados de
Integración en ALC
(sectores dinámicos / sectores estancados)
ALC MUNDO
1990 2000 1990 2000
MCCA 1.5 1.3 1.0 0.6
CARICOM 0.8 0.3 0.5 0.3
CAN 0.3 0.4 0.2 0.1
MERCOSUR 0.6 0.6 0.4 0.3
TLCAN 0.7 1.4 1.0 1.4
Del análisis de la tabla 5, se puede determinar que América Latina y el Caribe van
quedando como región en una posición cada vez más periférica respecto al resto
del mundo, esto evidencia la necesidad de la integración. En un mundo que se
globaliza, la integración de nuestras naciones es algo elemental, que requiere de
una decisión política urgente y decidida. La integración nos permite ser alguien y
no algo, en el actual proceso de globalización. Así como nos encontramos:
divididos, no integrados, no coordinados, los países desarrollados ni nos
escuchan, ni nos esperan, ni nos necesitan.
2. Caracterización del Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, en
función de los riesgos y oportunidades para la región, incluyendo efectos en
los procesos de integración.
Los jefes de Estado y de Gobierno de las 34 democracias de la región acordaron
el establecimiento del Área de Libre Comercio de las Américas, o ALCA, en la cual
se eliminarán progresivamente las barreras al comercio y a la inversión,
contemplando la finalización de las negociaciones para el año 2005.
Con el ALCA, surgirá un mercado que superará los 755 millones de habitantes y
que constituyen aproximadamente el 14% de la población mundial. Asimismo, en
conjunto, las 34 naciones superan los USD 9.7 billones por concepto de PIB.
Se han acordado una serie de principios rectores de las negociaciones (4). Entre
ellos, se incluyen los siguientes:
Las decisiones se adoptarán por consenso;
Las negociaciones estarán regidas por el principio de transparencia;
El ALCA será congruente con las reglas y disciplinas de la OMC y se
elaborará sobre la base de estas disciplinas cuando ello sea posible y pertinente;
El ALCA constituirá un compromiso único (single-undertaking);
El ALCA puede coexistir con otros acuerdos bilaterales y subregionales y
los países pueden negociar o aceptar las obligaciones derivadas del ALCA en
forma individual, o como miembros de grupos de integración subregionales; y
Se prestará particular atención a las necesidades de las economías más
pequeñas.
Las negociaciones respecto al Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA,
constituyen el tema más relevante en materia de política económica general y
comercial en particular para la región. Estados Unidos, primera potencia mundial,
es un socio muy importante para América Latina y el Caribe.
Los principales aspectos de negociación son:
1) Servicios; 2) Inversiones; 3) Compras Gubernamentales; 4) Acceso a
Mercados ; 5) Agricultura; 6) Derechos de Propiedad Intelectual; 7) Subsidios, Anti-
Dumping y Medidas Compensatorias; 8) Políticas de Concurrencia; y 9) Solución
de Controversias
A continuación se detalla el alcance de estas áreas de negociación (5):
La primera, es la liberalización de los servicios, para incorporarlos
progresivamente al mercado. Con ello, servicios como la educación o la salud
pública podrían resultar privatizados y manejados por transnacionales.
La segunda que se refiere a las inversiones, pretende establecer "una estructura
legal justa y transparente para incentivar las inversiones". Evidentemente, esa
estructura legal estará por encima de los gobiernos nacionales y sobre ella
influirán de manera determinante los países más poderosos, Estados Unidos a la
cabeza. Tras él, las multinacionales ganarán nuevos poderes, mientras se vaya
desmontando la capacidad de los gobiernos de asumir tareas como la salud o la
seguridad social.
La tercera desmantelará la capacidad de los gobiernos de decidir sobre las
contrataciones públicas. Éstas entrarán a licitaciones en las que empresas
nacionales y extranjeras se someterán a las mismas reglas del juego. Es decir,
que por razones de conveniencia, confianza y control, un gobierno no podrá
privilegiar a una empresa nacional por sobre una transnacional.
La cuarta es la de tarifas arancelarias, que serán eliminadas sin derecho a
imponer barreras no tarifarias, por ejemplo para la defensa del ambiente.
En materia de agricultura, se plantea eliminar totalmente los subsidios a esta
actividad.
La sexta área se relaciona con el delicado tema de la propiedad intelectual, que
estará por sobre los derechos y tradiciones de los pueblos indígenas. Así, si una
multinacional farmacéutica registra derechos sobre el uso de plantas o especies
animales de la Amazonía por sus cualidades curativas, tendrá más derecho que
los pueblos que han desarrollado el uso de esas especies a través de los siglos.
La siguiente: subsidios, antidumping y derechos de compensación. Según los
acuerdos del ALCA, estas medidas se ajustarán a las aplicadas por la OMC, que
fija las excepciones en que se permite el subsidio, siempre a favor de los países
desarrollados.
Las políticas de competencia, según el ALCA, significarán que los Estados
deberán renunciar al control de empresas públicas como Petrobras en Brasil o el
cobre en Chile. Éstas serán absorbidas, en el marco de la "libre competencia", por
multinacionales.
Finalmente, una novena se refiere a la resolución de disputas. El puntillazo final
para los gobiernos, que no podrán defender los intereses de sus naciones, porque
estarán sujetos a tribunales internacionales de arbitraje cobijados por el Banco
Mundial.
De acuerdo a datos del año 2003, Latinoamérica y el Caribe exportan al mercado
estadounidense un 52 por ciento del total de sus exportaciones. Las importaciones
desde Estados Unidos representan un 48 por ciento del total de las importaciones
del ALC.
El mercado estadounidense es más importante para la región en la medida que los
países tienen mayor cercanía geográfica con el mismo. La mayor vinculación se
tiene con la región del Gran Caribe, tal como México con un 87 % de
exportaciones y 74 % de importaciones, Centroamérica con un 41 % de
exportaciones y 45 % de importaciones, Centroamérica con un 41 % de
exportaciones y 45 % de importaciones. Ver Tablas 2 y 3.
En general, el ALCA sería beneficioso (6) para la región si:
Estados Unidos y Canadá abrieran efectivamente sus mercados a los
productos de mayor competitividad que se producen en la región (casos de
aranceles de acero (30%), subsidios agrícolas por 180,000 millones de US$) .
Esto es particularmente importante si se desean aprovechar las ventajas
comparativas de los diferentes países. En este tema es vital el incluir a productos
agrícolas, textiles y de manufacturación que tienen barreras arancelarias y no
arancelarias en los mercados del norte. Estados Unidos tiene un arancel
relativamente bajo, 5.2 por ciento, y existen diversos regímenes preferenciales
para el acceso de productos de la región a ese mercado. Sin embargo, los
productos textiles, confecciones, calzado, alimentos, bebidas y tabaco, de especial
interés para la región, están gravados con aranceles muy superiores a ese
promedio. Ejemplos de montos de aranceles promedio son: productos del reino
animal 6.7 por ciento, alimentos y bebidas 13.3 por ciento, textiles y manufacturas
10.2 por ciento y el calzado 12 por ciento.
El ALCA no se convierte en un freno para las políticas de desarrollo
económico en general (mejora social, objetivos de macroeconomía y ampliación
de demanda doméstica) y de innovación tecnológica en particular dentro de las
naciones latinoamericanas. No hacerlo equivaldría a perpetuar condiciones en las
cuales la región continuará ofreciendo únicamente la "competitividad" de mano de
obra barata, poca observancia sobre problemas de contaminación y el uso no
sostenido de sus sistemas naturales;
El ALCA no obstruye los esfuerzos para la ampliación de demanda interna.
(ampliación de los mercados internos de los países) , ni el desarrollo científico y
tecnológico. Así como los mercados internacionales son un motor para el
crecimiento, los mismos no se oponen ni mucho menos a no considerar al
mercado interno como incentivador del desarrollo económico y social.
Si el tratado no limita los esfuerzos de integración dentro de los estados
miembros de ALC. Este punto trata de subrayar la necesidad de que los países de
la sub-región continúen en sus esfuerzos por promover una integración efectiva,
con apoyos recíprocos.
En general, el ALCA sería un riesgo (6) para la región si permite:
Establecer para América Latina y el Caribe una subordinación estructural en
cuanto a la exportación de productos sin mayor valor agregado, incluyendo
aquellos que se deriven de manufactura liviana o maquila.
Disminuir el poder negociador de la región y profundización de los patrones
de inequidad en acceso a recursos productivos y distribución de los ingresos
nacionales en los diferentes países.
Sustituir por parte de la mayor influencia estadounidense en detrimento de
los vínculos comerciales que ALC tiene con Europa, Japón y otras regiones del
mundo.
Interrumpir los actuales esfuerzos de integración.
3. Efectos en los mercados laborales (7)
Uno de los mayores riesgos que implica el ALCA para los sectores laborales
es que se acentúe el carácter de aprovechamiento de las ventajas comparativas
de las naciones latinoamericanas y caribeñas en cuanto a mano de obra barata.
Es decir, la división del trabajo y valores agregados asimétricos (los perdedores no
se pueden adaptar; existirá la cohabitación de marginalidad creciente y sectores
que si se integran a la economía).
Es evidente que los componentes de la educación son claves en cuanto a
proporcionar a la población un acceso mayor a trabajos mejor remunerados. Este
componente educativo condiciona de manera decisiva el nivel de desarrollo, al
afectar variables tales como conservación de recursos naturales, mejor uso de
recursos productivos en general y mejora en el comportamiento de variables
demográficas.
Los tratados de integración, aún cuando fuese de manera indirecta,
deberían fortalecer la institucionalidad y, dentro de ella, la mejor preparación y
capacitación educativa de los ciudadanos. No hacerlo es crear condiciones que
pueden muy bien llegar a producir o acentuar asimetrías en los beneficios para las
naciones participantes en los acuerdos. Posteriormente estas asimetrías en las
compensaciones pueden hacer colapsar los esfuerzos de integración.
La evidencia en cuanto a la promoción del comercio no tradicional ha
favorecido sectores que captan mano de obra poco calificada. Ese es el caso de
exportaciones de flores, frutas y ornamentales. En ciertos casos, sin embargo, tal
y como lo ilustra la situación de Costa Rica, las exportaciones también pueden
incluir componentes de informática y computadoras.
Los derechos laborales deben mantener vigencia en cuanto a ser
respetados por los acuerdos de integración. Esto es algo esencial, que se trata de
rescatar y poner en práctica dentro del Tratado de Libre Comercio de América del
Norte (TLCAN) entre Canadá, Estados Unidos y México. Estas instancias deben
hacer que las normas laborales sean observadas, algo que se relaciona
directamente con el respeto a regímenes de derecho y de consolidación
institucional.
El único mecanismo capaz de asegurar que las negociaciones en torno a la
integración económica regional presten atención adecuadamente a los derechos
de los trabajadores es el establecimiento de un grupo de negociación separado
para este tema e insistir en que cada grupo de negociación tome en cuenta los
derechos de los trabajadores. Deben incluirse en el texto del acuerdo
disposiciones relativas a los derechos de los trabajadores y estar sujetas al mismo
proceso de observancia que el que se aplica a las demás disposiciones (8).
A nivel de Foros Sindicales Latinoamericanos (9), los sindicatos se oponen al
ALCA, y señalan como posibles efectos nocivos de este proyecto, en el mundo
del trabajo, a los siguientes puntos:
Disminución progresiva del empleo.
Mayor precarización del trabajo.
Aumento de la carga de trabajo.
Imposición de formas de subcontratación y tercerización del trabajo.
Imposición de legislaciones antiobreras.
Aumento progresivo del subempleo y del desempleo.
Violación sistemática de los acuerdos internacionales del trabajo:
organización, contratación colectiva y huelga.
Disminución del presupuesto para atender áreas sociales.
Reducción del tamaño del Estado, Privatizaciones de las áreas estratégicas
y de los servicios públicos, condenando a la desocupación a millones de
trabajadores/as del sector público.
Es necesario incorporar en el tratado del ALCA una “cláusula laboral” que esté
debidamente articulada con el resto de la normativa comercial y de inversiones; de
manera que se propicien mejores condiciones de vida para los trabajadores y
trabajadoras del hemisferio.
En los Tratados de Libre Comercio (TLC) que los países de la región han estado
negociando, han enfatizado determinantemente sobre la liberalización de las
mercancías y capitales, sin considerar la dimensión laboral que acompaña a estos
procesos. Con el ALCA, la apertura de las economías puede significar el
incremento de la producción exportable, como también el establecimiento de
nuevas empresas, lo que implica una imprescindible participación del sector
laboral en el comercio. Por otra parte, para muchos países de la región la mano de
obra constituye la principal fuente para que ciertos bienes y servicios puedan
insertarse en el comercio internacional. De esta manera comercio y trabajo no
pueden considerarse en las negociaciones del ALCA como dos temas
independientes o que no tienen relación entre sí.
Es importante destacar que el desarrollo del comercio en la región y en cada una
de las partes del ALCA dependerá, entre otros aspectos, de la existencia de una
mano de obra competitiva que permita mejorar la capacidad de las empresas de
ampliar o mantener sus cuotas de comercio en el mercado externo. El hecho de
mantener una mano de obra competitiva en el marco de este acuerdo comercial,
requerirá que los negociadores y las partes reconozcan en le texto del ALCA los
derechos de la los trabajadores y las trabajadoras, con el análisis diferencial de
género que esto implica, así como los mecanismos de apoyo y cooperación para
el sector laboral en aquellos países más vulnerables.
En el borrador del ALCA la dimensión laboral ha quedado prácticamente excluida
del acuerdo; al no incluir una cláusula laboral o acuerdo laboral que permita el
fomento y cumplimiento de los derechos laborales en la producción exportable. Si
bien en el borrador del Capítulo sobre Inversiones (artículo No. 7 y 9) se hace
mención sobre el establecimiento de requisitos de desempeño en materia de
generación de empleo y capacitación de la mano de obra, así como también,
sobre el incumplimiento de las obligaciones laborales las cuales podrían dar lugar
a condicionar las transferencias de los inversionistas; estos aspecto quedan a
nivel enunciativo, ya que no establece cuáles serán los mecanismos y
procedimientos que permitirán el cumplimiento de lo ahí dispuesto por parte de los
inversionistas.
Existen varios argumentos que justifican la inclusión de la dimensión laboral en el
ALCA (10). Entre ellos, destacan aquellos que están relacionados con:
Las desigualdades en términos de desarrollo, competitividad y comercio
externo entre las países de la región requerirá de programas de cooperación y
complementación en todas las dimensiones que involucran el desarrollo
(económica, social, tecnológica); en ese sentido la inclusión de una cláusula
laboral en el ALCA sería pertinente para reducir las desigualdades sociales entre
los países.
Los derechos humanos vistos desde un enfoque de derechos
económicos y sociales, el cual destaca que los países de la región mediante
convenios o normas acordadas internacionalmente se han comprometido a velar
por los derechos humanos (entre éstos se enmarcan los comprendidos el los
derechos económicos y sociales, donde se inscriben los relacionados a los
derechos fundamentales de los trabajadores y las trabajadoras) en sus respectivos
territorios y fueras de ellos, por lo que consecuentemente un acuerdo comercial
deberá retomar dentro de su texto jurídico las normas laborales
internacionalmente reconocidas, de tal manera que los países busquen la
protección y fomento de los derechos humanos en las actividades relacionadas
con el comercio internacional.
Las aspiraciones de los TLC (ver preámbulos de éstos) comprendidas
como parte de los anhelos por los cuales los países deciden acordar un tratado de
esta naturaleza; plantea que en la mayoría de acuerdos comerciales negociados
por los países de la región, las partes están decididas a crear oportunidades de
empleo, mejorar las condiciones de vida y en algunos casos, incluso a proteger los
derechos fundamentales de los trabajadores; sin embargo, son pocos los tratados
que integran un acuerdo laboral que asegure la integración o coordinación entre
comercio e inversión y mercado de trabajo. Por lo tanto los negociadores del ALCA
no deben de excluir los aspectos laborales en la normativa relacionada al
comercio y la inversión.
Las zonas de procesamiento de exportaciones o las condiciones
laborales en la industria maquiladora (maquila), donde laboran en más de un 80%
mujeres salvadoreñas, revelan que de no incluirse un acuerdo laboral dentro del
ALCA continuaran observándose condiciones laborales ilegales y atentatorias a
los derechos humanos en esta industria; como lo demuestran los casos en
Honduras y El Salvador, en donde se han reconocido maltratos de las trabajadoras
por parte de los supervisores, violación al derechos de libertad sindical, mala
seguridad e higiene ocupacional, pago irregular de horas extras, jornadas
laborales intensivas y extensivas, entre otros.
4. Utilidad de la integración en un mundo de economías abiertas y tendencia
globalizante
La sociedad civil reconoce la importancia del comercio internacional como medio
para generar desarrollo y crecimiento en los países de la región (11) ; pero el
ALCA solo será beneficioso para todos los sectores en la región y dentro de cada
uno de los países, siempre y cuando los beneficios de éste no se queden
únicamente en el plano comercial, sino que se expandan hasta el plano laboral,
social y ambiental. Por ello las organizaciones laborales demandan la
incorporación y articulación de la cláusula laboral con la normativa del texto
jurídico del ALCA, de tal manera que se legitimen los derechos fundamentales de
los/as trabajadores/as en las actividades comerciales e inversión que se
desarrollarán en el marco de este tratado hemisférico.
En términos estructurales, la integración económica implica cinco ventajas
generales que son comunes a todo bloque de integración entre diferentes países
(12):
En lo externo:
Mayor poder de negociación; y
Mayor capacidad de atracción de recursos internacionales y de
reinversión. Esto último se encuentra muy relacionado con la capacidad de los
mercados internos, la demanda efectiva de la población y la potencial estabilidad
en flujos financieros externos.
En lo interno:
Mayor aprovechamiento de economías de escala en la producción;
Ampliaciones en el mercado efectivo en las relaciones entre países;
y
Menor vulnerabilidad económica, especialmente debido a factores
externos.
De manera particular, en un mundo cuya tendencia es hacia la apertura de
las economías y hacia la globalización de los mercados, se ha cuestionado la
utilidad de los procesos de integración. Estas posiciones se derivan en lo
fundamental, del no cuestionamiento ni estudio en concreto de las condiciones
propias de naciones en desarrollo. Los procesos de integración son útiles
especialmente para las economías pequeñas y en desarrollo.
Los mercados mundiales no son totalmente abiertos. De hecho, uno de los
principales problemas en cuanto a lograr una mayor fluidez comercial en el mundo
reside en que las naciones más desarrolladas aún utilizan significativamente
barreras arancelarias y no arancelarias para muchos productos. Las áreas
afectadas son aquellas en las cuales las naciones en desarrollo son más
competitivas, como sucede con el caso de textiles, bienes manufacturados y
agrícolas.
Las distorsiones existentes en los mercados internacionales hacen que las
naciones en desarrollo tengan mayores problemas en cuanto a aprovechar las
ventajas de las economías de escala. La integración puede amortiguar un tanto la
influencia de este tipo de problemas mediante la unificación de mercados efectivos
dentro de naciones de similar nivel de desarrollo.
Los medios económicos generales de los países en desarrollo pueden
presentar cierto sesgo contra el comercio intrarregional. Se refiere aquí
especialmente a la infraestructura productiva, como casos de suministro de
energía, transporte, vías de acceso, mecanismos de comercialización y normas.
Los mercados internos de las naciones presentan distorsiones o son
incompletos. Uno de los problemas centrales es el poco desarrollo de la demanda
efectiva de la población. Esto incide en la efectividad del mercado como instancia
de colocación y uso de recursos, basado en un esquema de competitividad.
Los costos de transición de regímenes comerciales con relativa protección
a sistema más abiertos de competencia en el mercado internacional son
relativamente altos. Esto es algo que ha ocurrido en América Latina y el Caribe
con intensidad desde los años ochenta, a raíz del establecimiento de políticas de
promoción de exportaciones y de liberación de importaciones. La integración
económica entre países cuyas asimetrías no sean tan drásticas puede contribuir a
aminorar estos costos.
Las organizaciones sindicales (13), quieren un tipo de integración que:
Garantice la participación democrática y activa de los diferentes sectores
sociales, particularmente de las organizaciones sindicales, para que puedan
discutir y decidir sobre el tipo de integración que necesitamos los pueblos del
continente.
En la que el comercio y la inversión no sean un fin en mismos, sino
mecanismos para el desarrollo justo y sustentable, en el marco de relaciones
sociales distintas.
Establezca mecanismos para mejorar las condiciones de vida y de trabajo
de los/as trabajadores/as y sus familias.
Garantice el pleno empleo de todos/as.
Garantice el respeto de los derechos fundamentales de los trabajadores/as.
Garantice la protección y promoción de la cultura de los pueblos.
Garantice el desarrollo económico de los países permitiendo la inversión en
proyectos sustentables.
Garantice la subsistencia y el respeto de los derechos de los/as
trabajadores/as agrícolas y de sus comunidades.
Garantice la protección de la naturaleza y de los recursos.
Incluya tratados migratorios.
Garantice la educación formal, formación profesional y educación sindical
para los/as trabajadores/as.
5. Elementos de propuesta para posibles acciones en función del desarrollo
institucional y del empleo.
Los gobiernos, en el espíritu y la concreción de los acuerdos, deben asumir su
responsabilidad en función de promover el desarrollo de las naciones, establecer
las condiciones de apertura de oportunidades para la sociedad y respeto a los
derechos humanos, aspectos laborales y del medio ambiente. Se trata de que las
instituciones públicas establezcan el necesario y suficiente apoyo institucional
dentro del cual se enmarcarán los mecanismos de mercado.
En términos específicos sobre las funciones propias de los estados, los acuerdos
del ALCA no deben interferir con las responsabilidades de las entidades públicas
en función principalmente de: (i) promoción de condiciones externas positivas y
control sobre las negativas; (ii) reducción de costos operativos de las empresas, lo
que estimularía la reducción en los sectores de economías marginales, informales
o subterráneas, disminuyendo la burocratización y aumentando la agilidad de la
gestión pública; (iii) producción de bienes y servicios blicos; (iv) dotación a la
población de bienes para la mejoría de la calidad de vida, incluyendo la salud, su
alimentación básica, su educación y la promoción de la investigación científica y
tecnológica para el desarrollo.
Se deben reconocer, dentro del fortalecimiento institucional, factores claves en
función de ventajas competitivas en los procesos económicos, especialmente en
cuanto a la educación y capacitación productiva y la generación y adopción
creativa de investigación. Esta última, tanto en la fase básica estrictamente
necesaria, y esencialmente en las fases aplicadas y de ingeniería.
Fortalecimiento y legitimidad concreta de las instituciones en función de la eficacia
y dentro del desarrollo y consolidación del estado de derecho.
En lo laboral (14), las propuestas girarían en torno a:
· Se reconocerá como clave el tema laboral en cuanto a ser un aspecto que
vincula las condiciones económicas generales, la apertura de oportunidades para
la población, la integración en los mecanismos de mercado y es factor esencial en
el acceso a muchos servicios. Con base en ello, los gobiernos asumirán su
responsabilidad en cuanto a respetar los marcos legales de protección al
trabajador, velando por sus derechos.
· Los acuerdos sobre el tema laboral no pueden ni debe contravenir lo dispuesto
en los tratados internacionales pertinentes, incluyendo:
Convenios de la Organización Internacional del Trabajo, en
relación con los de derecho de organización, trabajo infantil, discriminación,
libertad sindical y de negociación colectiva.
Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Convención sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Convenio de la Organización de Naciones Unidas para la
Eliminación de Formas de Discriminación contra la Mujer.
Los acuerdos que se suscriban en esta materia no deberán contravenir el
beneficio público en general y las disposiciones de protección al trabajo, la salud y
la seguridad laboral, así como las de cumplimiento en el pago de las prestaciones
legales.
Nada de lo planteado es fácil de conseguir. Por eso, el llamado a la integración es
también un llamado a cerrar filas tras metas que deben defenderse con el peso
político que genera la capacidad negociadora necesaria para alcanzar el éxito. El
sector laboral es, en este cuadro, esencial, no sólo por su contribución específica
e imprescindible al desarrollo económico, sino también, por su peso social y
político en un proceso de integración. Por ello, no es exagerado decir que en sus
manos está gran parte del futuro de nuestra región.
Para lograr un ALCA justo para las trabajadoras y trabajadores la sociedad civil
(15), especialmente las del sector laboral, demandan un Área de Libre Comercio
de las América que propicie mayor bienestar para los/as trabajadores/as y en
general para la sociedad en su conjunto; para ello es recomendable que se tomen
en cuentan en las negociaciones del ALCA los siguientes aspectos:
La inclusión de una cláusula laboral en el ALCA; entendida ésta
como un conjunto de disposiciones en materia laboral que se integran a los
acuerdos comerciales con el propósito de hacer cumplir los derechos de las
trabajadoras y trabajadores en las actividades relacionadas con el comercio
internacional (exportaciones, importaciones, así como en materia de inversión
extranjera), dado que una cláusula laboral constituye el principal mecanismos que
concretiza la relación entre comercio y mercado de trabajo, al definir cómo se
desarrollarán las relaciones entre trabajadores/as y empleadores/as dentro del
comercio internacional.
La cláusula laboral tendrá como propósito promover los derechos
laborales nacionales como internacionales y el cumplimiento u observancia de los
mismo en la producción exportable o cualquier otra actividad relacionada con el
comercio internacional y la inversión extranjera; dando lugar al establecimiento de
mecanismos penales o aplicación de sanciones comerciales y eliminación de los
benéficos que el ALCA pueda otorgar a un país, ante el reconocimiento de
violaciones de los derechos de los/as trabajadores/as.
La cláusula deberá contener como mínimo los derechos
fundaméntales de los trabajadores comprendidos en los convenios de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT). De tal manera que el irrespeto a la
libertad sindical, la realización de trabajos forzosos u obligatorios, las diferencias
saláriales entre hombres y mujeres, la discriminación en el acceso a las fuentes de
trabajo, y el empleo de niñas y niños en actividades relacionadas con el comercio
internacional serán causa de sanciones comerciales o monetaria a las empresas y
países del ALCA que incumplan los convenios de la OIT.
Se aboga por una cláusula laboral que este debidamente articulada
con la normativa comercial y de inversiones del ALCA; es decir que la normativa
sobre inversiones o cualquier otro tema, no deberá prevalecer por encima de la
laboral.
La cláusula deberá contar con mecanismos de aplicación obligatoria
de los derechos fundamentales de los trabajadores/as en los países del ALCA.
Deberán considerarse mecanismos de compensación para
contrarrestar los efectos de la pérdida de empleo generada por la apertura de las
economías.
La adecuada adaptación de los derechos fundamentales de los/as
trabajadores/as en el ALCA pasa por que se busque e integre un papel activo de la
OIT y de las organizaciones laborales dentro de la institucionalidad de los
acuerdos comerciales.
Abrir los espacios y garantizar la participación de las organizaciones
laborales en las negociaciones del ALCA y en la elaboración o definición de la
cláusula laboral de manera que queden asegurados los beneficios para el sector y
la sociedad en general.
Bibliografía:
(1) Fuente:
http://www.iberpymeonline.org/Documentos/COLOMBIA/GiovanniReyes.pdf;
Implicaciones de Tratados de Libre Comercio (Colombia,2003) Sistema
Económico Latinoamericano SELA
(2) Fuente:
http://lanic.utexas.edu/~sela/AA2K1/ESP/ponen/ponen24/ponen24.htm; Otto Boye
Soto Secretario Permanente del SELA
(3) Fuente:
http://www.iberpymeonline.org/Documentos/COLOMBIA/GiovanniReyes.pdf;
Implicaciones de Tratados de Libre Comercio (Colombia,2003) Sistema
Económico Latinoamericano SELA
(4) Fuente: http://monedahn.terra.com/moneda/noticias/mnd2319.htm
(5) Fuente: http://www.lainsignia.org/2002/octubre/econ_032.htm ; El ABC del
ALCA (I); Javier Ponce, Susana López Olivares y David Villamar / ILDIS* / La
Insignia
(6) Fuente:
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Soto Secretario Permanente del SELA
(7) Fuente:
http://lanic.utexas.edu/~sela/AA2K1/ESP/ponen/ponen24/ponen24.htm; Otto Boye
Soto Secretario Permanente del SELA
(8) Fuente: http://www.ftaa-alca.org/spcomm/SOC/Quito/AnnexD/soc-civ-43_s.asp;
Steven Beckman - International Union, UAW
(9) Fuente: http://www.movimientos.org/noalca/show_text.php3?key=1148;
Declaración Foro Sindical
(10) Fuente: http://www.ftaa-alca.org/spcomm/SOC/Quito/AnnexD/soc-civ-
30_s.asp; Edgar Lara - Fundación Nacional para el Desarrollo – El Salvador
(11) Fuente: http://www.ftaa-alca.org/spcomm/SOC/Quito/AnnexD/soc-civ-
30_s.asp; Edgar Lara - Fundación Nacional para el Desarrollo – El Salvador
(12) Fuente:
http://lanic.utexas.edu/~sela/AA2K1/ESP/ponen/ponen24/ponen24.htm; Otto Boye
Soto Secretario Permanente del SELA
(13) Fuente: http://www.movimientos.org/noalca/show_text.php3?key=1148;
Declaración Foro Sindical
(14) Fuente:
http://lanic.utexas.edu/~sela/AA2K1/ESP/ponen/ponen24/ponen24.htm; Otto Boye
Soto Secretario Permanente del SELA
(15) Fuente: http://www.ftaa-alca.org/spcomm/SOC/Quito/AnnexD/soc-civ-
30_s.asp; Edgar Lara - Fundación Nacional para el Desarrollo – El Salvador

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Ramírez P Jaime. (2004, marzo 4). El ALCA y sus efectos en los mercados laborales. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/el-alca-y-sus-efectos-en-los-mercados-laborales/
Ramírez P, Jaime. "El ALCA y sus efectos en los mercados laborales". GestioPolis. 4 marzo 2004. Web. <https://www.gestiopolis.com/el-alca-y-sus-efectos-en-los-mercados-laborales/>.
Ramírez P, Jaime. "El ALCA y sus efectos en los mercados laborales". GestioPolis. marzo 4, 2004. Consultado el 17 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/el-alca-y-sus-efectos-en-los-mercados-laborales/.
Ramírez P, Jaime. El ALCA y sus efectos en los mercados laborales [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/el-alca-y-sus-efectos-en-los-mercados-laborales/> [Citado el 17 de Agosto de 2018].
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