Consejos para adaptarse a un trabajo nocturno

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¡Me consume la nostalgia cuando salgo de mi casa, siento un escalofrió que recorre mi espalda y en mi cabeza existe un vacío! Al regresar por la mañana no puedo empezar a descansar cuando la vida comienza….

Este articulo esta dedicado a todos esos hombres y mujeres valientes que por las circunstancias de la vida tienen que trabajar de noche.

¿Se ha puesto a pensar cuantas personas trabajan mientras usted esta durmiendo cómodamente en su cama? La lista sin lugar a dudas es bastante larga.

Mientras me desempeñaba como locutor de Radio allá por el año 1993 Realizando el programa “Noche de trasnoche” termine de conocer un mundo especial y sacrificado que es el de “los trasnochadores” (también trabaje 12 años haciendo turnos rotativos en una empresa). Este trabajo de locutor lo tome por accidente para poder realizar y financiar mis estudios de comunicador social durante el día.

Este oficio de Locutor me permitió conocer este otro mundo el de los noctámbulos o trasnochadores.

Recuerdo que los auditores me llamaban para enviarse saludos cordiales unos a otros y a sus respectivas familias estos eran entre otros: Guardias, policías, personal de centros penitenciarios, detectives, los que me escuchaban en las empresas mientras producían, taxistas, clínicas, restaurantes, hospitales, barcos pesqueros… en realidad la lista era muy extensa que también incluía a estudiantes algún solitario o solitaria y nunca faltaba el enfermo que al no poder dormir quería desahogarse contándome sus penas (dicho sea de paso este ha sido uno de los trabajos que me ayudo mucho a enriquecerme como persona).

Recuerdo dos llamados que me impactaron mucho: el de un policía que tenía mucho miedo aquella noche y el de un guardia que llorando me contó que su esposa lo había engañado con otro hombre por culpa de su trabajo.

Estos son solo algunos de los problemas a los que se enfrentan los trasnochadores también están el insomnio, irritabilidad, angustia, depresión, trastornos digestivos, ataques de pánico, enfermedades cardiovasculares por un estrés crónico, unido a adicciones a tranquilizantes, excitantes o alcohol y tabaco. La causa principal de los trastornos es que el descanso diurno es “poco reparador”, ya que durante el día los parámetros biológicos tienen unas constantes naturales diferentes a las de la noche, en que el organismo se prepara para descansar. Los ritmos biológicos naturales y saludables coinciden con el día y la noche. Estos trastornos implican la astenia física y psíquica, ello conlleva “dificultad para hacer esfuerzos y sensación de cabeza vacía”, así como “irritabilidad, intolerancia a las pequeñas agresiones del medio y alteración de las relaciones entre los compañeros de trabajo y la familia”.

“Los trabajadores de edades más avanzadas que el resto son más vulnerables a los trastornos y tienen más riesgo de envejecimiento prematuro y aumento de la morbilidad”, ya que cada ser humano tiene una mayor o menor adaptación a estos horarios.

Las causas que han promovido el auge de los trabajos nocturnos son de diversa naturaleza:

  •  Técnica: Exigencia de continuidad de un proceso determinado.
  •  Económica: Rentabilizar al máximo la inversión efectuada.
  •  Social: Reclamación de manera creciente de la continuidad de la prestación de determinados servicios durante las 24 horas del día.

Los inconvenientes

Trabajar “a deshora” provoca conflictos con la familia, los amigos… pero, además, incide directamente en el organismo. Alteraciones del sueño: La luz del día envía al organismo una señal y refuerza la tendencia natural de su reloj circadiano a despertarse. El sueño se ve afectado por problemas vinculados a la actividad del resto de la sociedad: el tráfico, el timbre del teléfono, etcétera. Dormir en esas condiciones provoca una menor recuperación del cansancio mental. Como promedio, se estima que un trabajador nocturno duerme entre una y dos horas menos que un trabajador diurno.

  •  Alteraciones de los hábitos alimentarios:
  1.  Problemas gastrointestinales, de apetito, constipación, ardor estomacal, dolores abominables… A largo plazo, pueden sufrir enfermedades graves como gastritis crónicas, colitis y úlceras gastroduodenales. Para todos esos males hay una explicación: la cena. A menudo, esto trabajadores la toman fría, rápidamente y sin apetito.
  2.  Uso abusivo de estimulantes como el café o el alcohol, que se consumen para mejorar el estado de vigilia, y de los somníferos utilizados para dormir durante el día, que son agresivos para la mucosa gástrica no protegida.
  •  Efectos psíquicos:
  1.  Tensión emocional o estrés.
  2.  Nerviosismo, ansiedad, astenia, depresión y agresividad.
  3.  Reducción de la capacidad cognitiva de vigilancia y control sobre todo en trabajos de proceso continúo.
  4.  Trastorno de la memoria.
  • Alteraciones de la vida social:
  1.  Efectos negativos sobre las relaciones familiares e incluso sobre la salud de otros miembros de la familia (ocurre, especialmente, en las mujeres).
  2.  Efectos negativos sobre la vida social, en cuanto a la participación en todo tipo de actividades: cívicas, culturales o deportivas. El horario dificulta la realización de todo tipo de encuentros sociales, por lo que se produce un cierto aislamiento que exige al trabajador un esfuerzo extra para poder cubrir estas necesidades.

Cómo adaptarse a un trabajo nocturno

Según la investigación de Fred Jung, enfermero diplomado e instructor auxiliar de la universidad de Texas en la Austin School of Nursing, si se alteran los patrones del sueño, es posible aliviar algunos de estos problemas.

El señor Jung realizó un estudio sobre el sueño con un grupo de empleados que trabajan de noche en una planta de montaje. Estas fueron sus observaciones a este grupo, compuesto de hombres y mujeres que desempeñaban diferentes tipos de trabajo.

En estas personas se veían síntomas similares a los del síndrome de desfase horario, síntomas que parecían intensificarse cuando los días libres cambiaban su horario y dormían por la noche. Por consiguiente, Jung concluyó que es mejor que durante toda la semana se sigan los mismos patrones de sueño adoptados en los días laborables, ya que el organismo necesita varios días para que sus ritmos biológicos se ajusten a un nuevo patrón de sueño.

Los resultados de la investigación del señor Jung indican que algo que parece ayudar a mantener los ritmos biológicos es que los días libres se duerman al menos cuatro horas seguidas durante el tiempo en que se suele dormir los días laborables. A esas horas de sueño las llama sueño de afianzamiento.

También se descubrió que la dieta, los patrones sociales y la exposición a la luz influyen en el ajuste de los que trabajan de noche.

Con los datos obtenidos en su investigación, el señor Jung ha dado varias pautas para los que trabajan de noche:

  1.  Trate de dormir durante el mismo período de tiempo todos los días, a ser posible durante las últimas horas de la mañana y las primeras de la tarde.
  2.  Planee sus actividades en torno a su período de sueño.
  3.  No se preocupe si no duerme siempre durante el tiempo que usted preferiría; es mejor un período breve de sueño diurno regular que no dormir nada.
  4.  Elimine ruidos molestos (use tapones para los oídos o conecte un contestador automático a su teléfono) y duerma en una habitación oscura.
  5.  Tome una comida abundante y con un alto contenido proteínico al comienzo de su día. Las proteínas proporcionan un continuo aporte de glucosa —productora de energía— y estimulan las glándulas suprarrenales para mantenerle despabilado.

A la mitad del día, tome una comida moderada que contenga proteínas, y evite los tentempiés ricos en carbohidratos, pues tal vez le despejen de momento, pero harán que al cabo de una o dos horas se sienta cansado. Reserve los carbohidratos para la última comida del día, pues le prepararán para un sueño reparador, pero no coma inmediatamente antes de acostarse, ya que se necesitan un par de horas para digerir el alimento.

  1.  No beba alcohol para que le entre sueño. El alcohol le priva del tipo de sueño que usted necesita para gozar de salud y bienestar psicológicos.
  2.  Cuando se despierte, encienda la luz, o si hay luz fuera, salga a la luz del día, haga ejercicio, muévase y hable a la gente. La actividad y la luz estimularán su cerebro y ayudarán al organismo a resincronizarse para su horario de trabajo nocturno.
  3.  Trátese bien. No agrave el estrés viviendo de manera malsana. El incluir en su rutina diaria ejercicio regular, una dieta apropiada y suficiente sueño reparador le ayudará a rendir más, a sentirse mejor y hasta a tener un mejor aspecto.

Estas son las opiniones de un investigador, pero otros quizás propongan soluciones diferentes al problema.

Espero haber aportado en algo a los que trasnochan, hay otros consejos prácticos basados en mi experiencia personal que me ayudaron a soportar esos casi trece años de trasnoche. Si quieres saber mas al respecto escríbeme y déjame tu dirección en mi blog con gusto te responderé.

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Freire Reyes Waldo. (2008, octubre 16). Consejos para adaptarse a un trabajo nocturno. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/consejos-para-adaptarse-a-un-trabajo-nocturno/
Freire Reyes, Waldo. "Consejos para adaptarse a un trabajo nocturno". GestioPolis. 16 octubre 2008. Web. <https://www.gestiopolis.com/consejos-para-adaptarse-a-un-trabajo-nocturno/>.
Freire Reyes, Waldo. "Consejos para adaptarse a un trabajo nocturno". GestioPolis. octubre 16, 2008. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/consejos-para-adaptarse-a-un-trabajo-nocturno/.
Freire Reyes, Waldo. Consejos para adaptarse a un trabajo nocturno [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/consejos-para-adaptarse-a-un-trabajo-nocturno/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
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