Coaching. Un espacio para la reflexión

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Los directivos y ejecutivos son personas muy ocupadas, a menudo muy estresadas, que no pueden “permitirse el lujo” de dedicar a la reflexión una o dos horas semanales, ni individualmente ni en grupo.

Sus años de trabajo, su estatus, sus ingresos, les permiten otros lujos pero no éste. Si es usted, lector de estas líneas, uno de ellos, no pierda más el tiempo. Ya irá resolviendo sobre la marcha, entre reunión y reunión, entre avión y avión, con el teléfono que no para de sonar, las cuestiones personales y estratégicas a medida que vayan surgiendo.

Siempre tendrá tiempo de reaccionar cuando un competidor le tome ventaja; cuando el mercado cambie- que, por cierto, cambia todos los instantes, de forma poco perceptible(¿ conoce la parábola de la “rana hervida” de la que nos habla Peter Senge en “La quinta disciplina”? );cuando sus accionistas se quejen; cuando sus mejores empleados y colaboradores envíen señales de descontento, de tedio, de ansiedad- que se manifiesta de muchas formas, desde sudoraciones hasta envidias, rivalidades internas, falta de atención( de “focus”, como dicen los que saben inglés), negación y evasión de la realidad, culpabilizar a los demás,etc.; cuando son otras las empresas que innovan porque “han tenido de cara la suerte” que a su empresa le es esquiva. Ya resolverá usted, cuando llegue el momento, esa desazón- que por otra parte es sólo propia de quienes tienen un “pensamiento débil”- producida por algunas contradicciones entre sus expectativas y deseos como ser humano y como directivo.

Es posible- aunque poco probable- que se haya planteado algunas de estas cuestiones, pero ¿a quién acudir?.Los consultores de las grandes firmas, le aportarán soluciones fiables porque “ya se han contrastado en otras empresas, con otros directivos”. Si la fórmula de éxito propuesta ha dado buenos resultados en las cien mejores compañías de la revista “Fortune”, es la receta más apropiada para usted y para su empresa.

Además, el prescriptor de la consultora será un brillantísimo joven, un MBA graduado en una de las mejores “business schools” del mundo. ¿Qué importa que él sea joven y usted una persona madura y con experiencia de muchos años?.Como dice el gran “gurú” de la estrategia Gary Hamel, por el sólo hecho de trabajar en una de las grandes firmas consultoras del mundo hay que mirarlo con arrobo.

Quizá usted ya ha vivido todo esto y quiere intentarlo de nuevo con un enfoque diferente. O cree que ha llegado el momento de regalarse un espacio para la reflexión estratégica y personal; individualmente o con su equipo directivo. Si es así, le sugiero un posible programa de trabajo con un consultor maduro y formado en la teoría y en la práctica; alguien con el que abordar las cuestiones estratégicas y organizativas formales, visibles, y las invisibles, situadas bajo la superficie que ,con frecuencia, son las más importantes. Alguien con quien pueda establecer una relación de confianza para abordar los aspectos personales y grupales de la empresa.

Que no pretenda pensar por usted sino acompañarle en el proceso de búsqueda del equilibrio necesario entre el rol que tiene en la organización y la persona que es. Que no le aporte fórmulas de éxito contrastadas en otras empresas, sino que comprenda que la dinámica competitiva sólo sirve “aquí y ahora” porque aunque los diseños estratégicos se plantean para ganar el futuro, éste se va haciendo realidad a partir de hoy. Que trabajando juntos y profundizando la relación con usted o con su equipo, se haga visible el significado de la tarea empresarial; dándole sentido a la diversidad; descubriendo los factores culturales y organizativos que estimulan la innovación y la creatividad; que, en palabras de Gary Hamel, sea su empresa uno de los “líderes de la revolución”.

Tiene usted la suficiente experiencia y le sobra capacidad para identificar un consultor que no se crea omnipotente; que esté convencido de que él no es el protagonista sino un acompañante experimentado, ante quien se puede reflexionar en alta voz, con quien plantearse las contradicciones y las paradojas de liderar a través de los demás.

Si usted dirige alguna organización no empresarial, sin ánimo de lucro, en las administraciones públicas o no gubernamental quizá afronte situaciones similares porque, después de todo, tendrá que tomar decisiones estratégicas y deberá liderar grupos humanos.

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Herreros de las Cuevas Carlos. (2003, octubre 14). Coaching. Un espacio para la reflexión. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/coaching-espacio-reflexion/
Herreros de las Cuevas, Carlos. "Coaching. Un espacio para la reflexión". GestioPolis. 14 octubre 2003. Web. <https://www.gestiopolis.com/coaching-espacio-reflexion/>.
Herreros de las Cuevas, Carlos. "Coaching. Un espacio para la reflexión". GestioPolis. octubre 14, 2003. Consultado el 14 de Noviembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/coaching-espacio-reflexion/.
Herreros de las Cuevas, Carlos. Coaching. Un espacio para la reflexión [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/coaching-espacio-reflexion/> [Citado el 14 de Noviembre de 2018].
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