Bases para una propuesta de políticas de co-administración del Sistema Nacional de Áreas Protegidas dominicano

FICHA TECNICA 4
“BASES CONCEPTUALES PARA EL DESARROLLO
DE UNA FUTURA PROPUESTA DE POLITICAS
DE CO-ADMINISTRACION DEL
SISTEMA NACIONAL DE AREAS PROTEGIDAS
DE REPUBLICA DOMINICANA”
ELABORADO POR:
MARVIN MELGAR CEBALLOS
CONSULTOR ESPECIALISTA EN
PLANIFICACION Y MANEJO DE AREAS PROTEGIDAS.
ENERO, 2006.
Índice general
Acrónimos, siglas y abreviaciones 03
1. Introducción 04
2. Objetivos 06
3. Marco conceptual 07
3.1 Conceptos generales 07
3.2 Consideraciones legales 09
3.3 Las “Recomendaciones DURBAN” 13
3.4 Marco institucional 15
3.5 Retos para la viabilización de 16
“Modelos y Enfoques de Co-administración”
4. Política de Co-administración de Áreas Protegidas 18
4.1 Definición 18
4.2 Principios 18
4.3 Objetivo 19
4.3.1 General de la Política 19
4.3.2 Objetivos específicos 20
4.4 Sujetos de la Política 20
4.5 Áreas de Acción y Estrategias 20
4.6 Elementos para aplicar la Política 24
4.6.1 Mesa de Coordinación de Coadministradores 24
4.6.2 Reglamento de Co-administración de Áreas Protegidas 24
4.6.3 Programa de Apoyo a la Co-administración 25
del Fondo Nacional para la Conservación
4.7 Metas, Seguimiento y Evaluación de la Política 25
Bibliografía 26
Acrónimos, siglas y abreviaciones
AP Área Protegida
BID Banco Interamericano de Desarrollo
BM Banco Mundial
BMZ Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo
CARICOM Comunidad Caribeña
CDE Corporación Dominicana de Electricidad
CATIE Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza
CDM Comité de Desarrollo Municipal
CCP Consultor de Corto Plazo
CV Curriculum Vitae
CSR Caracterización Socioeconómica Rápida
DED Deutscher Entwicklungsdienst (Servicio Alemán de Cooperación Social- Técnica)
DAP Dirección Nacional Áreas Protegidas
Euro Moneda Europea
EPOE Escuela de Planificación Orgánica Evolutiva
FAO Food and agricultura Organisation – Organización Mundial de Alimentación y Agricultura
GTZ Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (Cooperación Técnica Alemana)
HELVETAS Asociación Suiza para Desarrollo y Cooperación
IICA Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
KfW Kreditanstalt für Wiederaufbau (Banco de Reconstrucción)
M&E Monitoreo y Evaluación
OG Organización Gubernamental
ONG Organización No Gubernamental
OIT Organización Internacional de Trabajo
OT Ordenamiento Territorial
OTN Oficina Técnica Nacional (Delegación de CATIE)
PDI Plan de Desarrollo Integral –Guatemalteco-
PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
POA Plan Operativo Anual
POG Plan Operativo General
POT Plan de Ordenamiento Territorial
PROCARYN Proyecto de Manejo Sostenible Cuenca Alta del Río Yaque del Norte
PSA Pago de Servicios Ambientales
RFER Reserva Forestal El Rosario
RIN Región de Influencia
SNAP-RD Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Republica Dominicana
SEA Secretaría de Estado de Agricultura
SEMARN Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales
TdR Términos de Referencia
TNC The Nature Conservancy (ONG Conservación Natural)
UCA Universidad Católica –El Salvador-
UE Unión Europea
UICN Unión Mundial para la Conservación
USAID United States International Development Cooperation Agency
WWF-CA Fondo Mundial para la Naturaleza Centro América
1. Introducción
Una de las medidas que en la última década ha demostrado ser efectiva en la gestión,
planificación, manejo y administración de las “áreas protegidas” es los modelos de “Co-
administración”. Instrumento de gestión que ha logrado maximizar “áreas protegidas”
claves donde la “sociedad civil, instituciones gubernamentales y las empresas”
pueden asumir en forma total y/o parcial la gestión, planificación, manejo y administración de
las unidades de conservación.
El manejo efectivo de las áreas protegidas y los recursos biológicos debe lograrse
con una participación coordinada y con responsabilidades compartidas entre los
diferentes actores que inciden de forma directa e indirecta en su conservación. A
su vez, debe existir una visión común y objetivos congruentes a ella y estar claramente
establecidos. Las diferentes relaciones existentes entre el Estado (incluyendo el gobierno
central o local) y los diversos sectores de la sociedad civil (incluyendo a las de proyección
nacional y local) y otras entidades que participan en la gestión de un AP se consideran en
este trabajo como “modelos” de participación.
La Co-administración es un modelo de Cogestión de Áreas Protegidas, cuyo principal fin es
completar las acciones de los estados (gobierno), es importante que al momento de edificar
una herramienta de gestión que permita el desarrollo conceptual y operativo de la política y
estrategia de Co-administración, para ello sea importante reflexionar considerando las
siguientes preguntas estratégicas. ¿Son los gobiernos por solos capaces de
conseguir que se alcancen todos los objetivos de conservación de sus áreas
protegidas y se satisfagan las necesidades sociales? Algunos consideran que esto es
sencillamente imposible. Por suerte, hay una abundancia y una diversidad considerables de
conocimientos, aptitudes, recursos e instituciones pertinentes para los fines de la
conservación que están a disposición de las comunidades indígenas, móviles y locales, así
como de los gobiernos locales, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado. La
cogestión de sitios es una de las modalidades más eficaces para movilizar esos recursos en
pro de la conservación. Pero, ¿cómo se puede conseguir la participación de esos
agentes para lograr resultados satisfactorios?
Al estar preparan la “Ficha Técnica 4”, el decidirme que termino utilizar para definir la
acción de “cogestión” de una o varias protegidas entre la SEMARN y una o varias
entidades gubernamentales y no gubernamentales, por ello empecé a evaluar los tres
términos y conceptos más utilizados:
Comanejo: cuando alguna Institución o grupo de la sociedad civil, apoya al administrador
del Parque ó área protegida en la ejecución de una actividad o programa específico. Por
ejemplo que una ONG sea la encargada únicamente de las actividades de educación
ambiental de un área protegida.
Co-administración: es un proceso dinámico entre el Estado y una o varias entidades de la
sociedad civil no lucrativa, con la finalidad de compartir responsabilidades en el campo legal,
técnico y financiero para el logro de los objetivos del área protegida.
Delegación: mecanismo por medio del cual el Estado delega o transfiere las
responsabilidades del manejo y administración de un área protegida a un grupo de la
sociedad civil no lucrativa.
Durante gran parte de los año 90 del Siglo XX, el termino Uno de los más utilizados es el de
“comanejò”, proveniente del término en ingles co-management, sugerido para definir
acciones de “delegación” que por lo general es el término “legal” utilizado para indicar
proceso de traslado total y/o parcial de bienes, servicios y funciones de cualquier actividad
gubernamental al sector privado o de la sociedad civil. Co-administración aunque se ha
utilizado paralelamente desde hace mucho tiempo, su inclusión casi oficial como termino en la
región latinoamericana inicia en el año 2001, por medio de los talleres desarrollados por
PROARCA/CAPAS que se decide adoptar en varios países. (Melgar, M. 2006)
Esta Ficha Técnica, se encuentra elaborada en un formato que permitiría a través de un
proceso de sociabilización y validación oficializarse como una futura “herramienta de
gestión”, lógicamente para ello debe en primer término crearse y fortalecerse los
“instrumentos y herramientas de gestión” orientadas al “Sistema Nacional de Áreas
Protegidas de Republica Dominicana”.
2. Objetivos
Desarrollar un documento conceptual y de planificación que permita definir las posibles
“líneas de acción” de una futura propuesta de “políticas de co-administración” del
Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Republica Dominica (SNAP-RD);
Generar un “documento” fácil de analizar que pueda ser sociabilizado para desarrollar un
proceso de validación que permita transformarlo en una “herramienta de gestión” de la
Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales;
Crear y/o fomentar una red de intercambio técnico-científico que contribuya a la creación
de criterios técnicos homogéneos que fortalezcan las acciones de gestión, planificación,
manejo y administración del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Republica
Dominicana” (SNAP-RD).
3. Marco conceptual
3.1 Conceptos generales
El concepto de co-administración
de áreas protegidas
ha evolucionado en el país a partir de
reconocer las limitaciones que conlleva para un solo actor (ya sea público o privado)
administrar áreas protegidas por solo, en una realidad tan compleja para la conservación
de la biodiversidad como la que presenta Republica Dominicana.
El concepto de co-administración de áreas protegidas que se maneja en esta Política se
encuentra fundamentado en varios supuestos, que en forma sucesiva, dan como resultado la
propuesta apropiada para llevarla a la práctica, evitando así que los cambios de gobierno
puedan afectar a la Política de Co-administración de Áreas Protegidas. Los supuestos han sido
elaborados bajo ciertos criterios que a continuación se definen:
Primer supuesto: La co-administración es un mecanismo de manejo que reúne y
complementa las ventajas comparativas del sector público (Estado) y privado (Sociedad
Civil Organizada) en un accionar común;
Segundo supuesto: La co-administración es un proceso a través del cual se desconcentra y
legitima el manejo de los recursos naturales;
Tercer supuesto: La co-administración presenta mejores oportunidades para la
sostenibilidad financiera de las áreas protegidas a corto, mediano y largo plazo;
Cuarto supuesto: La co-administración representa un espacio de mayor participación de la
sociedad civil en el manejo de los recursos naturales y legitimidad en el manejo;
Quinto supuesto: La co-administración facilita la ejecución de las directrices y programas
del área protegida;
Sexto supuesto: La co-administración reúne y complementa las especializaciones técnicas y
el poder legal de las diversas instituciones públicas que coadministran áreas protegidas.
Por lo anterior el concepto de co-administración que estructura el marco conceptual de esta
Política se define de esta manera: La Co-administración de Áreas Protegidas es la figura
técnica, administrativa e institucional reconocida por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas
que le permite a éste realizar arreglos con diferentes personas individuales o jurídicas,
públicas o privadas, sociedad civil o cualquier otro grupo representativo, con el propósito de
coadyuvar coordinadamente al eficaz manejo de las áreas protegidas y al eficiente
funcionamiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) de Republica Dominicana,
tratando de cumplir adecuadamente con los objetivos consignados en la Ley de Áreas de
Medio Ambiente (64-00) y la Ley Sectorial de Áreas Protegidas (202-04).
Así, el concepto de co-administración de áreas protegidas y subsiguiente propuesta de
llevarlo a la práctica tienen como fundamento el reconocimiento de las diferentes ventajas
comparativas que muestra el sector público por su lado y el sector privado no lucrativo por el
otro. Otro de sus fundamentos es la valoración de las diferentes especializaciones técnicas y
respaldo legal que tiene cada una de las instituciones públicas que coadministran áreas
protegidas en la actualidad (PROGRESSIO, Fundación Moscoso Puello –FMP-).
Finalmente el concepto y su operativización también parten del reconocimiento de las
oportunidades que se generan si los miembros del SNAP-RD trabajan conjunta y
coordinadamente en función de un área protegida específica.
La co-administración de áreas protegidas se ha impulsado como estrategia en Guatemala
asumiendo que tiene el potencial de generar los siguientes beneficios:
Reunir y complementar las ventajas comparativas del sector público y privado en un
accionar común.
Reunir y complementar las especializaciones técnicas y el poder legal de las diversas
Descentralizar el manejo de recursos naturales y la biodiversidad, contribuyendo a
legitimarlo frente a los actores locales.
Mejorar las oportunidades para gestionar recursos financieros y técnicos para las áreas
protegidas a corto, mediano y largo plazo.
Generar condiciones más propicias para una mayor participación de la sociedad civil (entre
ésta los grupos con derechos consuetudinarios y la iniciativa privada), así como de las
autoridades locales en el manejo de los recursos naturales.
Finalmente, asegurar una mayor continuidad en las directrices y programas de las áreas
protegidas, evitando así los efectos derivados de los cambios de gobierno.
En el caso de los bosques comunales y municipales, el concepto de administración conjunta
no ha existido como tal pero sí se ha desarrollado en la práctica por razones históricas
desde el siglo XIX.
La co-administración de áreas protegidas para ser exitosa, depende de la presencia o
construcción de cuatro elementos clave:
Primero: legitimidad de los coadministradores;
Segundo: responsabilidades claramente compartidas;
Tercero: equilibrio entre los niveles de autoridad y responsabilidad de cada
coadministrador y correlación entre el nivel de responsabilidad con el nivel de
autoridad; y
Cuarto: compromiso con la construcción de capacidades locales para el manejo de las
áreas.
Es importante resaltar que, para el caso de algunas áreas protegidas municipales en donde
las comunidades demandan el reconocimiento y respeto de sus derechos consuetudinarios
sobre dichas áreas, la construcción de estos cuatro elementos clave dependerá en gran
manera de que la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales y las posibles
organizaciones co-administradoras reconozcan y respeten tales derechos, en un marco de
acción general aplicable al SNAP-RD.
Al realizar una revisión bibliográfica sobre las posibles modalidades que pudieran ser
implementadas de co-administración en la Republica Dominicana, que además fueran
compatibles con la Ley de Medio Ambiente (64-00) y la Ley Sectorial de Áreas Protegidas
(202-04), dichas modalidades se presentan a continuación:
Entre la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales y una o más
entidades públicas diferentes;
Entre la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales uno o más
Ayuntamientos;
Entre la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, uno o más
Ayuntamientos y una o más entidades públicas diferentes;
Entre la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, una entidad
pública diferente y una Organización Civil sin fines de lucro.
Entre la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales y una o más
Organizaciones Civiles sin fines de lucro.
Entre la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, una Municipalidad
y una Organización Civil sin fines de lucro.
Cualquier otra que sea conveniente a criterio de la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales.
3.2 Consideraciones legales
Entre las principales consideraciones legales para el desarrollo de modelos de co-
administración, se sustenta en dos principales leyes:
1. Ley de Medio Ambiente y Recursos Naturales (64-00)
La Ley de Medio Ambiente en su “Capítulo III”, plante las bases para la “creación,
gestión, planificación, manejo y administración” del Sistema Nacional de Áreas
Protegidas de Republica Dominicana.
En el “Articulo 33”, indica textualmente
“Se crea el sistema nacional de áreas
protegidas, que comprende todas las áreas de ese carácter, existentes y que se
creen en el futuro, públicas o privadas. Se transfieren las responsabilidades de la
Dirección Nacional de Parques a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y
Recursos Naturales”.
La misma ley en su “Articulo 36”, se sustenta el marco que permite el desarrollo de una
“políticas, estrategias y acciones” para la creación de enfoques y modelos de co-
administración de áreas protegidas. Dicho artículo establece
“Las áreas protegidas son
patrimonio del Estado, debiendo ser administradas según sus categorías,
zonificación y reglamentación, basándose en planes de manejo aprobados por la
Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con la
participación de la comunidad y sus organizaciones, en la gestión y manejo de las
mismas".
Párrafo I: El Estado Dominicano podrá establecer acuerdos para la cogestión y/o la gestión
de áreas protegidas con entidades interesadas, siempre que prime el interés de conservación
sobre cualquier otro.
Párrafo II: Cuando por el interés nacional o la categoría de manejo así lo exija, se declare
bajo el sistema nacional de áreas protegidas un área perteneciente a una persona o entidad
privada, el Estado Dominicano podrá declararla de utilidad pública y adquirirla a través de
compra o permuta, siendo el precio y las condiciones establecidos por las leyes que rigen esta
materia o por mutuo acuerdo.
2. Ley Sectorial de Áreas Protegidas (202-04)
Al revisar la “Ley Sectorial de Áreas Protegidas” en sus diferentes “Títulos, Capítulos, Artículos
y Párrafos”, podemos resalta aquellos que permiten sustentar legalmente las acciones de
“Co-administración” (comanejo, delegación, etc.), así como también dirigir hacia la creación
de las “herramientas de gestión” que permitan la operativización de aquellas medidas que a
corto plazo de políticas y estrategias de “Modelos de Co-administración”:
Título I
Del Objeto, Definiciones, Principios, Objetivos y Criterios
Capítulo II
Principios, Objetivos y Criterios
Artículo 4: Son objetivos de la presente ley:
Numeral 8: Promover la participación de la sociedad civil en la administración de servicios
en las áreas protegidas y garantizar el acceso a los beneficios que brindan a la sociedad,
haciéndolo de manera tal que este acceso sea asegurado para la presente y las futuras
generaciones;
Numeral 11: Establecer un sistema de conservación de las áreas protegidas, que logre la
coordinación entre el sector privado, los ciudadanos y el Estado, para garantizar la aplicación
de la presente ley.
Artículo 5: Son criterios para aplicar la presente ley:
Numeral 5: Como una manera de hacer más efectivo y eficiente el manejo de ciertas áreas
protegidas, y todo en armonía con el ambiente, el Estado dominicano podrá otorgar a
personas jurídicas calificadas la administración de diferentes servicios como guía de turismo,
administración de centros de hospedaje y alimentación, protección y vigilancia, permitiendo la
generación de recursos para la protección del Sistema de Áreas Protegidas, y con los
controles adecuados, según establezca el ordenamiento jurídico dominicano y según sea
normado por el plan de manejo de cada área y los reglamentos de la presente ley;
Numeral 10: Cuando exista un uso comunitario, cultural o de subsistencia, de especies
endémicas, frágiles o en franco peligro de extinción, el Estado promoverá fuentes
alternativas, actividades educativas, asistencia técnica, diseñará incentivos y modos de
compensación, y gestionará los recursos financieros necesarios y la investigación necesaria
para asegurar la conservación a largo plazo de las especies, tomando en consideración las
prácticas culturales existentes.
Título II
Del Sistema Nacional de Áreas Protegidas
De Las Áreas Protegidas y de Las Áreas Especiales
Capítulo I
Sistema Nacional de Áreas Protegidas
Artículo 6: El Sistema Nacional de Áreas Protegidas es el conjunto de espacios terrestres y
marinos del territorio nacional que han sido destinados al cumplimiento de los objetivos de
conservación establecidos en la presente ley. Estas áreas tienen carácter definitivo y
comprenden los terrenos pertenecientes al Estado que conforman el Patrimonio Nacional de
Áreas Bajo Régimen Especial de Protección y aquellos terrenos de dominio privado que se
encuentren en ellas, así como las que se declaren en el futuro.
Párrafo 1: Corresponde a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales
definir políticas, administrar, reglamentar, orientar y programar el manejo y desarrollo del
Sistema Nacional de Áreas Protegidas, incluyendo la promoción de las actividades científicas,
educativas, recreativas, turísticas y de cualquier índole, así como la realización de todo tipo
de convenio, contrato o acuerdo para la administración de servicios que requieran las áreas
protegidas individualmente o el Sistema en su conjunto para su adecuada conservación y
para que puedan brindar los servicios que de éstas debe recibir la sociedad.
Párrafo 2: La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales formulará y
aprobará los respectivos planes de manejo de cada una de las áreas protegidas del país,
pudiendo delegar su formulación en personas jurídicas debidamente calificadas.
Párrafo 3: Cuando convenga al interés social, la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y
Recursos Naturales permitirá la participación de las comunidades y organizaciones locales en
la elaboración de los planes de manejo de las áreas protegidas, así como su participación en
los beneficios derivados de su conservación.
Título III
De la Administración y Financiamiento del Sistema
Nacional de Áreas Protegidas
Capítulo I
Administración de Áreas Protegidas
Artículo 15: La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales es la
responsable de la administración y manejo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas,
pudiendo administrar las mismas de forma directa o a través de acuerdos de co-manejo o
convenios o contratos previstos en la legislación dominicana con personas jurídicas
especializadas que demuestren capacidad para hacerlo.
Párrafo 1: Las actividades que sean permitidas dentro del Sistema Nacional de Áreas
Protegidas estarán sujetas a las restricciones impuestas por la categoría de manejo de cada
unidad de conservación, o a las modalidades de autorización y regulaciones que se
establezcan en el reglamento de la presente ley, siempre y cuando resulten compatibles con
los objetivos de conservación y estén contempladas en el respectivo plan de manejo.
Párrafo 2: Las inversiones públicas o privadas que se realicen en un área protegida deberán
ser ambientalmente sostenibles y culturalmente compatibles, y podrán llevarse a cabo
solamente en los sitios indicados en los respectivos planes de manejo mediante la previa
realización de un proceso de evaluación ambiental, según corresponda.
Artículo 17: Se considerarán elegibles para ejecutar acuerdos de manejo, co-manejo y
administración de servicios en las áreas protegidas, las instituciones del sector público, las
organizaciones no gubernamentales, las organizaciones de base y personas jurídicas, tanto
nacionales como extranjeras e internacionales, siempre de acuerdo con el reglamento y
demás normas de la presente ley.
Artículo 24: Cualquier convenio existente previo a la promulgación de la presente ley en el
que se involucre una o más áreas protegidas deberá ser revisado y ratificado por las partes
en un plazo no mayor de 180 días a partir de la promulgación de la misma.
Párrafo: En caso de que en el plazo anteriormente indicado, ninguna de las partes haya
procedido a dicha revisión, el Estado dominicano podrá iniciar por ante las jurisdicciones
competentes la rescisión del mismo.
Artículo 25: La Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales es la
institución con autoridad para planear, supervisar, regular y controlar las actividades que
puedan desarrollarse dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y, por ende, es la
única facultada para otorgar permisos y convenir contratos con empresas y/o personas físicas
o jurídicas nacionales o extranjeras, en los espacios protegidos bajo su jurisdicción.
Como se pude observar el SNAP-RD posee el marco legal suficiente para permitiré la creación
de Convenios de “Modelos de Co-administración” que permita la viabilización social,
económica y ambiental de las Áreas Protegidas, siendo el siguiente paso la creación de las
“herramientas de gestión” que permita la formación de criterios homogéneos que sean
utilizados en los procesos de negociación con los posibles “co-administradores”.
3.3 Las “Recomendaciones DURBAN”
Entre el 8 y 17 de septiembre de septiembre de septiembre del 2004, en la ciudad
de Durban, África del Sur, se realizo el V Congreso Mundial de Parques y Áreas
Protegidas. Este evento es organizado por la Unión Internacional para la Protección de la
Naturaleza (UICN) y reunió a más 3,000 personas vinculadas en forma directa o indirecta con
la conservación y manejo de las áreas protegidas. Es una actividad que se realiza cada 10
años en el mundo y que sirve para revisar el trabajo en el decenio anterior y para definir la
agenda de trabajo para la siguiente década (2003-2012).
Entre los cuatro productos del V CMP, se encuentra el documento denominado
“Recomendaciones DURBAN”, al realizar un análisis de las 32 recomendaciones que el V CMP
brinda a los gestores, planificados, manejadores y administradores de AP, se pueden
determinar 8 recomendaciones instan como acción la promoción e implementación de
enfoques y modelos de “Co-administración”, las cuales se presentan en la tabla subsiguiente:
Recomendación Fin General
Recomendación 04:
Establecimiento de
sistemas integrales y
eficaces de Áreas
protegidas.
Sigue en vigor el objetivo de reducir significativamente para el 2010 la tasa actual de pérdida de diversidad
biológica, acordado en la Sexta Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica
(Decisión VI/26), reafirmado en la Declaración ministerial de La Haya en abril de 2002 y suscrito por los
dirigentes mundiales en Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (CMDS) en septiembre de 2002. En el
Plan de Aplicación de las Decisiones de la CMDS se establece que la diversidad biológica desempeña una
función crucial en el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza en general y que la diversidad
biológica se está perdiendo a un ritmo sin precedentes por causa de actividades humanas. Los sistemas de
áreas protegidas deben garantizar el mantenimiento de los valiosos servicios que presentan los ecosistemas.
Puesto que la diversidad biológica no está distribuida uniformemente en el mundo, una red eficaz de áreas
protegidas que tenga por objeto reducir la pérdida de diversidad biológica debe basarse en un conocimiento
cabal de los tipos de distribución de las especies, el hábitat y los procesos ecológicos de toda escala.
Recomendación Fin General
Recomendación 05:
Seguridad financiera
para las áreas
protegidas
Habida cuenta de los enormes beneficios que aportan las áreas protegidas, éstas merecen recibir un
importante apoyo financiero. Con ocasión de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (CMDS), la
comunidad internacional acordó aunar esfuerzos para avanzar hacia el objetivo de lograr para 2010 una
reducción sustancial de la pérdida de diversidad biológica. No obstante, la importante falta de fondos hace
que con frecuencia cada vez mayor los responsables de la gestión de sistemas de áreas protegidas tengan
que destinar recursos para captar sus propios fondos y que las áreas protegidas mismas corran el peligro de
sufrir un mayor deterioro. Una clara muestra de esta necesidad es el hecho de que, según se estima, a
principios de los años noventa las asignaciones presupuestarias previstas para las áreas protegidas
representaban en total tan sólo alrededor de un 20 por ciento de los US$ 20 –30 millones anuales necesarios
para crear y mantener en los 30 años siguientes un sistema integral de áreas protegidas que incluyese
ecosistemas terrestres, de humedal y marinos.
Recomendación 08:
Financiamiento de las
Áreas protegidas por el
sector privado
Existe una necesidad universal de facilitar financiamiento suficiente para las áreas protegidas a fin asegurar
una conservación sostenible y sin concesiones de la diversidad biológica y del patrimonio natural y cultural. Al
mismo tiempo, hay un deseo creciente del sector privado de colaborar con los responsables de la ordenación
de áreas protegidas de forma mutuamente beneficiosa. Sin embargo, existen barreras institucionales y
políticas que pueden restringir la participación del Sector privado en la gestión y el financiamiento de las áreas
protegidas. Esos obstáculos se ven acentuados por la falta de transparencia y de mecanismos eficaces para
una participación equitativa en la adopción de decisiones. Por otro lado, los responsables de la gestión de
sistemas de áreas protegidas en general no están familiarizados con los instrumentos financieros más
apropiados para asegurar el futuro financiero a largo plazo de las áreas protegidas, ni conocen los métodos
empresariales ni las prioridades del sector privado.
Recomendación 17:
Reconocimiento de una
diversidad de tipos de
gobernanza de áreas
La conservación y la gestión sostenible de áreas con miras a asegurar la diversidad biológica, los servicios de
protección de los ecosistemas y los valores culturales dependen de la acción de la sociedad en su conjunto.
Numerosas áreas protegidas son declaradas como tales por los gobiernos y gestionadas por éstos. Existe, no
obstante, en el mundo toda una diversidad de tipos de gobernanza 3 de áreas protegidas que permiten
alcanzar objetivos de conservación y de otra índole, por ejemplo:
la gobernanza descentralizada por entidades públicas estatales/provinciales o locales/municipales;
protegidas y prestación
de apoyo a ese
respecto.
la cogestión con comunidades locales y otros interesados directos;
territorios de comunidades indígenas o tradicionales administrados por las mismas comunidades para
obtener medios de vida y para fines culturales y de conservación;
áreas protegidas administradas por entidades del sector privado con arreglo a contratos a largo plazo o
directamente en virtud de títulos de propiedad privada sobre las mismas; y
áreas protegidas objeto de conservación transfronteriza.
El mundo está experimentando cambios sociales, tecnológicos, culturales, demográficos y ambientales rápidos
y profundos, y algunos mecanismos de gobernanza que eran apropiados el siglo pasado quizás hayan dejado
de ser adecuados o sostenibles debido a las tendencias y los retos que los países y la sociedad civil van a
tener que afrontar en el presente siglo. Existe además en el mundo entero una tendencia hacia la
descentralización de las competencias y responsabilidades en materia de gestión de áreas protegidas; entre
otras cosas, se despliegan esfuerzos cada vez mayores para establecer lazos de asociación entre diferentes
sectores de la sociedad y promover una mayor participación de la sociedad civil en la adopción de decisiones
relacionadas con las áreas protegidas.
Recomendación 18:
Evaluación de eficacia
de la gestión en apoyo
de las áreas protegidas.
La vigilancia y auditoría ambiental, socioeconómica e institucional en las áreas protegidas es un componente
esencial de la gestión de estas últimas. Puede facilitar información útil para evaluar los cambios registrados
tanto en las áreas protegidas como en el medio ambiente más amplio y hacer un seguimiento de los mismos;
también puede aportar datos que cumplan una función de alerta inmediata para diversos cambios
ambientales, que permitan reconocer y repetir logros en materia de conservación o que posibiliten respuestas
eficaces ante esos cambios. La evaluación de la eficacia de la gestión puede mejorar la transparencia y la
responsabilización de los encargados de la gestión de áreas protegidas y contribuir así a una gestión
cooperativa y a fortalecer el apoyo de las comunidades. También puede ofrecer una base más lógica y
transparente para la planificación y la asignación de recursos.
Recomendación Fin General
Recomendación 24:
Pueblos indígenas y
áreas protegidas.
Los pueblos indígenas, sus tierras, aguas y otros recursos han hecho una contribución sustancial a la
conservación de los ecosistemas mundiales. Para que este proceso se mantenga, es preciso que, cuando
proceda, las áreas protegidas, tanto las actuales como las futuras, tomen en cuenta el principio de la
colaboración en la gestión prestando atención a los intereses y las necesidades de los pueblos indígenas.
Muchas áreas protegidas del mundo están incluidas en tierras, territorios y recursos de pueblos indígenas y
tradicionales, o coinciden total o parcialmente en ellos. En muchos casos el estable-cimiento de estas áreas
protegidas ha afectado a sus derechos, intereses y medios de subsistencia, como resultado de lo cual se han
generado conflictos persistentes. Si los objetivos de las áreas protegidas respetan los derechos de los pueblos
indígenas que viven en ellas y sus alrededores, es posible lograr mejores resultados en la conservación
sostenible de dichas áreas. Se reconocen en general que la única manera de garantizar a largo plazo la
aplicación exitosa de programas de conservación consiste en contar con el consentimiento y la aprobación de
los pueblos indígenas, entre otros agentes, ya que su cultura, sus conocimientos y sus territorios con-tribuyen
al establecimiento de áreas protegidas integrales. A menudo las áreas protegidas tienen objetivos que
coinciden con la necesidad de los pueblos indígenas de proteger sus tierras, territorios y recursos frente a las
amenazas externas. Además de los beneficios de la conservación,
Recomendación 25:
Cogestión de áreas
protegidas.
Las áreas protegidas coadministradas son áreas (de las Categorías I a VI de la UICN) en las que la autoridad,
la responsabilidad y la rendición de cuentas de la gestión están repartidas entre dos o más interesados
directos, por ejemplo órganos u organismos gubernamentales de diversos niveles, comunidades indígenas y
locales, organizaciones no gubernamentales y agentes privados, o incluso entre diferentes gobiernos
estatales, como en el caso de las áreas protegidas transfronterizas. En el siglo XXI, el tamaño, el número y la
complejidad de los sistemas de áreas protegidas han aumentado hasta adquirir proporciones extraordinarias.
Teniendo presentes los principios de la buena gobernanza, la consolidación, la ampliación y la mejora del
sistema mundial de áreas protegidas deben basarse en el respeto de los derechos, intereses y preocupaciones
de todos los interesados directos, incluido sus derechos participar en la adopción de decisiones relativas al
establecimiento y la gestión de las áreas protegidas. La autoridad, las responsabilidades, los beneficios y los
costos de la gestión de las áreas protegidas se deben repartir entre los actores pertinentes, siempre que les
asistan derechos legítimos para ello. Estos derechos han de definirse en un proceso de negociación en el que
participen en particular los grupos desfavorecidos, lo cual redundaría en un fortalecimiento del compromiso de
la sociedad civil en las actividades de conservación.
Recomendación 26:
Áreas Conservadas por
Comunidades.
Una parte considerable de la diversidad biológica de la Tierra perdura en territorios cuya propiedad, control o
gestión corresponden a pueblos indígenas y comunidades locales, (incluidos los pueblos móviles). Sin
embargo, el hecho de que tales pueblos y comunidades conserven activa o pasivamente muchos de esos sitios
por medios tradicionales o modernos ha sido hasta ahora desatendido en los ámbitos oficiales de la
conservación. Esos sitios, llamados aquí Áreas Conservadas por Comunidades (ACC), son sumamente diversos
en lo concerniente a sus instituciones de gobernanza, objetivos de gestión, impactos ecológicos y culturales y
otros aspectos. Sin embargo, presentan básicamente dos características distintivas:
un control y una gestión que están predominante o exclusivamente en manos de comunidades, y
un compromiso de conservar la diversidad biológica, para cuyo cumplimiento se utilizan diversos medios.
En este contexto, las ACC abarcan ecosistemas naturales y modificados que contienen una biodiversidad
importante, prestan servicios ecológicos y poseen valores culturales, y su conservación está a cargo de
comunidades indígenas y locales en el marco del derecho consuetudinario o por otros medios efectivos. En el
presente texto, por “áreas conservadas por comunidades” se entiende un enfoque amplio y abierto para la
clasificación de esas iniciativas comunitarias, sin que se pretenda limitar la capacidad de las comunidades para
conservar sus áreas de la forma en que consideren apropiada.
3.4 Marco institucional
Para funcionar como Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Republica Dominicana (SNAP-
RD), necesita que se cumpla con ciertas funciones. Entre las funciones que deben ejercerse
se identificaron las siguientes:
1. Dirección y coordinación del SNAP-RD;
2. Aplicación de la Ley de Medio Ambiente (64-00) y Ley Sectorial de AP (202-04);
3. Declaratoria oficial de áreas protegidas;
4. Administración de las áreas;
5. Financiamiento;
6. Planificación estratégica y operativa;
7. Aprobación de acciones de manejo (planes de manejo, temáticos, uso de la tierra,
operativos y otros; permisos de uso de recursos naturales o culturales, cobros, emisión de
normas, entre otros);
8. Generación y manejo de información;
9. Seguimiento (monitoreo) y evaluación del manejo y la administración;
10. Construcción de capacidades para administración y manejo de áreas protegidas;
11. Manejo y resolución de conflictos.
La distribución efectiva de funciones y responsabilidades entre la Secretaria de Medio
Ambiente y Recursos Naturales y los Coadministradores que conforman el SNAP-RD deben
derivarse de:
Primero: Las competencias y jurisdicciones legales específicas que otorga la legislación a
cada entidad que conforma el SIGAP;
Segundo: Las ventajas comparativas que pueda tener cada figura para asumir determinadas
funciones y responsabilidades relacionadas con la administración o con la co-administración
de áreas protegidas específicas, siempre y cuando no contradiga la legislación vigente;
Tercero: El nivel de legitimidad que pueda tener cada entidad;
Cuarto: Las fortalezas técnicas, financieras, organizacionales o de otra índole que pueda
3.5 Retos para la viabilización de “Modelos y Enfoques de Co-administración”
Existen retos a enfrentar para aprovechar de forma más completa el potencial de eficacia que
tiene la co-administración como mecanismo para conservar áreas protegidas en Republica
Dominicana. Muchos de estos retos se derivan de la juventud o escasez de procesos y
modelos de co-administración; otros se derivan de la ausencia de una política explícita y
consensuada con los actores. Entre los retos más importantes se encuentran los siguientes:
Primero: Alta inseguridad financiera a mediano y largo plazo para las áreas protegidas bajo
co-administración. Además se evidencia una alta dependencia financiera de los
coadministradores de pocas fuentes, y en el caso de las Organizaciones Civiles y
Ayuntamientos, alta dependencia de fuentes financieras que pasan por el control del
gobierno. No existe además, una estrategia de sostenibilidad financiera de largo plazo para
las áreas protegidas coadministradas.
Segundo: El diseño y funcionamiento institucional de las partes debe facilitar la co-
administración. El personal de las entidades coadministradoras debe conocer mejor la filosofía
que dio vida a la co-administración, sus objetivos y beneficios. Los roles y responsabilidades
institucionales que cada socio asumirá en una co-administración debe discutirse mejor e
internalizarse convenientemente. Además, las estructuras de las organizaciones
coadministradoras deben adecuarse para asegurar la coordinación y cooperación
permanente, y para aplicar un manejo más desconcentrado y descentralizado.
Tercero: Necesidad de mejorar la plataforma común de trabajo y confianza entre los socios
sobre la cual se desarrollará la relación de co-administración de un área protegida en
particular. Las experiencias de co-administración deben pasar por una etapa preparatoria
anterior a la firma de los Convenios, necesaria para construir una visión común de la co-
administración entre los socios, identificar conjuntamente las fortalezas y debilidades de las
partes, conocer el contexto y los actores locales, planificar y definir los mecanismos de
coordinación y evaluación entre otros aspectos. A la vez, los procesos de negociación que se
desarrollen para arribar a la firma de un Convenio de Coadministración deben realizarse de
forma descentralizada, con la participación del personal local relevante. Estas acciones
mejorarán el funcionamiento de la co-administración, especialmente en un primer período.
Cuarto: Claridad de las Reglas del Juego. Los Convenios de Coadministración deben superar
ciertas debilidades que tienden a generar conflicto entre coadministradores. Las debilidades
más significativas se relacionan con la falta de precisión en la asignación de roles y
responsabilidades de las partes; la indefinición de mecanismo de comunicación, seguimiento
y evaluación; y la ausencia de condiciones para modificar o finalizar los Convenios, entre
otros. Los Convenios de Coadministración deben superar la percepción que los califica como
Acuerdos altamente vulnerables frente a los efectos que se derivan de los cambios de
gobierno.
Quinto: Baja oferta de organizaciones coadministradoras y necesidad de fortalecimiento de
capacidades de las actuales. La oferta de potenciales coadministradores es baja con relación
a la demanda. Por otra parte, debido a la débil cultura organizacional e institucionalidad del
país, las organizaciones que se han interesado en coadministrar áreas protegidas necesitan
ser fortalecidas en su estructura organizacional, sistemas y procedimientos de operación, y en
su capacidad gerencial, técnica y administrativa.
Sexto: Necesidad de mejorar acercamientos y capacidad para entablar relaciones de trabajo
conjuntas entre las instituciones públicas que administran áreas protegidas. Se buscará
abordar constructivamente el traslape de competencias y jurisdicciones entre estas entidades,
lo cual eliminará tensiones en las relaciones interinstitucionales, favoreciendo el trabajo en
equipo en beneficio de las áreas protegidas.
Séptimo: Escaso reconocimiento de la administración o co-administración conjunta entre
Ayuntamientos y Comunidades. Del total de áreas protegidas coadministradas por
Ayuntamientos, seis lo están siendo por parte de Comunidades que poseen derechos
consuetudinarios. La presente Política reconoce estos casos de co-administración compartida
entre Ayuntamientos y Comunidades, y reconoce que se debe mejorar el debate y buscar el
consenso entre los actores relevantes a fin de clarificar los derechos que dichas Comunidades
tienen sobre las áreas silvestres en cuestión; y con ello coadyuvar en el fortalecimiento de
estos modelos de Coadministración, principalmente en la implementación de métodos
mediante los cuales las Comunidades participen y se concienticen de la importancia del
manejo adecuado de las áreas, en forma compatible con el cumplimiento de los objetivos del
SNAP-RD, de acuerdo a los Planes de Manejo que se aprueben.
4. Política de Coadministración de Áreas Protegidas
4.1 Definición
La presente Política se define como el conjunto de principios, objetivos, estrategias e
instrumentos que la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales emite en consenso
con los coadministradores del SNAP-RD, con el fin de unificar esfuerzos que consoliden el
manejo y conservación de las áreas protegidas.
La Política tiene como visión consolidar la co-administración como un régimen de trabajo
colaborativo en las áreas protegidas integrantes del SNAP-RD, contribuyendo
significativamente a conservar el Patrimonio Natural y Cultural del país, a fin que se
constituya ésta como un modelo para la implementación de acciones que coadyuven al
cumplimiento de sus objetivos, propiciando con ello la continuidad de las Políticas del Estado
en la materia.
La Política de Coadministración va dirigida a las personas individuales o jurídicas, públicas o
privadas, sociedad civil o cualquier otro grupo representativo que deseen coadyuvar en el
manejo y la administración de áreas protegidas.
4.2 Principios
Los principios de la Política de Coadministración serán:
La complementariedad de fortalezas: El reconocimiento mutuo de las fortalezas de cada
Reconocimiento y respeto de los espacios de poder y de autoridad. Los socios de la
Coadministración reconocerán y respetarán en todo momento los roles de cada uno, así como
los espacios de poder y de autoridad que merece ocupar cada socio para cumplir con su rol.
Debe reconocerse el poder y autoridad de las comunidades indígenas que por derecho
consuetudinario poseen bosques comunales y de hecho coadministran y manejan tales áreas.
Establecimiento de relaciones de colaboración: Se favorecerán las relaciones de
colaboración y complementariedad que faciliten el cumplimiento de las responsabilidades de
todos y cada uno de los socios que conformen la co-administración. Edificación de un
ambiente de confianza, respeto mutuo y equidad. Se trabajará en superar las percepciones
negativas que puedan prevalecer y en comprender la importancia de la participación de otros,
respetando sus capacidades y expectativas, y asimismo se deberá establecer con equidad la
participación en términos de derechos, responsabilidades y beneficios.
Dominio de la inclusión sobre la exclusión: La co-administración deberá descansar en
una constante comunicación, coordinación y participación. Para hacer que la co-
administración sea un ejercicio democrático y alcance su legitimidad, deberán ser incluidos en
el proceso de toma de decisiones, otros actores interesados o relacionados con las áreas
protegidas, principalmente los actores locales, pudiéndose conformar Consejos Consultivos
entre Representantes de los diferentes sectores que convergen en las áreas protegidas, para
los efectos de consensuar adecuadamente la toma de decisiones.
Voluntad para recibir retroalimentación y adaptarse: Los socios mantendrán una
actitud propositiva para manejar la crítica y autocrítica constructiva, con el objeto de
enmendar errores y por ende mejorar la co-administración.
Compromiso con el desarrollo sostenible como medio para conservar, no como un
fin: Entre los objetivos de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales se
encuentra el conservar la biodiversidad, el equilibrio ecológico y el patrimonio cultural. Por lo
tanto, toda acción que se en la co-administración dentro de áreas protegidas deberá
concebirse como un medio para la preservación y conservación de las áreas y no como un fin
en mismo. Las actividades de desarrollo sostenible promovidas y ejecutadas dentro de
áreas protegidas deberán tener una relación positiva neta de costo/beneficio favorable para
la conservación.
Compromiso con la construcción de capacidades locales: Las áreas protegidas se
trabajarán siempre fortaleciendo las capacidades de los actores locales, con la visión de que
sean ellos los que asuman gradualmente las responsabilidades de conservar el patrimonio
natural de su localidad.
4.3 Objetivo
4.3.1 General de la Política
Establecer y fortalecer la co-administración de áreas protegidas como un modelo de trabajo
colaborativo basado en la constante coordinación, participación y corresponsabilidad, con el
fin de conservar más eficazmente la biodiversidad y otros valores de las áreas protegidas.
4.3.2 Objetivos específicos
1. Contar con directrices claras que rijan los procesos de co-administración de áreas
protegidas.
2. Aumentar significativamente el financiamiento de largo plazo, la diversificación de fuentes
financieras y la eficiencia de las inversiones para las áreas protegidas sujetas a co-
administración.
3. Fortalecer la capacidad de los coadministradores para trabajar de forma cooperativa y
complementaria con la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
4. Mejorar la aplicación de la ley a favor de la conservación de las áreas protegidas bajo co-
administración.
5. Incrementar significativamente la oferta de coadministradores al interior de la sociedad
organizada y entre los Ayuntamientos Municipales.
4.4 Sujetos de la Política
La presente propuesta de Política va dirigida a todos los Coadministradores de áreas
protegidas, a los Ayuntamientos Municipales que deseen compartir la administración de áreas
protegidas dentro de su jurisdicción, a las Organizaciones Civiles con personalidad jurídica y
misión institucional enfocada en la conservación de la biodiversidad que deseen coadministrar
áreas protegidas, a las organizaciones comunales que tienen derechos consuetudinarios sobre
áreas protegidas y a otros grupos o personas interesados en coadyuvar con la Secretaria de
Medio Ambiente y Recursos Naturales para el cumplimiento de sus objetivos.
4.5 Áreas de Acción y Estrategias
ÁREA DE ACCIÓN 1. INSTITUCIONALIZACIÓN DE NORMAS, REGLAS Y
PROCEDIMIENTOS.
Estrategia general: Diseñar normas, reglas y procedimientos claros y perdurables en el
tiempo que orienten la actuación coordinada y complementaria entre coadministradores.
Estas reglas serán diseñadas por los coadministradores en el seno de la Mesa de
Coordinación de Coadministradores de Áreas Protegidas (ver área de acción 2).
Paralelamente, capacitar a los Coadministradores en materia de normas y procedimientos ya
existentes sobre temas que resultan clave para una administración oportuna y eficiente de las
áreas protegidas.
Instrumentos: Entre los instrumentos prioritarios a diseñar está el Reglamento de
Coadministración de Áreas Protegidas que deberá tratar como mínimo:
a. La integración y funcionamiento de la Mesa de Coordinación de Coadministradores;
b. El sistema de calificación y criterios para seleccionar coadministradores para áreas
protegidas específicas;
c. El establecimiento de una fase de prefactibilidad y preinversión previo a la suscripción de
un Convenio o de cualquier disposición legal que otorgue la co-administración de una área
protegida;
d. Los mecanismos y criterios para resolver traslapes de competencias y jurisdicciones entre
las entidades públicas;
e. Definición de funciones y responsabilidades entre coadministradores;
f. Mecanismos de coordinación, planificación conjunta y de evaluación interna de la co-
administración;
g. Mecanismos de creación de fondos;
h. Mecanismos de Resolución de Conflictos en las áreas protegidas.
ÁREA DE ACCIÓN 2. FORTALECIMIENTO ORGANIZACIONAL DE LOS
COADMINISTRADORES.
Estrategia general: Diseñar e implementar readecuaciones con las entidades
coadministradoras para hacer más efectivas y eficientes las relaciones de trabajo conjuntas y
así facilitar el cumplimiento efectivo de las funciones y responsabilidades de cada parte.
Instrumentos:
a. Mesa de Coordinación de Coadministradores de Áreas Protegidas. La Mesa es
un espacio permanente de coordinación entre la Secretaria de Medio Ambiente
y Recursos Naturales como ente rector del SNAP-RD y los diversos
coadministradores. A este espacio de coordinación podrán asistir todos los que
tengan arreglos formales de co-administración, las autoridades representantes
de las comunidades que de hecho coadministran áreas protegidas y otras
entidades que tengan a su cargo áreas protegidas mediante Acuerdos
Gubernativos u otro mecanismo legal. La Mesa será presidida y coordinada por
el (la) Secretario (a) de la SEMARN. Su objetivo principal será el garantizar la
comunicación, coordinación y aprendizaje constante entre sus miembros. Entre
sus alcances están: (a) Acordar los mecanismos para implementar, darle
seguimiento y revisar la Política de Coadministración de Áreas Protegidas así
como velar por el cumplimiento del Reglamento de Coadministración de Áreas
Protegidas; (b) Propiciar la coordinación de planes y acciones relativos a las
áreas protegidas; (c) Facilitar el intercambio de información y experiencias; (d)
Facilitar la resolución de conflictos entre sus miembros.
b. Plan de readecuación de estructuras y procedimientos organizacionales. El
objetivo principal de este plan es armonizar las estructuras y procedimientos
organizacionales que se tengan como arreglos de co-administración con otros,
para trabajar conjuntamente de forma más efectiva. Entre las acciones que
debiera contemplar dicho plan debe de: (a) Establecer gerencias regionales de
la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMAR) que incluyan
asesoría jurídica. (b) Implementar mecanismos formales, permanentes y
descentralizados de coordinación, monitoreo y evaluación de la co-
administración y de sus impactos entre coadministradores en el campo.
c. Programa de capacitación. El objetivo central de este programa será asegurar
que el personal de las organizaciones coadministradoras sea capacitado para:
(a) conocer e internalizar la filosofía de la administración compartida de las
áreas protegidas. (b) Conocer y comprender sus funciones y responsabilidades
así como los del resto de coadministradores del SNAP-RD. (c) Elevar las
capacidades técnicas de administración y manejo de áreas protegidas.
d. Soporte financiero a la gestión de la co-administración. Se deberá asegurar que
se cuente con los recursos institucionales necesarios para cumplir con las
funciones y responsabilidades que se adquieren como coadministradores.
ÁREA DE ACCIÓN 3. SOSTENIBILIDAD, DIVERSIFICACIÓN Y EFICIENCIA
FINANCIERA DE LOS SITIOS.
Estrategia general: La co-administración representa una oportunidad para fortalecer las
condiciones financieras de los sitios. Para aprovecharla plenamente y para gestionar e invertir
adecuadamente el financiamiento que se obtenga, los objetivos y responsabilidades de cada
coadministrador deben estar claramente definidas. Es necesario entonces contar con la activa
participación de los coadministradores en todo el ciclo financiero (planificación, gestión,
ejecución y rendición de cuentas); propiciar asignaciones financieras públicas más estables y
seguras para las áreas protegidas; diversificar las fuentes de financiamiento para las áreas
con un fuerte énfasis en la venta de bienes y servicios ambientales e incrementar la eficiencia
y transparencia de los mecanismos de manejo financiero.
Instrumentos:
a. Planes financieros de largo plazo: Cada área protegida bajo co-administración
deberá contar con un plan financiero de cinco años, basado en su respectivo
Plan de Manejo, diseñado y gestionado entre ambos. Estos planes deberán
procurar desarrollar un portafolio diverso de fuentes financieras nacionales e
internacionales, públicas y privadas, con un fuerte énfasis en la autogeneración
financiera a partir de la venta de bienes y servicios ambientales derivados de las
áreas protegidas, pudiendo utilizar “enfoque y/o modelos de
Compensación Ambiental”.
b. Fondos patrimoniales: Las áreas protegidas bajo co-administración deberán
contar con un Fondo Patrimonial para cubrir los costos de los planes operativos
anuales y otros costos de contingencia. La creación de la figura de fondo
patrimonial persigue varios propósitos: mejorar la seguridad financiera de las
áreas en el mediano y largo plazo, disminuir la dependencia de fuentes
financieras externas y, terceras, contribuir a transparentar el uso de los
recursos financieros entre coadministradores y frente a otros actores. Los
fondos patrimoniales se nutrirán de asignaciones a los sitios derivadas de los
presupuestos ordinarios de las instituciones públicas que las administren, de
recursos gestionados por coadministradores privados, de ingresos derivados de
la venta de bienes y servicios ambientales, y de donaciones, entre otros. La
dirección más conveniente de los fondos será definida entre los
coadministradores.
c. Programa de Apoyo a la Coadministración a través de la creación Fondo
Nacional para la Conservación: Se recomienda crear un “Fondo Nacional de
Conservación” con financiamiento destinado exclusivamente a las áreas
protegidas bajo co-administración. El financiamiento debiera ser utilizado
principalmente para implementar la propuesta de la política, estrategia y
herramientas de gestión de “Modelos de Co-administración”, y ser otorgado
sobre la base de competencia, es decir, financiar únicamente las propuestas
ganadoras.
d. Programa de Servicios Ambientales y Compensación Ambiental: Se deberá
desarrollar un marco de políticas, normas y arreglos institucionales para
incentivar y viabilizar la compra-venta de servicios ambientales derivados de las
áreas protegidas, con el fin de reinvertir los fondos generados en su
conservación.
ÁREA DE ACCIÓN 4. AMPLIAR LA OFERTA DE COADMINISTRADORES.
Estrategia general: Fomentar la voluntad e incrementar la capacidad de coadministrar áreas
protegidas entre organizaciones civiles lucrativas y no lucrativas y corporaciones municipales.
Para ello será necesario trabajar en los siguientes ámbitos:
a. Asegurar reglas claras para iniciar arreglos de co-administración con potenciales
coadministradores. Esto se logrará a partir de los elementos a trabajar
detallados en el Área de Acción No. 1.
b. Brindar acompañamiento y capacitación en administración y manejo de áreas
protegidas. Esta labor es responsabilidad de la Secretaria de Medio Ambiente y
Recursos Naturales (SEMARN), tal y como lo establece la Ley de Medio
Ambiente (64-00) y la Ley Sectorial de Áreas Protegidas (202-04). Este
acompañamiento técnico puede ser implementado por otros entes
especializados en el tema.
c. Asegurar niveles básicos de presencia institucional en los sitios por parte de los
administradores actuales, así como cierto nivel de avance en el manejo del área
que será sometida a co-administración, especialmente un manejo dirigido a
establecer condiciones apropiadas de gobernabilidad en el área.
d. Promover las reformas legales necesarias para posibilitar que entidades de la
iniciativa privada puedan optar a la co-administración de áreas protegidas.
Paralelamente, desarrollar la normativa y procedimientos pertinentes que
garanticen que la co-administración, por parte de entidades privadas lucrativas,
se realice siempre en función de todos los objetivos de conservación de las
áreas protegidas.
e. Divulgar y promover la política de co-administración de áreas protegidas como
un esquema novedoso de gestión compartida ante potenciales
coadministradores, así como una cartera de áreas protegidas prioritarias para
dar en co-administración las mismas.
4.6 Elementos para aplicar la Política
4.6.1 Mesa de Coordinación de Coadministradores
Por medio de la presente Política, se crea la Mesa de Coordinación de Coadministradores de
Áreas Protegidas, como un espacio de comunicación, coordinación y aprendizaje que
conduzcan al fortalecimiento del SNAP-RD. La Mesa de Coordinación de Coadministradores
fungirá como un órgano asesor de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Una de las acciones a priorizar dentro del Plan de Trabajo de la Mesa de Coordinación de
Coadministradores será la formulación y aprobación del Reglamento de Coadministradores de
Áreas Protegidas.
4.6.2 Reglamento de Coadministración de Áreas Protegidas
Al amparo de los enunciados estratégicos de la presente política, la Secretaria de Medio
Ambiente y Recursos Naturales, deberá elaborar el Reglamento de Coadministradores en
coordinación con éstos. Este reglamento deberá ser oficialmente aprobado por la SEMARN. El
reglamento debe ser un instrumento que propicie de manera ordenada y responsable, la más
amplia participación de la Sociedad Civil en la administración del SNAP-RD.
4.6.3 Programa de Apoyo a la Coadministración del Fondo Nacional para la
Conservación
La Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARN) con el respaldo de la Mesa
de Coordinación de Coadministradores, realizará gestiones para la creación del Fondo
Nacional Para la Conservación con el fin de establecer una línea específica de financiamiento
para las iniciativas de co-administración. Esta fuente de financiamiento deberá ser sinérgica
con otras opciones a ser exploradas en el marco de una estrategia de financiamiento de largo
plazo que impulsará la Mesa de Coordinación de Coadministradores con el respaldo del ente
rector del SNAP-RD.
4.7 Metas, Seguimiento y Evaluación de la Política
La Mesa de Coordinación de Coadministradores de Áreas Protegidas, establecerá un conjunto
de metas y diseñará y pondrá en marcha un sistema simple de seguimiento y evaluación de
la presente política. Para ello se basará en una estructura de principios y criterios, cada uno
de los cuales, deberá atenderse a través de indicadores de desempeño y de impacto.
El
sistema de seguimiento y evaluación deberá ser aprobado por la Secretaria de
Medio Ambiente y Recursos Naturales (SMARN), pudiéndose utilizar herramientas
de gestión propuestas por UICN y/u otros organismos internacionales
. Sin
desmedro de otros que la Mesa de Coordinación de Coadministradores determine, deberá al
menos, incluirse los siguientes temas para el establecimiento de metas y procesos de
seguimiento y evaluación.
1. Amplitud y diversidad de los actores en la co-administración
2. Efectividad de Manejo por Unidad de Conservación y a nivel del SNAP-RD
3. Institucionalización de la co-administración
4. Nivel de Organización que respalda la co-administración (procedimientos
administrativos)
5. Existencia y desarrollo de instrumentos de apoyo (normativos, económicos y de
sensibilización, manuales operativos)
6. Nivel y fuentes de financiamiento
7. Sostenibilidad financiera
8. Manejo de conflictos
9. Respaldo social de la gestión de áreas protegidas
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www.iucn.org
www.ilustrados.com
Ficha Técnica 4
BASES CONCEPTUALES PARA EL DESARROLLO DE UNA FUTURA
PROPUESTA DE POLITICAS DE CO-ADMINISTRACIÒN
DEL SISTEMA NACIONAL DE AREAS PROTEGIDAS DE
REPUBLICA DOMINICANA (SNAP-RD)
Enero, 2006.
Marvin Melgar Ceballos
“Escuela de Planificación Orgánico Evolutiva
-EPOE-”

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Melgar Ceballos Marvin. (2006, enero 10). Bases para una propuesta de políticas de co-administración del Sistema Nacional de Áreas Protegidas dominicano. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/bases-propuesta-politicas-co-administracion-areas-protegidas-dominicano/
Melgar Ceballos, Marvin. "Bases para una propuesta de políticas de co-administración del Sistema Nacional de Áreas Protegidas dominicano". GestioPolis. 10 enero 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/bases-propuesta-politicas-co-administracion-areas-protegidas-dominicano/>.
Melgar Ceballos, Marvin. "Bases para una propuesta de políticas de co-administración del Sistema Nacional de Áreas Protegidas dominicano". GestioPolis. enero 10, 2006. Consultado el 18 de Octubre de 2018. https://www.gestiopolis.com/bases-propuesta-politicas-co-administracion-areas-protegidas-dominicano/.
Melgar Ceballos, Marvin. Bases para una propuesta de políticas de co-administración del Sistema Nacional de Áreas Protegidas dominicano [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/bases-propuesta-politicas-co-administracion-areas-protegidas-dominicano/> [Citado el 18 de Octubre de 2018].
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