Aproximación al concepto de objetividad en Karl Popper.

APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE OBJETIVIDAD EN
KARL POPPER
Popper: una visión general.
El método inductivo fue considerado, el método científico en la ciencia empírica, durante
mucho tiempo como el único y verdadero, tenía una orientación verificacionista, la
validación de la ciencia a través de la sumatoria de casos que apoyaban la hipótesis
formulada. Popper en contraposición al método inductivo y su vía de verificación,
formularía la teoría de la falsación, caracterizada por la utilización de un método
deductivo, donde la verificación negativa no busca hechos que confirmen la hipótesis, sino
hechos que tengan un comportamiento diferente; el buscar éstos hechos de forma sincera
es parte de la honestidad intelectual, tal como lo denominaría Lakatos.
La objetividad en Popper se da entonces en la actitud honesta del científico o del hombre
que formula una conjetura y no acude a toda serie de argumentos para defender su
propuesta, los más dogmáticos acuden a “estratagemas inmunizadoras” con el objeto de
salvar su teoría del error; el espíritu crítico por el contrario, se convierte como autor de la
conjetura o teoría en el principal crítico, buscando desde su génesis la forma de demostrar
su falsedad, único camino que permite la evolución del conocimiento, una vez que el
dogmatismo no permite el avance y desarrollo de la ciencia. Si se utiliza el lenguaje de
Kuhn se diría que para Popper la ciencia está en una constante “Revolución científica”.
La falsación propuesta por Popper se sustenta en el Modus Tollendo Tollens1 de la lógica
simbólica. Conforme a lo planteado por (Suppes y Hill, 1983, p. 53-56)2 se define como “la
regla que tiene el nombre Modus Tollendo Tollens se aplica también a las proposiciones
1 (Moulines, 1997, p. 428) “el Modus Tollendo Tollens sin corroboración es vacío, el Modus Tollens
con corroboración es inducción (Salmon, 1966, p. 160)” muchos como Salmon, han acusado a
Popper de ser un inductivista encubierto, pues su grado de corroboración es después de todo
una medida de apoyo y evidencia. Popper rechaza la acusación e insiste en que su medida no
pretende decir nada del rendimiento futuro o fiabilidad de las hipótesis.”
2 Suppes, Patrick y Hill, Shirley. Primer curso de lógica matemática. Bogotá: Reverté, 1983.
condicionales –si... entonces... - pero en este caso, negando el consecuente, se puede negar
el antecedente de la condicional”
Ejemplo:
Premisa 1: Si tiene luz propia, entonces el astro es una estrella
Premisa 2: El astro no es una estrella
Conclusión: Por tanto no tiene luz propia.
Popper conecta de esta forma la teoría y la práctica; la formulación teórica de carácter
hipotético busca imponer leyes a la naturaleza y no descubrirlas como es el propósito de
los inductivistas, en la contrastación el mundo real le responde a través de la falsación si se
encuentran hechos contrarios a la formulación hipotética o con la aceptación temporal de la
teoría si la misma a pesar de tener un conjunto no vacío de posibles falsadores, no se ha
llegado a falsear empíricamente.
Popper tomó la consideración que el hombre impone las leyes a la naturaleza de la línea de
Kant, tal como lo muestra en (Popper, 1994, p. 237) “la solución de Kant es bien conocida.
Supongo –correctamente, creo yo- que el mundo tal como lo conocemos es el resultado de
nuestra interpretación de los hechos observables a la luz de teorías que inventamos
nosotros mismos. Para decirlo con palabras de Kant: “nuestro intelecto no extrae sus leyes
de la naturaleza... sino que las impone a la naturaleza”. Aunque considero esencialmente
correcta esta formulación de Kant, creo que es demasiado radical y preferiría, por lo tanto,
expresarla en la siguiente forma modificada: nuestro intelecto no extrae las leyes de la
naturaleza, sino que trata –con diversos grados de éxito- de imponer a la naturaleza leyes
que inventa libremente.”
En el siguiente párrafo de Popper se determina la diferencia conceptual que tiene con Kant
y así su orientación hacia una objetividad popperiana, que se determina no por el resultado
final (pero en la teoría del mundo tres, la objetividad se determina es en las construcciones
del mundo tres –mundo objetivo-), sino por la conducta frente a la ciencia, la que considera
como una actitud crítica permanente, donde Kant vio una verdad, Popper propone una
teoría no refutada; (Popper, 1994, p. 237-238) “la formulación de Kant no sólo implica que
nuestra razón trata de imponer leyes a la naturaleza, sino también que tiene éxito
invariablemente en estos intentos. Pues Kant creía que el hombre había impuesto
exitosamente las leyes de Newton a la naturaleza; de lo cual concluía que debe ser
verdadera a priori3
La objetividad en Popper exige que las hipótesis deben ser falsables, es decir “si la clase de
sus falsadores no es una clase vacía”, se exige que los enunciados tengan la propiedad en
potencia de ser falsables; los enunciados que no tienen la propiedad de ser falsables no
pertenecen a la ciencia y por tanto no son objetivos, así los enunciados que son
lógicamente imposibles de falsar no pertenecen al campo científico.
Las teorías científicas lo son por su capacidad explicativa y aun más por su capacidad
predictiva, no por su capacidad de adecuar los hechos ocurridos a su formulación
conceptual, lo que se puede calificar como defensa subjetiva e injustificada de una teoría.
La objetividad del científico se revela en las predicciones riesgosas y refutables que hace y
que ponen a prueba las hipótesis; lo que ejemplifica la honestidad intelectual del científico
que no teme que su teoría entre en contradicción con la realidad y sea refutada; Tal actitud
del hombre de ciencia lo califica como objetivo, a pesar de que su teoría sea refutada (pero
que tenía toda la estructura lógica interna coherente, conforme a un procedimiento
argumentativo deductivo).
Para Moulines (1997, p. 418-419), la obra de Popper continúa desarrollando un método
inductivo y presenta diversas dificultades, tal como se presenta en el siguiente párrafo,
donde formula la teoría popperiana como una respuesta a los problemas del programa
inductivista de Carnap fundamentalmente “... el programa inductivista de Carnap y su
escuela entra a finales de los sesenta y principios de los setenta en una fase de
estancamiento de la cual no se ha recuperado. Uno de los más feroces detractores del
programa inductivista es K. Popper, que comanda la escuela epistemológica rival conocida
3 El criterio de verdades a priori y a posteriori es abordado por Kant en “La crítica de la razón pura”
y “Prolegómenos a toda metafísica del porvenir”
como falsacionismo o refutacionismo. Este programa alternativo es iniciado por Popper
en los años treinta con la publicación de la Lógica de la investigación científica (1935),
pero permanece prácticamente ignorado, salvo por unos pocos, durante más de veinte años
hasta que se traduce la obra al ingles a finales de los cincuenta. El falsacionismo se
consolida a partir de los sesenta y constituye durante casi dos décadas la epistemología
dominante en los países anglosajones y nórdicos, influencia que ha ido muchas veces más
allá de la comunidad de especialistas y se ha extendido al gran público...
El lema del falsacionismo de Popper es el siguiente: el método científico no es inductivo,
el método de la ciencia es el de conjeturas y refutaciones. Ésta es la esencia del famoso
racionalismo crítico de Popper. Sin embargo, este lema es parcialmente confuso. Es cierto
que Popper niega que la ciencia proceda inductivamente, pero sólo si por “inducción” se
entiende estrictamente lo que los carnapianos entienden. Como veremos, y aun a pesar de
las protestas de su fundador, la metodología popperiana se puede calificar de inductiva en
un sentido amplio”.
El criterio de demarcación asociado directamente al método deductivo, como respuesta a
las críticas del inductivismo, es expuesto por Popper como elemento fundamental para
entender el concepto de “objetividad”, una vez que la demarcación pretende delimitar los
enunciados científicos, de los enunciados no científicos, siendo la objetividad una
característica de los enunciados de la ciencia, los cuales se distinguen por su falsabilidad,
es decir, en potencia su capacidad real de ser falseados.
Es de notar la línea de la falsación como se involucra en todos los elementos de la
formulación de Karl Popper y que se puede contraponer a otros criterios de objetividad
como el expresado por (Max Weber, 1978, p. 47)4 donde el criterio de ciencia se relaciona
con la verificación lógica “... es y seguirá siendo cierto que una demostración científica
metódicamente correcta en el ámbito de las ciencias sociales, si pretende haber
alcanzado su fin, tiene que ser reconocida también como correcta por un chino (indica que
4 Weber, Max. La objetividad cognoscitiva de la ciencia social y de la potica social. Ensayos sobre
metodología sociológica. Amorrortu: Buenos Aires, 1978.
en cualquier parte del mundo). Dicho con mayor precisión: debe aspirar en cualquier caso
o tal meta, aun cuando ésta, por deficiencia de los materiales, no sea alcanzable. Esto
significa también que el análisis lógico de un ideal en cuanto a su contenido y sus
axiomas últimos, y la indicación de las consecuencias que su persecución producirá en los
terrenos lógicos y prácticos, han de ser validos también para un chino, si es que deben
considerarse logrados”
La preocupación de Popper por la honestidad intelectual, que representa una actitud
objetiva lo lleva a distanciarse de teorías donde los autores asumen una posición
dogmática, tal como el mismo lo muestra en (Popper, 1994, p. 58) “durante el verano de
1919 comencé a sentirme cada vez más insatisfecho con esas teorías –la teoría marxista de
la historia5, el psicoanálisis de Freud6 y la sicología del individuo de Adler7- comencé a
sentir dudas sobre su carácter científico. Mis dudas tomaron al principio la siguiente
forma: ¿qué es lo que no anda en el marxismo, el psicoanálisis y la sicología del
individuo?, ¿Por qué son tan diferentes de las teorías físicas, de la teoría de Newton y
especialmente de la relatividad?”
5 Para el análisis se transcribe un párrafo del “Manifiesto del partido comunista”, orientación a la
cual Popper hará referencia “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia
de las luchas de clases. Hombre libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos,
maestros y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron
una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con
la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases en pugna”
6 Del psicoanálisis Freud expone “la finalidad del tratamiento puede concentrarse en procurar al
sujeto, por medio de la supresión de las resistencias y el examen de sus represiones, la más
completa unificación y el máximo robustecimiento posible de su Ego, ahorrarle el gasto psíquico
exigido por los conflictos internos, hacer de él lo mejor que se pueda con arreglo a sus
disposiciones y capacidades, y hacerle así capaz de rendimiento y de goce. La supresión de los
síntomas no es considerada como un fin especial, pero se logra siempre, a condición de practicar
debidamente el análisis, como un resultado accesorio. El analista respeta la peculiaridad del
paciente, no procura manifestarla conforme a sus propios ideales, y le es muy grato ahorrarse
consejos y despertar en cambio la iniciativa del analizado”
7 Adler al igual que Jung, son de los primeros discípulos de Freud, publicó en 1907 su trabajo
titulado “La teoría de la inferioridad de los órganos”, años más tarde rompe con Freud y funda su
propia escuela, al igual que lo hiciera Jung. “El pensamiento de Adler se apoya básicamente en
dos teorías: la de la tendencia a compensar el sentimiento de inferioridad y la de la agresividad
innata con que se refuerza esta tendencia... el hombre, dice trata durante toda su vida de alcanzar
el poder, esta visión del hombre está muy cerca de la filosofía del alemán Nietzsche –muerto en
1900- para el cual, la existencia es “voluntad de poder”, entendida sobre todo en sentido biológico
y que desecha todo sentimiento moral.
Popper encontró que lo que tenían en común estas tres teorías era un poder explicativo
todopoderoso, donde todo se podía explicar dentro de su área desde estas teorías, donde en
cada hecho se confirma una vez más la teoría a lo que (Popper, 1994, p. 59) aduce “Hallé
aquellos de mis amigos que eran admiradores de Marx, Freud y Adler estaban
impresionados por una serie de puntos comunes a las tres teorías, en especial su aparente
poder explicativo. Estas teorías parecían poder explicar prácticamente todo lo que sucedía
dentro de los campos a los que se referían... se veían ejemplos confirmatorios en todas
partes: el mundo estaba lleno de verificaciones de la teoría. Todo lo que ocurría la
confirmaba”. Bajo esta justificación Popper rechazó las teorías verificacionistas y se
acerco a la teoría de Einstein.
La actitud objetiva representa que el hombre de ciencia debe asumir una actitud de
expectativa frente a su propia teoría con respecto a los errores que la misma pueda tener,
estar dispuestos a buscarlos, aceptarlos e intentar corregirlos, Popper admira la posición
autocrítica de Kepler, que no pretende que su teoría todo lo explique y de forma
concluyente y absoluta, (Popper, 1995, p. 10) expone “su gran modestia ayudo a Kepler
más que a los otros dos (Galileo y Newton) a ser conscientes una y otra vez de sus errores,
pudiendo aprender así que sólo podían superarse con las mayores dificultades”.
Con respecto a la teoría marxista afirma (Popper, 1994, p. 60)Un marxista no podía abrir
un periódico sin hallar en cada página pruebas confirmatorias de su interpretación de la
historia; no solamente en las noticias, sino también en su presentación –que se revela en
el sesgo clasista del periódico y especialmente, por su puesto en lo que el periódico no
decía-, los analistas freudianos subrayaban que sus teorías eran constantemente verificadas
por sus observaciones clínicas... “ y con respecto a Adler dice “le informé acerca de un caso
que no parecía particularmente adleriano, pero él no halló dificultad alguna para analizarlo
en términos de su teoría de los sentimientos de inferioridad, aunque ni siquiera había
visto al niño. Experimente una sensación un poco chocante y le pregunté cómo podía
estar tan seguro, “por mi experiencia de mil casos”, respondió; a lo que no pude evitar de
contestarle: y con este nuevo caso, supongo, su experiencia en mil y un casos”
Con el análisis de tres teorías consideradas por Popper como no científicas, subyace una
crítica al método inductivo, tal como reseña (García, 2001, p. 11) donde inicia el acápite
“Popper y la solución al problema de Hume: el rechazo de los métodos inductivos” con
una cita de Popper en el texto “Búsqueda sin término”, “así pues, la inducción es un mito.
No existe ninguna “lógica inductiva” y aunque exista una interpretación lógica del cálculo
de probabilidad, no hay ninguna buena razón para asumir que esta “lógica generalizada”...
sea un sistema de lógica inductiva
El problema de la inducción es abordado por Karl Popper en varios de sus textos, en “la
lógica de la investigación científica” lo desarrolla con el objeto de declararlo como un
método no válido científicamente y no objetivo, por dar un salto argumentativo
lógicamente no correcto, (Popper, 1982ª, p 27) define la inducción como “una inferencia
cuando pasa de enunciados singulares (llamados, a veces, enunciados particulares), tales
como descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados
universales, tales como hipótesis o teorías”
A renglón seguido Popper invalida tal pretensión de universalidad “desde un punto de vista
lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados a inferir enunciados universales
partiendo de enunciados singulares, por elevado que sea el número; pues cualquier
conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de algún día ser falsa: así
cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no
está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos”
Define Popper el problema de la Inducción como “la cuestión acerca de si están
justificadas las inferencias inductivas, o de bajo que condiciones lo están... la cuestión
sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia”.
El problema de la inducción es interpretado por primera vez por Hume del cual toma
Popper para ampliarlo; Hume encontrara en la inducción un problema de carácter lógico y
otro de tipo psicológico.
(Popper, 1982b, p. 17-18) “Hume estaba interesado por la condición del conocimiento
humano... planteó dos preguntas una lógica HL y una psicológica HPS, con la característica
importante de que sus respuestas chocan entre sí de la algún modo”:
La pregunta lógica: “¿cómo se justifica que, partiendo de casos (reiterados) de los que
tenemos experiencia, lleguemos mediante el razonamiento a otros casos (conclusiones) de
los que no tenemos experiencia?”.
La pregunta psicológica es la siguiente: “¿por qué, a pesar de todo, las personas razonables
esperan y creen que los casos de los que no tienen experiencia van a ser semejantes a
aquellos de los que tienen experiencia?”.
Tales consideraciones de Hume, le permiten a Popper construir una propuesta deductiva
como método válido para el conocimiento científico, es decir la inducción es no objetiva, la
ciencia debe de ser objetiva, el método deductivo es un método objetivo, si lo que busca la
ciencia es la objetividad, entonces el método de la ciencia es el método deductivo; siendo la
falsación el criterio de delimitación entre la ciencia y la no ciencia.
Toda demostración de Popper contra la inducción es para demostrar que carece de
objetividad, en tal sentido las tres teorías de Marx, Freud y Adler, se sustentan en
argumentos inductivos. A diferencia de la teoría de Einstein, donde su teoría gravitacional
conducía a la conclusión que la luz debía sufrir atracción de los cuerpos de gran masa,
precisamente de la misma manera en que son atraídos los cuerpos materiales, argumenta
(Popper, 1994, p. 60) que “lo impresionante en el caso mencionado (Einstein) es el riesgo
implicado en una predicción de este tipo. Si la observación muestra que el efecto predicho
está claramente ausente, entonces la teoría queda refutada”.
El concepto de objetividad en Popper se puede seguir también por medio del
discernimiento sobre el método por él propuesto y adoptado para los estudios de carácter
científico, sin hacer la distinción entre el método de las ciencias naturales y las ciencias
sociales y/o humanas. A la propuesta de unidad de método propuesta por Karl Popper se le
conoce como el “monismo metodológico”. Tal unidad de método es defendida desde la
teoría unificada de la tríada “problema, conjetura y refutación”.
El monismo metodológico propuesto por Karl Popper, determina un criterio de objetividad
general en el estudio de las ciencias, ya sean naturales o sociales, en cuanto a la dinámica
de problema, conjetura e intentos de refutación; pero no indica ello que entre las mismas
no existan diferencias, por el contrario las diferencias en las mismas son de gran
significado, tal como se expresa en (Popper, 1981, p. 145) “No pretendo afirmar que no
existe diferencia alguna entre los métodos de las ciencias teóricas de la naturaleza y de la
sociedad; tales diferencias existen claramente, incluso entre las distintas ciencias naturales,
tanto como entre las distintas ciencias sociales... pero estoy de acuerdo con Comte y Mill...
en que los métodos de los dos campos son fundamentalmente los mismos... el método
consiste en ofrecer una explicación causal deductiva y en experimentar por medio de
predicciones. Este ha sido llamado a veces el método hipotético-deductivo, o más a
menudo método de hipótesis, porque no consigue certeza absoluta para ninguna de las
proposiciones científicas que experimenta; por el contrario, estas proposiciones siempre
retienen el carácter de hipótesis de signo tentativo, aunque este carácter pueda dejar de ser
obvio después que se han superado gran número de experimentos y pruebas severas”.
La actitud objetiva del científico exige que en el proceso de experimentación y validación
de la teoría, se busquen elementos falsadores y no casos de confirmación que obedecen a
una actitud de ceguera intelectual, la actitud del hombre de ciencia debe de ser una
posición crítica. “Porque si no mantenemos una actitud crítica, siempre encontraremos lo
que buscamos: buscaremos, y encontraremos confirmaciones y apartaremos la vista de
cualquier cosa que pudiese ser peligrosa para nuestras teorías favoritas, y conseguiremos
no verla. De esta forma es demasiado fácil conseguir lo que parecen pruebas aplastantes a
favor de una teoría que, si se hubiese mirado críticamente, hubiese sido refutada; con el fin
de que el método de la selección por eliminación funcione, y para asegurarse que sólo las
teorías más aptas sobreviven, su lucha por la vida tiene que ser severa.”
Se hace ciencia bajo la unidad de método, sin que ello lleve a decir que es una sola la
ciencia, tiene las ciencias sociales sus características particulares que la distinguen de la
ciencia natural, así se expresa en (Popper, 1981, p. 155) “tendemos a comparar lo que no es
comparable; quiero decir, por una parte, situaciones sociales concretas, y por otra,
situaciones físicas experimentales artificialmente aisladas”; se puede expresar que las
situaciones artificiales aisladas de las ciencias sociales, es una situación que no se dan en
los procesos de experimentación aislados, neutrales y sin consecuencias, una vez que sólo
se puede experimentar en la realidad, generando consecuencias esperadas e inesperadas.
Además se presentan dificultades de generalización, el individuo en condiciones de
aislamiento o cautiverio, adopta comportamientos diferentes –antagónicos posiblemente- a
los que adoptaría en un estado de libertad, el hecho de verse en observación genera en el un
cambio de actitud; frente a tal concepción Desmon Morris, parte de estudios de etología
para trasladar afirmaciones en el hombre, tal como lo expresa en El zoo humano” y “El
mono desnudo”.
En “La Responsabilidad de vivir” (Popper, 1995, p. 17-41) detalla la conceptualización
expuesta anteriormente, para afirmar que si bien, hay elementos distintos en las ciencias
naturales y sociales, el criterio de objetividad exige para ambas el mismo tratamiento “tanto
las ciencias naturales como las ciencias sociales parten siempre de problemas; de que algo
despierta nuestra admiración, como decían los filósofos griegos. Las ciencias utilizan el
mismo principio para resolver esos problemas, el mismo método que emplea el sano
entendimiento humano: el método de ensayo y error. Expresado con más exactitud: es el
método de proponer tentativamente soluciones de nuestro problema y después eliminar las
falsas soluciones como erróneas. Este método presupone que trabajamos con una
pluralidad de soluciones a modo de prueba. Una solución tras otra es puesta a prueba y
eliminada”
Se desarrolla el método en tres pasos: el problema, los intentos de solución y la
eliminación; el primer paso surge para Popper en una escena de perturbación, donde las
condiciones son altamente subjetivas, el problema y su ubicación o creación es un punto del
individuo, donde actúa con toda su carga emocional, sin desconocer que aplica en ella de
igual forma su carga lógica y teórica; el segundo paso donde surgen los intentos de
solución, es decir, los ensayos para solucionar el problema, paso que requiere un mayor
grado de rigurosidad y objetividad, una vez que la honestidad intelectual le exige que los
constructos alternativos para la solución de problemas se sometan a los más exigentes test
de contrastación; el último paso, denominado la eliminación o supresión es donde más
cobra fuerza la objetividad, donde el científico se desprende del aprecio por la teoría y se
convierte en su principal crítico, única lógica de la evolución del conocimiento.
La teoría científica antigua planteaba que la ciencia parte de observaciones, tal como lo
muestra el camino de generalizaciones: observación, sistematización de observaciones,
intentos de generalizar regularidades, contrastación de las regularidades y leyes-teorías;
argumenta Popper que dicho proceso es falso en la ciencia, pues en la ciencia no se da
ninguna observación sin antes tener un problema o situación problemática que oriente la
observación; de tal consideración parte la tríada propuesta por Popper.
En la defensa del método crítico donde Popper sustenta la tríada, problema, enunciado y
corrección, resalta la importancia del pensamiento objetivo, es decir el pensamiento
formulado, que se somete a la contrastación a través de la verificación negativa, al
pensamiento escrito preferiblemente le otorga el carácter de esencial para la ciencia; en
(Popper, 1995, p. 23) expone “mi tesis es que se trata de un paso enormemente importante,
un paso por así decir sobre un abismo, el que va desde mi pensamiento, no pronunciado:
“hoy lloverá” al mismo pensamiento pero expresado en una proposición “hoy lloverá”. En
un primer momento, este paso, la expresión de un pensamiento, no parece en absoluto un
paso, tan grande. Pero la formulación lingüística significa que algo, que antes era parte de
mi personalidad, de mis expectativas y quizá de mis temores, ahora se presenta
objetivamente y, con ello, se hace accesible a la discusión crítica general. Y la distinción
es inmensa también para mismo. La proposición expresada, por ejemplo, la predicción
expresada, se separa de mi personalidad por medio de la formulación lingüística. Con ello
se hace independiente de mis estados de animo, esperanzas y temores. Se hace objetiva el
enunciado al expresarse y así, la pueden afirmar tentativamente otros, pero también yo
mismo, al igual que se puede negar tentativamente; las razones en pro y en contra se
pueden sopesar y discutir; y puede llegarse a una formulación de partido en pro y contra la
predicción”
Lo que Popper considera pensamiento objetivo lo desarrolla en la propuesta de los tres
mundos; (Popper, 1982, p. 148) “El mundo consta al menos de tres sub-mundos
antagónicamente distintos: el primero, es el mundo físico o de los estados físicos; el
segundo, es el mundo mental o de los estados mentales; el tercero, es el de los inteligibles
o de las ideas en sentido objetivo, el mundo de los objetos de pensamiento posibles: el
mundo de las teorías en mismas y sus relaciones lógicas, de los argumentos y de las
situaciones problemáticas tomados en sí mismos”.
El desarrollo de la teoría de los tres mundos en Popper, nos muestra una distinción entre lo
que es el mundo en sí, el mundo subjetivo y el mundo objetivo; el mundo en permanece
en sí, en un lenguaje Kantiano, como el noúmeno, que es incognoscible al hombre, de él
solo podemos estudiar los fenómenos; el segundo mundo de las concepciones individuales
de pensamiento, mundo totalmente subjetivo, por su dependencia exclusiva de la mirada del
hombre y el tercer mundo es un mundo objetivo por su validación Intersubjetiva de las
concepciones inicialmente de carácter individual.
En el acápite referenciado “La teoría de la ciencia desde el punto de vista teórico-
evolutivo y lógico”8, Popper presenta las siguientes tesis que fundamenta una orientación
objetiva de la actividad científica.
1. Las ciencias naturales y las ciencias sociales parten siempre de problemas.
2. El esquema de tres etapas (a- el problema, b- intentos de solución y c- eliminación)
también es aplicable a la ciencia.
En (Popper, 1973, p. 145-158) se encuentra el siguiente análisis en defensa de la unidad de
método: “voy a proponer la doctrina de unidad de método; es decir, la opinión de que todas
8 Popper, Karl. Conferencia radiofónica para la NDR, 7 de marzo de 1972 (Popper, 1995, p. 17)
las ciencias teóricas o generalizadoras usan el mismo método, ya sean ciencias naturales o
ciencias sociales... este ha sido llamado a veces el método hipotético-deductivo, o más a
menudo el método de hipótesis, porque no consigue certeza absoluta para ninguna de las
proposiciones científicas que experimenta...” el método propuesto en la tríada problema,
conjetura y refutación, es fundamentalmente doble: de un lado enfrenta a otras teorías
para determinar su consistencia y la rigurosidad lógica de sus proposiciones y por otro lado
una verificación negativa de la realidad, es decir, una contrastación empírica, tal como lo
expone Popper “con el fin de que el método de la selección por eliminación funcione, y
para asegurarse que solo las teorías más aptas sobreviven, su lucha por la vida tiene que ser
severa”.
La objetividad se representa por su sinceridad en la crítica a las teorías propuestas, aun a
las teorías propias. El método de ensayo-error es un método objetivo porque no dogmatiza
ninguna concepción teórica, no protege las construcciones intelectuales contra evidencia
que revele sus inconsistencias lógicas y empíricas, por el contrario la tarea más importante
del científico es buscar esas incoherencias de las teorías, para falsearlas y avanzar en el
conocimiento, en la búsqueda de una hipótesis más fuerte.
En (Mardones, 1991, p. 94) se encuentra en un apartado de Popper una cita de Hayek9 en la
cual se hace una defensa de la unidad de método, “el físico que quiera entender el
problema de las ciencias sociales con la ayuda de la analogía tomada de su propio campo
tendría que imaginar un mundo en el que conociese por observación directa el interior de
los átomos y no tuviese la posibilidad de hacer experimentos con pedazos de materia, ni l
oportunidad de observar nada más que las interacciones de un número comparativamente
pequeño de átomos durante un período limitado. Con su conocimiento de las diferentes
clases de átomos construiría modelos de las diversas formas en que estos átomos podrían
combinarse en unidades más grandes, y haría que esos modelos reprodujesen más y más
exactamente todas las características de los pocos casos en que pudiese observar de cerca
fenómenos complejos. Pero las leyes del macrocosmos que pudiesen derivar de su
9 Hayek es un influyente escritor para la fundamentación del neoliberalismo, entre sus textos más
conocidos se encuentra “Camino de servidumbre” (1946), “Los fundamentos de la libertad” (1959) y
“La desnacionalización del dinero” (1976)
conocimiento del microcosmos siempre serán deductivas; casi nunca, dado su limitado
conocimiento de los datos de la compleja situación, le permitirían predecir con precisión
el resultado de una determinada situación; y nunca podría verificarlas mediante
experimentos controlados –aunque quizá quedasen refutadas por observación de
acontecimientos que según su teoría son imposibles”.
Objetividad y tercer mundo: un tema que permite entender el concepto de objetividad en
Karl Popper es la “tesis de la epistemología sin sujeto cognoscente”, que parte de la teoría
de los tres mundos: el mundo de los objetos físicos, el mundo de los estados de conciencia
o estados mentales y el mundo de los contenidos de pensamiento objetivo, especialmente
de los pensamientos científicos y de las obras de arte.
Existen en la propuesta los siguientes elementos a resaltar:
1. Que el tercer mundo es el mundo objetivo
2. Que en el mundo objetivo no solo se encuentran construcciones cinéticas, sino
también poéticas y artísticas.
3. Que la existencia del mundo objetivo es independiente de la existencias de los
otros dos mundos, si bien requiere de los dos mundos anteriores para su construcción,
después de creado es independiente y relativamente autónomo.
El tercer mundo expuesto por Popper es muy amplio y su delimitación es un tanto
ambigua, como elementos de tercer mundo hacen parte del conocimiento objetivo, entre
ellos se pueden encontrar, (Popper, 1982b, p. 107) “entre los inquilinos de mi tercer mundo
se encuentran especialmente los sistemas teóricos y tan importantes como ellos son los
problemas y las situaciones problemáticas. Demostraré también que los inquilinos más
importantes de este mundo son los argumentos críticos y lo que podríamos llamar –por
semejanza con los estados físicos o los estados de conciencia- el estado de discusión o el
estado de un argumento crítico, así como los contenidos de las revistas, libros y bibliotecas”
La anterior afirmación puede conducir a una ambigüedad (parece dar un doble significado
al término), en la determinación del concepto de objetividad, una vez que se puede
entender como una actitud del científico en el proceso de desarrollo del conocimiento y
también como una construcción no sólo de los hombres de ciencia, sino una creación
humana, independiente perteneciente al tercer mundo. Lo que puede ampliar la discusión
del mundo objetivo o tercer mundo es la inclusión en el mismo de las obras poéticas y las
obras de arte, una vez que la validación por objetividad científica sería posible en la tal
caso a partir la capacidad-potencia de la obra de ser interpretada.
Popper defiende la existencia y autonomía del tercer mundo con la ayuda del siguiente
ejemplo todas las maquinas y herramientas han sido destruidas, junto con todo nuestro
aprendizaje subjetivo, incluyendo el conocimiento subjetivo sobre las máquinas, las
herramientas y como usarlas. Sin embargo, sobreviven las bibliotecas y nuestra capacidad
de aprender en ellas. Está claro que, tras muchas penalidades, nuestro mundo puede echar a
andar de nuevo”.
La propuesta de la existencia de un tercer mundo autónomo e independiente, le permite a
Popper presentarlo como un mundo objetivo y su estudio epistemológico como una
actividad de carácter objetiva, que se opone a la epistemología tradicional subjetiva
centrada en el segundo mundo (las concepciones derivadas del pensamiento cartesiano son
un ejemplo, donde la objetividad y búsqueda de verdad se centraba en encontrar las “ideas
claras y distintas). Entiende la epistemología como “la teoría del conocimiento científico”
y “el conocimiento científico pertenece al tercer mundo, al mundo de las teorías objetivas,
de los problemas objetivos y de los argumentos objetivos”
El sentido del conocimiento objetivo, se orienta al contenido objetivo y no a la actitud de
pensar, lo que indicaría que no es la actitud del hombre de ciencia o del hombre de arte o
que merece tal atributo; “el conocimiento en este sentido objetivo es totalmente
independiente de su creencia o disposición a asentir o actuar. El conocimiento en sentido
objetivo es conocimiento sin conocedor: es conocimiento sin sujeto cognoscente”.
La propuesta de un tercer mundo objetivo se resume en seis tesis, tres básicas y tres de
apoyo:
Tesis básicas:
1. La irrelevancia de una epistemología subjetivista.
2. La relevancia de una epistemología objetivista
3. Una epistemología objetivista que estudia el tercer mundo contribuye a arrojar luz
sobre el segundo mundo de la conciencia subjetiva, pero la conversa no es verdadera.
Las tres tesis básicas, permiten evaluar la preeminencia del tercer mundo como
conocimiento de carácter objetivo, la epistemología denominada por Popper como
subjetivista, tiene gran relación con la sociología y la sicología del conocimiento, que él
denominaría como la epistemología tradicional, que bajo su apreciación no puede recibir el
nombre de epistemología. Tal análisis permite advertir que la epistemología es el estudio
de los elementos del tercer mundo, sin estudiar las razones de su origen y los factores extra-
lógicos que lo fomentaron, impulsaron y desarrollaron.
Tesis de apoyo:
1. El tercer mundo es un producto natural del animal humano, comparable a una tela
de araña.
2. El tercer mundo es autónomo en gran medida, pero los hombres actúan sobre él y él
sobre los hombres.
3. Hay interacción entre el hombre y el tercer mundo, existiendo una estrecha
analogía entre el crecimiento del conocimiento y el crecimiento biológico.
La preocupación por el estudio del conocimiento en un sentido objetivo, llevó a Popper a
marcar clara diferencia entre la sociología del conocimiento y la lógica del conocimiento;
para distinguir entre ambas disciplinas y determinar la supremacía de la lógica de las
estructuras cognoscitivas sustenta las siguientes tres tesis:
1. ”Deberíamos tener siempre en cuenta la distinción que hay entre los problemas
relacionados con nuestras contribuciones personales a la producción del conocimiento
científico, por una parte y los problemas relacionados con la estructura de los diversos
productos, como teorías o argumentos científicos, por la otra”.
2. “Deberíamos constatar que el estudio de los productos es mucho más importante
que el estudio de la producción, incluso para comprender la producción y sus métodos”
3. “Podemos aprender más sobre la heurística y la metodología e incluso sobre la
sociología de la investigación, estudiando las teorías y los argumentos en pro y en contra
que empleando un método directo conductista, psicológico o sociológico. En general,
podemos aprender muchísimo sobre el comportamiento o la psicología mediante el
estudio de los productos”
Las tres tesis anteriores de Popper, refuerzan la importancia del tercer mundo, como un el
mundo objetivo, autónomo en gran parte e independiente en gran medida. La objetividad se
concentra entonces en el producto, en el conocimiento científico o en la obra artística y no
en el proceso cultural humano que dio origen y desarrollo al mismo. Tal consideración
permite identificar como “objetivo” al “tercer mundo” y como “subjetivo” al “segundo
mundo”. La inquietud puede hacerse sobre el “primer mundo”, el cual es autónomo,
independiente, pero de igual forma no perceptible en su totalidad, se puede acercar al
primer mundo desde la óptica de Kant, como noúmeno, el cual permanece como la cosa en
sí, tal como lo expone (Jaramillo, 2001, p. 23) “aunque nuestro conocimiento es sólo de
fenómenos, sin embargo, Kant también postula –como objeto pensable, no cognoscible-
una realidad nouménica, la de la “cosa en sí” como “algo” completamente independiente
del sujeto”.
La autonomía del tercer mundo la ilustra Popper en el siguiente ejemplo “un libro sigue
siendo un libro –cierto tipo de producción- aunque no se lea nunca”, el contenido continúa
siendo objetivo, aunque nunca sean consultados. Lo que nos indica que después de la
producción del conocimiento, el conocimiento mismo adquiere vida propia, objetividad y
autonomía; no requiriendo más del hombre para su existencia y su objetividad, una vez que
esa separación del pensamiento subjetivo es lo que le da su carácter de conocimiento
objetivo.
Bajo este enfoque el concepto de objetividad no se relaciona de forma directa y
proporcional con el de verdad; una vez que el conocimiento objetivo puede ser verdadero
o falso; si se relaciona con el criterio utilitarista del conocimiento, una vez que el
conocimiento puede ser útil o inútil (en el momento), así se expresa en (Popper, 1982b, p.
114) “lo que hace de algo un libro es la posibilidad o potencialidad de ser comprendido, su
carácter disposicional de ser comprendido e interpretado o incomprendido y mal
interpretado. Ahora bien, esta potencialidad o disposición puede existir incluso sin ser
actualizada o realizada nunca”. De tales afirmaciones se desprende también, que el
conocimiento objetivo no pierde su condición de objetividad por el hecho que no sea
consultado, que no sea comprendido, que se haya incluso demostrado su falsedad o porque
sea reemplazado por una mejor construcción.
A pesar del “tercer mundo” ser una creación del hombre, la misma alcanza su propio
“campo de autonomía”, cada conocimiento además creará nuevos hechos in-intencionados
(espontáneos e insospechados), nuevos problemas inesperados y nuevas refutaciones. “hay
también un efecto importantísimo de retroalimentación entre nuestras creaciones y nosotros
mismos, entre el tercer mundo y el segundo, ya que los problemas nos impulsan a crear
nuevas cosas”
La interrelación entre el “segundo mundo” y el “tercer mundo” permite desarrollar el
método propuesto por Karl Popper para la evolución del conocimiento enmarcado en su
racionalismo crítico, así:
Surge el problema, se presenta una teoría tentativa como alternativa de solución al
problema, a través de la falsación se eliminan o detectan los errores, lo que da como
consecuencia el surgimiento de nuevos problemas; estos nuevos problemas se pueden
generar involuntariamente fruto de las relaciones entre el problema inicial y las teorías
tentativas propuestas, que arrojan situaciones no planeadas y hasta inesperadas.
La epistemología se convierte en la teoría de la evolución del conocimiento, la teoría del
progreso del conocimiento, del aumento del conocimiento. Una vez que su función es
estudiar el conocimiento objetivo, la resolución de problemas, la construcción crítica y la
contrastación crítica de teorías conjeturales que compiten permanentemente (revolución
científica permanente, en términos Kuhnianos).
La meta del científico es conseguir que las teorías propuestas sean altamente
contrastables “nuestra meta es conseguir teorías que sean no sólo interesantes
intelectualmente y altamente contrastables, sino también que, de hecho, hayan salido mejor
paradas que sus rivales de las contrastaciones rigurosas; que, por tanto, resuelven mejor
sus problemas y que den lugar a nuevos problemas inesperados y fecundos, si su carácter
conjetural se pusiese de manifiesto mediante su refutación”
Para Popper el “tercer mundo” es el mundo objetivo, pero este mundo crece y evoluciona
gracias fundamentalmente a la honestidad intelectual de los científicos, que “intentan
eliminar sus teorías falsas, intentan dejarlas morir en su rincón. El creyente –hombre o
animal- perece junto con sus creencias falsas”. Es asimilable y comprensible en el caso de
la ciencia su evolución a partir de conjeturas y refutaciones. Pero como aplicar dicho
método (hipotético-deductivo) a las obras de arte y la poesía, que Popper también incluye
entre los inquilinos del tercer mundo. Pero además surge un interrogante con respecto a la
idea de verdad que el autor identifica como “proximidad a la verdad” y al cual le da el
nombre de “verosimilitud”, a lo que se puede preguntar: ¿si la verdad no existe o el hombre
no la puede alcanzar y si la alcanza no podría advertir su existencia, por qué es posible
comprobar en una teoría un mayor contenido de verdad que otra teoría?, dice Popper que
es posible comprobar la falsedad de una teoría pero no su verdad, ¿cómo puede decirse
que una teoría es más verosímil que otras, es decir, que tiene mayor “proximidad a la
verdad” si la verdad no se conoce”
Se puede decir en términos popperianos que el grado de verosimilitud de una teoría se
determina por su capacidad de resistir exitosamente genuinos test falsadores, es decir, que
frente a los auténticos intentos de falsación, la teoría ha respondido favorablemente.
Frente a tal apreciación se puede responder en términos de Kuhn, donde la permanencia
de una teoría provisional no mide la rigurosidad de teoría, sino la capacidad de la
comunidad científica para falsear la teoría en cuestión o de proponer una teoría mejor
con mayor contenido empírico y/o teórico.
En el texto “Conocimiento objetivo” acápite “El problema de la comprensión”, Popper
fundamenta la teoría de los tres mundos en relación con la comprensión, “hermenéutica”,
formulada para las ciencias sociales, “partiré aquí del supuesto de que el problema central
de las humanidades es la comprensión de los objetos que pertenecen al tercer mundo... la
interpretación, en cuanto objeto del tercer mundo, será siempre una teoría, como por
ejemplo, una explicación histórica apoyada por una cadena de razonamientos y quizá por
elementos de juicio documentales”. Tal aseveración permite continuar sustentando la
unidad de método, la validación a través de la falsación y la defensa de la libertad de
pensamiento como criterio esencial en el progreso científico y artístico; pero ante todo
sostener que en las ciencias sociales también el hombre construye conocimiento objetivo
que se representa en el tercer mundo.
El acto de comprender es entendido por Popper como un acto subjetivo, pero expone que el
mismo sólo puede entenderse a través de las relaciones que se presenten en el tercer
mundo” que es un mundo objetivo. Para lo cual presenta las siguientes tres tesis:
1. “Todo acto subjetivo de comprensión está engarzado en gran medida con el tercer
mundo”
2. “Casi todas las consideraciones que pueden hacerse en torno a dicho acto consisten
en señalar sus relaciones con los objetos del tercer mundo”
3. “Dicho acto consta fundamentalmente de operaciones hechas con objetos del
tercer mundo: operamos con ellos casi como si fuesen objetos físicos”.
Objetividad y valoración: éste tema es abordado en detalle en el título primero “las
doctrinas anti-naturalistas del historicismo” del libro “La miseria del historicismo”, donde
Popper presenta los siguientes comentarios:
“... cada observación está basada en un intercambio de energía entre el observador y lo
observado, esto lleva a una incertidumbre, normalmente insignificante, en las predicciones
físicas, que se suele describir bajo el nombre de “principio de la indeterminación”. Es
posible mantener que esta incertidumbre es debida a una influencia mutua entre el
objeto observado y el sujeto observante, ya que ambos pertenecen al mismo mundo físico
de acción y de interacción”. Tal afirmación genera la posibilidad de concebir en Popper
una línea de subjetividad en la relación sujeto-objeto, mucho más acentuada en las ciencias
sociales, “nos enfrentamos en el mundo de las ciencias sociales con una plena y complicada
interacción o influencia mutua entre sujeto y objeto”.
La explicación, predicción y experimentación en las ciencias sociales tiene unas
condiciones muy singulares, por la influencia que el hombre puede ejercer sobre el hecho
u objeto “puede, en un caso extremo, incluso causar el acontecimiento que predice: el
acontecimiento podría no haberse producido en absoluto de no haber sido predicho. En el
otro extremo, la predicción de un suceso inminente puede llevar a ser evitado e
impedido...”. Tal afirmación permite analizar la objetividad de las ciencias sociales y
aún ubicarla en un puesto no garantizado de imparcialidad, frente a tal situación, Popper de
forma categórica afirma “y esto no obsta para que en ambos casos observe el principio que
parece garantizar la objetividad científica: es decir la verdad y nada más qué la verdad”. No
se puede olvidar que tal frase puede ser contradictoria desde varios puntos de vista; primero
la verdad no se puede conocer y es posible que no exista en términos absolutos, segundo, el
conocimiento es objetivo independiente de la verdad que puede tener la misma y tercero la
objetividad es una característica (la principal de los productos del tercer mundo) y su
existencia es independiente de la de los hombres, como no parece ocurrir en las
predicciones e intervención de los sujetos en las ciencias sociales.
El principio de objetividad que subyace en la afirmación anterior, se asocia con el
concepto de verdad, que es un concepto problemático y que Popper lo desarrolla y lo
aborda utilizando el término verosimilitud; tal acepción de concepto de objetividad,
ligado al concepto de verdad presenta dos problemas: el primero, que puede interpretarse
como una contradicción con el concepto de objetividad entendido como “honestidad
intelectual”, y a la actitud crítica del científico frente a su propia teoría y las de los demás y
el segundo problema es que el concepto de verdad es un concepto problemático en obra de
Popper, teniendo tal concepto diferentes acepciones, debiendo mucha de la claridad del
mismo el autor a la obra de Tarski (a quien dedica su libro “Conocimiento objetivo”.
El concepto de verdad desarrollado por Tarski lo aplicó Popper a su formulación teórica,
en tal sentido se presentara un breve comentario de tal criterio de verdad, expuesto en el
texto “la concepción semántica de la verdad y los fundamentos de la semántica” (1972);
donde su principal problema es lograr una definición satisfactoria de la verdad, que sea
materialmente adecuada y formalmente correcta y se fija además como objetivo, (Tarski,
1972, p. 10) “especificar las palabras o conceptos que deseamos usar al definir la noción de
verdad y también debemos dar las reglas formales a que debiera someterse la definición”
En el trabajo desarrolla criterios tales como:
1) Una definición satisfactoria de la verdad. Enunciado como el problema principal.
2) “La extensión del término verdadero”: orientando tal extensión a las oraciones, sin
excluir secundariamente a otra clase de objetos.
3) “El significado del término verdadero”: se acerca a la concepción aristotélica clásica
de la verdad “decir de lo que es que no es, o de lo que no es que es, es falso, mientras que
decir de lo que es que es, o de lo que no es que no es, es verdadero”.
4) “Un criterio de adecuación material de la definición”: a lo cual expone (Tarski,
1972, p. 16) “deseamos usar el término verdadero de manera tal que pueda enunciarse
todas las equivalencias de la forma (T), y llamaremos adecuada a una definición de la
verdad si de ella se siguen todas estas equivalencias”; (T) dada por X es verdadera si, y sólo
si, p); donde X es el nombre de la oración y p es la oración.
5) La verdad como concepto semántico: la semántica se ocupa de relaciones entre las
expresiones lingüísticas y los objetos; (Tarski, 1972, p. 18) “la manera más simple y natural
de obtener una definición exacta de verdad es la que acarrea el uso de otras nociones
semánticas, Ej. Satisfacción”.
6) “Lenguajes con una estructura especificada”: se hace necesario especificar la
estructura del lenguaje formal y el vocabulario del lenguaje en que se han de dar las
definiciones.
Con las orientaciones anteriores y los criterios de incoherencia de los lenguajes
semánticos” y “lenguaje, objeto y metalenguaje” logra formular una definición de verdad
(Tarski, 1972, pp. 33-35) “llegamos a una definición de la verdad y de la falsedad diciendo
simplemente que una oración es verdadera si es satisfecha por todos los objetos, y falsa en
caso contrario... la concepción semántica de la verdad no nos da por así decir, ninguna
posibilidad de elección entre diversas definiciones no equivalentes de esta noción”. La
definición del concepto de verdad permite extenderse para tratar otras “nociones”,
importantes tales como: satisfacción, designación y descripción.
Es claro al advertir que su concepción de la verdad no es la correcta, ni la única posible;
una vez que es una noción que habrá que seguir trabajando, llegado a expresar y proponer
que (Tarski, 1972, p. 42) “no nos enfrentamos con un concepto sino con diversos conceptos
diferentes denotados por una palabra... debiéramos convenir en usar diferentes términos
para designar los diferentes conceptos”.
Popper aborda su concepción de la verdad desde Tarski, al igual que en él se encuentra un
fuerte aire popperiano en los criterios de aceptación de una teoría empírica. (Tarski, 1972,
p. 65) “nos preguntamos si es razonable el siguiente postulado: -“una teoría aceptable no
puede contener (o implicar) enunciado falso alguno”-. La respuesta a esta última
pregunta es claramente negativa. Pues, ante todo, estamos prácticamente seguros –sobre
la base de nuestra experiencia histórica- que toda teoría empírica aceptada hoy sería
tarde o temprano rechazada o reemplazada por otra teoría”, expresa de igual forma “Tan
pronto como logramos mostrar que una teoría empírica contiene (o implica) frases falsas,
ya no puede considerarse aceptable”
En el acápite Teoría de la verdad objetiva: la correspondencia con los hechos”, (Popper,
1994, pp. 272-279); se resalta el gran aporte de Tarski,la gran realización de Tarski y la
verdadera importancia de su teoría para la filosofía de las ciencias empíricas residen, creo,
en el hecho de que restableció una teoría de la correspondencia de la verdad absoluta u
objetiva, que se había vuelto sospechosa. Reivindicó el libre uso de la idea intuitiva de la
verdad como correspondencia con los hechos. Gracias a la obra de Tarski, la idea de
verdad objetiva o absoluta, esto es, de la verdad como correspondencia con los hechos;
parece ser aceptada con confianza en la actualidad por todos los que la comprenden.”
Le permite además a Popper hacer una distinción entre la ciencia pura y la ciencia
aplicada “si deseamos dilucidar la diferencia entre ciencia pura y ciencia aplicada, entre la
búsqueda de conocimientos y la búsqueda de poder o de instrumentos poderosos. Entonces
no podemos prescindir de ella -noción de verdad-. Pues la diferencia es que, en la
búsqueda de conocimiento, tratamos de hallar teorías verdaderas o al menos, teorías que
estén más cerca de la verdad que otras, que correspondan mejor a los hechos; mientras que
en la búsqueda de teorías que sean meramente instrumentos poderosos para ciertos
propósitos, en muchos casos nos sirven muy bien teorías de las que sabemos que son
falsas”
Verdad y objetividad: para abordar el concepto de verdad en Popper, se puede lograr desde
diferentes posiciones del autor, para lo cual abordaremos únicamente dos puntos: el
concepto de las fuentes del conocimiento y el concepto de verosimilitud. De las fuentes del
conocimiento, se expondrán las principales tesis extractadas del artículo “Fuentes del
conocimiento y de la ignorancia” a saber:
1. No hay fuentes del conocimiento. Debe darse bienvenida a toda sugerencia, pero
todas deben ser sometidas a un examen crítico.
2. La pregunta epistemológica correcta no se refiere a la fuente sino más bien si la
afirmación hecha es verdadera. Es decir si concuerda con los hechos.
3. Un procedimiento típico es examinar si nuestras teorías son compatibles con
nuestras observaciones.
4. Tanto cualitativamente como cuantitativamente la fuente de nuestro conocimiento
que es, con mucho la más importante –aparte de nuestro conocimiento innato- es la
tradición.
5. El punto anterior no quiere decir que se defienda la actitud tradicionalista, pues
toda parte de nuestro conocimiento tradicional y aun el innato, puede y debe someterse a la
crítica.
6. El conocimiento no puede partir de la nada, ni tampoco de la observación, el
avance del conocimiento consiste en la modificación del pensamiento anterior. Aunque
por casualidad tenga otra razón.
7. Las epistemologías pesimistas y optimistas están igualmente equivocadas. Denota
que están equivocadas las posiciones de quienes niegan toda posibilidad del conocimiento
por no poder justificar el mismo, como quienes creen en la posibilidad de alcanzar
conocimiento verdadero y absoluto; los optimistas epistemológicos se dividen en dos
corrientes los racionalistas y los empiristas; los racionalistas consideran que lo único
objetivo en el conocimiento son las ideas, que la verdad está en la razón (Descartes); los
empiristas por el contrario creen que la verdad está en las impresiones que se dan a través
de los sentidos, donde la verdad se alcanza por medio de una lectura correcta del libro de la
naturaleza (Bacon).
8. Ni la razón, ni la observación son autoridades. La intuición intelectual y la
imaginación son muy importantes, pero no son confiables, pueden mostrarnos las cosas
muy claras y distintas pero conducirnos a error. La mayoría de las teorías son falsas, por
no decir que todas.
9. Aunque la claridad es valiosa en si misma, no sucede lo mismo con la exactitud y
la precisión: puede no valer la pena tratar de ser más preciso de lo que nuestro problema
requiere. La precisión lingüística es un fantasma; por lo que deben evitarse a cualquier
precio los problemas verbales.
10. Toda solución de un problema plantea nuevos problemas sin resolver, y ello es
tanto más así cuanto más profundo era el problema original y más audaz su solución.
En la sociedad el papel que juega el hombre de ciencia es más influyente en su objeto de
estudio, que la influencia que se puede ejercer en las ciencias naturales, así se expone en
(Popper, 1981, p. 30) “por tanto, no debemos sorprendernos al ver que en las ciencias
sociales no haya casi nada parecido a la objetividad y al ideal de búsqueda de la verdad
que vemos en física. Es de esperar que nos encontremos en las ciencias sociales con
tantas opiniones como se puedan encontrar en la vida social, tantos puntos de vista como
hay intereses”. Aunque Popper acepte este argumento historicista, no comparte que el
mismo impida la objetividad de las ciencias sociales, una vez que el análisis de los
elementos no objetivos pertenece al “historicismo” o a la “sociología de la ciencia”, pero
el estudio de la lógica de la ciencia conserva su posición crítica y por tanto se centra en el
conocimiento objetivo.
El segundo elemento en mención además de las fuentes del conocimiento, es el concepto de
verosimilitud, como aproximación al concepto de verdad, representa el grado de cercanía
de una teoría en comparación con otra a la verdad, lo que se determina, por medio del
análisis de su “contenido de verdad” y su “contenido de falsedad”. Pero el concepto de
verosimilitud ha generado gran polémica como lo muestra (Moulines, 1997, p. 426-427)
“como ha reconocido el propio Popper, su definición de verosimilitudes es defectuosa, pues
produce inconsistencias... el principal problema es que dicho concepto,
independientemente de la medida específica que se dé, no resuelve el problema para el
que el realista recurre a él... debemos elegir las hipótesis mejor corroboradas, pero tiene
nada garantiza que corroboración y verosimilitud vayan de la mano. Es perfectamente
posible que hipótesis cada vez más corroboradas sea cada vez menos verosímiles. La
verdad sigue estando ausente de la investigación científica. Que la ciencia avanza hacia
la verdad es un supuesto injustificado y, por tanto gratuito. El realismo de Popper es
puramente testimonial...”
El profesor García, desarrolla “La paradoja de la verdad variable”, para criticar
fuertemente el concepto de verdad y de verosimilitud expuesto por Popper, (García, 2001,
p. 71-74) “permítanme iniciar este apartado recurriendo a un símil gráfico. El propósito
de la ciencia consiste en aproximarse, tanto como sea posible a la verdad. Popper, y con él
muchos otros autores, han expresado su acuerdo al respecto, pero al tiempo nos han
advertido que la línea de llegada no se encuentra dibujada de manera definitiva. Como en
un universo en expansión, va modificándose de manera permanente de modo que a lo
único que realmente alcanzas las teorías es la verosimilitud. Es como la carrera de
Aquiles y la Tortuga: el veloz corredor no consigue alcanzar a su lento adversario a pesar
de sus crecientes esfuerzos; si bien con cada momento que transcurre puede acercarse más.
Se parece a la zanahoria que, colgada unos centímetros adelante del hocico de un jumento
recalcitrante, le sirve como acicate para no desfallecer en su camino. En una
representación esquemática que Popper incluyó en su libro Conocimiento objetivo
aparece una diana en cuyo centro debe clavarse los dardos disparados por las teorías. La
idea, escribe el autor, “es acertar tanto como sea posible en la región de la verdad”, pero
olvidó decirnos que esos enunciados que ocupan el espacio demarcado para la verdad, no
permanece allí por siempre. Como resultado de un fenómeno harto difícil de explicar, la
ubicación de estos enunciados en la región de la verdad es temporal. Conforme se
transforman las teorías científicas y surgen nuevos hallazgos, algunos enunciados
abandonan este campo y son reemplazados por otros, que pueden ser esencialmente
nuevos o haber sido reputados como falsos en el pasado“.
“El asunto se complica si tenemos en cuenta que Popper ha hecho de la verdad un asunto
intemporal. En sus obras más recientes ha escrito que los enunciados son de una vez y para
siempre verdaderos o falsos. Tal sugerencia es correcta, nuestra comprensión del mundo
se vería afectada cada vez que seamos incapaces de descubrir con exactitud el valor de
verdad de los enunciados... el descubrimiento de la verdad se torna en una meta que no
puede alcanzarse jamás de manera efectiva... como no hay verdad definida es posible
prolongar el juego para siempre, pues cuando pensemos haber acertado descubrimos que
la meta se ha redefinido y que es indispensable revisar y modificar nuestras jugadas, si
queremos seguir participando en él.”
Se culmina esta crítica con una cita de Popper10, “existen verdades inciertas –incluso
enunciados verdaderos que consideramos falsos- pero no existen certezas inciertas. Como
nunca podemos conocer nada con seguridad, simplemente no vale la pena buscar la certeza;
pero vale la pena buscar la verdad; y esto lo hacemos principalmente buscando
equivocaciones a fin de poder corregirlas. Por ello la ciencia, el conocimiento científico, es
siempre hipotético: es conocimiento por conjetura. Y el método de la ciencia es el método
crítico: el método de búsqueda y eliminación de errores al servicio de la verdad”.
También descarta Popper la necesidad del conocimiento histórico como fundamental para
la comprensión de la estructura lógica de las teorías, “no necesitamos saber, además, cuál
de los planetas es el más viejo, o cuál entró en el sistema desde fuera: la historia de la
estructura, aunque sea interesante, en nada contribuye a nuestra comprensión de su
comportamiento y de su desarrollo futuro”
Con respecto a la sociología o sicología del conocimiento, Popper presenta una
consideración especial para las ciencias sociales y el papel que juega la historia en la
comprensión de las mismas, lo que sería parte de su análisis objetivo, “es obvio que las
estructuras físicas difieren grandemente en este sentido de cualquier estructura social;
estas no pueden ser entendidas, ni su futuro predicho, sin un cuidadoso estudio de su
historia, aunque tuviésemos un conocimiento completo de su “constelación” en este
momento”
10 Popper, K. R. En busca de un mundo mejor. Barcelona: Paidos, 1995. p. 12.
Las diferencias en el estudio de la física y las ciencias sociales, se encuentra también en la
posibilidad de aislar el objeto de estudio, para extraer del mismo las conclusiones “los
experimentos sociológicos a gran escala nunca son experimentos en el sentido físico. No
están hechos para hacer progresar el conocimiento como tal, sino para conseguir el éxito
político. No son llevados a cabo en un laboratorio aislado del mundo exterior; por el
contrario, el mero hecho de que sean llevados a cabo, cambia las condiciones de la
sociedad. Nunca pueden ser repetidos precisamente bajo las mismas condiciones, ya que
estas condiciones fueron cambiadas por su primera ejecución”, “... la situación puede
haber cambiado mucho antes de que nadie haya notado el cambio”.
La discusión que sostiene Popper con los historicistas, implica no solo una refutación a tal
concepción, sino también un reconocimiento de muchas de las tesis por ellos defendidas,
pero que encierran una concepción de objetividad particular; para delimitar la acepción
del término, se transcribe la concepción del autor sobre el historicismo, (Popper, 1981, p.
17) “entiendo por historicismo un punto de vista sobre las ciencias sociales que supone que
la predicción histórica es el fin principal de éstas, y que supone que este fin es alcanzable
por medio del descubrimiento de los ritmos o los modelos, de las leyes o las tendencias que
yacen bajo la evolución de la historia”.
La disertación se agudiza con respecto a la unidad de método o a la diferencia de método
que debe utilizar las ciencias naturales y las sociales; para argumentar la unidad de método
Popper expone “la sociología, como la física, es una rama del conocimiento que intenta
ser, al mismo tiempo empírica y teórica...” al definir qué se entiende por empírico y por
empírico, se determina que la objetividad en ambas ciencias es alcanzada a través de la
utilización del mismo método”
“Al decir que es una disciplina teórica, entendemos que la sociología tiene que explicar y
predecir acontecimientos, con la ayuda de teorías o leyes universales (que intentan
descubrir); al describir la sociología como ciencia empírica, queremos decir que ha de
estar corroborada por la experiencia, que los acontecimientos que explica y predice son
hechos observables y que la observación es la base que acepta o rechaza cualquier teoría
propuesta”.
En la anterior afirmación de Popper, subyacen los siguientes elementos problémicos; el
sociólogo (o el físico) no intentan descubrir leyes, bajo el lenguaje popperiano ellos
intentarían imponer leyes a la naturaleza (lo argumenta Popper desde la concepción de
Kant), (Popper, 1994, p. 237) “para decirlo en palabras de Kant “Nuestro intelecto no
extrae sus leyes de la naturaleza... sino que las impone a la naturaleza” ... preferiría,
expresarla en la siguiente forma modificada –nuestro intelecto no extrae sus leyes de la
naturaleza, sino que trata –con diversos grados de éxito- de imponer a la naturaleza leyes
que inventa libremente”, una vez que no es objetivo el intento de descubrir leyes, con la
ayuda del método inductivo. Otro elemento problémico es la observación sugerida
Popper, la cual debe entenderse necesaria en el proceso de validación de la teoría y no en
su construcción; es decir, la teoría se formula a partir de la utilización de un método
deductivo y la observación permite falsear cualquier teoría científica, en tal sentido no es
cualquier tipo de observación la que propone el autor, es una observación que se
centra en los hechos que evidencien el no cumplimiento de lo prescrito por la teoría; la
otra observación que busque confirmaciones de la teoría no es una herramienta objetiva,
pues esta búsqueda de elementos confirmatorios no permite la evolución del conocimiento
científico, una vez que la verdadera validación de la teoría se logra con intentos reales de
falsación.
Argumenta Popper la unidad de método en la siguiente afirmación “cuando hablamos de
éxito, en física, pensamos en el éxito de sus predicciones; y el éxito de sus predicciones
puede decirse que es lo mismo que la corroboración empírica de las leyes de la física.
Cuando contrastamos el relativo éxito de la sociología con el éxito de la física, estamos
suponiendo que el éxito de la sociología consistiría, de la misma forma y básicamente, en
la corroboración de las predicciones. De aquí se sigue que ciertos métodos –predicciones
con la ayuda de leyes y el poner a prueba las leyes por medio de la observación- tienen que
ser a su vez comunes a la física y a la sociología”.
La corroboración empírica de la teoría ha de entenderse más que por el cumplimiento de
las formuladas, porque no se den los hechos que la teoría prohíbe. Pero la formulación de
una unidad de método no implica el desconocimiento de diferencias entre las ciencias
sociales y las ciencias naturales; pero tales disimilitudes no impiden que la objetividad del
estudio de las mismas se desarrolle en unos esquemas generales de intentos de imponer
leyes que determinen regularidades en los universales, más que centrados en análisis de
comportamiento de los singulares.
La objetividad es entendida en Popper no sólo como un factor de tipo individual, sino como
un factor de carácter colectivo y social; el autor lo expresa en (Popper, 1981, p. 170-171)
“es interesante que lo que normalmente se llama objetividad científica se basa, hasta cierto
punto, en instituciones sociales. La ingenua opinión de que la objetividad científica se
basa en la actitud mental o psicológica del hombre de ciencia individual, en su educación,
cuidado y desinterés científico, genera como reacción la opinión escéptica de que los
hombres de ciencia no pueden nunca ser objetivos. Según esta opinión, su falta de
objetividad será seguramente desdeñable en las ciencias naturales, en las que las pasiones
no se excitan, pero en las ciencias sociales, en las que quedan implicados prejuicios
sociales, preferencias de clase e intereses personales, puede ser fatal. Esta doctrina,
desarrollada con todo detalle por la llamada “Sociología del conocimiento”, olvida
enteramente el carácter social o institucional del conocimiento científico, porque se basa
en la ingenua opinión de que la objetividad depende de la psicología del hombre de
ciencia individual. Olvida el hecho de que ni la sequedad ni la abstracción de una materia
de estudio de las ciencias naturales impide que la parcialidad y el interés propio influyan
en las creencias del hombre de ciencia, y que si tuviésemos que depender de su desinterés,
incluso la ciencia natural sería totalmente in-hacedera. Lo que la sociología del
conocimiento olvida es precisamente la sociología del conocimiento, el carácter social o
público de la ciencia. Olvida el hecho de que es el carácter público de la ciencia y de sus
instituciones el que impone una disciplina mental sobre el hombre de ciencia individual y
el que salvaguarda la objetividad de la ciencia y su tradición de discutir críticamente las
nuevas ideas.
... como la investigación científica de problemas sociales tiene necesariamente que
influir en la vida social, es imposible que el sociólogo que advierta esta influencia
mantenga la debida actitud científica de objetividad desinteresada. Pero no hay nada
privativo de la ciencia social en esta situación. Un físico o un ingeniero físico están en la
misma situación. Sin ser un sociólogo, puede darse cuenta de que el invento de un nuevo
avión puede tener una influencia tremenda sobre la sociedad”.
En la afirmación anterior Popper hace referencia al término de objetividad sin determinar
efectivamente lo que entiende por el mismo, aunque reconoce que no es una actitud
desinteresada del científico frente al conocimiento científico, deja la sensación de que la
misma es una actitud particular del hombre de ciencia, entendido no en el sentido
individual, sino en su condición cultural, de miembro de una sociedad. Pero esta
concepción dista mucho de la definición que da de “objetividad” desde la teoría de los tres
mundos, donde lo objetivo es una construcción teórica o artística que se ha independizado
del hombre después de ser creado, cobrando por sí misma, autonomía e independencia.
Popper coincide con Hayek en la defensa dela libertad como fundamento del hombre, la
libertad como necesaria en el progreso del hombre, así lo expone Hayek en sus obras
“Camino de servidumbre” y “fundamentos de la libertad”, donde la coacción solo puede
ser permitida, cuando se ejerce por parte del estado para evitar o reparar la coacción que
individuos ejercen sobre otros individuos; se expone que cualquier intento de generalizar
principios, valores y fines sociales, lo único que logra es la tiranía del deber ser construido
por un grupo de personas y que negaría la opción que otros hombres asumieran su propio
camino, asumiendo también sus respetivas consecuencias, una vez que liberad no pueden
existir sin responsabilidad. Si asociamos el término libertad con el de objetividad,
entendiendo la objetividad desde actitud y no desde tercer mundo, se diría que la
objetividad requiere el máximo de libertad del hombre de ciencia para investigar, de lo
contrario el investigador es un constructor de teorías de “falso conocimiento” o “ad hoc”
con el propósito de justificar las acciones presentes o futuras de quien cancela la
investigación.
Popper en similar sentido al de Hayek, expone que la ciencia no debe intentar controlar el
factor humano, una vez que si busca manipular la naturaleza humana, se sustenta tal intento
en un “capricho” de un grupo o un individuo, actitud contraria a la ciencia misma. “Sin
duda, la biología y la sicología pueden resolver o podrán pronto resolver,el problema de
transformar al hombre”. Sin embargo, aquellos intenten hacer esto destruirán
inevitablemente la objetividad de la ciencia y de esta forma a la ciencia misma, ya que
ambas están basadas en la libre competencia del pensamiento; es decir en la libertad; (en
este sentido y aplicado a la ciencia social, escribió el libro “La sociedad abierta y sus
enemigos). Si se quiere que continúe el crecimiento de la razón y que sobreviva la
racionalidad humana, nunca se habrá de intervenir en la diversidad de los individuos y de
sus opiniones, fines y propósitos (excepto en casos extremos, cuando la libertad política
esta en peligro); incluso la llamada, tan satisfactoria emocionalmente, a una común tarea,
por excelente que sea, es una llamada a abandonar toda rivalidad de opiniones morales y la
mutua crítica y discusión causadas por esas opiniones. Es una llamada a abandonar el
pensamiento racional”.
La anterior consideración popperiana expone la relación directa que existe entre la libertad
y la objetividad, entre la objetividad y el progreso del conocimiento, en tal sentido, la
racionalidad crítica exige la defensa de condiciones de libertad como criterio
fundamental para el desarrollo del conocimiento científico objetivo. “El evolucionista que
pide control científico de la naturaleza no advierte lo suicida que es esta petición. El resorte
y motor de la evolución y el progreso es la variedad del material que puede llegar a ser
objeto de selección. En cuanto concierne a la evolución humana, lo es libertad de ser
singular y distinto del vecino”, “de estar en desacuerdo con la mayoría y seguir el propio
camino”. El control holistico, que llevaría no a la igualación de los derechos humanos,
sino a la de las mentes humanas, significaría el final del progreso”
El trabajo de Popper al enmarcarse dentro de la línea de la lógica de la investigación, traza
límites con la historia de la ciencia y con los análisis que pretenden entregar a la historia y a
la sociología un papel más importante, que el de anecdotario de ensayos y errores;
situación que le permite al profesor Antonio Beltrán en la introducción al texto de Kuhn
“¿Qué son las revoluciones científicas?”, hacer el siguiente comentario (Kuhn, 1995, p. 13)
“pronto vendría Popper a crítica las tesis centrales del empirismo lógico, defendiendo el
falsacionismo contra el verificacionismo, el método hipotético-deductivo contra la
inducción y proponiendo como problema básico el del crecimiento de la ciencia. Pero eso
no acercaba en lo más mínimo la filosofía de la ciencia a la historia de la ciencia. Por el
contrario Popper pone más énfasis aún en que ambas cosas no sólo son distintas sino que
la historia está subordinada a la filosofía de la ciencia. Formulara así lo que llama
“principio de transferencia”. Esta es una de las joyas popperianas que luce así -“todo lo que
es verdad en el dominio de la lógica, lo es también en el método científico y en la historia
de la ciencia”-“
Lakatos expone que la historia debe nutrirse de la filosofía de la ciencia y viceversa, para
ello toma la frase de Kant “la filosofía de la ciencia sin historia de la ciencia es vacía; la
historia de la ciencia sin filosofía de la ciencia es ciega”. Sus tesis las presenta de la
siguiente forma (Lakatos, 1983, p. 134) se defenderá que: a) la filosofía de la ciencia
suministra metodologías normativas con las que el historiador reconstruye la historia
interna”, ofreciendo de este modo una explicación racional del crecimiento del
conocimiento objetivo; b) dos metodologías rivales pueden ser evaluadas con ayuda de la
historia (interpretada normativamente); c) cualquier reconstrucción racional de la historia
debe ser complementada mediante una historia externa (socio-sicológica)”. Tal aseveración
de Lakatos permite encontrar una diferencia con respecto a la objetividad en el estudio de la
ciencia; mientras para Popper la objetividad la impone el estudio lógico de la investigación,
desde el análisis de las estructuras de las teorías y su validación; para Lakatos el estudio del
conocimiento objetivo exige un análisis desde la filosofía de la ciencia y desde la historia
de la ciencia.
Bajo la anterior concepción, Popper considera objetivo los lineamientos desarrollados bajo
los criterios lógicos, que supeditan las demás consideraciones sobre la ciencia que se hacen
desde estudios diferentes a los de la lógica de la investigación científica; a lo que el
profesor Beltrán contrapone la afirmación de Koyré “la historia del pensamiento
científico no es enteramente lógica. Por eso, para comprender su evolución hay que tener
en cuenta factores extra-lógicos”11
La dicotomía puede superarse delimitando las disciplinas y reconociendo en ellas de
forma individual su autonomía, su independencia y objetividad; formulando que tienen
igual objeto material de estudio “la ciencia”, pero cada una tiene un objeto formal de
estudio muy particular (filosofía de la ciencia, historia de la ciencia, sociología de la
ciencia, sicología de la ciencia); lo que permite además potenciar el enriquecimiento
teórico-práctico desde el diálogo igualitario y no pretendidamente jerárquico entre las
mismas; de donde se puede concluir que no existe un mayor grado de objetividad en una
de estas disciplinas de forma per se y a priori, sino que cada una tiene su campo de acción
específico y la objetividad se determina a partir del estudio crítico de las mismas.
El trabajo conjunto entre filosofía de la ciencia e historia de la ciencia no disminuye la
objetividad a ninguna de las dos disciplinas, por el contrario las puede fortalecer, como se
expone en (Kuhn, 1995, p. 19) “la historia de la ciencia puede contribuir a salvar la brecha
que hay entre los filósofos de la ciencia y la propia ciencia, y puede ser para ellos una
fuente de problemas y datos”.
El profesor Beltrán expone que las consecuencias de la discusión en la que participa o
inicia Popper frente a la distinción entre la “lógica de la justificación” y la “lógica del
descubrimiento” o “contexto del descubrimiento” ha llevado a Popper a defender
argumentos que lo ubicarían en una actitud no crítica, contraría al modelo pro el expuesto,
en los comentarios siguientes del profesor Beltrán se evidencia tal crítica donde analiza la
reacción de Popper frente a la propuesta kuhniana, que pone en tela de juicio la objetividad
popperiana (Kuhn, 1995, p. 33-37) “la reacción de Popper no fue una muestra de su
racionalismo crítico que había postulado, o quizá si lo fue. El hecho es que haciendo
extensibles las consecuencias que la inconmensurabilidad tenía en su lógica a las
11 La obra de Kuhn, La estructura de las revoluciones científicas, es profusa en este tipo de
ejemplos y análisis, donde se argumenta que la ciencia se desarrolla a partir de valores, gustos,
preferencias y hasta mitos; en tal sentido hay que analizar la comunidad científica que comparte un
paradigma, o que fruto de un elevado número de anomalías acepta la crisis del paradigma,
presentándose así una crisis de modelo y generando una revolución científica que puede terminar
con el cambio de paradigma, casi como si fuera un cambio místico.
dimensiones históricas y sicológicas, la rechazaba como un “dogma peligroso” e insistió
desde entonces, sin más, en la afirmación de la racionalidad y el progreso según sus
criterios. Al aceptar la existencia de la “ciencia normal” era para decir que el científico
normal” tal como Kuhn lo describe, es una persona que habría que compadecer. Parece que
si el análisis lógico de los productos científicos o la metodología popperiana consiste en
esforzarse por elaborar unas reglas metodológicas que nadie usa, para una ciencia que
nadie hace, podemos preguntarnos qué sentido tiene todo esto.” Cita Beltrán las posturas
de Sneed, Stegmüeller y Moulines entre otros, quienes encontraron sumamente importante
la obra de Kuhn y sobre Popper afirman “la versión de Popper o sus antecesores es,
efectivamente insostenible porque con su “imitación dela manera de proceder
matemático” utiliza un concepto de teoría inadecuado”
Feyerabend ha sido uno de los grandes críticos de Popper, al respecto se presentaran unas
de las críticas más significativas que él presentó al racionalismo crítico en el texto
“Diálogos sobre el método”, donde con respecto a Popper dice que “no es un filósofo, es
un maestro de escuela” sobre la crítica de Popper a Freud y la admiración que siente por
Einstein, expone el siguiente comentario: “no ha existido nunca el monstruo del
“psicoanálisis” tal como es descrito por Popper. Cuando Freud salió a la luz pública
estaba solo. Tenía ciertas ideas que fue desarrollando, contrastando y modificando. La
teoría de Freud y Breuer constituye la primera etapa de este desarrollo. Según esta teoría,
la histeria se debe a eventos traumatizantes y puede curarse ayudando al paciente a
recordar y revocar dichos eventos. La teoría no sobrevivió. Se descubrió que no siempre
es suficiente el recuerdo del evento y se descubrió además que las supuestas curaciones
sólo sustituyen unos síntomas por otros. En consecuencia, Freud volvió a modificar su
teoría. Luego, sus discípulos y colaboradores empezaron a criticarle. Se consiguió así la
sicología individual y la sicología de Jung. La teoría de la relatividad nunca condujo a
semejante proliferación de puntos de vista ni a semejante plétora de críticas. Muy al
contrario, cuando la teoría especial de la relatividad tropezó con su primera dificultad,
Einstein no se impresionó por ello. Subrayó que la teoría era simple, que tenía sentido
para él, y que no estaba dispuesto a abandonarla. Posteriormente ridiculizó a quienes se
impresionaban por la “verificación producida por pequeños efectos” como solía llamar, de
forma un tanto irónica, a los procedimientos de contrastación. Así que ya ve usted, la
explicación que aduce Popper de la situación histórica no profundiza mucho y es incorrecta
incluso en la superficie...”, “... lo que usted llama la “Teoría de Popper” constituye una
contribución a la teoría de la confirmación y no tiene nada que ver con la ciencia”.
Continúa diciendo de Popper que “los enunciados contrastantes son enunciados que supone
han de obtenerse por medio de experimentos o de la observación. Después de todo, Popper
es un empirista e insiste hasta la saciedad en ello... pues su Lógica de la investigación
científica, nos encontramos con enunciados generales y enunciados singulares. Pero ahora
no nos interesa esta deficiencia. Se trata de una deficiencia susceptible de enmienda. Vamos
a suponer en consecuencia, que el modelo de Popper constituye una re-construcción
correcta de una parte de la ciencia; ello deja intacta la cuestión de si dicho modelo
funciona en este mundo... el problema es el siguiente. Si usted hace una generalización y
no encuentra evidencia alguna que la amenace, entonces puede usarla en alguna tarea
constructiva. Puede contrastarla, en el decurso de la contrastación encontrará hechos
nuevos y así aumentará gradualmente tanto su conocimiento factual como su comprensión
del mundo. Si después de 50 años se ve forzado a abandonar su teoría debido a la
evidencia en contra, no se habrá producido ningún perjuicio, pues la teoría, aunque falsa,
le ha ayudado a hacer avanzar la ciencia... en nuestro mundo, las reglas de Popper son
instrumentos inadecuados para seleccionar teorías de modo racional”.
Con respecto a al objeto de la ciencia Popper desarrolla un capitulo (Popper, 1994, p. 181-
192), de donde se sustentan las siguientes afirmaciones:
1. Los científicos tienen diferentes metas (pero por ello la ciencia no pierde
objetividad), la ciencia carece de metas.
2. La ciencia consiste en dar explicaciones satisfactorias de todo aquello que nos
parece precisar una explicación.
3. Se deben rechazar como insatisfactorias las explicaciones de tipo circular, por lo
que se pide una explicans (explanans) que sea contrastable independientemente.
4. Con respecto a las regularidades dice “las leyes de la naturaleza las pensamos, más
bien, como descripciones (conjeturales) de las propiedades estructurales de la naturaleza
o de nuestro propio mundo-
5. Concluye sobre el objeto de la ciencia “la razón es que, una vez que se ha dicho
que el objeto de la ciencia es explicar y que la explicación más satisfactoria será aquella
contrastable y contrastada de hecho de un modo más rigurosa, sabemos todo lo que
necesitamos saber como metodólogos.
En Popper se pueden estudiar tres aspectos fundamentales: el principio de demarcación, el
rechazo a la inducción-modelo alternativo de la deducción y el falsacionismo; los tres
elementos están relacionados con la objetividad de forma directa, a continuación se
presenta cada uno de estos tópicos y su interacción con la objetividad.
1. El problema de la inducción
La vida cotidiana ha llevado al hombre a que por “hábito o costumbre” se anticipe a
hechos, o intente interpretar sucesos pasados a partir de las enseñanzas de las experiencias
pasadas, en múltiples ocasiones las predicciones resultan acertadas, pero ello no da
certeza a la validez universal del método; el profesor (García, 2001, p. 13) expone sobre
éste aspecto “creemos en estas leyes porque han actuado durante miles de millones de
años hasta el presente (o así nos parece), pero, como lo insinúa Bertrand Russell un
número cualquiera de casos en que se haya cumplido una ley en el pasado “no proporciona
evidencia de que se realizará en el futuro”, la asociación de eventos pasados-futuro nos
persuade de que en el porvenir ocurrirán las cosas tal como ocurrieron antes, o cuando
menos de manera muy parecida”
La inducción conforme a lo expuesto por Popper tampoco es un punto que permita la
distinción entre ciencia y no-ciencia, una vez que la verificación por inducción es una
verificación limitada a los hechos observados y no puede pretenderse la universalización de
las regularidades observadas con sentido universalista; en tal sentido la inducción no es el
método que permite la distinción entre la ciencia y la metafísica; (Popper, 1994, p. 309)
“La razón de ello es que el concepto positivista de “significado” o “sentido” (o de
verificabilidad, o de confirmabilidad inductiva, etc.) es inadecuado para permitir esta
demarcación, simplemente porque no es necesario que la metafísica carezca de sentido
para que no pueda ser ciencia”.
En “La lógica de la investigación científica” (Popper, 1982a, p. 29) resalta los problemas
de la inducción e invalida el intento de solución que ofreció Kant para superar el obstáculo
advertido por Hume “el principio de inducción tiene que ser un enunciado universal. Así
pues, si intentamos afirmar que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de
nuevo justamente los mismos problemas que motivaron su introducción: para justificar
éstas hemos de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente.
Por tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción en la
experiencia que lleva inevitablemente, aun regresión infinita... Kant trató de escapar a esta
dificultad admitiendo que el principio de inducción (que el llamaba “principio de
causación universal”) era “valido a priori”. pero a mi entender, no tuvo éxito en su
ingeniosa tentativa de dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos”
Entre las objeciones más comunes al principio de inducción pueden encontrarse las
siguientes, (García, 2001, p. 14):
a. La inferencia inductiva, no importa cuan grande sea el número de casos
particulares observados, no es concluyente.
b. El principio de inducción no puede ser una verdad puramente lógica (como una
tautología o un enunciado analítico)
c. El principio de inducción tiene que ser un enunciado sintético, pero si se aceptase
esta restricción, caeríamos en incoherencias lógicas y finalmente nos veríamos llevados
a una regresión al infinito.
d. La interpretación de la inducción en términos de probabilidad no resuelve el
problema. Conduce a un regresus a la doctrina del apriorismo
e. Aún sin la inducción es posible resolver el problema de si el futuro será semejante
al pasado
f. “Es verosímil que el futuro no sea muy diferente del pasado”, es una regla muy
vaga y poco interesante, además presupone una teoría del tiempo en la que éste se define
como un transcurrir homogéneo.
g. Las proposiciones universales, mediante las cuales se expresan las leyes de la
ciencia, no son empíricamente verificables.
Popper no acepta la inducción como criterio de definición de la ciencia y
(Mardones, 1991, p. 92) se relaciona un fragmento del texto de Popper “La miseria del
historicismo”, donde se hace la siguiente crítica a la inducción “... precisamente porque
nuestra finalidad, se dice, es establecer la verdad de una teoría, debemos experimentarlas
lo más severamente que podamos; esto es, debemos encontrar sus fallos, debemos intentar
refutarlas. Solo si no podemos refutarlas a pesar de nuestros esfuerzos, podemos decir
que han superado bien severos experimentos. Esta es la razón por la cual el
descubrimiento de los casos que confirman una teoría significa muy poco si no hemos
intentado encontrar refutaciones y fracasado en el intento. Porque si no mantenemos una
actitud crítica, siempre encontraremos lo que buscamos: buscaremos y encontraremos
confirmaciones y apartaremos la vista de cualquier cosa que pudiese ser peligrosa para
nuestras teorías favoritas y conseguiremos no verla”. El comportamiento de validación por
verificación a través de la inducción se configura entonces como un mecanismo que
permite confirmar las teorías, pero no desarrolla un marco crítico que permita encontrar los
errores de las mismas.
En el proceso epistemológico de crítica a la inducción, hay que diferenciar dos elementos
en el conocimiento, el contexto de descubrimiento y el contexto de justificación; el segundo
exige el máximo de objetividad, coherencia, lógica y rigurosidad; el primero responde a
todos los factores extrínsecos e intrínsecos que confluyen en el surgimiento de una teoría.
Así bajo una orientación positivista extrema el desarrollo del conocimiento científico se da
en tres etapas: dos de ellas no científicas y una científica, las cuales se denominan:
Contexto genético (no científico), contexto de validación (científico) y contexto
pragmático (no científico).
2. Criterio de Demarcación
El problema de la demarcación ha preocupado a filósofos desde la época de Bacon, y
desde tal época se ha creído que el método experimental inductivo es el método de la
ciencia y que la distingue de la metafísica; entendiendo que la objetividad es utilizar el
método de la ciencia para descubrir sus verdades, Popper nunca aceptó tal concepción, y
por el contrario propuso la refutabilidad como criterio de demarcación, (Popper, 1994, p.
312) “un sistema sólo debe ser considerado científico si hace afirmaciones que puedan
entrar en conflicto con las observaciones y la manera de testar un sistema es, en efecto,
tratando de crear tales conflictos, es decir, tratando de refutarlo. Así, la testabilidad es lo
mismo que la refutabilidad y puede ser tomada igualmente, por lo tanto, como criterio de
demarcación”.
Se considera que el enfoque crítico es la esencia de un método científico, la crítica es
gradual, todos los intentos de testar una teoría no son de igual dimensión, algunos son más
rigurosos y exigentes que otros, las teorías más precisas tienen un mayor riesgo potencial
de ser testadas, pero si no es testada tal teoría después de originales y sinceros intentos de
falsación, la teoría será más firme y sólida, no por ello verdadera en términos absolutos.
Lo que permite afirmar que la objetividad también es cuestión de grado, las de mayor
grado de objetividad son las que se someten de forma más riesgosa a genuinos test
falsadores y otras teorías que son objetivas en un menor grado tienen predicciones menos
riesgosas, lo que hace que objetivamente tengan menor nivel.
3. La Falsación
Frente a la imposibilidad lógica de la inducción, queda que las teorías no son más que
suposiciones; en tal caso la actitud del científico se orienta a preferir entre las distintas
teorías alternativas que se presentan, frente a ello, Popper expone las siguientes
consideraciones, entendiendo que la falsación es también el criterio de demarcación, que
permite tratar las proposiciones científicas de la seudo-científicas:
1. “Está claro que el problema de la preferencia surgirá fundamentalmente, en
relación con el conjunto de teoría rivales; es decir que se ofrezcan como soluciones a los
mismos problema”. Tal criterio permite advertir que Popper admite la existencia de teorías
que resuelven los mismos problemas, como coexistencia de teorías rivales, tal coexistencia
se presentará hasta que una de las teorías demuestre mayor consistencia de las alternativas,
a través de la resistencia a intentos de falsación.
2. “El teórico que se interesa por la verdad, debe también interesarse por la falsedad,
pues descubrir que un enunciado es falso equivale a descubrir que su negación es
verdadera”. La falsedad de un enunciado no sólo permite descartar el mismo como
verdadero, sino que además, permite la evolución del conocimiento, descubrir la falsedad
de un enunciado, obliga al hombre de ciencia a construir nuevas teorías, más consistentes y
más resistentes a los auténticos intentos de falsación.
3. “Si el teórico persigue este fin (la falsedad), entonces descubrir dónde falla una
teoría, además de suministrar una información teóricamente interesante, plantea nuevos
problemas... toda teoría nueva no sólo tiene que tener éxito donde la teoría anterior fue
refutada, sino que debe de tener éxito donde lo tenía la teoría anterior refutada, sino que
debe de tener éxito también donde ésta fallaba...”. Hay dos aspectos a resaltar, el primero
que la falsación de una teoría genera la posibilidad del avance del conocimiento y la
falsación en ya es un progreso, brindando la posibilidad de nuevos descubrimientos y
segundo que una nueva teoría que reemplaza a una anterior representa un progreso
científico.
En Lakatos (1983, p. 18) se hace referencia a la diferencia entre Popper y Kuhn con
respecto a la lucha permanente de los científicos por el derrocamiento de las teorías “Kuhn
piensa de otro modo. También él rechaza la idea de que la ciencia crezca mediante la
acumulación de verdades eternas. También él se inspira fundamentalmente en la
destrucción de la física newtoniana realizada por Einstein. También su principal problema
son las revoluciones científicas. Pero mientras que para Popper la ciencia es una
revolución permanente, y la crítica, la medula de la empresa científica, para Kuhn las
revoluciones son excepcionales y, en realidad extracientíficas; en tiempos normales la
crítica es un anatema”. Lo que además puede indicar que para Kuhn la acumulación
temporal es la oportunidad que tiene la ciencia de crecer y progresar, pues si la ciencia
fuera una revolución permanente las teorías nunca alcanzarían a crecer cuando ya son
refutadas, es decir, en estado de párvulos las teorías serían falseadas.
4. “Suponiendo que en el momento t la nueva teoría no se ve refutada por una nueva
contrastación, también en otro sentido será mejor que la refutada”. Indica la preferencia
objetiva por las mejores teorías, una teoría no refutada es mejor que una teoría que ya fue
refutada, en el sentido que la no refutada permanece con su categoría de teoría verdadera
provisional.
5. “El teórico apreciará tal teoría, no sólo por su éxito y su posible verdad, sino
también por su posible falsedad...”. La teoría no falseada ofrece un doble atractivo, el
primero su condición de verdad provisional y segundo el desafío que representa para la
formulación de rigurosos y genuinos test que demuestren su falsedad.
6. “La teoría nueva puede ser falsa, como toda teoría no refutada. Por eso el teórico
intentará por todos los medios detectar cualquier teoría falsa en el conjunto de las
competidoras no refutadas; intentara cazarla...”. Es de resaltar que cuando Popper se
refiere a una teoría no refutada, habla de una teoría que puede ser falsa, es decir, no toda
teoría necesariamente será falsa, es posible que una teoría llegue a ser verdadera en sentido
absoluto, pero el hombre nunca podrá demostrar que una teoría es verdadera; en términos
de Popper si el hombre se encontrara con una teoría verdadera, el nunca podrá saberlo; lo
único que podrá decir es que tal teoría no ha sido refutada aun.
7. “Con este sistema de eliminación podemos dar con una teoría verdadera. Mas a
pesar de que sea verdadera, este método no puede en ningún caso establecer su verdad, ya
que el número de teorías verdaderas posible sigue siendo infinito en cualquier momento y
tras cualquier número de contrastaciones cruciales...”. El criterio de falsación permite
identificar una teoría como falsa, pero nunca decir que una teoría es verdadera, porque ello
representaría anticipar el comportamiento de la naturaleza y pensar que las condiciones que
hoy se presentan continuaran estando vigentes, además presupone que en su estudio se
evaluaron todas las variables posibles que intervienen en un hecho, cosa que es imposible.
8. “El procedimiento descrito puede conducir a un conjunto de teorías que compitan
en el sentido de ofrecer soluciones al menos a algunos problemas comunes, aunque cada
una de ellas ofrezca por su parte solución a diversos problemas que no comparten con
otras...”. En tal caso la evaluación y comparación de las teorías para la elección de la mejor
se hace con referencia al problema en común, siendo los criterios objetivos de coherencia,
consistencias y resistencia a las refutaciones los elementos que permiten la preferencia
por una de las teorías en competencia.
Kuhn en este mismo punto de la competencia de teorías, expone que en ciencias naturales
es en ocasiones excepcionales que se presenta la coexistencia de teorías rivales, una vez
que la comunidad científica más por factores sicológicos acepta e impone un paradigma y
la elección del mismo no garantiza efectivamente mayor consistencia, coherencia y
contenido teórico y empírico, una vez que el paradigma puede ser en un momento dado,
una teoría que ya ha sido refutada pero que la comunidad científica no lo acepta de forma
generalizada, por lo que se sigue trabajando sobre la base del paradigma anterior.
9. “El teórico puede estar especialmente interesado en un momento t, en descubrir la
teoría más contrastable para someterla a nuevas contrastaciones...”. Una teoría no refutada
pero refutable es un desafió para la actitud honestad de un hombre de ciencia, pues
constituye un reto para demostrar la incoherencia que la misma puede tener en su
estructura lógica interna o en su contrastación con el mundo empírico.
10. “Sobre la mejor teoría se ha supuesto que una buena teoría no es una teoría ad
hoc, debe entenderse en un problema concreto, por lo que tiene escaso interés teórico...”.
Una teoría científica tiene mayor atractivo en la medida que se pueda predicar para un
espacio empírico mayor y mientras más prohíba.
11. “El método descrito puede denominarse todo crítico, es un método de ensayo y
supresión de errores, de proponer teorías y someterlas a las contrastaciones más rigurosas
que podamos diseñar...”. La posición de Popper ha sido en buena medida heredada de la
teoría de Darwin, en la cual la lucha por la supervivencia es vital, la lucha por sobrevivir
es una lucha a muerte.
12. “Nada asegura que hayamos de encontrar para cada teoría falseada una sucesora
mejor”. El hecho que se demuestre a través de un proceso de contrastación, la falsedad de
una teoría no quiere ello decir que los científicos inmediatamente tienen otra teoría que la
supere, para Popper dicha teoría hay que descartarla en el mismo momento en que fue
falseada. Kuhn en la misma situación diría que dicha teoría no es descartada sino ante la
presencia de una nueva teoría, porque el científico no puede ejercer su actividad sino sobre
un modelo y citando a Bacon expone que “es mejor partir del error que de la confusión”.
13. “Lo dicho hasta ahora pertenece... a la lógica puramente deductiva... sin embargo, al
intentar su aplicación a las situaciones prácticas que surgen en la ciencia, chocamos con
problemas de distinta índole...”. la propuesta de Popper enmarcada en la lógica deductiva es
una respuesta a la crítica que se formula a la lógica inductiva; pero su formulación lejos de
ser dogmática reconoce la interacción y necesidad de utilizar otros métodos en la
construcción y validación del conocimiento.
En (Mardones, 1991, p. 186-188), se presenta un resumen a manera de tesis sobre la
concepción de ciencia de Karl Popper, a continuación se presenta un resumen de las
diecisiete tesis expuestas:
1. Todo conocimiento científico es hipotético o conjetural
2. El crecimiento del conocimiento, y en especial del conocimiento científico,
consiste en aprender de los errores que hayamos cometido.
3. Lo que podemos llamar método de la ciencia consiste en aprender sistemáticamente
de nuestros errores; en primer lugar atreviéndose el hombre de ciencia a cometerlos, es
decir proponiendo nuevas teorías y en segundo lugar, buscando sistemáticamente los
errores cometidos, es decir realizar una búsqueda de errores mediante la discusión crítica y
el examen crítico de las ideas, propias y ajenas.
4. Entre los argumentos más importantes usados en la discusión crítica están los
argumentos derivados de los controles experimentales.
5. Los experimentos son guiados constantemente por la teoría, por semi-ideas teóricas
de las que el propio experimentador no es consciente...
6. La llamada objetividad científica consiste únicamente en la aproximación crítica;
en el hecho de que si tuviéramos prejuicios respecto a nuestra teoría favorita, cualquiera de
nuestros amigos o de nuestros colegas (o, falta de estos, alguno de los científicos de la
generación siguiente) estará ansioso por criticarnos, es decir, por refutar, si puede, nuestra
teoría favorita.
7. Este hecho puede animaros a intentar refutar vosotros mismos vuestra propia teoría;
es decir, puede imponer sobre vosotros una cierta disciplina.
8. No obstante, sería un error pensar que los científicos son más “objetivos” que el
resto de la gente. Lo que nos hace tender a la objetividad no es la objetividad o el
desinterés del científico particular, sino la propia ciencia o lo que podríamos llamar la
cooperación, al mismo tiempo amigable y hostil, entre los científicos, es decir, su presteza
para criticarse recíprocamente.
9. Hay que añadir una justificación metodológica del dogmatismo y los prejuicios de
los científicos particulares. Puesto que el todo de la ciencia consiste en la discusión
crítica, es extremadamente importante que las teorías criticadas sean defendidas
tenazmente. En efecto, solo de este modo podemos saber cuál es su poder real; y solo si las
críticas encuentran resistencia, conoceremos plenamente la fuerza de una argumentación
crítica.
10. La parte fundamental que tiene en la ciencia las teorías, o hipótesis, o conjeturas,
hace así que sea importante distinguir entre teorías controlables, o falsables, y teorías no
controlable o no falsables.
11. Solo es controlable una teoría que afirme o implique que ciertos acontecimientos
concebibles no acaecerán de hecho. El control consiste en intentar, con todos los medios de
que podemos disponer, hacer que sucedan precisamente aquellos acontecimientos que la
teoría dice que no pueden suceder.
12. Se puede decir, pues, que toda teoría que pueda ser sometida a control veta que
sucedan ciertos acontecimientos. Una teoría habla de la realidad empírica solo en la
medida en que le impone límites.
13. Por consiguiente, toda teoría que pueda ser formulada así: “tal y tal cosa no
sucede”. Por ejemplo, la segunda ley de la termodinámica puede ser formulada: o
existe una máquina de movimiento continuo del segundo tipo.
14. Ninguna teoría puede decirnos nada sobre el mundo empírico a menos que, en
principio, sea capaz de entrar en colisión con el mundo empírico; eso significa
exactamente que debe ser refutable.
15. La controlabilidad tiene grados: una teoría que afirme mucho y por lo tanto,
asuma riesgos más grandes, se puede controlar mejor que una teoría que afirme muy poco.
16. Análogamente, los controles pueden ser graduados, según sean s o menos
severos. Por ejemplo, los controles cualitativos son por lo general menos severos que los
cuantitativos, y los controles de las predicciones cuantitativas más precisas son más severos
que los controles de las predicciones menos precisas.
17. El autoritarismo en la ciencia iba unido a la idea de fundamentar, es decir, probar y
verificar las teorías. El enfoque crítico va unido a la idea de someter a controles, o sea, de
intentar refutar o falsar, las conjeturas.
De lo expuesto por Mardones, se puede deducir el siguiente comentario con respecto a la
objetividad en Popper: el conocimiento nunca puede asimilarse como definitivo e
inmodificable, es una actitud objetiva del hombre de ciencia analizar todo conocimiento
científico, desde su carácter conjetural; la actitud del científico debe ser siempre la de
aventurar conjeturas riesgosas y ponerlas a prueba, una vez que Popper comparte con Kant
que el hombre no descubre leyes en la naturaleza, sino que impone sus leyes a la naturaleza,
a través del método deductivo, en la formulación de hipótesis.
Es de analizar la tesis seis en detalle “la llamada objetividad científica consiste únicamente
en la aproximación crítica” la denota como un comportamiento del hombre con respecto a
las teorías y no se enfoca a determinar la objetividad en la teoría misma, como lo representa
Popper en la tesis de los tres mundos, que referencia el mundo objetivo, como el mundo
construido de teorías por el hombre. Tal consideración corrobora la ambigüedad de Popper
con respecto al concepto de objetividad, el cual es confuso y no claro ni en su
determinación, ni en su definición.
La tesis ocho expone “... sería un error pensar que los científicos son más “objetivos” que el
resto de la gente”, enfocando que la objetividad se determina por “la presteza para
criticarse recíprocamente”; tal afirmación es una muestra adicional, de la relación que se
hace de objetividad con el comportamiento del científico, comportamiento que puede
enmarcarse en el mundo dos, es decir un mundo subjetivo, pues bajo lo expuesto por
Popper el único mundo objetivo es el mundo tres. Culmina con la tesis diecisiete de donde
se desprende que los intentos por verificar positivamente la teoría son subjetivos y
pertenecen a la epistemología tradicional, mientras que la postura crítica pertenece a la
epistemología actual (popperiana) y responden a un comportamiento objetivo.
Conclusiones:
El criterio de objetividad en Popper no es un criterio que se halla desarrollado de forma
sistemática e individual, razón que obliga a rastrearlo en toda su obra. Razón posible de la
ambigüedad con la que se aborda el concepto en la obra de Popper. Este punto
(objetividad) es abordado por lo menos desde dos puntos de vista, que si bien no son
antagónicos y si posiblemente complementarios, dejan dudas sobre el mismo; situación que
puede implicar una conceptualización particular para lo entendido como: ciencia, método,
metodología y epistemología, entre otros conceptos.
Primero: la primera acepción a la que se puede asociar la objetividad es a la actitud del
científico, para Popper es una actitud crítica la que define la posición objetiva del científico.
Elemento asociado con el criterio de demarcación y con el método crítico de la falsación;
donde se exige por parte del hombre de ciencia, una actitud honesta frente a sus
construcciones intelectuales (conjeturas e hipótesis), donde se busca sinceramente puntos
que permitan refutar la teoría; posición contraria con la actitud subjetiva y seudo-científica
donde el hombre de ciencia se encargaría de buscar hechos que garanticen evidencia
positiva a su teoría y aun buscaría a cualquier precio ocultar la evidencia en contra de su
teoría.
Segundo: una segunda acepción del término objetividad es la asociada a la teoría de los tres
mundos y en particular con el tercer mundo, es decir con el mundo que él denomina
objetivo. Bajo tal concepción lo objetivo no se asocia a una actitud del científico, que puede
calificarse como parte del segundo mundo, es decir del mundo subjetivo, así lo objetivo es
una construcción del hombre, pero que tiene vida propia y su dinámica no obedece a la
concepción subjetiva de ningún hombre en particular, ni aun de su o sus creadores. El
mundo tres es un mundo autónomo que interactúa con el mundo subjetivo, es decir con el
mundo dos, se implican ambos mundos e interactúan permanentemente, transformándose
de forma continua, no por un hombre, sino por una cultura.
Otros puntos que se pueden dilucidar bajo el criterio de objetividad son los temas centrales
de la obra de Popper: la inducción es considerada un método no objetivo, por no tener una
justificación lógica posible, por el contrario el método deductivo propuesto por Popper es
considerado un método objetivo, una vez que tiene una validez de carácter lógica. Un
criterio de validación por verificación es no objetivo, una vez que convierte al hombre de
ciencia en un defensor dogmático de su teoría, en un buscador incansable de evidencia
positiva y en un encubridor de evidencia negativa que ponga en tela de juicio o riesgo su
teoría. Tal orientación permite también definir su criterio de demarcación el cual es
definido a partir de su método falsacionista a partir la deducción; así la objetividad se
identifica con los enunciados de carácter científico, es decir con las teorías que tienen un
conjunto de elementos falsadores posible no vacío.
El concepto de ciencia también es afectado por la definición y orientación que tenga el
criterio de objetividad; si se entiende la objetividad desde la actitud del científico, calificada
como una actitud crítica y honesta frente a las teorías propias y ajenas; la ciencia es
definida como una actividad del hombre, sistemática y rigurosa, que arroja en su trasegar
dialéctico y sincrónico, unos resultados que se denominan las conjeturas, leyes o teorías
científicas. Pero si se entiende la objetividad desde la teoría del mundo tres, se relaciona
con las construcciones científicas independientes, con los productos ya establecidos y
terminados; la ciencia sería entonces el conjunto de teorías, leyes e hipótesis formuladas
por los hombres ciencia independiente de los factores que influyeron en su construcción, así
lo muestra la defensa de la lógica de la ciencia, por encima de la historia y la sico-
sociología del conocimiento científico.
Bajo cualquiera de las dos concepciones que se aborde la objetividad, debe entenderse en
el sentido de la creencia fiel en el progreso de la ciencia, en la confianza de la razón y en la
fe de que el conocimiento científico, si bien no es un conocimiento cierto, si es el mejor
conocimiento para el hombre. Popper no es utilitarista en el sentido científico, una vez que
el conocimiento objetivo existe independiente de su verdad o de su utilidad y su
comprensión, existe aunque no sea leído e interpretado por ninguno, pero es conocimiento
científico por su capacidad en potencia de ser comprendido; a pesar de ello Popper confía
en que la objetividad del hombre le permitirá construir un mundo mejor, una vez que así
título una de sus últimas obras; confía en que la libertad es un derecho de los hombres y que
la objetividad científica exige la libertad de los hombres y si bien la libertad no garantiza
que se adopten y tomen las mejores decisiones, si es mucho mejor que cualquier tipo de
totalitarismo.
La objetividad es para Popper una idea reguladora fuerza, que permanece a lo largo de toda
su obra, como actitud, como proceso, como producto, como deber ser; por ello se asocia a
todos los conceptos, a la verdad, al método, a la utilidad, a la libertad, el criterio de
falsación; razón por la cual aparecerá en todos sus escritos y obras.
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APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE OBJETIVIDAD EN KARL POPPER.
Aportado por: Eutimio Mejía Soto - Contador Público U.Q. -

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Mejía Soto Eutimio. (2004, febrero 6). Aproximación al concepto de objetividad en Karl Popper.. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/aproximacion-al-concepto-de-objetividad-en-karl-popper/
Mejía Soto, Eutimio. "Aproximación al concepto de objetividad en Karl Popper.". GestioPolis. 6 febrero 2004. Web. <https://www.gestiopolis.com/aproximacion-al-concepto-de-objetividad-en-karl-popper/>.
Mejía Soto, Eutimio. "Aproximación al concepto de objetividad en Karl Popper.". GestioPolis. febrero 6, 2004. Consultado el 24 de Noviembre de 2017. https://www.gestiopolis.com/aproximacion-al-concepto-de-objetividad-en-karl-popper/.
Mejía Soto, Eutimio. Aproximación al concepto de objetividad en Karl Popper. [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/aproximacion-al-concepto-de-objetividad-en-karl-popper/> [Citado el 24 de Noviembre de 2017].
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