Antecedentes de la Minería en Nuevo León México

Ingenierías, Julio-Diciembre 1998, Vol.1, No.2 17
INTRODUCCION
En Nuevo León, las fundiciones de metales,
hierro y acero no se explican sin considerar la
existencia de una base minera que le diera
sustento. Por ello es importante mencionar la
tradición minera nuevoleonesa.
Varios pueblos de Nuevo León deben su
origen a la actividad minera: Minas de San
Gregorio (1577), El Carmen (1614), Real de
Santiago de las Sabinas (1693), Santa Catarina
(1596), Real de Minas de San Carlos de
Vallecillo (1766), Mineral de San Pedro de Boca
de Leones (1690).1
Dos autores son de obligada lectura para
indagar sobre los orígenes y la historia colonial
de la minería en Nuevo León: el capitán Alonso
de León cronista del Nuevo Reino de León,
quien escribió el texto: Relación y discursos del
descubrimiento, población y pacificación de este
Nuevo Reino de León; temperamento y calidad
de la tierra, publicado por primera vez el año de
1649,2 y Eugenio del Hoyo con su “Historia del
Nuevo Reino de León (1577, 1723).3 Para la
minería del siglo XIX un texto básico es el de
César Morado: Minería e industria pesada.4
MINERIA EN NUEVO LEON
El capitán Alonso de León escribió en el
capítulo quinto del discurso segundo que en el
Nuevo Reino de León existían muchos minerales
de plata y plomo. En particular destacaba la
gran abundancia de este último metal. Las vetas
del mineral argentífero de San Gregorio (hoy
Cerralvo) se convertirían en el atractivo principal
para los primeros pobladores hispanos que
fundaron el Nuevo Reino de León. Le seguía el
Real de las Salinas, que para esos años tenía
cinco haciendas. Asimismo mencionaba otra en
el cerro de las Mitras. También las haciendas de
plomo localizadas en Pesquería Chica.*
Sobre la cantidad de metal, el mismo cronista
maneja datos contradictorios. Menciona que entre los
años de 1626 hasta 1648 se habían sacado más de
sesenta mil marcos de plata, de cuya cantidad
procedían arriba de trescientos quintales de greta y dos
millones de pesos.2
El mismo cronista da cuenta de los minerales de
Coahuila, que aunque en un principio fueron intentos
fallidos, con el tiempo se descubrieron los minerales de
Nueva Almadén, hoy Monclova. Así, se integró una
vasta región minera que abarcaba Nuevo León,
Coahuila y Zacatecas, y que habría de desempeñar un
decisivo papel en el desarrollo de la industria minero-
metalúrgica nuevoleonesa.
Entrada a las minas de “El Diente”
* Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Minería en Nuevo León:
Antecedentes de la industria de fundición
Javier Rojas Sandoval*
Minería en Nuevo León: Antecedentes de la industria de fundición
18 Ingenierías, Julio-Diciembre 1998, Vol. 1 No.2
Eugenio del Hoyo refiere que con Martín de
Zavala pueblan el reino un conjunto de
inmigrantes cuya característica era su formación
minera “de abolengo, grandes conocedores de
los metales y su beneficio”.
Hubo mineros que entraron con más de diez
mil pesos de avíos de minas para sacar plata.
El profesor Israel Cavazos señala que:
“En el archivo municipal de Monterrey se
conserva por lo menos un centenar de registros
de vetas, en un término de diez años”
Eugenio del hoyo informa que en Cerralvo eran
tan abundantes los metales que en poco tiempo
se descubrieron no menos de 220 minas.3
Con mayor abundamiento cita al autor Diez de la
Calle quien dice que:
“Las minas son tan ricas que aun habiendo
pocos que las beneficien, se habían sacado y
marcado más de 42 mil marcos de plata y más
de cincuenta mil quintales de plomo y 300 de
greta”.5
La pregunta obligada es: ¿por qué no se
desarrolló un emporio minero en la región? La
respuesta la da Eugenio del Hoyo diciendo que si
bien había abundancia de greta y plomo, más no
así de plata. Los yacimientos no eran hondables,
por ser mantos y, finalmente, el problema
principal fueron los rebeldes indios que no se
dejaron someter al trabajo disciplinado requerido
por la minería. Un factor adicional sería el
tecnológico. Según el mismo autor, el beneficio
se hacía exclusivamente por fundición, no llegó
a establecerse el sistema de patio, descubierto
por Bartolomé de Medina, debido a lo costoso de
las instalaciones y las dificultades para
transportar los azogues.
La fundición sólo era aplicable a unas cuantas
clases de minerales y resultaba incosteable para
los metales de baja ley.
A principios del siglo XIX Simón de Herrera
elaboró un informe en el que da cuenta del estado del
Nuevo Reino de León.6 En él reporta la situación de la
minería. Menciona que tenía noticias de la existencia
de minas de hierro por toda la Sierra Madre, pero nadie
las explotaba. Minerales de plomo con plata, así como
de cobre que podían beneficiarse sin mayores costos.
En 1757 se descubrió La Iguana, mina que habría de
producir muchos millones en pocos días. La plata de
ese mineral se beneficiaba fácilmente al fuego por
contener plomo. Los minerales se localizaban en
Cerralvo y estaban abandonados. Para el año de 1799
una compañía en Vallecillo denunció catorce minas y
descubrió una rica veta. En el Real de la Boca de
Leones, también se descubrió un manto de plata de
mucha ley. En la Sierra Madre se informa de la
existencia de alabastro, yeso de superior calidad.
Narra que se suponía la existencia de carbón de piedra
por haber mucha pizarra. Esto último explica la
instalación cien años después de las famosas plantas
cementeras.
El auge de la minería nuevoleonesa del siglo XIX
estuvo asociado a los cambios que se produjeron a
nivel nacional. Durante los últimos años del siglo XIX
y los primeros del XX, la minería en México registró
un auge importante, después del relativo estancamiento
que se había prolongado desde las luchas de
independencia de 1810. Fue entonces que se dieron las
condiciones internas y externas para que México
tuviera un marcado desarrollo minero caracterizado por
el crecimiento, la modernización y la diversificación de
la industria minera metarlúrgica.
Entre las principales condiciones que caracterizaron
este periodo destacan las siguientes: los cambios en la
legislación minera de 1887 y 1892 modificaron
sustancialmente las condiciones de acceso a los
recursos del subsuelo, la evolución de la economía
internacional favoreció el consumo de metales
industriales con el rápido crecimiento de la siderúrgica
Javier Rojas Sandoval
Ingenierías, Julio-Diciembre 1998, Vol. 1 No.2 19
y la metalmecánica. Asimismo, el desarrollo del
sistema ferroviario hizo posible la explotacn de
yacimientos en zonas incomunicadas,
principalmente del norte del país, lo cual
disminuyó los costos de transporte y facilitó la
importación de maquinaria y la exportación de
minerales a Estados Unidos.
Todo ello se combinó con una serie de
avances tecnológicos que se introdujeron
masivamente en México y revolucionaron las
formas de producción que se habían conservado
casi sin cambios desde el Virreinato.
Disminuyeron los costos y fue posible explotar
minas abandonadas y nuevos yacimientos de
leyes más bajas; se elevó la escala de
producción.
Bajo el régimen de Porfirio Díaz, la minería
alcanzó un auge extraordinario. Hasta 1891-1892 los
mineros mostraban interés sólo por la explotación de
metales preciosos. Sin embargo, después de este
periodo comenzó una explotación más intensa de
metales industriales (hierro, plomo y cobre) que
sobrepasó a la de oro y plata a partir de 1905.
El periodo comprendido entre 1888 y 1903 fue una
gran bonanza para los negocios mineros. Entre otras
cosas por la Ley Minera de 1892 que autorizaba la
plena propiedad del subsuelo y la introducción de
mejores técnicas de beneficio.
DE MINERIA A FUNDICION
Fue en ese marco nacional en el que se produjo un
auge de la minería industrial en Nuevo León. Pocos
años antes de que se hicieran las primeras solicitudes
para instalar las primeras fundiciones, se tenían
registradas 123 minas, distribuidas en Monterrey,
Cerralvo, Mina, Villaldama, Arramberri, Sabinas
Hidalgo, Agualeguas, Carmen, Garza García,
Escobedo, Allende, Santiago, Santa Catarina, y Salinas
Victoria.7 Por lo que se refiere a la explotación de
minas de hierro en Nuevo León, se sabe que uno de los
factores determinantes para instalar la Fundidora en
Monterrey fue la existencia de abundantes yacimientos
minerales de hierro tanto en Nuevo León como en
Coahuila. Lo mismo puede decirse del carbón.
El término fundiciones hace referencia a diferentes
tipos de fábricas. Se les llamaba así a las haciendas de
beneficio de metales preciosos como la plata y el oro.
Como el plomo estaba asociado con la plata, las
fundiciones de plata también procesaban el plomo.
Asimismo se beneficiaban el cobre y el zinc. Otro tipo
de fundiciones eran las que procesaban el hierro.
De acuerdo con el análisis de Isidro Vizcaya sobre
los orígenes de la industrialización regional, la
instalación de las plantas metalúrgicas en Nuevo León
fue estimulada por el arancel McKinley, aprobado por
Minería en Nuevo León: Antecedentes de la industria de fundición
20 Ingenierías, Julio-Diciembre 1998, Vol. 1 No.2
la Cámara de Representantes de Estados Unidos
el 21 de mayo de 1890, donde se establecían
barreras proteccionistas, lo que obligó a
beneficiar los metales en México. Ello
explicaría, en parte, la fundación de las plantas:
Asarco (1890), Peñoles (1890), Fundidora
(1900).7
REFERENCIAS
1. Ricardo Elizondo. Fundación de pueblos de
Nuevo León, Archivo General del Estado de
Nuevo León. Monterrey, N.L., 1985. pp.
17-22.
2. Capitán Alonso de León, Juan Bautista
Chapa y Fernando Sánchez de Zamora.
Historia del Nuevo Reino de León, con
noticias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas
y Nuevo León estudio introductorio y notas
de Israel Cavazos Garza R. Ayuntamiento de
Monterrey, Monterrey, N.L., 1980, pp.50-
55.
3. Eugenio del Hoyo, Historia del Nuevo Reino de
León (1577-1723), Editorial Al Voleo, 1979, pp.
361 y ss.
4. César Morado Macías. Minería e industria
pesada, AGENL, Monterrey, N.L., 1991,
Cuadernos del Archivo, No. 62.
5. Juan Diez de la Calle. Memorial y noticias sacras
y reales del imperio de las Indias Occidentales…,
1ª. Edición Madrid 1646, 2ª. Edición Bibliófilos
Mexicanos, 2, México, 1932.
6. José Eleuterio González, Algunos apuntes y datos
estadísticos que pueden servir de base para formar
una estadística del estado de Nuevo León,
Monterrey, Imprenta del Gobierno, 1874, p. 35-40.
7. César Morado Macías, op. Cit., p. 29.
8. Isidro Vizcaya Canales, Los orígenes de la
industrialización de Monterrey (1867-1920),
Librería Tecnológico, Monterrey, 1971, p. 68.
Javier Rojas Sandoval
Ingenierías, Julio-Diciembre 1998, Vol. 1 No.2 21
Minería en Nuevo León: Antecedentes de la industria de fundición
22 Ingenierías, Julio-Diciembre 1998, Vol. 1 No.2

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Rojas Sandoval Javier. (2017, agosto 10). Antecedentes de la Minería en Nuevo León México. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/antecedentes-la-mineria-nuevo-leon-mexico/
Rojas Sandoval, Javier. "Antecedentes de la Minería en Nuevo León México". GestioPolis. 10 agosto 2017. Web. <https://www.gestiopolis.com/antecedentes-la-mineria-nuevo-leon-mexico/>.
Rojas Sandoval, Javier. "Antecedentes de la Minería en Nuevo León México". GestioPolis. agosto 10, 2017. Consultado el 11 de Diciembre de 2017. https://www.gestiopolis.com/antecedentes-la-mineria-nuevo-leon-mexico/.
Rojas Sandoval, Javier. Antecedentes de la Minería en Nuevo León México [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/antecedentes-la-mineria-nuevo-leon-mexico/> [Citado el 11 de Diciembre de 2017].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de simpleinsomnia en Flickr