Análisis inverso como herramienta de gestión

Se denomina Análisis Inverso a la metodología o herramienta de gestión que partiendo del resultado u objetivo al cual se quiere llegar, procede a analizar cuáles son los factores o causas de las cuales depende dicho resultado, continuando luego con las causas de las que dependen las causas primarias (o sea las sub-causas).

No sólo se determinan cuales son dichas causas, sino también los valores, índices, indicadores, o ratios que las mismas deben registrar para en consonancia una con otras hagan factible el o los resultados buscados.

Sus beneficios son múltiples, entre los cuales cabe mencionar:

  •  Claridad en la visión e interrelación de los componentes, procesos o causas.
  •  Permitir la creación de modelos destinados a analizar soluciones y respuestas alternativas.
  •  Facilita el diseño de simulaciones.
  •  Su posibilidad de uso en cualquier tipo de actividad, estudio, ciencia o técnica.
  •  La facilidad de uso, y los grandes beneficios de ello obtenidos.
  •  Facilita la construcción de los Tableros de Comando y Cuadro de Mando Integral.

Entre los usos tenemos, y sólo a título de ejemplos los siguientes.

  •  En materia de calidad, para determinar los factores de los cuales dependen la concreción de un determinado nivel de fallas.
  •  En medicina, para estudios de casos y pacientes.
  •  En materia impositiva, para determinar los requisitos a cumplimentar a los efectos de abonar una determinada suma.
  •  A los efectos de la labor de negociación.
  •  Determinar los factores o causas de las cuales depende la velocidad o tiempo para el desarrollo de un determinado proceso o actividad.
  •  Para el análisis de los factores de costes, a los efectos de su análisis y determinación de acciones destinadas a su reducción.
  •  Para analizar los factores de los cuales depende el nivel de rentabilidad de la empresa o unidad de negocios.
  •  Análisis de factores o causantes de niveles de productividad.
  •  Análisis de factores o causantes de niveles de ventas.

Si bien puede parecer tener cierta similitud con el árbol de decisiones, ello es sólo como un parecido gráfico. En primer lugar el objetivo es distinto, en segundo lugar su forma de utilización es también diferente, si bien puede tener cierto parecido con el diagrama de Ishikawa, se diferencia de este tanto en su formato, como en su contenido y utilización. Además su utilización no depende de lluvias o tormentas de ideas, sino que es netamente técnico.

Su construcción

En el extremo derecho se coloca el objetivo a lograr, el cual no es meramente un objetivo como “calidad”, “rentabilidad”, sino valores concretos a lograr, como por ejemplo 3,4 DPMN (defectos por millón de oportunidades), 5% de utilidades netas en relación a las ventas, 4,8% de RSI (rendimiento sobre la inversión). En segundo lugar se procede a colocar hacia la izquierda de tal objetivo los factores primarios o fundamentales de los cuales depende llegar al objetivo buscado, determinando los valores objetivos para cada uno de ellos.

Así sí de lo que se trata es el análisis de niveles de diabetes para una persona, en función a su peso, edad y otros factores se determinará primeramente el nivel de glucosa (por ejemplo un límite de 110), luego se determinan los factores primarios de lo cual ello depende y que además son factores críticos a controlar y monitorear (ejemplo: droga-tipo-miligramos diarios; calorías diarias a consumir; cantidad de ejercicios a realizar), luego se procede para cada uno de los factores a controlar y monitorear a fijar sub-factores, tales como temperatura ambiente, niveles de estrés, entre otros, los cuales determinarán la cantidad de droga a consumir.

O sea tenemos un objetivo a conseguir, para ello tenemos que lograr determinados objetivos previos, y hacer realidad dichos objetivos implica el análisis y monitoreo de otros factores de los cuales las causas primarias dependen.

Esta interrelación puede y debe trasladarse a matrices, fórmulas y planillas de cálculos, a los efectos de analizar que ocurren ante determinados cambios o alteraciones, y en consecuencia como y en qué aspectos responder para lograr el objetivo buscado.

Así si lo que queremos es llegar a un determinado coste unitario por producto, una alteración en el precio de uno de sus insumos, llevará a la necesidad de mejorar niveles de productividad, reducir el coste de otros componentes mediante la alteración de diseño o cambiando el insumo cuyo precio se altero por otro más barato o económico.

Si bien las simulaciones o análisis mediante planillas de cálculo siempre se han hecho, el contar con una visión gráfica y esquemática permite una mejor visión, un mejor análisis, evita el olvido de algún factor crítico, permite ver dentro del mismo esquema las relaciones numéricas o ratios, y los efectos que entre ellos se dan o tienen lugar.

Con dicho análisis se logra en primera instancia desarrollar el curso de interdependencias o análisis de causas, y luego en sentido inverso se permite verificar los efectos producidos por un cambio de factores, permitiendo realizar cambios a los efectos de verificar los efectos que los mismos producen o generan en el resultado final a lograr. O sea, procedemos primeramente de un desarrollo analítico de derecha a izquierda para proceder a continuación a un monitoreo y análisis de izquierda a derecha.

En el gráfico se ilustra el desarrollo por el cual partiendo de un objetivo A, se determina que el mismo depende de la concreción de determinados resultados en los factores B, C y D. Luego observamos que la concreción del factor B depende de la realización de determinados resultados en materia de B1 y B2. Y en el caso de B1 se supone que debe registrarse un determinado valor en B1a.

Ahora supongamos que se produce una alteración en B1a, ello debe reflejarse inmediatamente en el resultado de B1, de B y por lo tanto de A. Ante tal circunstancia debemos tomar medidas destinadas a generar cambios que permitan hacer factible el objetivo de concretar el resultado A. Cómo podrá observarse resulta fundamental determinar durante la primera fase del análisis cuales son los factores controlables, de aquellos sobre los que carecemos de control.

Ejemplo: no podemos controlar el precio en el merado de una determinada materia prima, ni la evolución de los mercados. Pero si podemos controlar la temperatura ambiente en la fábrica u oficinas, podemos determinar los insumos a utilizar, y como combinarlos con otros componentes. También resulta fundamental verificar hasta que punto podemos alterar determinados condicionantes, ejemplo: controlar el factor humedad mediante riego artificial.

gráfico de desarrollo y evaluación

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Lefcovich Mauricio. (2005, abril 17). Análisis inverso como herramienta de gestión. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/analisis-inverso-herramienta-gestion/
Lefcovich, Mauricio. "Análisis inverso como herramienta de gestión". GestioPolis. 17 abril 2005. Web. <https://www.gestiopolis.com/analisis-inverso-herramienta-gestion/>.
Lefcovich, Mauricio. "Análisis inverso como herramienta de gestión". GestioPolis. abril 17, 2005. Consultado el 19 de Junio de 2018. https://www.gestiopolis.com/analisis-inverso-herramienta-gestion/.
Lefcovich, Mauricio. Análisis inverso como herramienta de gestión [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/analisis-inverso-herramienta-gestion/> [Citado el 19 de Junio de 2018].
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