Amartya Sen: una mirada humana a los problemas económicos

  • Economía
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Amartya Sen, muestra en el corto pero sustancial artículo, Las distintas caras de la pobreza, su postura frente a fenómenos socioeconómicos como la pobreza, la discriminación de género, la concentración de capital y acumulación de riquezas con una mirada más humana y con un radical acercamiento entre la ética y la economía. No en vano Robert Solow, lo bautizó como “la conciencia moral” de la profesión económica. Por otra parte muestra su enfrentamiento con los principios de la economía del bienestar clásica, directamente con el axioma de maximizar el nivel de bienestar individual como método principal de elección de alternativas.

En este sentido Sen identifica que es “más convincente medir el progreso por la reducción de las privaciones que por el enriquecimiento aún mayor de los opulentos”, y esto debe ser así para evitar que las brechas separatistas de clases y los procesos de acumulación de riquezas generen sesgos en la medida de crecimiento de las sociedades tanto económica como socialmente. Así Sen plantea que el incremento de los ingresos no implica un incremento del bienestar, debido en gran medida a que la mayoría de los hogares no son totalmente cooperativos.

De esta forma Sen muestra que no se puede tener una visón correcta en términos de mejoramiento social sin tenerse en cuenta si la vida de los pobres va a mejorar. Pero para corregir este error es necesario identificar los tipos de pobreza y los tipos de pobres[1]. Por eso definir y medir la pobreza y calcular el porcentaje de pobres de un país o de una región, no son sólo cuestión de números y promedios, debe ser un esfuerzo real por entender el entorno y de esta forma aplicar políticas, estrategias e identificación de lineamientos tendientes al mejoramiento de las condiciones del entorno en términos de oportunidades y de capacidades.

Así para Sen no basta con contar cuantas personas viven con menos de dos dólares diarios, ya que este es un análisis restrictivo, que no permite identificar que la vida humana se puede empobrecer de muchas otras maneras. De esta forma se podría concluir que para Sen, ser pobre no es solo vivir con menos de dos dólares, o vivir por debajo de la línea de pobreza sea cual sea su medida, ser pobre significa no tener niveles suficientes para poder desarrollar las funciones básicas sociales como la educación, alimentación vivienda y vestido en condiciones dignas pero teniendo en cuenta las circunstancias y requerimientos sociales del medio.

Así, una vez más Sen soporta su artículo en la tríada formada por la dimensión humana, social e histórica y con base en ella trata de buscar soluciones que conjuguen el aspecto económico y los valores éticos y sociales. Tanto es así que plantea que las distancias económicas entre seres iguales están soportados mas en una desigualdad tanto en los derechos de propiedad de los recursos ligados al poder de compra, como en las oportunidades y capacidades para que puedan usarlos en función de sus metas y aspiraciones[2].

Durante la lectura de este articulo de Sen se puede identificar que existen factores, geográficos, sociales, biológicos, que afectan la percepción o el impacto de los ingresos de cada individuo, por ejemplo la educación, el acceso a las oportunidades y la salud son más ausente entre más bajo es el nivel económico.

Como ejemplos Sen cita a las mujeres y nos reta a entender como en algunos países orientales sus condiciones de bienestar están sometidas o vinculadas a su papel domestico y dócil, mientras que en otras latitudes, una mujer con más educación, suele tener un trabajo mejor remunerado, mayor control sobre su fertilidad y mejor índice de salud para ella y sus hijos; a los niños analfabetas a los que no se le ofrece la oportunidad de ir a la escuela; de los grupos minoritarios que por miedo escénico tiene que acallar sus creencias, etc.

Por otra parte Sen presenta la asimetría existente en la aplicación de planes de desarrollo, a manera de ejemplo de este apartado se puede mostrar que los procesos de desarrollo afectan de manera diferente a hombre que a mujeres, es decir que las políticas de desarrollo no son neutrales en cuanto al género, ya que por ejemplo las mujeres y los hombres no tienen el mismo acceso a los cuidados de salud y a la nutrición.

Así mismo Sen afirma que hay condiciones de pobreza cuando existen ciudadanos sin libertad política, con privaciones sociales como el analfabetismo, la falta de sanidad, la atención desigual a los intereses de las mujeres y de las niñas: Sen afirma explícitamente que existen: “La persistencia de la pobreza y muchas necesidades básicas insatisfechas, las hambrunas, la violación de libertades elementales, así como de libertades básicas, la falta de atención a los intereses de las mujeres,.. las amenazas sobre el medio ambiente y sobre el mantenimiento de nuestra vida económica y social”.

En este sentido el desarrollo de los países se alcanzara en la medida que se maximicen y alcancen las libertades reales de los individuos(Jorge Iván González, 2004). Así es necesario incrementar el PIB, o los procesos tecnológicos generadores de medios de cambio para expandir estas libertades y de esta forma erradicar las principales fuentes de privaciones sociales: la pobreza, la tiranía, y la escasez de oportunidades económicas así como las privaciones sociales: analfabetismo, la inseguridad, etc.

Sen resalta que en los regímenes autoritarios, aunque estimulan los indicadores macroeconómicos como el PIB, generan la negación de las libertades políticas y de los derechos civiles promoviendo economías con problemas más grandes en la distribución de los recursos y de las oportunidades. Sin embargo aunque las dificultades éticas en cuanto al distribución sean resueltas y se alcance en algún sentido la igualdad entre los individuos en relación directa a la dotación inicial, el aprovechamiento de las oportunidades varía de persona a persona razón por la cual problema nunca estará resuelto.

En los planteamientos del profesor Sen se evidencia que las penurias o dificultades económicas están íntimamente relacionadas con la toma de decisiones políticas y sociales. De esta forma las causas de la pobreza, la desigualdad, la hambruna, son consecuencias por un lado de una secuencia lógica de factores externos, pero sobre todo de unos injustos o pobre mecanismos de distribución tanto de oportunidades como de insumos. Claro está que no descarta del todo una insuficiencia de producción de alimento.

Así el hambre y la pobreza no procede sólo de la catástrofe en sí, si no que influyen además factores económicos y sociales. El caso de la alimentación muestra como el sistema económico se revela ineficiente para asegurar una adecuada distribución de recursos, tanto en economías emergentes como en aquellas consolidadas.

El profesor Sen también identifica, que nunca ha habido hambruna importante en ningún país con una forma democrática de gobierno y con una prensa relativamente libre. Afirma que han ocurrido en los antiguos reinos y en sociedades autoritarias contemporáneas, “en economías tribales primitivas y en dictaduras tecnocráticas modernas, en economías coloniales gobernadas por imperialistas del Norte y en países que acaban de alcanzar la independencia en el Sur y que están gobernados por líderes nacionales despóticos o por partidos únicos intolerantes”[3].

Es claro que cuando los países no sufren ninguna presión ni crítica por parte de los medios de comunicación ya sean porque son suyos o por que por que los tiene controlados, la dirección tiende a procesos anárquicos y estructurales que vulneran los derechos civiles pero sobre todo los humanos.

En este articulo Amartya Sen demuestra que “El crecimiento del PIB es mayor en los países no democráticos que en los democráticos”, y aunque este es un buen comportamiento macroeconómico, generalmente no está asociado con un bienestar generalizado. Por eso Sen promueve la reducción de las privaciones políticas en términos de libertades individuales, que pueden ayudar a generar seguridad económica debido a que permite conocer las necesidades específicas de la población y no las que los gobiernos autoritarios pretenden resolver, de esta manera muestra el poder protector de la libertad política. Sen expone estos procesos con los ejemplos sobre china, Etiopía y sudan.

Al igual que le profesor Sen, creo que el sostenimiento de un país esta cimentado en la articulación coherente, sistémica, y permanente entre los lineamientos sociales, económicos y políticos.

De esta y solo de esta forma es que un país puede de alguna manera mejorar las condiciones sociales de vida de su pueblo y tratar de alcanzar los indicadores macro sin minar los indicadores microeconómicos.

Así se es necesario que para que exista un desarrollo económico sostenido fuerte es necesario que se generen procesos de desarrollo sociales igual o más fuertes, ya que estos desarrollos propician y facilitan un crecimiento económico rápido y participativo. Pero estos desarrollos deben ser entendidos en términos de una concepción multidisciplinar, en donde se involucren a todos los niveles sociales

De esta forma lo que se busca es un desarrollo sostenido, que debe apoyarse en la esfera de la democracia la cual estará a su vez amarrada radial y centralmente por la igualdad entre sexos, la educación básica y la distribución uniforme de oportunidades, como elementos socioeconómicos políticos y culturales, que soporten los programas y generen respuesta a corto mediano y largo plazo.

Así en este desarrollo sostenido se cambia la visión del ser humano cómo medio de producción, para ser el objeto del progreso y de los desarrollos tecnológicos y económicos, acercando nuevamente la ética a la economía y a las ciencias sociales[4].

Bibliografía

  • Esteban Nina B. Y Ana I. Aguilar, Amartya Sen y el estudio de la desigualdad económica y la pobreza monetaria. Colombia: 1978-1997
  • Nina, E. 1997. “Evolución del perfil de pobreza y desigualdad en Colombia”, Universidad Javeriana, Tesis de Maestría en Economía.
  • Sen, A. 1981. “Appendix C: Measurement of Poverty”, Poverty and Famines: An Essay on Entitlement and Deprivation, Clarendon Press, Oxford.
  • Seminario, precariedad laboral, vulnerabilidad social y seguridad socioeconómico
  • SEN, A.K. (1997): Bienestar, justicia y mercado, Barcelona: Paidós.
  • Magazine online el color del progés
  • Miguel Ángel Mateo Pérez, Las contribuciones de Amartya Sen al estudio sobre la pobreza
  • Amartya Sen, Capacidad y Bienestar
  • Amartya sen El futuro de Estado del bienestar

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[1] La medición empírica de la pobreza y la desigualdad requiere de un criterio objetivo que permita clasificar la población en distintos grupos de acuerdo con su situación de pobreza o de no pobreza. Precisamente, el concepto de pobreza determina los criterios para definir e identificar a los pobres. Amartya Sen [1978, 1981] propone, al respecto, dos métodos para identificar a los pobres: el método directo, y el método indirecto que se basa en el ingreso monetario. Según el método directo, los pobres son todas aquellas personas cuyo consumo efectivo de bienes deja insatisfecha alguna de las necesidades básicas; es lo que se conoce en Colombia como Necesidades Básicas Insatisfechas, NBI (indicador que se calcula con algunas medidas como la vivienda inadecuada, la inasistencia a la escuela y la alta dependencia económica); El método indirecto, por su parte, consiste en calcular el ingreso mínimo necesario para satisfacer las necesidades básicas, los gastos básicos en alimentación y servicios mínimos; este valor monetario de la canasta equivale a la ‘línea de pobreza’ (LP)2 que sirve como criterio para incluir en la población pobre a todos aquellos cuyo ingreso es inferior a esa línea de pobreza. El método indirecto se enmarca en el enfoque bienestarista del ingreso mensual de la persona, que determina el concepto de pobreza monetaria (carencia de ingresos) y de desigualdad económica (comparación entre ingresos).

[2] A diferencia de los postulados convencionales para los cuales la pobreza es sinónimo de falta de recursos (por ejemplo, el hambre es consecuencia de la falta de producción de alimentos), para Sen las grandes hambres o hambrunas son debidas a la existencia de una desigualdad en los derechos de propiedad de los recursos ligada al poder de compra y es la estructura de la sociedad la que limita la capacidad de las personas para acceder a los bienes y servicios de una economía. Por eso, según el profesor Amartya K. Sen, las acciones de política económica tendentes a mejorar e impulsar la educación y la sanidad son las medidas esenciales en la lucha por el desarrollo y contra la pobreza.

[3] E insiste: “El hambre no ha afligido nunca a ningún país que sea independiente, que convoque (a) elecciones con regularidad, que tenga partidos de oposición para manifestar las críticas, que permita que los periódicos informen libremente y cuestionen la validez de las políticas de los gobiernos sin censura”.

[4] constituye un intento de recuperación de la Economía dentro de las ciencias sociales, una tarea muy difícil de llevar a cabo en nuestros días. Pero sobre todo, es el reflejo de lo que John M. Keynes consideraba en 1949 que debía ser un economista: Una persona muy ponderada que posea una rara combinación de dotes ya que tiene que llegar a mucho en diversas direcciones y debe combinar facultades naturales que no siempre se encuentran en un mismo individuo. “Debe ser matemático, historiador, estadista y filósofo. Debe comprender los símbolos y hablar con palabras corrientes. Debe contemplar lo particular en términos de lo general y tocar lo abstracto y lo concreto en el mismo vuelo del pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado y con vistas al futuro. Ninguna parte de la naturaleza el hombre y de sus instituciones debe quedar por completo fuera de su consideración. Debe ser simultáneamente desinteresado y utilitario y estar tan fuera de la realidad como tan cerca de la tierra.

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Pulido R. María del Pilar. (2008, marzo 13). Amartya Sen: una mirada humana a los problemas económicos. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/amartya-sen-una-mirada-humana-a-los-problemas-economicos/
Pulido R., María del Pilar. "Amartya Sen: una mirada humana a los problemas económicos". GestioPolis. 13 marzo 2008. Web. <https://www.gestiopolis.com/amartya-sen-una-mirada-humana-a-los-problemas-economicos/>.
Pulido R., María del Pilar. "Amartya Sen: una mirada humana a los problemas económicos". GestioPolis. marzo 13, 2008. Consultado el 7 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/amartya-sen-una-mirada-humana-a-los-problemas-economicos/.
Pulido R., María del Pilar. Amartya Sen: una mirada humana a los problemas económicos [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/amartya-sen-una-mirada-humana-a-los-problemas-economicos/> [Citado el 7 de Diciembre de 2018].
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