No había mas que una bebé que nacía por las 4 de la tarde un día 10 de octubre, su espera fue maravillosa, nada de pensar en que las cosas podrían ser diferentes de lo que el alma y los sueños habían gobernado en la menta de sus progenitores, nada de complejidades fuera de las habituales o demoras que no son mas que una simple anécdota en el diario de vida interno que cada uno lleva en la vida. La madre en una habitación que mas parecía de un hotel y no de una clínica, un living en su interior, televisión, tranquilizadores sonidos de algún artista clásico, todo acompañado de un equipo de asépticos y bien humorados personajes cancheros y enfundados en batas blancas y vinilos recién extraídos de una caja made in japán.
!!!!Llegó finalmente¡¡¡¡ una niña, una creatura del Señor que nos venía a acompañar, que venía a hacernos sentir agradecidos de que el Señor existe, de que la vida se prolonga por el solo hecho de verle sus tímidos ojos enfrentándose a su desafío, el desafío de vivir de estar fuera de la protección estable y eterna de la madre, madre que ya no daba de los pujos casi infartantes que le había pedido desde ya un buen rato.
Los controles, el peso, Apagar 9 y luego 10, llanto, lavado de secreciones traídas de ese mundo anterior, soplo funcional, leche, enfermera, cagar como una maquinita, enfermera, capacitación al padre sobre como poner un pañal, abuelos, con ansias de verle el rostro a este nuevo angelito que llegó a nuestras vidas y también a las suyas.
Llegamos a la casa, todo ha cambiado.
Dormir poco, estar pendiente, le leche, la leche, el flato, caca, pañal.
Unos días y el cansancio llega y no se va por un tiempo. Pero el amor está presente y ya no vuelves atrás. Ya está en otra dimensión, la dimensión del amor y la fragilidad.
Seis meses y la madre nota que los movimientos de su bebé no son simétricos, pediatra, muecas faciales, neurólogo, padres juntos con un enemigo que nunca quisieron conocer pero que se ha quedado ya en sus vidas, la angustia, la incertidumbre de no entender que lo que está pasando no es una broma, sino que es de verdad, es real, y no se soluciona con las frases de abuela consoladora, que no mejora con un "ya va a pasar"...
Comienza una carrera por entender que "ES" esto, aquello que con una displicencia magnifica nuestro primer médico comunica que se pasará con un poco de kinesiología y que no se preocupen por que sólo le va a costar aprender a leer y escribir pero que no se preocupen porque no hay para que sacar mas exámenes.
Diagnóstico = hombros arriba y caras de idiotas estafados.
Poco tiempo pasa para que los padres den inicio a la carrera mas larga que puedan dar hasta hoy, la carrera de saber, saber la verdad. Cada día pasaban cosas nuevas. Cada día comprendía la poca capacidad de algunos médicos no sólo desde el punto de vista técnico, sino del humano, de la incapacidad endémica emanada del orgullo que no les permite decir una frase tal simple que es "No lo se", "no se lo que tiene". Lo peor era cuando los padres se daban cuenta de que ellos sabían con el tiempo mas de su pequeña que la interminable fila de doctores "alta y honorablemente calificados por pulcras y tradicionales Universidades.
Dios.
No hay avance, no hay mejora, la terapia kinesiológica hace un efecto positivo pero muy insuficiente. Se toman exámenes, se van a EE.UU. Todo Normal. Una frase que ya no quieres escuchar.
La batería que mantiene el corazón andando comienza a decir, estoy cansada.
Dios. Miraste a estos afligidos padres y los iluminaste, les mostraste finalmente el camino. Ya están cerca de la verdad, si hay problemas, hay un retrazo en esa noble mente que sólo entiende que sus padres la aman con una profundidad inexplicable y con una entrega absoluta llena de certezas en los sentimientos y pocas en el diagnóstico.
Hay un síndrome, es una hipótesis, es duro, es pesado, es devastador. Desazón, tristeza profunda, preguntas del alma. La mas común Porqué a ella.
Se llora mucho. Se unen los corazones. Se fortalece el alma. Se templa el espíritu.
Llega la certidumbre, la niña no es normal y está decretado, asumido con pena y poco a poco entierran los sueños que tenían de su hija anterior que habría corrido por el parque como una Gacela, y la reemplazan por aquella que está aquí presente y que les regala a cada minuto una sonrisa por nada a cambio.
Llega la Paz.
Llega una nueva vida con otras maneras de resolverse, con una mirada mas serena y con un sentimiento de madures de que da sólo el dolor. Y se enamoran otra vez de este ser pequeño. frágil, que ahora les da razones reales de vivir.
Ella es un regalo, ella trae las respuestas a tantas cosas que sus padres habían buscado en sus vidas. El padre que siempre había necesitado ayudar a otros pero no sabía como, ahora ya si, porque van a haber otros padres que pasen por lo mismo y van a necesitar consuelo. Esa era la respuesta buscada por años. Ella se la trajo, ella se la regaló con una mirada.
Un matrimonio treintón, él cerca de los 40 y ella con una belleza maravillosa en la medianía, ambos profesionales. Ella optó por criar a sus hijas porque hay otra mayor de 7 que merece ser feliz, porque si.
Esta familia quiere ser feliz y se lo merece y sus pequeñas les han mostrado como.
He querido contar esta historia, que es nuestra historia junto a mi esposa, porque quiero decirles que siempre hay esperanza y que si tienes Fe, vas a tener una recompensa mucho mayor de la que soñaste. Hoy estoy mucho mas cerca de mi esposa, hoy me siento mucho mas feliz, pleno y favorecido por pequeñas y diarias alegrías que me han de dar mis mujeres en llegar a casa luego de un largo día de trabajo.
Todo hoy está mejor, he aprendido a vivir con mucho mas simpleza, he aprendido a trabajar mejor, a ser mas dedicado en mis labores, a ser mas asertivo, he aprendido a disfrutar mas mi vida y a amar mas a mis esposa y a mis hijas.