Obsequiar a nuestros clientes o proveedores con un pequeño detalle en
según que épocas del año, se ha convertido en un elemento de promoción
del negocio, de captación de clientes y de fidelización de los ya
existentes.
No es sólo el calendario a final de año, ni la camiseta o gorra, ni el
mechero (¡que tal como están los humos…!), sino que ahora encontramos
artículos de reclamo, cada vez más sofisticados e ingeniosos,
relacionados con nuestro negocio para cada temporada, que refuerzan
nuestra imagen. Para este verano encontramos desde zapatillas,
almohadillas de playa hinchables con radio, scooters de agua, ceniceros
con tapa para la playa, neveritas, sombrillas (se imagina una playa con
varias sombrillas con su nombre…..cuanto vale esa publicidad??), …. Todo
para que nuestros clientes disfruten y a la vez muestren el nombre de
nuestro negocio en su día a día.
Con el tiempo, algunos de estos elementos se han convertido en objeto de
culto, deseo y colección. Sino, quien no ha oído hablar del Calendario
Pirelli. Gracias a las modelos seleccionadas, cada año consiguen salir
en prensa, televisión y miles de medios de comunicación de todo el mundo
y, no por hablar de lo bien que van los neumáticos, no, sino de las
maravillosas mujeres que conforman cada uno de los meses.
Otros ejemplos algo más recientes, serían la promoción del 11811 de este
verano que regalan 68.000 gafas de sol entre las personas que utilicen
el servicio (ya se puede ver el anuncio en la tele).
O la promoción que hizo Saimaza, que repartió abanicos contra el calor y
cafés en la pasada Feria de Sevilla, con el objetivo de potenciar la
imagen de la marca entre los visitantes de la Feria.
Todavía me acuerdo también de una campaña promocional que me hicieron
llegar para celebrar el primer aniversario en Barcelona del diario
gratuito Metro. Además de realizar un mailing en varias partes (lo que
en nuestro mundo se llama una campaña teaser), para incrementar la
expectación sobre el producto, en el último envío recibí un rótulo como
los que se pueden ver en el metro, indicando el nombre de la parada pero
con mi nombre. Toda la oficina estuvo hablando de ello durante varios
días y, lógicamente acudimos a la invitación que nos hicieron.
En otro momento, recibimos una zapatilla de la playa en un envío del
Hotel Hilton de Barcelona, en el que solamente por llamar e informarte
sobre los salones para eventos de que disponen, podías ir después a
recoger la otra zapatilla al hotel. La persona de recepción dejó la
zapatilla en la misma mesa y todo el mundo que entraba y salía de la
oficina, le preguntaba sobre la zapatilla. Toda la empresa se enteró de
que era el Hotel Hilton el que la había enviado.
O, también, lo que hizo un concesionario de automóviles para la feria
del mismo nombre en Alemania. Enviaron la esfera de un reloj de una
marca conocida a un grupo de directivos invitándolos a la feria para
probar el nuevo modelo de coche que justo había lanzado su marca al
mercado. Si llevabas la esfera, y hacías la prueba, te entregaban la
correa gratuitamente. Tuvieron un éxito rotundo.
Estos son algunos de los ejemplos y casos de éxito en los que se utiliza
una estrategia en la que se incluye un artículo promocional. El impacto
en el público objetivo, supera en todos el impacto de un simple mensaje
publicitario porque va directo a él. Pero hay que tener en cuenta una
cosa: funciona porque se utilizó formando parte de una estrategia, ya
sea de lanzamiento de producto, de promoción de verano, de aniversario,
etc.
Por todo lo anterior, animo a todos aquellos empresarios o responsables
comerciales y de marketing de empresas que quieran reforzar su imagen
corporativa, que quieran realizar la promoción que tienen en mente o el
lanzamiento de algún nuevo producto o servicio, que tengan en cuenta los
artículos promocionales, o como mínimo que los consideren. Siempre, a
ser posible, dentro de una estrategia. Para ello existen empresas
especializadas que orientan en la mejor estrategia a seguir y el mejor
objeto promocional, el mas adecuado a la imagen de su empresa o al
mensaje que se quiere transmitir con él.
El asesoramiento por parte de profesionales del sector estratégico
del marketing, les guiará por la infinita variedad de productos y
novedades y adaptará a su necesidad cualquier idea u objeto que se les
ocurra.
Por tanto, recuerden: objetos promocionales, sí. Entregarlos porque sí,
NO. Siempre con un objetivo claro y pensando muy bien a quién se dirigen
y el tipo de empresa que somos.
Consultora de Marketing.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com © 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |