Este es el sexto artículo de la serie: Los 10 errores más burdos que cometemos cuando hacemos el Marketing de nuestros servicios y el error que exploraremos en esta nota es "Evitar hablar en público"; este error puede resultar en detrimento del éxito de su marketing y de su bienestar financiero.
¿Qué pensamientos cruzan por su mente cuando piensa en pararse frente
a un grupo de gente para dar una presentación?
¿Tiene miedo de cometer errores y parecer tonta/o? ¿O tal vez usted se
siente segura/o de los resultados de su presentación?
La forma en que conteste a estas preguntas es una especie de "litmus
test" sobre si tendrá o no éxito en el marketing y la venta de sus
productos y/o servicios.
Si su mente inmediatamente se llena de pensamientos temerosos, luchará
un poco más y tenderá a evitar las actividades de marketing y ventas.
Sin embargo, si su reacción inicial es de entusiasmo ante la idea de dar
una presentación, muy probablemente enfrentará estas tareas con una
buena predisposición.
Ante todo, no quiero que piense que dar presentaciones y charlas es una
de las muchas estrategias posibles de marketing. Es mucho más que eso.
La habilidad de dar una presentación confiada y naturalmente es la base
sobre la que se edifican todas sus otras habilidades de marketing. Por
ese motivo podríamos denominarla “la habilidad dominante de marketing”.
Cuando usted da una gran presentación, demuestra lo siguiente:
Que organiza sus pensamientos en forma lógica
Que tiene conocimiento de su tema
Que tiene los pies en la tierra
Que es persuasiva/o
Que tiene coraje en sus convicciones
Que tiene habilidad para inspirar y motivar
¿No es muy probable que se sienta inclinada a hacer negocios con alguien
que demuestra tener estas cualidades? Y ¿no se sentiría poco entusiasta
de contratar los servicios profesionales de alguien que careciera de
estas habilidades?
Admito que algunas personas no tienen el don de hablar en público, o son
menos agraciadas que otras, pero es una habilidad que puede ser
aprendida, desarrollada y refinada con los años. Ahora soy un orador muy
confiado, pero no lo era cuando comencé en este trabajo.
Justamente por ese motivo me propuse aprender los conceptos básicos que
me permitieran dar una presentación. Sabía que tenía cosas para
compartir, por eso me tome el tiempo e hice el esfuerzo de dar una
presentación que causara un mínimo de impacto real.
A continuación le contaré algunas cosas que me sirvieron y que le
recomiendo probar:
1. Comprométase a dar una charla (hay muchos libros buenos que le
dicen como conseguir una, incluyendo mi InfoGuru Manual). Cuando usted
tiene una fecha cierta, se motiva para entrar en acción.
2. Escriba un punteo de la charla. Dedíquele tiempo a esto. No sólo le
ayudará a clarificar y ordenar sus ideas, también es posible que sea una
charla que pueda repetir varias veces, por eso es una buena inversión en
tiempo y esfuerzo.
3. Practique su presentación en voz alta. Utilice un espejo, de ser
posible fílmese. Es mejor parecer tonta sola/o que enfrente de un grupo
de personas (sobre todo si quiere impresionarlos bien…)
4. Aprenda a poner toda su atención en trasmitir sus ideas a la
audiencia. Una de las mejores formas es mediante ejemplos e historias
que ejemplifiquen cada uno de los puntos sobresalientes. Las historias
son las herramientas de marketing más persuasivas.
5. Haga lo posible por no poner toda la atención sobre su persona. Y eso
le va a resultar mucho más fácil si cumple los puntos anteriores. Si
está bien preparada/o y entusiasmada con su mensaje, no va a estar tan
preocupada por la impresión que cause.
6 No use PowerPoint como una muleta. Unas diapositivas para clarificar
cada punto principal está muy bien, pero una presentación que incluye
cada palabra, es un verdadero desastre. Además, jamás desarrollará sus
habilidades como orador de esta manera y aburrirá a su audiencia.
7. Consiga ayuda o asistencia profesional. Considere la posibilidad de
que un coach la/o ayude a preparar y ensayar la charla. Es una buena
inversión de tiempo y dinero, al menos hasta que se sienta confiada/o.
No le voy a mentir, usted puede evitar hablar en público y aún
desenvolverse en su actividad durante años. El beneficio es que no tiene
que sentirse incómoda/o o enfrentar parecer ridícula/o. Pero ¿cuál es el
costo? La respuesta es simple: Su actividad no será tan exitosa como
podría ser. La elección es suya.
Aprender a dar presentaciones y charlas debería ser una prioridad es su
desarrollo profesional. Es una habilidad que se pagará sola miles de
veces en el curso de su carrera profesional.