La epistemología en la autovigilancia del conocimiento contable

RESUMEN
El presente trabajo es un ensayo acerca de la
importancia de la epistemología en el proceso de
gestación del conocimiento contable. En ese camino
es ineludible responder a los siguientes
cuestionamientos: ¿Cómo es posible el conocimiento?
¿y si es posible el conocimiento como se origina esto?.
Una buena ayuda a comprender tales interrogantes es
adoptar la epistemología como disciplina que potencia
la autovigilancia del conocimiento contable.
El objeto de estudio es un problema inconcluso aún,
puesto que cada ensayista a explicado a su manera
apoyándose en una filosofía escolástica carente de
autocríticas y rectificaciones que deben existir en todo
itinerario constructivo de una teoría contable verosímil.
En efecto, en la contabilidad existe un “bosque de
conceptos” que confunde la verdadera dimensión de la
contabilidad. Conceptos reduccionistas basado en un
espectro ideológico que tiene como sistema de
referencia al empirismo ingles, a haciendo de la
contabilidad una simple técnica de información que
reduce su campo de acción.
Bajo este contexto la autovigilancia epistemológica es
pertinente, pero para llegar a ello debemos
comprender y conocer las posturas epistemológicas
actuales y cual es su incidencia en la contabilidad, o
de que manera se podría aplicar a la contabilidad para
engendrar una teoría unificada y concreta. Tanta
influencia tuvieron, por ejemplo, los paradigmas de
Kuhn, la teoría F alsas i o ni s t a de Popper, Los
programas de investigación de Lakatos y El Realismo
crítico y sistémico del filosofo argentino Mario Bunge.
Estas teorías de la ciencia vienen contribuyendo a la
contabilidad tal como lo hace notar el profesor Richard
M a t t e s i c h con su t e o r í a Axiomatizadora de la
Contabilidad.
Consecuentemente este trabajo propuesto al XII
Congreso trata de un tema no muy complejo, como es:
“La T e s i s de que p odemos encontrar una
bicertidumbre entre la razón y la experiencia”. En ese
caminar epistemológico trataremos de postular al
racionalismo aplicado como centro de gravedad para
el desarrollo de la contabilidad y como un vector
autorregulador de nuestras acciones.
Solo así podremos converger la teoría y la práctica, es
decir un racionalismo nutrido por las experiencias
empíricas. Como se puede notar en la contabilidad
positiva y normativa, existen algunos preceptos de
esta índole que pudiera hacer posible una
reconciliación gnoseológica en el proceso mismo de
gestar un conocimiento contable.
GUIA DE DISCUSIÓN
¾ ¿Qué se entiende por polisemia conceptual en la
contabilidad y cuáles son los factores que lo
motivan?
¾ ¿Qué papel cumple la epistemología en el
proceso de c o n s t r u c c i ó n del conocimiento
contable?
¾ ¿Cuáles son las corrientes epistemológicas
actuales y cuál es su impacto en la contabilidad?
¾ ¿Cómo esta clasificado la contabilidad en la
actualidad y cuáles son sus incidencias
gnoseológicas?
¾ ¿Por qué debe e x i s t i r la a u t o v i g i l a n c i a
epistemológica en la contabilidad?
3. EL OBJETO DE ESTUDIO Y LA NATURALEZA
DE LA CONTABILIDAD: Un debate inconcluso.
3.1. Consideraciones generales.
La comunidad contable viene debatiendo actualmente
dos problemas inconclusos: (i) el objeto de estudio y (ii)
la naturaleza de la contabilidad. En efecto, parecen
que los cientifistas y los conservadores, aún no se
ponen de acuerdo sobre este problema y, como decía
Lord Robinson “Todos hablamos de lo mismo pero
nadie se ha puesto de acuerdo sobre que hablamos”.
En estas frases casi poéticas entendemos que la
renuncia a la construcción teórica por parte de los
conservadores debe dar paso a la adopción de medios
suficientes para poder encontrar el verdadero
esperanto de la teoría contable.
En ese caminar teórico bañado de matices explicativos
y de análisis críticos, vamos encontrando cráteres
empíricos que han abolido en cierta forma el
compromiso con la razón. Así, he convenido en llamar
“el andamiaje económico Anglosajon” a estos cráteres
que se han expandido por toda la comunidad contable.
A decir verdad, existe una gran influencia positivista y
empirista de la escuela Anglosajona sobre los gremios
contables y, es por ello que aún hay adeptos que
defienden y entienden a la contabilidad como una
simple técnica de información.
El pensamiento contable desde la perspectiva común
se da sin control epistemológico, sin purificación
cualitativa que permita constituir un conocimiento
sustancialmente mejorado. Esta en razón directa con
el empirismo, la persistencia a los conceptos
reduccionistas y la indiferencia a la investigación
científica por parte de los “conservadores”, han hecho
de la contabilidad una disciplina ahogada en su propia
incongruencia conceptual y teórica. Por ello, los
principios de contabilidad, las normas internacionales,
38
Palabras Clave: Epistemología ContableTeoría ContableFilosofía de la Contabilidad.
APORTES DE LA EPISTEMOLOGÍA
EN LA AUTOVIGILANCIA
DEL CONOCIMIENTO CONTABLE
X
II CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
las leyes societarias y de mercados, constituyen uno
de los tantos bagajes “teóricos”, que hace presumir
una teoría contable; sin embargo, si realizamos un
análisis pormenorizado, es totalmente inverosímil.
A esto debemos agregar la carencia de una política de
investigación contable, por cuanto, existe un divorcio
entre la empresa privada y los investigadores
contables. Además, los gremios contables casi poco
hacen al respecto. Que decir de las entidades publicas,
como CONCYTEC que ni siquiera cuenta con áreas
referidas específicamente a la contabilidad, razón por
la cual los proyectos de investigación contable no
cuentan con financiamientos.
Muy a pesar de esto, creo que en el campo de la
actividad científica contable ya existe una matriz
cuajada que contribuyen de alguna manera la ansiada
construcción teórica; pero, no obstante tenemos que
recorrer mucho para engendrar en toda la comunidad
contable éste nuevo paradigma, ensalzadas por
algunos investigadores independientes que dicho sea
el paso, es digno de ser plausible.
3.2. Falta de vigilancia epistemológica.
Trascender los juicios de hechos es una peculiaridad
del conocimiento científico; y en oposición a éste el
sentido común, se aísla en los límites de los hechos y
no hay para el cuestiones antinomias que explicar. En
ese sentido, nos ocuparemos del conocimiento común
o vulgar y de sus c o n s e c u e n c i a s dentro del
pensamiento contable.
Pues bien, haciendo una aversión a la razón, el
conocimiento ordinario parte – en muchos casos – de
la percepción de nuestros sentidos. Es decir de lo
inmediato. Pero “una característica bien conocida del
sentido común es que, si el c onocimiento que
pretende poseer puede ser exacto, raramente es
conciente de los límites dentro de las cuales sus
creencias son válidas o sus practicas exitosas.”1 De tal
manera que, no siempre el sujeto y el objeto tienden a
explicar inequívocamente sus contextos. Es decir, la
primacía del conocimiento sensible impuesta por el
empirismo, ha hecho de ello, un problema de
concepción, o sea de lenguaje.
En efecto, lo que existe – más allá de una divergencia
de opiniones – es una diferencial de conceptos, el
científico y el experimentador no siempre hablan el
mismo lenguaje; y por lo tanto, no pueden intercambiar
sus informaciones. O al menos, se les hace difícil
entenderse. Pero hay algo más, el hombre común,
aislado de los hechos cotidianos que lo rodea,
pareciera condenado a estimular sus percepciones del
mundo en que experimenta; por tanto va construyendo
ciegamente sus ingenuas concepciones y adoptando
un lenguaje común que justamente le permita expresar
ese sentir.
Consecuentemente, a lo largo de la historia éste tipo
común de conceptos ha alimentado y regulado la
doctrina contable, equiparando pues un pragmatismo
a ultranza. Dicho de otro modo, los momentos
empíricos y no racionales de la filosofía occidental
cuajó los marcos conceptuales de la contabilidad
desde una perspectiva convencional y utilitarista,
desvirtuando la verdadera racionalidad, creando
1 NAGEL, Ernest. Problemas de la lógica y de la investigación
científica. p. 18.
conceptos reduccionistas que no han hecho más que,
obstaculizar el progreso científico de la contabilidad.
Con ello q u e r e m o s decir e n t o n c e s que, el
conocimiento común empieza con los juicios a
posteriori del contexto. Pues bien, pero ¿cómo es la
visión de la ciencia del hombre común? para
responder a esta pregunta enunciaremos el siguiente
ejemplo: Si le preguntásemos al hombre común sobre
la luz que alumbra por las noches nuestra sala, cocina,
comedor, etc. éste quizás tardaría varios minutos en
responder. O diría que la luz es la energía proveniente
de una fuente de poder (electricidad) a través de la
lámpara incandescente, inducida desde una central
hidroeléctrica o de un reactor nuclear. Esto es cierto,
pero no suficiente. Analicemos el por qué. Para el
hombre común la luz es conceptualizada vagamente
de su contexto. Aquí ya se presenta un problema de
concepción; es decir que en el sentido común, la luz
no es otra cosa que la culminación de la energía
eléctrica. En cambio, el concepto de luz para el físico,
tiene otra connotación que consiste en una dualidad:
materia y energía; por consiguiente son dos lenguajes
distintos.2
Pero veamos ahora un ejemplo sencillo desde el
horizonte de la contabilidad, para no irnos muy lejos
de ello. Comparemos al hombre común con el alumno
principiante en contabilidad y al científico con el
alumno más experimentado. Supongamos por tanto,
una operación sencilla, el de compra. Para el
principiante, la operación de compra se reduce a un
simple manejo de cuentas y cálculos, creyendo que
eso implica el final de toda la operación; y hasta en
algunos casos memorizan las cuentas de una compra
para reproducirlo en posteriores operaciones de ésta
misma naturaleza.
En cambio, el estudiante experimentado tiene otro
concepto muy distante sobre la operación. Para él,
intervienen muchos aspectos como económicos,
financieros y normativos. Es decir, la concreción de
compra va más allá del uso de algunas cuentas y
cálculos; por el contrario sistematiza dentro de su
pensamiento conceptos que explican en forma integral
dicha operación.
Nótese que este concepto integral de la operación de
compra, posee una naturaleza relativa, por que tiene
como sistema de referencia al contexto, y que éste va
acrecentándose conforme el sujeto – estudiante
ahonda y reconoce más los componentes de la
operación. Por último, el contador profesional tiene el
concepto más nutrido de todos; puesto que la
operación de compra para él, es más que simples
asientos contables, y a menudo se pregunta ¿cuál es
la incidencia en los estados financieros?. Vemos acá
pues, el concepto de predicción. No solo interesa el
asiento contable sino su incidencia en los resultados
de la empresa; por que para él, una compra implica
costos, aspectos tributarios y normativos, beneficios,
etc.
En resumen, diría que el principiante tiene un
concepto ingenuo frente al profesional quien tiene una
2 Aunque la presente metáfora puede parecerse escueta, sin
embargo, visualiza claramente la divergencia entre
conocimiento común y científico. Puede encontrarse otros
ejemplos al respecto en: Augusto Salazar Bondy.
Introducción a la filosofía. Pp. 51-53.
39
XII CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
concepción holística (la operación como un sistema),
por tanto la divergencia sustancialmente no es de
opiniones, si no de concepción, o sea de argumentos.
Por consiguiente, es tácito ver que existen diferencias
sustanciales entre el conocimiento científico –
resultado de la investigación científica – y el
conocimiento ordinario ( resultado de la vida cotidiana).
En primer termino el conocimiento científico
racionaliza la experiencia, explica a través de
proposiciones lógicas (hipótesis) el contexto de los
hechos; mientras que el conocimiento ordinario
solamente describe los hechos y se aísla en ellos, no
trascienden sus resultados. Por otro lado, el
conocimiento científico es claro y preciso, aunque no
esta libre de errores pero ésta cuenta con técnicas que
le ayudan a encontrar esos errores y, los saca
provecho; en cambio el conocimiento ordinario es
vago y está lleno de contradicciones.
Finalmente, el conocimiento científico es sistemático y
metódico. El primero denota que es un conjunto de
ideas, caracterizados por un conjunto de hipótesis
lógicas que posteriormente gestaran una teoría; y el
segundo, implica que el cocimiento científico como
actividad, empieza con la especificación del problema,
planteamiento de los objetivos, formulación de la
hipótesis, fija las unidades de análisis y sus
contrastaciones empíricas. Por el contrario, el
conocimiento ordinario es asistemático y no cuenta
con un método especial.3
Al respecto, existen varios epistemólogos y
metodólogos que explican las diferencias entre el
sentido común y el conocimiento cienfico, no
obstante podemos resumir en su generalidad a través
del siguiente cuadro.
DIVERGENCIAS DEL CONOCIMIENTO: CIENTÍFICO
Y COMÚN.
CONOCIMIENTO
CIENTÍFICO CONOCIMIENTO COMÚN
1. Resultante de la
investigación
científica.
2. Racionaliza la
experiencia
3. Es claro y preciso
4. Es sistemático.
5. Es metódico.
1. Resultante de la
percepción común.
2. Describe hechos
aislados
3. Es vago e
inexacto.
4. Es asistemático.
5. No es metódico.
En síntesis, diremos que el conocimiento contable es
un corpus de conceptos acrecentados sin ningún
control epistemológico. Tiene como punto de
referencia la utilidad de la información, más allá de su
racionalidad lógica y sistemática.
Hablar de imprecisión conceptual, es dilucidar los
conceptos reduccionistas de la contabilidad, que aún
persisten en la actualidad, sobre todo por aquellos
llamados conservadores. Para demostrar ésta
aseveración basta revisar cualquier libro que existe en
la enmarañada literatura contable y ponerse analizar
sobre el concepto de contabilidad. Allí, encontraremos
autores que repiten y persisten fanáticamente
3 Parte del presente análisis proviene de: SANZ, Julio.
Introducción a la ciencia. Pp. 15-18 y BUNGE, Mario. La
ciencia su método y su filosofía. Pp. 12-21.
conceptos que están fuera del contexto actual,
definiéndola como un arte. Es más, a menudo tienden
a definirlo como una trilogía, o sea como ciencia,
técnica y arte; sin saber en muchos casos la
naturaleza de cada uno de éstas categorías.
En el primer caso, apreciamos la primacía contextual
del Instituto Americano de Contadores Públicos
Certificados (A.I.C.P.A), por cuanto la definición
acuñada en el año 1,970 persiste hasta ahora en los
pensamientos de muchos autores. En ese sentido, han
aislado a la contabilidad dentro de un marco
conceptual irracional, sin ningún compromiso con la
razón, por el contrario dan mayor énfasis a la intuición
emocional del sujeto en oposición a la objetividad del
conocimiento.
“Es tácito comprender entonces, las lagunas teóricas
que engendran éste extremo del pensamiento
contable. No podemos aceptar que las intuiciones
releven a la racionalidad, éstas sirven simplemente
para ser destruidas. El intuicionismo es enemigo de la
razón y una especie de charlatanería, porque se deja
de lado la complicación y universalidad de la razón
humana.”4
En la segunda aproximación (contabilidad como
técnica). Visualizamos posturas exclusivistas. Es decir,
reducen a la contabilidad como una técnica auxiliar de
información y creen ver en esa misma técnica de
registro la esencia misma de la contabilidad. Estas dos
aproximaciones mencionadas, se oponen a una
postura científica. Que dicho sea el paso, muchos la
defienden como ciencia pero lo hacen por simple
orgullo profesional y, hasta algunos son radicales y
ortodoxos; por consiguiente debemos excluir a
aquellos que hablan de ciencia contable por simples
razones de status y prestigio, sin estar en aptitud de
demostrar las bases y métodos científicos de su
disciplina.5
En general, las dos primeras posturas expuestas (arte
y técnica) constituyen un andamiaje teórico con
sustentos convencionalistas y utilitaristas; y quienes
apoyados por el pragmatismo, hacen de la
contabilidad una disciplina antojadísima a las
manipulaciones de su información en relación a sus
intereses económicos.
Esto implica, como dice el profesor Orlando Malpartida
que sé “[...] sigue rediseñando el currículo en función
al concepto reducido de la contabilidad y en función al
rol tradicional (tenedor de libros) del contador. El
concepto pragmatista de la contabilidad, que (sigue)
imperando en el campo profesional, es la principal
causa para el estancamiento de la profesión”6 y por
tanto, la formación profesional es incongruente con el
perfil profesional que tanto se pregona.
4 MALPARTIDA, Darwin y Oscar, DÍAZ. Los estudios
epistemológicos en la teoría contable. p. 44.
5 Esta antinomia se da por la falta de un dialogo entre el
científico (teórico) y el experimentador (pragmático), es
decir una filosofía dialogada; tema que se analizará más
adelante.
6 Al respecto, se puede encontrar un amplio estudio acerca
de la formación profesional del contador público en:
MALPARTIDA, Orlando. Cambios cualitativos en la
estructura curricular para la formación competitiva del
contador público. Tesis para optar el grado de magíster en
la UNMSM, 2001. p. 150
40
X
II CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
COMPOSICIÓN TRADICIONAL DE ÁREAS
CURRICULARES
FUENTE: Orlando, MALPARTIDA. Op CIt. p. 145
4. IMPORTANCIA DE LA EPISTEMOLOGICA EN
LA CONSTRUCCION DEL CONOCIMIENTO.
4.1. Filosofía de la ciencia.
Para entender mejor a la filosofía de la ciencia o
epistemología, es ineludible dar un vistazo a la
filosofía. ¿Pero que tiene que ver la filosofía en esto?.
En verdad, mucho. La filosofía nos permite tener una
visión crítica y discursiva de nuestro contexto, es decir,
hace de nuestra razón un incesante prototipo listo para
realizar análisis de todos los posibles problemas de
nuestra realidad, inclusive va más de allá de ella.
Jesús Mosterín,7 reconocido filosofo Español, nos dice
al r e s p e c t o que, “hoy en día todos estamos
bombardeados por unas constantes avalancha de
información a través de la radio, la televisión, los libros,
las revistas e Internet, etc. En todos estos medios se
cuela cualquier cosa. Entonces, hoy más que nunca
se requiere de un filtro que separe las informaciones
claras y fiables de las confusas o engañosas. Es
importante que nuestras ideas sean lo más fiables,
para lo cual tiene que haber una instancia crítica, un
filtro. Esa instancia, ese filtro es la filosofía”.
Estas premisas expuestas, nos conlleva a formular
otra pregunta: ¿Qué es la filosofía?. No es tan fácil
responder esta pregunta, porque en sí, la palabra
filosofía significa algo más que AMOR POR LA
SABIDURÍA. Es decir, existen tantas definiciones al
respecto como escuelas filosóficas que se han
encargado de definir ésta categoría. No obstante, se
puede encontrar un concepto esencial. Esto es, forma
de reflexionar sobre la ciencia.
En sus inicios la filosofía se encargaba de reflexionar
la totalidad del conocimiento, empero, esta actitud
holística perduró hasta el siglo XVII con la llegada del
renacimiento de la ciencia. A partir de allí, comienza
su fragmentación, debido a que algunas ciencias
encuentran su objeto de estudio y con esto, la
autonomía de su sistema de conocimiento.
7 Entrevista realizada en la ciudad de Iquitos luego de
concluir el VI Congreso Nacional de Filosofía, el 5 de
octubre de 1996, por LAVADO, Lucas (compilador).
Tareas de la filosofía. p. 15
VISION HISTORICA DE LA FILOSOFÍA
Actualmente queda dentro del tronco de la filosofía,
ramas que todavía no encuentran su objeto de estudio,
tales como la ontología, axiología, la ética, estética, la
religión, etc. Pero la filosofía y las ciencias nunca se
desprendieron, actuaron en forma disyuntiva; Inclusive
las obras de la edad moderna tienen un entramado
filosófico. Por ejemplo, Isaac Newton escribió
sus “principios matemáticos de filosofía natural”; John
Dalton, publica su “nuevo sistema de filosofía química”;
Jean Lamarck presenta en 1,809 su principal obra
teórica “filosofía zoológica”.
De tal manera que, todos tenemos posturas filosóficas,
las mismas que dejamos descansar en ellos nuestras
reflexiones contextuales. En contabilidad, por ejemplo,
no todo lo que brilla es oro, no todo lo que se dice
sobre “teoría contable” es omnicomprensivos, si no,
que son en algunos casos simples versos y poesías
de la literatura contable, por ello es necesario adoptar
un compromiso critico, un compromiso con la razón
para poder engendrar y cuajar una verdadera
construcción teórica de la contabilidad. Pero, no
debemos de adoptar una filosofía dogmática, sino
visualizar una filosofía de conjunto, que sea critica,
discursiva y dialectizada; es decir, una filosofía de la
ciencia, o sea, la epistemología, para no seguir siendo
prisioneros de las especulaciones retóricas
anglosajona; debemos dejar de ser esclavos de las
cuatro líneas del balance.
Por lo tanto, hemos visto que hay dos categorías bien
determinadas: la filosofía, tema que hemos explicado
ya, y la epistemología o teoría del conocimiento de
quien nos encargaremos ahora. Cierto es que la
epistemología, es la rama de la filosofía que estudia la
investigación científica y su producto, el conocimiento
científico. Mera hoja del árbol de la filosofía hace
medio siglo, la epistemología es hoy una rama
importante del mismo. No obstante, hace medio siglo
aún no se habían advertido los problemas semánticos,
ontológicos, axiológicos, éticos y de otro aspecto que
se presenta en la reflexión metacientífica. Esta
adhesión a la filosofía, duro hasta el momento en que
la epistemología comienza su profesionalización.8 Y
por eso, hoy en día hablamos de epistemologías
particulares: filosofía de la física, la biofilosofía, la
iatrofilosofía, entre otras.
8 BUNGE, Mario. Epistemología. Pp. 13–15.
41
XII CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
“[...] El hecho concreto es que junto con la aparición de
cada nueva rama científica y técnica, aparece así
mismo una nueva epistemología o filosofía de la
ciencia y la técnica [...] Esta toma de conciencia ha
puesto de manifiesto la necesidad de promover una
filosofía científica y una ciencia con perspectiva
filosófica [...]”9 tal como se da en la actualidad, sobre
todo con los neopositivistas, postestructuralistas y los
hermenéuticos. Sin o l v i d a r n o s por supuesto, la
influyente filosofía existencial.
Bajo esta configuración, podemos definir a la
ep i st em o log ía a través de tres aproximaciones
policonceptuales: (i) Estudio crítico – filosófico de la
ciencia, (ii) Estudio de la constitución de los
conocimientos validos y (iii) Estudio del paso de los
estados de mínimo conocimiento a los estados de
conocimiento más riguroso.10 Cabe sin embargo
aclarar que caracterizar el origen y desarrollo de la
epistemología nos llevaría a redactar todo un capitulo,
razón suficiente para tener la necesidad de sintetizarlo.
Una buena asistencia para dicho cometido, nos lo da
Jean Piaget; lo cual podemos visualizarlo en el
siguiente cuadro.
SINOPSIS DE LAS GRANDES FORMAS DE
LA EPISTEMOLOGÍA
FUENTE: adaptado de Jean Piaget. Op. Cit. Pp. 26-64
Con esto, queremos dejar en claro el cometido de la
epistemología como una disciplina autorreguladora del
c o n o c i m i e n t o c i e n t í f i c o . Las consideraciones
expuestas por tanto, nos abren un camino reflexivo en
el ámbito contable, porque en cierta forma se han visto
influenciados por algunas posturas epistemológicas
engendrado a lo largo del periodo evolutivo del
conocimiento contable. Gran influencia tuvieron, por
ejemplo, Karl Popper con su teoría falsacionista,
Thomas Kuhn con su epistemología histórica, Lakatos,
con sus programas de investigación y recientemente
Bunge, con su realismo crítico. Este último está
teniendo una fuerte influencia en los investigadores
contables, las mismas que están tratando o intentando
de construir marcos conceptuales basados en éste
realismo pedante y emergentista.
9 LAVADO, Lucas. Op. Cit. p. 7– 8.
10 PIAGET, Jean. Naturaleza y métodos de la epistemología.
Pp. 17-19
Esto es fructífero, pero no suficiente. En ciertos casos
algunos ensayistas contables, sobreestiman el
contexto real de la contabilidad. Es decir, se salen del
contexto racional de la contabilidad para llegar a un
filosofismo cargado de demagogia y dogmatismos,
carente de dialogo interno y externo que debe existir
en todo itinerario orientado a construir conceptos
sistemáticos y verosímiles. Debemos, por lo tanto,
adoptar una filosofía de la contabilidad en cuyas bases
deben descansar los hechos contables, como
dependiente de las teorías y reglas metateóricas; por
su puesto que, previamente se debe realizar la
construcción teórica, mejor aún si nos apoyamos de
los estudios epistemológicos.
4.2. El racionalismo aplicado
Hasta aquí hemos hablado, a parte de los análisis
realizados, sólo de aspectos introductorias sobre lo
que es: la filosofía, la epistemología y sus incidencias
en el conocimiento contable (sin las cuales sería inerte
comprender el tema central de éste capitulo); sin
embargo, hay algo más plausible de explicar, esto es,
la filosofía dialogada entre el racionalismo aplicado y
el materialismo técnico que a simple vista pareciera un
discurso criptógeno del pensamiento filosófico, pero
esa impresión temerosa se difumará a medida que
comprendamos mejor la función de la teoría y la praxis.
No es mi intención, por lo tanto, emplear una retórica
filosófica compleja, sino más bien pedagógica, porque
no soy filosofo. Pero si trato de enmarcar mi posición,
dentro de un marco filosófico conceptual y, eso es lo
que pretendo realizar y explicar en el presente acápite,
esperando por supuesto me dispensen, por algunas
posturas neologistas.
Pero antes de exponer, permítanme advertirles que no
trato de imponer una nueva escuela contable, mucho
menos un dogma; más bien lo que trataré es de
explicar el vinculacionismo de lo racional y lo real,
para que a partir de allí dirijamos nuestra mirada hacia
el horizonte de la rigurosidad científica del
conocimiento contable. Al fin al cabo, el racionalismo
aplicado a nacido ya, y el encargado de ponerlo a la
luz de nuestros ojos fue el filosofo Francés Gastón
Bachelard; en cuyos pensamientos se han inspirado
mis reflexiones. Lo cierto es que este sistema filosófico
ha servido de base a la epistemología contemporánea,
tanto es así que los nuevos enfoques se circunscriben
y en algunos casos tangencialmente, a este circulo
bachelardiano. No encuentro, por tanto, justificación
alguna de no poderlo incluir como matriz filosófica
para el presente trabajo de investigación.
En ese sentido, me dirigiré a explicar y analizar este
sistema de p e n s a m i e n t o , convergiendo como no
podría ser de otra m a ne r a con el conocimiento
contable. Precisar ¿Qué tipo de conocimiento es la
contabilidad? y ¿Cuál es la naturaleza de la misma?
Ha sido hasta acá, al menos así lo percibo, uno de los
pr o b l e m a s d i s yu n t i v o s de la contaduría. Y aquí
también han fallado muchos ensayistas, tratando de
hacer de la contabilidad un producto híbrido sin
ningún sistema referencial, ineludible para hacer
ciencia; es decir fuera de un contexto social, histórico
y económico; aunque debo admitir algunas loables
excepciones.
Lo que más interesa en todo proceso evolutivo es lo
conceptual, más aún lo doctrinal, porque a partir de
42
X
II CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
ello podemos realizar un dialogo racional del objeto,
aunque no independientemente del sujeto, pues sujeto
y objeto son una b ic e rt id umb r e discursiva que a
instancias mayores recompensará con un
conocimiento más objetivo y menos teleológico.
Sin embargo, pragmáticos y cientifistas contables se
han apartado de esa bicertidumbre. Por un lado, los
pragmáticos creen inequívocamente en la experiencia
y por inducción generalizan sus conceptos; por el
contrario, los cientifistas repudian a los pragmáticos
por considerarlos vagos e inexactos. No obstante si
revisamos la historia de la ciencia tanto empíricos y
racionalistas han contribuido a la búsqueda de la
verdad, aunque la verdad nunca esta dada, si no hay
que construirla
Lo importante debe ser la investigación científica,
porque a través de ella lo que es arte hoy, mañana
puede ser una ciencia y lo que es ciencia hoy mañana
puede ser un arte; es como decir el príncipe de hoy
puede ser el mendigo del mañana y el mendigo del
ayer puede ser el príncipe de hoy. Insisto que lo más
importante es realizar la investigación científica,
buscar nuevos paradigmas o al menos nuevos
proyectos de paradigmas, es decir tener un espíritu
científico, porque al final de cuentas es la razón de
haber nacido en este mundo.
Por lo tanto, no es posible fundamentar la ciencia
contable sin entrar en dialogo entre lo racional y lo real,
sin responder a las dos preguntas: ¿En qué
condiciones es posible dar razón de un fenómeno
preciso? Y ¿En qué condiciones es posible traer
pruebas reales de la validez de una organización
matemática de la experiencia? En todo caso se hace
imperativo una bicertidumbre, o mejor dicho una doble
certidumbre, que consiste en: (i) Que lo real está en
relación directa con la razón, tal fundamento se viene
concibiendo como un realismo critico, tal como lo
profesa Mario Bunge y (ii) Que los argumentos
racionales deben atañar a la experiencia.11
Entonces, “aquí no tiene mayor importancia el que
algunos, apoyándose en el empirismo, subrayen más
los hechos y que otros, invocando el racionalismo,
destaquen más los principios. En última instancia,
tanto el empirismo como el racionalismo han
contribuido de igual manera, a que aquel optimismo
científico incesante se convierta en uno de los motores
más...”12 energéticos de la emergencia del saber. Sin
embargo, este optimismo es una breve ilusión en el
conocimiento contable, puesto que a lo largo de la
historia evolutiva, hay texturas que en algunos casos
convergen y en otros no; tal es el caso, por ejemplo,
del positivismo y el normativismo que actualmente se
está desarrollando sobre todo en Europa. El primero,
abandona todo juicio de valor y el segundo, subyaga
con su principio teleológico los hechos, hasta llegar a
criterios subjetivos. Esto no significa la invalidez de las
dos posturas, sino que debemos orientarlos a un
dialogo epistemológico y concretar con ello una
mixtura, mejor dicho adoptar una teoría convergente,
que es al final de cuentas donde pretendo llegar.
Pero tampoco, podemos partir de lo ingenuo, o sea de
lo real, porque son simples hechos pintorescos; de tal
manera que la ciencia no comienza con los hechos,
11 BACHELARD, Gastón. El racionalismo aplicado. Pp. 9-11.
12 HÜBNER, Kurt. Crítica de la razón científica. Pp. 127-129.
sino con los problemas y con el esfuerzo por
resolverlos, porque lo real nunca tiene la iniciativa, en
tanto, solo puede ser fructífera en la medida en que se
le interrogue. Si no se toma los dobletes de la razón y
la experiencia, no se podrá tener un intercambio de
valores, menos la eficiencia del saber, es decir, la
certidumbre de que algo esta marchando correcto solo
puede verse dentro una filosofía de conjunto.
Ningún objeto puede ser objeto de conocimiento sino
se plantea una interrogante, o sea, un problema. De
tal manera que partir de los datos ingenuos (sin
problematizar) es como creer en la tesis de los
tecnocentristas, quienes dicen que la computadora va
poder hacer en el futuro, todo lo que puede hacer el
cerebro h um a n o , esto es absurdo, porque la
computadora ayuda a resolver problemas pero no
puede plantear problemas; entonces, procesar datos y
encontrar datos, son cosas distintas, no se pueden
confundirlos, es como echar fríjol a una ensalada de
frutas. Porque ¿quién encuentra los datos? No es
¿acaso el hombre?, Sin duda, es el hombre que
encuentra nuevos datos y plantea nuevos problemas,
no la máquina. Por consiguiente, dicho en palabras
bachelardianas, “el vector epistemológico [...] de
seguro va de lo racional a lo real y de ningún modo a
la inversa, de lo real a lo general”13 como lo preconiza
el empirismo ingenuo.
De lo antes dicho, nos conlleva a dudar de lo
inmediato (ingenuo), de las sensaciones y de la
experiencia, porque “[...] no hay que olvidar, que lo
real no tiene nunca la iniciativa puesto que solo puede
responder si se lo interroga [...]”14 En efecto, creer en
las simples impresiones de lo real es una forma ilusa
de encontrar la verosimilitud y por tanto no es
conocimiento, es engañoso como las sensaciones.
Esbocemos, a manera de ejemplo los dibujos adjuntos.
FIGURAS CON VARIAS INTERPRETACIONES
A
B
LEYENDA:
(A) ¿Pájaros o antílopes?
(B) ¿Un cubo al que le falta una esquina?,
¿Al que se le ha incrustado un
pequeño cubo?, o bien ¿una caja en un
FUENTE: VOLLMER, G. “Gundlagen einer
projektiven erkenntnistheorie” Pp. 82-86,
en URSUA, Nicanor. “Cerebro y
conocimiento: un enfoque evolucionista”
Pp. 64-68.
13 BACHELARD, Gastón. El nuevo espíritu científico. p. 4.
14 BOURDIEU, Pierre et al. El oficio del sociólogo. p. 55.
43
XII CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
Con este ejemplo, queremos dejar en claro que lo
inmediato, no es conocimiento, es decir, que las
sensaciones no pueden relegar a la razón. Por este
mismo principio, es que “[...] cuando se intenta ver
estos dibujos y se obtienen varias interpretaciones,
entonces se nota la operación interpretativa que el
aparato perceptivo realiza [...]”15 En estos sencillos
ejemplos, por tanto, la percepción, o sea, las
interpretaciones puede ser de diferentes formas. De tal
manera que, creer en lo inmediato es caer en la
simplicidad intuitiva, porque “[...] la idea simple no es
conocida sino en composición, por su rol en los
compuestos en que se integra.”16 Consiguientemente,
hay tres tipos o niveles de la reconstrucción objetiva,
estos son: (i) Las sensaciones, (ii) Las percepciones,
(iii) La experiencia y (iv) El conocimiento científico
(teórico).
5. PERSPECTIVAS EPISTEMOLOGICAS EN LA
CONTABILIDAD.
5.1. La epistemología histórica de Kuhn.
Sin duda alguna Thomas Kuhn, construyó en su obra
publicada en 1,962 la Estructura de las revoluciones
científicas, una visión diferente y reveladora de lo que
hasta entonces se tenía sobre el progreso científico.
Aunque en la actualidad, sus principales postulados
están siendo puestas en tela de juicio; como es el
caso de los conceptos: paradigma e
inconmensurabilidad.17 Sin embargo, en respuesta a
las críticas, ha corregido y ampliado su teoría,
indicando que toda ciencia se perfila a lo largo del
tiempo con las aportaciones de la comunidad científica
que contribuye no sólo con nuevos conocimientos
acumulativos, sino también a cambios cualitativos. Es
decir, nuevos cambios de perspectiva con la creación
de nuevos paradigmas que abren nuevos horizontes a
la ciencia, concebida, por tanto, como algo abierto y
en evolución.
Pero veamos mejor, algunos de sus principales
principios para luego explicar algunas perspectivas
paradigmáticas en el ámbito contable. La postura
Kuhniana, parte esencialmente de tres estadios:
Ciencia normal, anomalías y revolución científica. Pero
esto, implica plantear algunas interrogantes, que muy
bien pudiera servir como punto de partida para
entender mejor éstas consideraciones: ¿Cuál es la
naturaleza de la ciencia normal?, ¿Qué es un
paradigma?, ¿Qué son las anomalías? y por último
¿Qué significa una revolución científica?.
15 URSUA, Nicanor. Cerebro y conocimiento: un enfoque
evolucionista. p. 62.
16 BACHELARD, Gastón. Op. cit. p. 44
17 Al respecto, Masterman hizo notar a Kuhn de que el
término paradigma es utilizado en su obra al menos de
veintidós modos distintos. No obstante, Thomas Kuhn,
incluyo una posdata a su obra ya publicada, en la cual se
rectifica introduciendo un nuevo término, el de Matriz
Disciplinar, por paradigma. Entiende por matriz, al conjunto
de ideas ordenados de varias formas, cada uno de los
cuales requiere una posterior especificación. Y por
disciplinar, explica, que es la posesión común de quienes
practican una disciplina particular. [Véase:
MASTERMANN, Margaret. The nature of a paradigm, en
growth of knowledge, s/e]
En primera instancia, ciencia normal “significa
investigación basada firmemente en una o más
realizaciones científicas pasadas, realizaciones que
alguna comunidad científica particular reconoce
durante cierto tiempo, como fundamento para su
práctica posterior.”18 O sea, es una teoría aceptada
que resuelve los problemas científicos del mundo, en
cuyas bases se regulan los experimentos y
observaciones de la realidad. Esto presupone la
duración finita de la teoría aceptada hasta el momento
en que ya no pueda resolver ciertos problemas
científicos; entonces se producirá periodos de crisis o
anomalías.
Pero hay algo más, como la ciencia normal son
realizaciones científicas, entonces su eficiencia de
resolver las anomalías dependerá de la plausibilidad
de los paradigmas, ya que estos son “ejemplos
aceptados de la práctica científica actual, ejemplos
que incluyen al mismo tiempo ley, teoría, aplicación e
instrumentación y proporcionan modelos de los que
surgen tradiciones particulares de la investigación”19
dentro de una comunidad científica. Por lo tanto, “los
hombres cuya investigación se basa en paradigmas
compartidos están sujetos a las mismas reglas y
normas para la practica científica. Este compromiso y
el consentimiento aparente que provoca, son
requisitos previos para la ciencia normal, es decir,
para la génesis y la continuación de una tradición
particular de la investigación científica.”20
De esta particularidad, nos concierne apuntar que la
ciencia normal está cohesionado al concepto de
paradigma, es decir, se relaciona con ésta. Un
paradigma por tanto, no solo se limita a la explicación,
sino que llega hasta la predicción de los hechos. Esto
quiere decir que un paradigma, es más que una teoría;
es una guía metodológica, porque implica reglas y
normas para seleccionar y resolver problemas
científicos.
Sin embargo, para el concepto moderno “un
paradigma es aquello que los miembros de una
comunidad científica, y solo ellos, comparten; y a la
inversa, es la posesión de un paradigma común, lo
que constituye a un grupo de personas en una
comunidad científica, grupo que de otro modo estaría
formado por miembros inconexos.”21 Dicho de manera
más pedagógica “un paradigma es lo que comparten
los miembros de una comunidad científica y, a la
inversa una comunidad científica consiste en unas
personas que comparten un paradigma”22
En derivación de lo antes dicho, se declara que un
paradigma para su desarrollo debe solucionar toda
clase de enigmas (problemas), de lo contrario se
llegaría a un estado de anomalía. Puesto que ningún
paradigma podría ya resolver completamente los
problemas a que se enfrenta la comunidad científica,
de tal manera que los investigadores se van alejando
de las reglas y normas útiles para la investigación
impuestas lícitamente por este paradigma. Y en
18 KUHN, Thomas. La estructura de las revoluciones
científicas. p. 33
19 Idem. p. 34
20 Ibid. p. 34
21 KUHN, Thomas. Theory – change as structure – chrange.
p. 141-165.
22 KUHN, Thomas. Op. cit. p. 271.
44
X
II CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
consecuencia se inicia la transición a una crisis,
adoptando para ello otro paradigma que sea capaz de
resolver el problema.
En efecto, “una vez alcanzado el status de paradigma,
una teoría científica se declara inválida sólo cuando se
dispone de un candidato alternativo para que ocupe su
lugar”23 porque r e c h a z a r “un p a r a d i g m a sin
remplazarlo con otro, es rechazar la ciencia misma”24
es ahogarse en un mar de ilusorios discursos, en vez
de buscar el rompimiento epistemológico para explicar
mejor la realidad, o sea con más objetividad. En todos
los casos es rechazar la esencia misma del nuevo
espíritu científico.
En ese contexto, todas las crisis concluyen con la
aparición de un candidato a paradigma y con la lucha
subsiguiente para su aceptación. Empero, la transición
de un paradigma en crisis a otro nuevo del que pueda
surgir una nueva tradición científica (ciencia normal),
está lejos de ser un proceso acumulativo, puesto que
no es una articulación o una ampliación del antiguo
paradigma; si no una reconstrucción del campo, a
partir de nuevos fundamentos, reconstrucción que
cambia alguna de las generalizaciones teóricas más
elementales del campo, así como también, muchos de
los métodos y aplicaciones del paradigma. En otras
palabras es una revolución científica.25
Revolución científica que nuestra disciplina
lamentablemente aún no experimenta; pero sea cual
fuere el motivo, tengo la convicción que la contabilidad
logrará alcanzar su estatus científico, por evolución o
revolución, al mismo estilo de la revolución Kuhniana.
De todo lo expuesto, no es utópico decir que estas
consideraciones epistemológicas han penetrado en el
pensamiento contable; afirmamos esto puesto que
existen trabajos contables enmarcados dentro de esta
epistemología. Uno de esos trabajos es de M. C. Wells.
Para éste autor anglosajón, la contabilidad ha
superado, el proceso de revolución científica en los
años 40, y a partir de esa época empiezan salir a la
luz diversas escuelas contables 26 que explican cada
uno a su modo la matriz disciplinar, para luego
convertirse en ciencia normal. En ese proceso,
caracteriza a la contabilidad en tres categorías: (i) Las
generalizaciones simbólicas, representadas por el
método de la partida doble, los beneficios,
clasificaciones de activos, etc.; (ii) Los compromisos
compartidos, denotados por los principios de
realización, empresa en marcha, etc.; y (iii) Los
ejemplares, que vienen a constituir los diversos libros
divulgados en un periodo “tn”.
En esta misma perspectiva, es de tomar en cuenta
otro trabajo interesante desarrollado por la Asociación
Americana de Contabilidad (A.A.A), se trata de:
“Declaración y aceptación de la teoría contable
23 Ibidem. p. 128
24 Idem. p. 131
25 Ibid. Pp. 138-139.
26 Dichas escuelas son: Contabilidad al nivel de precios,
costo de reposición y contabilidad actualizada. Debo
advertir, sin embargo, que éstos no son más que algunos
supuestos modelos de carácter convencional, puesto que
no se identifica, por lo menos así lo percibo, con ninguna
matriz disciplinar. Mejor dicho no sabemos cuál de ellos es
la matriz disciplinar, en la cual la contabilidad debe dirigir
su investigación científica.[Véase al respecto a: WELLS,
M. C. “A revolution in accounting thought”. Pp. 471-482.]
(SATTA)” ésta asociación, conformada por profesores
de contabilidad, analizan la teoría contable desde una
dimensión multiparadigmática, llegando a establecer
tres paradigmas y dentro de cada uno de ellos
conciben orientaciones metodológicas útiles para el
análisis contable. El primero, es llamado enfoque
clásico: c o m p u e s t o por dos t r a d i c i o n e s ,
inductivo/positivo y deductivo/normativo. El segundo
tiene un enfoque utilitario, esto es, el modelo de
decisión tanto individual como colectiva, o sea
decisores individuales y de mercado. Por último, se
encuentra la teoría del valor económico, que más allá
de una teoría propiamente dicha, es una forma
reguladora de presentar la información económica;
utilizando técnicas estadísticas e inferencias.
ENFOQUES PARADIGMATICOS DE LA
AMERICAN ACCOUNTING ASSOCIATION
5.2. El planteamiento de Lakatos.
Antes de empezar a explicar ¿Qué es un programa de
investigación?, Hagamos un poco de historia: Frente a
la polémica epistemológica protagonizadas por dos
ilustres maestros, Karl Raimund Popper y Thomas
Kuhn, a cerca de la falsabilidad de las teorías y los
desplazamientos de paradigmas respectivamente,
aparece el filosofo Imre Lakatos con sus programas de
investigación, orientado a reconciliar aunque no de
manera ecléctica éstas dos posturas. No obstante,
Lakatos, forma parte de un grupo de epistemólogos
postpopperianos, no hay que olvidar que Lakatos fue
discípulo de Popper; sin embargo, construyó sus
argumentos i n d e p e n d i e n t e m e n t e de ambos
epistemólogos.
Pero veamos mejor la tesis central de Popper, para
poder abordar al pensamiento Lakatiano. En ese
sentido, para Popper el progreso científico radica en
aprender de nuestros errores y a través de ello
conseguir el aumento de nuestros conocimientos. Es
decir, al poner de manifiesto nuestros errores, nos
hace comprender las dificultades del problema que
estamos tratando de resolver y es así como se llega a
adquirir un conocimiento más profundo y, a estar en
condiciones de proponer soluciones más maduras.27
Consiguientemente, el objeto de la ciencia es la
falsación de sus teorías y esto presupone por tanto el
27 POPPER, Karl. El desarrollo del conocimiento científico:
conjeturas y refutaciones. Pp. 1-4
45
XII CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
crecimiento del desarrollo científico por refutación de
teorías.28 Bajo este contexto, la tesis popperiana se
opone a los argumentos de Kuhn que hemos hecho
referencia anteriormente; en ese sentido, el progreso
científico poperiano es acumulativo y teleológico.
Bajo este contexto, Lakatos propone un nuevo perfil
epistemológico basado en los programas de
investigación. Coincide con Popper, en cuanto a su
oposición a la hegemonía de las teorías sin criticas;
Sin embargo, señala Lakatos, que éste se equivoca al
demandar una refutación despiadada. En cuanto a
Kuhn, considera que tiene derecho a no criticar una
teoría que se desarrolla; pero comete el error de
exceptuar a todo el campo. No obstante, Lakatos,
acepta la tesis histórica de Kuhn, afirmando que “la
filosofía de la ciencia sin la historia de la ciencia es
vacía; la historia de la ciencia sin la filosofía de la
ciencia es ciega.”29
En consecuencia, “un programa de investigación
consiste en reglas heurísticas, unas de carácter
negativo, en cuanto nos dicen que caminos de
investigación hay que evitar, y otras positivas, toda vez
que indican los caminos que hay que seguir.”30 Por
consiguiente, pueden considerarse a éstos programas
de investigación, como un conjunto de teorías
relacionadas entre sí, y en proceso de desarrollo con
dos componentes fundamentales: El núcleo duro y un
cinturón heurístico.
Pero ¿Qué incidencia tiene esta postura
epistemológica en el conocimiento contable?
Responder esta pregunta, por tanto, será el cometido
de los p á r r a f o s s i g u i e n t e s . Las primeras
manifestaciones de la aplicación Lakatiana a la
c o n t a b i l i d a d , lo hace el insigne profesor Richard
Mattessich. En efecto, para Mattessich existen
tradiciones de investigación contable que adoptan
algunas comunidades, mejor dicho, a partir del cual
orientan sus investigaciones. Para ello, presenta “dos
cuestiones en primer lugar, que en contabilidad como
en cualquier otra disciplina, existen diferentes
tradiciones de investigación que compiten ente si y no
hay un único paradigma dominante, y en segundo
lugar, que es el más importante, cada tradición de
investigación constituye una red entera de elementos
teóricos, y que de alguna forma compiten entre si,
pero de una forma más moderada y secundaria [...]”31
que deben evolucionar conforme se va superando el
elemento teórico matricial.
Otro enfoque acerca de los programas de
investigación lo presenta el profesor Leandro
Cañibano. En su opinión, “los programas de
investigación, en cuyo marco se han desarrollado las
elaboraciones contables, son tres, que denomina
legalista, económico y formal.32
28 POPPER, Karl. La lógica de la investigación científica. Pp.
2-6
29 LAKATOS, Imre. Historia de la ciencia y sus
reconstrucciones racionales. p. 11
30 LAKATOS, Imre. Criticism and the methodology of research
programes. p. 132
31 MATTESSICH, Richard. Paradigms, research traditions
and theory nets of accounting. Pp. 205-206
32 CAÑIBANO, Leandro. Teoría actual de la contabilidad. p.
11
LOS PROGRAMAS DE INVESTIGACIÓN
CONTABLE SEGUN CAÑIBANO
PROGRAMAS DE
INVESTIGACION PRINCIPALES FORMAS
A. Enfoque Legalista
Se inicia con el descubrimiento de la
partida doble por Lucas Pacciolo.33
Permitiendo a los comerciantes de la
época conocer su situación financiera; la
utilización de la información contable
queda expuesta como prueba de
garantía frente a terceros; sin embargo,
frente a esta faceta legalista, el aspecto
económico quedaba prácticamente
anulado.
B. Enfoque Económico.
Se puede decir que a partir del termino
de la primera guerra mundial, se inicia
éste programa. Por cuanto, la
información contable, dejaba de ser
menos objetiva por efectos de la inflación
y a partir de allí, la finalidad de la
información contable quedaba vinculada
al conocimiento de la realidad
económica.
C. Enfoque Formal
Con el avance de la informática y de la
investigación operativa, se visualiza un
nuevo enfoque a través de un lenguaje
axiomatizado, estableciéndose una serie
de axiomas, definiciones, teoremas y
requisitos apoyándose en el álgreba
matricial.
FUENTE: adaptado de Leandro, CAÑIBANO. Op. Cit. Pp. 12-17.
En resumen, el profesor Cañibano, concibe tres
programas de investigación: (i) El legalista, que se
inicia en el siglo XIV con la obra de Pacciolo; (ii) El
enfoque económico, situándolo históricamente con la
terminación de la primera guerra mundial acaecida en
1,918, aunque en realidad, su inicio se da con la obra
de Eugene Schmalenbach quien pública en 1,919 “El
balance dinámico” y (iii) El programa formalista, que
tuvo su primer intento a mediados del siglo XIX, con la
obra de Richard Mattessich: “Towards a general and
axiomatic foundation of accounting” en 1,957. En
consecuencia, es éste último programa, según
Leandro Cañibano, el actual programa de
investigación contable. No obstante, debemos agregar
que actualmente la investigación contable se ha
diversificado multidisciplinariamente, claro está que
con los avances de los algoritmos podemos formalizar
la contabilidad, pero al margen de ello es ineludible
primero construir una teoría unificada o de conjunto.
Otros ensayistas más audaces y apoyados en la
filosofía positivista, tal es el caso de Túa Pereda,34 han
clasificado para la regulación de la normalización
contable, tres subprogramas de investigación, que
coinciden con los periodos de crisis de la economía
capitalista, hoy sutilmente llamado economía de
mercado. Las mismas que enunciamos a continuación:
Subprograma de aceptación generalizada (1,917-
1,959)
33 Es necesario aclarar que Cañibano se equivoca, al decir
que fue Lucas Pacciolo quién descubrió la partida doble.
Como lo hemos descrito anteriormente, el que descubrió la
partida doble fue Benedetto Cotrugli Rangeo.
34 TÚA PEREDA, Jorge. Principios y normas de contabilidad.
Pp. 281-285
46
X
II CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
Subprograma lógico (1,959 – 1,973)
Subprograma teleológico (1,973 – en adelante)
El primer subprograma queda subordinado al término
generalmente aceptado, desde el plano de las
inducciones, sin lograr discernir la esencia de los
hechos. En ese sentido, el marco referencial de éste
subprograma descansa sobre el STATUS QUO de la
practica, esto hace que la construcción teórica queda
aislada y minusválida. Es decir, que las reglas de la
contabilidad son producto de la experiencia.
El siguiente subprograma (lógico), surge como
subsidiario del primero que había entrado en colapso,
en tanto no había llegado a cumplir su fin, a saber, la
uniformidad en la consolidación de la información
financiera. Es más, con la pretensión de uniformar la
regulación contable incurren en otro pecado
metodológico: creer que la base disciplinar contable se
construye en dependencia con los consensos,
primacía de los gremios y adhesiones de la contaduría.
Esto implica que “...el modelo no se construyo de
arriba hacia abajo, se hizo de abajo hacia arriba, es
decir la observación, la creación de clasificaciones y
finalmente la justificación de las practicas, no aparece
allí una formulación desde los conceptos de la lógica o
de la sicología que pueda considerarse como
hipotético deductiva. Es un modelo pragmático al cual
se le construyó un corpus justificatorio que está muy
lejos de ser un corpus de conocimiento sistemático o
científico.” 35
Como último subprograma, se encuentra el teleológico
que nace como consecuencia de la infructuosa
pretensión de uniformar las normas contables
propuestas por el subprograma lógico. El proyecto
central de este nuevo agravio, anida en derivar
estándares contables a partir de observar los objetivos
de la información financiera, ello implica que los
objetivos deben tener un criterio teleológico, es decir,
proveer de utilidad a la información financiera para la
toma de decisiones, principalmente para el resguardo
en la inversión bursátil. Esta es sin duda una visión
gregaria e ilusa, puesto que se aleja del verdadero
itinerario teórico metodológico; deja de lado la
“ `...anatomía empresarial que describe la estructura y
forma de sus órganos y de la estructura orgánica de
su capital; embriología empresarial, que estudia el
desenvolvimiento de las empresas y del capital [...] Y
también (deja de lado) la patología empresarial, que
examina los estados mórbidos, las enfermedades de
las empresas para aplicarles la terapéutica más
recomendable por medio del saneamiento económico
y financiero` en su proceso de desarrollo.”36
De todo lo explicado, podemos concluir que la
c o n t a b i l i d a d no es a j e n a a las posturas
epistemológicas y filosóficas, más bien ésta se
alimenta de ellas. Podríamos sugerir entonces que,
esto es el verdadero quehacer de todo contador,
solaparse con la ciencia y la epistemología para
construir la ansiada teoría unificadora, pero
lamentablemente muy pocos la conciben así. Si bien
35 FRANCO, Rafael. Contabilidad integral – teoría y
normalización. p. 25
36 HERRMANN, Frederico. Contabilidad científica superior. p.
30; citado por: Humberto Henríquez Valdivieso et al.
Identificación de la contabilidad en el sistema general de
las ciencias. p. 23.
es cierto que este solapamiento es fructífero, no
significa por el contrario, haber llegado al final de la
investigación, de ninguna manera, es más bien un
breve salto hacia la revolución científica, donde
debemos estar siempre atentos.
5.3. Clasificación del pensamiento contable y
sus incidencias gnoseológicas.
La contabilidad positiva no es otra cosa que el corpus
de conocimiento sistematizados sobre “lo que es”. “La
escuela del pensamiento positivo, en términos
generales enfoca la contabilidad de forma sistemática,
basándose en una rigurosa lógica y correspondencia
empírica, poniendo el énfasis en la neutralidad, o
ausencia de juicios de valor en lo referente a los
ac o n t e c i m i e n t o s contables” 37 Esto se visualiza
claramente en los pronunciamientos contables, que
hemos hecho referencia en los capítulos anteriores.
Por ejemplo, una clara concepción positivista radical
es el PAT (positive accounting theory) quien tiene
como objeto principal la descripción, explicación y la
predicción de las practicas contables.
Pero el problema del PAT es que “tiene una definición
inaceptablemente estrecha de lo que es la evidencia,
restringe los métodos de investigación empleados, e
ignora la evidencia que no está de acuerdo con los
planteamientos de los investigadores [...].” 38 Sin
embargo, en la propia selección de las observaciones,
han actuado normativamente (a priori), quizás
inconscientemente, pero eso hace que sea una visión
tubular o estrecha de la contaduría.
La contabilidad normativa, se caracteriza por ser
prescriptiva; es decir, “lo que se debería ser”. Por tanto,
la contabilidad normativa se encarga de la utilidad de
la información contable. Se caracteriza, por tener en
sus cimientos los juicios de valor y por ello se
diferencia de la contabilidad positiva, quien rechaza el
concepto de valor, abogando en su cambio los juicios
de hechos; en tanto, la contabilidad normativa como
acepta el concepto de utilidad o valor, siempre esta
37 CUADRADO, Amparo y Lina, VALMAYOR. Teoría
contable: metodología de la investigación contable. p.
100
38 STERLING, R. Positive accounting: an assessment, Pp.
97-135, citado en: CUADRADO, Amparo y Lina,
VALMAYOR. Op. Cit. p. 107
47
XII CONGRESO NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS
DE LAS FACULTADES DE CIENCIAS CONTABLES Y FINANCIERAS TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN / EPISTEMOLOGIA
ligado a ciertas categorías, tales como: no debería ser,
bueno, malo, eficiente, ineficiente, etc.
Bajo este contexto, la contabilidad normativa también
engendra el principio teleológico: “debe ser”
constituyéndose éste en la esencia misma del
razonamiento normativo. La búsqueda incesante para
resolver las necesidades que le plantea los objetivos
de la información contable, es un hecho valorativo
puesto que debe en suma, generar aplicaciones útiles.
Parte entonces, de una simple premisa: el valor de la
información contable, ya sea para terceros, el Estado y
los accionistas.
En consecuencia, este extremo del pensamiento
contable se relaciona con la ciencia aplicada, porque
ambos buscan a parte de la verdad, la utilidad practica.
A decir de Mattessich: “una ciencia aplicada está
sujeta a tintes normativos y su objetividad se basa
precisamente en la clara revelación de sus objetivos y
otros juicios de valor dentro de un contexto o situación
específica”39 empero, le falta un ingrediente adicional,
sistematizarlo dentro de un modelo teorético.
Debemos diferenciarlo entonces, de la ciencia básica
o pura, porque allí ya no funcionan los juicios de valor;
es decir, el científico no puede estar limitado a tintes
valorativos, sino a la búsqueda de la verdad, mejor
dicho a la profundización del conocimiento sin
importarle si es útil o no; en todo caso eso recaería en
el técnico, pero lo explicaremos mas adelante.
Veamos por tanto, como queda esquematizada la
contabilidad normativa.
BIBLIOG AFIA.
R
ALBERT, H. La posibilidad del conocimiento: Del
BACH Gastón.
BAPT
planteamiento Trascendental a la teoría
evolucionista del conocimiento; Teorema, XIV,
1987.
ELARD, El nuevo espíritu científico,
Perú, Editorial Labor S.A, Traducción y estudio
preliminar de Augusto Salazar Bondy, 1972
ISTE SAY, Jean. Traité d´économie polotique,
Paris, Deterville, Vol. II, 1819.
39 MATTESSICH, Richard. On the history of normative
accounting theory: paradigm lost, paradigm regained? p.
189.
BUNGE, Mario. Epistemología, Barcelona, Editorial
Ariel, 1985.
CAÑIBANO, Leandro. Teoría actual de la contabilidad:
Técnicas analíticas y problemas metodológicos,
Madrid, Editorial ICE, 2da. Edición, 1979.
HUBNER, Kurt. Critica de la razón científica, España,
Editorial Alfa S.A, Traducción de Ernesto Garzón,
1981.
CUADRADO, Amparo y Lina, VALMAYOR. Teoría
contable: metodología de la investigación
contable. España, Editorial Mc Graw – Hill S.A.U,
1999.
KUHN, Thomas. La estructura de las revoluciones
científicas, Colombia, Editorial Fondo de cultura
económica, 1994.
LAKATUS, Imre. Historia de la ciencia y sus
reconstrucciones racionales, Madrid, Editorial
Tecnos, 1993.
LAVADO, Lucas. (Compilador) Tareas de la filosofía,
Perú, Editorial Mantaro, 1997.
LEVI STRAUSS, Claude. Estructuralismo y
epistemología, Argentina, Editorial Nueva visión,
1970.
MALPARTIDA, Darwin y Oscar, DIAZ. Los estudios
epistemológicos en la teoría contable, Perú,
Tesis presentada y aprobada en el I simposio
Nacional de Docentes de la Ciencia Contable en
la Universidad Peruana, Tingo María, 2001.
MALPARTIDA, Orlando. Cambios cualitativos en la
estructura curricular para la formación
competitiva del contador público, Perú, Tesis
para optar el grado de magíster en contabilidad
con mención en contabilidad de gestión,
Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima, 2000.
MATTESSICH, Richard. On the history of normative
accounting theory: paradigm lost, paradigm
regained?. Accounting Busines and financial
history, Vol II, 1992.
NAGEL, Ernest. La estructura de la ciencia:
Problemas de la lógica y de la investigación
científica; Argentina, Editorial PAIDOS S.A,
Traducción de Nestor Miguez, s/a.
PIAGET, Jean. Naturaleza y métodos de la
epistemología, Argentina, Editorial Proteo,
Traducción de Hugo Acevedo, 1970.
POPPER, Karl. La lógica de la investigación científica,
Madrid, Editorial Tecnos, 1967.
SANZ, Julio. Introducción a la ciencia, Lima, Editorial
Amaru, 1987.
WELL, M.C. A revolution un accounting thought.
Accounting review, VOL. 51, July, 1976.
J. Darwin Malpartida Márquez
Contador Público Colegiado
Maestría en Auditoria Integral
Catedrático en la Universidad
Nacional Agraria de la Selva,
Tingo María, Perú.
E mail: dmalpartida@hotmail.com
48

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Malpartida Márquez Darwin. (2008, junio 16). La epistemología en la autovigilancia del conocimiento contable. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/la-epistemologia-en-la-autovigilancia-del-conocimiento-contable/
Malpartida Márquez, Darwin. "La epistemología en la autovigilancia del conocimiento contable". GestioPolis. 16 junio 2008. Web. <http://www.gestiopolis.com/la-epistemologia-en-la-autovigilancia-del-conocimiento-contable/>.
Malpartida Márquez, Darwin. "La epistemología en la autovigilancia del conocimiento contable". GestioPolis. junio 16, 2008. Consultado el 8 de Julio de 2015. http://www.gestiopolis.com/la-epistemologia-en-la-autovigilancia-del-conocimiento-contable/.
Malpartida Márquez, Darwin. La epistemología en la autovigilancia del conocimiento contable [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/la-epistemologia-en-la-autovigilancia-del-conocimiento-contable/> [Citado el 8 de Julio de 2015].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de bcostin en Flickr