Habilidades del pensamiento en la responsabilidad administrativa

Si bien es cierto que toda responsabilidad se remite a un valor que se encuentra en la conciencia de toda persona, permitiéndole reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de sus actos, siempre en el plano de lo moral, en el plano de la administración, toda conducta de quien tiene por objeto esta actividad está sujeta tanto a sanciones que se encuentran dentro del marco legal, como a un autocontrol impuesto por uno mismo para no incurrir en acciones que puedan derivar los supuestos de toda normatividad, pues una vez que pasa al plano ético, es decir, cuando se pone en práctica, se establece la magnitud de dichas acciones y de cómo afrontarlas de la manera más positiva e integral.

La persona responsable en el ámbito administrativo será aquella que actúa conscientemente, pero además, quien tenga pleno conocimiento de la norma y, sobre todo, aquella que haga uso de las habilidades del pensamiento mismo para no incurrir en una falta, para no ser la causa directa o indirecta de un hecho ocurrido. El presente ensayo trata de dar un enfoque a la responsabilidad administrativa dentro del punto de vista de las habilidades del pensamiento, pues todo sujeto está obligado a responder por alguna cosa o alguna persona, ya sea cumpliendo o no con sus obligaciones o poniendo cuidado y atención en lo que hace o decide.

La administración como actividad práctica existió desde que dos o más personas unieron sus fuerzas para el logro de sus objetivos comunes, también de ello surgieron las organizaciones, donde el estudio de la administración surgió como movimiento denominando Comercialismo y continuó con el derecho Administrativo a partir de la Revolución Francesa, para luego constituir un campo de atención política y administración pública que propugnan el logro de la eficiencia en el manejo de los asuntos del gobierno cambiando la improvisación por la previsión y basando su acción en sólidos principios elaborados utilizando la metodología científica.

Pero habría que estudiarse toda forma de administración y su estudio de acuerdo al enfoque del comportamiento concentrándose en las relaciones humanas y el estudio de la conducta del hombre, de los recursos mismos que eran administrados, teniendo como pioneros los estudios derivados de aquellos movimientos denominados la Administración Científica, General e Industrial propugnados por Taylor y Fayol.

Desde ese entonces, se le dio énfasis a los factores vinculados al concepto de productividad, descuidando un tanto el carácter humano de la administración, aunque a partir de 1930, luego de investigaciones experimentales, se inició una nueva orientación de la administración denominada teoría de Relaciones Humanas, que se interesa por el estudio de las relaciones entre personas que deben trabajar juntas para el logro de objetivos comunes.

Todos estos avances y formación de la administración han incidido a que hoy en día existan diferentes maneras de conceptuar a la administración y diferentes formas de hacer administración, de tal forma que se derivaron las Escuelas del Pensamiento Administrativo.

Cada escuela empleó sus puntos de vista, precisamente para tratar de abarcar toda forma de la conducta humana, así como las responsabilidades que implican esas mismas conductas y la forma en que conducen las habilidades del pensamiento para lograr hacer cada vez más eficiente todo proceso que remita a la administración.

Pero si se entiende que el hombre es un animal pensante, del que se desarrolla una diferencia entre lo que puede ser llamado pensamiento natural y aquel deliberadamente desarrollado y entrenado, por ello, dentro de la administración todo pensamiento que construya una persona y que lo ponga en práctica, derivará en una conducta que será sancionada o reconocida por las leyes, como se ha tratado líneas arriba.

¿Y porqué tratar a las responsabilidades administrativas dentro del punto de vista de las habilidades del pensamiento? Porque cada persona tiene el deber de analizar, a reflexionar, argumentar y justificar con razones fundamentadas una decisión, pues el aprender a pensar de manera analítica, crítica, creativa y además ser consciente de ello, es una habilidad que se aprende y que es posible perfeccionar con el apoyo de estrategias y de la práctica constante.

Dentro de las responsabilidades administrativas que se tienen contempladas en México, existen los antecedentes que durante el periodo presidencial de Miguel de la Madrid, se estructuró de manera concreta el sistema de responsabilidades de los servidores públicos, al presentar a la Cámara de Senadores del H. Congreso de la Unión la exposición de motivos que reformó el Título IV Constitucional, así como la Iniciativa de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, lo que derivó a reformar y adicionar las responsabilidades constitucionales de todos los servidores con el fin de establecer en la esencia del sistema jurídico mexicano, las bases para que la arbitrariedad, incongruencia, confusión, inmunidad, inequidad e ineficacia no prevalezcan, no corrompan los valores superiores que debe tutelar el servicio público.

Y si bien la responsabilidad administrativa surge como consecuencia de aquellos actos u omisiones que se definan, ya sea por la propia legislación bajo la cual se expidió el nombramiento del funcionario, la ley que rige el acto que se investigó, o bien, por las que se contemplan en la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, todos los actos deben basarse en los principios constitucionales de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia que orientan a la administración pública y que garantizan el buen servicio público.

Por ello la imperiosa necesidad de que cada persona emplee las habilidades del pensamiento para observar, describir, comparar, relacionar, clasificar, inferir, analizar, argumentar y de esa manera aprender a pensar con más eficiencia, de lo contrario como individuos y como especie se tendrán grandes problemas y, en consecuencia, se heredarán grandes problemas humanos a las próximas generaciones.

Y aun cuando debe tomarse en cuenta una serie de procesos para determinar una conducta basada en habilidades de pensamiento para no incurrir en responsabilidad administrativa alguna, el modelo COL (Comprensión Ordenada del Lenguaje) otorga herramientas para una mejor comprensión de la realidad y fundar una conducta para desarrollar la habilidad de procesar la información en orden y de manera completa, haciendo hincapié en que el dominio de un tema a través del lenguaje, lo que implica responder a siete preguntas clave:¿De qué se está hablando? ¿Qué preocupa de eso? ¿Qué se piensa al respecto? ¿Qué está presuponiendo? ¿En qué se basa para pensar así? ¿Puede darse un ejemplo? ¿Qué se piensa del siguiente ejemplo?

Ahora bien, si se parte de las etapas del proceso administrativo, el pensamiento de un administrador debe tener dominadas las partes del mismo, como lo son, planear, organizar, ejecutar, evaluar, con la finalidad de optimizar los recursos humanos, materiales, técnicos y financieros que disponga para alcanzar metas y objetivos, por lo que de manera permanente su mente debe estar inmersa en estas actividades, cualidad indispensable para un buen administrador.

Siendo la bitácora COL una estrategia didáctica que consiste en un apunte que recoge a manera de diario de campo cierta información, la cual despierta, desarrolla y perfecciona habilidades y actitudes en quien la hace y así apoyar la memoria y estimular procesos de pensamiento, todo eso permitirá despertar actitudes de autogestión y auto responsabilidad, para organizar las ideas, lo que resulta importante recalcar que debe elaborarse con convicción, es decir, voluntariamente.

Y en México, cuando la cultura y educación de este país se ha visto marcada por una deficiencia reflejada en estudios de organismos como la CONEVAL, entre otros, desarrollar habilidades de pensamiento implica poder sortear la insuficiencia metodológica o didáctica que pueda socorrer a quienes desempeñan actividades administrativas para evitar incurrir en responsabilidades administrativas por una conducta inadecuada, omisa o inculta.

Por ello la necesidad de que en el ámbito laboral, se desarrollen las habilidades del pensamiento, incluso dentro de las áreas de capacitación de las dependencias deben implementarse talleres para proporcionar las herramientas necesarias para potencializar las habilidades del pensamiento y así los servidores públicos puedan prever todo tipo de conducta que después les derive en una responsabilidad administrativa.

Desarrollando las habilidades del pensamiento, no sólo se podría eficientar la producción de un servicio, materia prima o producto, sino mejorar la calidad de vida de los funcionarios públicos, que tanto adolecen de instrumentos que puedan evitar una posible sanción por el desconocimiento de la forma en que pueden enfrentar su realidad desde el pensamiento mismo.

Bibliografía

  • Larrañaga, Pablo, El concepto de responsabilidad, Fontamara, México, D.F., 2000 (fragmento de la tesis doctoral dirigida por el Prof. Manuel Atienza con el título El concepto de responsabilidad en la teoría del derecho contemporánea, diciembre de 1996, Universidad de Alicante).
  • Historia del Pensamiento Administrativo, Claude S. George. Editorial Prentice Hall – México.
  • Elementos de Administración, Harold Koontz, Heinz Weichrich. Editorial Mc Graw Hill.
  • Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
  • Tesis profesional presentada por Ernesto Elizondo Contreras, para obtener el título en Licenciatura en Derecho con especialidad en Derecho Fiscal, Universidad de las Américas Puebla, 2006.

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Hernández Moreno Erisel. (2013, agosto 22). Habilidades del pensamiento en la responsabilidad administrativa. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/habilidades-del-pensamiento-en-la-responsabilidad-administrativa/
Hernández Moreno, Erisel. "Habilidades del pensamiento en la responsabilidad administrativa". GestioPolis. 22 agosto 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/habilidades-del-pensamiento-en-la-responsabilidad-administrativa/>.
Hernández Moreno, Erisel. "Habilidades del pensamiento en la responsabilidad administrativa". GestioPolis. agosto 22, 2013. Consultado el 3 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/habilidades-del-pensamiento-en-la-responsabilidad-administrativa/.
Hernández Moreno, Erisel. Habilidades del pensamiento en la responsabilidad administrativa [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/habilidades-del-pensamiento-en-la-responsabilidad-administrativa/> [Citado el 3 de Diciembre de 2016].
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