La unidad económico-familiar en las microfinanzas
09-02-2010
Un principio básico en microfinanzas es la evaluación conjunta de la
unidad de negocio y la unidad familiar del cliente. Es más, la visita al
negocio y al domicilio del cliente es parte determinante de la
evaluación crediticia. No basta determinar la utilidad que se genera.
También es importante estimar los gastos familiares que se insumen.
Dicho esto, todo Analista de Crédito debería conocer el número de
dependientes de la Unidad Familiar, para calcular los gastos en
alimentación y vestido. Igualmente, debería indagar sobre el nivel
educativo de los hijos (inicial, primaria, secundaria, universitaria),
para determinar los gastos en textos, útiles, movilidad y propinas; y,
en caso de ser privada, el monto de las pensiones.
Asimismo, se debería consultar sobre los gastos destinados a salud. La
edad del titular y cónyuge podría ser de gran ayuda.
Otro aspecto importante es conocer los hábitos de consumo del cliente:
¿acostumbra salir a comer?, ¿acostumbra salir los fines de semana?,
¿suele viajar o vacacionar?, ¿paga al contado o tiene préstamos
destinados a tales conceptos?. Si es así: ¿cuánto le implica al mes, en
términos monetarios?.
La propiedad de la casa es otro factor relevante: ¿es propia o se está
pagando?. Si es propia: ¿en cuánto estará valorizada?. Si se está
pagando: ¿cuánto es el monto mensual de las cuotas?. A propósito, si es
alquilada podría ser una mala señal, puesto que la barrera de salida
podría ser muy baja, peor aún si el local del negocio, también es
arrendado.
Los gastos por servicios también merecen especial atención: ¿Cuánto se
paga por agua, luz, teléfono, cable, servicio de internet, vigilancia?,
¿se tiene empleada del hogar?.
Existen también gastos ocultos, como la manutención de padres o algunos
familiares (principalmente, desempleados). Si es así: ¿cuánto es la
subvención mensual que les destina?.
En resumen, el trabajo de Analista de Crédito debe ser integral y, sobre
todo, honesto; a efecto de que los ratios reflejen la totalidad de la
información de la unidad económico-familiar del cliente.
Finalmente, es muy importante no dejar pasar nunca por alto, las
referencias personales del cliente que, necesariamente, se deben recabar
de los vecinos, proveedores y de los negocios del mismo rubro. El
conocimiento de la calidad moral del potencial prestatario nos permitirá
analizar otro aspecto relevante de la evaluación crediticia: la voluntad
de pago del deudor.
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Eco. Iván Lozano Flores
Egresado de CENTRUM de la Pontificia Universidad
Católica del Perú El autor es Economista de la Universidad Nacional de
Trujillo del Perú, egresado de la Maestría en Administración de Negocios
del Centro de Negocios de CENTRUM de la Pontificia Universidad Católica
del Perú, con Especialización en Mercado de Valores y Diplomado en
Comercio Exterior, con más de 13 años de experiencia en banca, como
Gerente de Oficina, Gestor Comercial y Analista de Riesgos Regional, en
el BBVA Banco Continental e INTERBANK; y en microfinanzas, como Gerente
de Créditos en la CAC León XIII Ltda.
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