La influencia de los factores externos en la crisis de la empresa

Autor: Dr. Héctor Felipe Álvarez

Competitividad

04-03-2010

La crisis de la empresa que es causada por la influencia de los factores externos que conforman su entorno puede considerarse como una fuente de oportunidades. Pero no todos los directivos son capaces de elaborar las respuestas pertinentes frente a los problemas que se puedan presentar porque los entornos de las empresas son específicos para cada caso. La trama que organiza los factores externos es peculiar para cada empresa, es dependiente del comportamiento de las variables de los sectores económicos implicados y del resto de las organizaciones existentes en la sociedad y de las variables de la política económica.

La trama de instituciones, de organizaciones, de empresas, de gobierno, de personas e infraestructura tiene una arquitectura propia para cada ciudad, provincia, región o continente que se expresa espacialmente como una ecoestructura. Se caracteriza por su dinamismo porque está en cambio permanente, pero que puede ser previsible para una empresa en particular.

Esta condición le permite elaborar su estrategia sobre bases concretas y conocer las fuentes de la competitividad. La ecoestructura es un constructo humano que puede permitir la definición de las fronteras de una empresa, por lo tanto el entorno puede ser replanteado, modificado y permitir definir los escenarios posibles para una empresa.

1. Introducción

La crisis de la empresa puede explicarse por la influencia de los factores externos, ellos pueden ser la causa determinante tanto de su éxito o como de su fracaso sin prescindir por supuesto de la influencia de los factores internos que también se deben tener en cuenta. Este enfoque puede ayudar a orientar la formulación de diagnósticos más precisos para la empresa en crisis. Un tratamiento de carácter global de los problemas de la dirección empresaria conlleva el estudio de la relación entre la empresa y su entorno desde un punto de vista espacial; el interrogante que se plantea es cómo caracterizar y describir el espacio dentro del cual la empresa existe.

Un alto control sobre el desempeño actual y futuro del entorno no sólo puede ser ambicioso sino que algunas veces puede ser imposible, salvo que desde la empresa misma parta la iniciativa que permita modelar su futuro.

La realidad de una empresa no cambiará si siempre hacemos lo mismo; las crisis son necesarias para las personas y para los países porque el progreso es el resultado de enfrentar las condiciones cambiantes. Pero, quien atribuye a la crisis sus fracasos y sus penurias está violentando su propio talento porque respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la incompetencia, el inconveniente que tienen las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y las soluciones a los problemas de la existencia que son inevitables.

Las crisis de las que más se habla, se escribe y se publica se refieren a las crisis económicas que en realidad son las consecuencias expresadas con números de las crisis sociales y políticas que se van gestando en el día a día de las fallas humanas, de la incapacidad de los que ejercen el poder y de una intrincada red de intereses mezquinos de todo tipo. La historia humana es una historia de las crisis, de los cambios que modifican a las sociedades y a los hombres de manera violenta, imprevista y sin retorno. Esto genera evoluciones e involuciones cuyas víctimas son aquellos que no son capaces de enfrentar las nuevas situaciones.

La crisis generalizada se ha considerado en el pasado como algo único y extraordinario tales como las que han ocurrido en 1929, 1980, 1985 y en la actualidad desde 2008 hasta nuestros días. Sin embargo no siempre se tienen en cuenta todas las crisis, Charles Kindleberger señala que desde 1618 a 1929 hubo un sinnúmero de crisis financieras.

La sociedad puede ser considerada como un sistema que pueda estar en equilibrio o en desequilibrio, lo que significa que debe tener la capacidad de mantener algunas de sus características consideradas como esenciales, las que pueden cambiar solamente en el caso de que intervenga cualquier factor de perturbación. El sistema puede estar en equilibrio, el que puede ser estacionario que es la fase estática; el equilibrio también puede ser evolutivo que es la situación en la que está en la fase de desarrollo o puede ser involutivo cuando está en la fase de regresión. Esta situación puede verificarse tanto en el entorno como en las empresas.

Pero el equilibrio o el desequilibrio son sólo percepciones que no se corresponden con la realidad. En efecto, todo sistema naturalmente está en mutación permanente por lo que sus variables no son totalmente controlables por una empresa individualmente en forma directa, por lo que puede afectar su competividad.

El entorno parece estar presente siempre en las crisis de las empresas aunque no sea la causa directa y única. La clasificación de las diferentes crisis corporativas, según Iam Mitroff, engloba doce disparadores concretos: 1) la crisis de reputación, 2) el menoscabo de las relaciones con los empleados, 3) los accidentes, 4) los actos criminales,5) los problemas financieros, 6) las fusiones y adquisiciones desprolijas,7) la situación política y económica nacional, 8) la situación política y económica internacional, 9) los problemas que genera la administración del Estado, 10) los cambios en el mercado, 11) los problemas con algún producto en los procesos de producción y 12) las leyes, regulaciones y trámites que obstaculizan la operación de la empresa.

Las preguntas que se pueden hacer son: 1) ¿las crisis mencionadas dónde se originan en la realidad? y 2) ¿cómo se puede describir el entorno para que permita ejercer un control sobre él? Para la primera pregunta tendremos más adelante algunas respuestas y para la segunda la posibilidad es describir el entorno desde un enfoque espacial. La descripción del entorno desde un enfoque espacial se puede hacer considerándolo una ecoestructura.

2. El entorno de la empresa puede describirse como una ecoestructura.

2.1 El concepto de ecoestructura

El entorno de la empresa desde el punto de vista espacial es una ecoestructura porque contiene los diversos subsistemas y sus variables componentes, las que están organizadas sistemáticamente de modo que permite su análisis y también conocer el tipo de influencia que pueden ejercer sobre la organización. Este concepto se puede conceptualizar como la trabazón de las partes que componen el ecosistema en el cual se encuentra la organización, están estrechamente interrelacionados entre sí y le confiere una característica particular al entorno dándole un tono específico. La existencia misma de la empresa está vinculada a la descripción espacial de su entorno.

Las variables que componen la ecoestructura se pueden agrupar en conjuntos o subsistemas más o menos homogéneos que se interrelacionan entre sí, que influyen en el funcionamiento de la organización y le da una característica específica. Las variables específicas del sector y las diversas variables externas se combinan entre sí tejiendo un sistema de relaciones muy complejas e intrincadas.

Una empresa pertenece a una comunidad que funciona a través de la que interacción de de las diversas condiciones en el espacio y en el tiempo en la que actúa en relación con otras organizaciones e individuos. La comunidad que llamamos ecoestructura produce bienes y servicios de valor para todos sus miembros: clientes, proveedores, productores, competidores, gobierno, inversores, sistema de educación y de ciencia y tecnología y cualquier otro miembro de la comunidad. Este constructor está formado por una variedad de organizaciones e individuos que influyen sobre una empresa en particular, y a su vez, ésta trata de influir sobre el conjunto como totalidad o a algunos de sus componentes. La necesidad del mejoramiento del concepto de negocio, del modelo de negocio y del proceso de negocio de una empresa es incuestionable dentro un ecosistema con el fin de ajustarse a sus características para que una empresa pueda ser exitosa y crear valor para la sociedad. Se trata del hábitat particular que tiene una empresa dentro del cual puede mejorar su competitividad y puede tener un futuro más atractivo.

La complejidad del entorno puede ser medido en términos de riesgo, de dependencia y de interacción con las otras organizaciones a través de procesos de cooperación, de coevolución y de la formación de redes de contribuidores dentro de un espacio determinado. Este concepto requiere la capacidad de pensar dentro del espacio en dónde actúa la empresa en el marco de una totalidad mucho más amplia.

La ecoestructura es la forma en cómo se organiza el entorno como una totalidad más o menos uniforme dentro del cual actúa una empresa particular que tiene una configuración específica y que es para ella su lugar de la observación. Se puede describir esta forma de organizar el entorno como un conjunto complejo de partes interactuantes entre sí que hace posible su análisis a diferentes niveles y se comporta como un organismo que puede transformar y mejorar sus formas, sus estructuras y sus estados. Es al final de cuentas, en buena parte, es una creación consciente del hombre que tiene un propósito definido, por lo tanto puede ser alterado por él; por lo que es necesaria su comprensión y de este modo es posible una relación armónica entre empresa y entorno.

2.2 Los criterios para agrupar las variables externas.

Las variables externas se pueden agrupar en subsistemas siguiendo los siguientes criterios: a) la alta relación entre las variables, b) las variables que cumplen funciones específicas, c) las variables que son complementarias, d) las variables que están relacionadas entre sí, e) las variables que dan una característica específica y f) las variables que actúan como un entramado que puede o no favorecer la competitividad de las empresas de un sector determinado. El concepto entorno con sus componentes y dimensiones relevantes sin embargo no ha sido bien especificado en la literatura. En consecuencia, quedaría en el criterio del investigador definir los componentes y la forma de denominar el entorno, sus dimensiones y cómo serán identificados. Esto permitirá observar las diferencias entre los entornos de acuerdo a las variables relevantes y su motricidad o dinamismo lo que dependerá de la capacidad de percepción de los actores. El presente análisis ambiental está pensado como la totalidad de los factores físicos y sociales que son tomados directamente. Los subsistemas del entorno conforman constelaciones de poder que pueden influir en el comportamiento de la empresa; una clave es saber como cada empresa elabora o construye un nicho en su ecoestructura dentro del cual puede lograr sus objetivos.

Las variables de los entornos organizativos también pueden describirse en términos de clima y de textura. El clima se refiere a las variables externas que son restricciones inanimadas, no intencionales y no controlables que caracterizan al entorno en un período de tiempo que se asocian a la textura.

La textura de un entorno es la forma en que sus componentes intencionales están interrelacionados y cómo pueden ser controlados. H.E Aldrich enumera las siguientes posibilidades; a) la capacidad de tener recursos: rica-pobre; b) el grado de diversidad: homogeneidad - heterogeneidad; c) la estabilidad-inestabilidad: fluctuaciones- predictibilidad; d) la concentración-dispersión de los recursos y e) el consenso- disenso de dominio en la legitimidad territorial y la turbulencia: la creciente interconexión en el entorno. Emery y Trist sostienen que cuatro son las interdependencias:1) entre los elementos de una organización que producen cambios dentro de ella, 2) entre las que provienen del entorno y que provocan cambios en una organización, 3) entre las que se generan en la organización y causa los cambios en el entorno y 4) entre varios componentes del entorno que permite que se relacionen uno con otro.

2.3 Las organizaciones se agrupan en especies y se relacionan con la ecoestructura.

Las organizaciones en general, y también las empresas, como en el caso de los seres vivos se podrían agrupar en especies diferentes caracterizando entornos también diferentes de acuerdo a tres criterios. El primer criterio se basa en que algunas especies entran en competencia entre sí pudiendo destruir o disminuir las capacidades de las otras, es el caso en que se debe elegir entre dos productos, o dos empresas o dos tecnologías diferentes. El segundo criterio supone que existen especies que son complementarias o cooperativas entre ellas, es el caso de cuando los productos, las empresas o las tecnologías que son complementarias, esto permite optimizar las capacidades a todos los actores. El tercer criterio surge cuando en algunas situaciones en las empresas existen relaciones parasitarias, esto significa que se aprovechan de otras especies de organizaciones que producen o poseen recursos; esto es posible cuando en la sociedad existen sectores que se aprovechan de lo que producen otros tales como: las clases sociales ociosas, el Estado con una alta presión fiscal, las desgravaciones impositivas irracionales que generan privilegios, los cómodos planes sociales que no fomentan la búsqueda y la creación del empleo y la distribución demagógica del ingreso que se practica en algunos países de Latinoamérica. Los fenómenos indicados se pueden observar en las diferentes ecoestructuras en las que puede predominar la competencia, en otras la complementariedad y la cooperación y en algunas las relaciones parasitarias.

La empresa siempre estará compitiendo con otras organizaciones por los clientes, los mercados, los recursos, las ventajas fiscales, los proveedores, el personal calificado, el acceso a la tecnología, etc. Es posible optimizar el desempeño de empresa por las relaciones de complementariedad con otras organizaciones aunque no sean empresas: los parques industriales, los clusters, los outsorcings, las instituciones educativas, las organizaciones no gubernamentales, los gobiernos, los competidores y otros. Las relaciones parasitarias se pueden dar en la relación con el gobierno, los sindicatos, los competidores desleales, las organizaciones políticas y diversos tipos de otras organizaciones. Este tipo de relaciones son complejas pero al final se puede lograr el equilibrio.

La literatura ha acuñado la idea de la sucesión ecológica que se refiere al proceso por el cual las alteraciones acumulativas de un sistema revolucionan gradualmente su carácter, esta afirmación es atribuida a Kenneth Boulding.

Esta concepción puede permitir que el entorno pueda ser más predecible e incluso podría, en algunos aspectos, hasta ser diseñado para promover la competitividad de las empresas en la medida que sea posible actuar conforme a la naturaleza del entorno. No obstante, los ecosistemas cambian y evolucionan constantemente. Peter Drucker afirmó que la sociedad se reestructura a sí misma; cambia su visión del mundo, sus valores básicos, su estructura política y social, sus artes y sus instituciones clave. Sergio Zacarelli y colaboradores afirman: 1) el mejor conocimiento de la empresa y de su entorno, en especial del sistema económico productivo es clave; no es lo mismo estudiar o considerar las empresas en general que las empresas de una región o de una localización particular; 2) es necesario conocer los efectos de la introducción de un nuevo tipo de empresa en una región alterando el mercado, los hábitos de la población, la adhesión a las marcas existentes, los competidores, el sistema competitivo, los proveedores, la infraestructura y el comportamiento del sector económico al cual pertenece; 3) es necesario tener en cuenta las consecuencias de las alteraciones en las bases legales que rigen a las empresas en el campo laboral e impositivo y los subsidios; 4) también hay que conocer las consecuencias de las alteraciones de la infraestructura física en dónde están localizadas las empresas tales como carreteras, autopistas, obras públicas de gran magnitud, los sistemas de telefonía, comunicación y de tratamiento de la información, etc. y 5) la necesidad de poder analizar previamente la viabilidad de una nueva empresa o una nueva industria con nuevas tecnologías en un ecosistema determinado.

La mayor o menor posibilidad de predecir el comportamiento del entorno dependerá de cómo se analicen sus componentes y sus características. Los modelos matemáticos y los conceptos de riesgo implícito y explícito no son las herramientas suficientes para conocer la evolución de las empresas y sus entornos. Lo impredecible se puede presentar en cualquier momento; en la actualidad lo estamos viviendo diariamente, incluso podemos aplicar el concepto de “muerte súbita” en las empresas y en las economías desarrolladas.

2.4 Los sectores dominantes.

Los sectores dominantes en un país pueden dar unas características propias a su ecosistema, en el caso de nuestro país casi todas las provincias tiene un sector dominante que permite su conexión con el resto del país o con el mundo. Se puede destacar que encontramos situaciones que a pesar de la recesión general que se inicia a mediados de 1995 y continuaba en 1996, en algunos lugares aparecieron paraísos de crecimiento en el lenguaje utilizado por la periodista Silvia Stang para significar que en ciertas geografías argentinas había crecimiento independientemente de la depresión general en el país, que el desarrollo de ciertas ciudades estaba asociado a la existencia de ciertas empresas establecidas.

En la ciudad de Córdoba están instaladas: Renault, el grupo FIAT , General Motor y la industria subsidiaria y el cluster tecnológico. En Arroyito (Córdoba), está instalada ARCOR y otras industrias vinculadas a los alimentos y a las golosina y en otros lugares de la provincia se encuentran radicadas la industria láctea, la industria frigorífica y la rama aceitera que exporta.

En Campana (Bs.As) se encuentra Siderca y otras empresas similares en las cercanías. En Chubut se explota el petróleo y la pesca, y en Puerto Madryn (Chubut) se encuentra Aluar S.A y otras empresas subsidiarias. En Colombres (Tucuman) está instalada Scania y la industria subsidiaria y en el resto de la provincia se explota la caña de azúcar y los cítricos que son las explotaciones más importantes.

En Bahía Blanca (Bs.As) está instalado el polo Petroquímico y el puerto marítimo. En Sunchales (Sta Fe) se encuentra SANCOR y a la industria subsidiaria. En Concordia (Entre Rios) se encuentra Masisa Argentina que fabrica tableros de madera, la que se vincula con una de las producciones más importantes de la provincia: la madera, la soja, los arándanos y la ganadería. En Jujuy los sectores dominantes son el tabaco, la madera, la industrialización de la caña de azúcar y el papel. En Salta se explota el petróleo.

En Formosa sobresale la obra pública, en Chaco el Algodón, en Misiones la forestación, en Corrientes la forestación; en Sta Fe la soja, en Sgo del Estero también la Soja.

En Capital Federal la actividad más importante es el sector bancario; en la Provincia de Buenos Aires es la ganadería, en La Pampa la ganadería, en San Luis la industria promocionada y el turismo, en Sta Cruz el petróleo y la pesca, en Tierra del Fuego el Turismo y el petróleo; en Río Negro el petróleo, las frutas, el turismo y vinicultura. En Neuquén el petróleo, en Mendoza la vinicultura, en La Rioja la vinicultura y la minería, en San Juan la minería y los vinos y en Catamarca el olivo, el cobre y los vinos. La elección no es caprichosa porque influye el factor geográfico y la infraestructura que necesitan las empresas.

En el desarrollo de un sector de la geografía influyen muchos factores: las cercanías a los mercados, la cercanía a los puertos, una buena infraestructura vial, la salida al MERCOSUR, la proximidad de las materias primas, la capacidad de conseguir energía para la actividad y la existencia de mano de obra calificada.

2.5. La empresa funciona siempre en un marco referencial y espacial.

La empresa existe siempre en un marco referencial y espacial en donde se localiza que tiene cumple la función de contenerla. Este espacio es al mismo tiempo una fuente de oportunidades y de amenazas por lo tanto tiene la necesidad de generar acciones para adecuarse a las nuevas situaciones.

El entorno en términos de ecoestructura es el resultado de un proceso dinámico que puede ser el resultado de los cambios que se generan en la empresa en la medida que sea capaz de ejercer el suficiente poder para que ello sea posible. El conjunto de la estructura, sus procesos e interacciones actúan como un organismo que coevoluciona dentro de un espacio físico y virtual. La empresa contendrá o no los aspectos que le permiten el apalancamiento, o sea el desarrollo de fortalezas y también puede contener los aspectos que generan la fragilidad o sea la fuente de las debilidades.

La empresa es un complejo de relaciones entre ella y el conjunto de subsistemas externos que contienen las variables que influyen en su comportamiento y que, al mismo tiempo, tiene que poder influir sobre su medio externo para obtener sus ventajas competitivas dentro de un espacio que está definido por su sector y por la sociedad que la contiene. Para comprender las partes debemos primero dirigir nuestra atención al todo, porque este todo constituye el campo de estudio que es inteligible en sí mismo. La vida social se presenta en diferentes planos: el económico, el productivo, el mercado de factores, el sociopolítico y el educativo- tecnológico. Este conjunto hace posible la percepción de la extensión de lo espacial.

2.6 La cultura es la fuente de la formación de los diferentes “todos”.

La sociedad es un conjunto comunidades que están relacionadas entre sí, y a la vez, también las sociedades también se relacionan entre sí. Los aspectos sociopolíticos y económicos pueden ser actualmente los elementos que unifican al mundo contemporáneo en una nueva globalización, pero lo que no se puede globalizar es la cultura que es el componente social que fragmenta el mundo, los continentes, los países, las regiones y las provincias. La cultura es una de las fuentes de las características de los subsistemas que rodean a la empresa.

La cultura es la fuente de la formación de los diferentes “todos” que es el aspecto de la vida humana que no permite una total unificación de los territorios y que dispara la formación de las ecoestructuras. La noción egocéntrica del mundo, la ilusión de que el progreso es sólo de concepción occidental y anglosajona, que el fundamento de la idea de la democracia política también es originara en los llamados países del primer mundo y que la visión del progreso tecnológico como un absoluto no son ni serán trasladables al resto del mundo. La razón que explica este hecho es que siempre estará acotado por la cultura de cada lugar del mundo.

El funcionamiento de las instituciones de una sociedad se caracterizará por un color específico que se genera por las relaciones particulares que surgen de la característica de una cultura fundadas en la herencia biológica de sus miembros, del entorno humano, de las características de las relaciones sociales, de su hábitat geográfico y de la capacidad de cambiarlo, de las características del suelo, del clima, de la presencia o ausencia de riquezas naturales y como son las relaciones existentes.

Las fuerzas externas a una empresa pueden proceder de causas más amplias que las aparentes que operan sobre cada una de las partes y que algunas veces pueden ser no son inteligibles en su actividad parcial, a menos que se tenga una visión general de su actividad en toda la sociedad. Las partes diferentes son afectadas de modo distinto por una causa general idéntica y cada una de ellas reacciona de modo diferente y contribuyen en modo diferente a las fuerzas que esta misma causa pone en movimiento. Estas ideas sobre la sociedad de Arnold Toynbee se pueden aplicar a éste caso: que para comprender las partes debemos primero dirigir nuestra atención al todo, porque este todo constituye el campo de estudio que es inteligible en sí mismo. La extensión espacial y temporal de la sociedad será diferente según el plano en el que fijemos nuestra atención, cada sociedad tiene sus características particulares que la diferencia de las otras. Pero también dentro de una sociedad existen diferentes comunidades y diferentes sociedades en el conjunto de sociedades que existen en un país, en una región o en un continente.

2.7 Los subsistemas que rodean a la empresa.

Los subsistemas que rodean a la empresa son: el subsistema económico, el subsistema productivo, el subsistema de proveedores, el subsistema socio- político y el subsistema educativo-tecnológico. Estos subsistemas le dan una característica al entorno de la empresa y condicionan su comportamiento.

El subsistema económico comprende la estructura económica en donde se desenvuelve una empresa la que puede actuar como causal de quebranto ajena a la empresa misma y no es solamente un resultado de un mal desempeño directivo. Sin embargo, la dirección debe comprender los cambios que se producen en el sistema económico y ajustar el funcionamiento de la organización para ir al encuentro de esos cambios.

El subsistema productivo está compuesto por el conjunto de las empresas que pertenecen a los diversos sectores de la economía y que conforman una sociedad determinada. La empresa tiene una función económica que la sociedad le delega, por lo tanto debe tener la capacidad de dar respuestas a una estructura competitiva existente y estar en condiciones para crear nuevas respuestas para nuevos problemas. Esta parte de los subsistemas externos permite precisar de manera más certera la evolución de los posibles escenarios que puede encontrar una empresa porque las variables de los diferentes subsistemas están vinculadas entre si.

Las características y la calidad de la ecoestructura pueden dar un carácter específico al sector. En ciertas regiones de Latinoamérica y de África el sector de maquinarias simples o primitivas para la agricultura y las herramientas elementales pueden ser sectores nuevos o en crecimiento mientras que en la mayoría de los países son sectores maduros o en declinación. En la actualidad el impacto de la crisis en Argentina no afectará de igual modo a todos los sectores, los más afectados pueden ser parcialmente la industria automotriz, los bancos y la publicidad, los menos afectados son la construcción y la industria del lujo y con poco impacto en las comunicaciones, alimentos y bebidas, Internet y juegos de azar.

El concepto de los sectores en declive se fundamenta en el clásico concepto de ciclo de vida de la empresa. También pueden ser considerados los sectores como recesivos y depresivos. En estos aspectos existen enfoques descriptivos como predictivo entre estos se encuentran los precursores de los estudios de Altman (1968) centrados en aspectos estadísticos discriminantes hasta aquellos de D´aveni 1989 y Cameron, Whetten y Kim1987 que establecen diversos patrones de disfunción organizacional.

El ritmo de la creación de empresas, las características regionales, la dimensión promedio de las empresas, la evolución y el acceso a las nuevas tecnologías de producción son datos importantes a tener en cuenta para evaluar un sector.

El subsistema del mercado de factores de la producción comprende a las empresas y a las otras organizaciones que proveen bienes, materiales, partes de productos y servicios tales como el acceso a los recursos financieros, a la disponibilidad de trabajadores calificados y la oferta de servicios profesionales (abogados, escribanos, contadores, consultores, etc.)

Una de las condiciones fundamentales es asegurar el funcionamiento de los mercados de abastecimiento de materias primas, de materiales y asegurar que los costos de transporte sean competitivos. Las cualidades que se esperan de los proveedores son calidad, costos adecuados, cumplimiento, compartir los riesgos, capacidad de adaptación, contribuir a los resultados de la empresa y la comprensión del negocio del cliente.

El funcionamiento de este subsistema depende de la infraestructura física que comprende la red ferroviaria, la red de caminos, las vías navegables, los puertos, las telecomunicaciones en general y la energía. También comprende el conjunto de las características vinculadas al suelo, al clima, las fuentes de energía y las diversas variables físicas. En el caso de nuestro país existen dificultades muy importantes para las pequeñas y medianas empresas industriales: el 58 % están aisladas y desconectadas de algunos de los servicios de infraestructura porque están ubicadas fuera del aglomerado industrial argentino. Los servicios básicos necesarios son: los trenes, las rutas, los puertos, el transporte aéreo y el marítimo, la energía eléctrica, la red de gas y las telecomunicaciones.

El éxito o el fracaso de una empresa en el largo plazo depende del acierto o del desacierto del lugar en donde se radique porque influirá en la estructura de costos de: la logística de entrada y de salida, la producción, la comercialización y la financiación. La localización condiciona la optimización del acceso a los mercados de clientes, laboral y de aprovisionamiento y la elección de los canales de distribución; también influye en la calidad y cantidad de proveedores necesarios y el desarrollo futuro de la empresa.

Los expertos señalan que existen diversos modelos y métodos que se pueden aplicar en este subsistema: 1) el modelo de Beherens analiza la localización como un tema de rentabilidad, 2) los métodos de transporte sirven para buscar las localizaciones de producción y/o ventas que tengan una estructura de costos óptima y 3) el modelo de Alfred Weber para buscar la localización óptima de los costos de transporte de insumos y de productos terminados.

El subsistema sociopolítico comprende las variables sociales, las normas del gobierno que regulan las empresas, la orientación de las políticas públicas con respecto de las empresas y los productos y la influencia de las organizaciones que regulan los sectores de la economía. Las variables sociales se vinculan a los cambios culturales, al sistema de valores predominantes, a los cambios en la demografía (tasa de nacimiento, edad promedio, clases sociales, etc.) y los cambios en las tendencias sociales que son necesarios para conocer que demanda o demandará el mercado.

Las características de una sociedad puede describirse por una serie de factores tales como el sistema de estratificación social, la religiosidad dominante, la valoración social de la actividad de la empresa y del empresario, la calidad del capital social, la calidad del capital humano, la capacidad de asumir los riesgos, la capacidad emprendedora y las tendencias en los cambios en los hábitos y en los gustos en la sociedad.

Las normas y las políticas públicas son importantes por la calidad de la infraestructura institucional que afecta el funcionamiento de la economía en general. Los cambios en las normativas legales, las referidas al medio ambiente, etc. afectan enormemente la situación de las empresas. Las variables políticas son las decisiones de los gobiernos que afectan el funcionamiento de las empresas. Las variables legales surgen del marco jurídico y que influyen en el desempeño de las empresas.

El subsistema educativo-tecnológico se nutre de los sistemas de educación, de ciencia y de tecnología. La educación en sus tres niveles primaria, secundaria y superior en conjunto son los proveedores de personal para las empresas. Por otra parte, las empresas demandan nuevas tecnologías para el sistema de producción y para el desarrollo de nuevos productos y servicios que son provistos el sistema de ciencia y tecnología.

En nuestro país hay muy pocos incentivos para la inversión eficiente. Muy poca gente sabe cuál es la calidad del producto en la educación superior El tema universitario no está en la agenda de nuestros gobernantes porque no hay confianza en las universidades. El subsistema de ciencia y tecnología influye en el funcionamiento de las empresas ya que con la aparición de una nueva tecnología puede dejar obsoleta una industria, una empresa y decenas de productos en un plazo extraordinariamente corto de tiempo; su calidad se mide por la propensión a la innovación (técnica o administrativa, radical o incremental).

2.8 Los mecanismos que regulan la ecoestructura.

Los mecanismos que regulan la ecoestructura son aquellos componentes que puedan posibilitar que su funcionamiento sea adecuado. Son los elementos o las partes que le dan una característica específica, un dinamismo particular y un conjunto relaciones complejas entre los diferentes subsistemas. La autorregulación para resolver todos los problemas se terminó según el discurso político en la actualidad.

Estos componentes pueden contribuir u obstaculizar el funcionamiento total del sistema permitiendo su autorregulación para obtener el funcionamiento como una totalidad y de cada uno de los subsistemas. Algunos de estos mecanismos surgen de la empresa misma que son los que permiten por ejemplo el acceso a los diferentes mercados, el acceso al financiamiento, a la capacidad de actuar en un marco competitivo y el uso que se haga de la propensión a la racionalidad económica, o técnica, o política o existencial. Este último aspecto se refiere al despliegue de la personalidad de los miembros de una organización en cuanto a la influencia de sus emociones, la subjetividad, la experiencia y la intuición.

También existen otros mecanismos que surgen del entorno entre los que se pueden mencionar: la política económica (la inflación con estancamiento, el aumento de los precios de los alimentos y la presión fiscal en Argentina durante 2008 fue del 27,1 % sobre el P.B.I)), y el clima social (conflictividad, expectativas, movilidad social y el tipo de empresario.

Los actores de una sociedad tienen diferentes comportamientos y esto funciona como un mecanismo de regulación. El empresario es un innovador continuo que no solo descubre las necesidades sino que vive creándolas. El funcionamiento de los mercados ( de productos finales, de productos intermedios y laboral) son fuentes de regulaciones. La forma de la participación del Estado (el empleo público, las actividades específicas y las actividades no específicas) y la transparencia institucional son mecanismos de regulación. Las fuentes de inversión, la actualización de la infraestructura, la ideología imperante, el nivel de apertura del país, la conexión entre las diferentes organizaciones, los mecanismos de acceso a la tecnología, el diálogo entre empresas y el sistema educativo, el quantum de sociedad ociosa, el sentido de la existencia (concepciones espiritualistas o concepción materialista) y el equilibrio entre la familia, la sociedad y trabajo son otras de las fuentes de regulación.

La conducción de una empresa debe tomar decisiones que tiendan a modificar el mundo que la rodea, pero se le presentará un caos si ese mundo se le aparece como susceptible de adoptar infinitos comportamientos, configuraciones, estados y dimensiones diferentes, con las mismas posibilidades de ser adoptados y, a la vez, con la imposibilidad de decidir sobre ellos.

2.9 El cambio en los subsistemas externos.

Los subsistemas externos se encuentran en permanente cambio; una precisión descriptiva no puede basarse en una descripción estática de las variables que componen el sistema social y los sectores económicos en forma separada. Se caracteriza por la rapidez y por la constancia de los cambios interrelacionados que deben esperarse con las inevitables modificaciones en los escenarios. Los cambios deben ser aceptados como reglas naturales del juego, la dirección de una empresa tiene que ajustarse para adaptarse mejor, o tener la capacidad para predecirlos o poder anticiparse; esto no significa una situación de dependencia.

En general, los factores externos pueden ser específicos por sus características vinculadas a la actividad dominante para cada país, cada región y cada provincia. Es compleja por la cantidad de actores implicados, por las relaciones entre dichos actores, pueden ser algunas veces únicas pero a la vez múltiples y flexibles y las relaciones pueden ser cooperativas e intercambiables.

En la visión global de todas las empresas de un país, tal como lo expresaron los empresarios argentinos recientemente: hay cuatro pilares que tienen que ver con la competitividad sistémica: la inserción de la Argentina en el mundo, la calidad institucional, el capital humano, los determinantes de la competitividad y el abastecimiento energético y el acceso al financiamiento.

En Argentina se pueden encontrar cuatro tipos de ecoestructuras: 1) la urbano-industrial, que se refiere a aquellas ciudades en las que predominan la actividad industrial y los servicios sofisticados, 2) la urbano-rural, que se refiere a aquellas ciudades cuya actividad económica y empresaria está sostenida por la actividad agropecuaria con alto valor agregado y con servicios tradicionales,3) la rural- tradicional está compuesta por las poblaciones de menor cantidad de habitantes en la que predomina la actividad agropecuaria con bajo valor agregado y 4) la urbano-estatal son las poblaciones sostenidas por el empleo y la actividad pública.

Los ejes sobre los que se pueden mover un ecosistema son numerosos, entre ellos están los que menciona Mark Foster CEO de Management Consulting de Accenture quien ha afirmado que un mundo multipolar se estructura alrededor de cinco ejes: 1) la batalla por los nuevos consumidores, 2) la distribución y uso del talento humano, 3) el almacenamiento y el flujo de capitales, 4) la provisión y demanda de recursos naturales y 5) la especialización en la innovación. Estos ejes no tienen las mismas características en todas las regiones y los países y no están distribuidas igualmente.

Las naciones que tienen, o han tenido, una posición de privilegio en el ranking mundial de competitividad tales como Chile, Argentina, México, Colombia, Brasil y Venezuela no han resuelto los problemas tales como la pobreza, la corrupción y la inequidad social. Los beneficios de los mercados abiertos, la privatización, la disciplina fiscal y la desregulación no han recuperado a los países, al contrario ha aumentado la brecha. Los hechos demuestran que las políticas implementadas en esos países no han podido solucionar los problemas existentes tales como que los expulsados por el nuevo modelo no han podido ser incorporados por carecer de las condiciones que se exigen. La pregunta es por qué los dirigentes argentinos y latinoamericanos no han adoptado las experiencias de Europa basadas en el Estado asistencialista creando empleo en el sector privado y el público, o las de Estados Unidos con políticas de creación de empleo y el apoyo el sector privado sin una intervención directa en la economía. En cualquiera de las dos experiencias se busca evitar la tendencia hacia la marginalidad, la informalidad o la precarización del trabajo.

El escritor Carlos Monsiváis describe algunos aspectos del entorno Latinoamericano marcada por: “por el horror del narcotráfico, la desigualdad, la pérdida de empleos y por la megacrisis que aún no se sabe cómo y cuándo terminará. Y es una nueva cultura porque ya no está dominada por la ansiedad de una vida próspera, sino por el reconocimiento de la escasez como límite”. En la canasta de la región de Sudamérica el gasto promedio, medido en dólares, de una familia en alimentación, cosmética y limpieza es diferente : México 86,1 %, Chile 65,6 %, Venezuela 65,1 %, Colombia 60,5 %, Ecuador 59,5 %, Bolivia 39,2 %, Perú 36,4 %, Brasil 36 % , Argentina 33,6 % y el promedio de la región 47 %. Este puede ser un indicador de la conformación del ecosistema de los respectivos países.

La ecoestructura tiene que permitir el equilibrio entre la responsabilidad social de la empresa y la búsqueda de la competitividad. Las empresas de un país son competitivas si lo es la sociedad de la que forman parte y los sectores económicos que existen también lo son. Es muy difícil afirmar en la actualidad que en los países en que predominan la agricultura y las industrias tradicionales de la era industrial sean competitivos como sociedades. En una sociedad de organizaciones cada una tiene que cumplir sus fines específicos: las empresas, las organizaciones sin fines de lucro, el gobierno, los partidos políticos, los sindicatos, las escuelas, las universidades y las cámaras empresarias.

La competitividad está relacionada con un grupo de factores tales como: la capacidad de responder y actuar en circunstancias nuevas y desconocidas fundamentada en la capacidad de gestión de los gerentes y en la utilización de estrategias basadas en la posición de la empresa en su entorno teniendo en cuenta el tipo de competidores existentes.

3. La influencia de los factores externos en el funcionamiento de la empresa.

3.1 La influencia de los factores externos.

La influencia de los factores externos que afectan el funcionamiento de la empresa ha sido estudiada por diversas disciplinas como la economía que estudia los fenómenos de las empresas en equilibrio, este enfoque no es pertinente para el administrador porque no parte de las mismas premisas y tiene diferentes objetivos de estudio de este problema. La administración es una disciplina que se ocupa del desequilibrio que se produce en el funcionamiento de la empresa.

La teoría de la administración necesita extenderse fuera de la empresa misma mediante la extensión de sus fronteras para solidificar más los conocimientos sobre sus aspectos internos y las causas de sus posibles desequilibrios. El conocimiento en administración no es estático porque sus límites pueden ser continuamente redefinidos de acuerdo a la evolución de los problemas que surgen en las empresas.

Las ideas clave que se han desarrollado a través del tiempo hasta llegar a las posturas actuales sostienen que las empresas o las organizaciones deben tratarse como si fueran seres vivos y todo lo que implica esta consideración en la dirección empresaria. El surgimiento y el desarrollo de las empresas es un fenómeno complejo y multidimensional. Por tal razón su análisis requiere que debe adoptarse un enfoque holístico, es decir, que incluya a los principales factores sociales, culturales, institucionales y económicos que definen la arena en la que nacen, crecen y se desarrollan las empresas.

Los factores externos de la empresa en apariencia aparecen como “incontrolables” por provenir de causas aparentemente ajenas a ella porque surgen de los componentes de su entorno. La empresa es un sistema abierto que tiene que enfrentar amenazas y oportunidades como condición para su supervivencia ya que existe en una sociedad que tiene una característica específica. Las variables externas aunque puedan generalizarse conceptualmente no tienen el mismo significado, comportamiento y peso específico en cada caso particular porque las sociedades son diferentes y tienen características que les son propias.

Los problemas que tienen las empresas son el resultado de la conducta de los directivos y del funcionamiento de sus organizaciones que no pueden responder ante los cambios que se producen y a las particularidades de cada uno de los entornos posibles. Por lo tanto, se infiere que la raíz del problema de la crisis es en realidad de origen interno aunque su desencadenante puede ser algún cambio producido en las condiciones externas.

La sociedad globalmente se comporta como un organismo lo que implica que su estado de salud repercute en todos sus componentes, como el sistema económico es uno de ellos este sistema no actúa solo y aisladamente porque la sociedad es un conjunto como sistema. No importa tanto la actuación consciente de cada una de las células del organismo social pero sí que éstas cumplan eficazmente sus funciones. En caso contrario estamos frente a una patología, por lo tanto todas las medidas que tome una empresa frente a este hecho tienen que ser recesivas.

3.2 Los desajustes en el funcionamiento de la sociedad.

Las crisis expresan la existencia de diversos desajustes en la sociedad como totalidad; la visión clásica en estrategia tiende a privilegiar el comportamiento de los sectores y los criterios financieros, tecnológicos, competitivos, jurídicos y políticos. La gestión de las crisis en la actualidad añade a esta lista los criterios emotivos, ecológicos, éticos, de salud, morales, espirituales, estéticos, psicológicos y existenciales. La teoría de la crisis se basa en la descripción de cómo se verifican ciertas tentativas de perturbación del equilibrio de los sistemas y de cómo se pueden corregir.

Los desajustes que se producen en la sociedad genera fenómenos bastantes complejos que puede influir en el comportamiento de las empresas, a continuación mencionamos tres opiniones que deberían tenerse en cuenta para explicar las crisis empresarias que existen en algunos países.
Thorstein Bunde Veblen( 1857-1929) denunció el carácter ficticio de las actividades sociales que desarrollan las clases ociosas modernas que se ocupan de actividades no productivas y las rentas ganadas son sin esfuerzo ni riesgo; se trata de una falla orgánica de nuestra sociedad la existencia de ingresos sin trabajo y sin esfuerzo. Adam Smith atacó a las instituciones que mantenían todo el aparato del gobierno y caracterizó como improductivas a muchas profesiones. El economista argentino Silvio Gesell (1862-1930) señalaba como una falla orgánica de nuestra sociedad es la existencia de ingresos sin trabajo, sostiene que en épocas de crisis el denominado capital real es de todo menos real. Las clases ociosas actuales tienen un espectro mucho más amplio que los que hemos mencionado antes porque están asociados a una sociedad consumista que permite que las crisis sean más frecuentes que en otros tiempos.

El desajuste en la sociedad tiene además de los antes mencionados, otros orígenes entre ellos es que el mundo de la era industrial ha cambiado a en un mundo actual más exigente. Peter Drucker sostiene que existen trabajos de baja y de alta productividad que se pueden encontrar en los países del tercer mundo, en los países emergentes y aún en los países desarrollados.

Los trabajos de más baja productividad son: 1) los que fabrican y trasladan cosas, 2) los empleos del sector público, 3) los empleos de los gobiernos tienden a ser los mayores empleadores de baja productividad y 4) estos empleos son las causas del estancamiento económico, la inflación y de las tensiones sociales. En cualquier sociedad, sostiene Francis Fukuyama, en la actualidad debería primar como base el capital social que es la habilidad de la gente para trabajar en grupos, reunirse en torno de valores y de normas compartidas. Es la tercera forma de capital luego del capital físico y del capital humano. El capital social nace de la capacidad para relacionarnos socialmente, en confiar en otras personas o tener normas comunes de honestidad y reciprocidad. Los aspectos que provocan los desajustes en la sociedad plantean diversas alternativas, entre ellas, dos: cómo debería funcionar y cómo realmente funciona.

Los desajustes provocados en los factores externos pueden provocar la desaparición súbita de las empresas en cualquiera de las fases de su evolución o ciclo de vida tal como sucede con las personas. La diferencia que existe entre las empresas y las personas es que aquellas pueden recrearse a sí mismas modificando el objeto de su actividad, sus capacidades y la dotación de recursos pudiendo reiniciar nuevos ciclos de vida.

La forma de comprender cómo los factores externos pueden afectar la manera de insertar a una empresa en su entorno supone que es necesario comprender este proceso. En las situaciones en que las causas externas que pueden provocar la crisis en una empresa podría evitarse si los directivos estuvieran atentos a la evolución de su mercado, la competencia, el comportamiento de los clientes y cualquiera de los factores externos que puedan influir en ella.

3.4 El desajuste por el rendimiento financiero a corto plazo.

El desajuste en la sociedad se produce también cuando se prioriza en las empresas el rendimiento financiero en el corto plazo en detrimento de los rendimientos y la supervivencia a largo plazo, en donde sólo ganan los propietarios del capital financiero cualquiera sea la forma societaria. El irresponsable del poder del mercado financiero fue alentado por el Estado neoliberal y el crecimiento económico en los últimos años ha sido más lento de lo que se podría esperar, sostienen Patrick Artus y Marie- Paule Virard.

Los mismos autores afirman que el capitalismo actual carece de proyectos porque que no ha logrado mejorar la productividad, la distribución del ingreso y tratar de acercar a los mercados de trabajo y de consumo a más del cincuenta por ciento de la población mundial con sus miles de millones que prácticamente no invierte para un crecimiento sostenido de cobertura global.

Tampoco prepara lo suficientemente el futuro de la sociedad y la expone a constantes desequilibrios en lo político y en lo militar creando asimetrías entre países difíciles de superar.

Las desviaciones apuntadas ponen en serio peligro el mantenimiento del crecimiento y la rentabilidad del capital a largo plazo que es la verdadera razón de ser de la empresa contemporánea, precipitando a la economía mundial hacia un callejón sin salida. Los autores antes citados presentan un caso típico que es él de Carrefour de Francia que en 2005 el personal tuvo un aumento de salario de 1,79 %, los accionistas el 27 % y los directivos 4,9 % con respecto al año anterior. Las ganancias de las empresas que componen el índice bursátil estadounidense Standard & Poor´s 500 mostraron un salto de un 20% en 2004, después de un aumento del mismo orden en 2003. Las ganancias de las firmas Standard & Poor´s Europa 350 aumentaron el 78 % en 2004 y las previsiones apuestan a un nuevo incremento del 30% en 2005. La globalización llevó a la economía mundial a tomar la forma de una economía de papel, virtual, inmaterial. La esfera financiera llegó a representar más de 250 billones de euros, o sea, seis veces el monto de la riqueza real mundial afirma Ignacio Ramonet. Las economías han funcionado para favorecer sólo a las clases ociosas existentes en los diferentes países del planeta. Esta situación se puede analizar desde dos ángulos diferentes:1) se puede considerar por lado como un factor externo de la empresa porque el conjunto de una sociedad tiene un comportamiento similar, en este caso buscar el rendimiento financiero para los inversores en el corto plazo como una prioridad y 2) pero también se puede considerar como un factor interno para el caso de una empresa individual que tiene como política fundamental la distribución de dividendos altos a sus accionistas en el corto plazo sacrificando su propio futuro.

4. Las respuestas que elabora la empresa para superar la crisis.

La crisis es el resultado del tipo de la respuesta que la empresa elabora para enfrentar a su entorno. El problema se puede plantear cuando de algún modo las respuestas puedan ser inapropiadas e inoportunas frente a los cambios que se producen para los cuales la empresa no estaba preparada. Las crisis mal resueltas provocan un salto al vacío pasando de una situación razonablemente manejable a otra inmanejable.

En cambio las empresas que toman los problemas y las restricciones como nuevas oportunidades para crear nuevas situaciones favorables son las que son capaces de mantener la prosperidad en el largo plazo.

Jean Baptista Vico acuñó la expresión:” corsi e recorsi”, o en idioma “argentino”: la vida es una calesita”. La evidencia histórica demuestra que en la realidad esto no ha ocurrido nunca porque la humanidad siempre tiende a dar pasos hacia adelante y no hacia atrás. Los entornos no son totalmente previsibles porque no se repiten exactamente los mismos hechos, lo que obliga a detectar y comprender adecuadamente las nuevas señales. .

El pensamiento posmoderno se nutre de la insatisfacción del hombre actual por el fracaso de las soluciones a los problemas reales que han surgido en la llamada era posindustrial en la que se ha generado la crisis global. El diagnóstico sobre los problemas existentes es tan superficial que se ha confundido como una crisis financiera más para lo cual se rememoran las crisis pasadas, sus causas y sus soluciones. El error consiste en pensar de la misma manera que en el pasado frente a nuevos problemas que tiene el mundo actual. No se pueden comparar porque son situaciones diferentes, por ejemplo, el estado de la tecnología del siglo XVIII frente a la tecnología actual basada en la información, la comunicación y la robotización no son comparables; el capitalismo industrial se ha convertido en un capitalismo financiero y la anterior sociedad industrial se transformó en una sociedad de consumo, hedonista y angustiada por lo que son dos situaciones no comparables. Pero el problema más grave, que es la madre de todas las crisis es la distribución de la riqueza que es cada vez más dispare; existen personas en América, África, Asia y Europa del Este que tienen que vivir con menos de un dólar por día.

La vida no puede ser una calesita, si fuera así convendría volver a la Edad Media europea porque los vasallos por lo menos tenían asegurados el techo y la comida, esta posición no puede ser aceptada en la actualidad. La reflexión pasa por establecer varios ejes referenciales: 1) revisar los conceptos en que se apoya la existencia humana, 2) cómo hacer que las personas se sientan libres, 3) comprender que las crisis son los signos de cambio con raíces en el pasado pero causadas por nuevos problemas que no pueden paralizar la acción del hombre en la sociedad y 4) las ideologías no ayudan a resolver las crisis porque son normalmente dogmas y prejuicios que deforman las ideas originarias.

Las empresas tienen que interpretar las sociedades en las que existen, las respuestas no surgen de las experiencias del pasado solamente ni de las teorías de moda ni de líderes visionarios. La comprensión del entorno es lo que permite la posibilidad de elaborar las respuestas adecuadas.

Los hechos acaecidos como consecuencia de la crisis financiera internacional actual con la debacle de los mercados financieros, crediticios e inmobiliarios han generado importantes pérdidas acumuladas. La pérdida de 750.000 puestos de trabajo solo en E.E.U.U, los despidos de 131.800 empleados bancarios a nivel mundial y una baja del precio del petróleo de 47,2 % ha degradado la economía de libre mercado. Pero a pesar de todo existen los mercados que de hecho se encuentran en cualquier sociedad. La clave para las empresas es cómo en la actualidad y en el futuro se recuperaran los puestos de trabajo y los mercados perdidos.

Lo que ocurre es que pueden existir situaciones de equilibrio o de desequilibrio entre las corrientes reales y las corrientes monetarias, el problema puede consistir en que han aplicado reglas de funcionamiento que no son las adecuadas.

En todo sistema social existen empresas cualquiera sea su sistema de propiedad y el tipo de competencia. La esencia de la función de la empresa es la búsqueda de oportunidades que surgen de las necesidades de los miembros de una sociedad, lo que puede ocurrir es que la frecuencia y la cantidad sean diferentes según el caso. Los regímenes comunistas, estatistas y teocráticos permiten espacios para el mercado y los regímenes de libre mercado permiten la existencia del Estado en las relaciones económicas.

Los resultados de las empresas durante las crisis causadas por los factores externos adversos son que, mientras unas tienen buenos desempeños otras fracasan por la mayor o menor capacidad para lograrlos. .

5. Las crisis siempre generan costos pero también oportunidades para las empresas.

Las consecuencias legales que trae el mal funcionamiento de una empresa
pueden obligar a suspender los pagos con el pedido del concurso preventivo de acreedores y se le puede pedir la quiebra; este es el resultado de un proceso de deterioro causado por una dirección empresaria incompetente.

Las consecuencias sociales se concretan por el impacto sobre los trabajadores, los proveedores, los clientes, los acreedores, el Estado y la comunidad en donde se encuentra la empresa. La crisis ha sido estudiada bajo el enfoque de costos de transacción y de los costos del proceso de reorganización que concluyen que los procesos de insolvencia, de liquidación y de quiebra tienen un alto costo sobre la empresa, pero que se elevan para las medianas y pequeñas empresas. Los diversos autores han tratado de medir las pérdidas en la reorganización en cuanto a aspectos diversos como los clientes, el costo de oportunidad y el acceso a las fuentes financieras.

Las oportunidades pueden provenir de: 1) cuando algunas de las empresas de un sector se achican perdiendo activos intangibles de valor incalculable, disminuyendo de este modo el poder frente a los demás actores; 2) cuando la mayoría de los jugadores de un sector toman una actitud defensiva frente a los elementos perturbadores del entorno con la consecuencia de la pérdida de clientes, de la pérdida de personal clave y de los conocimientos tácitos no registrado; 3) la pérdida de valor de mercado de algunas empresas existentes en un sector, 4) la pérdida del valor de marca y la construcción de nuevas marcas gracias a la disminución de los precios de los medios de comunicación y 5) la mayor posibilidad de construir nuevas ventajas competitivas por los vacíos dejados por los competidores que han sido víctimas de los tiempos turbulentos. Eduardo Navarro menciona casos exitosos en tiempos de recesión, entre ellos menciona a Bill Gates que en una entrevista afirmó que en el periodo 1990-1993 Microsoft había crecido un 50%; pero los activos según un estudio de Mercer se redujeron entre un 15% y un 35% en la recesión de los años 90-91. En la recesión de los años 90 Intel aprovechó para hacer inversiones en nueva tecnología y lanzó la marca "Intel Inside". Dell perfeccionó su gestión telefónica y el sistema de producción lo que le ha llevado a una posición de liderazgo. Según un estudio de Price Waterhouse Coopers en Europa los consejeros delegados han procurado preservar aquellas actividades importantes para el futuro de las empresas: el 84% asegura no haber recortado su presupuesto de I+D, el 72% afirma no haber rebajado sus gastos de expansión y el 77% confirma no haber cerrado fábricas u oficinas. El 53% afirma haber apostado por ajustar el tamaño de sus empresas reduciendo personal y subcontratando aquellas funciones menos importantes de la empresa.

Una primera mirada a las estadísticas sobre el número de empresas existentes al inicio y al final del período 1996-2006 parece indicar que la base empresarial argentina está mostrando signos de recuperación luego de un período de fuerte destrucción de empresas que siguió a la crisis de finales de 2001. A inicios de 1996 se contaban en total unas 368 mil empresas registradas en industria, comercio y servicios siendo el número total en el primer trimestre de 2006 cercano a las 406 mil empresas.

6. La evolución de los subsistemas externos y el diseño de escenarios posibles.

Los escenarios posibles se pueden anticipar en la medida que se conozca la evolución de los subsistemas externos de la empresa que puede funcionar como una posible descripción anticipada de su entorno y que permite tener una base más precisa del comportamiento de sus variables. Las dos dimensiones para análisis son: las variables del entorno general que es el nivel de la sociedad en su conjunto que responde al interrogante: en qué tipo de sociedad se encuentra o se encontrará la empresa en el futuro que son las variables generales que la caracterizan. En cuanto al nivel de desempeño de la economía responde a la pregunta: cómo funciona actualmente la economía y cuáles son las posibles tendencias de las variables del sector en el que se encuentra la empresa que se refiere a cómo es y cómo será en el futuro el sector en el que está la empresa y cuál es y cuál será el nivel de su desempeño. El comportamiento de las variables actuales suelen tener un efecto inmediato y el comportamiento de las variables que se refieren al futuro tendrán un efecto mediato. Lo que busca es un mayor grado de predicción del marco competitivo.

El proceso de cambio del entorno dependerá la motricidad y del peso cada variable, lo que determinará su grado de influencia en el proceso y de la ubicación en el macro o en el micro entorno. Los entornos pueden ser recesivos, depresivos o en crecimiento. Los movimientos expresados por indicadores financieros, económicos y de actividad pueden indicar la retracción o la expansión de una empresa y también las variaciones en la dimensión de las organizaciones. La empresa a causa de los cambios que se producen en los escenarios tiende a ajustar su dimensión a través procesos de retracción o de expansión. La tendencia de la empresa debería ser, en el mediano y en el largo plazo, a la expansión como condición para su supervivencia por lo cual es necesario seleccionar los indicadores que permitan su visualización.

La dificultad que podría existir es que la estrategia dominante en el sector no se compadezca con la situación general existente o que una empresa en particular seleccione una estrategia que no se ajuste a las verdaderas reglas del juego existente. El sector de una industria puede estar caracterizado por nuevos desarrollos y nuevas tendencias, pero desde el punto de vista espacial algunas veces no es así porque de manera gradual o acelerada se producen cambios en los escenarios lo suficientemente importantes que requieren una respuesta estratégica adecuada y específica. Esto no implica admitir que los cambios no sean universales porque las ecoestructuras y los escenarios espacialmente puedan ser diferentes.

Un escenario de planeamiento se puede conceptualizar como esa parte del plan estratégico relacionado a las herramientas y las tecnologías para el manejo de la incertidumbre del futuro. Un escenario es una descripción de un futuro posible pero que pueden ser varios sin tener en cuenta necesariamente la situación actual. James R.Bright sostiene que los objetivos del método de escenarios son los siguientes:1) estimular a los directivos de las empresas a pensar respeto de nuevas y extremas posibilidades y 2) hacer las bases para la realización del planeamiento.

El punto de partida es describir los escenarios posibles que pueden darse en un país y cómo afectan a cada sector en particular utilizando información secundaria con indicadores elementales, pero que puedan ilustrar las características de los entornos en un período determinado. Un escenario también relaciona las herramientas y las tecnologías que poseemos para el manejo de las incertidumbres del futuro y comprender el pasado.

En la mayoría de los casos el futuro está en el presente y tiene importantes raíces que están en el pasado por lo que no es tan fácil modificar las condiciones imperantes en la ecoestructura actual. Lo expresado indica que se pueden detectar elementos que pueden mutarse y pronosticar el posible desarrollo de los acontecimientos en un campo dado. Es posible intuir como cierto que el futuro será diferente a la situación actual, a la situación deseable y a la real que se pueda presentar; el futuro es múltiple y no único. Las variables externas son difíciles de manejar desde una empresa individual, se pueden algunas veces controlar, neutralizar o padecer. Los escenarios normalmente tienen componentes deseables y no deseables.

Los cambios en los escenarios implican que la empresa tiene que redefinir la estrategia en función de las variaciones producidas en su entorno inducidas por las relaciones entre sus componentes macro y el sector. En síntesis, los factores externos impactan en la estrategia, por lo tanto es necesaria cambiarla cuándo es necesario.

Las crisis que pueden surgir se originan como resultado de la relación artificial que hay entre los componentes de su entorno, algunos que se pueden mencionar son: la sobredimension del sistema financiero (formal e informal), la concentración de la propiedad de la tierra y de otros bienes productivos en unos pocos, el exceso de funcionarios políticos y de lobistas, el exceso del empleo público en relación al empleo privado, los subsidios innecesarios al sector privado, el gasto y la inversión pública de baja productividad.

En el contexto de las ideas mencionadas surgen formas minoritarias de comportamiento que ya no son ilegítimas como los procesos contrarios a la mundialización. La globalización y la relación entre los diversos mercados no se pueden considerar como un conjunto con características universalmente uniformes. La influencia de la tecnología de la información, de las comunicaciones, de los flujos comerciales y financieros, de la movilidad del mercado del trabajo, de las interconexiones internacionales, de las nuevas formas de competir y de la aparición de una vasta red de competidores pueden tomar configuraciones de formas diferentes según la geografía, siendo específicas de acuerdo a cada cultura particular. Arnold Toynbee sostiene la tesis de que la unidad de la civilización es una concepción errónea; lo que ha ocurrido es que ha sido posible globalizar aparentemente la política y la economía sobre una base occidental; pero la cultura no ha sido sujeta a la globalización porque aún permanecen vivas las civilizaciones no occidentales.

La estrategia de una empresa será eficaz en la medida que su formulación se fundamente en un sistema de vigilancia de su ecosistema y se tenga una visión prospectiva que le permita a la empresa tener un conocimiento de los posibles escenarios que tiene que enfrentar en el futuro, previo análisis de los hechos del pasado. Hay una frontera imprecisa entre la posibilidad de la predicción fundamentada en los modelos matemáticos, o en la extrapolación del pasado, o en la detección de las corrientes que se insinúan en el presente, o en los excesos de la imaginación.

En todos los casos lo que se busca es disminuir la incertidumbre que es una verdadera obsesión del ser humano en dónde los comportamientos son más dinámicos a fin de establecer estrategias eficaces para los posibles escenarios.

Los factores externos pertinentes conformarán los componentes de los escenarios que enfrentó o enfrentará la empresa durante su existencia que de algún modo proponen los caminos para mantenerse y crecer.

Un mecanismo para disminuir la incertidumbre es la planificación a largo plazo, en Argentina el 71 % de las empresas planifica en un horizonte igual o menor a doce meses. Este valor está por encima del promedio internacional que es el 21 %; México tiene un valor del 73 %, Chile 43 %, Brasil 30 % y el promedio del mundo es del 3%. En Latinoamérica los negocios se planean en un plazo menor que en el resto del mundo por la inestabilidad económica y política de la región. El plazo en el mundo más frecuente es de uno a tres años.

12. Conclusiones

La ecoestrucura y la competitividad están relacionados entre sí porque el funcionamiento del entorno promueve la creación de nuevas empresas y también el mantenimiento de las existentes las que pueden crear más valor, aumentar en forma sostenida la productividad y el ingreso per cápita. La competitividad tiene que ver con la concepción sistémica de la empresa en donde el entorno juega papel fundamental, que de acuerdo a lo mencionado en un apartado anterior puede ser una construcción humana. Todos los actores que forman parte de una ecoestructura tienen un papel activo en construir condiciones favorables para que las empresas puedan ser competitivas.

La competitividad de una empresa se encuentra estrechamente relacionada con su actuación y en cuáles son las condiciones de funcionamiento de su entorno. Los estudios y los criterios empleados sobre la competitividad ya mencionados se refieren a la comparación de un país con el resto del mundo, se trataría de la competitividad “promedio”. Las diversas regiones, provincias y municipios de nuestro país en términos de competitividad no son comparables. El producto bruto interno, la distribución del ingreso y la generación de valor se concentran en pocas provincias y la Capital Federal. En consecuencia la competitividad entre las jurisdicciones o sectores económicos no son comparables porque sus ecoestructuras son diferentes.

Las condiciones del funcionamiento de las variables externas y el comportamiento de las organizaciones existentes de algún modo condicionan la competitividad global. Esta depende de una visión integral del entorno empresario que incluye la calidad de la política macroeconómica, la disponibilidad de recursos financieros, la existencia de los servicios de infraestructura, la posesión de capital humano y la capacidad de innovación de las empresas, de las instituciones educativas y de los centros de investigación. Una economía es más competitiva cuando el ecosistema en el cual funcionan las empresas conduce al crecimiento sostenido de la productividad y del ingreso per cápita en un contexto de integración de cada sector geográfico con el conjunto de un país y con la economía mundial.

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Dr. Héctor Felipe Álvarez - hfalvarezarrobaarnet.com.ar

Profesor Consulto e Investigador de Universidad Nacional de Córdoba (Argentina).

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