1. Introducción
Considerando que la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres
de Origen Natural o Provocados –CONRED-, fue creada según Decreto Ley
109-96 y se integra por dependencias y entidades del sector público y
del sector privado. En su Artículo 3 establece las finalidades, siendo
éstas:
a) Establecer los mecanismos, procedimientos y normas que propicien la
reducción de desastres, a través de la coordinación interinstitucional
en todo el territorio nacional.
b) Organizar, capacitar y supervisar a nivel nacional, regional,
departamental, municipal y local a las comunidades para establecer una
cultura en reducción de desastres, con acciones claras, antes, durante y
después de su ocurrencia a través de la implementación de programas de
organización, capacitación, información, divulgación y otros que se
consideren necesarios.
c) Implementar en las instituciones públicas su organización, políticas
y acciones para mejorar la capacidad de su coordinación
interinstitucional en las áreas afines a la reducción de desastres de su
conocimiento y competencia.
El desarrollo de la presente consultoría pretende cumplirá a las
anteriores directrices, lograr el desarrollo de “escenarios de riesgo y
zonificación de áreas criticas” (comunidades y/o municipios) que
permitan orientar a los actores claves, sociedad civil e instituciones
gubernamentales planes de contingencias que permitan mitigar los
posibles daños sociales, económicos y ambientales de los territorios que
puedan ser afectados.
Si consideramos que en centroamericana es una zona de alta incidencia de
fenómenos naturales que normalmente provocan desastres de gran magnitud
con la consiguiente pérdida de vidas humanas, valores materiales,
interrupción del crecimiento económico y deterioro de entornos
ambientales, tal como la historia nos permite remembrar al ver al pasado
y lo ocurrido en las Cuencas del Rio Naranjo y Suchiate debido al
Huracán Stan.
Estadísticamente, los fenómenos que muestran el mayor grado de
recurrencia en la región son los de tipo hidrometeorológico
(inundaciones, tormentas tropicales y huracanes), deslizamientos de
masa, actividad volcánica y actividad sísmica por lo que en los últimos
años se han invertido una gran cantidad de recursos en medidas de
mitigación y reducción de los daños que causan.
Una de las herramientas más importantes para el diseño y formulación de
escenarios de riesgo, políticas y estrategias que permitan la reducción
de la vulnerabilidad y el nivel de riesgo de la población es la
zonificación de las amenazas mediante la elaboración de mapas
regionales, municipales y comunitarios, los cuales pueden ser utilizados
por los planificadores urbanísticos, gobiernos y autoridades locales
para la regulación del uso del suelo y la elaboración de Planes de
Desarrollo.
El considerar la CONRED modelos de investigación, planificación y
operativizaciòn, basados en enfoques de “manejo sustentable de cuencas
hidrográficas”, permitirá una visión más integral por parte de los
actores locales, lo que fortalecerá los vínculos que permitan a mediano
plazo la implementación de planes de contingencia y desarrollo, que
reduzcan los daños al mínimo provocado por desastres naturales o
provocados.
La visión de planificación que propone la “Empresa Consultora La Ceiba”,
se basa en la experiencia de concebir los modelos de investigación y
planificación territorial desde una plataforma regional, basado en los
potenciales que poseen las cuencas hidrográficas, como medio de
desarrollo de modelos que puedan sustentar la viabilidad social de los
programas, proyectos y actividades.
Al evaluar que gran parte del éxito del planteamiento de los escenarios
y la zonificación municipal, depende de considerar el componente
socioambiental, sugerimos el desarrollo de la presente consultoría no
solo dentro del enfoque de cuencas hidrográficas sino además de la
futura constitución de una “Región de Conservación y Desarrollo
Sustentable” –RECODES- (Ver anexo 2).
La RECODES se conceptualiza como “un mecanismo adicional para sustentar
la conservación a largo plazo de las cuencas hidrográficas. Este
concepto está construido a partir de muchas y variadas experiencias
desarrolladas a nivel latinoamericano y otras partes del mundo,
relacionadas con la conservación de la biodiversidad, el manejo de las
Áreas Naturales Protegidas, el desarrollo socioeconómico rural, y la
participación activa y permanente de las comunidades humanas, las
instituciones gubernamentales, ONG locales, nacionales e
internacionales”.
2. Objetivos
2.1 Objetivo general
• Establecer los escenarios de riesgos a desastres en las cuencas del
río Naranjo y Suchiate identificando específicamente las zonas de
inundaciones y deslizamientos provocados por movimientos sísmicos y/o
saturación de suelo por lluvias.
2.2 Objetivo especifico
• Desarrollar una metodología que posibilite el análisis y la
zonificación de amenazas y riesgos a inundaciones y deslizamientos por
movimientos sísmicos y/o saturación de suelo por lluvias, en las cuencas
del Rio Naranjo y Suchiate, haciendo uso de la tecnología de los
Sistemas de Información Geográfica, y análisis estratégicos
territoriales que permitan establecer en forma cuantitativa y
cualitativa los escenarios de riesgo y su respectiva zonificación.
• Identificar las áreas potenciales a ser afectadas por inundaciones y
deslizamientos en las cuencas de los Ríos Naranjo y Suchiate. Así como
los elementos que se encuentran bajo riesgo en las comunidades y
municipios ubicados dentro de la cuenca.
• Contribuir al ordenamiento en el uso del suelo que evite los
asentamientos en cauces y zonas con pendientes de alto riesgo,
promoviendo medidas de “ordenamiento territorial” que sean consideradas
por las autoridades locales en procesos de planificación urbanística a
nivel urbano, periurbano y rural.
• Elaborar los mapas de amenazas a inundaciones y deslizamientos en las
cuencas de los Ríos Naranjo y Suchiate.
• Identificar los elementos bajo riesgo en las comunidades asentadas en
las zonas de riesgo.
• Proveer una herramienta que posibilite la toma de decisiones para la
gestión de riesgo en las comunidades y municipios de las cuencas.
• Identificar áreas prioritarias para planes y contingencia de manejo.
• Iniciar el proceso de involucramiento de las comunidades y municipios
que integran el área de estudio en el proceso de identificación de
amenazas y de los elementos bajo riesgo.
3. Análisis y alcance de los términos de referencia
Al realizar un análisis preliminar de los requerimientos y
planteamientos establecidos dentro del marco de “términos de
referencia”, debemos de establecer que el “enfoque de manejo sostenible
de cuencas hidrográfica” es una pauta viable para logara la integración
bioregional de las división administrativa de los municipios,
considerando además de que las cuencas no solo contribuyen al desarrollo
socioeconómico del territorio, sino además por condiciones intrínsecas y
antropogenicas son vulnerables debido a las mismas características que
la hacen de vital importancia para el desarrollo humano.
Partiendo de una definición básica, una cuenca es el territorio que
aporta agua al río que contiene, o sea, es el área total que desagua en
forma directa o indirecta en un arroyo o en un río. Suele recibir el
nombre de la corriente pluvial a la que alimenta. Por ejemplo, podemos
hablar de la cuenca del río Samalá. Completando el concepto, una cuenca
es un área natural en la que el agua proveniente de la precipitación
pluvial forma un curso principal de agua, hasta que llega al mar, lago u
otro río mayor. La cuenca es una unidad hidrográfica, conformada por el
conjunto de sistemas de curso de aguas y delimitada por las cumbres, o
el relieve que la comprende, siendo sus límites la “divisoria de aguas”.
La cuenca es un sistema dinámico con componentes físicos tales como el
agua, el aire, el suelo, subsuelo, el clima y los minerales; biológicos
como la flora y la fauna; antropogénicos como los socioeconómicos,
culturales e institucionales. Todos estos componentes están
interrelacionados y en un determinado equilibrio, de manera que al
afectar uno de ellos, se produce un desbalance en el sistema que de
acuerdo a la capacidad de carga del mismo tiende a recuperar nuevamente
el balance o a producir una nueva condición pero deteriorada. Además,
siendo la cuenca un sistema dinámico presenta innumerables cambios en el
tiempo, en donde los de origen antropogénico reflejan la cultura de la
sociedad que la habita. Por lo que, una cuenca hidrográfica es una
unidad natural adecuada para la coordinación de procesos de manejo
diseñados para asegurar el desarrollo sustentable.
Para efectos prácticos, una cuenca hidrográfica puede ser dividida en
las secciones:
• Cuenca alta, que corresponde con las áreas montañosas limitadas en su
parte superior por las líneas divisorias de aguas.
• Cuenca media, que comprende las zonas de pie de monte y valles bajos,
donde el río principal mantiene un cauce definido.
• Cuenca baja o zonas transicionales (como los estuarios o humedales),
donde el curso de agua divaga o desaparece como tal.
El mundo es un sistema ecológico único en donde el sistema hídrico o
ciclo del agua tiene entre sus funciones el mantenimiento del clima
global y para ello, la calidad de los subsistemas de cuencas y su
cobertura vegetal resultan en una sumatoria vital para mantener estable
dicho ciclo. Actualmente, las pocas cuencas en las que no habitan los
seres humanos, ni están incorporadas a la producción, son reservorios de
naturaleza y biodiversidad que debieran estudiarse, manejarse y
conservarse, puesto que día a día con su transformación, se extinguen
especies que la humanidad aún no ha conocido y se pone en riesgo a la
propia especie humana.
Las relaciones naturales, espaciales y de asentamientos humanos de las
cuencas son muy variadas, por lo que cada una resulta en una
especificidad. En cada cuenca donde se localizan asentamientos humanos
debería evaluarse su capacidad de carga en relación a la densidad
demográfica y su reproducción, considerando que una cuenca cuenta con
una capacidad finita de recursos físicos y biológicos.
La relación de estos con el volumen de la demanda de las necesidades
humanas constituye su capacidad de carga y es expresada como un umbral
en el que la base natural y los recursos pueden reciclarse, regenerarse,
reproducirse y producirse. Una vez abatida dicha capacidad, el deterioro
progresivo es irreversible. Por lo anterior, las
cuencas idealmente deben de mantenerse en un umbral positivo y la lógica
de las sociedades que las habitan debe buscar constantemente el balance
hacia márgenes positivos mayores sin que ello necesariamente implique,
restricciones en la satisfacción de necesidades económicas, sociales y
culturales. También en términos ideales, cada cuenca debe alcanzar su
propia sustentabilidad y no incorporar artificialmente recursos
naturales provenientes de otras cuencas.
Los problemas relacionados con las cuencas son de orden natural y
antropogénico. Los desastres naturales son parte de la evolución del
planeta y la humanidad aún no está totalmente preparada para su
prevención y amortiguamiento, como es el caso de las erupciones
volcánicas o los huracanes. En cambio, los problemas ambientales
generados por la acción de la humanidad, si pueden ser controlados a
voluntad e incluyen la contaminación generalizada, el agotamiento de
recursos naturales, la pérdida de la biodiversidad, la deforestación, el
deterioro del suelo, el azolvamiento de cauces, el planificación urbana,
en legislación de asentamientos y uso del agua, en legislación por
servicios ambientales, en investigación de recursos naturales y
tecnología limpia, la falta de equidad en la apropiación y distribución
de la riqueza y la falta de una cultura democrática y sustentable, entre
otros.
Los objetivos de manejo de cuencas evolucionaron desde una orientación
de captación de agua, a otros más complejos como el manejo integrado de
los recursos naturales de una cuenca, y por último a la gestión
ambiental integrada. Actualmente, el manejo de cuencas tiene como
objetivo mejorar el bienestar social al formular e implementar acciones
y prácticas orientadas a la conservación de los recursos naturales en
una cuenca (el control de erosión, de la contaminación, la conservación
de suelos y la recuperación de zonas degradadas); manipular los sistemas
naturales de una cuenca para la producción de bienes y servicios (por
ejemplo, proporcionar un mayor abastecimiento de agua con calidad para
el consumo, mejorar la producción forestal, de pastos, agrícola,
agroforestal o agrosilvopastoril); mitigar el efecto de fenómenos
naturales ; organizar el uso de la tierra (por ejemplo, al regular una
adecuada construcción de la infraestructura urbana) y otros.
En la experiencia institucional actual, existen varias formas de abordar
la planificación del desarrollo de las cuencas, dependiendo del objetivo
principal del manejo, entre ellas se encuentra el manejo integral
productivo natural de cuencas que se basa en procesos de ordenamiento
territorial que orientan las actividades productivas de acuerdo a las
características y aptitudes del suelo, clima, presencia de especies
endémicas, tecnología y cultura productiva. Otra forma de planificación
es la determinada por el objetivo del manejo de cuencas para reducir el
riesgo y la vulnerabilidad ambiental, donde el nivel de riesgo está
definido por la intensidad de la amenaza y el grado de vulnerabilidad de
una sociedad a dichos efectos.
La integración del concepto “manejo sostenible de Cuenca Hidrográfica”
debe de plantearse como la opción mas viable para que los departamentos,
municipios y comunidades, realicen esfuerzos individuales y conjuntos
para el manejo, protección, recuperación, aprovechamiento racional de
sus recursos naturales. La visión de CONRED y AECI al integrar este
enfoque en las propuestas de diagnostico, estudio, planificación y
operativizaciòn es acertada debido a que su integridad ecológica,
ambiental, edáfica y geológica aseguran la minimización de riesgos
ambientales sobre los territorios.
La problemática de manejo y conservación de los recursos naturales,
incide directamente sobre el nivel de impacto que una catástrofe
ambiental pueda afectar un territorio como una comunidad y/o municipio,
no es necesario ser un especialista para evaluar que aquellas cuencas
cuyo manejo ha sido mínimo o bien adecuado el impacto de temporadas de
lluvias normales, ciclones, terremotos, etc., es mucho menor que
aquellas que presentan un deterioro sobre sus recursos forestales,
hídricos, edáficos y geológicos.
La visión de planificación al identificar a través de la consultoría de
identificación de escenarios de riesgo y zonificación municipal, si se
plantea desde el “enfoque de manejo sustentable de cuencas
hidrográficos”, no solo cumplirá una variable de planificación sino
además permitirá iniciar un proceso de “ordenamiento territorial” que
inserte a los gobiernos locales a buscar alternativas de mitigación,
corrección y recuperación de aquellos factores ecológicos,
hidrobiologicos y forestales que por su ausencia o disminución drástica
hacen a las cuencas, subcuencas y/o microcuencas con mayor riesgo para
ser afectadas por causas ambientales.
Los alcances de la consultoría deben de verse como un primer paso para
lograr a mediano plazo un proceso de “ordenamiento territorial” a nivel
departamental y regional, considerando como punto de partida y consenso
el manejo integral de las cuencas hidrográficas del Rio Naranjo y
Suchiate.
El comprender la necesidad de un planteamiento integral de soluciones a
problemas que debido al impacto que año tras año viene incrementándose
en las unidades de hidrobiologicas de las cuencas de los Ríos Naranjo y
Suchiate, debe de comprenderse como el punto de partida para el éxito no
solo del desarrollo sino de su implementación a mediano y largo plazo.
Los producto obtenidos de la presente consultoría como una visión muy
particular de la “Empresa Consultora La Ceiba”, es el desarrollo no solo
del medio físico y digital producto de una serie de actividades
técnico/científicas, sino además contribuir a buscar los medios de
articulación que permita la operativizaciòn por parte de CONRED con los
actores claves locales que viabilicen la actual propuesta.
El planteamiento de escenarios de riesgo y su respectiva zonificación,
debe además de concebirse dentro de los alcances de la consultoría,
seguir con el proceso que desde hace mucho años se viene realizando en
municipios y comunidades de las cuencas del Rio Naranjo y Suchiate de
concientización y divulgación que presente a los miembros de la sociedad
civil y actores claves la importancia de estar preparados debido a la
fragilidad ecológica y su respectiva vulnerabilidad en casos específicos
de comunidades y municipalidad, siendo realistas en las consecuencias de
una mala planificación y uso de los recursos hidrobiologicos y por ende
hoy día un mayor grado de susceptibilidad a ser impactos por amenazas
ambientales.
4. Marco referencial de las cuencas del Rio Naranjo y Suchiate
4.1 Características generales de la cuenca del Rio Naranjo
Para mostrar la situación actual de las amenazas, vulnerabilidad y
riesgo en el área del proyecto, es necesario analizar algunos aspectos
biofísicos y socioeconómicos que han influido en el comportamiento de
estos factores en las últimas décadas.
4.1.1 Ubicación y extensión
De acuerdo a la organización administrativa de la República de
Guatemala, la cuenca del río Naranjo se encuentra comprendida en la
Región VI, la cual integra los departamentos de Quetzaltenango, San
Marcos, Sololá, Totonicapán, Retalhuleu y Suchitepéquez. Está integrada
por 19 municipios de los cuales 14 pertenecen al departamento de San
Marcos y 5 al departamento de Quetzaltenango.
Los municipios del departamento de San Marcos en la cuenca del río
Naranjo son: San
Marcos, San Pedro Sacatepéquez, San Antonio Sacatepéquez, Esquípulas
Palo Gordo y San Cristóbal Cucho en la parte alta; El Quetzal, La
Reforma, Nuevo Progreso, El Tumbador, El Rodeo, Pajapita, Tecún Umán y
Catarina en la parte media y Ocós en la parte baja y los 5 municipios
que pertenecen al departamento de Quetzaltenango son: Palestina de Los
Altos, San Martín Sacatepéquez y San Juan Ostuncalco en la parte alta;
Colomba y Coatepeque en la parte media y baja.
Tabla 1: Áreas municipales comprendidas dentro de la cuenca.
4.1.2 Caracterización biofísica
Reseña hidrográfica general: La Cuenca del Río Naranjo forma parte de la
vertiente del Océano Pacífico y tiene una superficie de 1,255 km²,
equivalente al 1.16% del área total del país. La cuenca tiene forma
irregular, con 20 km de ancho en la parte alta, 50 km en la parte media
y menos de 10 km en la parte baja. El cauce principal del río Naranjo
tiene una longitud de 104 kilómetros y recibe alrededor de 13 corrientes
por km². La elevación máxima de la cuenca es de 3,322 msnm y la mínima
es 0 msnm. La cuenca presenta 3 zonas homogéneas, siendo estas la parte
alta, media y baja.
Se caracteriza por regiones montañosas con zonas planas como las
Ciudades de San Marcos y San Pedro Sacatepéquez en la parte alta; posee
pendientes muy pronunciadas en las partes alta y media de la cuenca,
disminuyendo estas al llegar a la zona costera de inundación, que
constituye la parte baja de la misma.
Clima: Según la clasificación climática de Thornthwaite, en la cuenca
del río Naranjo se
presentan 4 tipos: i) en la parte baja de la cuenca y en la zona baja de
la parte media, el
clima es húmedo y mega térmico -BsA’a’-; ii) en la parte media el clima
es per húmedo y mega térmico -ArA’a’-; iii) en la zona alta de la parte
media y en la zona baja de la parte alta de la cuenca, el clima es per
húmedo y mesotérmico -Arb’a’-, y iv) en la zona alta de la parte alta de
la cuenca el clima es húmedo y mesotérmico -BsB’b’-.
Precipitación: La distribución de la lluvia durante el año está
caracterizada por una época seca que se extiende desde Noviembre hasta
Marzo. La temporada de lluvias se inicia en promedio en Abril y concluye
en Octubre.
Durante la época de lluvias se registran dos picos de lluvia máxima, que
en promedio
suceden durante Junio y Septiembre. El primero de estos picos de lluvia
máxima se debe al desplazamiento de la Zona de Convergencia
Intertropical. Este pico de precipitación es en promedio el máximo
durante el año. El segundo pico que se registra durante Septiembre, se
debe sobre todo al paso de bajas presiones, tormentas y ciclones
tropicales por el país o por sus alrededores. Dependiendo de la
intensidad de la actividad ciclónica en los alrededores del istmo
centroamericano, el segundo pico puede ser mucho más pronunciado que el
primero. La prominencia del segundo pico de lluvias es importante,
porque constituye la principal fuente de alimentación de los caudales
durante la época de estiaje. En la tabla 2 se muestran los valores de la
precipitación mensual registrada en las estaciones de la cuenca y sus
alrededores.
Temperatura: La temperatura es altamente dependiente de la elevación del
sitio en que se observa. Aunque la información de temperatura es
extremadamente pobre, algunas
estaciones permiten observar que la temperatura alcanza sus valores
mínimos durante el mes de Enero y se incrementa continuamente entre
Febrero y Mayo, cuando en promedio se inicia formalmente la época de
lluvias.
La temperatura máxima ocurre durante los meses de Mayo y Junio y
registra ligeros
descensos durante Julio hasta Octubre. Después de Octubre la temperatura
desciende hasta alcanzar el mínimo durante Enero para cerrar el ciclo
anual. En la tabla 3 se muestran los datos de temperatura observados en
las estaciones localizadas en la cuenca y sus alrededores.
Tabla 2: Resumen de datos de precipitación
FUENTE: Plan de Manejo de la Cuenca del Río Naranjo. PEDN/UPIE/MAGA
Tabla 3: Resumen de datos de temperatura
FUENTE: Plan de Manejo de la Cuenca del Río Naranjo. PEDN/UPIE/MAGA
La parte alta de la cuenca tiene una susceptibilidad alta a heladas. El
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación –MAGA- estimó que 76
poblados ubicados en la
parte alta de la cuenca (arriba de los 1,800 msnm), son afectados por
las heladas.
Evapotranspiración: La evapotranspiración es una función que depende
básicamente de los parámetros climáticos y del tipo de cobertura del
suelo. La evapotranspiración representa la cantidad de agua que se
pierde por concepto de evaporación y consumo por las plantas. Tomando en
cuenta la información disponible y el nivel de precisión que se
requiere, en el diagnóstico del Plan de Manejo de la Cuenca del Río
Naranjo se procedió a calcular la evapotranspiración potencial por el
método de Thornthwaite para las estaciones meteorológicas con datos de
temperatura, localizadas en la cuenca y sus alrededores.
Tabla 4: Cálculo de la evapotranspiración potencial
FUENTE: Plan de Manejo de la Cuenca del Río Naranjo. PEDN/UPIE/MAG
Climadiagrama: En las Gráficas 1 a 3 se muestran los climadiagramas de
las estaciones San Marcos, Candelaria y Catarina, las que se ubican en a
parte alta, media y baja de la cuenca del río Naranjo. Al comparar los
climadiagramas, se evidencia la distribución similar de precipitación,
temperatura y evapotranspiración durante el año, aunque con valores
diferentes.
Figura 1: Gráfica Climadiagrama Estación Candelaria
Figura 2: Grafica Climadiagrama Estación San Marcos
Figura 3: Grafica Climadiagrama Estación Catarina
Balance de Aguas: Durante la época seca existe déficit de agua en las
áreas debajo de los 750 metros y en las áreas localizadas sobre los
1,600 metros. En estas áreas se requiere riego durante la época seca. En
la franja entre los 750 y los 1,600 metros, la precipitación es
suficiente para cubrir las pérdidas por evapotranspiración. Durante la
época húmeda existe exceso de agua en toda la cuenca.
Régimen de caudales: Como es de esperarse, el régimen de caudales sigue
de cerca el régimen de lluvias. En la tabla 5 aparece un resumen de los
caudales medios mensuales y anuales de las seis estaciones localizadas
en la cuenca.
De acuerdo con los datos, la época de estiaje en promedio se extiende
desde noviembre
hasta abril. En mayo los caudales comienzan a incrementarse con las
primeras lluvias y
alcanzan el primer pico de caudales máximos en junio. Durante julio los
caudales disminuyen debido al descenso de la lluvia y luego se
incrementan alcanzando el pico
mayor en septiembre, que coincide con el segundo pico de las lluvias.
Como se mencionó, la cuenca presenta una variedad de climas y en
consecuencia de regímenes de caudal. El río Naranjo que drena la parte
de la cuenca en el altiplano, presenta menores caudales específicos como
corresponde al área que recibe menos precipitación. Los caudales
específicos se incrementan hacia el sur de la cuenca donde las
precipitaciones son mayores. El primer pico de precipitación es menos
perceptible en la parte de la cuenca localizada en el altiplano, debido
a que por una parte, una mayor proporción de la precipitación se pierde
como infiltración y evapotranspiración durante ese período, comparada
con la proporción que se pierde por los mismos conceptos en el sur de la
cuenca.
Tabla 5: Resumen de caudales
FUENTE: Plan de Manejo de la Cuenca del Río Naranjo. PEDN/UPIE/MAGA
Es notable en el régimen de caudales, que el segundo pico de caudales
sea significativamente mayor que el primero. Esto se debe sobre todo, a
que una mayor proporción de las primeras lluvias es absorbida por el
suelo seco y la cobertura vegetal y
por lo tanto se pierde como evapotranspiración, mientras el segundo pico
de lluvias ocurre cuando el suelo tiene un contenido mayor de humedad,
lo que facilita el escurrimiento de la lluvia. De acuerdo al régimen
promedio de caudales, es de esperarse que las mayores crecidas ocurran
durante el segundo pico de caudales, es decir en Septiembre y en
Octubre. Si bien no debe descartarse la ocurrencia de crecidas máximas
anuales durante el primer pico, en años con poca actividad ciclónica. De
las estaciones que estaban ubicadas en el área de la cuenca, únicamente
las estaciones de San Marcos y Catarina continuaron funcionando, por lo
que sólo estas estaciones tienen datos de las lluvias durante el período
en que el huracán Mitch afectó al país. Estos datos confirman la
percepción de que el Huracán afectó de una manera más severa las cuencas
de los ríos localizadas al oriente y sur-oriente del país. Ambas
estaciones, San Marcos y Catarina registraron precipitación durante el
período en que el huracán Mitch afectó al país, pero estas no alcanzaron
a ser las máximas del año.
Cobertura vegetal y uso de la tierra: La mayor superficie de la cuenca
(alrededor del 40% del área total) está ocupada por cultivos perennes,
mayoritariamente café y en menor escala por plantaciones de hule. Estos
se ubican en la parte media. En la parte alta predominan los cultivos
anuales principalmente de maíz y en menor escala trigo y hortalizas los
que abarcan un 13% del área total de la cuenca, pero es en esta parte
donde se encuentran las mayores superficies ocupadas por bosque de
coníferas y mixto; la cobertura boscosa cubre un 21% del área total.
Tabla 6: Categorías de cobertura vegetal y uso de la tierra en la cuenca
del río
Naranjo
FUENTE: Mapa de Cobertura Vegetal y Uso de la Tierra de la Cuenca del
Río Naranjo
Los cultivos anuales comprenden todas aquellas tierras que actualmente
están siendo utilizados con fines agrícolas. En la cuenca, entre los
principales cultivos que se tienen son en la parte alta: maíz, trigo,
papa y algunas hortalizas. En la parte media los cultivos anuales son
principalmente de maíz, mientras que en la parte baja se encuentra:
maíz, tabaco, pastos y otros.
Intensidad de Uso de la Tierra: Para establecer el grado de intervención
humana en la modificación de los ecosistemas naturales y analizar la
posible utilización sostenida del medio, se analizó la intensidad de uso
de las fincas a través de la coincidencia entre el uso actual y la
capacidad de uso de la tierra.
Parte de la zona cafetalera se ha identificado como un área sobre
utilizada, debido a que la capacidad de los suelos indica que debería
tener una cobertura forestal. Sin embargo es evidente que este cultivo
perenne protege al suelo de la erosión, a diferencia de los cultivos
anuales. Además no hay otros cultivos que puedan cumplir con el
propósito de generar ingresos y proteger el suelo.
Tabla 7: Intensidad de uso de la tierra en la cuenca del río Naranjo
FUENTE: Mapa de Intensidad de Uso de la Tierra de la Cuenca del Río
Naranjo
Análisis de conflictos de uso y manejo de los recursos: La cuenca se ha
dividido en tres zonas, tomando como división entre las partes, el
cinturón cafetalero, ubicado mayoritariamente entre los 900 y 1,600 msnm.
De ahí que la parte arriba del cinturón se denomine alta y abajo del
mismo, baja. La parte alta de la cuenca se caracteriza por la pérdida
del suelo debido a las prácticas agrícolas en zonas que no tienen esa
vocación.
Esta situación se evidencia en las fincas minifundistas que se
caracterizan por la infra-subsistencia productiva del maíz/frijol; sin
embargo, a pesar que el maíz es el cultivo principal en esta parte de la
cuenca, su producción es insuficiente para cubrir la demanda. En
síntesis, la parte alta de la cuenca se encuentra densamente poblada e
integrada principalmente por fincas minifundistas que hacen un uso
intensivo del suelo,
deteriorándolo, así como al bosque y al agua. Hay dificultades de
aprovisionamiento del agua superficial y conflictos de uso, así como la
desaparición del bosque es acelerada,
afectando además la recarga hídrica. Por lo que favorecer el buen manejo
de los recursos naturales, generaría beneficios económicos directos para
los productores y sus familias, así como traería economías externas para
los pobladores de la parte media y baja.
La parte media se caracteriza por el cultivo de café, aún en áreas con
altas pendientes. Sin embargo, el café con sombra es el uso más
compatible entre la producción económica y el entorno ambiental, al
grado que puede considerarse que ayuda a la conservación de la
naturaleza, mediante la fijación de carbono, la protección del suelo y
la regulación del ciclo hidrológico. Por otra parte, en las partes más
húmedas es necesario podar más la sombra del café, facilitando que las
lluvias intensas provoquen erosión. En síntesis, la contaminación
temporal derivada de las descargas de las aguas mieles sin tratamiento y
por el uso de agroquímicos, así como la erosión en suelos de altas
pendientes y precipitaciones, son los problemas relevantes en la parte
media de la cuenca. Por lo que apoyar la reconversión a la caficultura
orgánica en fincas pequeñas y medianas y el beneficiado ecológico en las
fincas grandes, tendría un impacto positivo en la economía y el
ambiente.
Los suelos están siendo subutilizados en la parte baja de la cuenca. En
ésta se produce la mayor parte del maíz de la cuenca, aunque es afectado
por sequías o inundaciones prolongadas. Se encuentra el mayor porcentaje
del hato ganadero pero las inundaciones con frecuencia inutilizan los
pastos mejorados. El cultivo de palma africana ha cubierto espacios que
correspondían a la ganadería, algodón y banano. En síntesis, los
conflictos de uso del agua en la época seca, son debidos a la demanda
para riego y al manejo de las inundaciones en la época de lluvia, que
mediante obras hidráulicas han hecho grandes finqueros y que afectan a
medianos y pequeños productores, son los problemas más relevantes en la
parte baja de la cuenca.
4.1.3 Caracterización socioeconómica de la Cuenca
Según el Censo del 2002, la población total del área de la cuenca es de
272,611 habitantes, que se asienta política y administrativamente sobre
19 municipios (4 de Quetzaltenango y 15 de San Marcos). El 22.2% de la
población se considera urbana y el restante 78.8% corresponde a
poblaciones de tipo rural.
El 49.6% es población masculina y 50.4% es población femenina; y la
población económicamente activa (PEA), que comprende el rango etáreo
comprendido entre los 15 a 59 años, el total asciende al 53.5%,
equivalente a l94,681 habitantes.
Respecto a la distribución étnica, la minoría de la población es
indígena (26.2%) y el porcentaje restante reporta ser mestizo. El
crecimiento poblacional es similar al 2.65% nacional, la densidad
poblacional es de 217 hab/km² y la migración es negativa, produciéndose
únicamente desplazamiento interno.
En el aspecto educativo preprimario, primario y secundario, el número de
escuelas reportado es de 1,667; principalmente del tipo primario. Los
aspectos de salud, se encuentran cubiertos por 2 hospitales nacionales,
12 centros de salud y de 60 puestos de salud, disponiendo los centros de
salud mayor capacidad de atención. Las principales enfermedades se
refieren a las respiratorias; otras enfermedades importantes lo
constituyen las infecciones intestinales y diarreas a partir de
parasitismo, cuya principal causa es la falta de tratamiento al agua de
consumo humano; el alcoholismo y la desnutrición ocupan índices
secundarios, aunque no menos importantes de atender, con
orígenes de tipo económico-social.
En lo referente a tipo de vivienda, el 90% son de tipo formal (están
construidas de block, adobe y madera), con techos de lámina y pisos de
tierra o concreto. La mayoría de centros poblados cuenta con el servicio
de agua entubada, hasta un 60.4% Poblacional, con deficientes
condiciones de potabilidad, con conexiones domiciliares individuales y/o
grupales (llenacántaros), por insuficiencia del recurso ya que no se
cuenta con sistemas de almacenamiento; en tanto que la disposición de
aguas servidas, se convierte en un problema de contaminación directa a
los ríos, ya que únicamente el 22.2% cuenta con drenajes (INE, 1994)
aunque se cuenta con sistemas de alcantarillado en las poblaciones
principales, no se dispone de plantas de tratamiento. El servicio de
energía eléctrica, se encuentra disponible en un 64.2% en todos los
municipios y la comunicación telefónica, muestra un índice de 99
habitantes por línea telefónica.
La organización comunitaria, se encuentra establecida, ya que la
población local se agrupa en comités para resolver los problemas, en el
ámbito de las cooperativas estas funcionan con más de 15,000 socios,
siendo 2 las más importantes; el apoyo institucional se brinda mediante
instituciones gubernamentales que cuentan con limitación de recursos y
personal; en tanto que el apoyo a partir de organizaciones no
gubernamentales -ONG’s- es escaso.
En la tenencia de la tierra, se diferencian el régimen de tenencia
particular con pequeñas unidades y algunas propiedades colectivas de
tipo municipal y/o comunal (astilleros). Los tamaños de parcela
identificados se encuentran dentro de un rango de 0.4 ha a más de 1,700
ha, donde la principal actividad para la parte alta lo constituye la
agricultura de granos básicos, en la media la caficultura y en la parte
baja cultivos diversificados. En cuanto a mano de obra, es
principalmente familiar y/o contratada con bajo nivel tecnológico en la
producción y escasa asistencia técnica y crediticia. Otro sistema
productivo, de relativa importancia lo constituye el pecuario, orientado
principalmente a la producción de doble propósito y procesamiento de los
derivados. Este se realiza en fincas medianas y grandes de la parte
media baja y baja. En el aprovechamiento de los recursos naturales
participan tanto pobladores urbanos como rurales. En el área rural se
diferencian los minifundistas, los productores de tamaño mediano que
utilizan sistemas de riego y los grandes productores de café, hule,
palma africana y ganadería. En cuanto a la actividad forestal, algunas
de las fincas poseen planes de manejo y proyectos de reforestación por
incentivos. Respecto a actividades artesanales y agroindustriales, la
presencia de las mismas es débil y por lo general se realiza en los
centros urbanos principales, realizándose generalmente trabajo manual y
artesanal para producir artículos de escaso valor agregado.
Figura 4: Contexto regional de la cuenca del Rio Naranjo
4.1.4 Línea base hídrica y climática para la formulación de
escenarios de riesgo de desastres
Tendencias hidroclimáticas
Para analizar las tendencias del clima en la región de la cuenca del río
Naranjo, se contó con los registros de temperatura y precipitación.
Existen pocas estaciones en operación con datos temperatura y
precipitación de los alrededores de la cuenca del río Naranjo. En el
pasado existieron una serie de estaciones que tienen registros largos de
precipitación, que se extienden desde 1908, aunque en la actualidad no
están reportando. Es posible que algunas de estas estaciones continúen
en operación aunque no reporten al INSIVUMEH, por lo que se recomienda
investigar la existencia de estos registros. En el caso de la
temperatura los registros de las estaciones son menos extensos y se
inician en 1957. Sin embargo, debido a que la temperatura tiene una
tendencia reconocida hacia el calentamiento, solo se utilizaron los
registros de temperatura de las estaciones que están en operación en la
actualidad que se inician en 1970. De acuerdo a los criterios
anteriores, se utilizaron los registros existentes en la cuenca, para
establecer las tendencias del clima en el largo plazo.
Tendencia de la Temperatura: Para analizar la tendencia de la
temperatura, se calculó
inicialmente la serie de temperaturas medias anuales de cada una de las
estaciones que cuentan con esta información y a continuación se
calcularon las series de tiempo estandarizadas de estos parámetros. La
serie estandarizada es la serie de cocientes de dividir la temperatura
media anual entre la temperatura media anual promedio. Por último se
calcularon los promedios de las series estandarizadas como
representativos de la cuenca. En la figura 5 se muestra la serie de
temperaturas medias anuales estandarizadas de cada una de las estaciones
analizadas. En términos generales la figura 5 muestra que la temperatura
media anual es un fenómeno regional y que las mismas condiciones
térmicas prevalecen en la región donde se encuentra la cuenca,
especialmente cuando se presentan años cálidos o fríos. La figura 5
también muestra una tendencia hacia el calentamiento, puesto que la
mayoría de las series de datos muestran valores mayores que uno después
del inicio de la década de los años noventa.
En la figura 6 se muestra la serie estandarizada promedio de
temperaturas obtenida del promedio de todas las series de las estaciones
y también se muestra el promedio móvil de 5 años de la serie. El
promedio móvil se utiliza para remover las tendencias de corto plazo de
las series. La figura 6 permite observar con claridad la tendencia hacia
el calentamiento que se registra en las estaciones de la cuenca. El
calentamiento durante el período que se inició en el año 1970 parece ser
de alrededor del 10%, lo que equivaldría a un calentamiento de alrededor
de dos grados centígrado en el período, tomando en cuenta que la
temperatura media anual de la cuenca debe ser del orden de los 22º C.
Figura 5: Series estandarizadas de temperatura anual
Figura 6: Promedio de series estandarizadas de temperatura
Tendencia de la Precipitación: Como en el caso de la temperatura, para
analizar la tendencia de la precipitación, se calculó inicialmente la
serie de precipitación media anual de cada una de las estaciones que
cuentan con esta información y a continuación se calcularon las series
de tiempo estandarizadas de la precipitación. La serie estandarizada es
la serie de cocientes de dividir la precipitación total anual entre la
precipitación anual promedio del registro.
Debido a que se utilizaron un número relativamente grande de estaciones,
estas se agruparon por rango de elevaciones para hacer más
representativa la comparación entre estaciones. Los rangos utilizados
son entre 0 y 500 metros, entre 500 y 1000, entre 1000 y 1500 y más de
1500 metros. Por último se calcularon los promedios de las series
estandarizadas como representativos de la cuenca. En el caso de la
precipitación, se utilizaron todas las estaciones disponibles pues la
precipitación no presenta una tendencia definida y el promedio del
registro es una variable aleatoria.
Figura 7: Precipitación Anual. Series Estandarizadas. 0-500 m
Figura 8: Precipitación Anual. Series Estandarizadas. 500-1000 m
En las figuras 7, 8, 9 y 10 se muestran las series estandarizadas de
precipitación de las estaciones con registros de lluvia agrupadas de
acuerdo a los rangos de elevación que se indica en cada gráfica. Tal
como sucede en el caso de la temperatura, la Gráfica 6 muestra que el
comportamiento de la precipitación es regional y que especialmente
cuando ocurren años húmedos o secos, el fenómeno se presenta en toda la
región.
Las figuras 7,8,9 y 10 muestran que no existe una tendencia definida en
los registros de precipitación analizados en forma individual. En los
casos en los que una tendencia se presenta, esta se debe a errores en
los registros de las estaciones.
Figura 9: Precipitación Anual. Series Estandarizadas. 1000-1500 m
Figura 10: Precipitación Anual. Series Estandarizadas. Mas de 1500
En la figura 11 se muestran los promedios de las variables de
precipitación estandarizadas de los grupos de estaciones agrupadas de
acuerdo a la elevación como se mencionó antes. En la figura 11 es
evidente la forma similar en la que se comportan todos los grupos de
estaciones, en cuanto a que existe una persistencia a lo largo de la
cuenca de los años secos y húmedos.
En la figura 12 se muestra el promedio de los promedios de los grupos de
estaciones, es decir la gráfica que representa la tendencia de la lluvia
en la cuenca. En esta gráfica también se muestra el promedio móvil de 5
años de este promedio de los grupos de estaciones. Debido a que en la
figura 11 se observa que los grupos de estaciones agrupadas por rangos
de elevación tienen un comportamiento similar, se considera que la
figura 12 representa en forma adecuada la tendencia de la lluvia en la
cuenca. Debe tomarse en cuenta que las variaciones de la precipitación
anual no son muy grandes y que dentro del período de análisis la
precipitación ha variado para el promedio móvil de 5 años entre un 10 y
15% más o menos del promedio. Las variaciones en años particulares
extremos pueden llegar a ser del orden del 35 al 40% del promedio.
Figura 11: Promedios de los Grupos de Estaciones
Figura 12: Promedio Series Estandarizadas de Precipitación
Tendencia de los Caudales: Como en el caso de la temperatura y la
precipitación, para analizar la tendencia de los caudales, se calculó
inicialmente las series de caudales medios anuales de cada una de las
estaciones que cuentan con esta información y a continuación se
calcularon las series de tiempo estandarizadas de caudales. La serie
estandarizada es la serie de cocientes de dividir el caudal medio anual
entre el caudal anual promedio del registro. Por último se calcularon
los promedios de las series estandarizadas como representativos de la
cuenca.
En la figura 13 se muestran las series estandarizadas de caudales de las
estaciones en la cuenca del río Naranjo. Aunque las series no tienen la
continuidad requerida para hacer el análisis, puede comprobarse que como
en el caso de la precipitación y la temperatura, la gráfica indica que
la ocurrencia de períodos secos o húmedos es regional. Esto es
especialmente significativo en el caso de los caudales, que representan
no solo mediciones puntuales como en el caso de la precipitación o la
temperatura, sino el resultado de la interacción de los fenómenos
meteorológicos con el medio físico que representa la cuenca.
Figura 13: Series Estandarizadas de Caudales
En la figura 14 se muestra el promedio de las series estandarizadas de
caudales con el promedio de las series de precipitación. Aunque la
información de caudales es muy pobre, en la figura 14 puede apreciarse
la correlación entre la precipitación y los caudales.
También permite observar que los caudales tienen una mayor variación que
la precipitación. Es decir que a una variación menor de la lluvia
corresponde una mayor variación en los caudales.
Figura 14: Series Estandarizadas Precipitación y Caudales
4.1.5 Efecto del cambio climático sobre los recursos hídricos
Es muy difícil con la información con la que se cuenta en Guatemala
encontrar evidencias de los efectos del cambio climático sobre los
recursos hídricos del país. Por una parte, los efectos del cambio
climático deben ser menores a los errores de las observaciones y por
otra parte, la variabilidad climática dificulta el reconocimiento de
estos efectos.
Sin embargo, tomando en cuenta las tendencias del clima que si son
evidentes, además de las evidencias encontradas en otros sitios de la
república, pueden conducir a algunas
conclusiones sobre el efecto del cambio climático sobre los recursos
hídricos. De acuerdo a las evidencias encontradas, la temperatura se ha
incrementado, mientras la
precipitación varía dentro de los rangos históricos. Al aumentar la
temperatura, las pérdidas por evaporación se han incrementado. Las
pérdidas por evaporación ocurren en las cuencas durante la época de
lluvias, cuando el agua está disponible. Los procesos que generan los
caudales superficiales (escorrentía e infiltración) ocurren en un
período que dura algunas horas, cuando la temperatura tiende a disminuir
y no hay tiempo para que se generen mayores pérdidas. Por esta razón
estas pérdidas no son sensibles en los caudales de los ríos que de hecho
han mantenido su relación con la lluvia, además si existe algún
incremento en las pérdidas por evapotranspiración, este no es
perceptible debido a la variabilidad climática. Sin embargo, el
incremento en la evaporación, es decir de las pérdidas del agua que
permanece en las cuencas puede ser la explicación para la percepción de
los agricultores de una mayor sequedad en los cultivos.
La conclusión es que las pérdidas de los agricultores por sequía no se
deben a una distribución diferente del agua de lluvia, sino a una mayor
proporción en las pérdidas del agua que debería de contribuir al
crecimiento de los productos agrícolas. Por otra parte, al incrementarse
las pérdidas por evaporación en los períodos cuando el agua está
disponible, hará que los requerimientos de láminas de irrigación se
incrementen en los
distritos de riego. Al incrementarse las pérdidas por evaporación,
también se aumentará el contenido de sales que el agua deja en el suelo
al evaporarse, lo que a su ves incrementará la salinidad del suelo.
Otros cuerpos de agua como los lagos y lagunas que tienen superficies de
evaporación durante todo el año, incrementarán sus pérdidas por este
concepto y en casos críticos, este proceso puede poner en peligro su
existencia, como se ha observado en otros sitios del país. El mismo es
el caso de los embalses estacionales que tienen superficies expuestas
importantes, donde la evaporación se incrementará, lo cual significa
pérdidas cuya magnitud debería ser evaluada.
4.1.6 Balance de aguas
Para estimar el balance de aguas de la cuenca del río Naranjo y para
estimar el principal parámetro de ingreso de agua al sistema, se tomó el
mapa de isoyetas producido por el Proyecto de Cuencas Estratégicas de
Guatemala del Programa de Emergencia por Desastres Naturales del
Ministerio de Agricultura. Las isoyetas de la región donde se encuentra
la cuenca del Naranjo se muestran en la figura 15.
Debido a que no se cuenta con suficiente información para un cálculo
detallado de cada uno de los parámetros de ciclo hidrológico, se asumió
que el caudal medio anual representa la suma de la escorrentía
superficial y el flujo subterráneo. El caudal del mes mínimo representa
la infiltración de la cuenca. Entonces, la evapotranspiración se estima
restando el caudal medio anual de la precipitación media anual. Por
último la escorrentía superficial se estima sustrayendo la
evapotranspiración y la infiltración de la precipitación media anual.
Los cálculos se realizan en equivalente de lámina de agua en milímetros
y
se resumen en las siguientes ecuaciones:
R = Q – I
En donde:
Figura 15: Cuenca del Río Naranjo. Isoyetas Anuales
Los resultados de los cálculos del balance hídrico se resumen en la
tabla 8 para cada una de las estaciones de la cuenca. De acuerdo a los
resultados de los cálculos del balance de aguas de la cuenca y como
puede apreciarse en el mapa de isoyetas, la parte alta de la cuenca
ubicada en el altiplano, presenta las menores precipitaciones en la
cuenca. La cantidad de lluvia se incrementa hacia el sur donde alcanza
las mayores precipitaciones a elevaciones de alrededor de 900 msnm.
Luego hacia el sur y a elevaciones menores la cantidad de lluvia anual
disminuye hasta alcanzar el nivel del mar. Como se mencionó en el caso
de las crecidas, la cuenca del río Pajapa hasta la estación Pajapita
recibe la mayor cantidad de precipitación y presenta los mayores
volúmenes de caudal medio anual, infiltración y escorrentía superficial.
Tabla 8: Balance de aguas
Por otra parte, la cuenca del río Naranjo hasta la estación Corral
Grande presenta los menores volúmenes de precipitación como corresponde
a la región del altiplano caracterizada por estar localizada en una zona
de “sombra de lluvia”.
En forma similar el caudal medio anual expresado en lámina de agua es el
menor de las estaciones en la cuenca, así como la infiltración y la
escorrentía. En términos generales se concluye que los valores que se
muestran en la tabla 9 constituyen una base razonable para el cálculo
preliminar de balances de agua en la cuenca del río Naranjo. Para
estimaciones que requieran cierta precisión, deberá recurrirse a algunos
cálculos mas detallados del ciclo hidrológico.
4.1.6 Zonas de vida
En la cuenca del Río Naranjo se encuentran cuatro zonas de vida:
Bosque muy Húmedo Montano Bajo Subtropical (bp-MB): Se encuentra
localizada al norte de la cuenca abarcando las poblaciones de Palestina
de los Altos y San Cristóbal Cucho hasta llegar al vértice de Muxbal,
San Pedro Sacatepéquez, San Antonio Sacatepéquez y San Marcos, hasta las
faldas del volcán Tajumulco. Aproximadamente abarca el 15% de la cuenca
y su topografía es accidentada.
Entre las especies indicadoras de esta zona de vida se encuentran:
Ciprés (Cupressus lusitánica), Pino blanco (Pinus ayacahuite), Canac (Chirantodendron
pentadactylon) y algunos Encinos (Quercus spp.) Características
generales: . Precipitación promedio anual de 2,065 a 3,900 mm
promediando 2,730. La biotemperatura de 12.5 oC a 18.6 oC y la
evapotranspiración potencial es e 0.35 en promedio.
Bosque muy Húmedo Montano Subtropical (bmh-M): Esta zona se encuentra
localizada al norte de la cabecera municipal de San Marcos. Abarca la
parte más alta siguiendo el camino que conduce a Serchil y cubre
aproximadamente el 2% de la cuenca. La topografía es ondulada y las
especies indicadoras son: Pinabete (Abies religiosa), Pino blanco (Pinus
ayacahuite), Encinos (Quercus sp). La precipitación estimada es de 2,500
mm, con una biotemperatura de 11 oC. De acuerdo al diagrama de Holdridge
la evapotranspiración potencial puede estimarse en 0.30 mm
Bosque muy Húmedo Subtropical (calido) (bmh-S (c): Esta se encuentra
localizada en la parte media y abarca aproximadamente el 70% de la
cuenca (60,000 ha); es en ésta donde se localiza el mayor número de
centros poblados de la cuenca. Abarca el área comprendida entre las
poblaciones de Coatepeque y Esquipulas Palo Gordo, La Reforma, Pajapita
y Tecún Umán.
La topografía es de quebrada a ondulada. Actualmente en esta zona se
ubican las mayores fincas cafetaleras. Cuenta con una de las más ricas
composiciones florísticas y entre las especies indicadoras se
encuentran: Conacaste (Enterolobium cyclocarpon), Palo blanco (Cybistax
donnell-smithii). Las condiciones climáticas son influenciadas por el
viento, la precipitación varia entre 2,136 mm y 4,327 mm, promediando
3,284 mm. La biotemperatura de 21 oC a 25 oC y la evapotranspiración
potencial promedio de 0.45.
Bosque Húmedo Subtropical (calido) (bh-S(c): Se encuentra localizada en
la parte baja y abarca aproximadamente el 9% de superficie de la cuenca
y se inicia al sur de la población de Tecún Umán. Actualmente está
siendo utilizada para fines pecuarios y algunas plantaciones de banano y
plátano. No se ubican poblaciones grandes, siendo lo más importante el
parcelamiento La Blanca. La topografía es de plana a suavemente
ondulada. Entre las especies indicadoras se encuentran: Laurel (Cordia
alliodora), Castaño (Sterculia apetala).
La vegetación natural para esta zona en la cuenca del naranjo ha sido
sustituida por pastos, siembra de palma africana, banano y algunas
partes con piña. Esta zona de vida tiene un patrón de lluvias de 1,200
hasta 2,000 mm, promediando los 1,700 mm; la biotemperatura es alrededor
de los 27 oC y la evapotranspiración potencial en promedio 0.95. Esta
zona de vida está localizada en la parte baja de la cuenca. En el
extremo sur la población más importante es Ocós. Abarca aproximadamente
el 4% de superficie de la misma y la topografía es plana, con suelos
principalmente salinos.
Entre las principales especies indicadores están: Mangle colorado (Rhizophora
mangle), La precipitación varía de 500 a 1,000 mm, teniendo en promedio
855 mm. La biotemperatura media anual oscila entre 19 oC y 24 oC, la
evapotranspiración potencial es alrededor de 1.5.
4.1.7 Biodiversidad
La cuenca del Río Naranjo posee la característica muy particular de
estar compuesta por diferentes ecosistemas, lo cual ofrece una
diversidad de especies de flora y fauna silvestres muy particular. Esta
conformada desde bosques latifoliados mixto y de coníferas especialmente
en las partes altas de la cuenca la cual se encuentra entre volcanes.
El área que comprende la cuenca del Río El Naranjo cuenta con especies
de pinos y encinos en la parte alta de la cuenca aunque no muy denso. En
la parte media de la cuenca se encuentran especies de latifoliadas sin
embargo la zona ha sido muy alterada encontrándose extensas áreas con
plantaciones de café y de hule. Esta zona por las características del
bosque es rico en orquídeas y brómelas así como helechos gigantes.
Figura 16: Cuenca del Rio Naranjo
4.1.8 Identificación de actores claves a ser involucrados en el proceso
de planificación para identificación de escenario de riegos de desastres
Ente los actores claves identificados previamente a participar en
futuros proyectos de identificación de escenarios de riesgo a nivel de
cuenca hidrográfica y municipios se encuentran:
a. Actores en la parte alta de la cuenca:
- MARN
- Hogares Comunitarios
- ADIPO
- COMMIDA
- Iglesias
- Organismo Judicial
- INE
- Cámara de Comercio
- INTERVIDA
- FEDIMAM
- Municipalidad San Marcos
- Municipalidad Sibinal
- MAGA
- ACMIRHA Ixcamal
- MINEDUC/Escuelas
- INSIVUMEH
- SEGEPLAN
- CONAP
- ADIMAM
- Zona Militar
b. Actores en la cuenca media-baja
- Municipalidad Ocós
- Caserío Chamaque
- CONAP
- Parroquia Tumbador
- Finca Virginia
- Caserío Cabañas
- Cooperación Internacional
- Delegación Departamental del MARN
- CONRED
- Gobernación
- Fondos de Inversión Social
- ONG’s
- Municipalidad Tumbador
- Municipalidad Sibinal
- ANACAFE
- Escuela Urbana Ocós
- Área de Salud Tumbador
- Proyecto Cuencas Altas
- INAB
- MAGA
- Alcaldes Municipales
- PREAPAZ
- Organismo Judicial
- Pastoral Social San Marcos
- UICN
- CONRED
- SOSEP
- MSPAS
- Universidades
- Cafetaleros
- DIDE
- PARPA
- Municipalidad Pajapita
-Municipalidad El Rodeo
- MARN – Catarina
- Caserío Crucero
- Supervisión Educación
- Consultorías Específicas
- Comités Promejoramiento
- Diputados
- Prensa / Comunicación Social
- IGSS Enfermedad Común
4.1.9 Elementos identificados para el desarrollo de futuros
escenarios de riego en la cuenca del Rio Naranjo y su zonificación
municipal
Las inundaciones y heladas, así como la presencia de períodos
prolongados con exceso de lluvias e inundaciones han causado pérdidas de
cosechas de productos agrícolas, especialmente en la parte baja de la
cuenca.
El exceso de humedad provocado por las inundaciones, genera condiciones
propicias para los brotes, multiplicación y propagación de vectores de
las enfermedades infecto contagiosas y respiratorias. Asimismo, la
presencia de períodos húmedos prolongados facilita la diseminación y
propagación de enfermedades fungosas, bacterianas y las plagas de las
raíces en los suelos saturados (nematodos y otros insectos que pueden
hospedarse en la zona radicular como el caso de la gallina ciega y el
gusano alambre).
En la parte alta y media, los excesos de humedad y/o períodos
prolongados de lluvia han generado la pérdida de suelo y nutrientes
(erosión hídrica). Adicionalmente a estas amenazas naturales, la presión
antropogénica constituye una amenaza importante sobre los recursos
naturales de la cuenca, que hace que sean vulnerables a los fenómenos
naturales y que los daños por ellos sean de una mayor incidencia.
Las causas de la vulnerabilidad ambiental, económica y social en la
cuenca son los bajos niveles de capacitación en medio ambiente, la débil
capacidad municipal de planificación del uso del territorio y de los
recursos naturales, débil organización local y prácticas inadecuadas de
cultivos. A partir de la división de la cuenca en zonas homogéneas se
hace una síntesis de la vulnerabilidad de cada una de las tres partes de
la cuenca, así como de la problemática común:
a. La parte alta de la cuenca: se encuentra densamente poblada y formada
principalmente por fincas minifundistas que hacen un uso intensivo del
suelo, sometiendo al deterioro ese recurso y sus adyacentes como el
bosque y el agua. La población ha encontrado alivio a la presión del uso
de los recursos mediante el establecimiento de miniriegos, pero se
avizoran dificultades de aprovisionamiento de agua superficial,
generando conflictos de uso. La ampliación de la frontera agrícola ha
provocado la desaparición acelerada del bosque, afectando la recarga
hídrica y la pérdida de la biodiversidad; aún así, se tienen zonas en
buen estado de conservación en
las zonas de los volcanes Lacandón y Chicabal, dentro de los límites
propuestos de las áreas protegidas.
b. En la parte media se ubica el cinturón cafetalero: que es uno de los
rubros de exportación cruciales de la economía guatemalteca. Genera
empleo permanente y temporal para alrededor de 200,000 personas y
permite un flujo anual en concepto de salarios estimados en Q. 90
millones. Es, además, el abastecedor principal de leña para el consumo
doméstico para esta parte de la cuenca, así como de la parte baja y
alta. El patrón de cultivo bajo sombra, que prevalece en el área, es el
uso más compatible con la producción económica y el entorno ambiental,
al grado que puede considerarse de ayuda a la conservación de la
naturaleza mediante la fijación de carbono, protección del suelo,
regulación del ciclo hidrológico y otros. No obstante, prevalecen
algunas dificultades como la contaminación temporal derivada del
beneficiado húmedo del grano, la contaminación del agua y suelo e
intoxicación de personas por el uso de plaguicidas y algunos niveles de
erosión inevitables en suelos con altas pendientes y precipitaciones,
así como los vaivenes a que está sujeto el mercado internacional del
café, por lo que minimizar la vulnerabilidad para mantener y mejorar la
capacidad productiva de la zona, se constituye en un propósito nacional.
Otro de los conflictos por el uso del agua se deriva que algunas fincas
limitan el acceso a la misma a poblaciones (el 55% de la población de la
parte media no cuenta con servicio de agua domiciliar).
La zona baja de la parte media de la cuenca comunica la actividad
económica de Guatemala y Centro América con México (Carretera CA-3), de
ahí que la conservación y protección de la infraestructura vial sea muy
relevantes, siendo los desbordamientos de los ríos lo que propicia el
riesgo de provocar la interrupción comercial. Las microcuencas de la
parte media, por las altas precipitaciones, aportan grandes volúmenes de
agua. Los suelos erosionados son transportados y sedimentan en las zonas
bajas del río Naranjo y tributarios, provocando el asolvamiento de los
cauces y por consecuencia el desbordamiento de los mismos.
c. En la parte baja de la cuenca prevalecen cultivos de plantación como
el hule: banano, palma africana y la ganadería de carne en fincas
grandes, coexistiendo con cultivos básicos como maíz, arroz y por
extensión el plátano, en fincas pequeñas y medianas. Los conflictos de
uso de los recursos naturales en la cuenca se derivan de la demanda de
agua en época seca, tanto por parte de productores grandes como de
medianos y pequeños; mientras que en la época de lluvias se derivan del
"manejo" de las inundaciones mediante obras estructurales realizadas por
productores grandes que
contribuyen a afectar a pequeños y medianos productores Las principales
amenazas derivadas de la actividad humana a la biodiversidad de la
cuenca, son:
• Tala de bosques naturales para agricultura y ganadería: La dependencia
económica del sector agropecuario en la cuenca es una de las principales
amenazas para la biodiversidad. Anualmente son destruidas significativas
extensiones de bosques naturales por la expansión descontrolada de la
frontera agrícola y sobre pastoreo. Los bosques de la cuenca, como se
mencionó anteriormente, constituyen importantes ecosistemas en donde
conviven muchas especies, que se ven amenazadas por esta destrucción.
• Aplicación de actividades agrícolas no sostenibles: La aplicación de
métodos de cultivo tradicionales en laderas, principalmente en la parte
alta de la cuenca, sin el uso de técnicas apropiadas de cultivos, en los
que se utilizan agroquímicos sobre dosificados para el control de
plagas, enfermedades y malezas, constituye una seria amenaza a la
pérdida de la biodiversidad, siendo afectadas principalmente las
poblaciones de microflora del suelo, insectos benéficos, pequeños
mamíferos, fauna acuática y aves entre otros, que forman parte de la
riqueza biológica de la cuenca.
• Degradación estructural de los bosques: Debido a los aprovechamientos
ilícitos que se realizan sin regulación técnica, existe alta degradación
estructural de las masas boscosas, ya que los mejores ejemplares son
extraídos, eliminando las posibilidades de la repoblación natural con
árboles padres que aporten buenas características genéticas.
• Reducción de los mantos acuíferos subterráneos y superficiales: Muchas
especies de flora y fauna cuya supervivencia está ligada a cuerpos de
agua superficiales se ven amenazadas debido a la reducción de los
caudales de base. Este proceso se origina principalmente por la
destrucción de la cobertura forestal de las áreas de recarga de los
acuíferos, que han reducido su capacidad debido a una alteración del
balance hídrico superficial, con aumento de la escorrentía en detrimento
de su capacidad de absorción e infiltración y con el consecuente
descenso de los mantos acuíferos subterráneos que alimentan a las
corrientes superficiales en época de estiaje. La oferta de agua
superficial está casi agotada en la cuenta alta, a pesar de ser el
sector donde más precipita, ya que las características de pendiente del
territorio sumado a la mayor densidad poblacional, predisponen que la
oferta hídrica superficial se encuentra en su límite, con lo cual se
presentan problemas para realizar agricultura bajo riego y satisfacer
las demandas de los centros poblados respecto a agua potable.
• Contaminación del recurso hídrico por aguas residuales, desechos
sólidos, químicos. Las causas del deterioro de la calidad del agua,
además de la contaminación por sedimentos, plaguicidas y aguas mieles,
se debe a la falta de tratamiento en la mayoría de poblados de las aguas
residuales domésticas y de la inadecuada recolección, tratamiento y
disposición final de la basura, afectando la salud de la población y
contaminación del suelo y aguas.
Las causas estructurales que originan estas amenazas en la cuenca son
las siguientes:
• la economía está poco desarrollada, especialmente en la parte alta de
la cuenca, a raíz, entre otras causas, de las limitadas oportunidades
empresariales; predominio de la actividad agropecuaria como medio de
susbsistencia en suelos poco productivos y de vocación forestal; el bajo
nivel tecnológico de producción; un deficiente sistema de mercadeo para
los productos tradicionales; la deficiente infraestructura de servicios,
y las limitaciones del sistema crediticio actual. Las consecuencias de
ello se traducen, entre otros inconvenientes, en baja producción, bajos
ingresos, poco intercambio comercial, baja inversión, y en fin, pobreza;
• el ambiente se está deteriorando a consecuencia del inadecuado uso de
los suelos; mal manejo de los desechos sólidos de la agricultura,
comercio, industria y domésticos; de la sustitución de bosques naturales
por cultivos permanentes y ganadería;
• las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos locales han
tenido poca participación e incidencia en la atención a la problemática
ambiental que afecta los recursos naturales de la cuenca.
4.2 Características generales de la cuenca del Rio Suchiate
La cuenca del Río Suchiate está conformada por los municipios de la
franja oeste del Departamento de San Marcos. Es una cuenca
transfronteriza ya que el río sirve de límite territorial entre México y
Guatemala. Tiene una extensión de 1,287 Km2 de los cuales 1057.12 Km2
están dentro de territorio nacional
4.2.1 Perfil Socioeconómico del Departamento de San Marcos
Aspectos Generales
La cabecera departamental de San Marcos se localiza en las coordenadas
geográficas Latitud: 14º 57’40” N y Longitud 91º 47’ 44” W a una altura
de 2,398 metros sobre el nivel del mar y a una distancia de 252
kilómetros de la ciudad capital. Desde el período prehispánico hasta la
actualidad se han albergado dentro de su territorio varios grupos
étnicos siendo los principales: Mam, Sipakapense y K’iche’. Las lenguas
mayas principales son el Mam y Sipakapense, además del español que se
habla de manera general en la región. San Marcos tiene un clima
generalmente templado, ya que su fisiografía es variada: hacia el norte
se encuentra la región de las montañas altas con un clima frío, al
centro en la zona de la pendiente volcánica reciente el clima es más
templado y en la región de las tierras bajas es más caluroso a medida
que se va llegando a la costa, en esta zona el drenaje en su mayor parte
no se encuentra bien definido por lo que es muy común el riesgo de
inundaciones.
El 25% de las tierras del departamento son aptas para la producción
agrícola si se les da el manejo adecuado, un 5% son adecuadas para la
siembra de arroz debido a las limitaciones que presenta el drenaje. La
cobertura forestal ocupa un área total de 515 Km2 que representa
aproximadamente el 14% del territorio departamental. La hidrografía se
distribuye en cinco cuencas constituidas por los ríos: Coatán, Suchiate,
Naranjo y Ocosito que forman parte de la Vertiente del Pacífico,
cubriendo aproximadamente el 85% de la superficie sur del departamento.
El Río Cuilco drena parcialmente la zona norte y forma parte de la
Vertiente del Golfo de México.
Ubicación Geográfica y Extensión
San Marcos se encuentra ubicado al sur-occidente de Guatemala en la
Región VI. Al norte colinda con el Departamento de Huehuetenango, al sur
con el Océano Pacífico, al este con Quetzaltenango y al Oeste con la
República de México. Su extensión territorial es de 3,791 Km2 que
representa el 3.48% de todo el territorio de Guatemala. Está dividido
administrativamente en 29 municipios: San Marcos, San Pedro Sacatepéquez,
San Antonio Sacatepéquez, Comitancillo, San Miguel Ixtahuacán,
Concepción Tutuapa, Tacaná, Sibinal, Tajumulco, Tejuela, San Rafael Pie
de la Cuesta, Nuevo Progreso, El Tumbador, San José el Rodeo, Malacatán,
Catarina, Ayutla, Ocós, San Pablo, El Quetzal, La Reforma, Pajapita,
Ixchiguán, San José Ojetenam, San Cristóbal Cucho, Sipacapa, Esquipulas
Palo Gordo, Río Blanco y San Lorenzo. La extensión territorial de cada
municipio se describe en la tabla 9.
Tabla 9: Extensión del Departamento de San Marcos y sus municipios.
En la figura 17 se observa que los municipios que poseen mayor extensión
territorial son Tacaná con 8% y Tajumulco con 7.9%, seguidos de San
Pedro Sacatepéquez con 6.7%. Ayutla, Malacatán y Ocós ocupan el mismo
valor cada uno de 5.4%. Mientras que Concepción Tutuapa, Ixchiguán, San
Miguel Ixtahuacán y Sipacapa poseen 4.6, 4.8, 4.9, 4.6 y 4%
respectivamente. Tejuela, Nuevo Progreso, San Pablo, San Marcos,
Comitancillo, La Reforma, El Quetzal, El Tumbador, Pajapita, San Antonio
Sacatepéquez, San José el Rodeo y Catarina ocupan entre 3.7 á 2%,
seguidos de San Rafael Pie de la Cuesta, San Cristóbal Cucho, y San José
Ojetenam entre 1.6 y 1%. San Lorenzo con 0.7%, Esquipulas Palo Gordo y
Río Blanco con 0.6% son los municipios más pequeños en extensión
territorial del departamento.
Figura 17: Distribución porcentual de los municipios que conforman el
Departamento de San Marcos
Aspectos Demográficos
La población total del Departamento de San Marcos es de 794,951
habitantes. Tomando en cuenta que son 29 municipios la población se
encuentra distribuida entre 8 á 0.6% siendo el municipio con mayor
población Malacatán con 8.9% y con menor población Río Blanco con 0.6%.
El 78% de la población se encuentra ubicada en el área rural mientras
que el 22% se encuentra en el área urbana. En el tabla 10 se describe la
población del departamento y por ubicación en el área urbana y rural.
Tabla 10: Población del Departamento de San Marcos por municipio y
sector urbano y rural.
En la figura 18 se observa la distribución porcentual de la población
ubicada en el área urbana y rural.
Figura 18: Porcentaje de población urbana y rural
Los diferentes grupos étnicos asentados en San Marcos representan el 29%
de la población, como se muestra en la figura 19, mientras que la
población no indígena ocupa el 71% de la población total del
departamento.
Figura 19: Distribución de población y no indígena en el Departamento de
San Marcos
Educación
San Marcos cuenta con una población mayoritariamente alfabeta que ocupa
el 69% de la población, mientras que el restante 31% es analfabeta,
siendo este un porcentaje bastante alto, ya que representa a la cuarta
parte de la población total del departamento y se encuentra mayormente
ubicada en la zona rural. En la tabla 11 se muestran los datos
anteriores. En la Figura 1.5 se ilustra de manera porcentual la
población del departamento con respecto a su condición alfabeta o
analfabeta.
Tabla 11: Población de San Marcos mayor a siete años, según su condición
de alfabetismo.
En cuanto al nivel de escolaridad, la educación en San Marcos cubre los
niveles de pre-primaria, primaria, ciclo básico y diversificado tanto en
el área urbana como en el área rural.
San Marcos cuenta con extensiones universitarias, aunque la mayoría de
estudiantes prefiere viajar a la ciudad capital o a otros departamentos,
de forma semanal o permanente, ya que no existe diversidad de carreras
en estas extensiones. La tabla 12 muestra el nivel de educación para el
departamento, tanto para el área rural como urbana.
Tabla 12: Nivel de Escolaridad para el Departamento de San Marcos
La figura 21 describe de manera porcentual el nivel de escolaridad de la
población de San Marcos.
Figura 21: Porcentaje de población en el Departamento de San Marcos
según su escolaridad
Vivienda
En San Marcos hay 139,683 hogares de los cuales el 76% se encuentran
ubicados dentro del sector rural, mientras que el 24% está establecido
en el área urbana, como se muestra en tabla 13.
Tabla 13: Número de hogares en el Departamento de San Marcos
En la figura 22 se ilustra la distribución en porcentaje de los hogares
según el área de ubicación.
Figura 22: Porcentaje de hogares en el Departamento de San Marcos según
su ubicación
Figura 23: Porcentaje de viviendas en el Departamento de San Marcos
según el tipo de habitación local
Salud
Las enfermedades principales que han puesto en vigilancia a los centros
de salud en el Departamento de San Marcos son el sarampión, tos ferina y
poliomielitis causantes de mortalidad infantil, hasta el momento se ha
tenido éxito teniendo bajo control al 96% de los municipios del
departamento. Otras enfermedades comunes son las de origen diarreico y
respiratorio principalmente la neumonía, ambas enfermedades también
representan un alto índice de mortalidad dentro de la población.
La infraestructura para los servicios de salud está distribuida en
puestos de salud y hospitales como se describe en la tabla 15.
Todos los municipios cuentan con un centro de salud tipo “B” (sin camas)
y con uno o más puestos de salud. Los servicios principales de salud se
encuentran ubicados en los municipios de San Marcos y Malacatán, donde
están instalados los dos únicos hospitales, teniendo a disposición de la
población 119 y 50 camas respectivamente, lo cual es insuficiente para
una población mayor de 700,000 habitantes
Tabla 15: Servicios de salud en el Departamento de San Marcos, según
tipo y número de camas
Municipio Infraestructura Camas.
El abastecimiento del servicio de agua para los 139,683 hogares en el
departamento de San Marcos es variado, el 65% posee chorro propio o de
uso exclusivo, el 22.5% utilizan pozo, ya sea mecánico o manual. El 4.3%
utiliza río, lago o manantial que se encuentre más cercano a sus hogares
mientras que el 3% utiliza otro tipo de abastecimiento. La utilización
de chorro para varios hogares representa el 2.2%, el chorro público por
el 2.1% y la obtención de agua por camión o tonel solamente es ocupada
por el 0.2% de los hogares.
En la tabla 16 se indica el número de hogares de acuerdo al tipo de
servicio que se utiliza para abastecerse de agua. En la figura 24 se
ilustra de manera porcentual la utilización de estos servicios.
Tabla 16: Número de hogares según tipo de servicio que se utiliza en San
Marcos
Figura 24: Porcentaje de hogares según tipo de servicio de agua que se
utiliza en el Departamento de San Marcos
El servicio de agua entubada es prestado por la municipalidad o algunas
comunidades se han organizado o recibido ayuda de alguna organización
para gozar de este tipo de servicio. En la tabla 17 se observa que el
70% de hogares posee servicio de agua con tubería mientras que el 29.9%
no lo tiene.
La mayor parte de los hogares que poseen este servicio se encuentran
concentrados en el área rural siendo 68,600 en relación con los 29,291
hogares en el área urbana. Mientras que en el sector urbano 4,185
hogares se encuentran sin este servicio, siendo el área rural más
afectada con 37,607 hogares que representan aproximadamente la tercera
parte del total de hogares distribuidos dentro de esta área.
Tabla 17: Número de hogares con servicio de agua entubada en San Marcos
En la figura 25 se puede observar de manera porcentual la disponibilidad
del servicio de agua por medio de tubería para los hogares del
departamento.
Figura 25: Porcentaje de hogares según disponibilidad del servicio de
agua en San Marcos
En el sector urbano 31,012 hogares disponen alumbrado eléctrico y en el
sector rural se registran 74,648 hogares. En la figura 25 se gráfica la
disponibilidad en porcentaje del servicio de alumbrado eléctrico.
Figura 25: Porcentaje de hogares según disponibilidad del servicio
eléctrico en San Marcos
Drenaje
Aproximadamente el 17% de los hogares de San Marcos cuenta con servicio
de drenaje y el 85% lo hace a través de fosas sépticas, letrinas o pozos
ciegos colocados en cada una de las viviendas.
El 91% de los hogares en San Marcos disponen de servicio sanitario, como
se describe en la tabla 19 En el sector urbano se registran 32,137
hogares que cuentan con sanitario y en el área rural 95,995 que
representa casi el 90% de la población de ese sector.
En la figura 26 se grafica la disponibilidad de servicio sanitario
dentro de los hogares de San Marcos.
Figura 26: Porcentaje de hogares según disponibilidad de servicios
sanitarios en San Marcos
Recolección de Basura
El servicio municipal de recolección de basura solamente es utilizado
por el 5.2% del total de hogares del departamento y se concentra en el
área urbana, mientras que el servicio privado sólo cubre el 3.9%. El 37%
la tiran en cualquier lugar siendo en mayor proporción en el área rural
y el 28.6% la quema. Estos datos se describen en la tabla 20 y de manera
gráfica en cuanto a porcentaje en la figura 27.
Figura 27: Porcentaje de hogares según la forma de eliminar la basura en
San Marcos
Análisis sobre la Población Económicamente Activa (PEA)
De acuerdo al VI Censo de Habitación 2002, la PEA para San Marcos se
encuentra en el área rural con el 74% y en el área urbana solamente se
encuentra el 25%, como se ilustra en la figura 28.
Figura 28: PEA porcentual, para el departamento de San Marcos en el área
urbana y rural
4.2.2 Geomorfología
Geología
La cuenca se caracteriza por ser principalmente de origen volcánico.
Hacia el norte o la parte alta se observan unidades de rocas volcánicas
como andesitas, basaltos, riolitas y tobas, se han localizado unidades
de rocas graníticas de Edad Cretácica y se han definido unidades de
detritos laharicos y fluviales, principalmente en las faldas de los
volcanes Tacaná y Tajumulco que luego por efectos del sistema
hidrológico son transportados hacia las partes más bajas y a la planicie
costera. Aproximadamente hacia el sur del Volcán Tacana se localiza una
unidad de rocas metamórficas sin dividir en las que se incluyen filitas
y esquistos.
Hacia la parte media se observan unidades de detritos laharicos y
fluviales que han migrado de la parte alta de la cuenca, además ya es
evidente la presencia de la unidad de aluvión que continúa cubriendo
toda la superficie hasta la planicie costera que está cubierta en toda
su superficie por esta unidad.
Pendientes y Elevaciones de la Cuenca
Cordillera preparó un mapa de pendientes que se observa en la Figura 2 y
un mapa de elevación digital (DEM) en la Figura 3 para tener un mejor
conocimiento de la topografía dentro de la Cuenca del Río Suchiate
Hacia los márgenes norte y oriental de la cuenca se caracterizan por
poseer pendientes muy pronunciadas entre 80º y 45º, principalmente en
las zonas donde se ubican los volcanes de Tacaná y Tajumulco y la zona
montañosa hacia el margen sur oriental de la cuenca. De manera muy
puntual se observa hacia el norte inclinaciones que varían de 17º á 5º.
Hacia la parte media de la cuenca las pendientes son menos abruptas
oscilando entre 35º á 17º y hacia la planicie costera las pendientes son
un poco más suaves con 17º hasta llevar a la línea de costa con menos de
3º.
La Cuenca del Río Suchiate hacia el norte se encuentra delimitada por la
Sierra Madre, siendo esta la parte más elevada de toda la cuenca, en los
picos de los Volcanes Tajumulco y Tacaná hacia el este y oeste
respectivamente la elevación es de aproximadamente 4200 msnm. De manera
general en esta zona las elevaciones se encuentran entre 400 a 1400 msnm.
Hacia la parte media de la cuenca el cambio de elevación es bastante
evidente en las laderas de la zona montañosa haciéndose menores 1400 á
500 msnm, donde se inicia la planicie costeras hasta llegar a
elevaciones menores de 50 msnm hasta llegar a la línea de costa.
Estimación del Tiempo de Concentración
Para la estimación del tiempo de concentración en una cuenca hay varias
fórmulas, entre ellas se encuentran: Kerby-Hathaway que relaciona la
longitud del canal y la pendiente media del canal, George Rivero que
involucra los factores de área de cubierta vegetal y el área de la
cuenca con la pendiente media del canal, y Kirpich que relaciona la
longitud del canal con la diferencia de elevación en la cuenca.
Para fines de este estudio, la fórmula utilizada para el cálculo del
tiempo de concentración de la cuenca es la de Kirpich, siendo:
En donde: tc = tiempo de concentración (horas)
L = longitud del cauce (millas)
h = diferencia de elevación (pies) entre los límites superior e inferior
del área de drenaje
Para la Cuenca del Río Suchiate se tiene un tiempo de concentración de
10.6 horas, el cual puede tener cierta variabilidad tomando en cuenta si
hay o no un comportamiento torrencial en la cuenca.
4.2.3 Hidrología
Subcuencas y Red Fluvial
La Cuenca del Río Suchiate está conformada por ocho subcuencas de los
ríos: Cabúz, Cutzulchimá, Mopá, Negro, Nicá, Petacalpa, Sibinal y
Suchiate. Todas las corrientes permanentes, intermitentes y efímeras que
forman parte de toda la red hidrológica, drenan de Norte a Sur
desembocando todas las aguas al Río Suchiate en la planicie costera y de
allí hacia el Océano Pacífico. La extensión superficial de la cuenca es
de 1057.1 Km2, un perímetro de 242.5 Km. A continuación se describe cada
una de estas subcuencas, en la Figura 4 se muestra de manera gráfica la
ubicación de cada subcuenca y en la Figura 5 la disposición de la red de
drenaje.
Río Cabuz
Ocupa 265.7 Km2 con un perímetro de 160.9 Km. Está conformado por varias
corrientes permanentes, intermitentes y efímeras. Hacia el margen Norte
se observa un patrón subrectangular influenciado por el Volcán Tajumulco,
Al descender de la zona montañosa el drenaje adquiere el patrón en
abanico y subparalelo hasta unirse con el Río Suchiate en la planicie
costera.
Río Cutzulchimá
Tiene una extensión superficial de 221.1 Km2, un perímetro de 72 Km. Las
corrientes que lo conforman muestran un patrón subrectangular por lo que
sugieren que en esa área hay control estructural. En la parte baja de la
subcuenca se une con uno de los afluentes del Río Cabúz.
Río Mopá
Tiene una extensión de 35.8 Km2, un perímetro de 38.6 Km. Está
conformado solamente por una corriente que evidencia un ligero patrón
subrectangular, que se une a la corriente del Río Cabúz.
Río Negro
Su extensión es de 51.4 Km2, con un perímetro de 41.3 Km. Se encuentra
influenciado por el cono volcánico del Tajumulco por lo que sus
corrientes forman un patrón ligeramente radial que desembocan en el Río
Cabúz.
Río Nicá
Ocupa un área de XXX Km2 dentro de la cuenca y está conformado por
varias corrientes que tienen un patrón subrectangular que se unen con la
parte media baja del Río Suchiate.
Río Petacalpa
La extensión que ocupa es de 127.3 Km2 y un perímetro de 57.5 Km. El
patrón de drenaje que forman las corrientes permanentes, intermitentes y
efímeras de esta subcuenca es en abanico y se une al Río Suchiate.
Río Sibinal
Se ubica en el margen norte de la cuenca y tiene una extensión de 59.7
Km2, con un perímetro de 32.3 Km. Las corrientes que lo forman tienen un
patrón rectangular y desembocan en la parte alta de la subcuenca del Río
Suchiate.
Río Suchiate
Hacia el norte en la parte alta de la cuenca, tiene una extensión de
168.5 Km2 y con un perímetro de 121.2 Km. Está representado por un
patrón rectangular. Al iniciar el descenso de la corriente por el límite
fronterizo con México hacia la planicie costera es meándrico hasta
desembocar en el Océano Pacífico. En la planicie la subcuenca tiene una
extensión de 47.7 Km2 y un perímetro de 64 Km.
4.2.4 Factores línea base a considerar en el desarrollo de escenarios
de riesgo de la cuenca del Rio Suchiate
Los estudios que se han sobre amenazas de inundaciones en la Cuenca del
Río Suchiate son muy pocos. Fue a partir de la Tormenta Stan cuando se
tomó mayor interés por parte de autoridades gubernamentales para
identificar las zonas que puedan estar vulnerables a este tipo de
problemas.
En octubre del 2006 como parte de las actividades de los procesos de
Planificación Estratégica Territorial –PET- en San Marcos, se realizó un
taller de capacitación en Gestión para la Reducción de Riesgo a
Desastres, con el objetivo de incluir esta variable dentro de los
procesos de planificación territorial. La capacitación se dirigió a
miembros de las Oficinas Municipales de Planificación de Ayutla y
Malacatán, que por su ubicación y características topográficas, son
vulnerables a sufrir daños por el desbordamiento de ríos, principalmente
en la época de invierno cuando es más frecuente este tipo de
acontecimientos.
En los municipios de Malacatán y Ayutla, la principal amenaza son las
inundaciones, afectando áreas pobladas, principalmente las áreas de
cultivo. Estas inundaciones tienen una recurrencia anual, por lo que
afecta la economía de ambos municipios. La Tormenta Stan evidenció la
vulnerabilidad a la cual están expuestos estos municipios. En la Figura
XX se muestra el mapa de riesgos de Malacatán y el la Figura XX del
municipio de Ayutla.
Hay que recordar que la Cuenca del Río Suchiate es transfronteriza por
lo que ha sido mayormente estudiada por parte de México, Estado de
Chiapas, principalmente la Región del Soconusco, ya que es allí donde se
identifican más problemas. El municipio con mayores riesgos es Suchiate
donde se ubica el afluente que marca la frontera entre México y
Guatemala.
El desbordamiento del río creó especulación acerca del desplazamiento de
la frontera mexicana, debido a que su cauce normal se vio ampliado por
las grandes avenidas de agua que, al perder su capacidad de conducción,
comenzó a inundar y erosionar en ambos lados de la frontera, causando
conflictos entre la población mexicana, ya que afirman que el río arrasó
con sus tierras ocasionando pérdidas económicas y afirmando que el cauce
quedó ubicado en territorio mexicano. Sin embargo, ante esta situación
los funcionarios públicos de los municipios afectados tanto de México
como de Guatemala mantienen la postura de que el río no modificó las
fronteras naturales entre ambos países.
4.2.5 Actores locales a ser involucrados en el futuro proceso de
planificación de escenarios de riesgo de desastres y zonificación
municipal
Entre los actores claves a involucrar en los futuros procesos de
planificación de escenarios de riesgo de desastres y zonificación
municipal se encuentran:
-INAB
-CONAP
-CARE
-UICN
-CANCILLERIA DE GUAGTEMALA Y MEXICO
-USAC
-CALAS
-PASTORAL DELA TIERRA
-CARITAS
-HELVETAS
-UE
-MAGA
-FUNDACIONSOLAR
-SEPRONA
-MARN
-ALCALDES MUNICIPALES
-COMUDE`S
-COCODE`S
4.2.6 Controversia por los límites territoriales entre México y
Guatemala a raíz del Huracán Stan: el caso del río Suchiate.
El desastre ocasionado por el huracán Stan en la región del Soconusco,
en particular en el municipio de Suchiate donde se ubica el afluente que
marca la frontera entre México y Guatemala. Este fenómeno
hidrometeorológico originó fuertes precipitaciones pluviales que
incidieron en el crecimiento del caudal del río Suchiate y como
consecuencia, éste se desbordó en diferentes puntos de la frontera
afectando: viviendas, comercios, oficinas y erosionando terrenos de
comunidades establecidas al margen del río.
El desbordamiento del río Suchiate creó especulación acerca del
desplazamiento de la frontera debido a que su cauce normal se vio
ampliado por las grandes avenidas de
agua que, al perder su capacidad de conducción, comenzó a inundar y
erosionar en ambos lados de la frontera.
Para comprender la problemática surgida a raíz de este fenómeno, se
describe el contexto histórico que llevó a la delimitación de la
división política entre ambos países desde el siglo XIX. Posteriormente
se presentan testimonios de ejidatarios mexicanos que fueron afectadas
en sus tierras por el desbordamiento del río, así como el punto de vista
de algunos funcionarios federales mexicanos y, finalmente, la opinión
del síndico de Ayutla, Guatemala.
Ubicación y características del río Suchiate
El río Suchiate es una corriente internacional que sirve de límite entre
México y Guatemala. Nace en este último país en el municipio de Sibinal
en las faldas de los volcanes Tacaná y Tajumulco, y su curso fluye hacia
el Océano Pacífico. Este río es de corriente rápida y profundidad
variable.
Según la CONAGUA (2005) el área de la cuenca transfronteriza tiene una
extensión de 1,287 km2. Su escurrimiento natural medio superficial en
Guatemala es de 2,553 hm3 y en México de 184 hm3, tiene una longitud de
81 Km que sirven de límite entre ambos países, de los cuales 75 Km.
pertenecen a México y 6 km a Guatemala.
Las aguas del río Suchiate sirven de límite entre México y Guatemala a
partir del Tratado de Límites, celebrado el 27 de septiembre de 1882,
donde se instituyó que los límites entre las dos naciones serán a
perpetuidad, además de establecer que: “la línea del río Suchiate, desde
el punto situado en el mar a tres leguas de su desembocadura, río
arriba, por su canal más profundo hasta el punto en que el mismo río
corte el plano vertical que pase por el punto más alto del volcán de
Tacaná”. El trazo de la línea divisoria en la frontera fluvial entre
ambos países se rige bajo el método Thalweg que sigue el canal más
profundo de la corriente principal o el canal de navegación principal.
La figura 31 muestra los límites de los Estados en la frontera fluvial
de acuerdo al principio del Thalweg.
Figura 31: Limites de los Estados en la frontera fluvial
MAN
-ACOM UNIDADES
Fuente: CILA. SUR. 2005.
Mientras esta problemática continúa, por parte de autoridades mexicanas
se inició la construcción de obras de protección a lo largo del río, con
las que se pretende evitar que la erosión continúe en el territorio
mexicano. Además de planificar la rehabilitación de 28 kilómetros con
bambú y otras especies arbóreas para estabilizar los márgenes y
conservar los bordes del río.
El desbordamiento del Río Suchiate creó especulación acerca del
desplazamiento de la frontera debido a que su cauce normal se vio
ampliado por las grandes avenidas de agua que, al perder su capacidad de
conducción, comenzó a inundar y erosionar en ambos lados de la frontera.
Con el fin de fortalecer la cooperación fronteriza, a partir de 1961, se
estableció la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) para
México y Guatemala. Esta Comisión es un organismo internacional
integrado por dos secciones, una de México y otra de Guatemala.
Dentro de las funciones de la CILA se encuentra la asesoría a los
gobiernos de ambos países en asuntos limítrofes y de aguas de los ríos
internacionales, con facultades de investigación, estudio y ejecución de
obras. Los asuntos de la Comisión deben ser presentados a la
consideración de los gobiernos y son de la competencia de la Secretaría
de Relaciones Exteriores de México y del Ministerio de Relaciones
Exteriores de Guatemala.
En lo que se refiere al área de la cuenca del río Suchiate, de acuerdo
al Grupo Asesor de CILA DIGESA-DIRYA del Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Alimentación, unidad de protección de las cuencas de los
ríos internacionales (1984) su geología está constituida por tres
regiones y cada una de ella nuestras características diferentes. La zona
alta se ubica entre los 470 mts a 4,220 mts sobre el nivel del mar.
Diferentes eventos geológicos han modelado el paisaje actual,
destacándose la actividad volcánica. Esta conformado por rocas
volcánicas sin dividir; rocas plutónicas; rocas metamórficas y rocas
volcánicas. La fisiografía está representada por un relieve complejo.
La zona media, por su parte, se extiende entre 27 mts a 470 mts sobre el
nivel del mar. Está conformada por materiales cuaternarios y aluviones.
Fisiográficamente son terrenos que van desde ligeramente inclinado a
planos. En lo que respecta a la zona baja, parte de los 0 mts a los 27
mts sobre el nivel del mar. Es un área formada por aluviones del
cuaternario. La fisiografía del área se clasifica como terrenos
ligeramente inclinados a planos. La figura 32 enseña el corte
longitunidanal de la cuenca del río Suchiate.
Figura 2. Corte longitudinal de la cuenca del río Suchiate Ecología
Fuente: Grupo Asesor de CILA DIGESA-DIRYA. Ministerio de Agricultura
Ganadería y
Alimentación. Unidad de Protección de las Cuencas de los Ríos
Internacionales, 1984.
Obras de encauzamiento en el río internacional Suchiate
El río se caracteriza por tener un cauce inestable que tiende a
modificarse al escurrir
violentamente grandes volúmenes de agua en cierta época del año
impactando el suelo arenoso que compone sus márgenes sobre todo en la
planicie costera. Para fijar el cauce definitivo del río Suchiate y
evitar divagaciones en ambos países, se han construido en sus márgenes
dos tipos de obras de protección. La primera se refiere a los
espigones, estructuras transversales que se construyen a partir de la
orilla del río avanzando hacia el centro, para desviar la corriente y
evitar que el margen se erosione, lo que favorece que la orilla gane
terreno. La segunda se refiere a la protección marginal, estructura
longitudinal que se sobrepone a la orilla del río impidiendo su erosión,
por lo que es necesario construir obras de encauzamiento en el río
Suchiate.
Estas obras de protección se pueden construir hasta donde están las
líneas teóricas en ambos márgenes del río, acordado por los gobiernos de
México y Guatemala. (Alejandro Reyes Huerta, 2005). La figura 32 muestra
las obras de encauzamiento en el río Suchiate.
Figura 32: Obras de encauzamiento en el río Suchiate
Problemática a raíz de las inundaciones en el río internacional Suchiate
La situación de alta pluviosidad producida por el huracán Stan ocasionó
una fuerte erosión en la parte alta y montañosa debido al deterioro del
bosque, produciendo el acarreo de arena, arbustos y lodo, que originaron
la inundación y el azolvamiento en la parte baja del río Suchiate,
ocasionando el desbordamiento en varios lugares de la frontera. Del lado
mexicano, sus fuertes corrientes afectaron al puente internacional
Rodolfo Robles, a comercios, oficinas federales y estatales, como
también al ejido Ignacio Zaragoza, municipio de Frontera Hidalgo, la
cabecera municipal del Suchiate, Rancho San Antonio y los ejidos de
Ignacio López Rayón, Jesús Carranza, La Libertad y Miguel Alemán. En
estos ejidos el río arrasó con terrenos cultivados con plátano de
exportación. Ante esta situación generada a raíz del zigzagueo del río y
la especulación del desplazamiento de la frontera, indagamos las
posturas con algunos actores interesados en este asunto.
El residente de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) del distrito de
riego 046 Cacahoatan-Suchiate, el ingeniero Anacleto González refirió su
punto de vista: “yo digo que no se perdió territorio, CILA maneja dos
líneas teóricas, una línea teórica guatemalteca y una línea teórica
mexicana, entonces estas líneas teóricas tienen una posición definida en
el paisaje, vamos a decirlo así, si nos damos a la tarea de ubicar la
posición de medidas teóricas enmarcados en campo vamos haber que el
terreno allí está, que se fue la capa superficial es otra cosa, la capa
arable, pero geográficamente el territorio existe. México no perdió
territorio, lo que perdió fue la capa arable que estaba al comienzo de
su territorio, es algo completamente diferente. Ahora hay que esperar
que con las posiciones de espigones que estamos llevando a cabo, esa
capa arable la vaya recuperando el río con sus acarreos, es un proceso
lento, pero que esperemos que la gente de aquí para el real lo entienda
porque es un área que no debe dedicarse a la agricultura, son suelos muy
arenosos. Lo que debe buscar es reforestarlos con especies que hagan que
el suelo se conglomere y que presente cierta dificultad a la erosión por
los ríos, entonces estamos pensando en especies como bambú que es una de
las especies más resistente a la erosión han dado mejor resultado, solo
esperamos que la gente lo entienda y le eche ganas”.
Esta explicación contrasta con la versión de los habitantes de los
ejidos Ignacio López Rayón y La Libertad, quienes afirmaron que sus
tierras quedaron en territorio guatemalteco como resultado de estas
grandes avenidas de agua y que afectaron aproximadamente 45 mil
hectáreas de tierra. Hecho que se corrobora con la opinión del profesor
Santana Morales Aguirre, comisariado ejidal de La Libertad, municipio
del Suchiate, al indicar “con el problema que acabamos de pasar del mes
de octubre del año pasado, la línea sí, tal vez considero, como dice
CILA, ha ratificado una y muchas veces que no se ha movido la línea, su
parámetro de la línea divisoria a lo mejor no, pero lo que es cierto sí,
el río se ha movido en ambas partes y creo que se ha hecho más al lado
mexicano que al lado guatemalteco. Entonces no estamos de acuerdo con
CILA, porque CILA dice que no se ha movido para nada y nosotros
físicamente lo hemos visto que si. Es más hemos llevado dependencias de
gobierno que verifiquen las cuestiones, y la realidad es una cosa y lo
que dice CILA es otra”.
Asimismo estimó que: “son aproximadamente 73 hectáreas, los terrenos
parcelarios que se han perdido a causa del Stan, incluyendo a mis
compañeros que perdieron una parcela en el 98. En el mes de octubre de
2005 son aproximadamente 45 hectáreas que fueron desvastadas en su
totalidad de algunos compañeros ejidatarios que se quedaron en cero, es
decir, cero hectáreas de terreno, algunos están sobre el lado
guatemalteco y algunos están sobre donde pasa la corriente del río”.
Por su parte, a orillas del río Suchiate, Alfredo de la Torre del ejido
Ignacio López, manifestó que a consecuencia del Stan “aproximadamente se
perdieron 45 hectáreas, 31 de ellas con certificados definidos y el
resto son terrenos federales que pertenecían al país, estaban en
concesión pero todos quedaron del otro lado”.
También se refirió que hubo pérdidas considerables “todas las
superficies estaban cultivadas con plátanos, principalmente en todas sus
variedades, se perdieron instalaciones, se perdieron las tierras, las
tierras ahora no son de buena calidad, hoy son malas, hoy son suelos
arenosos por completo, completamente calzados. Todos los sistemas de
riego que eran tecnificados quedaron enterrados, el sistema de cable vía
y parte de todas las tierras que se perdieron que estaban cultivados con
lo mismo”.
En ese mismo lugar (al margen del río), señalo: “el cauce de este río
era donde se encuentra los árboles de aquel lado, ósea es el lado de
Guatemala, el río se encontraba donde están los sauces, prácticamente
todo eso, todo lo que esta allá eran suelo que eran cultivados por
nosotros”.
En relación con esta misma controversia surgida, el presidente municipal
del Suchiate Oscar Salinas Morga opinó: “como presidente municipal
nosotros hemos hecho la denuncia de la forma como quedó el caudal del
río Suchiate, si perdimos territorio o no, eso lo tiene delimitar la
Secretaría de Relaciones Exteriores, a través de la Comisión
Internacional de Límites y Agua, porque son ellos que hacen ese trabajo.
La función mía como presidente municipal es ver los problemas en que
está mi comunidad y algunos de ellos es que hay, el malestar con
ejidatarios que prácticamente se quedaron con el título en la mano y sus
tierras ya no las tienen, porque de alguna manera el río Suchiate pasa
encima de ellos”.
Dentro del marco de la celebración en Tapachula de la décima Reunión
Binacional sobre puertos y servicios fronterizo México-Guatemala, el
Ingeniero Carlos Santibáñez de la CILA expresó categóricamente en una
entrevista a través de la televisión de canal 10 de Chiapas: “no hay
nada que temer, la frontera entre México y Guatemala sigue siendo la
misma de siempre, no hubo desplazamiento ni a favor ni en contra. Lo que
se dio fue lo siguiente: la cantidad de agua que escurrió por el río
Suchiate, la extraordinaria que no se había presentando en 100 años. La
cantidad de agua que vino en esta ocasión no se ha presentado y rompió
todos los pronósticos que se tenía, esta gran cantidad evidentemente
tuvo efectos muy importantes tanto en México como en Guatemala, en ambos
lados. Estimada entre 400 a 600 metros cúbicos por segundo cada año como
máximas, se nos fue alrededor de 3000 metros cúbicos, entonces vino una
cantidad mucho mayor, esta cantidad evidentemente no cupo en la caja que
normal ocupaba y
se expandió”.
En mismo sentido el ingeniero dijo: “a la conclusión a que llegó la
Comisión Mexicana fue exactamente la misma a que llegó el gobierno de
Guatemala, a través de la Sección Guatemalteca; que el cause del río se
ha desplazado de igual manera hacia ambos lados pero siempre dentro de
sus cause de inundación, nunca fue más de lo que tenemos”. Por su parte,
el ingeniero José Luis Arellano de la CONAGUA en una reunión realizada
el 7 de abril de 2006, en la sede de la Maestría de Chapingo, en San
Cristóbal de Las Casas, dijo al respecto: “tuvimos la pérdida de suelo
por erosión pluvial a diferencia de la erosión hídrica. En este caso las
fuertes corrientes fueron las que degradaron los márgenes del río,
entonces lo que vimos allí fue la capa fértil, la que estamos hablando,
de 2 o 4 metros lo que se llevó el río, pero allí quedó el Tepetate en
la misma la línea de México. En el río Suchiate hay alrededor de 2 o 5
metros de sedimento sobre su cauce y abrió, aproximadamente entre 400 o
500 metros, dañándose 105 espigones”. La figura 33 enseña la ubicación
del límite fronterizo entre ambos países.
Figura 33: Limite fronterizo México-Guatemala
Fuente: José Luis Arellano. CONAGUA. 2005
Durante el Seminario sobre Riesgos, Desastres y Migración, realizado en
Tapachula los días 1 y 2 de agosto de 2006, escuchamos la opinión de los
guatemaltecos al respecto. El señor Rigoberto Genaro Coutiño Barrio,
sindico de la alcaldía del municipio de Ayutla (ciudad Tecún Umán) San
Marcos, indicó que: “el día primero empezaron las primeras lluvias, nos
inundaron varias comunidades, pero la tormenta en sí se vino el día
cuatro cuando el río Suchiate desbordó arrasando cuatro comunidades, en
una se la llevó en 100%, se llevo más de 300 casas, escuelas, centro de
salud, auxiliatura y en otras aldeas sólo arrasó con viviendas”. Además
mencionó: “Igualmente el gobierno municipal ha gestionado ante el
congreso de la República de Guatemala el dragado del río y hoy nos han
manifestado que por acuerdos entre los dos gobiernos el río no lo pueden
dragar, es la respuesta que ellos no han dado. Sin embargo, tengo
conocimiento que hace aproximadamente dos meses el director de la
reconstrucción nacional informó que el gobierno mexicano iba a dragar 40
kilómetros del río Suchiate, partiendo de la barra de Ocos hacia el
norte, cuarenta metros de largo por 30 metros de ancho con 10 metros de
profundidad pero hasta aquí estamos a la espera de lo que va ha pasar”.
De la misma manera, se le cuestionó sobre el desbordamiento del río
Suchiate y la perdida de terreno en México. Refirió que en Guatemala:
“estamos en igualdad, porque el río en partes se metió al terreno
mexicano y en otras partes se metió al terreno guatemalteco, ósea que el
río afectó a los dos países. ¿Pero qué va a pasar?, está pendiente, que
esto lo van a manejar las instituciones gubernamentales de Relaciones
Exteriores, estamos en la espera, porque los dos países estamos
afectados en este caso”.
Para contrarrestar estas divagaciones del río Suchiate en el lado
mexicano a partir de febrero de 2006, la CONAGUA inició la construcción
de obras de protección a lo largo del río, mediante la edificación de
espigones, con los cuales pretende evitar que el afluente continúe
erosionando al territorio mexicano. Asimismo se planea, a través del
Instituto de Historia Natural y Ecología (IHNE), rehabilitar 28
kilómetros con bambú y otras especies arbóreas, para estabilizar los
márgenes y conservar los bordes del río. Las acciones antes mencionadas
considero que tienen como objetivo volver el afluente a su antiguo
cauce, proteger a la población, evitar que el afluente siga erosionando
el margen del lado mexicano e impedir el avance de la degradación de
terrenos ejidales.
Las posturas de los funcionarios públicos antes mencionadas, nos indican
que el río Suchiate no modificó las fronteras naturales entre ambos
países; sin embargo, a nivel práctico dichos enfoques entran en
conflicto con el punto de vista de los ejidatarios mexicanos, quienes
afirman que el río arrasó con sus tierras ocasionando perdidas
económicas y aduciendo que el cauce quedó ubicado adentro del territorio
mexicano. Considero que, durante esa época los escurrimientos del río
ampliaron su área de inundación modificando los márgenes y el sitio
donde se encuentra el canal más profundo, inclinándose hacia el lado
mexicano y no al centro como dicta el tratado entre ambos países.
Figura 34: Mapa de pendientes de la Cuenca del Rio Suchiate
Figura 35: Mapa de elevación digital (DEM) de la Cuenca del Rio Suchiate
5. Metodología general propuesta para la identificación de escenarios
de riesgo de desastres y su zonificación en los municipios de las
cuencas del Rio Naranjo y Suchiate
La empresa “LA CEIBA” al evaluar en forma integral la viabilidad y
factibilidad de desarrollo de un modelo, método o sistema que permita en
el tiempo y espacio referido en los “Términos de Referencia” identificar
los escenarios de riesgo de desastres y su zonificación en los
municipios de las cuencas del Rio Naranjo y Suchiate. A identificado la
utilización de un modelo mixto que permita la recolección de info