Ciencia, tecnología, sociedad y crisis global actual

Autor: Lic. María Teresa Fidalgo Flores

Otros conceptos de economía

30-06-2009

La realidad actual se caracteriza por una enconada crisis que se originó en los países capitalistas, específicamente en los Estados Unidos y que se ha extendido hasta alcanzar dimensiones mundiales.

Esta situación influye de manera negativa en el desarrollo científico técnico y en la sociedad, ya que al estar afectado el Producto Interno Bruto de las naciones, las partidas del presupuesto que se venían dedicando a las actividades de investigación y desarrollo, por supuesto, se ven afectadas. Ante ello Cuba, ejemplo en América Latina, ha hecho ingentes esfuerzos para tratar de mantener sus logros y propone como única salida para nuestros países, la integración solidaria del continente. El hilo conducto del presente trabajo nos lleva demostrar la relación que existe entre la crisis global, ciencia, tecnología y sociedad, la posición de Cuba y la solución a esa realidad que se nos ha impuesto.

Introducción

El presente trabajo aborda un estudio de temas tales como la globalización, la crisis financiera internacional, sus consecuencias para la ciencia, la tecnología y la sociedad, fundamentalmente para América Latina. La situación de Cuba en medio de este contexto, las condiciones que existen en nuestro país para enfrentar la crisis, así como las posibles soluciones para los países subdesarrollados.

La situación actual se caracteriza por una profunda crisis que se gestó en los países capitalista, en específico en los Estados Unidos pero que ha influido en las economías de todos los países, sobre todo en la de los del Sur. De esta situación no escapa la ciencia y la tecnología, variables íntimamente vinculadas a la sociedad, hasta tal punto que las dos primeras deben su surgimiento, desarrollo y existencia a esta última, como fruto de la interacción del ingenio humano con el entorno. Se puede afirmar que la ciencia y la tecnología culminan con la desaparición de la especie humana.

“En un mundo donde la globalización y la competitividad constituyen la regla, el progreso exige que los países en desarrollo encuentren esferas en las que son considerablemente mejores que sus competidores, por tener una fuerza de trabajo mejor preparada, recursos naturales favorables o capacidades científicas y tecnológicas. La ciencia y los científicos pueden desempeñar un importante papel al determinar esa opciones y ejecutar estrategias de desarrollo, pero a los gobiernos, la industria nacional y los líderes financieros les corresponde desempeñar un gran papel. De este modo, los encargados de la toma de decisiones han de adoptar decisiones políticas, principalmente en el Sur (Salam, 1989) destinadas a dar los pasos necesarios para que esos puebles creen, dominen y utilicen la ciencia y la tecnología moderna” (Castro Díaz – Balart, 2003).

Desarrollo

“Lo que distingue a las épocas económicas unas de otras no es lo que se hace, sino cómo se hace, con que instrumentos se hace” (Marx y Engels).

La frase anterior de Marx se corresponde con su enfoque esencialmente nuevo de la ciencia, al mostrar su naturaleza social e insistir en la unidad orgánica entre la génesis y desarrollo de la ciencia y la práctica social, el vínculo entre la ciencia y la formación económico social; el proceso de conversión de la ciencia en fuerza productiva y su papel en el proceso de acumulación de capital. Desde esa perspectiva el problema de la función social de la ciencia pasa a ocupar un lugar relevante.

Afirma Marx que los problemas políticos, económico y morales no son ajenos a la ciencia. La ciencia y la sociedad no son instancias que interactúan a distancia. La ciencia y la tecnología son procesos sociales y su funcionamiento y desarrollo no existen al margen del contexto social que lo envuelve y condiciona, ya que como actividad social, la ciencia es producto de una historia y de un proceso que ocurre en el tiempo y en el espacio y que involucra a determinados hombres que son sus actores, los cuales tienen vida no sólo dentro de la ciencia, sino en la sociedad. La ciencia es un proceso – producto cultural, histórica y socialmente condicionado.

Estas ideas conservan hoy más valor que nunca, teniendo como premisa fundamental la situación internacional actual, caracterizada por una crisis a nivel mundial, que ha dado en llamarse “crisis de liquidez”, “crisis crediticia”, “crisis financiera”, o “crisis financiera de los Estados Unidos”, la cual agudiza la situación económica de los países, fundamentalmente los del Tercer Mundo, ya que se contrae la demanda de las principales economías mundiales y con ello se reducen las posibilidades de ventas (Casals. Jorge y Smith, Roberto, 2008).

Esta crisis financiera devenida en crisis económica global, se desató en el verano de 2008 con la explosión de la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos, pero realmente comenzó a gestarse muchos antes, desde los años 50 del siglo anterior, con el debilitamiento de la economía estadounidense, la que a su vez dio origen a la hegemonía mundial del dólar sin respaldo real, con una economía mundial globalizada y fuertes tendencias hegemónicas en el campo económico, político y militar.

Cabe destacar que muy al contrario de lo que muchos piensan la globalización no es tan nueva, es un proceso que se generó en los inicios del capitalismo y que se ha agudizado como consecuencia del desarrollo científico, con la interconexión de los medios de comunicación entre los países se facilita la globalización, hoy la cibernética y la electrónica crean mejores condiciones para la interdependencia entre los países y con ello la penetración del imperialismo. El nivel de desarrollo de la técnica permite el desarrollo del capitalismo y de su élite oligárquica a nivel internacional, que lidera, dirige y controla al mundo y los procesos políticos, económicos y militares desde un centro único y metropolitano, Estados Unidos, mientras que en la periferia se mantienen África, América Latina y demás países subdesarrollados. El dirigente paquistaní Talí Tarí en Mesa Redonda del año en curso, planteó que la internacionalización de los procesos productivos, la internacionalización de la cultura a través del desarrollo científico y técnico (Internet), facilita la globalización y apunta que el desarrollo de la ciencia y la tecnología es objetivo, no se puede ignorar, lo que no tiene que ser neoliberal. Sobre este particular había alertado nuestro Comandante en Jefe, incluso ante la ONU. Constituye un paso de avance muy positivo, el arribo a esas conclusiones por ciudadanos, ideólogos, funcionarios y/o personalidades públicas, de otras latitudes.

Marx y Engels señalaron en el Manifiesto Comunista el carácter globalizador del capitalismo, su ADN en la Ley de Acumulación del Capital, que se manifiesta hoy en la monopolización y la transnacionalización de la economía, podemos incluso afirmar, que desde la llegada de Colón a América existe globalización, la que de hoy está permeada por el desarrollo científico técnico.

“El desarrollo científico y tecnológico es uno de los factores más influyentes en la sociedad contemporánea. La globalización mundial, polarizadora de la riqueza y el poder, sería impensable sin el avance de las fuerzas productivas que la ciencia y la tecnología han hecho posibles”.(Núñez Jover, 2007).

La ciencia moderna en los países capitalistas, impulsada por las ambiciones egoístas del capital, es utilizada en contra de los intereses de los trabajadores, al respecto existen muchas teorías burguesas que tratan de minimizar el papel de la clase obrera, tratándola no como tal, sino como trabajador con nivel técnico, calificada por Marx como oprimida con nivel científico.

Sucede que la automatización y “cientificación” de la producción crea las bases para el acercamiento del trabajo manual al intelectual, intelectualizan el trabajo del obrero, acrecientan cada día más su contenido y carácter creador, originan cambios sustanciales en la estructura profesional del trabajo y conducen a un rápido aumento del sector de obreros calificados. La maquinaria automatizada moderna presenta también exigencias especiales a las cualidades del individuo: requiere que sea capaz de adoptar decisiones, asumir responsabilidades, etc. “Explotación de la ciencia, del progreso teórico de la humanidad. El capital no crea la ciencia, pero la explota, se apropia de ella en el proceso de producción… la ciencia actúa como una fuerza ajena, hostil al trabajador y domina sobre él…”( Marx, Carlos)
“El ritmo de desenvolvimiento de la producción está determinado hoy principalmente por el ritmo de progreso de la ciencia, ya que las “ramas científicas” de la industria adquieren una importancia creciente en comparación con las ramas tradicionales, y éstas a su vez se modernizan sobre la base de la ciencia contemporánea” (Konstantinov, F. 1985)
Según André Gorz son tres los motores de la Revolución Científico Técnica contemporánea: la carrera armamentista, la necesidad de reducir costos para incrementar beneficios y la renovación permanente de productos y servicios que impone la sociedad de consumo.

Ante la situación de globalización y crisis, Cuba, ha tenido que reestructurar su economía, en el marco de un nuevo contexto nacional e internacional, en aras de preservar sus conquistas, sometida además a un feroz bloqueo, carente de capital y de determinadas tecnologías, necesitada de obtener beneficios con la introducción de tecnologías novedosas y de avanzada y la modernización de sus industrias, a fin de que ello se traduzcan en mayor eficiencia productiva, creación de nuevos puestos de trabajo, mejoramiento de la calidad de los productos y los servicios, reducción de los costos, mayor competitividad en el exterior y el acceso a determinados mercados.

“Tendremos que conquistar con inteligencia y tesón nuestro lugar en el mundo y nuestra independencia económica en condiciones difíciles y sólo lo lograremos con el apoyo de la ciencia y la tecnología”(Castro Ruz, Fidel, 1992).

Lo expuesto por nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro, fundamenta la necesidad de realizar investigaciones, con énfasis en la innovación y en la transferencia de tecnología, desde una óptica social, económica, política y científico-tecnológica, que vincule también a los cientistas sociales, para la reflexión crítica, ya que la realidad internacional está permeada por un fuerte vínculo entre la investigación y la producción, lo cual influye en todas las esferas de la economía y de la sociedad de cada país.

Es de destacar que el proceso innovativo en nuestro país no ha estado compulsado por la competitividad, sino por las demandas sociales, nacionales, por el bienestar económico y de salud de la población, los cuales se han convertido en estímulo y oportunidad para aprovechar la infraestructura y el potencial científico – técnico, en cuya actividad no rigen las leyes del mercado, está orientada por la política estatal encaminada a satisfacer necesidades sociales, con su introducción y aplicación en los sectores de la producción de bienes y servicios, a estos fines se crea un Sistema Nacional de Ciencia e Innovación Tecnológica, como red de instituciones, sujetos, procesos, que contribuyen a la actividad de innovación: empresas, ministerios, educación, centros de investigación, universidades.

Esta no es la realidad de los países de América Latina caracterizada por una constante fuga de cerebros, el desempleo de científicos, privatización de la educación superior, recortes presupuestarios a la labor de I + D y se observa que las capacidades de investigación tienden a distanciarse de las graves carencias y necesidades sociales, toda vez que la actividad productiva y de comercio está liderada por empresas transnacionales, cuyos objetivos son ajenos a las condiciones locales, ya que están en función de los países de origen donde se generan las innovaciones, es decir, en los países desarrollados. Es necesario señalar que en el caso de Brasil, nación que ha logrado desarrollar una tecnología autóctona, los impactos de la crisis han hecho su mella y el 10 de Junio del presente año ha decretado su recesión económica, dado que, comparado con igual período del año anterior, la economía de ese gigante suramericano se contrajo. Para los países del Sur, el orden mundial actual y las tendencias que desencadena, aseguran la reproducción ampliada de la pobreza, la marginalidad creciente y un futuro totalmente incierto. La función de Latinoamérica dentro de la división internacional del trabajo que se ha diseñado, no consiste en proveer innovaciones científicas y tecnológicas, sino en suministrar mano de obra barata y materia prima. La actual crisis impone a los países subdesarrollados graves impactos como la disminución de sus exportaciones, el decrecimiento de las inversiones en sectores productivos, incremento de la fuga de capitales, disminución de los ingresos y la agudización de la pobreza, la insalubridad, el hambre y el analfabetismo. La actividad científico técnica también recibe sus consecuencias que se reflejan en la internacionalización de la cultura a través del desarrollo científico y técnico (Internet), disminución de las partidas destinadas a I+D y a publicaciones tecnológicas, restricciones presupuestarias a universidades y redes de colaboración, así como a investigadores individuales y equipos de científicos, disminución del aporte de las empresas a las actividades de I+D, entre otras consecuencias.

Se necesita generar políticas de desarrollo diferentes, de visiones y estrategias alternativas, los gobiernos deben tener un papel activo, conjuntamente con los líderes de la ciencia y la tecnología en el apoyo y estimulación de la innovación y del desarrollo económico.

La actividad científica es inexplicable al margen de los intereses sociales. Esos intereses se expresan, por ejemplo, en las prioridades que para ella se establecen, en el financiamiento.

Las políticas científicas, los programas de investigación, las instituciones que articulan el trabajo científico no son neutrales respecto a los fines sociales que les dan vida, pero ello no hace del conocimiento obtenido la expresión de un interés económico o político particular, aunque su utilización sí suele subordinarse a ello. La educación, la ciencia y la tecnología deben usarse como herramientas para erradicar la pobreza y las desigualdades y globalizar el bienestar.

Cuba a pesar de ser un país pequeño y bloqueado por el imperio, ha desarrollado la educación, la ciencia y se le reconoce por su tecnología autóctona, en la actualidad realiza ingentes esfuerzos para enfrentar lo que nos toca de esta crisis, para ello estamos enfrascados en una batalla por la eficiencia y el ahorro energético, desde todos los frentes, es de destacar que en el recientemente celebrado Fórum de Ciencia y Técnica convocado por la Federación de Mujeres Cubanas en el municipio fue premiada una investigación cuyo tema versó en relación con el papel de la mujer en el ahorro de energía, específicamente de la ama de casa en el sector residencial.

A partir del triunfo de la revolución Fidel lleva a vías de hecho el Programa del Moncada y se tomaron medidas radicales en la educación, la ciencia y la cultura, entre ellos la Campaña de Alfabetización en 1961, la Reforma Universitaria, que incluyó la revisión de los planes de estudios, de los métodos de enseñanza, así como de organización de nuevas facultades. Entre 1967 y 1978 se graduaron un gran número de profesionales cubanos en universidades de Europa y de Asia, en 1979 se crea la Comisión Cubana de Energía Atómica, en 1981 un grupo de científicos produce el interferón alfa leucocitario, en 1989 existían en el país 153 centros de investigación cifra que ha aumentado considerablemente, en el año 2000 la cantidad de científicos que participan en trabajos de investigación es de 1.3 por cada 1000 habitantes. Se han ampliado significativamente las investigaciones en física de partículas y campos, estadística cuántica, teoría de la fisión, reacciones nucleares, efecto Raman, semiconductores, pozos cuánticos, química cuántica, ecuaciones diferenciales, álgebra, reconocimiento de patrones, estadística matemática y métodos numéricos, magnetismo, ferroelectricidad, zeolita, microelctrónica, optoelectrónica, resonancia magnética nuclear. El desarrollo de la biotecnología ha tenido gran repercusión en la salud de la población con la cantidad de nuevos productos patentados (la vacuna recombinante contra la hepatitis B, el PPG, el interferón recombinante alfa 2, el interferón gamma recombinante, la estreptoquinasa recombinante, el factor de crecimiento epidérmico, la vacuna recombinante contra la garrapata del ganado, la vacuna antimeningocócica tipo B, entre otros muchos e innumerables logros de esta pequeña isla.

También existen logros en la biotecnología de plantas, es de destacar la labor del Instituto de Investigación de Viandas Tropicales (Inivit), institución que realiza estudios encaminados a resolver la producción de alimentos, específicamente de viandas, enfrentando los problemas climáticos y la existencia de nuevas plagas y enfermedades (Avendaño, Bárbara, 2009).

En fin, Cuba siendo una país subdesarrollado, pequeño y bloqueado ha obtenido logros en diferentes renglones como la biomédicina, la agricultura, la educación, la tecnología de la información y otras, que la ponen a gran nivel a escala mundial, gracias al esfuerzo de la revolución desde los primeros días de su triunfo, al trabajo de numerosos investigadores, universidades, centros científicos, agencias e instituciones. De igual manera cabe destacar el empleo creciente de tecnologías (equipos, procedimientos, técnicas, programas informáticos y demás), el nivel intelectual de los recursos humanos, el trabajo en equipo, la solución sistemática de problemas, la experiencia acumulada, así como la gestión del conocimiento.

Las actividades científicas y técnicas no pueden ser atributo de una persona o grupo de personas aisladamente, sino que deben estar en función del bienestar de la humanidad. La integración de Latinoamérica constituye la vía clave para liberar a nuestras naciones de los trágicos vaivenes impuestos a la economía global por los poderosos, entre ellos hay que destacar el valor de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos (ALBA), como mecanismo inédito, que sobre bases justas y solidarias, se convierte en opción fundamental ante la crisis que impone al mundo los intereses de los poderosos.

“El hombre actual no es más inteligente que Pericles, Platón o Aristóteles, aunque no sabemos todavía si suficientemente inteligente para resolver los complejísimos problemas de hoy. Estamos apostando a que puede lograrlo… Como dijera el más iluminado de los hijos de esta isla, José Martí: Los sueños de hoy serán las realidades de mañana” (Castro Ruz, Fidel, 1992).

Conclusiones

La realidad actual se caracteriza por una gran incertidumbre presente en todas las facetas de la vida cotidiana, ya que coexisten sucesos contradictorios, por una parte el proceso acelerado de la globalización, la internacionalización y la regionalización de la economía mundial, una terrible crisis global, el despliegue de las tecnologías de la información y el aumento de la eficiencia en muchas actividades industriales y de servicio, al tiempo que se han hecho cada vez más difíciles las condiciones económicas y sociales en todas partes y avanza, también aceleradamente, la marginación social, el desempleo, la pobreza, no sólo en los países subdesarrollados, sino también en naciones del “primer mundo”, ya que esta crisis afecta de manera profunda no sólo las bases técnico – productivas y económicas, sino todos los indicadores, toda vez que es un fenómeno multidimensional que influye de manera negativa en toda la infraestructura institucional y organizativa de la sociedad, por lo que se hace necesario construir un futuro de alternativas, basado en la integración de las naciones de Latinoamérica, la globalización de la solidaridad, en la cooperación, en la ayuda desinteresada entre los países y el intercambio equitativo; la alternativa del hombre actual, ya no es ideológica, sino biológica. La perdurabilidad de la especie humana depende de que se deje atrás al capitalismo antes de que la humanidad sea aniquilada. El Comandante en Jefe Fidel Castro ha señalado que todos los días habrá crisis hasta que el sistema llegue a su final y que objetivamente la desaparición del capitalismo se convierte en una necesidad vital.

Referencias bibliográficas

1. Avendaño, Bárbara, Sección Ciencia y tecnología, Ciencia agrícola. Revista Bohemia No 6 de 13 de Marzo de 2009
2. Casals. Jorge y Smith. Roberto. Intervención en la emisión del Noticiero Nacional de la Televisión Cubana de 6 de Noviembre de 2008
3. Castro Díaz – Balart. Fidel. Ciencia, Tecnología y Sociedad, Hacia un desarrollo sostenible en la Era de la Globalización. Editorial Científico Técnica. La Habana, 2003.
4. Castro Ruz. Fidel. Clausura del Encuentro Internacional de Economistas. La Habana 22 de Enero de 1999.
5. Castro Ruz. Fidel. Discurso pronunciado en la Clausura del Congreso Constituyente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Ciencia. La Habana, Marzo, 1992
6. Konstantinov. F. Fundamentos de la Filosofía Marxista Leninista. Parte II. Materialismo Histórico. Editorial Pueblo y Educación. La Habana. Cuba, 1985.
7. Marx. Carlos y Engels. Federico. .El Capital. Obras Escogidas. Editorial Progreso, Moscú.
8. Marx. Carlos. Komunist. Edición en ruso número 7. Moscú, 1958.
9. Núñez Jover, Jorge. La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Lo que la educación científica no debería olvidar. Editorial Félix Varela. La Habana. 2007.

Lic. María Teresa Fidalgo Flores

SUM “Aida Pelayo Pelayo”. Céspedes entre Tenería y Fomento. Cárdenas, Matanzas, Cuba. Junio 2009.

jefe.recepcion.matarrobasolmeliacuba.com

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