Capitalismo, imperialismo, globalización y neoliberalismo
04-02-2010
1. Introducción
Generalmente, por desconocimiento o intencionalmente se presentan los
conceptos de capitalismo, imperialismo, globalización y neoliberalismo
como fenómenos independientes, lo cual no es así. Estas cuatro formas
socioeconómicas no existen independientemente uno del otro. El primero
es un régimen económico, el segundo es la actitud y doctrina de dominio
del primero, el tercero es la tendencia de los mercados consecuencia de
la aplicación del régimen económico llamado capitalismo y de la
apropiación concreta del planeta por las corporaciones imperiales.
Finalmente, el neoliberalismo es un proyecto de renovación del
capitalismo que postula la reducción del estado, en lo social y
económico, a su mínima expresión.
2. El capitalismo
El capitalismo como régimen económico social, nacido en la Europa del
siglo XVI en sustitución del feudalismo y los resabios del esclavismo,
tiene como base la propiedad privada de los medios de producción y la
explotación del trabajo asalariado. Es un modelo que privilegia el
capital y la creación parasitaria de riqueza, en contra del trabajo
productivo, lo subordina al simple hecho de la posesión de dinero. Esta
concepción, en el orden económico, ha derivado en un sistema basado en
la aplicación de tasas de interés supuestas con crecimiento exponencial
sobre el capital productivo, quedando este a su vez subordinado a la
especulación financiera.
El capitalismo como sistema económico, es el imperio del capital sobre
el trabajo para la producción y creación de riqueza. La contradicción
fundamental de este modelo se da entre el carácter social de la
producción y la forma privada de apropiarse del producto del trabajo;
esta contradicción expresa el profundo antagonismo entre el trabajo
asalariado y el capital, entre las fuerzas productivas en desarrollo y
las relaciones de producción capitalistas que las atan. En el
capitalismo todo cuanto existe es mercantilizado, tiene un precio la
mano de obra, los recursos naturales (incluso el agua, que es patrimonio
de naturaleza), la tierra, los servicios y todos los bienes materiales;
en este sistema funciona el “todo se compra”.
Para poder mantenerse requiere un crecimiento perpetuo de la economía
real; consecuentemente, promueve la quema acelerada de recursos
naturales haciendo inviable cualquier posibilidad de economía
sustentable; esta característica del capitalismo (la quema acelerada de
los recursos naturales) ha ocasionado el calentamiento global, hasta el
punto de poner a la especie humana al borde su extinción.
Marx nos dice: En nuestra sociedad (léase capitalismo), la forma más
general y simple que adoptan los productos de trabajo, la
forma-mercancía, es tan familiar a todos, que nadie ve malicia alguna en
ello. Pero consideremos otras formas económicas más complejas. ¿De dónde
vienen por ejemplo las ilusiones del sistema monetario ?...
Aquí se ubican los “mercados financieros” con sus “instrumentos o
activos financieros”, es decir los grandes casinos especulativos. En
donde por obra y gracia del capitalismo un mineral, el petróleo, el
trigo, la soya, son mercantilizados como “futuros”, el cual es un
instrumento financiero especulativo, derivado de un producto tangible
como el petróleo, el trigo, la soya, etc.
Continua Marx: …No cabe duda del carácter fetichista que la forma-dinero
imprime a los metales preciosos. Y la economía moderna, que tanto
desdeña, y que no se cansa de repetir sus marchitas bromas contra el
fetichismo de los mercantilistas, ¿no es también juguete de las
apariencias? ¿Acaso su primer dogma no es el de que las cosas, por
ejemplo los instrumentos de trabajo, son por naturaleza capital, y que
cuando se los quiere despojar de ese carácter puramente social se comete
un crimen de lesa naturaleza? Y por último, los fisiócratas, tan
superiores en muchos sentidos, ¿no imaginaron que la renta del suelo no
sea un tributo arrancado a los hombres, sino un regalo hecho por la
naturaleza misma a los propietarios? Pero no nos anticipemos, y
conformémonos todavía con un ejemplo acerca de la propia
forma-mercancía.
Si pudiesen hablar, las mercancías dirían: es posible que nuestro valor
de uso interese al hombre. Por nuestra parte, como objetos, ello nos
tiene sin cuidado. Lo que nos importa es nuestro valor. Así lo demuestra
nuestra relación entre nosotras como cosas de venta y de compra. Sólo
nos vemos unas a otras como valores de cambio ¿Y no se podría creer que
el economista toma prestadas estas palabras del alma misma de la
mercancía, cuando dice: E1 valor (valor de cambio) es una propiedad de
las cosas, la riqueza (valor de uso) propiedad del hombre. En ese
sentido, el valor supone por fuerza el intercambio; la riquezas no”?.
El capitalismo para ilusionar a los pueblos, utiliza como instrumento de
medición de crecimiento económico el PBI , que a decir de Joseph
Stiglitz , "sólo compensan a los estados que aumentan la producción
material", es decir, no refleja el bienestar social; por esta razón el
presidente de Francia Nicolás Sarkozy, el 08 de enero del año 2008, creó
una Comisión Internacional para la Medición del Desempeño Económico y el
Progreso Social; preside esta comisión Joseph Stiglitz y cuenta con la
colaboración de otro Premio Nóbel de economía -el hindú Amartya Sen -
teniendo como objetivo estudiar los instrumentos de medición del
crecimiento.
En un reciente artículo denominado “El Fetichismo del PIB”, publicado
por EL ESPECTADOR.COM el 20/09/2009, Joseph Stiglitz, sostiene: El gran
interrogante es si el PIB ofrece una buena medición de los niveles de
vida. En muchos casos, las estadísticas del PIB parecen sugerir que a la
economía le está yendo mucho mejor que las propias percepciones de la
mayoría de los ciudadanos. Es más, el foco en el PIB crea conflictos: a
los líderes políticos se les dice que lo maximicen, pero los ciudadanos
también exigen que se preste atención a mejorar la seguridad, a reducir
la contaminación del aire, del agua y el ruido, y demás -lo cual podría
reducir el crecimiento del PIB.
Continúa Stiglitz:
¾ Por ejemplo, si bien se supone que el PIB mide el valor de la
producción de bienes y servicios, en un sector clave -el gobierno-
normalmente no tenemos manera de hacerlo, de modo que solemos medir la
producción simplemente por las inversiones. Si el gobierno gasta más
-incluso de manera ineficiente- la producción aumenta. En los últimos 60
años, el porcentaje de la producción del gobierno en el PIB aumentó del
21,4% al 38,6% en Estados Unidos; del 27,6% al 52,7% en Francia; del
34,2% al 47,6% en el Reino Unido; y del 30,4% al 44% en Alemania. De
manera que lo que era un problema relativamente menor se ha convertido
en un problema importante.
¾ De la misma manera, las mejoras de calidad -digamos, mejores autos en
lugar de más autos- representan gran parte del aumento del PIB hoy en
día. Pero evaluar las mejoras de calidad resulta difícil. La atención
médica ejemplifica este problema: gran parte de la medicina se ofrece
públicamente, y muchos de los avances son en calidad.
¾ Los mismos problemas de hacer comparaciones en el tiempo se aplican a
las comparaciones entre países. Estados Unidos gasta más en atención
sanitaria que cualquier otro país (tanto per cápita como en porcentaje
de los ingresos), pero obtiene peores resultados. Parte de la diferencia
entre el PIB per cápita en Estados Unidos y algunos países europeos
puede ser, en consecuencia, el resultado de la manera en que medimos las
cosas.
¾ Otro cambio pronunciado en la mayoría de las sociedades es un
incremento de la desigualdad. Esto significa que existe una creciente
disparidad entre el ingreso promedio (medio) y el ingreso mediano (el de
la persona "típica", cuyo ingreso se ubica en el medio de la
distribución de todos los ingresos). Si unos pocos banqueros se vuelven
mucho más ricos, el ingreso promedio puede subir, a pesar de que los
ingresos de la mayoría de la gente estén decayendo. De manera que las
estadísticas sobre el PIB per cápita tal vez no reflejen lo que les
sucede a la mayoría de los ciudadanos.
¾ Utilizamos precios de mercado para valuar los bienes y servicios. Pero
ahora, incluso los que tienen mucha fe en los mercados, cuestionan la
dependencia de los precios de mercado, ya que están en contra de las
valuaciones por ajuste al mercado. Las ganancias previas a la crisis de
los bancos -una tercera parte de todas las ganancias corporativas-
parecen haber sido un espejismo.
¾ Los recientes avances metodológicos nos han permitido evaluar mejor
qué contribuye a la sensación de bienestar de los ciudadanos y reunir
los datos necesarios para hacer ese tipo de evaluaciones de manera
regular. Estos estudios, por caso, verifican y cuantifican lo que
debería ser obvio: la pérdida de un empleo tiene un mayor impacto de lo
que representa la pérdida del ingreso. También demuestran la importancia
de la conectividad social.
¾ Toda buena medición de lo bien que nos está yendo también debe tener
en cuenta la sustentabilidad. De la misma manera que una empresa
necesita medir la depreciación de su capital, también nuestras cuentas
nacionales deben reflejar la sobreexplotación de los recursos naturales
y la degradación de nuestro medio ambiente.
Pese a todos los cambios que ha experimentado el capitalismo, las leyes
objetivas que expresan sus fundamentos generales y caracterizan la
esencia de las relaciones capitalistas de producción se mantienen. Para
comprender las leyes objetivas a que obedece el capitalismo es preciso,
apoyándose en la doctrina económica de Marx, analizar, en primer término
los fundamentos generales del modo capitalista de producción formados en
la época de la libre competencia, es decir, del capitalismo
premonopolista. A tal es preciso poner al descubierto las peculiaridades
principales del proceso capitalista de producción, pasar luego la
investigación de las leyes objetivas del proceso de la circulación
capitalista y, por fin, examinar los procesos de producción y la
circulación capitalistas en conjunto, en unidad, revelar las formas
concretas del movimiento capital y comprender el nacimiento y el
desarrollo de la etapa siguiente del capitalismo, su fase imperialista,
que posee sus leyes objetivas propias, surgidas al cambiar
sustancialmente la vida económica de la sociedad capitalista.
3. El imperialismo
El imperialismo, es el capitalismo en su fase superior y última de
desarrollo; es la etapa del dominio del capital monopolista en lo
económico, político e ideológico. Somos testigos presenciales de cómo el
imperialismo estadounidense ha extendido sus mandos hacia el continente
utilizando medios económicos (intercambio de capital físico y humano),
políticos (a expensas de la libertad de nuestros pueblos y la propiedad
de nuestros recursos) y militares, utilizando como pretexto la lucha
contra el terrorismo y narcotráfico; fuera de las bases militares
anteriormente instaladas, hoy observamos el reforzamiento de su poder
imperial con la instalación de 7 nuevas bases en Colombia y la
reactivación de la IV flota que tiene como zona de control a América del
Sur, del Centro, todo el Caribe, México y territorios europeos en este
lado del Atlántico.
Lenin fue el único que…amplió sustancialmente el círculo de problemas
que estudia la economía política marxista del capitalismo. Al examinar
las relaciones económicas entre el capital y el trabajo asalariado,
estimándolas las principales de la época contemporánea, la teoría del
imperialismo incluye en el objeto de su investigación, además, las
relaciones de explotación entre la oligarquía financiera y otras capas
de la sociedad burguesa, las relaciones internacionales de dominación de
la oligarquía financiera y la actividad económica del Estado burgués
llamada a reproducir y mantener el existente régimen capitalista.
Los rasgos económicos principales del imperialismo son:
1) La concentración de la producción y del capital ha llegado a un punto
tan alto de desarrollo que ha hecho surgir monopolios, los cuales
desempeñan un papel decisivo en la vida económica.
2) La fusión del capital bancario con el industrial, sobre cuya base
surgen el capital y la oligarquía financiera, con Wall Street a la
cabeza.
3) La exportación de capitales, a diferencia de la de mercancías,
adquiere singular importancia.
4) La formación de agrupaciones monopolistas internacionales de
capitalistas que se reparten el mundo.
5) La culminación del reparto territorial del mundo entre las potencias
capitalistas más importantes.
Condiciones inherentes al capitalismo que son, al mismo tiempo, sus
antagonismos y contradicciones.
En la década de 1980 apareció el fenómeno de la llamada globalización,
tras el desplome de los denominados países socialistas ubicados en
Europa del este. Este acontecimiento ha servido para que Estados Unidos
haya pretendido imponer a la humanidad un mundo unipolar. La
globalización es el resultado de la lucha de clases y la predominancia
de las “superpotencias”, quienes por su poder económico y político, han
logrado imponer la “regla de oro”: a mayor riqueza, mayor poder y como
consecuencia, más ganancias para el capital.
Cual esnobismo, la globalización adquiere dimensión planetaria en los
inicios de la década de los 80; contrariamente a la creencia de que este
fenómeno es algo natural o providencial que se da independientemente de
los sistemas sociales (capitalismo o socialismo), se produce en realidad
como parte de la expansión del capitalismo o como consecuencia de las
acciones imperialistas.
Asimismo, la globalización no es nada nuevo; hace aproximadamente dos
mil años, tras el descubrimiento de la China por Marco Polo, se abrieron
las rutas hacia Europa para comercializar la seda, la pólvora, el papel
y la imprenta de oriente; se produjo entonces un intensivo transporte de
mercancías, así como la transferencia de conocimientos científicos,
técnicos, culturales y religiosos. Esa fue la primera y verdadera
globalización.
En el mundo moderno, la globalización es muy diferente; la acción de las
superpotencias está dirigida a la explotación indiscriminada de los
recursos naturales a nivel primario, la exportación de capitales que
únicamente persiguen maximizar las ganancias negando cualquier proceso
de transferencia de conocimientos y tecnología al tercer mundo. La
globalización moderna es polarizante, por cuanto produce atraso y
pauperiza a los pueblos sometidos bajo el poder económico dominante.
Consecuentemente, la expansión mundial del capitalismo produce
desigualdades notorias entre los que son fuertes económicamente y las
mayorías nacionales.
4. El neoliberalismo
El neoliberalismo u ortodoxia del libre mercado, es un proyecto del
capitalismo que postula la reducción del estado en lo social y económico
a su mínima expresión, puesto que considera el libre mercado capitalista
como único elemento de equilibrio institucional y puntal de crecimiento
económico de un país.
"La crisis de los setenta, que debilitó intensamente a los trabajadores
y sus representantes, facilitó el desarrollo de teorías que suponían un
cambio radical en la política económica a favor de los intereses del
capital. Apoyándose en las ventajas que permitían la operación mundial
del capital, la competencia global y la potencia de las nuevas
tecnologías (como un ‗círculo virtuoso para el capital), junto con el
debilitamiento e integración de las fuerzas populares, con la ayuda de
las instituciones internacionales y los gobiernos, los grandes capitales
mundiales lograron ir imponiendo una estrategia muy favorable para ellos
que permitía la rápida recuperación de la tasa de beneficio. Es la
conocida como estrategia o política económica neoliberal."
El neoliberalismo en el Perú se viene aplicando desde el año de 1990 con
el llamado "consenso de Washington , a través de un listado inicial de
10 puntos:
1) Disciplina fiscal,
2) Reordenamiento de las prioridades del gasto público,
3) Reforma Impositiva,
4) Liberalización de las tasas de interés,
5) Una tasa de cambio competitiva,
6) Liberalización del comercio internacional (trade liberalization),
7) Liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas,
8) Privatización,
9) Desregulación y
10) Fortalecimiento de los derechos de propiedad.
Esta breve lista adquirió independencia y se instituyó en lo que luego
se denominaría «neoliberalismo». Posteriormente la "lista" inicial fue
completada, ampliada, explicada, y corregida. Se ha hablado del Consenso
de Washington II y del Consenso de Washington III.
Este programa, junto con el régimen que lo sustenta, colapsó
estrepitosamente con la gran crisis estructural del capitalismo; la cual
alcanzó su punto de inflexión el mes de agosto del 2008 con el derrumbe
del sistema financiero global y el hundimiento de su barco insignia Wall
Street. Si los propios neoliberales, creadores del sistema y
sostenedores del establishment, fueran consecuentes con su principio
fundamental -la no intervención del Estado en el manejo comercial
privado- no deberían haber acudido al Estado para que los rescate de la
quiebra económica generada por su propia y directa responsabilidad.
Antes de la crisis, el Estado no debía intervenir en nada; luego de
presentada la crisis, sin embargo, es el Estado quien debe acudir para
salvar a los responsables de la mayor debacle económica que se conozca
en la historia; es decir, conservan privatizada la estructura de
propiedad y las utilidades de las empresas y obligan a los estados a
socializar las pérdidas que ellos han ocasionado.
César Aching Guzmán
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