En este presente trabajo se hace una descripción del sistema tributario en Cuba, abordando desde sus antecedentes históricos hasta lo que se rige actualmente. Se parte de un abordaje general de la Importancia del mismo, que representa para la sociedad Cubana. Se lleva a conocer en cada ciudadano, la esencia y cuan el mismo es importante para la contribución del desarrollo de los proyectos locales en beneficio social. Hoy se demuestra la importancia que cada uno de nosotros presentamos en el pago de este mismo tributo.
La aprobación en 1999 del Decreto – Ley 192 ¨ De la Administración Financiera del Estado ¨, estableció el marco jurídico para cada uno de los sistemas que la integran, logrando el vínculo necesario con el Sistema Tributario dispuesto por la Ley No. 73/94 ¨ Del Sistema Tributario ¨. El gobierno cubano ha orientado varias acciones de control en cuanto al origen, revisión y manejo de los ingresos; ocupándose por el incremento de los mismos, así como por el rescate y la consolidación de una cultura tributaria.
El Impuesto en Cuba, bases generales
Los impuestos son tributos que forman parte de los recursos que necesita el sector público para realizar sus funciones en beneficio social, el mismo representa una transferencia económica establecida por el sector estatal que debe estar respaldada por una Ley, en caso cuba, es la ley 73 del Ministerio de planes y Finanzas.
En el esquema tributario del sector público de cada país, los impuestos indirectos han sido objetivo de profundas reformas fiscales teniendo en cuenta el objetivo de dotar a los mismos la eficiencia fiscal en su aplicación siendo una herramienta de ingreso financiero. En la década de los años 1994 en Cuba se introdujo una reforma general al sistema tributario, la misma tuvo lugar en una coyuntura histórica especial, marcada por la profunda crisis que vivía el país, los cambios introducidos en este periodo tuvieron carácter económico y plantean la adecuación de los mecanismos fiscales, que hacen parte de requerimientos para el nuevo modelo de desarrollo de la economía Cubana.
En la isla, el sistema tributario está integrado por once impuestos, tres tasas y una contribución. Dentro de los que se encuentran aquellos que gravan las ventas, las utilidades, determinados productos, los servicios públicos entre otros.
El desarrollo de la política tributaria en Cuba en función de los organismos locales, han estado determinado por las características que fueron impuestas por los países representantes de cada una de las etapas que ha marcado la evolución de la historia de Cuba.
Estas etapas estuvieron enmarcadas por:
Etapa colonial
En esta, muchas fueron las leyes y regulaciones impuestas por España que mantuvieron su vigencia hasta final del siglo XIX y casi la actualidad, las mismas respondían a un sistema fiscal caracterizado por el desorden, que no respondía a ningún criterio y solo constituyó un freno al desarrollo económico cubano, beneficiando solamente a los comerciantes, al clero español y a la corona de ese país. La misma política fiscal se incrementa cuando la economía cubana, a medida que avanzaba el siglo XIX, comenzaba a depender de producciones básicas como: la ganadería, el tabaco y el azúcar.
Una de las reformas más importantes de aquella época fue la del año 1847, en que se entra en una etapa de reorganización en la política tributaria Cubana. La misma consistió en el establecimiento de un impuesto municipal directo, el inicio de un proceso de regulación sobre las contribuciones, las tiendas, los oficios y profesiones con la incorporación a su vez de un conjunto de formas impositivas.
Etapa Republicana
Con el comienzo de la misma, se termina la intervención norteamericana en Cuba, donde se sentaron las bases para el inicio de una economía dependiente. El sistema fiscal estaba integrado por los mismos impuestos que se habían heredado de la corona Española y de la intervención norteamericana directa, dentro de los cuales los más importantes son los obtenidos de la renta de aduanas y de la contribución industrial y comercial.
En 1908 se promulga la ley de los impuestos municipales que recogía un conjunto de legislaciones como objetivo principal establecer una política tributaria más coherente, en este período donde se establece por primera vez un capítulo relacionado con los procedimientos de cobranza y aplicación de multas a los defraudadores.
En 1941, se instaura el impuesto sobre la renta que grava sueldos, salarios, retribuciones, pensiones, honorarios, dividendos, es decir cualquier ingreso personal de los ciudadanos cuyo monto supera los 1000 pesos. Con el pretexto de desarrollar obras públicas o para el pago de distintos empréstitos financieros, se continuaron proliferando las disposiciones relacionadas con los impuestos.
Etapa Revolucionaria
Con el triunfo de revolución, el estado juega un papel protagónico en el desarrollo socio-económico del país, a partir de este momento se comienzan a desarrollar un conjunto de acciones que tenían como objetivo fundamental el logro de una distribución más justa de los ingresos provinciales e por su vez municipales.
Con este fin las transformaciones económicas tienden a eliminar:
- La dependencia económica.
- El latifundio en manos del sector Burgués.
- La nacionalización del gran capital extranjero sobre los enclaves
fundamentales de la economía.
Para el logro de los objetivos propuestos son adoptadas una serie de medidas económico– financieras y administrativas de las cuales la más importante fue la primera Ley de Reforma Agraria.
De 1967 hasta la década del 80 se produjo una disminución del papel y de los instrumentos fiscales a expresiones mínimas. En esta dirección influyeron dos puntos importantes:
- La desaparición de las relaciones monetarias mercantiles.
- El predominio casi absoluto de la propiedad estatal unido al mecanismo
de transferencia de la masa de las empresas en forma de aportes al
presupuesto.
Esto explica que en toda la década del 80 en materia fiscal sean aprobadas solamente determinadas disposiciones legales de carácter específico que regulan el tratamiento impositivo de algunos sectores que así lo reclaman.
Entre ellas se pueden mencionar:
- Establecimiento de elevados impuestos a las utilidades transferidas al
exterior.
- Rebaja de impuestos sobre intereses de préstamos recibidos del
exterior.
- Leyes 998 de 1962 y 1213 de 1967 que establecen obligaciones fiscales
para el sector privado.
La primera de las mencionadas anteriormente tenía el objetivo de suprimir todo estímulo a la inversión privada. La segunda, simplifica el sistema tributario para eliminar los gravámenes a las empresas estatales, a la población y a una gran parte del sector privado en consonancia con la idea de eliminar la pequeña propiedad mercantil y el predominio del sector privado.
Ante el fenómeno de coexistencia de dos sistemas para la dirección de la economía y dada la necesidad de establecer un sistema único, se crea uno nuevo sistema denominado Registro Económico que suprime las relaciones monetarias mercantiles, los cobros y pagos entre unidades estatales y la tributación al presupuesto estatal.
En el año 1975, buscando mayor eficiencia, se crea un mecanismo de dirección y planificación de la economía y se establecen las relaciones monetarias mercantiles. Se designa el ministerio de plan y finanzas el órgano rector e responsable del manejo y el control de estas leyes vigentes.
Lic. Davidson da Luz Pina Narciso - ddaluzpinaarrobauclv.edu.cu
Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. Departamento de Contabilidad y Finanzas. Villa Clara. Cuba.
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