La decidofobia y su impacto en la planeación estratégica

Resumen

El objeto de este ensayo es analizar la decidofobia y su impacto en los directivos de organizaciones que tienen definido su rumbo  de acción a través de la planeación estratégica. Se define la decidofobia como el miedo o temor a tomar decisiones, se analizan algunos elementos de apoyo o pronósticos para que el directivo se haga de mayor información y venza el miedo a la toma de decisiones.

La planeación estratégica es la parte de la administración estratégica, donde se fijan los rumbos de acción de las organizaciones, a través de elaborar estrategias de acción, que deberán establecerse y en su momento evaluarse; para todo ello se requiere tomar decisiones, es decir no ser decidofóbico.

I. Introducción

En el presente trabajo realizaremos un breve análisis de la capacidad del directivo para tomar decisiones en la organización, sobre todo acerca del miedo o temor del directivo a decidir es decir sobre la decidofobia; comentaremos como este miedo puede perjudicar a las empresas, incluso cuando estas tienen rumbo definido, a través de la planeación estratégica.

A través de la planeación estratégica, las organizaciones se proveen de misión, visión, objetivos, filosofía, valores, estrategias, políticas, metas y recursos para enfrentar el futuro, es decir adquieren rumbo y les indican a donde dirigirse. La planeación estratégica es una gran herramienta para que las empresas sean mejor administradas, no obstante no se reduce la influencia de la capacidad de decidir o no, de sus líderes.

El miedo a las decisiones es muchos sentidos un terror a las consecuencias de tomar un camino equivocado, sin embargo y como veremos a lo largo de este ensayo, decidir es parte de la vida misma, no existe ninguna actividad humana donde los individuos no se ven enfrentados a la necesidad de elegir un curso de acción entre varios.

En una parte del artículo, comentaremos de algunas herramientas de apoyo para tomar decisiones como lo son los pronósticos, que sirven de apoyo para que un directivo se haga de la mayor cantidad de información útil para que la decisión sea lo más fundamentada posible, es decir para reducir las posibilidades de fracasar.

II. Antecedentes

La toma de decisiones es parte de la vida de las personas, decidir y equivocarse es humano, pero también lo es acertar, la decisión está presente tanto en la familia, el trabajo, las relaciones amorosas, etc., podemos decir que es la esencia de la libertad, hay una canción del cubano Silvio Rodríguez, que textualmente señala “…la angustia es el precio de ser uno mismo…”, ello porque ejercer  esa libertad nos puede llevar a ciertos niveles de estrés o angustia, por el temor a las consecuencias que esto pueda tener, la decidofobia es el miedo a ejercer nuestra libertad, a ser autónomos.

No elegir es no decidir, la gente, puede llegar a temer al hecho de tomar decisiones, pues tiene miedo al resultado de las mismas, es decir teme enfrentar el resultado adverso de un error al decidir, esto es lo que comúnmente se conoce como decidofobia.

Elegir es la base de la libertad, la capacidad de los individuos para decir sí o no, pero lleva implícita la capacidad de tomar decisiones. El miedo a decidir, también está en la naturaleza humana, al respecto se han escrito diversos textos desde la perspectiva psicológica, aunque existe muy poco material con enfoque administrativo. La decisión no es más que tomar un curso de acción entre varias alternativas, que pueden llevar a diferentes desenlaces, por ello se puede tener miedo a tomar la alternativa menos afortunada.

Elegir bien es el deseo de todas las personas, nos hace sentir bien con nosotros mismo y afortunados de tomar decisiones, sin embargo esto no siempre es el resultado obtenido. Desde el punto de vista de la administración, sobre todo del proceso administrativo,  la toma de decisiones es uno de los elementos medulares de la Dirección, por ello en este trabajo se pretende analizar la relación entre elementos como el miedo a la toma de decisiones y la planeación estratégica, que es un elemento de la Administración Estratégica.

Según Koontz “la función de dirigir se define como el proceso de influir en las personas para que contribuyan a las metas organizacionales y de grupo…” (Koontz, 2008, pág. 412).  Es importante señalar que los gerentes o directivos de las organizaciones, consideran que la toma de decisiones es el elemento fundamental de su existencia y del puesto que ocupan, lamentablemente no siempre se cumple esta función eficientemente, ya que cada una de las acciones que se ejecutan dentro de una organización, sea esta del tamaño que se quiera, dependen directamente de las características de cada líder o director.

Para dirigir un país, una organización no lucrativa, una empresa, una familia o la vida propia, los seres humanos deben ser capaces de decidir, es decir, tomar decisiones, esto es definido como “…la selección de un proyecto de acción, entre varias alternativas; se encuentra en el centro de la planeación. No puede decirse que un plan existe a menos que una decisión –un compromiso de recursos, dirección o reputación- haya sido tomada” (Koontz, 2008, pág. 157).

Actualmente, las organizaciones modernas tienen que sortear grandes retos, han tenido que avanzar hacia nuevos esquemas de administración y nuevas herramientas, destaca por su relevancia y funcionalidad la Administración Estratégica, definida como “…el arte y la ciencia de formular, implementar y evaluar las decisiones interfuncionales que permiten a la organización alcanzar sus objetivos. Ello implica integrar la administración, la mercadotecnia, las finanzas y la contabilidad, la producción y las operaciones, la investigación y el desarrollo y los sistemas computarizados de información para obtener el éxito de la organización”. (Contreras, 2001, pág. 4).

El estratega es definido como el que diseña la manera en que se realizarán una serie de eventos, a partir de una serie de datos o información relevante del suceso en cuestión; el concepto se le atribuye originalmente al general Chino Sun Tzu, quien en su obra “El Arte de la Guerra”, hace referencia a las diversas habilidades y talentos que debe tener un general o estrategas en una campaña militar, si desea tener éxito, donde una muy importante es la capacidad de decidir.

Podemos afirmar que este nuevo enfoque de la administración, nos permite mirar a la organización desde una perspectiva de conjunto y en una interrelación dinámica con su entorno.

La planeación estratégica se define como “… el proceso de 1) diagnosticar los ambientes externo e interno de la organización, 2) decidir una visión y una misión, 3) desarrollar metas generales, 4) crear y seleccionar estrategias generales a seguir y 5) asignar recursos para lograr las metas de la organización”. (Hellriegel, 2005). Es decir, a través de la planeación estratégica se define el curso de acción de la organización.

La existencia de diversas corrientes del pensamiento humanista incursionando en las áreas consideradas por excelencia social-económicas, han permitido desarrollar diversas tesis sobre el funcionamiento eficiente y eficaz de una organización derivada del comportamiento ejecutivo o gerencial de su líder, luego entonces, es de vital importancia considerar seriamente este punto de la aversión a decidir o “decidofobia” como una plaga constante y latente no solo para la conformación sino para el fortalecimiento y desarrollo de cualquier organización.  Por supuesto que dentro de las actividades administrativas sobre todo las que se relacionan con las áreas económicas o financieras no pueden dejar de ser importantes los datos matemáticos y contables, pero lo trascendente es la decisión  que se deriva de la interpretación de ellos.  Es por eso que necesitamos realizar una serie de consideraciones  sobre la base de la administración estratégica, que es uno de los elementos del proceso administrativo; para planear estratégicamente, hay que realizar una serie de acciones que serán precedidas de la toma de decisiones de los dirigentes de las organizaciones.

En el resto de este trabajo, hablaremos acerca de la decisión, de los miedos a tomarla y de su implicación en los resultados de las organizaciones.

III. Desarrollo

Decidir es relevante en cada paso de la vida de las personas, pero en pocos ámbitos es tan relevante  esta acción como al dirigir organizaciones, tanto de tipo social como lucrativas, los grandes líderes a través de la historia han sido personalidades muy emblemáticas, tanto para bien como para mal,  por citar dos ejemplos de ambas caras de la moneda, tenemos al líder hindú Gandhi, cuyo convencimiento de lo legítimo de su reclamo por una India libre del dominio Inglés, le hizo soportar cualquier prueba o pena que le fuera impuesta, pues él ya había decidido que su país tenía todo el derecho a ser libre e independiente.

Por otro lado, está Hitler, un hombre que consideraba que los alemanes eran superiores al mundo entero y  por ello decidió que estaban destinados a gobernar el mundo, se consideraban con derecho a eliminar a todos aquellos que no estuvieran de acuerdo con su concepto.

En la vida de las organizaciones los directivos,  están en la cima de las pirámides organizacionales, son las personas que tienen sobre sus hombros diversas responsabilidades, entre ellas destacan: la motivación, la supervisión, la comunicación y sobre todo la toma de decisiones.

Muchos directivos consideran que la toma de decisiones es la base de su trabajo y que no realizarla eficazmente  es el mayor fracaso al que se pueden enfrentar, por ello al igual que muchas personas tienen diversos temores a tomar decisiones, es decir se enferman de decidofobia.

En la administración de empresas, los directivos deben realizar el proceso de decisión con base en una serie de limitaciones de perspectiva personal, las limitaciones son propias del nivel de preparación académica, del conocimiento del sector donde se mueve su negocio, de la capacidad de comunicación con el resto de los miembros de su organización, entre otras. Por ello sus decisiones tienen un grado importante de subjetividad, pero no de trascendencia, ya que aunque las decisiones pueden ser  situacionales, impactan contundentemente en la vida de una organización.

Si se considera que en cualquier proyecto que iniciamos, sea este del tamaño que fuere, desde el mismo plan de negocios que desarrolla incipientemente un emprendedor o bien una Sociedad Anónima Bursátil con presencia internacional, el elemento clave para que la organización no solo exista sino para que permanezca en el tiempo es este primer paso del proceso administrativo que es la planeación, pero bien, no la planeación tradicional que nos indica el cómo, quién y por qué del funcionamiento del plan maestro; hablamos que este primer paso tiene que ser sin duda alguna la Planeación Estratégica, ya que desde este punto tenemos que decidir qué rumbo o mejor dicho cuál es el objetivo que perseguimos al conformarla.

Al enfrentarse el directivo al reto que le puede significar sustancialmente el éxito o el fracaso de un proyecto, partiendo de esa primera acción que se puede limitar a solo una palabra, bien un “si” o un “no”, tiene necesariamente que pasar por todos los procesos de aversión y conflicto anteriormente descritos; lo importante en este punto es que un profesional en el área administrativa debe saber, conocer y dominar las diferentes herramientas con que se puede auxiliar para contrarrestar su aversión a la toma de decisiones y como lo  planteamos anteriormente la más eficiente y eficaz es el manejo de la Planeación Estratégica, para lo que se debe de tomar en cuenta que los métodos cuantitativos que  se aplican en ella, nos darán los suficientes elementos para el manejo objetivo de las situaciones que conforman esta primera etapa de nuestro plan maestro.

Existen dos tipos de métodos generales los cuantitativos y cualitativos.

Dentro de los métodos cuantitativos que ocupan bases matemáticas y estadísticas, los métodos de análisis de series de tiempo utilizan los datos históricos para la pronosticar la variable siendo adecuados cuando los datos son estacionarios donde se destacan los componentes cíclicos, tendenciales y aleatorios donde existe un error no explicado. De ellos nos debemos auxiliar necesariamente para poder llevar a cabo una evaluación de los factores que nos atañen y afectan para iniciar el proceso de conformación.

Otros métodos cuantitativos son los denominados métodos causales, y tratan de tomar en cuenta factores que inciden o se relacionan con la variable que se quiere pronosticar buscando su relación de dependencia a través de análisis estadísticos sobre los datos históricos, como los análisis de regresión, modelos econométricos.

El concepto pronóstico lo podemos entender de forma general como “…el arte y la ciencia de predecir eventos futuros, Puede implicar el empleo de datos históricos y su proyección hacia el futuro mediante algún tipo de modelo matemático. Puede ser una predicción subjetiva o intuitiva; puede ser una combinación de éstas – es decir, un modelo matemático ajustado mediante el buen juicio del administrador”. (Heizer, 2009, pág. 106)

Es evidente que para diferentes tipos de situaciones y de empresas, los gerentes necesitan algún tipo de pronóstico difiriendo en la importancia, marco de referencia y nivel administrativo. Algunos métodos son más apropiados para ciertos horizontes de tiempo, si debe o no incluir importancia a valores subjetivos, siendo algunos adecuados para pronosticar tendencias mientras otros no. El pronóstico sirve de base para elaborar un presupuesto. Por último los métodos cualitativos basados en juicios subjetivos se ocupan cuando no existe información histórica como por ejemplo el DELPHI basado en juicios de expertos, o la investigación de mercado. Estos pueden ser usados en pronósticos de la tecnología, sociales, políticos, medio ambientales y legales donde son más apropiados a largo plazo como parte de la planificación estratégica.

Podemos definir el método Delphi como “…una técnica de pronósticos que emplea un proceso grupal con el fin de que los expertos puedan hacer pronósticos”. (Heizer, 2009, pág. 108).

Aunque algunos autores definen al método Delphi como un método de proyección, dado su uso significativo en esa área, existe una sorprendente variedad de otras áreas de aplicación.

Entre las áreas ya desarrolladas están:

  • Examen de la significación de eventos históricos.
  • Evaluación de posibles asignaciones de presupuesto.
  • Exploración de las opciones de planeación regionales y urbanas.
  • Delineación de las ventajas y desventajas asociados con opciones potenciales de política.
  • Desarrollo de relaciones causases en fenómenos complejos, tanto económicos como sociales.
  • Exposición de prioridades de valores personales y sociales.

El resultado que se obtiene con los métodos tradicionales es la agregación de los juicios individuales y muchas veces predominan los juicios de personas capaces de influir en los demás.  En cambio, el producto que se obtiene con el Método Delphi es distinto del juicio individual y de su simple agregación, ya que más bien es el resultado de una visión.

En la toma de decisiones, es importante la participación y compromiso del directivo, pues se requiere su guía a lo largo de la cotidianidad de la empresa, la planeación estratégica es a la largo plazo, pero se acompaña de la planeación táctica (mediano plazo) y en el corto plazo se crea la planeación operativa; todo bajo la supervisión y liderazgo de los directivos, quienes deberán tomar las decisiones que mejor convengan y ayuden a cumplir la planeación estratégica de la organización.

Un directivo temeroso o incapaz de tomar decisiones, por evitar riesgos o fracasos, es un lastre para las empresas y arrastrará a la organización en su caída. El directivo debe ser capaz de elaborar, implementar y evaluar la estrategia; a lo largo de ese proceso debe ser un ejemplo de compromiso, con la estrategia asumida, pero también un baluarte para tomar las decisiones para que se implemente en todas las áreas y a todos los niveles; por otro lado, debe ser capaz de evaluar los resultados de la planeación estratégica y decidir cuándo continuar sin cambios, cuándo hacer ajustes y cuándo cambiar de estrategia.

La administración estratégica puede ayudar al directivo a establecer el rumbo de la organización, pero ningún rumbo es nada si no se sabe tomar las decisiones para seguirlo, es decir no hay lugar para la decidofobia en la planeación estratégica, pues un decidofóbico anularía los beneficios del pensamiento estratégico.

IV. Conclusión

En este trabajo, hemos tratado de reflexionar sobre la toma de decisiones, el miedo a decidir y su influencia en la planeación estratégica en una organización. Tomando en cuenta la importancia que conlleva la acertada dirección y la eficiente y eficaz toma de decisiones para alcanzar los objetivos de una organización y en aras de su importancia en las acciones de mejoramiento de la capacidad  de la misma para alcanzar la productividad proyectada podemos decir que la capacidad del directivo para tomar decisiones es determinante.

El directivo va a tomar las decisiones que le permitan alcanzar a la organización los objetivos estratégicos, de la misión, de la visión y por supuesto de los mecanismos que deberán ser usados para logar lo planeado en la misma.

Es cierto que dado que una decisión no es otra cosa más que tomar un curso de acción entre varias alternativas, esto se debe practicar en todo momento y el directivo tiene a su favor el uso de diversas técnicas de pronóstico, tanto de tipo cualitativo como cuantitativo e incluso una mezcla de ambas; pero siempre habrá un nivel de incertidumbre, entonces un directivo debe ser capaz de allegarse la mayor cantidad de herramientas para tomar decisiones complejas, pero sin olvidar que no decidir puede ser más costoso que tomar una decisión parcialmente acertada.

V. Referencias Bibliográficas

  • Contreras, J. (2001). Administración Estratégica. Toluca: Universidad Autónoma del Estado de México.
  • Heizer, J. &. (2009). Principios de Administración de Operaciones. México: Pearson Prentice Hall.
  • Hellriegel, D. (2005). Administración, un enfoque basado en competencias. México: Thompson.
  • Koontz, H. W. (2008). Administración una Perspectiva global y empresarial. México: McGraw-Hill.

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Céspedes Reyes Víctor. (2013, junio 13). La decidofobia y su impacto en la planeación estratégica. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/decidofobia-y-su-impacto-en-la-planeacion-estrategica/
Céspedes Reyes, Víctor. "La decidofobia y su impacto en la planeación estratégica". GestioPolis. 13 junio 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/decidofobia-y-su-impacto-en-la-planeacion-estrategica/>.
Céspedes Reyes, Víctor. "La decidofobia y su impacto en la planeación estratégica". GestioPolis. junio 13, 2013. Consultado el 2 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/decidofobia-y-su-impacto-en-la-planeacion-estrategica/.
Céspedes Reyes, Víctor. La decidofobia y su impacto en la planeación estratégica [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/decidofobia-y-su-impacto-en-la-planeacion-estrategica/> [Citado el 2 de Diciembre de 2016].
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