Las transformaciones económicas y sociales se hacen sentir de una forma u otra y con intensidades diferentes en cada faceta del proceso de desarrollo del país. Por tanto, las entidades cubanas, las empresas, las instituciones científicas, las universidades, etc., no son ajenas a estos cambios, por ende, se ven en la necesidad de realizar investigaciones de corte mercantil con el fin de encontrar los recursos necesarios para continuar realizando su función social y al mismo tiempo incrementar los recursos del estado.
En consecuencia, este artículo tiene como finalidad esbozar
críticamente los distintos enfoques teóricos acerca de la teoría de la
Comercialización de productos no tangibles y el marketing de acuerdo con
el entorno económico y social de la sociedad cubana desde una
perspectiva científica de modo tal que permita crear el marco teórico
indispensable para asegurar una correcta estrategia de desarrollo de los
centros de estudios superiores, en particular los centros
universitarios.
1.1 La comercialización. Definiciones conceptuales
La comercialización es el conjunto de las acciones encaminadas a
comercializar productos, bienes o servicios. Las técnicas de
comercialización abarcan todos los procedimientos y manera de trabajar
para introducir eficazmente los productos en el sistema de distribución
(Ugarte et al., 2003). Por tanto, ccomercializar se traduce en el acto
de planear y organizar un conjunto de actividades necesarias que
permitan poner en el lugar indicado y el momento preciso una mercancía o
servicio logrando que los clientes, que conforman el mercado, lo
conozcan y lo consuman.
Así, comercializar un producto es encontrar para él la presentación y el
acondicionamiento susceptible de interesar a los futuros compradores, la
red más apropiada de distribución y las condiciones de venta que habrán
de dinamizar a los distribuidores sobre cada canal.
Según Kotler (1995), el proceso de comercialización incluye cuatro
aspectos fundamentales: ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿a quién? y ¿cómo? En el
primero, el autor se refiere al momento preciso de llevarlo a efecto; en
el segundo aspecto, a la estrategia geográfica; el tercero, a la
definición del público objetivo y finalmente, se hace una referencia a
la estrategia a seguir para la introducción del producto al mercado.
En la comercialización de un nuevo producto la decisión del tiempo de
entrada es crítica. Cuando una empresa ha completado rápidamente el
período de desarrollo del nuevo producto y sabe que la competencia se
encuentra al final del trabajo entonces, se enfrenta a tres elecciones:
Ø Ser la primera en entrar: La empresa que primero se introduce en un
nuevo mercado disfruta de las “ventajas de ser el primero”, que
consisten en la obtención de algunos distribuidores y clientes claves y
en obtener la reputación de liderazgo. Por el contrario, si el producto
se lanza al mercado antes de que esté totalmente desarrollado la empresa
podría adquirir una imagen de productos imperfectos.
Ø Entrega paralela: la empresa podría planificar su tiempo de entrada
con el competidor y si este se precipita al lanzamiento hace lo mismo.
Si el competidor se toma su tiempo, la empresa también debe tomarse el
suyo, usando este tiempo adicional para refinar el producto. La
corporación podría acceder a que los costes de promoción y lanzamientos
fueran compartidos por ambos.
Ø Entrega posterior: la empresa podría retrasar su lanzamiento hasta que
lo haya hecho la competencia, lo que supondría tres ventajas
potenciales. La competencia habrá soportado el costo de educar el
mercado. El producto de la competencia puede revelar fallos que pueden
ser evitados por el nuevo entrante. Y la empresa puede conocer el tamaño
del mercado.
La decisión de cuándo entrar lleva consigo consideraciones adicionales.
Si el nuevo producto reemplaza a uno antiguo de la empresa, ésta podría
retrasar su introducción hasta que se acabe el stock del producto
antiguo. Si el nuevo bien es de demanda estacional podría mantenerse
hasta que llegase el momento oportuno.
Por otra parte, la empresa debe decidir si lanzar el nuevo producto en
una única localidad, una región, en varias regiones, en el mercado
nacional o en el mercado internacional. Pocas empresas tienen la
confianza, capital y capacidad para lanzar los nuevos productos a escala
nacional, por lo que desarrollarán una planificación de despliegue en el
mercado a lo largo del tiempo. En concreto, las pequeñas empresas
seleccionarán una ciudad atractiva y una campaña relámpago para entrar
en el mercado y posteriormente hacerlo en otras ciudades. Las grandes
empresas introducirán sus productos en una región y después se moverán a
otras.
Las empresas con redes nacionales de distribución lanzarán sus nuevos
modelos a escala nacional.
En el marketing de despliegue, la compañía tiene que valorar el
atractivo de los distintos mercados alternativos. En este sentido, los
criterios más importantes de valoración son: potencial de mercado,
reputación local de la empresa, costo de suministro de la zona, calidad
de los datos de investigación del área, influencia de ésta sobre otras y
penetración de la competencia. De este modo, la empresa ordena los
mercados y desarrolla un plan de despliegue geográfico.
La empresa debe decidir su distribución y promoción a los mejores grupos
dentro de un área geográfica. Los públicos objetivos ideales para los
nuevos productos deberán tener las siguientes características: ser
“adoptadores tempranos”, muy consumidores, líderes de opinión, hablar
favorablemente del producto y poder llegarse a ellos con costos bajos.
Pocos grupos reúnen todas estas características, por lo que se hace
necesario ordenar las distintas agrupaciones potenciales en base a estas
características y centrar el blanco en el mejor de los conjuntos. El
objetivo es generar fuertes ventas tan pronto como sea posible para
motivar así al equipo de ventas y atraer a nuevos distribuidores.
Para definir cómo introducir el nuevo producto en los mercados de
despliegue la empresa debe desarrollar un plan de acción, distribuyendo
el presupuesto de marketing entre los diversos componentes del marketing
mix y señalando un momento concreto para las distintas actividades.
Las organizaciones reconocen de forma creciente la necesidad y ventajas
de desarrollar regularmente nuevos productos y servicios. Así, los más
maduros y en declive deben reemplazarse por otros más nuevos. Sin
embargo, los nuevos fallan con frecuencia. Los riesgos de la innovación
son tan grandes como las recompensas por la misma. La clave para una
innovación exitosa radica en poseer una organización adecuada que maneje
las ideas de nuevos productos y desarrolle una investigación adecuada,
creando procedimientos de decisión para cada nivel y para cada etapa del
proceso de desarrollo de nuevos bienes.
Los consumidores, antes un nuevo bien o servicio, responden de forma
diferente en el tiempo según sus propias características y las de los
productos. Los fabricantes intentan llevar sus nuevas ofertas a la
atención de los potenciales adaptadores iniciales, particularmente a
aquellos que tienen características de líderes de opinión.
1.2 Sistema de comercialización o Marketing
La teoría de sistema proporciona el marco analítico adecuado para
contextualizar la actividad de comercialización si se tiene en cuenta el
concepto que define Hernández, (1998), el cual considera que un sistema
es un conjunto de elementos con propiedades y atributos que constituyen
un todo, relacionados a la vez entre sí y con el entorno común a ellos,
del cual se obtienen determinadas entradas de alimentación y al que
brindan determinadas salidas.
Los productos o servicios obtenidos por la empresa, bien sea mediante
producción propia o mediante adquisición, se dirigen hacia un mercado
donde estos bienes serán asignados a sus futuros consumidores. Esta
actividad, que comienza en el proceso productivo y que llega hasta el
consumidor, es conocida como “sistema de comercialización” o “sistema de
marketing” (Bueno, 1989).
El sistema de comercialización de la empresa está encaminado a
planificar, fijar precios, promover y distribuir productos y servicios
que satisfacen necesidades de los consumidores actuales o potenciales
pretendiendo como objetivos fundamentales incrementar la cuota de
mercado, la rentabilidad y el crecimiento de las cifras de venta.
De igual forma el sistema de comercialización se ocupa tanto de analizar
y estudiar las oportunidades de mercado, como de establecer un plan de
actuación dirigida a establecer los medios necesarios para que sus
oportunidades se traduzcan en el cumplimiento de sus objetivos
comerciales.
En general, un sistema de comercialización (Bueno, 1989) debe tomar en
cuenta un conjunto de aspectos los cuales se relacionan a continuación:
1. El entorno de mercado que recoge los elementos externos que
afectan a la demanda global, como son: crecimiento demográfico, renta
por habitante, demanda de bienes complementarios, etc.
2. Objetivos y estrategias de las empresas competidoras que afectan la
reacción de las ventas frente a las actuaciones comerciales de la
empresa.
3. Decisiones estratégicas de la empresa referente a la cartera de
productos que se dirige al mercado y a los canales de distribución
empleados.
4. Decisiones operativas de la empresa referente a la utilización de las
variables precio, producto, publicidad y distribución.
5. Modelo explicativo del comportamiento del consumidor que recoja la
incidencia que tienen en las ventas las modificaciones de los elementos
antes mencionados (entorno, competencia y decisiones estratégicas y
tácticas).
6. Modelo explicativo de los objetivos de la empresa y de la incidencia
en los mismos de las ventas y costos previstos.
Estos elementos se integran en el conocimiento del mercado y sus
reacciones ante los diferentes estímulos comerciales controlados o no
por la empresa y la configuración de un plan comercial en el que se
integran las disímiles decisiones estratégicas y tácticas que pueda
tomar la empresa de forma que conduzcan a la satisfacción de sus
objetivos.
1.3 Estructura del sistema de comercialización
Desde una perspectiva interna, la comercialización constituye una
función empresarial interrelacionada con otras dos grandes funciones de
la empresa: la producción y la financiación (Ver Figura No. 1 en
Anexos). La estructura del sistema de comercialización depende en gran
medida de estos dos elementos ya que las ventas esperadas dependen de
los gastos de fabricación y las necesidades de inversión.
El sistema de producción consiste en el empleo de factores humanos y
materiales para la elaboración de bienes y la prestación de servicios.
Toda actividad productiva se encuentra condicionada por el tipo de
producto elaborado, sin embargo, no es competencia exclusiva de la
dirección de producción.
En general, cuando el producto se destina al mercado y no tiene que
responder a las características definidas por un cliente en particular,
se precisan estudios de investigación comercial para conocer las
reacciones de los consumidores a disímiles alternativas, así como
pruebas de mercado y estimaciones de ventas potenciales y de la
rentabilidad de los diferentes proyectos de nuevos productos todo lo
cual concierne a la dirección de marketing. Es a la gerencia de
producción a quien le corresponde transformar el concepto inicial en un
producto final y diseñar el sistema de modo que el nuevo producto se
elabore tan eficiente como sea posible (Gorostegui, 1992).
La acción de venta no solo queda sujeta al momento en que se efectúa la
misma sino que se prolonga en el tiempo a través de la actividad de
postventa que también proporciona un control feedback de la actividad.
De acuerdo con el criterio de Naylor y Vernon (1973) una combinación
comercial adecuada dará como resultado un volumen de ventas determinado
aunque no se puede obviar que sobre estas últimas también actúan otros
factores no controlables por la empresa como son las variables
ambientales (económicas, demográficas, culturales, competencia, etc.)
Sin embargo, desde el punto de vista del marketing, la verdadera venta
es la que se realiza al final del proceso cuando el consumidor adquiere
el bien. (Gorostegui, 1992)
Sobre la base de estudios de mercado llevados a efecto, se fijan los
objetivos de ventas y a su vez se determinan los esfuerzos de marketing
que tiene que realizar la empresa. En este sentido, Webster (1977)
señalaba que a mayores gastos mercadotécnicos suelen corresponder
mayores ventas, y viceversa, por tanto, si se eleva el objetivo de
ventas se requerirá entonces de mayores egresos para alcanzarlo.
En la actualidad, ha adquirido relevancia la creación de importantes
fuerzas de venta. El personal de ventas sirve para que la empresa se
relacione con los clientes. Para muchos compradores la empresa está
representada por la fuerza de ventas, lo que implica que tiene que
esforzarse al máximo a la hora de diseñar su equipo de vendedores, es
decir, desarrollar sus objetivos, estructura, tamaño y retribución
(Kotler, 1995).
Por otro lado, el sistema de comercialización parte de las necesidades
insatisfechas del mercado y las limitaciones financieras, técnicas y
comerciales.
Estas dos cuestiones delimitan el segmento de mercado al que la empresa
se dirigirá y el producto con que lo hará. Las necesidades y
características del mercado–objetivo, las limitaciones de la empresa y
de la red de distribución, y los atributos del producto, determinan la
política de distribución que ha de seguirse.
La política de promoción y publicidad viene igualmente condicionada por
las necesidades y características del mercado, las limitaciones
comerciales y publicitarias de la empresa. Las necesidades del mercado y
sus características así como la de sus productos y la de los tipos de
distribución y promoción seleccionados, que conjuntamente con las
limitaciones financieras de la empresa determinan la política de
precios.
La empresa ha de conquistar el mercado objetivo haciendo uso de lo que
comúnmente se denomina o suele llamarse marketing mix que no es mas que
una las posibles combinaciones de las cuatro políticas o variables antes
mencionadas: el producto, distribución, promoción y precios (4 P’s[i]).
En el marketing mix se integran decisiones cuantitativas y cualitativas
que se toman en diferentes dimensiones temporales y espaciales
(Gorostegui, 1992). Finalmente, las decisiones sobre las cuatro
variables del marketing determinan cualitativamente el funcionamiento
del sistema de comercialización.
Diversas son las definiciones que se han dado sobre el concepto de
producto, sin embargo, para los efectos de esta investigación se asume
el propuesto por Kotler (1995) donde lo define como todo aquello que
puede ofrecerse en un mercado con el fin de que se le preste atención
para ser adquirido, usado o consumido, con objeto de satisfacer un deseo
o una necesidad. Este abarca objetos físicos, servicios, sitios,
organizaciones e ideas.
El sistema comercial es quien desarrolla un papel preponderante respecto
a las características (no técnicas) del producto. Por tanto, las
principales decisiones están encaminadas a la diferenciación de la
cartera de productos[ii] con el fin de romper la homogeneidad del
mercado y acotar así su propio segmento de mercado. El comprador por su
parte, elige entre un posible campo competitivo el producto que
considera posee las características más adecuadas (calidad, envase,
etc.) o bien de los otros instrumentos comerciales (distribución,
precio, publicidad).
Siempre es conveniente diferenciar productos industriales y productos de
consumo, ya que en los productos industriales la selección se realiza
mediante una ponderación objetiva de los atributos que posee cada
producto, en tanto que en los productos de consumo normal, la compra se
decide en función de una valoración subjetiva de los productos
candidatos, que a su vez, está influida por múltiples factores (Spitz,
1975).
El precio, según Gorostegui (1992) es una variable comercial,
caracterizada en muchos casos por la rapidez de sus efectos sobre las
ventas. Por ello, se dice que al igual que la publicidad, es una
variable de acción a corto plazo. Sostiene además, que el precio de un
bien es su valor de intercambio y éste no tiene por qué coincidir con el
valor técnico, el cual es una magnitud subjetiva, basada en la
valoración de cualidades como la calidad y la perfección tecnológica. El
valor que los consumidores están dispuestos a pagar por un producto
depende más bien de su capacidad para satisfacer deseos y necesidades.
La importancia de las decisiones sobre precios viene condicionada por el
tipo de producto que posee la empresa o por la estructura del mercado
correspondiente. En un mercado estrictamente competitivo, el precio está
determinado por las cantidades demandadas y ofrecidas, siendo nula la
posibilidad de que el productor actúe sobre el precio (Stanton, 1969).
La estrategia de comercialización ha de hacer coincidir los objetivos
perseguidos en la fijación de los precios con las metas generales de la
empresa, teniendo siempre en cuenta los más relevantes que son el
beneficio y la rentabilidad, el incremento de las ventas y la ganancia
gradual de la cuota de mercado, una situación favorable con respecto a
la competencia así como el mantenimiento de la imagen alcanzada por la
empresa y sus productos entre otros aspectos.
En relación a la comunicación o publicidad, Philip Kotler (1995) y
Ferrer (1969) plantearon un modelo de comunicación compuesto por varios
elementos. Según los autores, hay dos que son principales en toda
comunicación: el emisor y el receptor, otros dos representan las
herramientas de la comunicación, es decir: el mensaje y el medio, otros
que representan funciones de la comunicación y por último coinciden con
el ruido en el sistema.
La publicidad es una forma de comunicación en masa, pagada, que tiene
como objetivo transmitir información, crear una actitud o inducir a una
acción que se estima beneficiosa para el comunicador. Se produce con un
costo que es la utilización de un medio de comunicación y va dirigida a
dos objetivos: informar sobre una determinada característica de un
producto o un problema concreto, o bien persuadir al receptor para que
adopte una actitud o comportamiento (compra) (Bueno, 1989).
La distribución comprende las diversas actividades de la compañía para
que el producto llegue a los consumidores meta. Esta variable busca
crear utilidad de tiempo, lugar y posesión, al tener el producto
accesible donde y cuando los clientes deseen comprarlo. El objetivo es
distribuir el producto correcto en el lugar, en el tiempo y en las
cantidades correctas (Pons y Escobar, 2001).
La distribución es una tarea casi exclusiva de un gran número de
empresas en las que no existe producción y donde se realiza una
adquisición de productos que son posteriormente vendidos tras sufrir
alguna transformación que pueden ser físicas, temporales o espaciales.
Ella está fuertemente condicionada por la estructura del canal comercial
característico del producto de que se trate, aunque en ciertas ocasiones
– si la empresa tiene suficiente poder sobre el mercado – puede imponer
su propia concepción del canal de comercialización del producto (Bueno,
1989).
Un canal de distribución se puede definir como el camino que debe
recorrer un producto desde que es elaborado hasta que llega al
consumidor final. En este sentido, Gorostegui (1992) plantea que desde
su punto de vista, existen al menos cuatro razones por las que resulta
de gran importancia la adecuada selección del canal de distribución:
1. La venta no se encuentra realmente completa hasta que el producto es
adquirido por el consumidor final, al que hay que hacérselo llegar. El
hecho de que el producto se encuentre en el almacén de un mayorista o en
la estantería de un minorista no asegura que finalmente se valla a
vender.
2. Los distribuidores continúan las actividades de marketing de la
empresa, siendo responsables, en muchas ocasiones del servicio al
cliente y de actividades posteriores a la venta que pueden afectar la
imagen del producto y del fabricante.
3. La mayor parte de los distribuidores trabajan con productos y marcas
de diferentes empresas que compiten entre sí y el apoyo del distribuidor
en unos u otros puede ser un factor de gran incidencia en sus
respectivos volúmenes de venta.
4. La mayor parte de los productos se suelen encontrar en la fase de
madurez de su ciclo de vida y es en esta etapa en la que el apoyo de los
distribuidores tiene mayor importancia, pues es en ella en la que suelen
existir otros productos de características semejantes compitiendo en los
distintos segmentos de mercado. La ayuda de los distribuidores puede
prolongar el ciclo de vida del producto.
El Sistema de Información de Marketing (SIM) definido por Kotler (1992)
como el conjunto de personas, equipos y procedimientos diseñados para
recoger, clasificar, analizar, valorar y distribuir a tiempo la
información demandada por los gestores de marketing constituye un modo
eficaz de obtener información oportuna y precisa del entorno para la
futura toma de decisiones, ejecución y control.
Por tanto, el SIM no es más que un conjunto de relaciones estructuradas
que tiene por objeto generar un flujo de información organizada
proveniente del entorno y de la propia empresa destinado a servir de
base a la toma de decisión, gestión y control del sistema de marketing o
comercialización.
Las tres características principales de un Sistema de Información de
Marketing definidas por Kotler (1992) son:
1. Está formado o integrado por cuatro subsistemas, que están
relacionados unos con otros, es decir, están interrelacionados. Estos
subsistemas son: datos internos, inteligencia de marketing, apoyo de
marketing e investigación de mercados.
2. Contribuye a gestionar eficientemente la información y la toma de
decisiones dentro de la empresa, permite a los responsables de marketing
decidir que información es relevante para la empresa así como clasificar
esa información y analizarla, y ante todo, distribuir esa información a
tiempo.
3. Su funcionamiento requiere la utilización de tecnologías de
información para poder analizar y evaluar con precisión en un tiempo o
plazo de tiempo razonable el gran volumen de datos que se manejan en las
empresas.
Un aspecto de vital importancia para la creación del sistema de
comercialización de los productos o servicios de la empresa es el
conocimiento que ésta posee sobre el mercado. No siempre el uso de
fuentes internas resulta suficiente por lo que se plantea la necesidad
de recoger información adicional a través de una investigación de
mercado y que sin dudas, debe ser llevada a cabo por parte del
departamento de marketing o comercialización ya que la misma forma parte
integrante del SIM.
La función de la investigación de mercados implica el diagnóstico de las
necesidades de información, su búsqueda sistemática y objetiva mediante
el diseño de métodos para su obtención, la recogida de datos, el
análisis e interpretación de la información relevante para identificar y
solucionar cualquier problema u oportunidad en el campo del Marketing y
su distribución a tiempo entre los usuarios que toman decisiones.
En teoría, la investigación de mercados es el enfoque sistemático y
objetivo al desarrollo y disposición de información para el proceso de
toma de decisiones y resolver problemas puntuales y concretos, sin
embargo, en la práctica no siempre se limita a la solución de problemas
concretos sino que hay una tendencia a utilizarla más de lo debido.
Estudios tales como: comportamientos del consumidor, Actitudes, gustos y
preferencias, Estilos de vida y patrones de consumo, Análisis de
productos y posibilidades de nuevos productos, Percepciones de los
productos propios y de la competencia, Estudio sobre los atributos del
producto, Potencial y cuota de mercado, Segmentación del mercado y
localización de nuevos mercados y puntos de venta, Estudios sobre
distribución y comunicación entre otros aspectos y otros constituyen
objetos de una investigación de mercados.
Las decisiones comerciales van dirigidas asegurar la colocación más
favorable de los productos en el mercado. De aquí la importancia que
tiene el conocimiento del mismo y de sus reacciones ante los distintos
estilos comerciales. Sobre él operan un conjunto de variables no
controlables por la empresa como son las provenientes del entorno, cuya
única actuación posible es prever su evolución. Por ejemplo, aquellas
provenientes de la competencia.
El sistema comercial se encuentra en contacto inmediato con el medio
ambiente que rodea la empresa, percibiéndose los cambios y realizándose
un proceso de adaptación. Así, las caídas de las cifras de venta debido
a la coyuntura económica se responderán con un descenso en la tasa de
producción o con un incremento de stocks a las ventas en declive de un
producto o su sustitución por un producto nuevo, etc. En definitiva, se
captan las variaciones provenientes del medio ambiente y se responde
mediante un proceso de cambio y adaptación al mismo.
Por otra parte, la creación de la Cartera de Clientes puede constituir
una poderosa arma para la dirección de la empresa, que garantizará un
conocimiento más profundo de ellos, sus necesidades, sus deseos, su
comportamiento antes y después de la adquisición de los productos y/o
servicios, los atributos que definen la decisión de compra y cualquier
otro elemento relevante para la empresa que la conforma, permitiendo
mantener una actitud estratégica en la dirección empresarial con la
mirada puesta en el mercado y sus tendencias (Stanton, 1969).
Permite además, que la empresa pueda adecuar las variables controlables
para garantizar una oferta que satisfaga plenamente a sus clientes,
logrando así una personalización que conlleve a la fidelización de los
clientes actuales y ganar nuevos. De este modo, pueden ser diseñadas
estrategias específicas para los diferentes clientes, ya que al tener un
conocimiento más exacto de su comportamiento se facilitan labores como
la comunicación y la negociación.
Desde el punto de vista del marketing, la Cartera de Clientes es un
documento, que puede adoptar la forma más viable para la empresa que la
confeccione, que contiene información relevante sobre los clientes
actuales de la empresa y su comportamiento, para apoyar el proceso de
diseño de estrategias y de toma de decisiones. (Kotler, 1995)
La forma más apropiada para el diseño de este documento es la de una
base de datos, diseñada a partir de la información interna de la
empresa, que debe ser gestionada por el subsistema de mercadotecnia de
otros, como el financiero, y de la propia información que sea capaz de
obtener el personal encargado de esta actividad en la empresa como
resultado de investigaciones periódicas a sus clientes. Por tanto, la
Cartera de Clientes puede contener toda la información que se considere
necesaria y que permita un conocimiento más profundo de los clientes y
su comportamiento.
Finalmente, la empresa deberá determinar tanto el volumen total de
fondos asignados al sistema de comercialización como la forma en que
este presupuesto se ha de distribuir entre las diferentes variables. Una
asignación óptima de estos recursos exige que se compare el costo en
dinero de cada uno de los instrumentos comerciales con su eficiencia o
rendimiento que en términos de beneficio reportan las citadas acciones
comerciales.
1.4 Gestión comercial
La gestión comercial es el proceso de planificar y ejecutar la
concepción del producto, precio, promoción y distribución de ideas,
bienes y servicios para crear intercambios que satisfagan tanto
objetivos individuales como de las organizaciones (AMA, 1985). Esta
definición, reconoce que la gestión es un proceso de análisis,
planificación y control, considera además, los cuatro instrumentos de la
estrategia comercial, que cubre productos, objeto de estudio del
marketing y los beneficios de satisfacción mutua.
Autores como Kotler (1995) plantean que la gestión de marketing es el
proceso que convierte los planes de marketing en acciones concretas y
asegura que tales acciones se lleven acabo de forma que se logren los
objetivos contemplados en el plan. Para Gorostegui (1992), gestionar
consiste esencialmente en hacer que las personas de la organización
cumplan sus funciones y obligaciones para alcanzar los objetivos
deseados.
En resumen, la gestión comercial da respuesta a las preguntas de quién,
dónde, cuándo y cómo y su ejecución efectiva requiere del conocimiento
de la distribución de los recursos, de su control y organización así
como la interacción con otros grupos en todos los niveles de actividad
de marketing.
1.5. Gestión de comercialización de productos y servicios
universitarios.
La política de la ciencia y la tecnología en Cuba define la necesidad de
instrumentar un modelo interactivo dentro del proceso de innovación, que
presupone en primera instancia la concepción de que la ciencia es halada
por el mercado, en correspondencia con esto se hace necesario
perfeccionar el sistema de comercialización asociado con la actividad,
apoyándose para ello en un enfoque de marketing.
En consecuencias, este enfoque en la gestión de la producción y los
servicios de las universidades significa hacer corresponder los
esfuerzos de investigación de las universidades con las líneas de
desarrollo económico y social priorizadas en el ámbito de la economía
nacional, ramal y territorial. Para dar cumplimiento a los objetivos del
subsistema comercial, y considerando las particularidades de cada Centro
de Educación Superior (CES) en la gestión práctica, las oficinas pueden
desarrollar el siguiente esquema de acciones:
A. Estrategia comercial de las unidades estratégicas de negocio (UEN).
Ø Definición de la misión.
Ø Análisis externo.
Ø Segmentación del mercado. Selección del mercado objetivo.
Ø Análisis interno.
Ø Diseño de la cartera de productos.
Ø Formulación de objetivos.
Ø Formulación de estrategias.
Ø Diseño de programas.
Ø Instrumentación y control.
A continuación se hará una breve referencia de cada uno de los aspectos
antes señalados de acuerdo con la bibliografía más actualizada y de uso
común.
Misión de la UEN. Cada UEN definirá su misión específica en
correspondencia con la misión general de la universidad. Esta definición
debe indicar los objetivos generales y las políticas de las UEN, pero
con un mayor nivel de precisión en relación con estas.
Análisis externo. La definición de la misión contribuye a precisar las
necesidades de conocimiento del entorno. En términos generales, deben
estudiarse las fuerzas claves del macro entorno (demográfico, económico,
político, sociocultural y legal) que influyen en los negocios
universitarios actuales y potenciales, quienes son los actores más
significativos del microentorno (especialmente los clientes), el grado
de notoriedad alcanzado entre los clientes potenciales, así como una
valoración del nivel de cooperación establecido con otras entidades.
Segmentación del mercado. Selección del mercado objetivo. Una vez
identificadas las nuevas oportunidades del mercado, se fragmentará las
oportunidades, necesidades, demandas, se evaluará por separado y se
elegirá un mercado meta u objetivo para los productos y servicios. Un
segmento de mercado constituye la parte del mismo que responde de manera
homogénea ante los estímulos de mercadotecnia, porque sus integrantes
poseen similares necesidades y deseos.
El mercado puede segmentarse atendiendo a varias variables, alguna de
las cuales se pueden combinar, por ejemplo, capacidad de pago, volumen
de operaciones, calificación técnica de sus trabajadores, ubicación
geográfica, sector al que pertenecen, etc. Sin embargo, algunas
publicaciones recientes sobre investigaciones de mercado, han dejado de
un lado lo tradicional en la segmentación y han ido un poco más allá,
haciendo uso de métodos estadísticos complejos[iii] como es por el
ejemplo, la metodología para la clasificación de grupos homogéneos
basado en la distribución de probabilidad Chicuadrado (CHAID) y más
reciente aun, a través de la teoría sobre Minería de Datos.
Una vez segmentado el mercado, se selecciona aquel que tenga mayores
posibilidades de asimilar la oferta de productos y servicios de la UEN,
el cual constituirá un segmento meta u objetivo.
Análisis interno. En el análisis interno se pretende determinar las
fortalezas y debilidades de las oficinas, sobre las que se debe accionar
estratégicamente en el plano de la organización para cambiar el curso de
los negocios.
Para la evaluación de la situación interna en las oficinas de
comercialización se puede considerar entre otros, los siguientes
aspectos:
Ø Imagen de la UEN y el CES.
Ø Nivel de participación actual en el mercado (regional, nacional,
internacional).
Ø Imagen de la calidad de productos y servicios ya comercializados.
Ø Capacidad de comunicación con los posibles clientes y socios (medios
técnicos).
Ø Nivel de autofinanciamiento alcanzado en los tres últimos años.
Ø Capacidades actuales de realización de productos y servicios
(financiamiento, personal, equipamiento) en el CES.
Ø Valoración del nivel de motivación alcanzado por el personal de la
oficina y entre los profesores e investigadores por la realización de
producciones y servicios.
A estos aspectos se le pueden adicionar otros que estén condicionados
por coyunturas particulares de la UEN o el CES. Con la información
obtenida de la investigación de mercado (externo) y los resultados del
análisis interno se desarrolla la interpolación de factores mediante el
uso de matrices (DAFO u otra) para combinar factores y generar nuevas
combinaciones alternativas.
Diseño de la cartera de productos. La cartera de productos está
conformada por grupos de productos o servicios a los que se les puede
diseñar una misma estrategia. Por ejemplo, dentro de la gama de
servicios, los de consultoría para los procesos de dirección
empresarial, entre los cuales se encuentra la de la gestión de los
recursos humano, la del proceso de organización de la producción, la
orientada a la gestión financiera, etc. Esta cartera posibilita y
facilita la toma de decisiones en el diseño de la mezcla y
mercadotecnia.
Formulación de objetivos. A nivel de la UEN se definen objetivos con
orientación hacia:
Ø Nivel de contribución a las finanzas del CES.
Ø Crecimiento de operaciones de venta de producciones y servicios.
Ø Variación del nivel de participación con relación a otros CES o
instituciones que ofertan estas producciones o servicios.
Ø Aumento de la calidad en producciones
Formulación de estrategias. Las estrategias serán decisiones diversas y
condicionadas por las características de cada contexto, pero deben
siempre considerarlas ventajas en materias de alianzas y cooperación, en
materia de financiamiento, utilización del personal, etc., tanto para el
mercado en frontera como para el mercado internacional.
Formulación de programas. Una vez que la oficina comercial ha
desarrollado las estrategias para alcanzar sus objetivos, debe definir
sus programas para llevarlos a cabo. Sí por ejemplo, se ha decidido
fortalecer los servicios de consultoría, entonces, se deben desarrollar
programas que fortalezcan la preparación del personal.
Los aspectos sobre los cuales se centran las acciones contenidas en los
programas son regularmente los que integran la cadena de valor:
Ø Aseguramiento
Ø Procesos de concepción y creación de productos.
Ø Comercialización y ventas.
Ø Postventas.
Ø Gestión de recursos humanos.
Ø Desarrollo tecnológico
Ø Materiales auxiliares.
Instrumentación y control. Las decisiones estratégicas a nivel de la UEN
(más general) se implementan y materializan en la formulación de
objetivos del nivel inferior (más particular) que despliega un nivel
mucho más concreto y operacional de acciones, por lo que se requiere de
la formulación e implantación de estrategias de productos.
B. Diseño del plan de mercadotecnia (mezcla de comercialización)
La formulación del plan de mercadotecnia por productos tiene que retomar
los análisis realizados en el diseño de la estrategia para la UEN (para
un ámbito más general) y detallado y profundizado para cada producto
particular. La estrategia por productos se puede desarrollar través de
los siguientes pasos:
Paso 1. Estudio de Mercado
El principal objetivo de esta fase es identificar nuevas
oportunidades[iv] del mercado para cada producto o servicio. Para el
logro de este objetivo también es de gran ayuda la investigación de
mercado. Existen diferentes metodologías para la realización de estudios
de mercados, una de las más aplicadas es la secuencia siguiente:
Ø Definición de los objetivos.
Ø Análisis preliminar de la situación.
Ø Investigación informal.
Ø Planificación y desarrollo de la investigación formal.
Ø Definir fuentes de información.
Ø Determinación de los métodos para conseguir los datos primarios.
Ø Preparación de los cuestionarios.
Ø Prueba previa de los cuestionarios.
Ø Planificación de la muestra.
Ø Recogida de datos.
Ø Clasificación, tabulación[v] y análisis de la información.
Ø Interpretación de datos y elaboración de recomendaciones.
Ø Preparación de informe.
Ø Seguimiento del estudio.
Paso 2. Objetivos de la comercialización
Una vez definidas las oportunidades para el producto específico se
trazan los objetivos de comercialización para cada producto, que deben
tributar a la consecución de los objetivos estratégicos trazados por las
UEN, lo que se deriva cuanti y cualitativamente de ellos. A partir de
los objetivos se trazan las estrategias de posicionamiento concretas a
cada producto, teniendo en cuenta el segmento objetivo. Sobre esta base
se diseña la mezcla de mercadotecnia.
Paso 3. Mezcla de mercadotecnia
La definición del producto, así como alguna de sus características y
sus decisiones se tratan posteriormente. Se diseña el producto o
servicio teniendo en cuenta los atributos, que deben corresponderse con
la demanda determinada en el estudio de mercado precedente. Las
decisiones se tomarán atendiendo al ciclo de vida del producto, es
decir, si está en la fase de introducción, de crecimiento, de madurez o
declive.
La particularidad principal de la universidad, en cuanto a los productos
y servicios que ofrece está en su complejidad y diversidad. Por lo
general, la gama de productos se comporta de la siguiente forma:
productos tangibles, servicios académicos y otros servicios.
Los productos tangibles constituyen el resultado de un proceso de
investigación. En general, en nuestro país estos se fabrican en muy
pequeña escala en las propias instalaciones universitarias, no existe el
escalado industrial en el ámbito empresarial.[vi] Estos productos se
pueden encontrar en diferentes fases de desarrollo para su
comercialización:
Ø Productos que ya se comercializan. Para estos ya existen más o menos
un segmento de mercado que se ha trabajado desde el punto de vista
comercial no obstante se deben perfeccionar algunos elementos de la
mezcla, como el envase, la marca la presentación, referidas al producto
en sí y la distribución y la promoción. Desarrollar además estrategias
de posicionar estos productos en otros segmentos, incluyendo en el
extranjero, lo que estará condicionado a las posibilidades de
producción, las que son limitadas.
Ø Productos que aún no se están trabajando comercialmente. Para estos se
ha identificado una oportunidad de mercado, pero no han sido trabajados
comercialmente, lo que significa que no está diseñado aún el envase, la
etiqueta, la marca, etc. Algunos de ellos incluso no están protegidos
con patentes, requisito esencial para su comercialización.
Ø Productos para los que aún no se han identificado ninguna oportunidad
de mercado. Para ellos se debe realizar una investigación de mercado
según se explica en el paso 1.
Ø Nuevos productos. Resulta necesario hacer énfasis en las
investigaciones que generan producciones de alto valor agregado, lo cual
constituye una de las principales políticas del sistema de
comercialización.
El peso, contenido y forma de la investigación universitaria ha sido
siempre el fundamento de los modelos universitarios. El financiamiento
de las investigaciones es un elemento determinante del sistema de
dirección de la investigación científica y tecnológica, pues como dice
el documento de perfeccionamiento de la actividad económica del
Ministerio de Educación Superior (MES), es más que la búsqueda de dinero
para investigar, influye de manera esencial en el modelo de gestión
económico financiera del MES. En este además, se define una tipología
organizativa interna de unidades de ciencia y técnica, de Centros de
Estudio, de grupos de trabajo científico, de grupos de investigación
departamentales, de entidades virtuales de coordinación y de unidades de
interfase.
Las universidades están obligadas a considerar tanto el mercado
estratégico, como el mercado operacional, realizando una correcta
combinación entre ambos de forma que pueda provocar sinergias referidas
a la investigación fundamental o producción científica pura y a la
investigación aplicada que se concrete en I + D para las empresas que
conforman el tejido empresarial del territorio donde están enclavadas.
Los esfuerzos de investigación de las universidades deben corresponderse
con las líneas de desarrollo económico y social priorizados en el ámbito
de la economía nacional, ramal y territorial.
Una vez establecidas las bases esenciales del diseño de producto se debe
proceder a un análisis de factibilidad económica que debe reflexionar
sobre dos aspectos:
Viabilidad o no del servicio en función de la misión y la estrategia de
la organización y la connotación que pueden tener sus resultados en el
ámbito interno y externos en los planos sociales, cultural, político,
ambiental, económico, etc.
Capacidad especializada, o sea, si existen condiciones reales, humanas y materiales para brindar un producto o servicio competitivo.
El principal elemento de la mezcla de comunicación debe estar
constituido por las ventas personales ya que permite una comunicación
más efectiva, más persuasiva para la compra, permite una rápida y
oportuna retroalimentación, incremento del conocimiento entre las
universidades y el sector empresarial, permitiendo avanzar en la
comprensión de las futuras necesidades de la empresa. Pueden usarse
simultáneamente otras variantes como: publicaciones en revistas
científicas, participación en congresos y seminarios, correo
electrónico, informes anuales, informes científicos, participación en
ferias internacionales, etc.
C. Procedimiento de implantación y control de los resultados
Si bien la creación de una estrategia comercial y el diseño del plan de
mercadotecnia son trascendentales para el buen desempeño de los centros
universitarios del país, lo es también la creación de un procedimiento
de implantación y control de sus resultados. A estos efectos, la
literatura recoge algunos elementos de interés para la conformación del
mismo, los cuales se relacionan a continuación.
Paso1. Posible cooperación
El cumplimiento de este paso consiste en el establecimiento de las
relaciones de forma prioritaria, los vínculos de cooperaciones con otras
instituciones de educación superior del territorio, incluso con otros
CES fuera del territorio. Especialmente, para la preparación y
realización de un servicio. En este paso se establecerían los contactos
de trabajo para materializar la preparación del personal e instituciones
especializadas y la posibilidad de cooperación con otras instituciones
no educacionales, fundamentalmente en los servicios complementarios.
Paso2. Definición de personal y cronograma.
Una vez concebido el servicio, establecido el sustrato material y los
objetivos planificados estratégicamente, se procede a la definición del
personal profesional y complementario ejecutante y a la confección del
cronograma de acciones y tareas.
La acción concreta en este paso es tener en cuenta la tipología del
servicio a prestar y la preparación real desplegada por el personal.
La confección del cronograma es importante por cuanto garantiza el
cumplimiento de los objetivos propuestos y además, constituye un factor
de contribución significativa en la calidad esperada y por ende en la
imagen. A partir del cronograma se comienza la negociación con las
diferentes áreas que facilitarán el personal para la realización del
servicio.
Una vez asegurado este componente se asignan tareas y la autoridad
correspondiente para su ejecutoría. Resulta imprescindible la
clarificación de la magnitud y campo de acción de la autoridad delegada
en las áreas de la facilitación del cumplimiento de los objetivos y la
posterior exigencia de responsabilidades individuales mediante los
mecanismos establecidos de dirección por objetivos establecidos en el
sistema de Educación Superior Cubano.
Paso.3. Negociación y tramitación legal.
Aquí se programan y se ejecutan los trámites de negociación final del
contrato y su legalización. La negociación final debe ser un acto
preconcebido donde se reduzcan al mínimo las improvisaciones. El acto de
negociación está condicionado por los objetivos del servicio y el
análisis de factibilidad realizado en pasos precedentes.
Este proceso se define como un compromiso dirigido a un asunto que se
trata globalmente y que presenta oportunidades de que las partes que
negocian alcancen sus objetivos y se basa o sustenta en:
Ø Selección del personal adecuado para la negociación, que presupone
la posibilidad de comunicación máxima para cada caso, dominio de las
tácticas de negociación y los demás aspectos básicos que se relacionan
seguidamente.
Ø Conocimiento profundo de todos los pormenores y objetivos trazados
para el servicio a negociar.
Ø Dominio de las necesidades y expectativas del receptor.
Ø Conocimiento de las ventajas y desventajas ante la competencia, así
como los argumentos para vencer esta competencia.
Ø Conocimiento de las posibles objeciones y los presupuestos para
manejarlas.
La tramitación legal del servicio debe garantizar la seriedad y los
intereses de las partes, así como acápites del contrato que precisen el
alcance de las acciones de cada parte y las medidas a tomar para
salvaguardar los intereses de las partes en caso de contravención por
una de ellas. La experiencia indica tres acciones recomendables:
1. No se debe comenzar el servicio antes de la firma del contrato.
2. Los contratos deben firmarse estableciendo pagos escalonados en el
transcurso del servicio, nunca al final.
3. En todos los contratos se deben incluir cláusulas que especifiquen
sanciones por concepto de incumplimiento o morosidad en las obligaciones
contraídas por ambas partes.
Paso 4. Coordinación de servicios periféricos.
Se organizarán y se establecerán los contratos de trabajo con las
diferentes áreas internas y externas del CES para garantizar la
puntualidad y seriedad en el cumplimiento de los compromisos. Una
logística cooperada puede atenuar los inconvenientes financieros y
aumenta las posibilidades de éxito del servicio.
Paso 5. Prestación y exploración de nuevas oportunidades.
Al comienzo de la ejecución práctica del servicio es que la oficina comercial debe vincularse a la ejecutoría del negocio y practicar una gestión itinerante de control.
Otro aspecto es, definir las posibilidades en los receptores de
nuevas expectativas o nuevas demandas negociables que surgieron después
de la formalización del servicio y que si no se atienden con agilidad
ocasionan la pérdida de oportunidades de ingreso o de lograr mayor
impacto de la calidad en los clientes.
Paso 6. Evaluación con el cliente.
Este momento del ciclo constituye el último contacto con el cliente y
el más importante para la reproducción posterior del negocio. A estos
efectos se deben prever y ejecutar formas de retroalimentación directa
con los clientes, sobre la base de la comparación entre el servicio o
producto esperado y el recibido.
Paso 7. Balance de resultados y valoración de objetivos.
Este paso establece el momento de balancear el desempeño de la
organización en la prestación del servicio sobre la base de los
resultados del mecanismo de control. En cada caso particular se
valorarán los cumplimientos sobre la base de los objetivos planificados
y de las correcciones estratégicas realizadas, el cumplimiento del
cronograma y el desempeño individual.
Paso 8. Conclusiones e incentivación al personal.
A partir de los resultados obtenidos se deben estimular las áreas y
el personal a partir de los mecanismos de incentivación establecidos
para cada caso. Esta etapa debe estar programada y se conviene velar por
su cumplimiento, por cuanto existe la tendencia a que el personal se
disgregue y la incentivación pierda su carácter motivador.
Es importante tener en cuenta que el proceso de control debe ir
variando, y efectuar el mismo sobre los ingresos obtenidos como elemento
fundamental, controlar directamente la comercialización de productos y
servicios, trabajando para conseguir estándares de calidad de
excelencia.
La realización de todo este proceso conlleva a realizar diferentes pasos
como son:
Diagnóstico interno.
Estudio de mercado:
Ø Estudio de consumidores finales
Ø Estudio de consumidores industriales
Ø Diagnóstico tecnológico de las empresas
Definición de las líneas de investigación.
Identificación de posibles fuentes de financiamiento.
Proceso de formulación y evaluación del proyecto.
Ejecución del proyecto.
Informe final a financista y cliente.
Incorporación del producto a la carpeta comercial de las oficinas de
gestión y transferencia de tecnologías.
Evaluación final.
En general, el sistema de comercialización del MES esta conformado por
todos y cada uno de los aspectos antes señalados en este acápite C y se
fundamenta en los aspectos teóricos antes mencionados. Por demás esta
decir, que cada uno de los CES u otra institución del MES tienen sus
particularidades muy específicas, por tanto, la aplicación de estos
conceptos y de la metodología misma variará en dependencia de las
necesidades y condiciones de la entidad en cuestión.
Referencias Bibliográficas
[i] Esta nomenclatura proviene de los vocablos en inglés product, price,
place, promotion
[ii] Según Kotler (1995) La mezcla de productos o cartera de productos
de una empresa incluye todos los productos que ofrece y puede estar
integrada por una o varias líneas de productos
[iii] Ver sitio en Internet http://www.estadistico.com En este sitio se
publica constantemente información sobre aplicaciones de estas
metodologías en las investigaciones de mercado, sobre todo para la
segmentación de mercados. Adicionalmente, en el manual de explotación
del SPSS aparece para la ilustración de la metodología CLUSTER un
ejemplo de cómo se puede hacer una segmentación de mercado a partir de
métodos estadísticos multivariados.
[iv] Mercado específico donde la oficina de comercialización pudiera
desarrollar acciones disfrutando de ventajas competitivas
[v] Este aspecto hoy en día tiene una solución a través de software
especiales dedicados única y exclusivamente a las investigaciones de
mercado, pero además existen otros como el SPSS/PC y el CHAID que
resuelven estos problemas.
[vi] Es preciso anotar en este aspecto que existen algunas ideas de
crear producciones industriales pero en algunas cosas bien determinadas
como es el caso de los fundentes del grupo de soldadura.
Bibliografía Consultada
Stanton, W.J (1969). “Fundamentos de Marketing”. Ediciones del Castillo.
Madrid.
Kotler, Phillip (1995). “Dirección de marketing. Análisis,
planificación, gestión y control”. Tomo I. y II.
Vazques Casielles, R y Trespalacios, JA (1994). “Marketing: Estrategias
y aplicaciones sectoriales”. Ediciones Civitas SA Madrid.
Webster, FE (1977). “Curso de Mercadotecnia”. Harla. México.
Ferrer, A (1969). “La nueva técnica publicitaria”.Instituto Nacional de
Publicidad. Madrid.
Spitz, AE. (1975). “Planificación y desarrollo de productos”. Deuso.
Bilbao.
Naylor, JH y Vernon, J (1973). “Economía de la Empresa”. Amorrortu.
Buenos Aires.
Hernández Millan, R. (1998). “Logística de la distribución comercial, un
enfoque sistémico”. Revista Logística Aplicada, No 4.
Bueno, E; Cruz, Roche; Durán, JJ. (1989). “Economía de la Empresa.
Análisis de las decisiones empresariales”. Ediciones Pirámides SA.
Castillo Vargas, Julieta (2002). “Análisis de mercado”.
Castillo Vargas, Julieta (1994). “Investigación de mercado”. Madrid. Mc
Graw Hil.