Se ha venido denominando en nuestros países con el nombre de "factoring", a un contrato de cesión de derechos de facturas o documentos a un tercero, el factor, para que este se encargue de su cobro, descontándolas o haciendo un pago anticipado del monto de lo que es debido al acreedor.
El descuento de facturas puede ser considerado como un sistema de
financiamiento, cuando la empresa requiere de liquidez.
El concepto de "factoring" es de especial interés en nuestros países
donde el crédito a doce o más meses es indispensable para vender
productos o servicios.
Los bajos ingresos de las grandes mayorías hacen del crédito su única
forma de adquirir productos que cuestan varias veces su salario mensual.
De igual modo las empresas que dan crédito tienen que necesariamente conseguir financiamiento, para cubrir el crédito que dan a su clientes.
El "factoring" tiene la ventaja de hacer posible a las empresas
pequeñas otorgar crédito a sus clientes, recibiendo de inmediato el
monto de las ventas.
Para las empresas con intenciones de exportar, el factoring dado por
empresas privadas internacionales, puede ser un instrumento para
potenciar su capacidad exportadora, dando una mayor flexibilidad
crediticia a sus clientes del exterior y garantizándose de ese modo los
ingresos por ventas al momento mismo de exportar.
Los créditos bancarios u otras instituciones financieras, cuando son
garantizados con facturas, se convierten en lo que hoy día se denomina
como 'factoring" o factoraje, como también se traduce al castellano este
concepto.
Las empresas de "factoring", esto es Instituciones financieras
especializadas a la negociación y descuento de facturas inician sus
actividades usando ese nombre luego de la Segunda Guerra Mundial. Una de
las primeras fue The Factory Company, en EEUU, la cual luego expandiera
sus actividades a Inglaterra y el resto de los países de Europa.
Se han editado numerosos libros sobre el tema, especialmente en España
usando el término "factoring", dado que una Ley promulgada por el año
1994 en ese país usa ese término para referirse a entidades de crédito
que descuentan facturas. A diferencia de los países Latinoamericanos en
la madre patria, origen del idioma, han sido muy abiertos para aceptar
la terminología inglesa de los negocios.
Contrato
Un contrato de factoring es generalmente más amplio que una forma de
financiación. Incluye otros servicios como investigación de clientes,
cobro y control de las facturas, administración de la cartera de
clientes y cobertura de riesgo de insolvencia. En cada caso las
cláusulas contractuales determinarán en detalle las responsabilidades y
derechos de las partes, tales como: monto, plazo, comisión, interés,
cantidad del anticipo. etc.
Ventajas e Inconvenientes de un contrato de factoring
Ventajas
Ahorro de tiempo, ahorro de gastos, y precisión de la obtención de
informes.
Permite la máxima movilización de la cartera de deudores y garantiza el
cobro de todos ellos.
Simplifica la contabilidad. El usuario pasa a tener un solo cliente, que paga de contado.
Saneamiento de la cartera de clientes.
Permite recibir anticipos de los créditos cedidos.
Reduce el endeudamiento de la empresa contratante.
Se puede comprar de contado obteniendo descuentos.
Para el personal directivo, ahorro de tiempo empleado en supervisar y dirigir la organización de una contabilidad de ventas.
Puede ser utilizado como una fuente de financiación y obtención de
recursos circulantes.
Inconvenientes
Costo elevado. Concretamente el tipo de interés aplicado es mayor que el
descuento comercial convencional.
El factor puede no aceptar algunos de los documentos de su cliente.
Quedan excluidas las operaciones relativas a productos perecederos y las de a largo plazo (más de 180 días).
El cliente queda sujeto al criterio de la sociedad factor para
evaluar el riesgo de los distintos compradores.
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