Lo cierto es que he decido hacer una inversión más en mi vida, al hacer
estos estudios, una inversión que con plena seguridad se va a ver
traducida en beneficios para mi, para mi familia y para todos los que me
rodean entre los que cuento amigos, estudiantes y colegas entre otros,
con los que voy a poder compartir los conocimientos adquiridos y las
experiencias que con plena seguridad serán enriquecedoras en mi
formación profesional.
Me parece de mucha importancia tener la oportunidad en el primer módulo
de esta Maestría poder hacer un informe relacionado con los documentos
iniciales de la sesión los cuales apuntan muy específicamente a los
conceptos y opiniones que voy a expresar con este artículo; donde trato
de dar una visión más de preparación lógica que de conceptualización
académica, afirmando en decir por ejemplo, que inversiones realizamos
muy a menudo, y no solamente al utilizar este término, hacemos
referencia a la destinación de recursos económicos con el objeto de
poder recibir un retorno a cambio que según las tendencias normales de
la economía y las finanzas, debe ser superiores a lo que originalmente
se depositó; pues invertimos cuando criamos y educamos a los hijos,
invertimos cuando cultivamos una relación amorosa con nuestra pareja,
invertimos cuando hacemos buenos amigos, invertimos cuando efectuamos
bien nuestro trabajo; invertimos cuando estudiamos; debido a que de
estas inversiones que no tienen que ver con el dinero siempre esperamos
recibir unos beneficios que en cierta medida refleje los esfuerzos,
apoyos, respaldos, reconocimientos y conocimientos y porque no decir
sacrificios que se generan para poder integrar un escenario adecuado
sobre una buena forma de vivir.
Esta pequeña introducción nos servirá para poder explicar el título de este artículo; debido a que siempre estamos escuchando y desde muy niños nos inculcan a decir siempre la verdad sobre todas las cosas; inclusive en asuntos religiosos; el hijo de Dios murió por la verdad. Que buen ejemplo que nos da la vida para seguir al pie de la letra esta conducta. Pero la esencia sobre esta realidad es otra; verdad es una palabra que involucra muchos aspectos, como sinceridad, lealtad, respeto, honestidad, y muchos más sinónimos que podrían componer este termino que en su totalidad enmarca la manera de sentirse satisfecho por una conducta excelente.
Verdad es en la que nos vemos sometidos día a día en el acontecer del
mundo, las tragedias, las guerras, la violencia, la opresión; pero no
tendría sentido utilizar esta oportunidad para expresar cosas que no por
ser tan desagradables dejan de ser importantes; debido a que el mensaje
que pretendo mostrar se orienta desde una óptica de formación y
orientación. Desde esta perspectiva y siguiendo la tendencia verdad es
entonces la que nos muestra el mercado empresarial y laboral que es
donde muchos aspiran transitar por todo el tiempo de su verdadera
existencia.
Al leer estos documentos correspondientes a la primera sesión me trajo
el recuerdo de uno de mis artículos publicado en el diario de finanzas y
negocios de circulación nacional PORTAFOLIO el pasado 2 de noviembre de
2001 el cual titula “Unos nacen otros se hacen” y que deseo traer para
hacer una reflexión sobre estos temas. El artículo dice así: Desde muy
temprana edad, cuando se empieza a tener el uso de la razón, las
personas sueñan con destacarse en los diferentes campos que ofrece la
vida, algunos quieren ser médicos, policías, bomberos, enfermeras, otros
astronautas, inclusive imitar a grandes estrellas del deporte y la
farándula. Esta es una perspectiva de lo que desea un niño ser, cuando
llegue el momento de defenderse por si solo en la vida. Pero la realidad
resulta ser totalmente diferente para muchos. En la medida que avanza el
tiempo se van culminando etapas en nuestras vidas, entre ellas la de
estudiantes, y nos vamos llenando de conocimientos y experiencias que
van estructurando nuestra personalidad; aunque hay algunos que nacen con
un futuro ya definido por las condiciones económicas favorables de sus
familiares, hay otros que nacen y deben hacerse de acuerdo a sus
capacidades y porque no, algo de suerte. Es esta la ocasión en la que
las personas una vez culminan sus estudios escolares, dedican con
esfuerzo y sacrificio a elegir que será de ellos en el futuro. Algunos
deciden lo que estudian de acuerdo a lo que les gustaría ser, otros
estudian lo que sus modos económicos le permiten, pues no pueden pagar
el sostenimiento de una carrera en otra ciudad o en el exterior y peor
aún no alcanzar a conseguir los medios que le permiten estudiar al menos
una carrera profesional. Es este el momento en el que nos enfrentamos a
la cruda realidad del destino en el contraste de lo que soñamos en el
pasado y lo que realmente nos obliga las circunstancias a ser de
nosotros. Pero una vez conseguimos el merito como profesionales al
culminar los estudios superiores, el medio nos muestra que las Empresas
son exigentes, las Universidades eligen personal competente; surgiendo
de allí la necesidad de llevar a cabo el desarrollo de una
especialización en alguna área de nuestra selección profesional.
Estudios estos que implican una inversión de tiempo y buenas cantidades
de dinero; pero todo enfocado a obtener excelentes resultados en el
desempeño laboral. Esto es lo ideal, lo que en condiciones normales una
persona espera obtener al sacrificarse cumpliendo con horarios
exigentes, dejando a un lado a la familia y los compromisos del hogar
por alcanzar una logró más en la vida la cual se pretende que traerá
frutos y éxitos. De allí que hoy día una persona que cumple con sus
estudios superiores puede decirse que se encuentra en la mitad de su
perfil como profesional íntegro y selectivo; pues ya la pregunta que se
hace para destacar el área en la que una persona se desempeña no es ¿que
carrera estudió? sino ¿cual es su especialización?.
Muchos responden diciendo tengo como próxima meta hacer un postgrado en
..., otros ya me voy a inscribir; pero finalmente la tendencia del
interesado en ese profesional para ocupar cualquier cargo es: lo
tendremos en cuenta y estaremos comunicándonos con usted. Es por ello
que quiero hacerles un llamado a aquellas personas que hoy por hoy están
culminando o ya han terminado con sus estudios superiores, a que hagan
el esfuerzo y sacrificio para poder realizar una especialización en las
áreas que más se distingan y de este modo se estarán añadiendo valor
agregado a su calidad y capacidad personal y profesional. Lo anterior es
un enfoque basado en proyecciones y metas trazadas por las personas;
luego viene el superar una de las más difíciles tareas de un profesional
y es conseguir empleo y someterse a una competencia agresiva para la
obtención de cargos y buenas posiciones en empresas y sociedades. No
obstante si se desea montar o crear una empresa, hará de esta persona
alguien con mucho más espíritu emprendedor y dinámico. Pero siempre y
cuando se den los modos para el logro de este propósito, con capital
propio o con el apoyo de instituciones estatales y gubernamentales que
fomenten el llevar a cabo la creación y materialización de una idea o de
un proyecto. Es ahora cuando se somete a evaluar la potencialidad, en
demostrar que realmente se es capaz de crear, ocupar y de desempeñar
posiciones que permitan distinguir e identificar a una persona en la
sociedad.
Es una etapa que tiene sus tropiezos e impedimentos, ya que cuando
observamos que el desempleo en nuestro País va en porcentajes tan
elevados, nos alarmamos y nos preguntamos que será de esas personas que
engruesan las filas de aspirantes a un cargo, y de todos esos
profesionales algunos con varios títulos, otros con diferentes
especializaciones; que no han podido alcanzar una posición para poder a
desarrollar sus conocimientos. Pero además al momento de conseguir la
oportunidad de trabajar, algunos deben someterse a las asignaciones de
salarios establecidas por esas instituciones, que no representan el
valor económico que esta persona cobra por su trabajo.
Por estas razones señores estudiantes y profesionales en potencia y en
acto, no dejen de capacitarse, no dejen de actualizarse, las
Universidades no le garantizan el futuro a nadie, es la persona la que
se hace de acuerdo a su deseo de superación y a su visión como
estrategas del destino, obtener lo que se propongan; trazarse metas es
una excelente medida para alcanzar los propósitos en la vida; y como
siempre he sostenido es mejor nacer y hacerse que nacer habiendo sido.
Este documento es el reflejo de lo que en cierta medida no solo es
conocer por conocer, sino conocer lo que realmente nos gusta, además de
tener la forma de poder conocer; así como recibimos parcialmente
aspectos de conveniencia, enriquecer el valor de las empresas, los
liderazgos heroicos, la mezquindad de las compañías y la seguridad ante
las situaciones cambiantes del mercado son muestras fehacientes de que
el mundo de los negocios es día a día más exigente, y demanda del medio
profesionales competentes, pero no simplemente en ser ejecutores de
ecuaciones económicas y fórmulas matemáticas y financieras que
demuestran bajo sus postulados que los dígitos priman sobre todas las
cosas y peor aún sobre las personas. Medir con cifras es interesante
pero realmente ¿si se mide lo que se necesita?. Es este el momento para
resaltar que esos profesionales que hoy demandan las empresas y las
organizaciones no simplemente circulan en torno a las tendencias del
mercado sino que visualizan en el ser humano la mejor forma de conseguir
el éxito de las organizaciones. Es un profesional convencido de la
importancia que tiene apoyar la ecuación con un equipo de trabajo
sólido, satisfecho y que sea tratado con tal importancia como el ser y
el sentir de sociedad empresarial.
De allí se desprende una gran verdad: las personas no son máquinas, ni
cifras por ello no existe el factor que determine al ser humano, así que
no nos gastemos midiendo cuanto vale el capital intelectual de una
organización; o que capacidad de producción puede tener un funcionario
en su cargo; porque lo que hoy puede ser el mejor de los negocios con
una administración eficiente, mañana puede ser el peor de los proyectos
con una tendencia explosiva de enriquecimiento y destructora del talento
humano.
No nos esforcemos en medir a las personas, pues podremos tener
acercamientos subjetivos además en conductas, comportamientos o
actitudes ante ciertas circunstancias pero nunca con exactitud la
representación real de un individuo bajo ningún aspecto; más bien
invirtamos en hacer sentir a las personas como lo que son: la esencia de
las empresas. De allí que una gran realidad es que las personan a pesar
se valorarse nunca se podrán cuantificar.