El desarrollo de la carrera de las personas en la era post-industrial ha
estado fuertemente relacionado con los distintos Diplomados
Universitarios bajo variadas profesiones.
Lo que caracteriza a cada una de estas profesiones es el hecho que – al
terminar los estudios universitarios y recibir el Diploma – los
profesionales graduados se caracteriza por ingresar a organizaciones
donde forman parte de la planilla de personal. En un número cada vez
menor se encuentran personas que ejercen sus respectivas profesiones, ya
que una gran mayoría de ellas se encuentran entonces ubicados dentro de
ámbitos empresariales y organizacionales.
Este fenómeno alcanza tanto a los Contadores Públicos, como a los
Ingenieros en sus distintas especialidades (mecánica, electrónica, entre
otros), los Licenciados en Administración, los Abogados, los diplomados
en Ciencias de la Comunicación, los Licenciados en Relaciones Públicas y
muchas otras profesiones más. Quizás la profesión que casi nadie pudo
anticipar que iba a terminar vinculado estrechamente con una
organización – como es la del Médico – hoy día ya prácticamente una
inmensa mayoría de ellos lo hacen prestando servicios en una
organización financiera pre-paga u Hospital, o ambas a la vez.
Sin embargo la mayor parte de estos Profesionales NO han recibido
entrenamiento, capacitación y formación respecto de cómo vincularse con
“otros” dentro de una organización y muchas veces sus carreras dentro de
las organizaciones se ven postergadas, limitadas y hasta truncadas por
no tener el conocimiento que le permita sostenerse y crecer dentro de la
organización. Más aún, existe evidencia que muchos profesionales por
sobresalir en sus profesiones, incurren en acciones dentro de estas
organizaciones por las cuales en algún momento crítico son expulsados o
sino, eventualmente se hacen expulsar (Eric Gaynor Butterfield:
“Desarrollo Profesional y Desarrollo Organizacional”; The Organization
Development Institute International, Latinamerica – 2005). Este fenómeno
fue bautizado originalmente por el Dr. Donald W. Cole quien lo ha
definido como un dilema bajo el nombre de “Professional Suicide or
Organizational Murder” (Donald Cole: “Professional Suicide or
Organizational Murder”; McGraw-Hill – 1981).
Pareciera que los profesionales al ingresar a las organizaciones no
tienen en cuenta que entran en una “región” donde pueden hacer
contribuciones por encima de sus respectivas Profesiones. Paul Vidal de
la Blache (“Tableau de la geographie de la France” – 1903) nos destaca
la importancia de las personas y la enorme capacidad que tenemos para el
desarrollo de la “región”, que en nuestro caso es la organización: “A
region is a reservoir of energy whose origin lies in nature but whose
development depends upon man. It is man, who, by holding the land to his
own purposes, brings out its individuality. He establishes a connection
between its separate features. He substitutes for the incoherent effect
of local circumstances a systematic concourse of forces. It is thus that
a region defines and differentiates itself and becomes as it were a
medal struck off in the effigy of a people.”
El expertise profesional que acompaña a los Diplomados en las
Universidades no siempre los asiste en el desarrollo de sus carreras.
Muchos de ellos tienden a responder en mayor medida a los de su
profesión y a actuar teniendo más en cuenta los códigos de la Profesión
que las políticas y procedimientos de la organización, por lo que
finalmente pagan un precio muy caro en el desarrollo de sus carreras.
C. Hymowitz (“Five main reasons why managers fail”; Wall Street Journal
– 1988) cita cinco principales razones por los cuales los ejecutivos y
gerentes fracasan en sus empleos, como resultado de un trabajo realizado
por el “Center for Creative Leadership”. Es interesante destacar que los
hallazgos de este estudio muestran que el fracaso de estos profesionales
no estaba vinculado con la performance de ellos sino con otros motivos.
Son ellos:
- la incapacidad que tienen de “llevarse bien con otros” como es el caso
de aquellos que “no escuchan lo necesario” y carecen de las habilidades
interpersonales. Por lo general estas personas no aceptan las críticas y
el contexto de trabajo que crean hace que muchos de sus subordinados
prefieran pertenecer a otras unidades de la misma empresa.
- la incapacidad en cuanto a adaptarse al cambio y a nuevas situaciones
lo que usualmente se manifiesta cuando la empresa se encuentra amenazada
desde el contexto o está siendo sujeta a un proceso de re-estructuración
como en el caso de “Adquisiciones & Fusiones”.
- el síndrome del “yo-yo” como por ejemplo cuando los gerentes y
ejecutivos quieren adjudicarse el éxito del Departamento o la unidad de
negocios que él maneja por encima de los demás miembros. Este tipo de
comportamiento egoísta puede llegar a conducir a sus subordinados a
comportamientos de tipo alienante, lo que usualmente sucede con personas
que hicieron contribuciones importantes y que puede incluso incluir a
algunos que compiten con él mismo en cuanto a promociones. Se trata de
gerentes “narcisistas”.
- el temor o miedo a actuar que muchas se debe a que se orientan a
evitar fracasos. Este temor les impide actuar en línea con las
necesidades que confronta la organización.
- la incapacidad de “resurgir” o “rebotar”. Es común que las acciones
diarias de los gerentes y ejecutivos no sean 100 % eficientes y que,
ante estas situaciones de fracaso temporal adopten posiciones defensivas
y prevalezca en ellos un tipo de comportamiento de “culpar a otros”. A
diferencia de éstos, los ejecutivos y profesionales exitosos se
caracterizan por manejar los fracasos temporales de un modo
constructivo.
Este Taller está principalmente orientado hacia estudiantes
universitarios enrolados en alguna Profesión y para profesionales,
gerentes, y directivos que trabajan en organizaciones, instituciones y
empresas. Por supuesto que también hemos de satisfacer algunas
inquietudes sumamente importantes de aquellos que tienen la
responsabilidad dentro de la organización de ocuparse del desarrollo de
carrera de los Profesionales, algo que por lo general está depositado en
las manos de las Gerencias de Recursos Humanos y las áreas de formación,
capacitación y entrenamiento.
El psicólogo alemán Eric H. Erikson (“Life Cycle” – 1950) nos facilita
el entendimiento de lo que sucede en las distintas transiciones que
vivimos las personas a través de nuestras vidas. Ha identificado unas 8
etapas de desarrollo las que denomina como “ciclos de vida” donde cada
una de las principales etapas tiene que ver con pasos “críticos” donde
cada una de ellas implica un componente decisivo con una orientación
tanto positiva como negativa; ellas son:
- Infancia donde la confianza o la desconfianza básicas prevalecen;
- Niñez temprana donde el dilema se presenta entre la autonomía versus
la duda o la vergüenza;
- Edad del juego donde encontramos la iniciativa versus la culpa;
- Edad escolar donde prevalece el aspecto industrioso versus la
inferioridad;
- Adolescencia donde las orientaciones enfrentadas son hacia la
Identidad o hacia la Confusión;
- Joven Adultez donde la Intimidad contrasta con el Aislamiento;
- Adultez que se orienta hacia la Generatividad o hacia el
Estancamiento;
- Adultez final donde puede prevalecer la Integridad o la Desesperación.
En cada una de estas etapas críticas las personas nos encontramos con
una decisión importante a tomar donde la misma puede llevarnos hacia el
progreso o hacia el retroceso (regresión), hacia integrarnos con otros o
retardarnos.
Las personas también tenemos distintas necesidades y preferencias que se
modifican en el transcurso de nuestras vidas. Esto hace aún más complejo
el tema de desarrollo de carrera puesto que en este caso debemos
aprender respecto de la “necesidad superior” que tienen los individuos
para lo cual puede ser útil el modelo de Abraham Maslow (“Motivation and
Personality” – 1954).
Una de las preguntas que me son formuladas mas frecuentemente por los
participantes en este tipo de Taller se relaciona con: ¿Qué es una
carrera? Existe bastante coincidencia en la materia; tanto D. Feldman &
H. Arnold (“Managing individual and group behavior in organizations”;
McGraw Hill – 1983) y D. T. Hall (“Careers in Organizations”; Goodyear
Publishing Co. – 1976) destacan que una carrera es una serie de
actitudes y comportamientos que son percibidos por el individuo y que
están asociados con experiencias y actividades relacionadas con el
trabajo de una persona en el transcurso de su vida.
Henry Tosi, John R. Rizzo & Stephen J. Carroll (“Managing organizational
behavior”; Blackwell Business – 1995) señalan que la definición expuesta
en el párrafo anterior implica una serie de aspectos:
Una carrera tiene que ver con distintos trabajos que realiza una persona
durante su vida;
Los procesos y las actividades que preparan a una persona a realizar un
trabajo son parte de una carrera;
Las actitudes, valores y creencias que están relacionados con un trabajo
son un aspecto de la carrera;
La manera en que se vincula la propia identidad de la persona con su
trabajo es una dimensión de su carrera.
Manuel London & Stephen A. Stumpf (“Managing Careers”; Addison-Wesley –
1982) señalan que una “carrera es una secuencia de posiciones
relacionadas con el trabajo que ocupa una persona en el transcurso de su
vida.” Hacen una serie de definiciones adicionales como ser:
- Gerenciamiento de Carrera implica que las personas gerencian sus
carreras como resultado de las decisiones que toman en la búsqueda de
aceptar y rechazar diversas oportunidades de varios roles en el trabajo.
A su vez el gerenciamiento de carrera para la organización tiene que ver
con las oportunidades que de manera selectiva crea la organización y
pone a disposición a algunos de sus miembros en particular.
- Planeamiento de Carrera es el proceso de generar “pasos de acción para
que las personas progresen a la luz de distintos caminos alternativos
que tienen dentro de sistemas laborales”. Señalan además los autores que
para que el planeamiento de carrera resulte efectivo se debe integrar el
planeamiento de los recursos humanos organizacionales con las
necesidades, capacidades y aspiraciones de las personas, lo cual
requiere la participación activa tanto del individuo como de la
organización”.
- Progreso en la Carrera tiene que ver con los cambios en los roles de
trabajo del individuo que le proveen un balance tanto positivo
psicológicamente como con los resultados de su trabajo. El progreso en
la carrera puede incluir distintos aspectos, siendo uno solo o varios de
los siguientes: “un mejor trabajo, mejor carrera, y satisfacción en la
vida; sentimientos de éxito psicológico y auto-estima; sentimientos de
competencia, maestría, y logro; y logro de recompensas organizacionales
como es el caso de dinero, poder, prestigio y status”.
Por otro lado existen también las “Actitudes en la Carrera” que asumen
las personas. Según Henry Tosi & Otros (ya citado) las “actitudes en la
carrera” son aquellas puntuales actitudes individuales “que están
relacionadas con el trabajo. Son actitudes que tienen que ver
directamente con las tareas, el sitio de trabajo, el nivel de logro, y
la relación entre el trabajo y otras partes de la vida de la persona.
Las actitudes en la Carrera se comienzan a desarrollar tempranamente en
la vida de una persona, más adelante la persona tiene un trabajo, y
continúan moldeándose durante el resto de la fase laboral como
consecuencia de las experiencias en el trabajo.”
También podemos hablar de “Career performance” que puede llegar a ser
evaluada desde un punto de vista de éxito objetivo o teniendo en cuenta
el éxito psicológico (ver Henry Tosi y otros – ya citado).
La Identidad respecto de la carrera es importante tenerla en cuenta.
Henry Tosi señala que la Identidad respecto de la carrera de una persona
es “una manera única en que una persona cree que el pertenece al mundo
del trabajo”. Y finalmente tenemos también el concepto de “Adaptabilidad
en la carrera” que se relaciona con la capacidad y deseo que tienen las
personas para cambiar en su carrera y tener distintas ocupaciones o
distintas organizaciones donde ha de trabajar con el propósito de poder
mantener sus propios estándares de progreso en la carrera.
El sociólogo de nacionalidad austríaca Peter M. Blau (“Social Exchange”
– 1968 y “Parameters of social structure” – 1974) pone énfasis en los
procesos de intercambio que se dan entre los individuos dentro de las
organizaciones donde los primeros buscan obtener recompensas a lo largo
de sus carreras por medio de distintas asociaciones sociales. Para James
March y Herbert Simon (“Organizations”; Wiley & Sons – 1958) existe un
balance entre las inducciones y recompensas entre los distintas unidades
de análisis que componen la organización dejando implícita la
importancia que tiene el desarrollo de las carreras de los participantes
organizacionales.
Existen distintas teorías relacionadas con Desarrollo de Carrera y
podemos sugerir que las mismas sean a su vez agrupadas de acuerdo con su
orientación principal.
Teorías vinculadas con la personalidad y la vocación.
Los trabajos de L. Small (“Personality determinants of vocational choice”;
Psychological Monographs - 1953), R. Schaffer (“Job satisfaction as
related to need satisfaction in work“; Psychological monographs - 1953),
A. Roe (“Early determinants of vocational choice”, Journal of Counseling
Psychology - 1957), R. Hoppock: “Occupational information”; McGraw-Hill
– 1957) y de J. L. Holland (“A theory of vocational choice”; Journal of
counseling psychology - 1959) entre otros, pueden incluirse bajo esta
categoría.
La teoría de Anne Roe – que se basa fuertemente en sus experiencias con
los artistas – sugiere que las personas tienen una tendencia a canalizar
y gastar energías de una manera en particular y esta predisposición
innata de emplear la energía psíquica que es combinada a su vez con las
experiencias de esas personas en la etapa de su niñez, ha forma a un
estilo general que el mismo individuo desarrolla para satisfacer sus
propias necesidades. Y es ese estilo el que tiene fuertes implicancias
para el comportamiento de los individuos en el transcurso de sus
carreras. La sumatoria de factores genéticos con las experiencias
durante la niñez más el comportamiento vocacional han de determinar el
plan de carrera.
Alguna de las implicancias del marco conceptual de Anne Roe sugieren que
las personas que trabajan en organizaciones de servicios están
principalmente orientadas hacia las personas y muy probablemente
provienen de hogares donde existe un contexto amoroso y de tipo
protector mientras que los científicos tienden a no orientarse hacia las
personas y provienen de hogares con una atmósfera más fría donde
predomina el tipo de pautas basadas en el rechazo y en “no tener en
cuenta al niño” (avoidance). Por lo tanto podemos resumir destacando la
importancia de prestar especial consideración a evaluar la niñez de la
persona y la percepción que el niño tiene de sus propios padres junto
con las aptitudes del incumbente.
El aspecto de energía psíquica que prevalece en el marco de Roe proviene
de Gardner Murphy (“Personality: a bio-social approach to origins and
structure”; Harper & Row – 1947). Roe también privilegia la importancia
de la teoría de las “necesidades” (Maslow – ya citado).
El trabajo de Holland se ha basado en agrupar distintas ocupaciones
dentro de un conjunto de seis contextos de trabajo (J. L. Holland:
“Making vocational choices: A theory of careers”; Prentice-Hall – 1973).
Las categorías principales de acuerdo con el contexto de trabajo dentro
del cual operan, son:
- Realistas como es el caso de un militar, un electricista, imprentero o
agricultor
- Investigativas como en el caso de matemáticos, profesores, químicos y
biólogos
- Sociales como el trabajador social, el árbitro, la economista
doméstica
- Convencional que incluye a los Contadores, operadores telefónicos, y
cajeros de Bancos
- Emprendedores donde incluye a los vendedores, políticos y abogados
- Artísticos como por ejemplo los músicos, artistas plásticos, y
escultores.
J. L. Holland definió una serie de características para estas 6
categorías principales en cuanto a la orientación basada en la
personalidad del individuo.
Por ejemplo los realistas tienden a ser agresivos (fuerte iniciativa),
prefieren actividades que requieren destrezas y coordinación y son
concretos (se alejan de lo abstracto).
Los investigativos ponen foco en el pensamiento, prefieren la acción y
evitan el contacto personal
Los sociales tienden a buscar un contacto personal de tipo cercano, y
evita una resolución de problemas de tipo intelectual
Los convencionales se sienten cómodos con situaciones bien definidas,
donde está bajo control, y le gusta cumplimentar con las normas y reglas
Los emprendedores a su vez son personas que se orientan hacia el poder y
el status, y hacen uso de las habilidades verbales e inter personales
con el propósito de dominar a terceros
Por último los artistas son aquellos que tienen una alta
“auto-expresión”, bajo auto-control, no les gusta la estructura, y le
gusta expresar sus sentimientos.
Teorías vinculadas con las características personales
Estas teorías son probablemente las primeras en cuanto a lo cronológico
y se basan en que la compatibilidad de las habilidades de una persona y
sus intereses con las oportunidades vocacionales que existen en el
contexto puede ser efectivamente logrado y una vez que esto es posible
se solucionan los problemas vinculados con la elección vocacional del
incumbente.
Podemos incluir a distintos expertos en la materia como es el caso de F.
Parsons (“Choosing a vocation”; Houghton – Mifflin - 1909), C. L. Hull
(“Aptitude Testing”; World - 1928) y H. D. Kitson (“The psychology of
vocational adjustmente”; Lippincott - 1925).
Teorías sociológicas
Existen algunas posiciones de autores que vinculan el desarrollo de
carrera con lo que está “fuera” de las personas, es decir,
principalmente con lo que sucede en el contexto (las realidades del día
a día y algunas incidencias accidentales).
Por lo tanto una de las principales hipótesis de trabajo de este enfoque
radica en que se debe asistir a los individuos en cuanto al desarrollo
de técnicas, herramientas y metodologías que le permitan lidiar
eficientemente con el contexto.
El lector interesado puede acudir a las contribuciones de autores como
J. Sweet (“Women in the labor force”; Seminar Press - 1973) y W. H.
Sewell & R. Hauser (“Education, occupation and earnings”; Academia Press
- 1975).
Teorías relacionadas con el Desarrollo de las personas
Estas teorías trabajan bajo el supuesto que el auto-concepto que uno
tiene de sí mismo y la imagen que tiene del mundo respecto de su propio
auto-concepto, son los factores que han de gravitar principalmente en su
elección de carrera.
Carl Rogers (“Client-centered theraphy; Houghton-Mifflin - 1951) es uno
de los principales exponentes de estas teorías basadas en el desarrollo
de las personas. Encontramos además pioneros como es el caso de C.
Buehler (1933) y el importante trabajo de D. Super (“The psychology of
careers”; Harper & Row -1957). Otras contribuciones importantes dentro
de este marco conceptual corresponden a J. Samler (“Toward a theoretical
base for vocational counseling”; Personnel and Guidance Journal – 1953)
E. Ginzberg et. al. (“Occupational choice: an approach to a general
theory”; Columbia University Press - 1951), G. A. Dudley & D. V.
Tiederman (“Career development: exploration and commitment”; Accelerated
development Co. - 1977).
Teorías relacionadas con el Comportamiento de las Personas
El enfoque basado en el aprendizaje social para la toma-de-decisiones en
el desarrollo de carrera es el adoptado por Thoresen & Ewart (1978) y
también por A. M. Mitchell, G. Jones & J. D. Krumboltz como editores en
(“Social learning and career decision making”; Carroll Press - 1979).
Estas teorías tienen que ver con la medida en que los eventos que se
suceden en el contexto de los individuos dan forma y moldean las
decisiones que las personas toman respecto de sus carreras.
Los que se postulan dentro de esta categoría asumen que variables como
la raza, el sexo, entre otros, los contextos dentro del cual se suceden
los comportamientos de las personas como es el caso de las reglas
sindicales, las leyes laborales, las políticas en cuanto a jubilación en
las empresas, etc., las historias de aprendizaje más las habilidades en
el trabajo son determinantes en cuanto a la elección de carrera.
Una de las mayores dificultades en ciencias del comportamiento tiene que
ver con la dificultad de realizar trabajos de investigación
longitudinales. No es fácil poder “mantener bajo control las distintas
variables que están en juego” durante mucho tiempo. Posiblemente ese sea
uno de los motivos por los cuales se encuentran tantas teorías y
prácticas controvertidas por distintos autores, académicos,
investigadores y practitioners.
La etapa de la vida en que está una persona en un momento determinado
influye en gran medida en su carrera tal cual lo destacan distintos
notables autores, como: H. Levinson (“On being a middle aged manager”;
Harvard Business Review -1969); D. Super, J. Crites, R. Hummel, H. Moser,
P. Overstreet, & C. Warnath (“Vocational development: A framework for
research”; Teachers College Press - 1957); D. E. Super (“”A life-span,
life-space approach to career development”; Journal of vocational
behavior”; 1980).
Durante los primeros años de su carrera las personas tienden a explorar
las distintas posibilidades que están disponibles pero cuando tienen
unos 25 años buscan “posicionarse dentro de un área que ellos han
elegido”. A la mitad de su carrera – cerca de los 40 años – muestran
otros intereses que tienen que ver con los cambios que han vivido a
título personal y ponen un mayor énfasis en los procesos que se orientan
hacia una mayor estabilidad como lo sugiere D. T. Hall (“Careers in
organizations”; Goodyear – 1976).
Las principales “Etapas de desarrollo de la carrera” podemos
relacionarlas con el trabajo que realizara Levinson (ya citado) y que
Henry Tosi & otros (ya citado) incluye bajo cuatro categorías
principales:
la etapa de Exploración
La etapa de “Novicio”
La etapa de “Mantenimiento / Establecimiento”
La etapa final
Estas cuatro etapas principales tienen puntos críticos que tienen que
ver con procesos transicionales. Como señalaran D. Levinson, C. H.
Barrow, E. B. Klein, y M. H. Levinson (“Season´s of a man life”;
Ballantine books – 1978) “es frecuente que los tiempos de crisis – que
se suceden en los períodos transicionales – son de profundo conflicto
interno, donde uno se siente como en un estado de animación suspendida”.
La primera etapa de exploración se extiende desde el nacimiento de las
personas y hasta alrededor de los 22 o 25 años que se caracteriza por el
hecho que tanto las actitudes, los valores y las creencias que se
desarrollan han de quedar de alguna manera impresas en la persona por el
resto de su vida. B. Staw, N. E. Bell & J. A. Clausen (“The
dispositional approach to job attitudes: a lifetime longitudinal test”;
ASQ – 1986) muestra como las actitudes respecto del trabajo en las
personas están correlacionadas con las que tenían en la primera etapa de
sus vidas.
En esta fase las personas tienen que aprender respecto de cómo separarse
de su familia directa y también de sus amigos más importantes como una
manera de dar primeros pasos hacia la autonomía e independencia. Se
hacen algunos tentativos pasos en cuanto a trabajos y opciones
disponibles, y por lo general tienden a comprometerse – tanto formal
como informalmente – hacia algún tipo de conocimientos y aprendizaje en
particular.
La siguiente etapa – la de “noviciado” – va desde los 17 y hasta los 33
años (Henry Tosi & Otros – ya citado) y durante ella los roles en cuanto
a los trabajos de las personas tiende a cambiar como así también se
modifican las principales tareas de la persona en esta vida.
En la etapa anterior la persona se centraba en la familia y los
amigos, pero ahora se ha de enfocar en su propia vida, en la elección de
una carrera y una organización en la cual trabajar, aunque esto lo hace
solamente en calidad de novicio, aprendiz o principiante. Para ello
dedican energías para conseguir las competencias, los conocimientos y
las destrezas que son necesarias para realizar las tareas, algo que no
es sencillo pues puede llevar varios años y solamente después de mucho
tiempo la persona hace contribuciones reales a la organización (muchos
hablan de unos 10 años: H. A. Simon en “Solving problems and expertise”
- 1982).
Es bastante común que antes de comenzar la tercera década las personas
comienzan a cuestionarse si han tomado las mejores decisiones en cuanto
a las opciones que han seleccionado para el desarrollo de sus propias
carreras. Pareciera que el compromiso con la organización juega un rol
de importancia en estos momentos (A. Cohen: “Career stage as a moderador
of the relationships between organizational commitment and its outcomes:
a meta-analyses”; Journal of occupational psychology – 1991).
La fase siguiente tiene más que ver con la estabilidad y consolidación
de posicionamiento y por lo general cubre la década de los 30. La
persona siente la necesidad de tener que avanzar y crecer en los
distintos aspectos del trabajo y de la vida.
Se entiende que durante esta fase, la persona como resultado de su
opción de carrera que ha elegido, tiende a querer consolidarse en la
misma. También se ha encontrado evidencia en el sentido que contar con
un coach, guía, mentor o tutor le ha de ser de gran utilidad y que
también le ha de ayudar respecto de sus promociones en la organización y
en cuanto a su nivel de satisfacción con el sistema compensatorio a que
está sujeto (W. Whitely, T. W. Daugherty, G.Dreher: “Relationship of
career mentoring and socioeconomic origin to managers´ and
professionals´ early career progress; Academy of Management Journal –
1991 y G. Dreher, R. Ash: “A comparative study of mentoring among men
and women in managerial, professional and technical positions”; Journal
of Applied Psychology - 1990).
Esta es una etapa de más alta competitividad y pueden aparecer como
agresivos y desafiantes a los ojos de muchos de sus pares. Algunos
involucrados muy fuertemente en lograr progresos más cerca de la cúspide
pueden transferir esas ansiedades a otros órdenes de la vida que pueden
llegar a afectar su entorno familiar. El hombre empieza a percibir que
ya “no está ni con su familia, ni con sus amigos, ni con sus compañeros
de estudios … ahora está por su cuenta y no puede tratar de delegar sus
problemas”. El dedo acusador que usualmente se caracterizaba por apuntar
hacia terceros, ahora puede a veces visualizarse como que se apunta a sí
mismo.
Y entre los 35 y los 45 años se ingresa a lo que se conoce bajo el
nombre de “midlife” o “midcareer” crisis, y posiblemente sea una de las
etapas más críticas del proceso total de desarrollo de carrera. Se
vincula con el cuestionamiento que realizan las personas respecto de su
vida, su carrera, su familia y además hacia donde va. Empieza a
familiarizarse – aunque sea a nivel sub o inconsciente con la frase de
Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Carroll): “Cuando uno no sabe
adonde va cualquier camino es bueno”. La persona a esta altura de su
vida está en condiciones de saber si está progresando, se encuentra
estancada, sus posibilidades de progreso para el futuro a largo plazo e
inmediato.
En esta fase de mantenimiento el individuo percibe que tiene que haber
alcanzado algún nivel de status aceptable con el cual se siente cómodo.
Las personas tienden a realizar evaluaciones y apreciaciones respecto de
sí mismos, sus posibilidades de progreso y es importante también como
perciben el contexto dentro del cual operan. Una percepción “de
dificultades” puede llevar a la persona a adoptar comportamientos muy
distintos de aquellos que tomaría bajo una percepción de un mundo
completo de brillantes opciones que tiene por delante.
La etapa final en cuanto a su carrera se extiende desde los 45 años
hasta su retiro laboral. Si está vinculado dentro de una organización el
éxito está mas bien vinculado con haber alcanzado posiciones en la
cúspide, que se diferencian de los roles gerenciales como así también de
los roles técnicos o de especialistas.
Muchas personas fracasan en las organizaciones por el hecho de no tener
en cuenta que las empresas requieren “distintas competencias en
distintos momentos”. Si los expertos profesionales o los especialistas
en la materia no aprenden la necesidad de incorporar habilidades,
destrezas y conocimientos a nivel gerencia han de ver limitadas sus
opciones de crecimiento dentro de las organizaciones. Y además es muy
probable que aumenten su resentimiento hacia los gerentes y directivos,
especialmente cuando tienen un expertise muy grande sobre algunas áreas
particulares (Eric Gaynor Butterfield: Taller “Promociones y Crecimiento
dentro de las Organizaciones”; Febrero 2003 – organizado por The
Organization Development Institute International).
Es bastante común que las organizaciones – especialmente a partir de la
globalización financiera que emergió fuertemente a partir de la última
década del siglo pasado – presten poca consideración a muchos individuos
que están dentro de la empresa durante la última etapa de su carrera.
Hace unos 40 años atrás era bastante común que a las personas que habían
ocupado posiciones de relevancia en la organización dedicaran los
últimos años de su trabajo en posiciones de staff (como por ejemplo en
Departamentos de Organización y Métodos) trabajando como coaches,
tutores, mentors o guías de los nuevos profesionales ingresantes de
“alto potencial”.
Es desafortunado que esta práctica haya sido discontinuada que se
complementa con una práctica que parece haberse consolidado últimamente
en las grandes corporaciones; la de despedir personal antes de alcanzar
los 50 años y a veces siendo incluso mucho más jóvenes. Y es más
desafortunado aún que usualmente las mejores Universidades y los mejores
Centros de Investigación no nos enseñan como poder ser efectivos en
actividades independientes como autónomos ni tampoco respecto de cómo
poder retirarnos con “salud interna”.
Las empresas han estado reclutando durante la etapa de la
globalización financiera servicios de consultoría para “atender” esta
importante necesidad de personas que durante muchos años han estado
comprometidas con los intereses, necesidades y objetivos de la
organización, para finalmente encontrarse “sin trabajo”. Ese servicio de
terceros ha sido denominado “out-placement” como para dejar bien en
claro a estas personas comprometidas con su organización, que “lo que
tienen que hacer de aquí en más, lo deben hacer fuera de la empresa”.
Eric Gaynor Butterfield hace referencia a la decepción de un alto
ejecutivo de una firma filial de multinacional que se “sintió usado por
su propia empresa” y por la empresa consultora haciéndolo adelgazar y
cambiar su forma de vestirse para finalmente presentarlo ante
potenciales Clientes que “nunca lo contrataron” (“Seminario sobre
Carrera Laboral” organizado por The Organization Development Institute –
1999).
El proceso de desvinculación de las personas en las organizaciones debe
ser tan relevante como el proceso de selección e ingreso a las mismas.
La evidencia muestra que los procesos de desvinculación producen dolor
en muchos de los ejecutivos, gerentes y profesionales del cual muchas
veces solamente algunos logran reponerse. Incluso debe tenerse también
en cuenta las consecuencias negativas que están presente ante este tipo
de desvinculación negativa puesto que aquellos miembros organizacionales
que aún siguen perteneciendo a la empresa siguen trabajando dentro de un
espacio donde aún permanecen los esqueletos de muchos de sus compañeros.
Se sugiere al lector interesado acudir al libro del Dr. Donald W. Cole y
Eric Gaynor Butterfield titulado “Suicidio Profesional o Asesinato
Organizacional” publicado por The Organization Development Institute
International, Latinamerica – 2003 donde se habla de este proceso donde
profesionales jóvenes, eficientes y comprometidos con su organización
ven deterioradas sus carreras laborales y se presentan ante un dilema: o
ellas dejan la organización (lo que es denominado bajo el nombre de
Suicidio Profesional, o son despedidos que recibe el nombre de Asesinato
Organizacional). Este proceso se desarrolla a través de distintas etapas
cuya fase inicial es asociada a una “luna de miel”.
Más adelante se encuentra la etapa donde el participante organizacional
no encuentra congruente lo que vive con lo que se verbaliza.
Y en un intento de resolución de este conflicto el profesional /
ejecutivo trata de encontrar una resolución al problema a través de un
superior … que muy comúnmente no está interesado en prestar atención a
ese tipo de problema en particular (en especial, puesto que sabe que
aquellos que se plantaron en una posición similar teniendo siendo
expulsados o auto-expulsados de la organización).
Ante la imposibilidad de resolver la situación con el superior la
persona trata de hacerlo a través de los pares, que por supuesto tienen
muchos intereses en conflicto con la persona en cuestión.
Como última instancia, el participante sólo tiene acceso al “oído” de
los subordinados quienes pueden tener – eventualmente - el tiempo para
el escucharlo … pero han de hacer muy poco o nada para resolverlo. Mas
aún, a estas alturas es posible que el “oído” que las personas
subordinadas le han de prestar tiene más que ver con “enterarse” que con
proporcionar una ayuda de tipo genuina. El comportamiento de estas
últimas personas es parecido al de muchos automovilistas que ante un
accidente en la autopista que, ante un accidente, les gusta “observar lo
que ha sucedido como consecuencia del accidente” casi deteniendo su
auto, pero que cuando es requerido de subir al accidentado a su propio
auto se escapa a toda velocidad.
El libro en español que se ha mencionado ha sido posible gracias a la
extraordinaria generosidad del Dr. Donald W. Cole – Presidente de The
Organization Development Institute, y a su voluntad de servicio y de
compartir sus conocimientos y experiencias. Hago llegar al Dr. Donald
Cole mi enorme agradecimiento por ello.
Manuel London & Stephen A. Stumpf (“Managing Careers” – Addison – Wesley
– 1982) destacan que son variados los factores que influencian la
progresión de carrera de las personas. Entre ellas:
- Experiencias anteriores en el trabajo
- Personalidad, intereses y valores de la persona
- Posición socioeconómica
- Expectativas en el trabajo
- Preferencias de roles en el trabajo
- Auto-conocimiento
- Objetivos en su carrera
- Planes de carrera
- Acciones que toma la persona en su carrera
- Experiencias desarrolladoras
- Etapa en la carrera
- Realidades organizacionales
En “Managing Careers” (1982), Manuel London & Stephen A. Stumpf hacen
referencia también a cuatro fases principales las cuales son
denominadas: exploración y prueba; Consolidando el posicionamiento y
Crecimiento; al medio de la carrera; Desvinculación.
Lo que sucede usualmente durante la primera fase de exploración y prueba
las personas buscan empleadores “prospect” y también son reclutados por
éstos como lo destacan D. P. Schwab (“Recruiting and organizational
participation” en Human Resource Management -1982); S. Stumpf, S. M.
Colarelli & K. Hartman (“Development of the career exploration survey”;
New York University - 1981), S. Stumpf & S. M. Colarelli:”Career
exploration: development of dimensions and some preliminary findings”;
Psychological reports - 1980).
London & Stumpf destacan que las experiencias que son importantes
durante esta primera etapa y que se relacionan con el éxito posterior
tienen que ver con:
- el desafío en el trabajo (D. D. Bowen & D. T. Hall: Career planning
for employee development: A primer for managers”; California Management
Review – 1977)
- desarrollando sentimientos de éxito psicológico (Hall: “Careers in
Organizations”; Goodyear – 1976; S. A. Stumpf & otros: “Clustering rater
policies in evaluating candidates for promotion”; Academy of management
Journal – 1981
- modelando el rol (A. Bandura: “Psychological modeling: Conflicting
theories”; Lieber - Atherton – 1971 y A. Brief & R. Aldag: “The self in
work organizations: A conceptual review”; The academy of management
review - 1981).
- estableciendo objetivos y metas (G. Latham & G. Yukl: A review of
research on the application of goal setting in organizations”; Academy
of Management Journal – 1975)
- feedback (D. A. Nadler: “Feedback and organization development: using
data-based methods”; Addison-Wesley – 1977).
Durante la segunda fase de “Consolidar el posicionamiento y Crecimiento”
es común que el potencial de crecimiento sea percibido durante los
primeros años en el trabajo (A. Howard & D. W. Bray: “Today´s young
managers: they can do it, but will they? – 1981).
En la tercera fase que es denominada “al medio de la carrera” (mid-career)
las actividades de cuestionamiento responde de hasta dónde había llegado
puede producir resultados contrastantes: la persona puede pensar que al
no haber alcanzado sus objetivos pre-establecidos puede llegar a no
tener éxito en el futuro, o por el contrario puede esforzarse en
establecer nuevos objetivos, mas claros, precisos y realistas que están
acompañados por mejores métodos.
No es necesario que las organizaciones piensen que a las personas
solamente le interesan las promociones y aumentos de sueldos. A través
de transferencias laterales, roles donde las tareas se han visto
enriquecidas y algunas asignaciones “por proyecto” pueden representar
nuevos impulsos motivadores.
Es bueno tener en cuenta algunas de las recomendaciones de London y
Stumpf (ya citados) los que se repiten textualmente y en inglés: “Some
individuals FACE decline during mid-career. A demotion, being labeled
surplus, or simple feeling obsolete are signs of decline. This is often
accompanied by a sense of failure, insecurity and crisis. Early
retirement may be necessary, but planning for retirement may be
particularly difficult. The individual mentally, if not physically,
disengages from work activities and possible nonwork activities as well.”
La fase de desinvolucramiento es prácticamente común a todas las
personas que han pertenecido a una organización, y se produce de manera
gradual para algunos y en forma abrupta para otros. Las consecuencias de
ambas son distintas tanto para los participantes organizacionales como
para la empresa misma.
Existen distintas características para cada una de las variadas
actividades a desarrollar en Planeamiento de carrera y todas ellas hacen
contribuciones distintas al éxito de las personas (D. Bowen & D. T.
Hall: “Career planning for employee development: a primer for managers”;
University of California – 1977). Las mismas pueden tener que ver con:
actividades individuales que se pueden realizar a través de materiales
de auto-ayuda que tienen la ventaja de que su costo es relativamente
bajo y además es aplicable a personas con una fuerte fuerza motivadora.
Tiene una desventaja que se vincula con la necesidad que tenemos todas
las personas de recibir feedback inter-personal.
actividades a través de un counselor que usualmente son acompañadas a
través del uso de tests de intereses vocacionales y de aptitud,
proveyendo feedback al Cliente. El counselor ha de dar énfasis en
explorar las necesidades del Cliente. Por lo general esta metodología no
es económica sino más bien costosa y además presenta la dificultad de
que no es común encontrar personas que han de recibir información –
sobre sí mismos – que es distinta de la que prevalecía en ellos. El
counselor también puede combinar un enfoque clínico con tests.
actividades que se desarrollan donde el Jefe o Superior actúa como
counselor o coach que se caracterizan por el hecho de que el superior
evalúa periódicamente la performance del coachee y le provee feedback,
acompañando al mismo tiempo algunas sugerencias respecto de las
oportunidades de carrera laboral que tiene el “subordinado”. Este método
tiene una serie de ventajas donde una de ellas consiste en que el
superior tiene un gran número de situaciones para observar los cambios
de conducta del subordinado. Además el superior tiene conocimiento
respecto de muchas de las oportunidades de carrera laboral dentro de la
misma organización y puede además “ampliar” en alguna medida el trabajo
del subordinado, poco a poco, dándole tareas más desafiantes pero
acompañándolo bastante de cerca.
Este método también ofrece algunas desventajas ya que es
posible que el superior funcione de una manera amenazadora (o que es
percibida como amenazadora) lo que tiende a colocar al subordinado en
una posición defensiva y cautelosa. Además el subordinado siempre tiene
en cuenta – salvo raras excepciones – que los intereses del superior no
están tan centrados en el subordinado sino en la empresa.
actividades de tipo grupal como es el caso de “assessment centers” que
tienen algunas ventajas importantes como por ejemplo la enorme cantidad
de información que puede conseguirse; las evaluaciones de distintas
personas que actúan como jueces o evaluadores; y tienen un costo
relativamente moderado. Sin embargo algunas personas dentro de la
organización pueden percibir que se los compara con otros y que la
evaluación puede resultarles negativa; el énfasis principal de este
enfoque no tiene que ver con el establecimiento de objetivos personales;
y el feedback interpersonal frecuentemente no es el objetivo principal.
un Taller de Planeamiento de Vida que puede ser realizado tanto dentro
de la misma empresa como fuera. Ambos tienen distintas ventajas y
desventajas.
En su libro “Theories of career development” (Prentice-Hall – 1983),
Samuel H. Osipow señala que el modelo de desarrollo de carrera de Super
(ya citado) parece ser el más altamente desarrollado y avanzado. Sin
embargo, y para beneficio del lector, teniendo el sinnúmero de
situaciones particulares que ha de confrontar, incluye además un resumen
de las principales teorías junto con sus autores y las variables clave
que ellos tienen en cuenta. Las enumeramos a continuación:
El trabajo de Roe parece aplicable a los niveles más altos de la
organización y es bastante difícil de operacionalizar ya que existen
varios “constructor” complejos. Para Anne Roe las variables clave son
dos: la familia y las experiencias vividas por el incumbente.
El trabajo de Holland es más bien descriptivo y tiene un grado bastante
amplio de aplicación lo que es acompañado por la ventaja de ser
relativamente simple en cuanto a su concepción. Para Holland las
variables “clave” son las siguientes: los intereses de las personas; los
estereotipos ocupacionales; la información que tenga sobre sí mismo y
sobre las carreras; y lo que sepa y viva respecto del contexto donde se
desenvuelve.
El trabajo de Super se basa en un número muy grande de estudios y
experimentos donde se han encontrado resultados positivos. Es de
aplicación general y tiene múltiples aplicaciones prácticas. Las
variables claves en las cuales Super centra su atención son:
auto-concepto; etapas de desarrollo y tareas.
Ginzberg y otros desarrollaron un modelo que es principalmente
descriptivo que se orienta más hacia el proceso que hacia el producto.
Su aplicabilidad es bastante estrecha y no es muy práctico. Las
variables clave son las etapas de desarrollo y las variables sociales.
Lofquist – Davis han elegido un modelo deductivo que tiene un alcance
bastante amplio y que se orienta al contexto del trabajo. Tiene algunas
implicancias prácticas y sus variables clave principales son:
necesidades y características de las personas; nivel de satisfacción y
antigüedad en el trabajo.
Tiedeman tiene un modelo descriptivo muy abstracto y muy amplio lo que
lo hace bastante complejo. Es sumamente difícil de operacionalizar y
tiene como variables claves: el “yo”; las etapas de desarrollo.
Por otro lado la escuela psicoanalítica se orienta a predecir el proceso
pero no el producto. Su diseño es suficientemente amplio pero su
aplicabilidad es estrecha. Tiene “constructos” demasiado complejos que
son por ello difíciles de operacionalizar. Las variables clave son:
sublimación; ego; y maestría en relación a “identificación”.
El enfoque basado en las “características” de las personas es práctico
en cuanto a “la selección de personal”. Las variables clave son:
aptitudes, necesidades y características personales.
La propuesta que encuentra su fundamento en las “necesidades” de las
personas es muy amplio en cuanto a su alcance pero no es muy práctico,
Las variables clave tienen que ver con: jerarquía de necesidades y el
nivel de satisfacción que tienen las personas en relación con sus
necesidades.
El enfoque denominado “Valores” es también bastante amplio en cuanto a
su alcance y su variable clave son los “valores”
La propuesta que tiene en cuenta “el sistema social” es principalmente
de tipo descriptivo, se orienta hacia el proceso y es muy amplio en
cuanto a su alcance. Algunas de sus principales variables clave son: la
clase social a que se pertenece; la familia, el sexo; la edad; la raza;
grado cultural y posición económica.
También existe la teoría basada en el aprendizaje social que es bastante
simple en cuanto a su concepto y que se puede llegar a operacionalizar.
Las variables clave son: la persona, el contexto, y los reforzamientos.
London & Stumpf en “Managing Careers” ofrecen una serie de lineamientos
que actúan como guía tanto para el participante organizacional como para
la empresa en sí misma. Vamos a reproducirlas textualmente y en inglés:
“Guidelines for individuals to follow in managing their careers include
the following:
- Develop a clear and accurate understanding of your skills, interests
and goals.
- Seek accurate and timely information through both formal and informal
systems as a basis for career planning and decision making.
- Share preferences and goals with relevant supervisors and seek
feedback on effectiveness and the feasibility of attaining career goals.
- Remain flexible to unforeseen opportunities.
- Reassess career plans and goals as a function of the developmental
experiences undertaken and feedback on performance appraisal.
- Integrate individual and organizational goals whenever possible.
A su vez los autores detallan algunos lineamientos para las
organizaciones que son incluidas como sugerencias a tener en cuenta,
también literalmente y en inglés:
“Guidelines for organizations to follow include the following:
- Establish career paths to provide direction and guidance for career
planning.
- Provide regular and specific feedback to employees on their
performance and potential, and communicate career management activities,
programs, paths, and support systems clearly and routinely.
- Design information systems which provide objective, accurate, and
realistic information for use in staffing decisions.
- Delineate individual and organizational responsibilities in the career
management process.
- Maintain continuity and flexibility in human resource programs.
- Integrate the human resource functions and programs offered as part of
a total career management program.
En The Organization Development Institute International hemos
desarrollado algunos aspectos puntuales con el proceso de sistematizar,
dentro de lo posible, la tarea de asistir en el desarrollo de carrera de
los profesionales, ejecutivos y directivos. Creemos que la importante
lista de notables expertos en la materia que hemos puesto a disposición
anteriormente, les ha de ser de utilidad a todos aquellos que están
interesados en tener una extendida, provechosa y exitosa carrera
laboral.
De todas maneras debemos alertar a todos aquellos jóvenes y brillantes
profesionales que las “organizaciones” no tienen la fortaleza monolítica
con que eran percibidas hace muchos años atrás.
La mayor parte de las 500 empresas principales que constaban en
Fortune hace tan sólo unos 40 años atrás ya no existen dentro de dicha
categoría y además una importante mayoría dentro de éstas ha dejado de
existir. La concentración financiera ha hecho “descartable” a muchas
organizaciones que han tenido una vieja y exitosa existencia. Así como
los productos ganan en su frecuencia de introducción, son además más
variados, también se caracterizan por ser terminales mucho antes de lo
que eran antes, lo que ayuda a precipitar a la organización hacia su
fase Terminal.
Esto hace necesario que los profesionales y ejecutivos jóvenes tengan en
cuenta que solamente invirtiendo continuamente en ellos mismos puedan
tener cierta seguridad para protegerse respecto del momento en que “las
organizaciones ya han encontrado quienes los han de reemplazar”.
En el libro del Dr. Donald Cole y Eric Gaynor Butterfield (“Suicidio
Profesional o Asesinato Organizacional”; ya citado) se han incluido una
serie de recomendaciones y sugerencias – bajo el nombre de antídoto –
que pueden asistir a los ejecutivos, profesionales y gerentes que operan
dentro del mundo corporativo y organizacional a tener una exitosa y
continuada carrera laboral, y en el caso de que esta se vea
interrumpida, se incluyen aspectos que de seguirse, esa interrupción no
ha de resultar en serias consecuencias disfuncionales para las personas.
Nos vemos mañana bien temprano; allí hemos de explorar cuáles son los
“aprendizajes” que los ejecutivos, profesionales y gerentes deben tener
en cuenta y que es lo que ellos pueden hacer para desarrollarlos. Que
terminen muy bien este día y lo empiecen aún mejor el día de mañana.
Muchas gracias por compartir.
Eric Gaynor Butterfield informesarrobatheodinstitute.org Ph. D. (abd) - Presidente The Organization Development Institute International, Latinamerica (Board member de The Organization Development Institute- Worldwide) www.theodinstitute.org
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