Alfred Marshall - pensamiento económico

Autor: Manuel Guerrero

PENSAMIENTO ECONÓMICO

06 / 2001  

Anterior: Leon Walras: El Equilibrio General

ALFRED MARSHALL: EL PENSADOR

Alfred Marshall, (1842-1924). Se considera como uno de los padres de la economía ortodoxa moderna, junto a León Walras. Durante su juventud logro una excelente preparación universitaria en matemáticas, pero a parte de esto también se distinguió por sus fuertes sentimientos humanitarios, relativos a mejorar la calidad de vida de las personas, permaneció en Cambridge después de graduarse de su licenciatura en matemáticas, pero pronto incursionó en la lectura de la metafísica, la ética y la economía, siendo esta última por la que más interés mostró, al punto de impartir la cátedra de economía en la misma universidad de Cambridge.

Si bien Jevons se había declarado el campeón de la teoría marginalista, Marshall experimentó entre sus estudiantes y colegas durante más de 20 años antes de exponer sus ideas en 1890, cuando publicó sus Principios De Economía.

Marshall era consciente del cambio a través del tiempo de las teorías y las ideas alimentadas por la inquietud humana, así que trataba de combinar su preparación matemática con sus fundamentos en historia, para así poderse adaptar más fácilmente a esas fluctuaciones.  

Como mencionamos anteriormente, ya en 1870 había comenzado su trabajo en la fundamentación matemática de su teoría, complementándola con técnicas gráficas, pero solo cuando tuvo todo el material listo, lo que incluye un desarrollo matemático más riguroso, con gráficas más elaboradas, pies de página e inclusive apéndices, entregó al mundo su trabajo para que fuera discutido. Sin embargo sus juicios en extremo equilibrados lo llevaron en varias ocasiones a emitir declaraciones vagas e indecisas cayendo en lo que parecía ser un inoperante relativismo.


Para Marshall "la economía política o economía, es el estudio de la humanidad en las ocupaciones ordinarias de la vida; examina esa parte de la acción individual y social que está mas estrechamente conectada con la obtención y el uso de los requisitos materiales del bienestar"

Si bien aquí se hace referencia a la economía política y a la economía debe distinguirse que mientras la una reflejaba la relación entre economía y la política la segunda está íntimamente conectada con los juicios normativos, es decir, que abarca cuales debían de ser las metas de la sociedad, sin embargo el trabajo de Marshall, refleja que su fuerte se hallaba en el arte de la economía que es capaz de relacionar la ciencia positiva con las metas normativas; es decir que se concentró en la aplicación de la teoría y en la teoría aplicada.

Como era de esperarse asumió una posición bastante conciliadora en cuanto a la definición particular de la economía y planteaba que cada economista podía asumir el concepto como mejor se ajustara a sus inclinaciones, esto con el fin de optimizar su desempeño.

A diferencia de los clásicos, Marshall estaba convencido que la economía tenia la tarea principal, de eliminar la pobreza a tal punto que reclamó a Ricardo el hecho de no entender que la pobreza genera más pobreza, dado que la falta de recursos en las familias no garantizan, ni la salud, ni la preparación para permitirles ganar más.

Al considerar el método de Marshall se debe tener muy presente que su habilidad matemática le había permitido manejar con destreza esa herramienta en el campo de la economía y que también comprendía que la construcción de modelos abstractos era un punto vital dentro de las construcciones económicas; sin embargo pudo señalar que considerar a la sociedad estable era un error clásico que la combinación de teoría abstracta y análisis histórico podía corregir; talvez por esto tampoco prestó gran atención a que si los economistas usaban tal o cual método, o inclusive si usaban varios a la vez, de hecho, aceptó esta diversidad que proporcionaba diferentes puntos de vista sobre el funcionamiento de la economía.

El método marshalliano era consciente que las comodidades del laboratorio y que las facilidades para la experimentación no estaban disponibles para los economistas así que como estos no pueden mantener constantes todas las variable deben experimentar a nivel teórico, imponiendo supuestos; la técnica central en este caso es el llamado CETERIS PARIBUS que quiere decir “siendo otras cosas igual” y resulta ser una excelente opción siendo que la pérdida de realismo es controlada.

En sí el procedimiento marshalliano limitaba el problema al equilibrio parcial con la mayoría de las variables constantes para luego con mucho cuidado ir permitiendo su movilidad de “una cosa a la vez”.

Esta técnica metodológica estaba relacionada muy de cerca con el convencimiento que los análisis y conclusiones del corto plazo de una causa en particular pueden ser incorrectos al ser aplicados en el largo plazo. Más concretamente, se considera que a través del tiempo la oferta refleja cambios más marcados que la demanda.

Los cuatro tiempos convencionales de Marshall son: el periodo de mercado, en el cual la oferta es fija y perfectamente inelástica. El corto plazo en este se alcanza a cambiar la producción y la oferta mas no la planta instalada. El largo plazo, ya a este nivel todos los costos son variables. El periodo secular, en este no solo varía la tecnología sino la composición poblacional.

Pasando a otro tema, se había formado a finales del siglo XIX una gran controversia alrededor de la teoría del precio o del valor en cuanto a la mayor o menor influencia de la oferta y de la demanda. Mientras los clásicos enfatizaban en la oferta, los neoclásicos lo hacían en el lado de la demanda.

Marshall se había situado en un punto donde trataba de defender según él la verdad, a parte de que sus planteamientos eran inclusive anteriores a los de Jevons, Menger y Walras, para él entre más corto fuera el periodo más importante sería el poder de la demanda para fijar el precio; por el contrario en cuanto más se prolongaba el factor tiempo, cobraba mayor relevancia la influencia de la oferta. En sí Marshall condenaba al fracaso cualquier intento unicausal de explicación de las variaciones del precio y del valor.

Una de las criticas más interesante generada por Marshall es la del mal uso por parte de los economistas del análisis marginal, como si este fuera el omnipotente determinante del valor del todo, cuando la verdad se trata de entender la marginalidad como el campo donde actúan las fuerzas que gobiernan el valor del todo y no de afirmar que la utilidad marginal o el costo marginal determinan el precio, ya que estos, gracias a la mutua interacción de los factores también son determinados en el margen.

La anterior observación está muy relacionada con la concepción de la causación unidireccional que Jevons y Menger habían señalado; es decir, que la demanda, la oferta y el precio interactúan entre sí mutuamente en el espacio marginal para determinar sus respectivos valores.

Siempre se mostró muy interesado por la economía ricardiana, tanto así que rechazó la declaración de la demolición de la teoría del valor de Ricardo por parte de Jevons y de otros Marginalistas, con el triunfo aplastante de la teoría de la demanda.

En el siguiente artículo profundizaremos más en los detalles de los planteamientos del equilibrio parcial de Marshall el cual nos ayudará a llegar al análisis de la economía agregada a través de modificaciones al hacerlo cada vez menos parcial.

SIGUIENTE: ALFRED MARSHALL, SUS CONCEPTOS ECONÓMICOS

 

Manuel Guerrero

manuelguerreroarrobagestiopolis.com

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