El capital de trabajo neto en las empresas

Autor: Lic. Aimara Alfonso Pérez 

GESTIÓN DEL TALENTO

05-2005

El siguiente trabajo analiza la problemática de la administración de los recursos de la empresa, los cuales son fundamentales para su progreso.

 Específicamente, centra sus objetivos en mostrar los puntos claves en el manejo del Capital de Trabajo, debido a que es este el que mide, en gran parte, el nivel de solvencia, a la vez que asegura un margen de seguridad razonable para las expectativas de los gerentes y administradores.

Por lo que es necesario lograr un máximo de eficiencia en el mismo en aras de garantizar el éxito a largo plazo de la empresa, alcanzando así su objetivo total. Por estas razones, las empresas comienzan a otorgar importancia a la dinámica de su Capital de Trabajo y al comportamiento de su estructura, controlando el aumento indebido de cuentas y efectos por cobrar, las cuentas por pagar y los inventarios; elementos que afectan con mayor sensibilidad a las entidades.

Origen y necesidad del Capital de Trabajo

Weston, (1994) en "Fundamentos de Administración Financiera" plantea que el término de Capital se originó “con el legendario pacotillero estadounidense, quien solía cargar su carro con numerosos bienes y recorrer una ruta para venderlos.

Dicha mercancía recibía el nombre de Capital de Trabajo porque era lo que realmente se vendía, o lo que rotaba por el camino para producir utilidades” (1).
[http://www.gestiopolis.com/estilos/primer-scroll.htm]
Otro de los criterios sobre el origen del Capital de Trabajo es el que según el sitio usuarios.lycos, (2004)

 “El término capital de Trabajo se originó como tal en una época en que la mayor parte de las industrias estaba estrechamente ligadas con la agricultura; los procesadores compraban las cosechas en otoño, las procesaban, vendían el producto terminado y finalizaban antes de la siguiente cosecha con inventarios relativamente bajos.

 Se usaban préstamos bancarios con vencimientos máximos de un año para financiar tanto los costo de la compra de materia prima como los del procesamiento, y estos préstamos se retiraban con los fondos provenientes de la venta de los nuevos productos terminados” (2).

Tanto el origen como la necesidad del Capital de Trabajo residen en el entorno de los flujos de caja de la empresa, los que pueden ser predecibles; también se fundamentan ambas en el conocimiento del vencimiento de las obligaciones con terceros y en las condiciones de crédito con cada uno.

Aunque vale añadir que lo realmente esencial y complicado es la predicción de las futuras entradas a caja; ya que los activos (como las cuentas por cobrar y los inventarios), son rubros que, en corto plazo, resultan de difícil convertibilidad en efectivo.

Lo anterior pone en evidencia el hecho de que, en tanto más predecibles sean las futuras entradas a caja, menor será el Capital de Trabajo requerido por la empresa.

Capital de Trabajo Neto o Fondo de Maniobra

Según Weston, (1994) en su libro “Fundamentos de Administración Financiera”, el Capital de Trabajo Neto se define como “la diferencia entre activos circulantes y pasivos circulantes de una empresa” (3).

En el sitio salonhogar, 2004 se dice que “El capital de trabajo es el exceso de activos corrientes sobre las cuentas de pasivo, que constituyen el capital de trabajo de disposición inmediata necesario para continuar las operaciones de un negocio” (4).

De hecho, el Capital de Trabajo no es más que la inversión de una empresa en activos a corto plazo (efectivo, valores negociables, cuentas por cobrar e inventarios). Siempre que los activos superen a los pasivos, la empresa dispondrá de Capital Neto de Trabajo.

Casi todas las compañías actúan con un monto de esta naturaleza, el cual depende, en gran medida, del tipo de industria a la que pertenezca.

 Las empresas con flujo de efectivo predecibles, como por ejemplo los servicios eléctricos, pueden operar con un Capital Neto de Trabajo negativo, si bien la mayoría de las empresas deben mantener niveles positivos del mismo.

La administración del Capital de Trabajo es sumamente importante, pues los activos circulantes de una empresa típica industrial representan más de la mitad de sus activos totales. En el caso de una empresa distribuidora, estos activos representan aún más.

Para que una empresa opere con eficiencia, es necesario supervisar y controlar con cuidado las cuentas por cobrar y los inventarios.

 En el caso de una empresa de rápido crecimiento, esto es muy importante, debido a que la inversión en estos activos puede fácilmente quedar fuera de control.

Niveles excesivos de activos circulantes pueden propiciar que la empresa obtenga un rendimiento por debajo del estándar sobre la inversión.

Sin embargo, las empresas con niveles bajos de activos circulantes pueden incurrir en déficit y dificultades para mantener operaciones estables.

Gitman, (1986) en "Fundamentos de Administración Financiera" plantea: ”... mientras más grande sea la cantidad de activos circulantes existentes mayor es la probabilidad de que algunos de ellos puedan convertirse en efectivo para pagar una deuda vencida ...."(5)

La administración de Capital de Trabajo abarca todos los aspectos del mismo, el cual requiere una comprensión de las interrelaciones entre los activos circulantes y los pasivos circulantes, y entre el Capital de Trabajo, el capital y las inversiones a largo plazo.

Según Peñate, (2004): “La administración del Capital de Trabajo es particularmente importante para las empresas pequeñas.

Aunque estas empresas pueden minimizar su inversión en activos fijos, arrendando plantas y equipos , no pueden evitar la inversión en efectivo , cuentas por cobrar e inventario.

Además debido a que una empresa pequeña tiene un acceso limitado a los mercados de capital a largo plazo , debe usarse sólidamente el crédito comercial y los prestamos bancarios a corto plazo , los cuales afectan al capital del trabajo aumentando los pasivos circulantes” (6).

El blanco de este tipo de administración es manejar cada uno de los activos y pasivos a corto plazo de la empresa, de manera que se alcance un nivel aceptable y constante de Capital Neto de Trabajo.

Según Horne, (1994) en " Fundamentos de Administración Financiera”: "... la determinación de los niveles apropiados del activo y pasivo circulante sirve en la fijación del nivel del fondo de maniobra, e incluye decisiones fundamentales sobre la liquidez de la empresa y la composición de los vencimientos de su deuda.

A su vez, estas decisiones reciben la influencia de un compromiso entre rentabilidad y riesgo... “(7).

Rentabilidad vs. Riesgo

Para determinar la forma correcta, o el nivel óptimo de activos circulantes, la administración debe tener en cuenta la interacción entre rentabilidad y riesgo.

Por lo general, se dice que a mayor riesgo, mayor rentabilidad; esto se basa en la administración del Capital de Trabajo en el punto que la rentabilidad es calculada por utilidades después de gastos frente al riesgo determinado por la insolvencia que posiblemente posea la empresa para pagar sus obligaciones.

Un concepto que toma fuerza en estos momentos es la forma de obtener y aumentar las utilidades. La teoría indica que para obtener un aumento de estas, existen dos formas esenciales; la primera, aumentando los ingresos por medio de las ventas; en segundo lugar, disminuyendo los costos al pagar menos por concepto de materias primas, salarios, o servicios que se le presten.

Este postulado se hace indispensable para comprender cómo la relación entre la rentabilidad y el riesgo se une a la de una eficaz dirección y ejecución del Capital de Trabajo.

Según Gómez, (2004) “Mientras más grande sea el monto del Capital de Trabajo de una empresa, menor será el riesgo de que esta sea insolvente” (8); hecho que se fundamenta en la relación existente entre la liquidez, el capital de trabajo y el riesgo: si aumentan el primero o el segundo, el tercero disminuye en una proporción equivalente.

Suele emplearse como medida de riesgo, la insolvencia de la empresa, cuando más solvente o líquida sea, menos probabilidad habrá de que no pueda cumplir con sus deudas en el momento de vencimiento.

 Si el nivel de Capital de Trabajo es bajo, indicará que su liquidez es insuficiente; por lo tanto, dicho capital representa una medida útil del riesgo.

Cuanto mayor sea la razón o índice de activo circulante a total, tanto menos rentable será la empresa y por tanto, menos riesgosa. O bien, mientras mayor sea la razón de pasivo circulante a activo total, tanto más rentable y más riesgosa será la empresa.

Dado que el Capital Neto de Trabajo puede considerarse como parte del activo circulante de una empresa, financiado con fondos a corto y largo plazo, el mismo se asocia directamente a la relación rentabilidad - riesgo y Capital Neto de Trabajo.

Dos son, por tanto, las funciones que cumple el Capital de Trabajo Neto: una, económica; otra, financiera.

En su función económica, puede ser considerado como bienes complementarios y heterogéneos de producción que concurren a la creación de productos y servicios por parte de la empresa.

Es complementario en la medida en que son necesarios junto a los bienes de capital para el desarrollo de la producción; es heterogéneo ya que se encuentra formado por componentes diversos con diferentes grados de liquidez.

Como quiera que la empresa necesite permanentemente de Capital de Trabajo (recursos circulantes), es necesario que el mismo sea financiado con cierta estabilidad (a largo plazo) para así garantizar el equilibrio financiero.

Por otra parte, en su función financiera, debe garantizar la adecuación entre los ritmos de liquidez y exigibilidad de los activos y pasivos. Esta adecuación garantiza la solvencia y, en función de esto, se establecen dos reglas básicas:

1.- Todo activo fijo debe estar financiado por recursos permanentes, o sea: Pasivo a largo plazo más Capital (regla de equilibrio financiero mínimo).

2.- El pasivo permanente debe ser superior al activo fijo, o lo que es lo mismo, que el Capital de Trabajo Neto debe ser positivo (regla de seguridad).

Ya considerados los puntos anteriores, es preciso analizar aquellos puntos claves para reflexionar sobre una correcta administración del capital de trabajo frente a la maximización de la utilidad y la minimización del riesgo.

Naturaleza de la empresa: Es necesario ubicar la empresa en un contexto de desarrollo social y productivo, ya que el desarrollo de la administración financiera, en cada una, es de diferente tratamiento.

Capacidad de los activos: Por naturaleza, las empresas siempre buscan depender de sus activos fijos en mayor proporción que de los corrientes para generar sus utilidades, ya que los primeros son los que en realidad generan ganancias operativas.

Costos de financiación: Las empresas obtienen recursos por medio de los pasivos corrientes y los fondos de largo plazo, siendo los primeros son más económicos que los segundos.
Usos y aplicaciones del Capital de Trabajo Neto

Los principales usos o aplicaciones del capital de trabajo son:
Declaración de dividendos en efectivo.

Compra de activos no corrientes (planta, equipo, inversiones a largo plazo en títulos valores comerciales.)

Reducción de deuda a largo plazo.

Recompra de acciones de capital en circulación.

Financiamiento espontáneo.

Crédito comercial, y otras cuentas por pagar y acumulaciones, que surgen espontáneamente en las operaciones diarias de la empresa.

Enfoque de protección. Es un método de financiamiento en donde cada activo sería compensado con un instrumento de financiamiento de vencimiento aproximado.
 
En el artículo “el Estado de origen y aplicación de fondos”, Gómez, 2004 plantea que “El estado de origen y aplicación de Capital de Trabajo es muy parecido al estado de origen y aplicación de caja, excepto que a los cambios en activos y pasivos circulantes no se les da entrada por separado, en vez de eso se consolidan en una sola partida que corresponde al cambio en capital de trabajo” (9).

En El prisma, (2004) se dice que “El empleo del Capital Neto de Trabajo en la utilización de fondos se basa en la idea de que los activos circulantes disponibles,  que por definición pueden convertirse en efectivo en un periodo breve, pueden destinarse así mismo al pago de las deudas u obligaciones presentes, tal y como suele hacerse con el efectivo” (10).

Existen varios enfoques o métodos para determinar una condición de financiamiento adecuada. 

El enfoque dinámico es un plan de financiamiento de altas utilidades - alto riesgo, en el que los requerimientos temporales son financiados con fondos a corto plazo, y los permanentes, con fondos a largo plazo.

El enfoque conservador es un plan de financiamiento de bajas utilidades - bajo riesgo; todos los requerimientos de fondos (tanto temporales como permanentes) son financiados con fondos a largo plazo. Los fondos a corto plazo son conservados para casos de emergencia.

La mayoría de las empresas emplean un método de intercambio alternativo en el que algunos requerimientos temporales son financiados con fondos a largo plazo; este enfoque se haya entre el enfoque dinámico de altas utilidades- altos riesgos y el enfoque conservador de bajas utilidades – bajos riesgos.

Conclusiones

En consecuencia, la administración del Capital de Trabajo tiene variables de gran importancia, las que han sido analizadas anteriormente de forma rápida aunque precisa, cada una de ellas son un punto clave para la administración que realizan los gerentes, directores y encargados de la gestión financiera.

Por lo que es pertinente entonces tomar el máximo de medidas necesarias para determinar una estructura financiera de capital donde todos los pasivos corrientes financien, de forma eficiente, los activos corrientes y la determinación de un financiamiento óptimo para la generación de utilidad y bienestar social.

[http://www.gestiopolis.com/estilos/cierre-lectura.htm]

Lic. Aimara Alfonso Pérez  - alpezarrobaisch.edu.cu 

Universidad Agraria de la Habana, Facultad de Ciencias Económicas

[http://www.gestiopolis.com/estilos/fondo-contenidos.htm]

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