Producto versus servicio
03-2005
¿Vale la pena distinguir entre ambos? De ser así, ¿cuál es la diferencia
más importante para distinguir entre un Producto y un Servicio?.
Un producto o servicio es algo que tiene valor para alguien.
Algo es un término que puede incluir cualquier cosa ofrecida para su
atención, adquisición o consumo: ideas, bienes, servicios, lugares,
organizaciones, personalidades. Que tiene valor es una expresión que
significa que lo ofrecido puede satisfacer una necesidad o deseo, llenar
un requerimiento o proporcionar un beneficio. Para alguien es una
declaración que establece que algunas personas estarán dispuestas a
conseguir lo que se ofrece, es decir, estarán dispuestas a realizar un
intercambio.
Esta descripción no reconoce diferencias entre productos y servicios,
por lo que pudiera parecer que distinguirlos no tiene implicaciones
estratégicas para la empresa. De hecho, Theodore Levitt declara que 'No
existen Industrias de Servicio; existen sólo industrias cuyos
componentes de servicio son mayores o menores que los de otras
industrias'.
La definición tradicional de servicio parece confirmarlo: un servicio es
cualquier acto o desempeño que una persona puede ofrecer a otra, que es
esencialmente intangible y que no conlleva ninguna propiedad. Su
producción puede o no estar ligada a un producto físico.
Razonablemente, debemos pensar que es muy difícil que los servicios, en
esencia intangibles, puedan existir por sí mismos. Se requieren algunos
elementos tangibles para poder entregar el servicio y hacer llegar el
beneficio al cliente. Por ejemplo, la gitana que lee el futuro utiliza
todo un conjunto de elementos tangibles para producir el efecto
deseado.
Del mismo modo, los productos, en esencia tangibles, conllevan
componentes de servicio que se vuelven muy importantes: instalación,
garantía, servicio al cliente serían ejemplos muy obvios. Una sonrisa
por parte del vendedor, facilidades en la forma de pago, o la imagen de
marca pudieran no serlo tanto.
El hecho de que producto y servicio se combinen para ofrecer algo que
tiene valor para alguien no significa que no existan diferencias entre
ambos. De hecho, hay 5 características propias de los servicios que
tienen implicaciones estratégicas de la mayor importancia para su
correcta comercialización.
Intangibilidad
Los servicios son intangibles debido a que antes de que sean comprados
no se pueden ver, gustar, palpar, oír ni olfatear. Esto provoca
incertidumbre en quien los pretende adquirir, y para reducirla, el
cliente buscará evidencia sobre la calidad del servicio según vean el
lugar, la gente, el equipo, la comunicación escrita, los símbolos, el
precio y otros elementos asociados.
Por lo tanto, la preocupación del proveedor del servicio deberá ser
manejar la evidencia, con el fin de hacer tangible lo intangible.
Inseparabilidad
Los servicios generalmente son producidos y consumidos al mismo tiempo.
Por el contrario, los productos físicos son fabricados, inventariados y
distribuidos por múltiples revendedores y posteriormente consumidos.
Si el servicio es proporcionado por una persona, entonces la persona
forma parte del servicio.
Variabilidad
Los servicios son altamente variables debido a que dependen de quién,
cuándo y dónde se provean. El principal riesgo derivado de esta
característica es la irregularidad en la calidad del servicio ofrecido.
La respuesta lógica está en seguir algunos pasos hacia el control de
calidad.
Algunos de ellos tienen que ver con invertir en una buena selección y
entrenamiento de personal; estandarizar el proceso de ejecución del
servicio; monitorear la satisfacción del consumidor a través de sistemas
de quejas, encuestas y comparación de compra en forma tal de que se
pueda detectar un mal servicio y pueda ser corregido.
Perecibilidad
Los servicios no pueden ser almacenados o inventariados. Si no se
utilizan cuando se ofrecen, se pierden. Ejemplos, una sala de cine vacía
o una cama de hospital sin uso representan un ingreso que se ha perdido
para siempre. Y la implicación estratégica de esta característica tiene
que ver con que una demanda impredecible puede causar serias
dificultades.
La mejor manera de evitar lo perecible del servicio es hacer una buena
conciliación entre la oferta y la demanda, lo cual se puede lograr de
dos formas, ajustando la oferta, o suavizando la demanda.
Ajustar la oferta requiere acciones como contratar empleados de tiempo
parcial o introducir rutinas de eficiencia para las demandas pico. Por
ejemplo, en un hospital, los paramédicos asisten a los cirujanos, o en
un banco los empleados de escritorio se convierten temporalmente en
cajeros.
También puede ajustarse la oferta incrementando la participación del
consumidor. Por ejemplo, con el auto - llenado de formas. Con servicios
compartidos o terrenos para expansión futura. Hay escuelas que funcionan
durante la noche para cursos de extensión, o restaurantes que por la
noche usan el espacio de estacionamiento de oficinas contiguas.
Suavizar la demanda se puede hacer estableciendo precios diferenciales
que tiendan a cambiar las demandas pico hacia temporadas normales. Por
ejemplo, para cultivar demanda fuera de temporada normal, McDonald's
lanza el desayuno de huevo McMuffin; una sala de cine incrementa al
doble el precio de los boletos los domingos por la tarde.
También puede suavizarse la demanda mediante servicios complementarios
en horas pico que proporcionan alternativas a los clientes en línea de
espera. Por ejemplo, recibir un cóctel en el lobby mientras se desocupa
una mesa en el restaurante. Y desde luego, están los sistemas de
reservación.
Interacción cliente - proveedor
Debido a que tanto el proveedor como el cliente están presentes cuando
el servicio es producido, se vuelve esencial en la mercadotecnia de
servicios cuidar la relación cliente proveedor.
Más allá de los pasos hacia el control de calidad listados previamente,
se debe implantar un sistema de monitoreo continuo que permita a un
supervisor observar cómo se da la relación durante una transacción
real.
En conclusión, podemos decir que las características de los servicios
tienen implicaciones estratégicas y operativas muy importantes para su
comercialización exitosa, más aún si consideramos que en realidad todo
ofrecimiento que se hace a los clientes es en realidad una combinación
de producto físico y servicio intangible.
Para mi gusto, la principal diferencia entre producto y servicio es que
el intercambio de éste no resulta en la propiedad de un bien, sino en el
mero beneficio que es el resultado de haber recibido el servicio. Es
decir, no llevamos un objeto físico con nosotros al término de la
transacción, sino que nos quedamos con el resultado de haber recibido el
servicio y el sentimiento de satisfacción según la calidad de la
atención recibida.
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José Ignacio Domínguez
Estudios: Maestría en Administración (ITESM,
Campus Monterrey, México, 1977); Licenciado en Administración de
Empresas (ITESM, Campus Monterrey, México, 1974) Especialidad: Su
trabajo de consultoría se centra en las áreas de planeación estratégica
de mercados e información para la toma de decisiones. Imparte en la
EGADE el curso de Mercados y Clientes. Actividad Profesional: Fue
profesor del Departamento de Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey,
Campus Monterrey, y director de la carrera de Licenciado en
Mercadotecnia del mismo Campus. Trabajó en Cervecería
Cuauhtémoc-Moctezuma en la gerencia de Planeación Estratégica, gerencia
de Investigación de Mercados, gerencia de Desarrollo de Nuevos
Productos, gerencia de Marcas Regionales y gerencia de Marca Dos Equis
Lager y Sol. Estuvo en Publicidad Clave como director de Operaciones de
la agencia y, junto con otros socios, estableció su propia agencia de
publicidad, Criterio y Creatividad Publicitaria, en la que fungió como
director general. Fue también director de Mercadotecnia del Grupo
Financiero Banorte. Actualmente, se desempeña como consultor
independiente.
joseidomarrobaprodigy.net.mx