El socio italiano recién se pasó un mes en Europa recorriendo varias
ferias del mueble para checar la competencia. El
persa-irlandés-norteamericano se pasó dos semanas recorriendo tiendas en
diversos países para tomar ideas de diseño y exhibición.
El director de finanzas y administración de la empresa es otro genovés
que antes trabajó en Manhattan en el Banco di Roma. La que mueve las
operaciones es una rubia californiana, eficiente y directa. La división
de hoteles la maneja un delgado indonesio al que le dicen Yaya. En la
recepción está una sonriente uruguaya.
Entre los clientes y amigos invitados a un brindis asistieron una belga
radicada en Florencia que cómodamente habla 5 idiomas; el dueño
–descendiente de escandinavos- de una cadena de mueblerías
norteamericanas; un comprador afro-americano.
La Organización de Naciones Unidas Espontáneas (ONUE) está operando por
el mundo a todas las escalas. Empresarios y ejecutivos de microempresas
y corporativos recorren el mundo en busca de oportunidades, mercados,
dinero, talento.
Como fenicios modernos, se integran al movimiento global que reconoce
que su competidor potencial está en algún pueblo rural de Vietnam o Sri
Lanka. Y que de repente, pum, quién sabe de dónde llegará el golpe, y
amenazará con quitarles el negocio. Por ejemplo, imágenes y
representaciones de nuestra Virgen de Guadalupe talladas en madera,
moldeadas en plástico, impresas en papel, baratas, bien hechas y
manufacturadas en China invaden a México; o fábricas que cierran de la
noche a la mañana y se reabren en otro país como si nada.
El crecimiento ya no es tanto el mercado doméstico; importar y exportar
ejecutivos es crucial; financiarse globalmente es una necesidad;
allegarse de insumos competitivos, de donde vengan, es tarea diaria.
Los negocios globales simplemente se están dando, y no tienen a un Kofi
Annan como cabeza y tampoco una estructura central. La ONUE es como el
Internet: hormiguitas descentralizadas que se coordinan espontáneamente
versus el viejo modelo del elefante orwelliano centralista y
planificador. La ONUE se construye como una consecuencia natural del
mundo en que vivimos, más que una de diseño estratégico.
Como en cada etapa de la humanidad, hay pros y contras, al igual que
escépticos y enemigos. Pensadores como Noam Chomsky, libros como No
Logo, y los globalifóbicos, son apenas unos cuantos. Paradójicamente,
estos movimientos en contra de la globalización demandan a su vez
esfuerzos globalizados. Los globalifóbicos, son una organización mundial
armoniosamente coordinada.
Los puntos de inflexión en la historia de la humanidad han coincidido
con sociedades que viajan, que comercian, que negocian, que
intercambian. Hoy se hace por avión, pero antes el mar era prácticamente
un destino.
Viene al caso un pasaje poco conocido en la historia, donde dos de los
más famosos florentinos, Niccolo Maquiavelo y Leonardo Da Vinci,
planearon abrir un canal para que el Río Arno desembocara en el mar. La
idea era cortar el suministro de agua a Pisa (enemiga de Florencia) y
cobrarle por el servicio. Además, visualizaban facilitarles su oficio a
los mercaderes florentinos. Su inspiración más obvia era competir con la
poderosa y cosmopolita República de Venecia, favorecida por una
ubicación privilegiada entre Europa Central y Asia Menor.
Abrir, abrir, abrir. Trabajar afuera y hacia fuera es cada vez más la
arena de competencia. Un síntoma de empresas viejas -y también de países
y personas- es cuando se obsesionan hacia adentro y empiezan, por
ejemplo, a preocuparse de más por sus instalaciones, reglas y políticas
internas. Ante el avance de sistemas de información y métodos de
productividad que están al alcance de todos, la búsqueda y explotación
de oportunidades es lo que terminará por definir el éxito de las
empresas.
La globalización es tema obligado en juntas de consejo, en sesiones de
planeación estratégica, en la mente de empresarios audaces. Igual de
revuelo existía cuando la electricidad se empezaba a utilizar como
insumo en procesos de manufactura, y cuando Internet golpeaba de frente
al establishment; en ambos casos se nombraron departamentos, directores
y vice-presidentes “de electricidad” y “de Internet”, tal como hoy en
día se hace con el tema de “internacional”. Hasta carreras y
especialidades de Universidades traen la etiqueta de “internacional”.
Pero al rato, al cabo de unos años, dentro de muy poco, todo será
internacional. Se incorporará como una segunda naturaleza, y pasará a un
plano no protagónico como hoy en día son el uso de electricidad e
Internet, y se abrirá paso a algo más.
George Bush, reforzando su perfil de conquistador y dominancia, acaba de
anunciar una base permanente de EUA en la luna. Ahí vivirán
norteamericanos lunares, y pronto nacerán lunáticos o mejor dicho
lunarenses y literalmente serán extraterrestres. Y como hace unos 500
años Balboa al descubrir un océano clamó todo lo que tocara a nombre de
España, la conquista del espacio ya se inició. Pronto el tema será
galaxización, y la globalización será tema del pasado.
La Organización de Naciones Unidas Espontáneas (ONUE), pasará a ser la
Organización de Terrícolas (OT); y el espacio, las galaxias, y otros
mundos tendrán como principal misión –finalmente- el que nos unamos bajo
el mismo concepto de humanidad.
MBA (Universidad de Texas en Austin, 1991), Lic. Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, 1980) www.horaciomarchand.com
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |