Vigencia del ideario martiano en el siglo XXI

  • Economía
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Para la realización de este trabajo escogimos el tema: “Vigencia del Ideario Martiano en el siglo XXI” ya que el pensamiento de José Martí está presente en la obra de la revolución cubana.

El ideario político de José Martí refleja una necesidad objetiva de carácter histórico. Se expresa tanto en sus predicciones antiimperialistas como en la defensa del programa democrático revolucionario, manteniéndose latente en toda América Latina durante este último siglo. Nadie en América vio tanto como él; nadie comprendió mejor que él, las raíces de la revolución cubana, el presente que le toco vivir y el futuro de Cuba y América.

Nadie como él penetró en la esencia popular de la revolución cubana y esta es una de las más hermosas herencias que nos dejó a los cubanos al estar presente con su influencia en la fundación del Primer Partido Comunista, estuvo presente además en las leyes nacionalistas y antimperialistas de Antonio Guiteras, su programa se expresa en el programa del Moncada, estuvo presente en el Granma, en la clandestinidad y en la sierra. Sus ideas triunfaron el 1º de enero de 1959 alcanzando la victoria la revolución de Martí, del pueblo de Cuba, una revolución que conquistó para siempre la independencia nacional.

En nuestros días aún más se refleja la vigencia de su pensamiento antimperialista lo que se evidencia claramente con la lucha que el pueblo cubano ha venido enfrentando todos estos años y más aún después de la aprobación de la mal llamada “Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana”; a la que nos oponemos con todas nuestra fuerzas ya que nunca renunciaremos a nuestros principios lo que significa enterrar el pensamiento martiano y el todos aquellos hombres que dieron su vida por nuestra independencia nacional.

Desarrollo

Nuestro Héroe Nacional casi un cuarto de siglo antes conoció y previó con percepción singular algunas características del Imperialismo, llamándolo por su nombre por lo que se enfrenta a este fenómeno con “La Honda de David” con su palabra y acción revolucionaria muriendo en Dos Ríos en una guerra nacional liberadora y antimperialista.

Martí trató de formar una conciencia antimperialista entre los revolucionarios, previó además con lucidez, diversas características analizadas por Lenin como por ejemplo la concentración y centralización de capitales y de mercancías, el reparto económico, la subordinación de los pueblos americanos a la economía imperialista y el reparto territorial por medio de las armas, rasgos del régimen capitalista de los Estados Unidos.

Martí a pesar de no conocer la obra fundamental de Lenin, relacionando características del capitalismo en Estados Unidos con el imperialismo, de ahí su frase: “Viví en el monstruo y le conozco sus entrañas”.

Nuestro apóstol se pronunció contra la posibilidad de que los países hispanoamericanos fueran sometidos a la explotación de la potencia avariciosa, impugnó “concepciones monstruosas”, como la de otorgar derechos a los hombres de Norteamérica “a todo el oro y riquezas de América del Sur, comprendió que los países latinoamericanos necesitaban capitales para desarrollarse económicamente pero temió que se convirtieran en “una nación estancada, en una nación prostituida”.

Sin embargo, a pesar de los exhortos y prevenciones del Maestro, los países hispanoamericanos fueron cayendo en la órbita implacable del imperialismo norteamericano desalojando las demás potencias para lograr sus objetivos de dominación, Inglaterra sobre todo, de sus áreas de influencia de América Latina, así también Cuba sufrió la ingerencia de Estados Unidos en la guerra de independencia.

El ideario antimperialista de José Martí se proyecta por lo tanto contra la filosofía del despojo, propia de la guerra colonialista y neocolonialista a la cual nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz se refiere en su discurso ante las Naciones Unidas el 26 de septiembre de 1960. El antiimperialismo martiano, en suma, prevee el esfuerzo por impedir el “nuevo reparto del mundo” entre las potencias capitalistas lo que fue estudiado profundamente por Lenin.

Sus análisis objetivos, realistas, científicos que realiza acerca del imperialismo y otros aspectos de la actividad social tiene mayor proximidad a las obras antimperialistas de los marxistas, es por ello que su pensamiento está plenamente vinculado a los revolucionarios de hoy, fue un hombre de su tiempo, pero también de nuestro momento histórico. Fue un hombre de todos los tiempos, pero más del futuro que del pasado. Por ello es el Maestro por excelencia.

El ideario martiano está claramente expuesto en carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado el 18 de mayo de 1895 en la postrimería de su muerte cuando expresa:

…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber – puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo – de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy y haré, es para eso.

Se cree por muchas personas y así se ha expresado que Martí marchaba consciente hacia el suicidio, lo que es erróneo, ya que él quería combatir, creía que debía hacerlo, estaba obligado a ello a pesar de que no era realmente un guerrero. Este hecho encierra por sí mismo un gran drama humano e histórico, pero la vida de este hombre excepcional, consagrado a evitar a tiempo el imperialismo yanqui, solo podía terminar de una forma dramática.

Su ideario refleja una necesidad objetiva de carácter histórico presente tanto en sus predicciones antimperialistas como en la defensa del programa democrático revolucionario manteniéndose latente en América Latina en los tiempos actuales al hacerse más necesario la revolución democrática y antimperialista en todo el continente americano, lo que ya hoy es casi una realidad.

La vigencia de su vida heroica en que fue consagrada a los intereses de la población más explotada del país en cuanto a la defensa de estos, el objetivo de la independencia nacional, el papel que a Cuba le correspondía desarrollar en América y en el mundo y el ideario democrático más avanzado de América en el siglo XIX; así mismo desde el siglo pasado planteó una abierta oposición al fenómeno imperialista norteamericano cuando no estaba estudiado como fase superior del capitalismo.

Martí al denunciar la intervención yanqui en el proceso revolucionario cubano se coloca a la vanguardia del movimiento revolucionario mundial prediciendo un gran problema histórico en un momento que no podía ser entendido ni resuelto pero en fase de gestación; no existiendo en nuestro país un proletariado fuerte ni un desarrollo ideológico, así como tampoco correlación de fuerzas para poder resolver el problema que este hombre de estatura universal se planteó antes de 1895.

Basta decir que vivió en el monstruo, conoció sus entrañas y trató de oponerle al archipiélago libre de Las Antillas para evitar su expansión por América, solo este hecho lo coloca como uno de los hombres más extraordinarios de la humanidad, así puede ser entendida las raíces históricas de la política de la revolución cubana con respecto a Estados Unidos y la vigencia presente del pensamiento martiano; es por eso que la tarea que Martí se propuso fue lograda luego de más de setenta años, con el triunfo de la revolución; el 1º de enero de 1959, constituyendo así su obra objetivamente una fuerza real de carácter ideológico que ayudó de manera decisiva en la lucha del pueblo cubano por su independencia nacional y su liberación social facilitando el triunfo del pensamiento socialista.

Martí forjó en nuestro pueblo una moral política que a pesar de más de cinco décadas de corrupción pública, se mantuvo enraizada en lo más profundo de nuestra conciencia social, por ello cuando Fidel en el Mocada proclamó que Martí era el autor intelectual se estaba refiriendo a lo más querido de la conciencia social cubana, razones por las cuales advertimos la fuerza espiritual, moral, ideológica que su vida material acabada dramáticamente en Dos Ríos la cual se hace imperecedera, dejándonos un gran ejemplo.

Su pensamiento no solo está presente solo a lo largo de las luchas de liberación por alcanzar la independencia antes de 1959 sino a partir de este momento y en nuestros días, al mantenerse latentes sus ideas y los peligros que avizoró, puesto de manifiesto en todas las vicisitudes por las que hemos atravesado, pero a pesar de ello mantenemos nuestra convicción revolucionaria no obstante el férreo bloqueo económico por el cual venimos atravesando impuesto por los Estados Unidos. Muchos son los ejemplos que podemos enunciar de intentos del imperio por destruir la revolución cubana.

En todos estos años lo que ha cambiado es el discurso según la circunstancia histórica. A principios de la revolución utilizaron como pretexto la alianza de Cuba con la URSS, después el apoyo a los movimientos de Liberación Nacional de América Latina y finalmente nuestra presencia en África.

Cuando estas “amenazas” desaparecieron inventaron otras para sustentar la continuidad de su política y comienzan a manipular desde diversas aristas el tema de la falta de democracia en la Isla y con vistas a darle solución a esta problemática el 23 de octubre de 1992 el Presidente George Bush firma la Ley para la Democracia en Cuba, conocida como la Ley Torricelli donde se plantea que la caída del socialismo le proporciona Estados Unidos, una oportunidad sin precedentes para promover la transición pacífica hacia la democracia en Cuba. Esta ley se propuso flexibilizar otros aspectos para influir en la población, mirarnos desde dentro y buscar l cambio del gobierno cubano, política que se conoció como “Carril II”.

El 12 de marzo de 1996 el Presidente William Clinton firma la llamada “ Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana” más conocida por todos por la afamada Ley Helms Burton, la cual trata de recrudecer el bloqueo contra la Isla dando la posibilidad a sus nacionales que reclamen sus antiguas propiedades en Cuba que fueron nacionalizadas conforme a las leyes vigentes.

Ahora a más de cien años de aquella primera intervención yanqui, el gobierno de Estados Unidos, continua sosteniendo un criminal y repudiado bloqueo contra nuestro país, ha elaborado un plan que intenta convertir nuevamente a Cuba en su colonia, con la sustancial diferencia que ejercería sobre ella un control más despiadado que antes.

Nos ofrecen esa sociedad carcomida por la drogadicción, la violencia, la mafia, la pornografía, prostitución infantil, la criminalidad, la enajenación, discriminación, el egoísmo y la sed de riquezas. Pretender arrebatar la propiedad de las viviendas, de las tierras, fábricas, hospitales, escuelas y numerosas instalaciones sociales que la revolución ha construido y que nos resignemos a la privatización masiva de nuestras riquezas; sugieren además poner en sus manos el destino de nuestros hijos, mujeres, padres, abuelos y el nuestro propio, nos instan a renunciar a nuestra propia historia y el respeto eterno a los caídos por la independencia y soberanía de la Patria y la defensa de la Revolución Socialista.

Ante todas esas ofensas, el pueblo cubano ha mostrado su más enérgico rechazo ya que todo hombre y mujer de vergüenza no puede permitir que se dicten órdenes a nuestro país como si fuera un apéndice colonial de este morboso imperio, puesto que no aceptaremos jamás órdenes de Washington ni de nadie, ya que en este país desde el 1º de enero de 1959 solo se ejerce la decisión soberana del pueblo y ejemplo de ello está en la aprobación el 24 de diciembre de 1996 por la Asamblea Nacional del Poder Popular de la Ley No 80 “Ley de Reafirmación de la Dignidad y la Soberanía Cubana, donde todo nuestro pueblo desde los más pequeños teniendo presente las ideas del apóstol ha patentizado el apoyo incondicional a la Revolución y su decisión de defenderla hasta la última gota de sangre si es necesario.

Los planes elaborados por la actual administración norteamericana son claramente anexionistas, ni siquiera dan la posibilidad a los cubanos de escoger su camino, implantarían un sistema distinto, un cambio económico, social y político dictando lo que se puede hacer.

Afirman que no van a aceptar el traspaso de gobierno de Fidel a Raúl ni de Raúl a otro de los actuales dirigentes, tratan de impedir la continuidad de los revolucionarios en el poder y con el conocido Plan Bush pretender desaparecer todo vestigio de socialismo. Un segundo paquete de medidas que instrumentaron a partir del 2006 fue buscar mayor reforzamiento de la hostilidad de la Casa Blanca hacia nuestro país.

El pronóstico para el caso cubano es de dos a cinco años, período que conlleva la elaboración de planes de contingencia, según ese informe. Una vez más esgrimen el presunto deterioro de la salud del Comandante en Jefe Fidel Castro y su desaparición física como el punto culminante para pasar del discurso a la acción.

Esa teoría nos remite al error que constantemente comete Estados Unidos de personalizar la Revolución Cubana, centrarla en liderazgos, desconociendo su historia, la institucionalización del país y la formación de nuevas generaciones de líderes que estén prestos y preparados para asumir la continuidad del proceso revolucionario.

Las grandes personalidades no se reproducen. Las nuevas generaciones de cubanos que tendrán la misión de conducir el futuro de este país lo harán con sus propias características, preservando siempre el legado de la dirigencia histórica de la Revolución. Los valores y las tradiciones no van a desaparecer.

Por todas las razones antes expuestas afirmamos categóricamente que el ideario martiano ha estado presente y estará en todas las épocas, razones por las cuales toda nuestra juventud y el niño desde las edades más tempranas reciben plena información y educación sobre las ideas de este magistral hombre por la connotación histórica de su vida para los cubanos y los pueblos latinoamericanos.

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Lorenzo Hernández Olga. (2009, noviembre 23). Vigencia del ideario martiano en el siglo XXI. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/vigencia-del-ideario-martiano-en-el-siglo-xxi/
Lorenzo Hernández, Olga. "Vigencia del ideario martiano en el siglo XXI". GestioPolis. 23 noviembre 2009. Web. <https://www.gestiopolis.com/vigencia-del-ideario-martiano-en-el-siglo-xxi/>.
Lorenzo Hernández, Olga. "Vigencia del ideario martiano en el siglo XXI". GestioPolis. noviembre 23, 2009. Consultado el 17 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/vigencia-del-ideario-martiano-en-el-siglo-xxi/.
Lorenzo Hernández, Olga. Vigencia del ideario martiano en el siglo XXI [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/vigencia-del-ideario-martiano-en-el-siglo-xxi/> [Citado el 17 de Diciembre de 2018].
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