Urabá en Colombia. Banano, conflicto armado, narcotráfico, paz y responsabilidad social

Urabá:
Banano, conflicto armado, narcotráfico, paz y
responsabilidad social
Por:
Juan Jairo GARCÍA GONZÁLEZ
juanairo@gmail.com
Medellín, Colombia, agosto 6 de 2012
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PROTECCIÓN Y PROMOCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y
PRESERVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
EN LA REGIÓN DE URABÁ, DEPARTAMENTO DE ANTIOQUIA,
REPÚBLICA DE COLOMBIA
ENTRE ENERO DE 2000 Y DICIEMBRE DE 2009
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TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN
1. Urabá, una región llena de oportunidades para hacer realidad los sueños.
Información socioeconómica y de biodiversidad.
2. Apuntes para una comprensión histórica del cultivo y comercialización del banano en Urabá.
2.1. Primeras plantaciones en Colombia
2.2. Masacre de las bananeras en el departamento del Magdalena, señal inequívoca de una
gran equivocación.
2.3. El banano de cara al mercado mundial (oportunidades y desafíos)
3. Urabá, corredor estratégico de las Américas.
Importancia geográfica, política, comercial y militar
4. El banano: ¿Bendición o maldición?
4.1. Beneficios traídos por el banano a Urabá (presentes y futuros)
4.2. Perjuicios traídos por el banano a Urabá (presentes y futuros)
5. Conflicto social en la zona bananera: actores armados y constreñimiento.
5.1. Incursión de la guerrilla en Urabá y penetración de la base social.
5.2. Presencia e influencia paramilitar en Urabá.
5.3. Convivencia de fuerzas estatales y paraestatales.
6. Empresarios bananeros: entre el pecado de la convivencia, el silencio mplice y el desao.
6.1. Empresarios simpatizantes y opositores a los actores armados.
6.2. Abandono temporal de la zona motivado por el conflicto.
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6.3. Empresariado valiente que nunca abandonó la zona de Urabá.
7. Narcotráfico: Urabá la ruta de la coca.
7.1. Corredor estratégico para la introducción de droga al mercado mundial.
7.2. Afectación de la escala de valores en trabajadores tradicionalmente asalariados (Cultura
del atajo).
7.3. ¿Cómo afecta el narcotráfico al mercado bananero?
8. Derechos humanos: La gran pesadilla de gobernantes y empresarios.
8.1. La dinámica del conflicto armado radicalizó y deshumanizó las partes involucradas.
8.2. Reconstrucción del tejido social a través de las fundaciones.
9. Medio ambiente: fumigación y protección.
9.1. La sigatoka: enemigo de primera línea.
9.2. Fumigación aérea.
9.3. Investigación para el mejoramiento de procedimientos.
9.4. Fumigación y sostenibilidad ambiental el gran reto.
10. A manera de conclusiones.
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DEDICATORIA
A todos los hombre y mujeres, colombianos y extranjeros, que
desde el Urabá antioqueño le han apostado con valor civil a la
instauración creativa de formas de vida que erradiquen
definitivamente el horror de la muerte, la exclusión y el
desplazamiento, basados en la cooperación mutua, la
solidaridad y el respeto, allende las fronteras que establecen las
diferencias económicas, políticas, étnicas, religiosas y de género.
A mi hija Isabela, aliciente permanente en estas jornadas.
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Abstarct
El trabajo pretende mostrar a la región bananera de Urabá en Colombia, como una zona llena de
oportunidades para hacer realidad los sueños. A partir de su información socioeconómica y de
biodiversidad se hacen unos apuntes para comprender la historia del cultivo y comercialización
del banano desde las primeras plantaciones en Colombia, pasando por la masacre de las
bananeras en el departamento del Magdalena, hasta analizar el banano de cara al mercado
mundial, reconociendo a Urabá como un corredor estratégico de las Américas con alta
importancia geográfica, potica, comercial y militar.
Se analizan además los beneficios y perjuicios traídos por el banano a Urabá, el conflicto social
en la zona bananera desde la incursión de la guerrilla y su penetración de la base social, pasando
por la presencia e influencia paramilitar representada en la convivencia con fuerzas estatales y
paraestatales.
Así mismo se analiza la condición de los empresarios bananeros que oscilaron entre el pecado de
la convivencia, el silencio mplice y el desafío de enfrentar esa cruda realidad, así como la
presencia del narcotráfico en la zona que ha sabido aprovechar ese corredor estratégico para la
introducción de droga al mercado mundial, afectando la escala de valores en trabajadores
tradicionalmente asalariados que prefirieron en muchos casos optar por la Cultura del atajo para
hacerse al dinero fácil.
El trabajo finaliza haciendo una reflexión referida a los Derechos humanos como la gran
pesadilla de gobernantes y empresarios, hasta llegar a hechos concretos de reconstrucción del
tejido social a través de las fundaciones sociales bananeras y de la Asociación de Bananeros de
Colombia- AUGURA y de compromisos con una fumigación con criterios de sostenibilidad
ambiental.
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INTRODUCCIÓN
Acercarse con juicio y método1 al estudio de carácter descriptivo de las situaciones por las que ha
atravesado la región de Urabá, en el norte del Departamento de Antioquia, Colombia, es abrirse a
una realidad paradigmática toda vez que ésta ha soportado los más significativos conflictos de las
últimas décadas en este país, con elementos decisivos en una sociedad, como es la propia
participación del Estado, de organizaciones sociales de base, de grupos al margen de la ley (de
derecha y de izquierda), del sector empresarial y de los sindicatos del sector bananero, en la
búsqueda de soluciones a sus problemas.
En ese entronque situacional es que se han configurado sinergias2 de todo tipo entre los diferentes
actores, siendo uno de ellos el sector que agrupa el colectivo de productores y el sector de los
trabajadores sindicalizados en aras de mantener esquemas favorables de producción y
comercialización. Otras relaciones, ya poco gratas, son las que han establecido grupos al margen
de la ley con miembros del propio Estado o entre ellos mismos, obviando sus diferencias
ideológicas y los postulados de corte social o potico.
1 Método que implica explicar racionalmente un fenómeno y unos sucesos traspasados por otros no menos complejos. La
violencia en Urabá por misma no se puede explicar racionalmente sin comprender que hace parte de la larga lista de conflictos
en Colombia, país que aún no encuentra los caminos definitivos de su pacificación. En esa explicación se acude a fuentes
literarias porque, quizá, muestran con más claridad los caminos explicativos, superando los requisitos positivistas de ver una
explicación en una medición.
2 Resultado de la acción conjunta de dos o más causas, caracterizada por tener un efecto superior al que resulta de la simple suma
de estas.
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Las confrontaciones dadas en esta región han trascendido de este entorno3 hasta mostrar el horror
que puede alcanzar un conflicto con sus secuelas inmediatas y mediatas y el universo de
posibilidades para enfrentarlo; es decir, la región de Urabá, que comprende igualmente la zona
del Darién, ha sido un obligado laboratorio social, político, económico y hasta militar, donde se
maceran soluciones no siempre pacíficas, pero cuya lectura tiene mucho que decirnos a propios y
foráneos enriqueciendo nuestro acervo cultural con todos esos componentes.
La Región del Urabá, ubicada en su mayor parte en el Departamento de Antioquia, República de
Colombia, está conformada por los municipios de Apartadó, Arboletes, Carepa, Chigorodó,
Murindó, Mutatá, Necoclí, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá, Turbo y Vigía del Fuerte, los
cuales ocupan una superficie de 11.664 km2, con más de 500 mil habitantes y una densidad
poblacional de 43.6 habitantes por kilómetro cuadrado; esta zona comprende más de un millón de
hectáreas, 350.000 de las cuales son aptas para la agricultura.
Actualmente allí existen 32.500 hectáreas dedicadas a la producción industrial4 de banano, 50 mil
a la producción de plátano, 5.000 a la producción industrial de palma de aceite, 3.000 de yuca,
3.000 de caucho y 300.000 hectáreas son de vocación ganadera, con aproximadamente 600 mil
cabezas de ganado de razas mejoradas para carne y doble propósito. Además dispone de cerca de
200.000 hectáreas de bosques tropicales y en materia de pescados y productos de mar posee más
de 400 especies de las cuales el 70% son comestibles y comerciales.
3 Voces nacionales e internacionales se han unido al coro humanitario en defensa de la vida y de las libertades civiles, bien a
través de organizaciones no gubernamentales o de organismos internacionales, convocando a los medios para que se divulgue a la
comunidad mundial lo que ocurre en esta zona, la misma que produce buena parte del banano que se sirve en muchos países del
mundo.
4 Se le califica de “producción industrial” por cuanto es el desarrollo de una economía que implica todos los rigores organizativos,
maquinizados, con procesos de investigación tendientes a superar cada escollo y hacer avanzar la producción a niveles cada vez
mejores en competitividad y ganancias.
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La producción de banano en esta rica y cálida región está bajo la responsabilidad de 180
sociedades establecidas en 320 fincas, capaces de producir 2.100 cajas de fruta de 18.14
kilogramos cada una por hectárea/año; esto representa 69 millones de cajas de banano anuales
distribuidas así: 257.102 toneladas al año para exportación y 150.000 toneladas al año para el
consumo nacional.
La fruta producida en Urabá es exportada actualmente por cuatro empresas comercializadoras: La
Unión de Bananeros de Urabá Sociedad Anónima –UNIBAN S.A.-, Compañía Comercializadora
Internacional de Banano de Colombia S.A. BANACOL-, Sociedad de comercialización
internacional Banafrut S.A. –BANAFRUT- y Comercializadota Internacional Tropical, -C.I.
TROPICAL- las cuales perciben desde el primero de enero de 2010, US$ 8.50 por cada caja de
fruta puesta en el mercado internacional5, dándole una ventaja competitiva a esta industria que
lleva en sus hombros la tarea de provocar múltiples reivindicaciones en una región azotada por la
violencia pero que cuenta con muchas potencialidades por sus peculiaridades que la optimizan.
Estas condiciones excepcionales6 hacen de Urabá una zona atípica donde circula el dinero en
cantidades superiores a otras regiones del país, colocándola en un importante rango entra las
actividades que aportan sustancialmente al Producto Interno Bruto del país y donde,
consecuencialmente, el valor de la tierra es alto por ser una subregión con niveles de producción
5 Datos suministrados por el Doctor Roberto Hoyos Ruiz, presidente de Augura y del Comité Intergremial de departamento de
Antioquia, conformado por 37 gremios económicos de la región.
6 Se califican de excepcionales unas situaciones que se salen de los parámetros considerados normales en Urabá, zona que ha
contado con un gran desarrollo agroindustrial mientras los niveles de violencia se tornan inadmisibles a la conciencia humana y a
la civilidad que se dice estar instaurada en un país como Colombia que mantiene sus instituciones democráticas incólumes a pesar
de esos niveles de violencia degradante.
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crecientes y asegurados, gracias a políticas concertadas de los actores sociales y empresariales no
obstante estar envuelta en conflictos que trascienden sus fronteras locales. Urabá es poseedora de
una alta biodiversidad y está ubicada en una zona geopolítica estratégica con acceso directo al
Océano Atlántico, pero también por las mismas razones y por tener una alta masa de trabajadores
asalariados donde solamente SINTRAINAGRO -sindicato del sector bananero- agrupa a más de
18.000 trabajadores, es una región propensa a la ubicación en su territorio de grupos armados y
de narcotraficantes, capaces de permear la población civil con ofertas económicas
desproporcionadas, o con el constreñimiento que se puede lograr mediante el uso de las armas.
En ese escenario rico pero al mismo tiempo conflictivo, se desarrollan los procesos de producción
y comercialización del banano que se consume en los mercados de las grandes ciudades europeas
y AUGURA, como gremio que reúne a productores y comercializadores, debe velar no sólo por
mejorar las cuotas de participación del banano de Urabá en el mercado internacional, sino además
porque las condiciones laborales de los trabajadores bananeros sean dignas y se den en el marco
de la ley y la justicia social.
Son situaciones adversas que demandan ser estudiadas desde la perspectiva histórica7 con
referencia a lo regional, pero unidas a una realidad de violencia generalizada en Colombia desde
7 Esa perspectiva histórica es la que se puede reconstruir desde una ciencia que “no puede ser, no debe ser, un niño de tres años
que pregunta por todo, es, debe ser, un hombre de cinco mil años de edad que se pregunta por problemas específicos relevantes
para superar paulatinamente los conflictos que lo han aquejado desde épocas inmemoriales y aquellos que van apareciendo a
medida que se resuelven otros, o cuando se problematizan situaciones naturalizadas. Un adentro y un afuera es fundamental
puesto que permite definir un acervo de productos disponibles lo cual no sólo posibilita la consulta sino que es el único
mecanismo de llevar a la práctica política el pensamiento ya producido. Se deben definir cuales son los requerimientos para ser
parte de las respuestas mas acertadas”, siguiendo a pie juntillas las exclamaciones atinadas del profesor Ariel Zúñiga en ensayo
titulado “Desde la criminología hacia los estudios sobre la violencia y el control social” subido a la web:
http://www.alterinfos.org/spip.php?article2291, el 12 de mayo de 2008. Eso es decir de un quehacer académico dirigido al rigor
pero también a los aportes casuísticos.
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hace unas seis décadas y que en Urabá también se manifiestan, tomando como telón de fondo el
ámbito internacional, pues tratándose del nicho productivo de mercados con destinos
internacionales, estos se han cualificado de tal manera que exigen los cumplimientos mínimos de
estándares en cuanto al respeto y defensa de los Derechos Humanos, al Derecho Internacional
Humanitario y a las demandas de una producción que no riña con el mantenimiento de las
condiciones ecológicas aptas, como es la protección del medio ambiente8.
Los elementos internacionales que anotamos son los que le pueden dar un valor agregado a unas
mercancías que aspiran competir en los mercados del mundo. Ello se traduce en el acceso a unas
primas mercantiles que se reciben como reconocimiento por esas condiciones peculiares en la
producción, como es el caso del respeto por los derechos humanos, el derecho internacional
humanitario y las condiciones favorables para el medio ambiente, así como en términos de la
responsabilidad social que implican los emprendimientos industriales.
Estas primas son precisamente un reconocimiento de que se han cumplido unas condiciones
inmateriales, lo cual implica su reconocimiento en el mercado como un activo intangible que le
da un valor agregado al banano que se consume en el mundo, sobre todo en esos temas tan
sensibles en la actualidad9.
8 En lo referente al medio ambiente se viene imponiendo un reconocimiento llamado Certificación Orgánica para productos que
no acudan al uso de agroquímicos que puedan tener efectos colaterales con la salud de sus consumidores, las aguas subterráneas,
el aire y demás elementos del ecosistema, el cual es garantía para los consumidores, en el sentido que tienen en frente productos
de calidad y confiabilidad.
9 Exigencias que se extienden a todos los niveles de la industria, siendo muy rigurosos con sectores como el minero que por
doquier ha activado conflictos relacionados con una lucha que ha aportado muchos muertos, por los derechos de las comunidades
tradicionales y por los protuberantes impactos al medio ambiente.
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De ahí que el trabajo que ponemos a consideración crítica de los lectores tenga unos marcos
referenciales internacionales, desde el reconocimiento de vivir en un mundo interconectado
donde la humanidad apuesta por el compromiso con la gente y con sus derechos, porque no puede
haber actividad humana que tenga dignidad si esta implica muerte, destrucción, irrespeto mutuo e
irresponsabilidad social empresarial10.
Estas condiciones y un ambiente de tal excepcionalidad son las que motivan a investigar si las
actividades desarrolladas en la década que va desde enero del año 2000 hasta diciembre del año
2009 por la Asociación de Bananeros de Colombia- AUGURA en la zona bananera de la Región
de Urabá, Departamento de Antioquia, República de Colombia, contribuyen para que la fruta que
se produce y se exporta desde esa región hacia el mercado internacional esté refrendada por
acciones comprometidas con la protección y promoción de los derechos humanos universalmente
reconocidos de los trabajadores como son salarios justos, garantías del derecho de asociación,
libre imprenta, derecho de huelga y servicios de bienestar para ellos y para sus familias, así como
con la preservación del medio ambiente representada en el cuidado de fuentes hídricas, micro
cuencas y manejo adecuado de residuos, lo cual da a esta producción un valor agregado en el
mercado internacional y facilita su acceso a las primas Fairtrade Labelling Organizations
Internacional (FLO, siglas del inglés)11, con cuyos ingresos se favorece directamente el
mejoramiento de las condiciones habitacionales y sanitarias de los trabajadores y sus familias,
10 Compromiso de primer orden en Colombia, especialmente en la región de Urabá, por lograr acceso a los Mercados Justos a
través de la suscripción de compromisos que sirvan como puerta de entrada a múltiples reivindicaciones sociales y económicas
en una región de Colombia especialmente flagelada por la violencia.
11 La FLO o Fairtrade Labelling Organizations Internacional, en inglés, se refiere a las Organizaciones de Etiquetado de Comercio
Justo Internacional. Su origen se remonta a 1964 en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y
Desarrollo, conocida por la sigla UNCTAD, que da lugar al concepto y creación de un sistema de Comercio Justo, (FT, por Fair
Trade) o Comercio Alternativo (AT, por Alternative Trade). Sus objetivos se orientan al “logro del desarrollo sustentable y
sostenible de la oferta, el desarrollo integral, con sustentabilidad económica, social y ambiental, respetando la idiosincrasia de los
pueblos, sus culturas, sus tradiciones y los derechos humanos básicos”. Fuente: wikipedia.org/wiki/Comercio_justo.
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poniéndose en circunstancias ventajosas de competitividad frente a la misma fruta producida y
exportada por otras regiones del mundo, donde no se cumplan a cabalidad estas dos condiciones.
Ello es así porque nuevos modelos de relaciones internas y exigencias del mercado externo se han
instaurado allí, así como por la existencia in situ de un ambiente conflictivo, como quiera que hay
exigencias de tipo potico y de respeto por los Derechos Humanos que median los negocios de la
fruta que se produce allí, en procura de fortalecer los mercados socialmente responsables, tanto
en lo humano como en lo ambiental; ello ha puesto retos a todos los estamentos involucrados en
la cadena productiva y ha traído logros importantes para el mantenimiento y proyección de este
rubro económico tan significativo para la economía de Colombia.
Son las indagaciones in situ mediante entrevistas con los propios actores de la industria bananera,
las lecturas de ayer y de hoy en lo doctrinal y retomando documentación institucional tanto de los
gremios del sector productivo como del Estado colombiano, lo que ha permitido acercarse a una
realidad que amerita ser conocida por aln sector del mundo académico, el mismo que puede en
otra ocasión recabar en estos aportes para seguir construyendo esa historia que nos contempla
implacable, para que las generaciones por venir no tengan que sufrir los rigores de la que acá
ponemos en consideración.
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1. URABÁ, UNA REGIÓN LLENA DE OPORTUNIDADES PARA
HACER REALIDAD LOS SUEÑOS.
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Urabá es una tierra de sueños12, pero también de grandes luchas, con actores de todos los sexos y
edades, especialmente en las dos últimas décadas; al adentrarse en ese mar verde de actividad
febril, así como en los centros urbanos de la región del Ura antioqueño, se incursiona en un
territorio sorprendente, lleno de oportunidades para la esperanza y para la construcción de nuevas
realidades; pero también cuando se recorren los municipios que conforman el eje geográfico
bananero y sus zonas vecinas que alinderan con el Darién y con la entrada al Chocó
biogeográfico por el caudaloso río Atrato, se ingresa a un territorio donde todavía son deficientes
algunos servicios fundamentales como el saneamiento básico y la educación, hechos que
recuerdan que en esa misma inmensidad y belleza se ha soportado la tragedia social de atroces
confrontaciones, desolación y muerte, como lo dejan expresado desde la prosa del poeta y
compositor autóctono Carlos Satizabal, unos jóvenes músicos de Turbo en el trabajo denominado
Chicos y Chicas de Urabá13, proyecto musical impulsado y coordinado por la Oficina de
Iniciativas para la Transición y la OIM –Organización Mundial para las Migraciones-: Turbo de
mi tierra bella, y no la puedo olvidar”. Porque ya hablan de su tierra desde la lejanía y desde el
dolor de haberla tenido que abandonar por las condiciones que la guerra impuso, temas y motivos
que se repiten en muchas otras canciones donde reclaman a la vida con letras como esta:
“violencia que como un arma letal que va arrasando el mundo sin parar, el pan de cada día esen los
noticieros hablando de masacres y de armas de fuego. Es que la mente la tenemos envenenada llena de
codicia y de otros juegos nada… ja, ja, es verdad, la vida social, es la realidad, la pura verdad”14
12 Expresión coloquial de uso ordinario en esta región colombiana que remite y connota las características de espacio en el
universo que sean aptos por sus condiciones físicas del entorno para que los núcleos humanos y las familias puedan desarrollar
sus expectativas, elevar sus anhelos y verlos realizados, como sueño y no como pesadilla.
13 Álbum discográfico Chicos y chicas de Urabá, Canción “Turbo Mi tierra bella”, Letra Carlos Satizabal, Productor: Oficina de
iniciativas para la Transición y la OIM –Organización Mundial para las Migraciones, Medellín, 2005.
14 Álbum discográfico Chicos y chicas de Urabá. Op. Cit. Canción número 6, La realidad, compositor Diego Erlin.
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Allí mismo, donde se han ensayado formas de superación de esa violencia tuvo lugar un
laboratorio de muerte enconado, donde no era posible una “fenomenología de la muerte”15,
porque ella misma envaneció los conceptos y ensombreció las razones, quedando solo los retos
epistemológicos para entender unos golpes que también las generaciones venideras tendrán como
suyos, así como unos logros empresariales que aun mantienen una boyante economía bajo la
égida de unas relaciones obrero-patrón-estado que han logrado mantenerse en medio de la
adversidad y la diferencia.
Pero, paradójicamente, en este medio hostil se ha mantenido una inquebrantable confianza entre
organizaciones gremiales y de trabajadores que no han dejado sucumbir la sociedad, al tiempo
que le han ampliado su capacidad de regenerarse. Ese ha sido el reto aceptado por empresarios,
Estado, sociedad civil, sindicatos, y los propios actores armados que han tenido marcos para
actuar en la legalidad luego del proceso de desmovilización establecido por la Ley 975 de 2005,
conocida como “Ley de Justicia y Paz”, que les dio nuevos nichos de acción legales desde donde
pudieran participar. Es el espacio conflictivo desde donde se han podido superar obstáculos
aprendiendo de ellos y mirando más el futuro que el pasado para sanar las heridas que la
violencia ha dejado y emprender juntos nuevos caminos apostándole a una industria como la
bananera que tiene probadas garantías de rentabilidad en lo social y económico.
15 Tal como lo demanda la fenomenología de HUSSERL o DERRIDA, J. se trata de describir la cosa tal y como aparece, sin
presuposiciones especulativas metafísicas de ningún género, lo que significa liberarse de toda presuposición teórica
especulativa”, descontando toda carga de afecto y subjetividad que desborde lo “científico”.
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INFORMACIÓN SOCIOECONÓMICA Y DE BIODIVERSIDAD.
El espacio geográfico que ocupa Urabá en el contexto del globo terráqueo comprende los 8º 37´ y
55´ de latitud norte y 77º 25´ y 76º 55´ de longitud oeste16. Fisiografía que la pone en unos
patrones y sistemas climatéricos excepcionales con regímenes de lluvias, vientos y topografía que
hacen posible una variedad de femenos favorables para la producción acuícola, agrícola y
pecuaria, como el ciclo trimestral de lluvia-verano-lluvia-verano, el cual cada vez está más
afectado por los cambios climáticos.
Desde el punto de vista potico administrativo, la región abarca el departamento del Chocó, en la
parte occidental, y de Antioquia, en el lado oriental, teniendo como mite departamental en esta
región la desembocadura del río Atrato. Hacia el sur encontramos Bahía Colombia que representa
la porción más angosta del golfo que bordea los municipios de Urabá con unos 15 kilómetros y
sobre la margen oriental de ésta se localiza la población de Turbo; el límite norte del golfo lo
constituye el mar Caribe.
Por su riqueza ambiental Urabá representa un apreciable y amplio ecosistema de manglares y
humedales de importancia regional y global, a lo que se le suman sus recursos hidrobiológicos.
16 Esta posición geoestratégica está dentro de los límites de Colombia que se extiende desde los 13’ 30de latitud sur en las
bocas de la quebrada San Antonio en el extremo del Trapecio Amazónico hasta los 12º 27´ 46" en el sitio denominado Punta
Gallinas en La Guajira y de latitud norte; y desde los 66º 50´ 54" al occidente del meridiano de Greenwich por el oriente, hasta los
79º 23" del mismo meridiano, por el occidente. Esta posición ubica al país en la zona tórrida o de bajas latitudes en los dos
hemisferios, atravesada por la línea del ecuador, lo cual aporta elementos tan importantes como su clima tropical, no tener las
cuatro estaciones térmicas y disponer tan sólo de épocas de verano y de invierno con lluvias frecuentes, por lo que los días y
noches son casi de igual duración.
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Desde el punto de vista geoestratégico siempre se ha predicado la localización del golfo de Ura
como punto de unión entre Centro y Sudamérica, lo que le da una importancia estratégica nada
insoslayable, como puerta de entrada al Istmo de Panamá con las posibilidades que da su canal
interoceánico como puerta a los países de Centro América y como corredor hacia mercados tanto
legales como ilegales de alta envergadura como lo son México y los Estados Unidos de
Norteamérica.
El Golfo de Urabá tiene un área aproximada de 11.664 Km2 que representa el 18.34% del
departamento de Antioquia. Está subdividida en 3 zonas: zona Norte (Arboletes, Necoc, San
Juan de Urabá y San Pedro de Urabá), zona Centro (Apartadó, Carepa, Chigoro Mutatá y
Turbo) y zona del Atrato Medio (Murin y Vigía del Fuerte)17, con profundidades medias de 40
metros en la parte norte y de 20 metros en la porción interior. El golfo en el sector del
Departamento de Antioquia se ubica entre los municipios costeros de Necoclí y Turbo; las costas
que lo bordean son en general rocosas, con despeñaderos hacia el oeste, mientras que al suroeste,
sur y este son bajas y cenagosas. El sistema hidrográfico de la región de Urabá está formado por
tres grandes vertientes: La del mar Caribe, constituida por la cuenca de los ríos Mulatos y San
Juan, que son sus principales afluentes; la vertiente del golfo, conformada por las cuencas de los
ríos Necoc, Turbo, Caimán Nuevo, Currulao, Guadualito, o León y sus afluentes: Río Grande,
Apartadó y Chigorodó; y finalmente está la vertiente del río Atrato conformado por la cuenca de
los ríos Murin, Jadega, Chajeradó, Murrí y Riosucio. El golfo de Urase constituye en el
receptor final de todo el sistema hidrográfico de Urabá y del Chocó, por lo cual sus condiciones
17 Datos extraídos del Anuario Estadístico de Antioquia. Imprenta Departamental de Antioquia. 2006.
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físicas y bióticas son reflejo de la situación ambiental de una área de más de 4000 kilómetros
cuadrados, que lo hace más atractivo aun en momentos en que el acceso a agua dulce es un reto
para la vida y para los sistemas agrícolas en todo el mundo.
Los ecosistemas asociados al golfo de Urason humedales de vital importancia para el hábitat
de numerosas especies de fauna silvestre y para la producción de recursos hidrobiológicos; es así
como existen los manglares del delta del Atrato y de la ensenada de Rionegro, arrecifes, praderas
y formaciones coralinas en el sector del departamento del Chocó, donde se encuentran especies
consideradas en peligro de extinción como las tortugas marinas y el manatí.
Pero no todo es armonía, menos en un medio natural con dinámicas que desbordan toda previsión
humana dada su biodiversidad, posición y accidentes geográficos. Una historia reciente –del año
2008- nos ilustra este concepto:
“Don Pedro Tordecilla y doña Bella Aurora Niño, dos ancianos que pasan de los 80 años, acaban de
engrosar el número de desplazados, aunque, a diferencia de otros, no quedaron en la lista de nadie.
No los echó la guerrilla, ni los paramilitares. Tampoco el hambre. Los expulsó el mar.
El mar que en cuatro meses se comió seis metros de costa en Puntepiedra, a 10 kilómetros de Turbo y
cuyas olas se asomaban al patio.
El poste que marcaba el retiro de 50 metros que había que dejar antaño en la costa, está a seis metros
de ser devorado por las olas.
Este puerto, el más amenazado de Antioquia por el aumento en el nivel del mar que traerá el
calentamiento global, como revelara el año pasado Francisco Arias, director de Invemar, pierde terreno
día a día”.18
Los fenómenos naturales y los regímenes actuales corresponden a la factura de cobro que hace la
naturaleza a las acciones humanas locales y al calentamiento del planeta que se suma con el
18 VELÁSQUEZ GÓMEZ, Ramiro, El clima moldea a Urabá, El Colombiano.com, Publicado el 17 de junio de 2008. Pág. 5.
20
aumento en el nivel del mar, lo que podría ser un ejemplo de los cambios en los que la actividad
antpica tiene responsabilidad. Una deuda reconocida en la zona ha sido el cambio que le dieron
al río Turbo mediante el sistema de dragas de succión, con el arrastre de limos y cuanto material
encontraban en el lecho del río, con consecuencias que ahora lamentan por las inundaciones que
se presentan en las partes bajas de la ciudad de Turbo. Hay datos concretos de estos cambios:
“Las mediciones revelan que a 300 metros lineales de continente se los trael mar. Ese número es
más aterrador en la Punta del Rey, Arboletes: hace años la playa estaba a 1.600 metros de donde está
hoy.
Jairo Guillermo Vásquez, de Corpourabá, dijo que en ese municipio la tasa de erosión es de 4 metros al
año”.19
Pero como si esto fuera poco, la temperatura también ha variado en esta zona con consecuencias
graves cuando se trata de una agroindustria que depende de ciclos para sus actividades. "Los
ciclos como venían se perdieron. Ahora se puede esperar cualquier cosa", señalaba un dirigente
bananero20, lo cual aporta un ingrediente más nefasto a una situación que social y poticamente
es de permanente confrontación. Nos remitimos a informes recientes de autoridades oficiales en
la materia, como la otorgada por funcionarios del IDEAM.21
“El registro de 1931 a 2007 de las estaciones meteorológicas del Ideam señala que la temperatura en la
región ha subido 0,6 grados.”
“En los años del presente siglo el promedio en ese sitio ronda los 27,8 grados.
Pero las seis estaciones de la zona muestran una temperatura promedio de 27,3 grados, 0,6 más que la
que se tuvo hace 25 años.
La alteración de los patrones climáticos se nota también en la distribución de las lluvias. Aunque seis
estaciones pluviométricas registran un descenso ligero en los últimos años, no es un indicador
concluyente.
19 VELÁSQUEZ GÓMEZ, Ramiro, IBIDEM. Pág. 5.
20 MIRA, John Jairo, director de CENIBANANO, en: El Clima moldea Urabá. Periódico El Colombiano, Medellín, junio 17 de
2008, pág. 8.
21 Ente estatal creado en virtud de la Ley 99 de 1993, el IDEAM (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales)
es un establecimiento público adscrito al Ministerio del Medio Ambiente, para apoyar técnica y científicamente a los organismos
que forman el Sistema Nacional Ambiental (SINA) en Colombia. Inició sus labores el 1° de marzo de 1995.
21
Las temporadas alternadas de invierno y verano cada tres meses eran muy marcadas. Ahora no, según
Iván Gallego Alzate, ingeniero agrónomo de Unibán.
Hoy no se acierta con los pronósticos, lo que incide en la actividad de las fincas. Se les dice que
abonen para resistir el verano y sigue lloviendo. O se dan tres semanas de verano en pleno invierno,
mientras en Córdoba las llanuras están inundadas.”22
En este importante escenario geográfico existe una fuerte industria bananera que satisface el
mercado nacional que demanda unas 150.000 toneladas año y la nada despreciable cifra de
257.102 toneladas anuales para la exportación, alcanzando un promedio del 30 por ciento de las
exportaciones agropecuarias, sumándose a ello la importante participación del mismo producto
que se hace en otras regiones como el Departamento del Magdalena.
Es este contexto en el que unas 32.500 hectáreas de tierra cultivable son destinadas a la
producción de banano a niveles de volumen y métodos de explotación industrial. A ello se le
suman otros productos alternos como las 50 mil hectáreas dedicadas al cultivo del plátano, más
otras cinco mil a la producción de palma de aceite. Otras de menor rango han sido las franjas de
tierra dedicadas a la siembra de yuca para almidones, el caucho y unas 300 mil hectáreas de
pasturas para ganado bovino que cargan unas 600 mil cabezas de ganado, es decir, un promedio
de dos reses por hectárea, que es el de mayor promedio en el país en cuanto a ganadería
extensiva.
En esta esquina de Sur América23 con sus particularidades hay unas 200 mil hectáreas de bosques
tropicales, importantes por la diversa vegetación que sirve de hábitat a especies animales que
22 MIRA, John Jairo, IBIDEM, pág. 8.
23 Esa área, en términos comparativos doblan el área de territorios como Palestina, que cuenta en sus 6.239 km² una población de
un poco más de 4 millones de personas. (Fuente: wikipedia.org/wiki/Autoridad_Nacional_Palestina)
22
aprovechan cada rincón de los mini y micro-ecosistemas que se conforman en un bosque de estas
características.
Mas adentro del golfo se encuentra una variedad importante de peces con unas 400 especies, en
su mayoría aprovechables.
Ahora bien, en lo que respecta a la producción de banano, esta se encuentra bajo la égida de 180
establecimientos empresariales que administran unas 320 parcelas o fincas, las mismas que
producen las 2.100 cajas de fruta de 18.14 kilogramos cada una por hectárea cada o. Una
producción que representa 69 millones de cajas de banano, generando unos 15 mil empleos
directos y unos 40 mil indirectos, para que el país reciba como contraprestación unas importantes
divisas por el comercio con Estados Unidos y la Comunidad Europea especialmente. Este cuadro
geográfico y ecomico, posee una dimensión social que amerita toda atención y en las que el
Estado mismo cifra interés por lo que significa realmente24.
24 En esos 11.664 Km2 se ha desarrollado una industria bananera de gran significado para la economía de Colombia por lo que
significa su presencia en los mercados internacionales junto a las flores y el café, que han adquirido gran representatividad icónica
en los mercados europeos y norteamericano.
23
2. APUNTES PARA UNA COMPRENSIÓN HISTÓRICA DEL
CULTIVO Y COMERCIALIZACIÓN DEL BANANO EN URABÁ.
24
En este capítulo se intentará comprender por qué en esa región específicamente se ha asentado el
cultivo y comercialización de un producto originario de otras latitudes que tiene otros centros de
producción ubicados en lo que se podría denominar “la faja tropical del mundo”, pero que acá ha
tenido un sentido problemático especial, por haberse convertido en enclave de emprendimientos
legales e ilegales, con sus colaterales consecuencias por la reconocida presencia de grupos
armados al margen de la ley, sobre todo en las dos últimas décadas del siglo XX y los primeros
os del siglo XXI.
A manera de relato corto, claro y de una belleza poética digna de Macondo, pero cuya
devastadora narración es inapelable, se transcribe cómo desde la literatura se da noticia del
nacimiento de una de las más importantes industrias del país que a posteriori generara los
problemas de que se da cuenta, con otros lenguajes, otras epistemes y articulaciones, pero las
mismas o similares referencias. La nota es parte de un capítulo del libro Cien años de soledad:
“(…)
Nadie lo distinguió en la mesa mientras no se comió el primer racimo de bananos. Aureliano Segundo
lo había encontrado por casualidad, protestando en español trabajoso porque no había un cuarto libre
en el Hotel de Jacob, y como lo hacía con frecuencia con muchos forasteros se lo llevó a la casa. Tenía
un negocio de globos cautivos, que había llevado por medio mundo con excelentes ganancias, pero no
había conseguido elevar a nadie en Macondo porque consideraban ese invento como un retroceso,
después de haber visto y probado las esteras voladoras de los gitanos. Se iba, pues, en el próximo tren.
Cuando llevaron a la mesa el atigrado racimo de banano que solían colgar en el comedor durante el
almuerzo, arran la primera fruta sin mucho entusiasmo. Pero siguió comiendo mientras hablaba,
saboreando, masticando, más bien con distracción de sabio que con deleite de buen comedor, y al
terminar el primer racimo suplicó que le llevaran otro. Entonces sacó de la caja de herramientas que
siempre llevaba consigo un pequeño estuche de aparatos ópticos. Con la incrédula atención de un
comprador de diamantes examinó meticulosamente un banano seccionando sus partes con un estilete
especial, pesándolas en un granatorio de farmacéutico y calculando su envergadura con un calibrador
de armero. Luego sacó de la caja una serie de instrumentos con los cuales midió la temperatura, el
grado de humedad de la atmósfera y la intensidad de la luz. Fue una ceremonia tan intrigante, que
25
nadie comtranquilo esperando que míster Herbert emitiera por fin un juicio revelador, pero no dijo
nada que permitiera vislumbrar sus intenciones.25
Este fragmento que se traen como referencia nos da una idea recreada desde la literatura de lo que
significa un descubrimiento con su impacto y nos adentra en lo que viene luego, cuando de ese
descubrimiento se hace una opción económica, la misma que traerá consecuencias futuras poco
gratas en la memoria colectiva de un país. Acá la licencia literaria muestra un cuadro con
pinceladas poéticas ajustadas a la realidad, toda vez que el escenario de la obra del nobel
colombiano es la zona del Departamento del Magdalena, región donde tuvo sus orígenes esta
agroindustria en Colombia, que luego se diseminaría a otras partes. Para tener una visión amplia
de esa génesis conviene seguir esas páginas de Cien años de soledad:
“En los días siguientes se le vio con una malla y una canastilla cazando mariposas en los alrededores
del pueblo. El miércoles llegó un grupo de ingenieros, agrónomos, hidrólogos, topógrafos y
agrimensores que durante varias semanas exploraron los mismos lugares donde míster Herbert cazaba
mariposas. Más tarde llegó el señor Jack Brown en un vagón suplementario que engancharon en la cola
del tren amarillo, y que era todo laminado de plata, con poltronas de terciopelo episcopal y techo de
vidrios azules. En el vagón especial llegaron también, revoloteando en torno al señor Brown, los
solemnes abogados vestidos de negro que en otra época siguieron por todas partes al coronel Aureliano
Buena, y esto hizo pensar a la gente que los agrónomos, hidrólogos, topógrafos y agrimensores, así
como míster Herbert con sus globos cautivos y sus mariposas de colores, y el señor Brown con su
mausoleo rodante y sus feroces perros alemanes, tenían algo que ver con la guerra. No hubo, sin
embargo, mucho tiempo para pensarlo, porque los suspicaces habitantes de Macondo apenas
empezaban a preguntarse qué cuernos era lo que estaba pasando, cuando ya el pueblo se había
transformado en un campamento de casas de madera con techos de cinc, poblado por forasteros que
llegaban de medio mundo en el tren, no sólo en los asientos y plataformas, sino hasta en el techo de los
vagones. Los gringos, que después llevaron mujeres lánguidas con trajes de muselina y grandes
sombreros de gasa, hicieron un pueblo aparte al otro lado de la línea del tren, con calles bordeadas de
palmeras, casas con ventanas de redes metálicas, mesitas blancas en las terrazas y ventiladores de
aspas colgados en el cielorraso, y extensos prados azules con pavorreales y codornices. El sector estaba
cercado por una malla metálica, como un gigantesco gallinero electrificado que en los frescos meses
del verano amanecía negro de golondrinas achicharradas. Nadie sabía aún qué era lo que buscaban, o si
en verdad no eran más que filántropos, y ya habían ocasionado un trastorno colosal, mucho más
perturbador que el de los antiguos gitanos, pero menos transitorio y comprensible. Dotados de recursos
que en otra época estuvieron reservados a la Divina Providencia modificaron el régimen de lluvias,
apresuraron el ciclo de las cosechas, y quitaron el río de donde estuvo siempre y lo pusieron con sus
piedras blancas y sus corrientes hela das en el otro extremo de la población, detrás del cementerio. Fue
en esa ocasión cuando construyeron una fortaleza de hormigón sobre la descolorida tumba de José
Arcadio, para que el olor a pólvora del cadáver no contaminara las aguas”26
25 GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel, Cien años de soledad, rculo de lectores S.A, Barcelona, 1967, pp. 193.
26 IBIDEM., pág. 194.
26
Con toda razón se ha dicho que en estos contornos la realidad supera la ficción. Desde que la
zona bananera en Colombia descubrió su vocación económica, no han cesado los conflictos de
mayor o menor envergadura, siempre exigiendo lo mejor de los recursos de la creatividad para
superarlos, así como los más altos presupuestos para erradicarlos.
Para acceder con cierta comodidad a la comprensión histórica del cultivo y comercialización del
banano en esta esquina estratégica de Colombia, es conveniente ubicarse en el contexto de un
espacio que con la subregión del Darién hace parte de un corredor estratégico por ser conexión
entre los mares y por ser una región que en su parte continental, en dirección norte, conduce al
mar Caribe, con importantes puertos, zonas de selva y amplias zonas de productividad a niveles
industriales, explotadas con banano, palma de aceite y ganado, por lo que se podría aseverar que
cuando las oportunidades en una locación son reales, de contera sectores con intereses
encontrados se dan cita en el mismo lugar para pelearse su parte.
Aunque la geografía no explicaría todo27, si hay que tener en cuenta que las planicies bananeras
de Urabá tienen unas connotaciones especiales que han beneficiado su actual desarrollo en buena
medida. La cercanía y obligatoria conectividad con el mar atlántico, sus límites con las serranías
que bordean la zona selvática del Chocó que, a través de una amplia red fluvial lleva a ricos
yacimientos de oro y platino, así como la conexión con la selva limítrofe con Panamá como
puerta de entrada a Centro América, hacen de la zona del Ura y sus aledaños un atractivo
insoslayable para inversionistas, bucaneros, campesinos buscavida y comerciantes.
27 Ello sería tanto como apelar al anacrónico determinismo geográfico, según el cual es la geografía como medio físico la que
condiciona la vida de pueblos y personas, afectando directamente sus comportamientos, y condicionando la economía.
27
La historia ha puesto este rinn de Sur América en el centro de atención desde la época de la
conquista y subsiguientes. Un estudioso del tema lo relata de esta manera en las primeras de
cambio de las guerras y los conflictos del Darién28:
“El hecho de que en este pedazo de tierra se fundara la primera ciudad del continente: Santa María la
Antigua del Darién, se eligiera el primer alcalde popular de América y partiera la expedición que
‘descubrierael océano Pacífico, para los europeos, entre otros grandes sucesos sirvió para marcar un
nuevo rumbo en la historia de la humanidad.”
(…)
“Con el paso de los años el interés de los mismos actores fue tener al Darién como base para llegar a
los ricos yacimientos de oro del Chocó, Antioquia y Perú, transformando al Darn en un estratégico
territorio para el fomento del contrabando y los negocios ilícitos; un hervidero de piratas, corsarios,
contrabandistas y aventureros que lo convirtieron también en un centro de crimen y del pillaje, según
descripciones de varios cronistas españoles”29
El interés e importancia en esta zona del planeta se refrenda con los proyectos de construir la
carretera que unirá, con la construcción de unos 100 kilómetros de vía, las tres Américas, pues
ello abre la posibilidad de un aprovechamiento a fondo de la infraestructura portuaria que tiene
Colombia en el Golfo de Urabá, aledaño a esa zona boscosa por donde atravesaría lo que falta de
carretera Panamericana en el sector específico del Tapón del Darién30, proyecto que muchos han
considerado como salvador para unas economías cerradas en un mundo que proclama la
globalización, pero que otros tienen como un grave atentado ambiental y prefieren mantener la
discontinuidad de la carretera que atraviesa las Américas.
28 Indistintamente se enuncian las denominaciones Darién y Urabá para la región, pues con ambas expresiones se denomina el
mismo entorno geográfico; acuando nos referimos al golfo de Darién, estamos denotando el amplio golfo situado en la parte sur
del mar Caribe, entre Panamá y Colombia, que en su parte más meridional contiene al golfo de Urabá y la desembocadura del río
Atrato en territorio colombiano, adoptado para efectos administrativos como subregión de Departamento de Antioquia,
conteniendo los municipios de Apartadó, Arboletes, Carepa, Chigorodó, Murindó, Mutatá, Necoclí, San Juan de Urabá, San Pedro
de Urabá, Turbo y muchos incluyen a Vigía del Fuerte, municipio ribereño del río Atrato en el Departamento del Chocó.
29 MOSQUERA, José E. Las guerras y los conflictos del Darién, Editorial Lealon, Medellín, 2002, pp, 12-13.
30 MOSQUERA, JoE., Op. Cit. Este autor hace un paneo sobre todas las vicisitudes por las que ha pasado este proyecto desde
que la National Geographic durante sus expediciones de los años de 1950 a 1970 la hizo célebre con el nombre de "tapón del
Darien".
28
Estos apuntes permiten vislumbrar la importancia que encarna la zona del Urabá, a la que se le
aden otras relevancias en el mismo entorno geográfico, haciendo que las situaciones del
conflicto social y de producción de banano sean n s complejas y exijan mayúsculas
atenciones, pues no se trata de conflictos circunstanciales sino de aquellos que comprometen un
componente histórico complejo31.
2. 1. PRIMERAS PLANTACIONES EN COLOMBIA.
No es fácil determinar con exactitud el surgimiento de las primeras plantaciones de banano en
suelo colombiano, menos aun en la zona del Urabá signada desde sus orígenes como región de
piratas, bucaneros y rebuscadores, dándole el toque de región con una población inconstante.
Dicen las voces más autorizadas que el banano fue traído a América por el misionero fray Tomás
de Berlança en 1516 por Santo Domingo o isla de La Española; es decir, el banano no es
originario de América, pues, siguiendo los cronistas su origen está en el sudeste asiático, sobre
todo en la región indomalaya. De cuándo llegó a Colombia bien puede ser un misterio, sin que
impida señalar desde cuándo ha tenido su importancia como renglón ecomico.
Lo cierto es que las primeras plantaciones de banano no fueron las de Urabá sino las de la zona
del Departamento del Magdalena, las que evocan poblados que la literatura ha eternizado, entre
ellos Aracataca, Orihueca, Sevilla y Fundación, consideración basada en que esta zona es más
cercana y con mejores accesos al puerto marítimo y fluvial de Barranquilla, con todas las
bondades que tiene como conectividad con el interior a través del río Grande de la Magdalena
31 Nos recuerda a Morin: “es complejo aquello que no puede resumirse en una palabra maestra, aquello que no puede retrotraerse
a una ley, aquello que no puede reducirse a una idea simple”. En, Edgar Morin. Introducción al pensamiento complejo. Barcelona,
Gedisa Editorial, 1998.
29
que atraviesa el país a todo lo largo. Por este puerto, alguna vez llamado Pórtico Dorado de la
República, ha entrado al país la novedad de productos extranjeros, culturas diferentes y personas
con iniciativas que han podido hacer una simbiosis con lo que ahora hace parte de la idiosincrasia
nuestra. Y se explica que ingresa por Barranquilla y se adentra en las zonas más fértiles al sur del
Magdalena, por cuanto esta ciudad y sus alrededores nunca fueron el mejor escenario para
encontrar riquezas mineras o naturales, razón por la cual la ciudad jamás se constituyó en un sitio
que atrajera a propios y extraños o que justificara una presencia permanente, por lo cual este
puerto no llegaría a ser importante sino hasta la segunda mitad del siglo XIX como resultado de
la entrega en comodato de la navegación a vapor por el o Grande Magdalena a Juan Bernardo
Elbers, ciudadano alemán que la recibió del Libertador a inicios de La Gran Colombia en 1823 en
agradecimiento por los favores recibidos.
Estos elementos historiográficos explican que el banano haya ingresado a Colombia inicialmente
por el Magdalena y se haya instalado en las planicies sureñas de este departamento, porque para
la época lo que ahora es Urabá, era apenas una zona inhóspita, agreste y sin la infraestructura
portuaria que ya tenía Barranquilla. Queda establecido en un relato que fue por la década del 60 y
ante la crisis de la zona del Magdalena, que adquirieron auge los sembradíos en Ura. De esta
forma ha quedado relatada esa historia:
“El señor José Manuel González Bermúdez inició los cultivos de banano en el Magdalena desde el año
1885, con semillas de la variedad Gross Michel traídas de Panamá.
En 1889 se exportó a New York la primera fruta disponible con grandes contratiempos por el
transporte marítimo inadecuado.
En 1901 se establece en el Magdalena, una compañía llamada: la United Fruit Company, que no solo
exportaba fruta sino que además tenía el monopolio de la construcción del ferrocarril, lo que conllevó
al progreso de la zona.
30
En la década del 60 la producción de banano en la zona del Magdalena entró en una etapa de reducción
del área cultivada y por ende afecla producción y las exportaciones que ya tenía consolidadas con el
Ecuador, que era su primer exportador, lo que conllevó a que la compañía frutera de Sevilla, filial de la
United Fruit Company, implementara el cultivo de banano en Urabá en terrenos pertenecientes al
Consorcio Albingia con un enfoque claro de siembra comercial. Con las primeras siembras de Gross
Michel en marzo de 1963 surge entonces la nueva zona bananera colombiana con altas posibilidades de
desarrollo, excelentes suelos para el cultivo y considerables ventajas comparativas con respecto a las
zonas existentes en los países centroamericanos: suelos nuevos, libres de enfermedades, y una región
tradicionalmente poco azotada por huracanes.”32
En el contexto latinoamericano, se tiene certeza de la incursión de este cultivo a través de Centro
América, en especial por Honduras que ya era una República Bananera con dependencia de los
gobiernos norteamericanos, por el hilo conductor de la empresa que explotaba el banano en sus
territorios. La llanura costera del atlántico hondureño fue acaparada por inversionistas
estadunidenses y europeos para aumentar el cultivo del banano. Se asentaron desde el río
Motagua en el municipio de Omoa departamento de Cortés al oeste del litoral, hasta el valle de
Sico en el municipio de Iriona departamento de Colón al este del valle del Aguán. Honduras
perdió parte del territorio nacional de las vegas del río Motaqua en una disputa contra Guatemala
provocada por la United Fruit Co. y fallada en Washington en 1931 contra ese país.
En fechas posteriores y a medida que los gobiernos domésticos de finales del siglo XIX y
principios del siglo XX en Centro América otorgaban grandes concesiones y dispensas onerosas
de cabo a rabo en contra de los intereses económicos, sociales y políticos de cada uno de los
países donde se asentaban, entonces empresas pequeñas y grandes comenzaron a disputarse las
tierras y la producción bananera, muestra de que la industria en sus albores no fue nada
concertada ni menos pacífica, pues de todo lo que pasó en América, Colombia no fue la
excepción.
32 Relato descriptivo que da cuentas de esa historia, extraído de la página web de ASBAMA (Asociación de Bananeros del
Magdalena), www.asbama.com/historiadelbanano.htm
31
La historia tiene datos de que desde 1860 en las Islas de la Bahía en Centro América ya se
comercializaba banano con destino a Nueva Orleans. Por la rentabilidad, varias plantaciones de
banano empezaron a sembrarse en la zona costera del litoral norte de Honduras donde se cobraba
colonaje” por cada manzana de banano, plátano o coco cultivada en las tierras del gobierno
municipal o nacional, un monto de doce centavos y medio -un real- por mes. La zona agrícola
comprendía de oeste a este entre la barra del río Ulúa hasta la barra del río Cuero y de norte a sur
del litoral una legua hacia el interior.33 Se dice que "La industria bananera comenzó a extenderse
por medio de denuncias y medidas de terrenos como lo hizo el alcalde Carlos C. Bolet de Tela,
con dos mil hectáreas quien ofreció ver surcadas sus plantaciones por el ferrocarril. Las paralelas
llegaron y las máquinas impulsadas por leña empezaron a conducir banano"34. Allí, después que
el presidente Manuel Bonilla, en 1911, dio la primera concesión por noventa y nueve años, el
monocultivo del banano originó la etapa de producción industrial de la Costa Norte, tal como
ocurrió en Colombia, lo cual atendía la implementación de poticas diseñadas desde el norte de
América para estos países.
Las concesiones comenzaron a darse por doquier desde mediados del siglo XIX, todas onerosas,
e infortunadamente ventajistas y humillantes, siendo las de principios de siglo más astutas y
profundas. Primero en escala pequeña, pero, en los primeros años del siglo XX ya se habían
constituido empresas con todo un andamiaje que les permitía emprendimiento de largo alcance en
estas tierras americanas. Es así como la llanura costera del atlántico hondureño fue acaparada por
33 MEDINA BARDALES, Marel, Breve historia del banano en Honduras, Revista Aguán, No. 1., 1994. Puede consultarse
también en la siguiente dirección electrónica. www.angelfire.com/ca5/mas/dpmapas/yor/ola/o12.html.
34 IBIDEM.
32
intrépidos inversionistas estadunidenses y europeos para aumentar el cultivo del banano, lo cual
permitía evidenciar el auge que se acercaba.
En todo caso una de las empresas multinacionales que primero arribó de manera agroindustrial
con el auge bananero fue la United Fruit Company, la misma que se instaló en el país desde 1918
explotando la industria del banano en los territorios del departamento del Magdalena.
2. 2. MASACRE DE LAS BANANERAS EN EL DEPARTAMENTO
DEL MAGDALENA, SEÑAL INEQUÍVOCA DE UNA GRAN
EQUIVOCACIÓN.
En el departamento del Magdalena se escenifiuna relación de adversarios entre la compañía
norteamericana y los nacionales que le servían en la explotación del banano. Allí, bajo
condiciones de sometimiento a los pobladores y trabajadores, apoyados por un contexto político
autoritario y dictatorial al que se llamó la hegemonía Conservadora, bajo el gobierno de Miguel
Abadía ndez, (presidente del partido conservador entre 1926-1930) se impulsaba la
industrialización de un país con visos y vicios heredados del coloniaje, todavía con una hacienda
extensiva35 conjugada con una economía de enclave36, por su capital monopólico en un país de
escaso desarrollo. Allí extensas zonas del territorio nacional estaban bajo el dominio de
terratenientes y el usufructo de multinacionales que desarrollaban actividades ganaderas,
35 Se aplica este concepto de “hacienda extensiva” a las economías agrarias que utilizan grandes extensiones de tierra en cultivos
no diversificados o ganadería, para diferenciarla de la economía agraria de Hato, en la que se da uso a extensiones pequeñas de
tierra y son laboradas por sus propietarios con sus familias.
36 La Economía de Enclave se entiende como aquella que desarrolla el capital monopólico en los zonas deprimidas de países
también deprimidos en su economía, con zonas o regiones atrasadas en lo social y en lo económico; este concepto es, muy
aplicado en las economías apenas estables de los países de América Latina, llamadas despectivamente por su dependencia
colonialista las “Republic Banannas”.
33
extractivas y agroindustriales, y que a la par vinculaban a los trabajadores de sus compañías bajo
desfavorables condiciones de explotación. Esta es la experiencia que no se puede repetir, como
aconteció con la masacre de 1928, evento que marcó de sangre la historia agraria de Colombia y
generó profundas desconfianzas entre patronos y trabajadores que aun hoy muchos alimentan.
La señal más inequívoca de la Masacre de las Bananeras fue que el capital se imponía por encima
de cualquier consideración37, y que el poder estaba instaurado para cuidarlo, así lo separaran mil
kilómetros de la casa de Gobierno en la capital Bogotá. Pues bien, mucho es lo que se ha escrito
sobre este pasaje de la historia colombiana, pero así debe ser para mantener viva la memoria
histórica y activa la interpretación que ilumine el presente.
El nobel Gabriel García Márquez nos lo relata en varios pasajes de Cien años de soledad:
“José Arcadio Segundo no habló mientras no terminó de tomar el café.
Debían ser como tres mil murmuró. ¿Qué? Los muertos – aclaró él -. Debían ser todos los que estaban
en la estación. La mujer lo midió con una mirada de lástima “Aquí no ha habido muertos.”, dijo
“Desde los tiempos de tu tío el coronel, no ha pasado nada en Macondo”. En tres cocinas donde se
detuvo José Arcadio Segundo antes de llegar a la casa le dijeron lo mismo “no hubo muertos.”. Pasó
por la plazoleta de la estación y vio las mesas de fritanga amontonadas una encima de otra y tampoco
allí encontró rastro alguno de la masacre.”
(…)
José Arcadio Segundo, devorado por la pelambre, indiferente al aire enrarecido por los vapores
nauseabundos, seguía leyendo y releyendo los pergaminos ininteligibles. Estaba iluminado por un
resplandor seráfico. Apenas levanto la vista cuando sintió abrirse la puerta, pero a su hermano le bastó
esa mirada para ver repetido el destino irreparable de su abuelo. Eran mas de tres mil – fue todo lo que
dijo José Arcadio Segundo -. Ahora estoy seguro que eran todos los que estaban en la estación.”38
Estas citas literarias dicen tanto de la historia de Colombia como un ensayo historiográfico;
repasar estos capítulos bien merece la pena por cuanto en los hallazgos de puntos similares se
facilita revisar los esquemas que no concuerdan con los de la justicia social, armonía laboral y
37 Como desconocimiento a las convenciones laborales internacionales, deterioro del medio ambiente y pauperización económica
y psicosocial de los trabajadores bananeros, resultante de las condiciones laborales oprobiosas a que eran sometidos.
38 GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel, Op. Cit.
34
concertación que hoy en día se aplican, o que al menos hacen parte de la agenda social y potica
de productores y trabajadores. Este ha sido un tema evadido con cierta verguenza por la
historiografía tradicional colombiana. La masacre de las bananeras, perpetrada por el Ejército
Nacional de Colombia, puede demostrar hoy que han existido connivencias que tienen un costo
demasiado alto para la legitimidad del Estado, que hay posibilidades de mantener las relaciones
obrero-patronales que para nada ren con la seguridad en la producción y en la rentabilidad.
Demuestra la historia de Colombia que se debe mirar los acontecimientos con la responsabilidad
que lo han hecho otros países en el período de postconflicto y asumir compromisariamente el
desafío de instalarse en el nuevo mundo con los nuevos retos que impone la globalización y la
industria de escala, en concordancia con la promoción y protección de los Derechos Humanos y
la preservación del medio ambiente.
De este incómodo hecho histórico que conoce la humanidad nunca se hizo referencia en los libros
de enseñanza de los colegios39, siendo retomado y ahondado su estudio lo a partir de la década
de 1970 por historiadores de corte social. Su recuerdo, con las enseñanzas que aporta la historia,
se ha conservado para el colectivo de la Nación a través de otros mecanismos como la historia
oral, la literatura y la música popular, siendo objeto de múltiples interpretaciones y versiones.
Existen, por tanto, muchos datos cuya exactitud no puede ser determinada, pero existe unicidad y
claridad en los actores participantes del hecho y en los sucesos principales.
39 A pesar de que uno de los más insignes constructores de la historia moderna colombiana, el caudillo liberal Jorge Eliécer
Gaitán (1898-1948), lo haya denunciado en su momento ante el Congreso de la República, aún hoy los textos escolares de historia
contemporánea de Colombia no incluyen este doloroso pasaje de la historia patria de esa nación.
35
El paralelo queda hecho: a pesar del silencio de la historia oficial, los conflictos se han instalado
en la retina y en el imaginario de las generaciones una tras otra y han quedado las recreaciones
inmortales y acusadoras de lo sucedido enseñándonos que es posible que no vuelva a ocurrir40.
2. 3. EL BANANO DE CARA AL MERCADO MUNDIAL
(OPORTUNIDADES Y DESAFÍOS).
Como fruta de consumo masivo el banano era prácticamente desconocida en EEUU antes de
1870, sin embargo 30 años después se comían en ese país más de 18 millones de racimos de
plátano. Esos son los albores de un mercado que ahora abarca todo el orbe.
El banano es fruta apetecida en todo el mundo por sus valores intrínsecos, así como por sus
aportes a la medicina natural: sus efectos paliativos acreditan que el banano contiene triptofan,
proteína que el cuerpo convierte en serotonina, elemento que por sus propiedades ayuda a la
relajación. A ello se suma las importantes cantidades de potasio que aporta en la oxigenación del
cerebro; así mismo ayuda a mejorar el metabolismo humano y sus contenidos de hierro actúan
contra la anemia, estimulando la producción de hemoglobina en la sangre. Dados sus altos
contenidos de potasio y baja presencia de sal, esta fruta también actúa positivamente regulando la
presión sanguínea y disminuyendo con ello los riesgos de infarto; así mismo, reduce el
40 Ese mismo fenómeno se vive en la actualidad en el proceso de aplicación de la ley de justicia transicional aplicada como
beneficio a los paramilitares, la cual reclama de los autores de las masacres en esta y otras regiones del país la verdad, para
incluirla como parte de la memoria cultural y social colectiva que se debe tener en cuenta como enseñanza preventiva para las
futuras generaciones.
36
estreñimiento por su alto contenido de fibra, el cual aporta al restablecimiento las funciones
intestinales.
En sus indagaciones al analizar el panorama general de la producción y el comercio mundial de
banano para el año 2000, la FAO hacía el estimativo de que en el mundo había unas 9 millones
de hectáreas cultivadas con esta fruta, considerando un aproximado de producción para el año
2001 de unos 99 millones de toneladas41. Una revisión de las investigaciones de este ente sobre
los mercados mundiales en torno a las participaciones por países o áreas, da licencia para sopesar
la dimensión de estos cultivos con su importancia comercial:
“Las exportaciones aumentaron en todas las regiones entre 1985 y 2000. El mayor crecimiento se
registró en América Latina, seguida de África. En ambas regiones se duplicaron las exportaciones, que
aumentaron de 5 a casi 10 millones de toneladas y de 200.000 a más de 400.000 toneladas,
respectivamente (Figuras 7 y 8). Las exportaciones del Lejano Oriente y el Caribe también se
incrementaron, pero a un ritmo ligeramente inferior. Sus participaciones relativas en el total de
exportaciones no han cambiado de forma importante. América Latina aumentó del 78 por ciento en
1985-87 al 80 por ciento en 1998-2000, y África lo hizo del 3 al 4 por ciento. En cambio, la parte
correspondiente del Lejano Oriente disminuyó del 14 al 13 por ciento, y la del Caribe del 4 al 3 por
ciento. En esta última región, el crecimiento de las exportaciones desde finales de los ochenta hasta
principios de los noventa se neutralizó, en parte, por un descenso registrado a partir de mediados de los
años noventa. En cambio, en Filipinas el estancamiento de las exportaciones en los ochenta fue
seguido de un importante crecimiento a partir de 1992.”42
Es el banano una de las frutas con mayor intercambio comercial en todo el mundo43, con una
amplia gama de propiedades que le otorgan sitial honorífico entre las variables para que los
compradores de todo el orbe accedan a su consumo; los precios del mercado son asequibles a
diferentes tipos de consumidor, pudiéndose segmentar en las cantidades requeridas; las
estadísticas mundiales referidas a la producción de esta fruta indican que ocupa el segundo lugar
41 FAO: La economía mundial del banano 1985-2002. Depósito de documentos de la FAO. Departamento Económico y Social.
Versión PDF. Página web FAO: www.fao.org/
42 FAO. La economía mundial del banano 1985-2002. p. 4.
43 Aseveración ratificada por el estudio “Perfil Económico del Banano (Guineo)” donde, con datos de muchos países productores
incluyendo Colombia, se deduce esto, al tiempo que se evidencia su importancia económica a partir del análisis de la producción
anual, con seguimiento de varias décadas. Fuente: dominicanaexporta.gov.do/Modulos/BibliotecaVirtual/Files/Estudio de
banano.pdf
37
en importancia, siendo la India el país de mayor producción con unas 16 millones de toneladas
por año. El banano es la fruta de mayor consumo per cápita en Argentina y en EE.UU, según la
misma fuente de la FAO.
Esto confirma que las oportunidades del banano de cara a los mercados del mundo son altamente
positivas, sobre todo si se pone en consideración que esta fruta no se puede cultivar en toda parte,
siendo su hábitat más benéfico el de los países que se localizan en la faja tropical de la tierra,
condición geográfica que favorece a en Colombia.
El gremio bananero colombiano en cabeza de AUGURA, enfrenta grandes desaos de cara al
globalizado comercio mundial, teniendo que cumplir estrictos estándares de calidad y protección
al medio ambiente, manteniendo además una producción que no esté mancillada con relaciones
que vulneren los Derechos Humanos de sus trabajadores, para poder acceder a los aportes del
comercio justo, metas y logros corporativos demostradas con la incursión del banano colombiano
al mercado europeo, obteniendo para ello las certificaciones que este mercado demanda en
materia social, medioambiental y de protección y promoción de los Derechos Humanos.
Los empresarios asociados de Colombia, para atender estos desaos han creado un proyecto
colegiado que han denominado Banatura44, desde cuyo accionar trabajan en equipo para
44 BANATURA, concepto abreviado de "Banano natural"; es un programa liderado por AUGURA en convenio con el Servicio
Nacional de Aprendizaje de Colombia, SENA, para desarrollar prácticas productivas sostenibles en la agroindustria bananera, a
través de un proceso de gestión y desempeño social y ambiental que se viene ejecutando desde el año 2000 en Urabá y desde el
2005 en departamento del Magdalena, con el cual se ha logrado un mayor compromiso de los asociados en el incremento de la
biodiversidad en las fincas bananeras, con el aumento gradual de las áreas de retiro en los cauces, la implementación de coberturas
arbustivas tanto en los canales principales como en las áreas de retiro obligadas de la normatividad ambiental; sustitución o
reemplazo de las maderas nativas en los sistemas de entorrado y puentes, adecuación paisajística con niveles altos de
biodiversidad, concientización a los trabajadores y productores de la conservación de la fauna silvestre.
38
“…reducir los impactos ambientales negativos y potenciar los impactos positivos de la agroindustria
bananera, mejorar la calidad de vida de los trabajadores bananeros, disminuir costos de producción de
la actividad, establecer un programa de capacitación permanente para transferir las mejores prácticas y
crear y mantener en Augura un banco de información con registro de indicadores ambientales y
sociales”45.
45 Red de Gestores Sociales. Boletín Número 49. Imprenta Nacional de Colombia. Bogotá. Diciembre 2009 - Enero 2010. p. 11.
39
3. URABÁ, CORREDOR ESTRATÉGICO DE LAS AMÉRICAS.
40
Está descrito en páginas anteriores cómo la ubicación geográfica de la región de Urabá, donde
tienen asiento las s importantes agroindustrias del banano, es una región estratégica desde
donde se pueden direccionar políticas del nivel nacional en aspectos favorecedores del mercado
mundial, de las relaciones diplomáticas y de la conservación de importantes áreas ecológicamente
significativas para la humanidad. Esta zona cuenta con una significativa presencia de etnias
indígenas que amplían el acervo cultural como un recurso intangible de la humanidad, además de
poseer una gran riqueza ictiológica y forestal, puertos de embarque con condiciones aceptables,
así como una infraestructura para satisfacer las demandas de esos conglomerados humanos en
salud, educación y comercio. En fin, se puede afirmar que la riqueza natural del Ura
antioqueño y las enormes oportunidades que allí se pueden generar, la convierten en un corredor
estratégico para las Américas.
Ese corredor estratégico, que lo es merced a las ventajas de sus riquezas naturales y a su
biodiversidad, se puede interpretar tanto en positivo como en negativo, pues lo mismo ha servido
para la circulación de mercancías legales como ilegales, hecho que se evidencia en los
intercambios de bienes y servicios que por allí circulan libres de problemas sanitarios como la
aftosa del ganado o la sigatoka de las plantaciones de banano, sumando a ello el hecho de que
este corredor también sirve para mover tropas, comida, armas y drogas ilícitas por parte de la
guerrilla y las autodefensas paramilitares, situacn que amenaza las condiciones de seguridad
requeridas por la zona para desarrollar su mercado natural.
41
De la magnitud estratégica de la zona son conscientes los empresarios del banano que han
implementado acciones prospectivas como las adelantadas por AUGURA para garantizar la
participación progresiva de sus afiliados en el mercado mundial, trabajando en alianza con
productores, comercializadores y organizaciones de base como SINTRAINAGRO, sindicato del
sector bananero que agrupa más de 18.000 trabajadores, buscando disminuir el impacto de
organizaciones armadas capaces de permear la población civil con ofertas laborales de salarios
desproporcionados en torno a negocios ilegales, o con el constreñimiento que se puede lograr
mediante el uso de las armas.
En ese escenario rico, pero al mismo tiempo conflictivo, se desarrollan los procesos de
producción y comercialización del banano que se consume en los mercados de las grandes
ciudades europeas y AUGURA, como gremio que reúne a productores y comercializadores, vela
no lo por mejorar las cuotas de participación del banano de Urabá en el mercado internacional,
sino además porque las condiciones laborales de los trabajadores bananeros sean dignas y se den
en el marco de la ley y la justicia social.
IMPORTANCIA GEOGRÁFICA, POLÍTICA, COMERCIAL Y MILITAR.
La historia escrita de la región se remonta a la fundación de Santa María la Antigua del Darién46,
a finales del año 1510, siendo esta la primera ciudad con carácter de estable fundada por europeos
46 Fundada por Martín Fernández de Enciso y Vasco Núñez de Balboa según el cronista Fray Bartolomé de las Casas, hecho
narrado en "Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias", escrito a mediados del siglo XVI, (1552), texto que constituye el
primer informe moderno de derechos humanos, en el que describe las atrocidades a las que fueron sometidos los indígenas de las
Américas por los conquistadores españoles. Esta obra fue dedicaba al príncipe Felipe (futuro Felipe II), encargado por su padre el
Emperador Carlos V de los asuntos de Indias por aquel tiempo, se conserva un manuscrito ológrafo en el Archivo Histórico de la
Provincia de los Dominicos de Aragón, Valencia.
42
en áreas del continente americano. Algunos historiadores consideran que el primer poblado fue
San Sebastián de Urabá, pero esta comunidad fue totalmente inestable y no pade ser un fuerte.
Como quiera que sea, en la región urabaense se han instalado desde los primeros años del
encuentro de las dos culturas, poblaciones situadas de frente al Mar Caribe, en la región del
Darién.
Tan importante es esta región en el contexto nacional colombiano que47, con el prosito de abrir
sus espacios al mercado internacional se proyecta en el corto plazo la construcción de una zona
portuaria conectada vía terrestre con el océano Atlántico, lo cual mejora la cercanía de Urabá con
la capital Bogotá, que es a su vez un gran centro de la industria y de las exportaciones, así como
sede de los poderes legislativo y ejecutivo del país.
El proyecto del nuevo puerto para Urabá es de una importancia geoestratégica de tal magnitud
que se disputa la conexión con los dos océanos con países como Nicaragua, Costa Rica y
Guatemala, conservando Colombia y la región del Urabá ventajas competitivas para convertirse
en el centro operacional de uno de los megaproyectos de infraestructura e interés económico más
atractivos que se tengan por hacer en América Latina.
Nada desdeñable es esta región de Antioquia que, con una extensión de 11.664 Km2, abarca el
18.6% del total del departamento. Esa importancia fue la que motivó el gobierno nacional para
47 La literatura local ha dado en llamarla “La mejor esquina de América”, haciendo alusión a las potencialidades de que se ha
dado información en páginas anteriores de esta obra.
43
que el 20 de Junio de 2008 creara allí una Zona Franca48, que en el ordenamiento territorial patrio
corresponde a un área geográfica delimitada dentro del territorio nacional, en donde se
desarrollan actividades industriales de bienes y de servicios, o actividades comerciales, bajo una
normatividad especial en materia tributaria, aduanera y de comercio exterior. Los propósitos de
las Zonas Francas son específicamente de fomentar la inversión extranjera directa y las nuevas
inversiones de capital, la producción de bienes y servicios y la provisión de una logística efectiva
que facilite el desarrollo de operaciones de importación y exportación.
Con esto se reivindica la importancia geográfica, potica y comercial del Urabá antioqueño, pues
con ello se reafirman las gestiones y anhelos gremiales para que la competitividad del empresario
se beneficie en un mercado global, al tiempo que se promueva la generación de empleo y la
captación de nuevas inversiones en vías de la diversificación; en los lugares donde se han
instaurado estas zonas libres de cargas tributarias, se han desarrollado procesos industriales
altamente productivos y competitivos, y se ha promovido la generación de economías de escala.
48 Área o región específica, delimitada dentro del territorio de un país, en la cual existen unas condiciones especiales que
promueven y buscan el desarrollo del comercio exterior y de la industrialización. Las herramientas que se utilizan como
facilitadoras y promotoras del comercio y la industrialización en las zonas francas se basan principalmente en la creación de
beneficios y exenciones en el pago de impuestos, pues las empresas que se funcionan en una zona franca no tienen que pagar
algunos impuestos, o pagan solamente una parte de ellos. Página web: www.colombialink.com, agosto 20 de 2010.
.
44
4. EL BANANO: ¿BENDICIÓN O MALDICIÓN?
45
Se suele pensar que cada beneficio trae consigo algo negativo49, como estela de un pensamiento
místico que nada tiene que ver con la realidad y que se convierte en subterfugio o en obstáculo
epistémico para entender nuestra realidad, como parece suceder en Urabá, región donde los
acontecimientos desbordan cualquier expectativa y la realidad supera la literatura, como lo
demostraron los escritores del llamado “boom de la literatura hispanoamericana”. No son pocos
los acontecimientos que han tenido lugar en la región de Uraen tormo al cultivo del banano o
ligados a otras situaciones propias de la zona, en los que la realidad parece calcada de páginas de
la atrocidad novelesca; por algo el botánico del siglo XVIII, Carl Linneo50, le dio el nombre de
musa sapientum, que traduce musa o diosa inspiradora de los sabios.
Originario del sudeste asiático, especialmente de la región indomalaya, el banano se cree que es
la fruta más antigua del mundo, pues su planta data de tiempos prehistóricos. En el o 327 antes
de Cristo, Alejandro Magno descubrió la planta cultivada en el valle del Indo, en la India, como
lo referencia el naturalista romano Cayo Plinio, conocido como Plinio El Viejo (años 23-79 de
nuestra era), uno de los primeros escritores que describió la especie y destacó que los sabios
indios, mientras filosofaban a la sombra de un banano, muchas veces no comían otra cosa que el
fruto de esta planta, la que posteriormente fue clasificada por Linneo; se podría deducir entonces
que esta planta existe desde los albores de la historia.
49 Acepción muy común en el denominado “pensamiento vulgar” latinoamericano.
50 LINNEO, C. científico zueco, naturalista, botánico, zoólogo por cuyos estudios sentó las bases de la taxonomía moderna; vivió
entre 1707 y 1778.
46
Esta narración primaria de los tiempos de la Roma Antigua parece explicar la fruición con que
el gringo Míster Jack Brown”, personaje de Gabriel García Márquez en Cien Años de Soledad,
come un banano tras otro y da lugar a que vaya y vuelva a expandir su cultivo por todo el mundo
de Macondo, atraído por la magnificencia de la fruta, la exhuberancia de la tierra de donde
provenía y el medio social acogedor en que se producía.
Las maldiciones del banano no están figuradas en sentido moral o religioso; estas están dadas por
otras interrelaciones configuradas por circunstancias políticas, sociales o ecomicas, pues hasta
el siglo VII el banano fue un fruto exclusivamente asiático, llevado luego por mercaderes árabes
a Madagascar y después al África Occidental, lugar donde habría de recibir su curioso nombre,
formado por la contracción de palabras de la región como bana, gbana, abana, funana y banane.
Los portugueses lo llevaron a las Islas Canarias desde Guinea y actualmente se cultiva, consume
e industrializa en toda la faja tropical del mundo.
Las maldiciones del banano hacen concordancia con las desiguales relaciones sociales dadas en
Centro América, donde las Banana Republic permitieron la explotación sin controles de las
economías agrarias locales por parte de compañías extranjeras, historia que atraviesa las
Américas y tiene como expresión en Colombia la Masacre de las Bananeras en el año 192851 en
la zona del departamento del Magdalena, como respuesta del gobierno de turno en medio de la
crisis ecomica de la época, a las aspiraciones de los obreros bananeros, quienes trabajando para
la United Fruit Company creían estar rompiendo las cadenas del colonialismo y el feudalismo
51 Descrita en detalle por un testigo de excepción y escritor de la época, Ignacio TORRES GIRALDO, (1893- 1968) en Los
inconformes, historia de la rebeldía de las masas en Colombia, Tomo 4, Editorial latina, Bogotá. 1973. Es por demás documento
que aporta a la comprensión histórica del movimiento sindical colombiano durante la primera mitad del siglo XX, por su
participación directa en muchos acontecimientos que marcaron hitos históricos del país.
47
para adentrarse en los modelos de la modernidad, que con la explotación de la fruta a gran escala,
infortunadamente inauguraba relaciones de explotación laboral adversas. Esa misma historia se
repetiría en la zona del Urabá antioqueño, donde se soportó en el año 1997 una disputa territorial
por parte de las guerrillas de izquierda con los paramilitares, quienes luego de la pacificación de
la zona”, según el caso que al momento de escribir este texto cursa en el Juzgado Octavo
Especializado de Bogotá, emprendieron en compañía de la XVII Brigada Militar de Urabá bajo
el mando del General Rito Alejo del Río (conocido popularmente como el pacificador de
Urabá”) procedieron a sembrarla con promisorios cultivos de Palma Africana, sin importar el
desplazamiento forzado que produjeron a más de 30.000 campesinos quienes perdieron miles de
hectáreas de tierra que pasaron a manos de testaferros del paramilitarismo, tierras que en el año
2011 continúan en litigio para su recuperación por parte de sus dueños originales52.
4.1. BENEFICIOS TRAÍDOS POR EL BANANO A URABÁ
De acuerdo a Coyuntura, revista institucional de AUGURA correspondiente al año 2009 y
publicada para conocimiento del público en abril de 2010, el banano colombiano de exportación,
incluyendo el plátano, participó con el 2.27% de las exportaciones totales, el 5.01% de las no
tradicionales y el 35.97% de las agropecuarias sin el café.53 Dice en el mismo informe que:
“En el año 2009 las exportaciones colombianas de banano, según datos preliminares, ascendieron a
96.7 millones de cajas de 18.14 Kg. por valor de US$705.6 millones. Se presentaron decrecimientos de
-3.38% en volumen y de 4.35% en valor, respecto al o 2008, cuando se exportaron desde Colombia
100 millones de cajas por valor de US$676 millones. Las extremas condiciones climáticas en ambas
regiones productoras explican la diminución en los niveles de exportaciones.54
52 Acontecimientos narrados en el video del Tribunal Permanente de los Pueblos, editado en 2007, luego presentados en el
programa ESPECIALES PIRRY, canal RCN de la televisión colombiana, realizador Guillermo Prieto La Rotta, emisión junio 14
de 2010, 8:00 P.M..
53 Revista institucional de Augura Coyuntura, Informe de Gestión de 2009, Medellín, abril de 2010.
54 IBIDEM.
48
Los guarismos que estimulan la agroindustria de Urabá en torno al banano se dieron gracias a que
el precio FOB55 promedio de la fruta colombiana contin con la tendencia de años anteriores,
al pasar de US$6.75 por caja en promedio en el año 2008 a US$7.29 en promedio en este año,
observándose un crecimiento del 8.00%.”, lo cual es posible gracias a la visibilización de unos
compromisos del sector productivo, que ha logrado que los destinatarios de la fruta certifiquen
sus condiciones de producción, le reconozcan un valor agregado y la conviertan en precios
sustentables.
Este cuadro de beneficios en la comercialización de la fruta hacia el exterior presenta unos
beneficios que se transfieren a la sociedad, lo cual se ha logrado gracias al programa denominado
“Alianza para el desarrollo socioecomico de las comunidades bananeras de Urabá y
Magdalena”, el cual se desarrolla bajo dos líneas principales, a saber: reducción de pobreza y
protección del Medio Ambiente. Su objetivo principal es prevenir la agudización de la
problemática social en las zonas bananeras, afectadas por la disminución de la actividad de
cultivo tradicional de los micro y pequeños productores, quienes no cumplen con las condiciones
de calidad, certificación ambiental y social para la producción de fruta, sin lo cual su
permanencia en la cadena de exportación de plátano y banano es inviable, viéndose expuestos a
rechazos y pérdidas de producción y a buscar otras fuentes de ingresos. Este programa permite
materializar el razonamiento sobre la solidaridad y afianzar el componente ético empresarial.
55 Por sus siglas en inglés precio FOB se traduce como FREE ON BOARD lo cual significa en la práctica que quien vende es el
que asume los gastos hasta la puesta de la mercancía en el barco o medio de transporte.
49
Esta es una alianza blico privada (PPP: Public Private Partnership) entre el gremio bananero
conformado por las fundaciones sociales CORBANACOL y FUNDAUNIBAN y las
comercializadoras internacionales UNIBAN y BANACOL, en cabeza de AUGURA, celebrada
con la Embajada Real de los Países Bajos. El programa une, la experiencia de la cooperación
internacional holandesa con la eficiencia de la empresa privada, el conocimiento de s de 20
os de las fundaciones sociales del sector bananero y la fortaleza de las entidades
gubernamentales locales y nacionales, para atender a los pequeños productores bananeros y
plataneros con sus familias. Este trascendental programa se desarrolla en cuatro componentes:
a) Certificación de pequeños productores (Infraestructura individual por finca,
capacitación, asistencia técnica y certificación).
b) Proyectos de infraestructura social.
c) Fortalecimiento de emprendimientos.
d) Apoyo en comercialización para productos alternos, contribuyendo a la consolidación
de la paz en estas regiones.56
Como se puede evidenciar, este proyecto hace parte de estrategias de largo alcance en aras de
paliar problemas enquistados en una sociedad en conflicto, los cuales hicieron metástasis en el
sector productivo, desencadenando con ello un problema mayor que se está interviniendo con
programas incluyentes57 y con criterios de equidad.
56 A lo explica la cartilla de presentación Alianza para el Desarrollo, en la que participan otras entidades como Augura,
Corbanacol, Fundauniban y el gobierno de Holanda. Publicación de la Secretaría de Comunicaciones de Augura. Medellín, 2005.
57 Ejemplo de ello es el proyecto "Alianza para el desarrollo socioeconómico de las comunidades bananeras de Urabá y
Magdalena" de AUGURA, que recibió el año pasado el premio Emprender Paz en la categoría "Promoción de Desarrollo
Comunitario para la Paz", galardón otorgado por el trabajo que llevó a cabo con los pequeños productores bananeros y plataneros
de la región. Página web: www.colombiaincluyente.org; agosto 20 de 2010
50
Esta experiencia se dio buscando que los productores de alimentos pudieran enfrentar el reto de
obtener productos saludables cultivados y cosechados de una manera responsable, para poder
atender las exigentes requerimientos del mercado europeo que es el principal comprador del
banano colombiano, el cual exige a los comercializadores de la fruta que todos sus productores
estén certificados en EUREPGAP, programa privado de certificación voluntaria manejado por el
Grupo de Trabajo de Minoristas Europeos (EUREP), organización comercial con sede en
Colonia, Alemania, cuyos miembros son organizaciones de comercialización de productos
(PMO) y cooperativas de productores, productores de alimentos y minoristas, quienes trabajan
por el compromiso con una agricultura segura y sostenible, que se traduce en Buenas Prácticas
Agrícolas (GAP, por sus siglas en inglés).
Esa organización mutó y pasó a llamarse GLOBALGAP para acceder a la U.E.; GlobalGAP es
un conjunto de normas internacionalmente reconocidas sobre las buenas prácticas agrícolas,
ganaderas y de acuicultura (GAP). Con esta certificación, los ganaderos, piscicultores y
agricultores pueden demostrar que cumplen con los requisitos de la norma GlobalGAP. Para los
consumidores y distribuidores, el certificado GlobalGAP es una garantía de que los alimentos
cumplen con los niveles establecidos de calidad y seguridad, y de que se han elaborado siguiendo
criterios de sostenibilidad, respetando la seguridad, higiene y bienestar de los trabajadores y el
medio ambiente.
Con esa certificación se demuestra a los clientes, tanto distribuidores e intermediarios como
importadores, que sus productos se elaboran siguiendo buenas prácticas agrícolas, ganaderas y
51
piscícolas, lo cual inspira confianza en el consumidor, garantiza el acceso a los mercados,
cualifica la eficacia operativa y la competitividad en el mercado, e implanta procesos para la
mejora continua; sin esta garantía, los productos agropecuarios pueden ver obstaculizado su
acceso al mercado, lo cual obligó a los productores tradicionales de Ura a hacer inversiones
importantes para certificarse, tarea que para los pequeños productores se convirtió en un
obstáculo difícil de superar, pues la inversión promedio para obtener esta certificación se calcula
en cinco veces la utilidad bruta anual de sus predios, situación que motivó al gremio a buscar la
forma de trabajar con los pequeños productores para alcanzar estas exigentes normas. Bajo esta
coyuntura, el gremio agrupado en AUGURA concluyó que la forma de apoyar a estos pequeños
productores tenía soporte en la cooperación internacional, para lo cual fue preciso romper con dos
paradigmas de la cooperación tradicional: la ejecución directa de recursos por parte de la empresa
privada y la inversión en infraestructura individual por beneficiario. Con esto, una alianza tipo
PPP de carácter social daba la oportunidad trabajar por esos objetivos.
Bajo el liderazgo de AUGURA se consolidan con esta estrategia grandes beneficios para la
industria bananera del Urabá antioqueño, a la que le espera en el futuro una consolidación
superior si mantiene abiertas las puertas con los mercados del exterior, pero sobre todo si se
salda la enorme deuda social que se tiene con los pobladores de la región, pues como lo demost
la Encuesta de Calidad de Vida que por primera vez se reali en todo el departamento de
Antioquia58, arroja información confiable sobre las condiciones de vida de sus pobladores, cuyos
resultados desfavorables nos presentan que el 50 por ciento de los habitantes del departamento se
encuentra en la pobreza y el 3,9 por ciento en la miseria, siendo la región de Urabá la más
58 Encuesta de Calidad de Vida, Medellín, 2007, Secretaría de Planeación Departamental.
52
desfavorecida aún a sabiendas que ésta muestra un “hacinamiento crítico (tres personas en el
mismo cuarto) que está sobre el 5,3 por ciento59
Esa responsabilidad social bien puede ser atendida en adelante, toda vez que Colombia a través
de AUGURA ha mantenido investigaciones que permiten asegurar y aumentar la productividad
por área cultivada, sumando a ello el hecho de que los acuerdos con la Comunidad Europea60
benefician la industria con una baja sustancial de aranceles a la fruta en los 27 países de la Unión
Europea (UE) que influyen positivamente al reportar a la agroindustria bananera del Urabá
antioqueño grandes beneficios en lo económico y lo social.
4.2. PERJUICIOS TRAÍDOS POR CULTIVO DE BANANO EN URABÁ
(PRESENTES Y FUTUROS)
El monocultivo conlleva problemas de varios tipos entre los que se destaca el fitosanitario
derivado del uso de herbicidas en el control de malezas cuando se hace indiscriminadamente61;
así mismo el uso de químicos sobre los suelos desnudos tiene graves perjuicios, pues a su
aplicación se agrega el hecho de que las condiciones climáticas son bien especiales, ndose
precipitaciones cercanas a los 3.000 mm y periodos definidos de verano, prácticas que generan en
59 IBIDEM.
60 El más importante es el Sistema General de Preferencias ( SGP), programa de preferencias comerciales que tiene por
objeto fomentar la diversificación de las economías, otorga tratamiento arancelario preferencial a los productos provenientes de
varios países, entre los que se cuenta Colombia, se traduce en la práctica a que estos productos quedan exentos de aranceles y
otros derechos aduaneros. “Sistema Generalizado de Preferencias de la CCEE/ General System of Preferences: Establecido en
1971 conforme a las decisiones de la UNCTAD de 1968. El SGP en su forma actual fue renovado en 2005 y está en vigor desde el
2006 (entre otros componentes abarca el elemento del dicho SGP). Normalmente se establece el SGP por un periodo de diez años;
y los regímenes se ajustan trianualmente”. (Fuente: (“Implikationen der Handelsvereinbarungen der EU mit Zentralamerika und
den Andenländern”. ISBN-13: 978-3-923020-35-5; ISBN-10: 3-923020-35- X. FDCL, Berlín, Dezember 2006)
61 Datos registrados por los ingenieros agrónomos, Gallego García y Cardona J. en la reunión de ACORBAT (Asociación para la
Cooperación en la Investigación y el Desarrollo Integral le las Musáceas Banano y Plátano), en Cartagena de Indias (Colombia),
10 a 11 de octubre de 2002, señalaban que para el año 1999 unos 981.000 kilolitros de productos químicos se vertían anualmente
en la zona bananera de Urabá, lo cual registra el abuso que se cometía con estos productos.
53
los agro ecosistemas bananeros una serie de impactos negativos a nivel agromico y ambiental,
algunos de ellos identificados mediante investigaciones serias y otros con efectos aun no
percibidos como el hecho de provocar altas tasas de erosión, desgaste sico del perfil del suelo
por la remoción de elementos químicos, disminución sensible de la materia orgánica,
disminución de la capacidad de infiltración del suelo, así como perturbación de los
microorganismos existentes en el suelo y la fauna benéfica asociada al cultivo, condiciones que
en el ámbito protectivo de los recursos naturales y la defensa del medio ambiente alientan los
debates que los militantes ambientalistas suman a la defensa de los Derechos Humanos.
Ante ese panorama negativo los empresarios se propusieron adoptar medidas correctivas; por
ello, en los Informes de Gestión de AUGURA hemos encontrado reiteradamente la preocupación
gremial por atajar los perjuicios que el monocultivo y la explotación industrial de la fruta traen
consigo, tarea que se ha implementado con una amplia gestión social que busca suscitar una
mayor conciencia de sustentabilidad de la industria en los empresarios, llevando esta vocación y
responsabilidad a la propia comunidad de trabajadores62, gestión acompañada de estudios
rigurosos sobre los impactos en el medio ambiente y la forma de minimizarlos de modo tal que la
industria bananera no riña con la sostenibilidad.
62 Informes de Gestión anual de Augura de los años 2001, 2002, 2003, 2004 y 2005. Secretaría de Comunicaciones de Augura.
Medellín, Antioquia.
54
55
5. CONFLICTO SOCIAL EN LA ZONA BANANERA: ACTORES
ARMADOS Y CONSTREÑIMIENTO.
56
Durante el periodo comprendido entre los años 2000 y 2009, en Urabá se han gestado procesos de
rectificación que han permanecido en medio de la violencia generada por los actores armados
ilegales. Para comprender esa historia, hay que regresar en el tiempo: entre los años veinte y
cincuenta del siglo inmediatamente anterior, se dio la primera oleada de migración de campesinos
pobres y desheredados desde el vecino departamento de Córdoba hacia el Urabá antioqueño,
quienes emprendieron la travesía atraídos por la noticia de que en esa zona había tierras baldías y
cultivables, arribando a Urabá por el oriente para desarrollar una agricultura tradicional de
subsistencia, pasando a engrosar la población local con los migrantes que trabajaron en la
construcción de la carretera entre Turbo y Medellín, ola migratoria conformada por personas
procedentes de la costa atlántica y los departamentos Antioquia, Caldas y el Valle, quienes para
los años sesenta estaban saliendo de otra violencia (violencia bipartidista entre liberales y
conservadores), la cual desplazó grandes contingentes de campesinos, siendo predominante la
migración de antioqueños.
A ello se suman otros grupos poblacionales que alimentaron aún más las diferencias, como la
población indígena de las etnias Cunas, Emberás y Zenúes, mixtura social que aumentó
considerablemente la población e hizo más compleja la convivencia por la afluencia de culturas
tan disímiles.
Las migraciones continuaron pues otros procesos sociales jalonaron una y otra migración, como
fue el nacimiento de la industria bananera con un vertiginoso auge del que los inversionistas
antioqueños se apersonaron en la región, movidos por el hecho de contar allí con mano de obra
57
campesina apta para la industria. De esa manera, hace unos cincuenta os sucedió la
denominada colonización antioqueña de Ura, ocurrida a principios de los años sesenta del siglo
XX, la que muchos tienen como una colonización de tipo empresarial; por algunas de estas
razones se dice que:
“Urabá es una región de colonización permanente, espontánea y armada, en donde la presencia previa
de actores sociales y armados y la existencia real de unas territorialidades sociales y culturales
configuran territorios de guerra: zonas de refugio, corredores, zonas de circulación de armas y otros
recursos económicos y bélicos, que la han convertido en una región geoestratégica”63
La región de Urase convierte entonces por fuerza de los acontecimientos, en una zona apta
para el florecimiento de conflictos sociales en un país que no ha podido alcanzar la plena
cohesión social, ni fortalecer las garantías del Estado para ejercer los derechos sociales, Estado
que no ha logrado copar los espacios de su territorio, siendo reemplazado en casos por otras
fuerzas.
Esta situación se agrava porque durante un período de tiempo considerable hubo ausencia de
programas de intervención que resolvieran la intolerancia en las diferencias sociales y culturales,
encontrando inclusive que en los municipios de Urabá existía entre los propios vecinos
animadversiones hasta por las regiones de procedencia, representadas en querellas veladas o
abiertas entre “costeños” y “paisas”64, o entre estos y los indígenas que esporádicamente
visitaban los centros poblados, cuya falta de unión es aprovechada por los grupos al margen de la
ley que se instalaron en Urabá tras sus intereses bien por las rutas de narcóticos a Centroamérica,
por el ánimo expansionista de terratenientes, o por los grupos insurgentes que buscaban
63 Palabras del Secretario Nacional de Pastoral Social en “Desplazamiento forzado en Antioquia”. Bogotá. Ed. Kimpres. Vol. 8.
Pág. 29. 2001. En: Dinámica reciente de la confrontación armada en el Urabá antioqueño. Observatorio del Programa
Presidencial de Derechos Humanos y DIH y el USAID. Bogo Septiembre 2006. Pág. 5.
64 Costeños se les denomina a los nativos de los departamentos de la zona caribe colombiana y paisas, a los nacidos en los
departamentos de Quindío, Caldas y Risaralda, pero sobre todo a los nacidos en el departamento de Antioquia.
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posicionamiento territorial e influencia en los sindicatos de trabajadores bananeros, confluencia
de actores que ejerció constreñimiento sobre los pobladores en una disputa por el control
económico, potico y territorial, querella que siempre ha sido por medios violentos, tanto de
parte de las guerrillas como de quienes dicen combatirlas, así como de grupos paramilitares y de
infortunadas fuerzas estatales corruptas.
Quienes más sacaron beneficio de esta disputa, si cabe la expresión después de saberse los
horrores de esa guerra, fueron los grupos guerrilleros y de autodefensas, quienes más allá del
constreñimiento, subyugaron la sociedad entera con masacres que marcaron huellas indelebles en
la conciencia colectiva de esa región, mediante las cuales lograron hacerse al control de
importantes espacios que aprovecharon para el afianzamiento de su econoa de manera ilegal,
a través del desarrollo de proyectos agrícolas en zonas de desplazamiento masivo, tráfico de
drogas y contrabando de armas y mercancías.
No cesa el constreñimiento, según lo anota una persona que pidreserva de su nombre en la
entrevista: “acá a uno siempre lo están presionando, unos y otros. Con decirles que hasta
funcionarios del Estado lo obligan a uno a colaborar. Si no colabora lo tildan de ser auxiliador de
las guerrillas o los paramilitares. Acá a uno le dicen quienes los visitan a la finca que esto no ha
terminado, que la culebra aun está viva”, aludiendo el entrevistado con ello a que los grupos
armados ilegales aún no han sido totalmente derrotadas.
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5.1. INCURSIÓN DE LA GUERRILLA EN URABÁ Y PENETRACIÓN DE
LA BASE SOCIAL.
Ya se ha explicado por qué la base social de Urabá es heterogénea en sus ogenes y fruto de
varias oleadas migratorias que huían de otras violencias65. Como se ha expuesto, para esa
población que venía de padecer otros estados de zozobra, era preferible soportar la lucha contra
los montes y las adversidades propias de la naturaleza que verse de nuevo expuestos a la muerte;
la finalización de ese conflicto en el interior del país coincidió con la construcción de la vía que
comunica a Medellín con Turbo, atrayendo con ello oleadas de migrantes a estas tierras todavía
vírgenes y promisorias.
Las guerrillas66 de Colombia son el fruto letal de la época de la violencia bipartidista, que en su
proceso de expansión fijaron el foco de interés en esta zona de frontera agrícola para desarrollar
sus actividades en medio de un campesinado de las más diversas índoles y orígenes, quienes se
sabía eran conocedores de las formas de lucha obrera y campesina por medio de los sindicatos y
organizaciones sociales de base. En esta zona específica que es Urabá, las guerrillas encontraron
entonces un buen nicho para adelantar su proyecto expansivo, pues al igual que en otros países de
la región, los grupos subversivos colombianos se soportaron en las luchas agrarias de los
trabajadores y en las reivindicaciones de sus derechos fundamentales.
65 Colombia vivió una temporada denominada por los historiadores Época de la Violencia, entre 1948 y 1960, caracterizada por la
violencia bipartidista entre liberales y conservadores, desatada luego del asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán el 9 de
abril de 1948.
66 Se denominan guerrillas en plural, pero esta táctica de lucha insurgente tiene varios actores con distintas denominaciones y
divisas ideológicas, unas de origen rural y otras urbanas, las cuales han alimentado la lucha de clases que vive Colombia desde
1964, época en que surgen formalmente las dos primeras organizaciones guerrilleras modernas: un movimiento de autodefensas
campesinas influenciadas por el Partido Comunista autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia –FARC y
un grupo guerrillero inspirado en el éxito de la revolución cubana que gana mucha simpatía por la integración a sus filas del
legendario sacerdote Camilo Torres en el año 1965, denominadas Ejército de Liberación Nacional- ELN.
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La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- FARC, fue la primera en
tener presencia en Urabá. Esto se explica por las divisiones con que esa guerrilla de origen
liberal nació: en un principio se dividió en su interior entre los llamados liberales limpios y los
liberales comunes, estos últimos de ideología comunista. Los primeros (los limpios), entregaron
las armas cuando el general Gustavo Rojas Pinilla, único presidente militar en Colombia, les dio
garantías de amnistía en el año de 1953; en cambio los otros (los comunes), decidieron continuar
con la lucha y se desplazaron hacia varios puntos del país. De esta manera, en el suroeste
antioqueño el símbolo de la resistencia fue Juan de Jesús Franco y en el noroeste de
Cundinamarca Saúl Fajardo, mientras que en el sur del Tolima se conformaron dos vertientes, la
liberal, comandada por los hermanos "Loaiza" y Jo María Oviedo, alias "Mariachi" y otra
comunista, liderada por Isauro Yosa alias "Mayor Lister" y Jacobo Pas Alape alias "Charro
Negro", en la cual combatía Pedro Antonio Marín, conocido como “Manuel Marulanda Vélez” o
"Tirofijo", quién llegó a ser el Comandante General de esa agrupación. En lo que respecta a
Urabá hay guerrillas que actuaron en el sur del departamento de rdoba, comandadas por el
guerrillero Julio Guerra67.
Si bien inicialmente la base social organizada en