Teoría del caos

  • Otros
  • 10 minutos de lectura

“Hasta la más pequeña gota de rocío caída del pétalo de una rosa al suelo, repercute en la estrella más lejana” Albert Einstein.

“El aleteo de una mariposa que vuela en China, puede producir un mes después un huracán en Texas” Edward Lorenz.

De acuerdo con Wikipedia (la enciclopedia libre), el caos (palabra que deriva del idioma griego, Χάος) habitualmente se refiere a lo impredecible. Caos deriva de la raíz ghn o ghen del lenguaje protoindoeuropeo (“hueco”, “muy abierto”). Debido a variaciones lingüísticas, el significado de la palabra se desplazó a desorden. En cuanto a la Teoría del Caos, nos dice que es la denominación popular de la rama de las matemáticas, la física y otras ciencias que tratan ciertos tipos de sistemas dinámicos muy sensibles a las variaciones en las condiciones iniciales. Pequeñas variaciones en dichas condiciones iniciales pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro; complicando la predicción a largo plazo. Esto sucede aunque estos sistemas son en rigor determinísticos, es decir; su comportamiento puede ser completamente determinado conociendo sus condiciones iniciales.

Interesante, pero hagamos un paréntesis, hablemos un poco sobre el principio de la relatividad de Galileo (todos los sistemas de referencia son válidos; lo enunció claramente en el siglo XVII: las leyes de la física son independientes de cualquier sistema de referencia), queriendo ser un poco más especifico, hablemos del movimiento relativo de traslación uniforme, que me permitirá ilustrar, con basamento científico, que dependiendo de donde estemos parados, será nuestra percepción del entorno.

Conservación de la energía
Conservación de la energía

Para este ejercicio, disponemos de dos observadores (a y b), ambos cumplirán con las leyes de la Mecánica:

  • Gravitación Universal
  • Conservación de la energía
  • Conservación de la cantidad de movimiento

De acuerdo con el principio de la relatividad de Galileo, un sistema de referencia inercial es aquel en el cuál no se observa ninguna aceleración si sobre el cuerpo no actúa fuerza alguna y cualquier sistema moviéndose a velocidad constante con respecto a un sistema de referencia inercial también es un sistema de referencia inercial

Bien, en la figura Nro. 1, tenemos al observador “b” quien lanza una pelota en dirección vertical con respecto al plano, para evitar complicaciones innecesarias, asumiremos que el aire está en reposo y la pelota caería justo nuevamente en la mano del observador, si no fuera por el aire que la empuja hacia atrás, la trayectoria de la pelota, vista en el sistema de referencia del plano en reposo, es una línea recta vertical.

Por el otro lado, tenemos la figura Nro. 2; el plano, sin variar la velocidad, se mueva en línea recta, la trayectoria de la pelota, vista por el observador “b” en el sistema de referencia del plano, es una línea recta vertical. En cambio, en el sistema de referencia del observador “a” en tierra firme, la trayectoria es una parábola (para el observador (“a”) en tierra firme, la pelota tiene una componente horizontal de la velocidad, igual a la velocidad del plano). Estas dos descripciones de un mismo fenómeno físico son perfectamente compatibles entre sí: un observador en tierra firme ve una pelota que se arroja con una velocidad horizontal que es precisamente la velocidad del plano y ve la pelota caer siempre en la mano del observador “b”, que se mueve con la misma velocidad; un observador (“b”) en el plano ve simplemente una caída vertical (figura Nro. 1). Tanto el plano como la tierra firme son sistemas de referencia aceptables, y es sólo una cuestión de conveniencia escoger el más apropiado.

Ambos observadores están ante la presencia del mismo fenómeno, pero dependiendo si es “b” o “a”, verá la trayectoria vertical o parabólica de la pelota.

Excelente, para la física clásica, la descripción del movimiento de una partícula está asociada al concepto de su trayectoria, y el estado dinámico del sistema está completamente especificado por el conocimiento de su posición y velocidad en cualquier instante del tiempo. Sin embargo, las características ondulatorias de un objeto microscópico sí influyen de manera muy importante en su movimiento, a tal grado, que se pierde el concepto de trayectoria, ya que, de acuerdo con el principio de incertidumbre de Heisenberg, para objetos de tamaño microscópico, no es posible medir simultáneamente con precisión la posición y la velocidad. Así, en el caso de objetos microscópicos es necesario recurrir a la física cuántica. Evidentemente, necesitaríamos hojas y hojas, más bien, libros y libros para entrar en las entrañas de la mecánica clásica y la mecánica cuántica, pero esto escapa del alcance de este artículo y la tarea se la dejo a los físicos.

La molécula de H2O
La molécula de H2O

Ahora hablemos un poco de algo que todos conocemos, de algo que todos necesitamos como es el H2O (agua). A simple vista, pareciera sencillo y trivial hablar de ella, pero mi estimado lector, le garantizo, que todo depende del interlocutor:

Para el físico

El agua, es un líquido excepcional, está formada por moléculas H2O de geometría tetraédrica: los dos enlaces covalentes OH y los dos dobletes electrónicos libres del átomo de oxígeno apuntan hacia los vértices de un tetraedro en cuyo centro está el oxígeno.

La molécula de H2O tiene una geometría curva con una distancia de enlace O-H de 0,958 Ǻ y un ángulo de enlace de H-O-H de 104,5o (figura Nro. 3). La gran diferencia de electronegatividad entre el H y el O, le confiere un carácter iónico del 33% en el enlace O-H como se indica por el momento dipolar del agua de 1,85 unidades Debye (es una unidad de momento dipolar eléctrico). Un fenómeno con implicaciones enormes para los seres vivos.

Enlaces de hidrógeno
Enlaces de hidrógeno

En el agua, las moléculas H2O se encuentran unidas a través de los enlaces de hidrógeno (figura Nro. 4), éste se establece cuando el enlace covalente O-H se dirige en forma directa a la nube del par electrónico del átomo de oxígeno y tenga una distancia de 0,5 Ǻ más corta que la distancia de Van der Waals (denominada así en honor al científico neerlandés Johannes Diderik van der Waals, es la distancia de mayor aproximación entre átomos no unidos por un enlace), el caso específico del agua, la distancia del enlace O-H es de, aproximadamente, 1,8 Ǻ versus 2,6 Ǻ para la distancia de Van der Waals correspondiente

Para el químico

Desde el punto de vista químico, en que casi todos los procesos químicos que ocurren en la naturaleza, no solo en organismos vivos, sino también en la superficie no orgánica de la tierra, así como los que se llevan a cabo en los laboratorios y en la industria, tienen lugar entre sustancias disueltas en agua, es decir, en disolución (también llamada solución, es una mezcla homogénea a nivel molecular o iónico de dos o más sustancias). Normalmente se dice que el agua es el disolvente universal, puesto que todas las sustancias son de alguna manera solubles en ella. Por su carácter polar, tienden a disminuir las atracciones entre los iones de las sales y los compuestos iónicos, facilitando su disociación en forma de aniones y cationes y rodeándolos por dipolos de agua que impiden su unión.

Con un pH (este término fue acuñado por el químico danés Sørensen, quien lo definió como el logaritmo negativo en base 10 de la actividad de los iones hidrógeno. Esto es: pH = -log10[aH+]) igual a 7 (la escala de pH típicamente va de 0 a 14 en disolución acuosa, siendo ácidas las disoluciones con pH menores a 7, y alcalinas las que tienen pH mayores a 7. El pH = 7 indica la neutralidad), no posee propiedades ácidas ni básicas, combina con ciertas sales para formar hidratos, reacciona con los óxidos de metales formando ácidos y actúa como catalizador en muchas reacciones químicas.

Para el biólogo

El agua es la sustancia más abundante en los sistemas vivos, constituyendo un 70% o más del peso de la mayoría de los organismos. Está presente en todos los lugares de la célula, siendo el medio de transporte de los nutrientes celulares y el medio de reacción en el que tiene lugar la inmensa mayoría de las reacciones químicas del metabolismo; es, en definitiva, el medio en el que se mueven e interactúan las demás biomoléculas.

Las células precisan del agua para tener una estructura determinada. De esta manera podemos decir que este elemento configura la forma de los órganos. Necesitamos una hidratación adecuada para mantener el organismo perfectamente equilibrado. Esta es la que transporta, en forma de disoluciones verdaderas o de dispersiones coloidales, las sustancias que reparan los tejidos. El agua interviene químicamente en todas las reacciones de hidrólisis que son determinantes en los procesos nutritivos.

Para el médico

Es esencial para procesos fisiológicos como el de la digestión, la absorción y eliminación de los desechos metabólicos que no son digeribles, así como para que el aparato circulatorio posea estructura y función. Por lo que se le considera un elemento hidrodinámico que utiliza los sistemas mecánicos para transmitir presión. Lo podemos observar en la filtración renal o en la misma tensión arterial movida por la actividad del corazón.

La sangre es 92% agua, el cerebro es 75% (una deshidratación moderada puede causar dolor de cabeza y mareo), ésta regula la temperatura del cuerpo, humedece el oxígeno para respirar y ayuda al cuerpo a absorber los nutrientes.

Para el sociólogo

Es un recurso fundamental para el desarrollo de la vida en la tierra, se emplea en casi todas las actividades del ser humano: en la agricultura, la industria, la producción de alimentos, en la higiene personal, en la alimentación, etc., por ende debemos cuidarlo ya que cada día es más difícil extraerlo y distribuirlos para la sociedad.

Es realmente interesante ver como diferentes especialidades, como diferentes disciplinas del saber, cada una desde su óptica, dan una explicación muy particular del mismo tópico; el físico, el químico, el biólogo, el médico, el sociólogo, todos hablan del agua (H2O), haciendo uso de su léxico, dan clases magistrales del mismo tópico pero con un contenido, realmente distinto.

Por lo dicho hasta ahora, me temo que nuestra apreciación y posible explicación de un fenómeno (trayectoria de la pelota, el H2O), dependerá de nuestra disciplina del saber y nuestro nivel y calidad cognitiva de ésta.

Bien, llegó la hora de entrar en tema.

¿La gerencia del Caos? o Caos en la gerencia

Con la idea de evitar confusión, y malos entendidos, iniciemos el dialogo colocando el acento en el término “Gerencia”, trozo importante y fundamental en la “Gestión” y ésta a su vez, pieza crucial y piedra angular de la conocida disciplina del saber, la “Administración”, no es la física, no es la química, no es la ingeniería, no es medicina, no es la psicología, no es la economía, es categóricamente, y con todo el sentido literario, la “Administración”.

Y así, los gerentes practican la Administración, no practican la economía, no practican la ciencia de la conducta, no se dedican a la cuantificación, simplemente estas disciplinas son instrumentos, son las herramientas del gerente; éste simplemente ejerce la Administración.

El conocer únicamente las habilidades y las técnicas y no conocer los elementos básicos de la administración no es un gerente, en el mejor de los casos, es un técnico con cargo gerencial.

Su práctica y desempeño no es la simple aplicación del sentido común, no es el liderazgo y muchísimo menos la manipulación financiera, es simple y llanamente la puesta en práctica del conocimiento de la Administración (Planificar, Organizar, Dirigir y Controlar) con la correspondiente responsabilidad del caso.

Si la idea es buscar a alguien para dirigir una empresa, empresa en todo su sentido amplio, y peor aún, para dirigir una mega empresa (corporación) no buscaré un médico, no buscaré un físico o un pedagogo y mucho menos a un astrónomo, sin lugar a dudas, buscaré un gerente, porque de lo contrario, estaría jugando a la ruleta rusa y bienvenido el Caos, en su mayor expresión y en todas sus manifestaciones.

En el mundo de las empresas, nuevamente en su sentido más amplio, muchos directivos y gerentes dicen dedicarle gran parte de su tiempo (en sus más de 12 horas diarias de labor) a la gerencia de la incertidumbre y, sobre todo, a lo que denominan la gerencia del Caos. En el caso de muchos, sí mí estimado lector, de muchísimos de ellos, esa gerencia del Caos, aunque usted no lo crea, suele ser consecuencia directa del Caos de su gestión.

Tal como las medicinas, por lo general, las decisiones gerenciales tienen efectos secundarios, algunos mínimos pero pudieran convertirse, en un futuro no muy lejano, en un tornado, definitivamente, reales o inventados, los efectos colaterales de dichas decisiones están allí, todo depende del nivel de miopía e incapacidad cognitiva del que genera y ejecuta dicha decisión.

En este orden de ideas, es realmente fácil encontrar al que le encanta jugar a gerente, quien en forma consciente o inconscientemente, genera y/o propicia, deliberadamente o no, el Caos y así estar en pleno apogeo a la hora de justificar el desempeño de su gestión.

Por otro lado, como el que no quiere la cosa, el Principio de Peter [1] sostiene que la jerarquía misma, a través de los ascensos, transforma a empleados capaces en jefes ineficientes. Además, la incompetencia genera más incompetencia. Los malos gerentes asignan tareas a las personas equivocadas, y obligan a otros a exceder sus zonas de responsabilidad.

“Tenemos que reexaminar con sumo cuidado la manera en que se promueve a la gente en las organizaciones”, señala Catlette, coautor de Contented Cows Give Better Milk. Y añade: “Si alguien trabajó bien en un lugar durante 10 años, deberíamos brindarle posibilidades preferenciales, como elegir sus días libres y cosas así, pero no ascenderlo a un cargo que exige otras habilidades. Por algo las enfermeras no son promovidas a neurocirujanas”.

No pongo en duda que en cualquier momento pueda surgir el Caos, pero cuidado, tendrá la calificación de Caos, siempre y cuando se le dé forma, color y textura. Todo gerente sabe que puede predecirlo (análisis del entorno, análisis de riesgos, planificación), todo gerente sabe que puede combatirlo (organización, dirección, trabajo en equipo, gerencia estratégica), todo gerente sabe que debe aprender de él (control, registro de lo acontecido, mejora continua, capacitación, optimización de procesos).

Tal como se señaló anteriormente, me temo que nuestra apreciación y posible explicación de un fenómeno (trayectoria de la pelota, el H2O), dependerá de nuestra disciplina del saber y nuestro nivel y calidad cognitiva de ésta.

“El Caos es una teoría del “proceso” más que del “estado”, del “devenir” más que del “ser”” [2]

Notas al pie

  1. Managersmagazine.com
  2. José Luís Subias 1991 “Introducción a la teoría del caos, representando atractores por orbitales”. Area of Graphical Expression in Engineering. University of Zaragoza, Spain. November 1. http://produccion.cps.unizar.es/info/jlsubias/IntrCaos.htm

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Tarantino Salvatore. (2012, diciembre 19). Teoría del caos. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/teoria-caos/
Tarantino, Salvatore. "Teoría del caos". GestioPolis. 19 diciembre 2012. Web. <https://www.gestiopolis.com/teoria-caos/>.
Tarantino, Salvatore. "Teoría del caos". GestioPolis. diciembre 19, 2012. Consultado el 20 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/teoria-caos/.
Tarantino, Salvatore. Teoría del caos [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/teoria-caos/> [Citado el 20 de Septiembre de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de alsal en Flickr
DACJ