Riesgos de desastre y zonificación en las cuencas de río Naranjo y Suchiate Guatemala

1. Introducción

Atendiendo el llamado de la “Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Origen Natural o Provocado” (CONRED), el cual presento el día 04 de octubre del año dos mil siete, al poner a disposición de empresas consultora los “Términos de Referencia para la Consultoría Identificación de Escenarios de Riesgo de Desastres y sus Zonificación en los Municipios que Conforman las Cuencas del Rio Naranjo y Suchiate”.

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La Empresa Consultora La Ceiba, conformada por un equipo de alto nivel profesional presenta la “Propuesta Técnica y Financiera” para su evaluación por la junta calificadora establecida para un proceso que confiamos a plenitud se desarrolle de forma transparente y midiendo las capacidades técnicas, logísticas y académicas de cada empresa licitante

Considerando que la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Origen Natural o Provocados –CONRED-, fue creada según Decreto Ley 109-96 y se integra por dependencias y entidades del sector público y del sector privado. En su Artículo 3 establece las finalidades, siendo éstas:

  1. Establecer los mecanismos, procedimientos y normas que propicien la reducción de desastres, a través de la coordinación interinstitucional en todo el territorio nacional.
  2. Organizar, capacitar y supervisar a nivel nacional, regional, departamental, municipal y local a las comunidades para establecer una cultura en reducción de desastres, con acciones claras, antes, durante y después de su ocurrencia a través de la implementación de programas de organización, capacitación, información, divulgación y otros que se consideren necesarios.
  3. Implementar en las instituciones públicas su organización, políticas y acciones para mejorar la capacidad de su coordinación interinstitucional en las áreas afines a la reducción de desastres de su conocimiento y competencia.

El desarrollo de la presente consultoría pretende cumplirá a las anteriores directrices, lograr el desarrollo de “escenarios de riesgo y zonificación de áreas criticas” (comunidades y/o municipios) que permitan orientar a los actores claves, sociedad civil e instituciones gubernamentales planes de contingencias que permitan mitigar los posibles daños sociales, económicos y ambientales de los territorios que puedan ser afectados.

Si consideramos que en centroamericana es una zona de alta incidencia de fenómenos naturales que normalmente provocan desastres de gran magnitud con la consiguiente pérdida de vidas humanas, valores materiales, interrupción del crecimiento económico y deterioro de entornos ambientales, tal como la historia nos permite remembrar al ver al pasado y lo ocurrido en las Cuencas del Rio Naranjo y Suchiate debido al Huracán Stan.

Estadísticamente, los fenómenos que muestran el mayor grado de recurrencia en la región son los de tipo hidrometeorológico (inundaciones, tormentas tropicales y huracanes), deslizamientos de masa, actividad volcánica y actividad sísmica por lo que en los últimos años se han invertido una gran cantidad de recursos en medidas de mitigación y reducción de los daños que causan.

Una de las herramientas más importantes para el diseño y formulación de escenarios de riesgo, políticas y estrategias que permitan la reducción de la vulnerabilidad y el nivel de riesgo de la población es la zonificación de las amenazas mediante la elaboración de mapas regionales, municipales y comunitarios, los cuales pueden ser utilizados por los planificadores urbanísticos, gobiernos y autoridades locales para la regulación del uso del suelo y la elaboración de Planes de Desarrollo.

El considerar la CONRED modelos de investigación, planificación y operativizaciòn, basados en enfoques de “manejo sustentable de cuencas hidrográficas”, permitirá una visión más integral por parte de los actores locales, lo que fortalecerá los vínculos que permitan a mediano plazo la implementación de planes de contingencia y desarrollo, que reduzcan los daños al mínimo provocado por desastres naturales o provocados.

La visión de planificación que propone la “Empresa Consultora La Ceiba”, se basa en la experiencia de concebir los modelos de investigación y planificación territorial desde una plataforma regional, basado en los potenciales que poseen las cuencas hidrográficas, como medio de desarrollo de modelos que puedan sustentar la viabilidad social de los programas, proyectos y actividades.

Al evaluar que gran parte del éxito del planteamiento de los escenarios y la zonificación municipal, depende de considerar el componente socioambiental, sugerimos el desarrollo de la presente consultoría no solo dentro del enfoque de cuencas hidrográficas sino además de la futura constitución de una “Región de Conservación y Desarrollo Sustentable” –RECODES- (Ver anexo 2).

La RECODES se conceptualiza como “un mecanismo adicional para sustentar la conservación a largo plazo de las cuencas hidrográficas. Este concepto está construido a partir de muchas y variadas experiencias desarrolladas a nivel latinoamericano y otras partes del mundo, relacionadas con la conservación de la biodiversidad, el manejo de las Áreas Naturales Protegidas, el desarrollo socioeconómico rural, y la participación activa y permanente de las comunidades humanas, las instituciones gubernamentales, ONG locales, nacionales e internacionales”.

2. Objetivos

2.1 Objetivo general

Establecer los escenarios de riesgos a desastres en las cuencas del río Naranjo y Suchiate identificando específicamente las zonas de inundaciones y deslizamientos provocados por movimientos sísmicos y/o saturación de suelo por lluvias.

2.2 Objetivo especifico

  • Desarrollar una metodología que posibilite el análisis y la zonificación de amenazas y riesgos a inundaciones y deslizamientos por movimientos sísmicos y/o saturación de suelo por lluvias, en las cuencas del Rio Naranjo y Suchiate, haciendo uso de la tecnología de los Sistemas de Información Geográfica, y análisis estratégicos territoriales que permitan establecer en forma cuantitativa y cualitativa los escenarios de riesgo y su respectiva zonificación.
  • Identificar las áreas potenciales a ser afectadas por inundaciones y deslizamientos en las cuencas de los Ríos Naranjo y Suchiate. Así como los elementos que se encuentran bajo riesgo en las comunidades y municipios ubicados dentro de la cuenca.
  • Contribuir al ordenamiento en el uso del suelo que evite los asentamientos en cauces y zonas con pendientes de alto riesgo, promoviendo medidas de “ordenamiento territorial” que sean consideradas por las autoridades locales en procesos de planificación urbanística a nivel urbano, periurbano y rural.
  • Elaborar los mapas de amenazas a inundaciones y deslizamientos en las cuencas de los Ríos Naranjo y Suchiate.
  • Identificar los elementos bajo riesgo en las comunidades asentadas en las zonas de riesgo.
  • Proveer una herramienta que posibilite la toma de decisiones para la gestión de riesgo en las comunidades y municipios de las cuencas.
  • Identificar áreas prioritarias para planes y contingencia de manejo.
  • Iniciar el proceso de involucramiento de las comunidades y municipios que integran el área de estudio en el proceso de identificación de amenazas y de los elementos bajo riesgo.

3. Análisis y alcance de los términos de referencia

Al realizar un análisis preliminar de los requerimientos y planteamientos establecidos dentro del marco de “términos de referencia”, debemos de establecer que el “enfoque de manejo sostenible de cuencas hidrográfica” es una pauta viable para logara la integración bioregional de las división administrativa de los municipios, considerando además de que las cuencas no solo contribuyen al desarrollo socioeconómico del territorio, sino además por condiciones intrínsecas y antropogenicas son vulnerables debido a las mismas características que la hacen de vital importancia para el desarrollo humano.

Partiendo de una definición básica, una cuenca es el territorio que aporta agua al río que contiene, o sea, es el área total que desagua en forma directa o indirecta en un arroyo o en un río. Suele recibir el nombre de la corriente pluvial a la que alimenta. Por ejemplo, podemos hablar de la cuenca del río Samalá. Completando el concepto, una cuenca es un área natural en la que el agua proveniente de la precipitación pluvial forma un curso principal de agua, hasta que llega al mar, lago u otro río mayor. La cuenca es una unidad hidrográfica, conformada por el conjunto de sistemas de curso de aguas y delimitada por las cumbres, o el relieve que la comprende, siendo sus límites la “divisoria de aguas”.

La cuenca es un sistema dinámico con componentes físicos tales como el agua, el aire, el suelo, subsuelo, el clima y los minerales; biológicos como la flora y la fauna; antropogénicos como los socioeconómicos, culturales e institucionales. Todos estos componentes están interrelacionados y en un determinado equilibrio, de manera que al afectar uno de ellos, se produce un desbalance en el sistema que de acuerdo a la capacidad de carga del mismo tiende a recuperar nuevamente el balance o a producir una nueva condición pero deteriorada. Además, siendo la cuenca un sistema dinámico presenta innumerables cambios en el tiempo, en donde los de origen antropogénico reflejan la cultura de la sociedad que la habita. Por lo que, una cuenca hidrográfica es una unidad natural adecuada para la coordinación de procesos de manejo diseñados para asegurar el desarrollo sustentable.

Para efectos prácticos, una cuenca hidrográfica puede ser dividida en las secciones:

  • Cuenca alta, que corresponde con las áreas montañosas limitadas en su parte superior por las líneas divisorias de aguas.
  • Cuenca media, que comprende las zonas de pie de monte y valles bajos, donde el río principal mantiene un cauce definido.
  • Cuenca baja o zonas transicionales (como los estuarios o humedales), donde el curso de agua divaga o desaparece como tal.

El mundo es un sistema ecológico único en donde el sistema hídrico o ciclo del agua tiene entre sus funciones el mantenimiento del clima global y para ello, la calidad de los subsistemas de cuencas y su cobertura vegetal resultan en una sumatoria vital para mantener estable dicho ciclo. Actualmente, las pocas cuencas en las que no habitan los seres humanos, ni están incorporadas a la producción, son reservorios de naturaleza y biodiversidad que debieran estudiarse, manejarse y conservarse, puesto que día a día con su transformación, se extinguen especies que la humanidad aún no ha conocido y se pone en riesgo a la propia especie humana.

Las relaciones naturales, espaciales y de asentamientos humanos de las cuencas son muy variadas, por lo que cada una resulta en una especificidad. En cada cuenca donde se localizan asentamientos humanos debería evaluarse su capacidad de carga en relación a la densidad demográfica y su reproducción, considerando que una cuenca cuenta con una capacidad finita de recursos físicos y biológicos.

La relación de estos con el volumen de la demanda de las necesidades humanas constituye su capacidad de carga y es expresada como un umbral en el que la base natural y los recursos pueden reciclarse, regenerarse, reproducirse y producirse. Una vez abatida dicha capacidad, el deterioro progresivo es irreversible. Por lo anterior, las cuencas idealmente deben de mantenerse en un umbral positivo y la lógica de las sociedades que las habitan debe buscar constantemente el balance hacia márgenes positivos mayores sin que ello necesariamente implique, restricciones en la satisfacción de necesidades económicas, sociales y culturales. También en términos ideales, cada cuenca debe alcanzar su propia sustentabilidad y no incorporar artificialmente recursos naturales provenientes de otras cuencas.

Los problemas relacionados con las cuencas son de orden natural y antropogénico. Los desastres naturales son parte de la evolución del planeta y la humanidad aún no está totalmente preparada para su prevención y amortiguamiento, como es el caso de las erupciones volcánicas o los huracanes. En cambio, los problemas ambientales generados por la acción de la humanidad, si pueden ser controlados a voluntad e incluyen la contaminación generalizada, el agotamiento de recursos naturales, la pérdida de la biodiversidad, la deforestación, el deterioro del suelo, el azolvamiento de cauces, el planificación urbana, en legislación de asentamientos y uso del agua, en legislación por servicios ambientales, en investigación de recursos naturales y tecnología limpia, la falta de equidad en la apropiación y distribución de la riqueza y la falta de una cultura democrática y sustentable, entre otros.

Los objetivos de manejo de cuencas evolucionaron desde una orientación de captación de agua, a otros más complejos como el manejo integrado de los recursos naturales de una cuenca, y por último a la gestión ambiental integrada. Actualmente, el manejo de cuencas tiene como objetivo mejorar el bienestar social al formular e implementar acciones y prácticas orientadas a la conservación de los recursos naturales en una cuenca (el control de erosión, de la contaminación, la conservación de suelos y la recuperación de zonas degradadas); manipular los sistemas naturales de una cuenca para la producción de bienes y servicios (por ejemplo, proporcionar un mayor abastecimiento de agua con calidad para el consumo, mejorar la producción forestal, de pastos, agrícola, agroforestal o agrosilvopastoril); mitigar el efecto de fenómenos naturales ; organizar el uso de la tierra (por ejemplo, al regular una adecuada construcción de la infraestructura urbana) y otros.

En la experiencia institucional actual, existen varias formas de abordar la planificación del desarrollo de las cuencas, dependiendo del objetivo principal del manejo, entre ellas se encuentra el manejo integral productivo natural de cuencas que se basa en procesos de ordenamiento territorial que orientan las actividades productivas de acuerdo a las características y aptitudes del suelo, clima, presencia de especies endémicas, tecnología y cultura productiva. Otra forma de planificación es la determinada por el objetivo del manejo de cuencas para reducir el riesgo y la vulnerabilidad ambiental, donde el nivel de riesgo está definido por la intensidad de la amenaza y el grado de vulnerabilidad de una sociedad a dichos efectos.

La integración del concepto “manejo sostenible de Cuenca Hidrográfica” debe de plantearse como la opción mas viable para que los departamentos, municipios y comunidades, realicen esfuerzos individuales y conjuntos para el manejo, protección, recuperación, aprovechamiento racional de sus recursos naturales. La visión de CONRED y AECI al integrar este enfoque en las propuestas de diagnostico, estudio, planificación y operativizaciòn es acertada debido a que su integridad ecológica, ambiental, edáfica y geológica aseguran la minimización de riesgos ambientales sobre los territorios.

La problemática de manejo y conservación de los recursos naturales, incide directamente sobre el nivel de impacto que una catástrofe ambiental pueda afectar un territorio como una comunidad y/o municipio, no es necesario ser un especialista para evaluar que aquellas cuencas cuyo manejo ha sido mínimo o bien adecuado el impacto de temporadas de lluvias normales, ciclones, terremotos, etc., es mucho menor que aquellas que presentan un deterioro sobre sus recursos forestales, hídricos, edáficos y geológicos.

La visión de planificación al identificar a través de la consultoría de identificación de escenarios de riesgo y zonificación municipal, si se plantea desde el “enfoque de manejo sustentable de cuencas hidrográficos”, no solo cumplirá una variable de planificación sino además permitirá iniciar un proceso de “ordenamiento territorial” que inserte a los gobiernos locales a buscar alternativas de mitigación, corrección y recuperación de aquellos factores ecológicos, hidrobiologicos y forestales que por su ausencia o disminución drástica hacen a las cuencas, subcuencas y/o microcuencas con mayor riesgo para ser afectadas por causas ambientales.

Los alcances de la consultoría deben de verse como un primer paso para lograr a mediano plazo un proceso de “ordenamiento territorial” a nivel departamental y regional, considerando como punto de partida y consenso el manejo integral de las cuencas hidrográficas del Rio Naranjo y Suchiate.

El comprender la necesidad de un planteamiento integral de soluciones a problemas que debido al impacto que año tras año viene incrementándose en las unidades de hidrobiologicas de las cuencas de los Ríos Naranjo y Suchiate, debe de comprenderse como el punto de partida para el éxito no solo del desarrollo sino de su implementación a mediano y largo plazo.

Los producto obtenidos de la presente consultoría como una visión muy particular de la “Empresa Consultora La Ceiba”, es el desarrollo no solo del medio físico y digital producto de una serie de actividades técnico/científicas, sino además contribuir a buscar los medios de articulación que permita la operativizaciòn por parte de CONRED con los actores claves locales que viabilicen la actual propuesta.

El planteamiento de escenarios de riesgo y su respectiva zonificación, debe además de concebirse dentro de los alcances de la consultoría, seguir con el proceso que desde hace mucho años se viene realizando en municipios y comunidades de las cuencas del Rio Naranjo y Suchiate de concientización y divulgación que presente a los miembros de la sociedad civil y actores claves la importancia de estar preparados debido a la fragilidad ecológica y su respectiva vulnerabilidad en casos específicos de comunidades y municipalidad, siendo realistas en las consecuencias de una mala planificación y uso de los recursos hidrobiologicos y por ende hoy día un mayor grado de susceptibilidad a ser impactos por amenazas ambientales.

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Melgar Ceballos Marvin. (2008, enero 31). Riesgos de desastre y zonificación en las cuencas de río Naranjo y Suchiate Guatemala. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/riesgos-desastre-zonificacion-cuencas-rio-naranjo-suchiate-guatemala/
Melgar Ceballos, Marvin. "Riesgos de desastre y zonificación en las cuencas de río Naranjo y Suchiate Guatemala". GestioPolis. 31 enero 2008. Web. <https://www.gestiopolis.com/riesgos-desastre-zonificacion-cuencas-rio-naranjo-suchiate-guatemala/>.
Melgar Ceballos, Marvin. "Riesgos de desastre y zonificación en las cuencas de río Naranjo y Suchiate Guatemala". GestioPolis. enero 31, 2008. Consultado el 23 de Marzo de 2019. https://www.gestiopolis.com/riesgos-desastre-zonificacion-cuencas-rio-naranjo-suchiate-guatemala/.
Melgar Ceballos, Marvin. Riesgos de desastre y zonificación en las cuencas de río Naranjo y Suchiate Guatemala [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/riesgos-desastre-zonificacion-cuencas-rio-naranjo-suchiate-guatemala/> [Citado el 23 de Marzo de 2019].
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