El propósito estratégico de la empresa

Estrategia es el arte de superar al adversario a sabiendas de que éste está intentando hacer lo mismo contigo” Avinash K. Dixit & Barry J. Nalebuff (Thinking Strategically – 1993)

Muchos de los pequeños negocios y las PYMES son manejados instintivamente por sus propietarios, ya sea porque tienen experiencia trabajando en el sector como empleados o porque se lanzaron al agua y han tenido buenos resultados pero ojo, nunca hay que descuidar la estrategia

Si existiese un manual para emprendedores uno de sus capítulos iniciaría con la siguiente sentencia: “Nunca en un negocio, independientemente de su tamaño, se deberían tomar decisiones importantes sin haber establecido previamente una estrategia”. Este consejo, aunque parece lógico, en la práctica del emprendedor es poco aplicado ya que el día a día de una empresa que está iniciando es muy complicado, no se cuenta con efectivo para cubrir tal gasto, hace falta un empleado que realice tal labor, en fin, hay bastantes problemas pequeños que envuelven a los emprendedores y que les hacen olvidar hacia dónde se dirige la empresa y cuáles son los objetivos que se quieren alcanzar.

Cuando esto ocurre se están tomando decisiones a ciegas, sin tener en cuenta si ellas conducirán a la empresa por buen camino o si por el contrario la llevarán por la ruta equivocada y en el escenario económico actual es difícil alcanzar el éxito cuando no se tiene un rumbo claro.

La estrategia básicamente consiste en crear el futuro a partir de las ideas, conocimientos y conceptos de las personas involucradas en la empresa y debe estar pensado teniendo como centro al cliente, sus necesidades y expectativas. La estrategia determina en gran medida las competencias de la firma y la forma en qué enfrentará el mercado, es una brújula que orienta la toma de decisiones y facilita la consecución de un mejor desempeño.

Más allá del concepto de planeación estratégica, en la cual se postulan la misión, la visión, las políticas y objetivos empresariales, como un marco dentro del cual se ejecutan las acciones propias para alcanzar dichos objetivos, hay un concepto importante que se debe resaltar y es el del propósito estratégico, popularizado por sus impulsores Hamel y Prahalad, que señala una perspectiva de la posición competitiva a largo plazo que una compañía espera conseguir en el término de 5 a 10 años. Este propósito va más allá de la visión e irradia la orientación y el destino del negocio, además de incorporar un aspecto emocional con el cual los integrantes de la empresa se identificarán.

El emprendedor debe tener claro cual es el propósito estratégico de su empresa o su idea, si aun se encuentra en esa etapa, y debe ser capaz de transmitirlo a las personas que lo acompañan en la iniciativa, de tal manera que ellos lo adopten como propio y trabajen por conseguirlo. No es necesario que se desarrolle todo un plan estratégico de entrada, pero si es conveniente que se identifique plenamente el propósito del emprendimiento, ya que no basta con saber que la idea es genial si no se sabe con certeza a dónde se quiere llegar con ella.

El inicio de cualquier estrategia es conocerse a sí mismo, saber en qué se es muy bueno, en qué se falla, cuál es su debilidad, cuáles sus fortalezas, qué lo diferencia de los demás, el siguiente paso consiste en estudiar el mercado e identificar la competencia, de allí en adelante habrá que estudiarla a fondo hasta que se pueda decir que se le conoce y que se tiene la capacidad para adelantársele.

La estrategia es la base de la competencia, si no se cuenta con una fácilmente se caerá aplastado por el competidor y solo a través de ella es posible vencerlo. Sun Tzu, el padre de la estrategia, en el clásico “El arte de la guerra”, escrito alrededor de 500 años A.C., dice: “Un soberano no debe iniciar una guerra por un enfado, ni un general debe entrar en combate por un ataque de ira. Porque si bien el enfado puede convertirse en alegría y la ira en placer, una nación que se ha destruido no se puede restaurar, ni los muertos pueden volver a la vida”.

Magnífica descripción de lo que NO debe hacer un emprendedor, tomar decisiones en las sombras, no tener claro el norte puede llevar a una buena idea a quedarse simplemente en eso, así que no hay que olvidarse de la estrategia si se quiere llevar a buen destino una idea o empresa.

Estrategia y Acción: La estrategia da pie para imaginar posibles escenarios en los que se tomarán futuras decisiones.

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López Carlos. (2002, abril 11). El propósito estratégico de la empresa. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/proposito-estrategico-empresa/
López, Carlos. "El propósito estratégico de la empresa". GestioPolis. 11 abril 2002. Web. <https://www.gestiopolis.com/proposito-estrategico-empresa/>.
López, Carlos. "El propósito estratégico de la empresa". GestioPolis. abril 11, 2002. Consultado el 18 de Octubre de 2018. https://www.gestiopolis.com/proposito-estrategico-empresa/.
López, Carlos. El propósito estratégico de la empresa [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/proposito-estrategico-empresa/> [Citado el 18 de Octubre de 2018].
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