Problema del transporte en Bogotá

  • Economía
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1. Introducción

El hecho de encontrar un problema que afecte negativamente a una organización causando en ésta demoras o deficiencias en la elaboración del producto o prestación del servicio, no garantiza que la situación vaya a mejorar, tampoco va a cambiar en mucho el saber la causa y las posibles consecuencias, es como saber que el peligro en las calles es latente y que una desafortunada situación se puede presentar en la esquina, es como saber de la convivencia del enemigo, sí, enemigo por que así debe verse, por que cualquier manifestación material o inmaterial que pueda afectar a la organización en general o en alguna de sus partes, debe recibir un trato de tal magnitud, de otra manera no surgirá efecto alguna medida al respecto, por la experiencia y la cotidianidad el ser humano no va a agredir a un amigo, y si dejamos que los problemas se conviertan en amigos o conocidos terminaremos acostumbrándonos a su presciencia, conviviendo con ellos y como siempre han estado allí, pues dejémoslos; mal hecho porque es inadmisible la manguala, alcahuetear la situación, debemos actuar con firmeza y agresividad en contra de los problemas, debemos “cortar el mal de raíz” y esto implica no solo mirar por encima, sino penetrar la situación, encontrando todas las causas y la causa principal, y darle una solución que evite que tal fenómeno se vuelva a presentar, y procurar mejorar todo el proceso por el bien de la organización, la clave esta en evitar los pañitos de agua tibia, aclaro que no es que sean malos o afecten, solo que no brindan la solución adecuada o es en muchos de los casos insuficiente a pesar de hacer un aporte positivo a la organización.

2. Problema del transporte en Bogotá

Una situación fuera de control, para estar mas conectado con la realidad y la actualidad, se puede apreciar en el transporte de la ciudad de Bogotá, con sus dos connotaciones el servicio publico y el servicio particular.

Bogotá es la capital de la Republica de Colombia con un gran numero de habitantes tanto de esta como de otras ciudades, este volumen de personas hace que se genere un gran comercio repartido en diversos sectores de la ciudad como el informal, financiero, construcción, industria, educación, comercio, servicios, etc. Estas personas que laboran requieren movilizarse en todas las direcciones y durante todo el día, unos ganan mas que otros, y esto se traduce en que unos tienen la capacidad económica para adquirir un automotor y se movilizan dentro de la ciudad en este, otras en cambio no tienen el suficiente o simplemente no apetecen de comprar un vehículo y tienen que movilizarse en el servicio publico, que comprende, buses, busetas, taxis, y colectivos, cada uno de estos con características diferentes al igual que las tarifas.

La situación es tal que en la actualidad un recorrido que por su distancia no debería demorar mas de media hora, termina convirtiéndose en una travesía de dos y hasta tres horas; y aquí se encuentra el primer problema, porque en realidad son varios problemas en uno solo que se reúnen para formar una sola entropía; la velocidad con que se puede avanzar entre los corredores viales de la ciudad se ha reducido hasta ese punto debido a la gran saturación del parque automotor, tanto particular como publico.

Para el caso del transporte particular la administración de la ciudad en cabeza de la alcaldía ha tratado de buscarle una solución a este caos, pero no es realmente una solución total sino parcial, ya que ha tomado medidas como la restricción vehicular denominada Pico y Placa, y el día de no carro en Bogotá, medidas como esta solo mesuran un poco el trafico; para el caso del Pico y Placa, es una restricción vehicular de acuerdo al ultimo digito de la placa de cada vehículo, prohibiendo así su circulación dentro de la ciudad en una horario, que va de 7:00am a 9:00am en la mañana, y en la tarde de 5:30 PM a 7:30 PM, teniendo así la posibilidad de transitar sin ningún problema durante el tiempo restante; y el día de no carro es únicamente un día cada año, estas medidas la verdad es que no aportan lo suficiente, aportan algo pero muy, muy poco, el problema de la saturación vehicular se traduce en contaminación auditiva, visual, ambiental, estrés, falta de agilidad en la ciudad, caos, accidentalidad, delincuencia, y otros.

Este es ya un problema que toca los linderos culturales, pues hay que crear en los habitantes de la ciudad una conciencia ciudadana, haciendo énfasis en puntos clave o estratégicos los cuales se han venido tratando acertadamente, se puede citar la humanización de las calles, es decir se ha devuelto a las personas su espacio que por ley natural les pertenece, se les ha devuelto los andenes, aceras y parques, que habían venido sido utilizado para diversos fines como para parquear vehículos como el caso de andenes y aceras, o simplemente no ser usados como los parques porque se encontraban en un estado deplorable y sirviendo de guarida para hampones e indigentes. Sin embargo se debe mejorar la parte especifica del conductor bogotano, el que se moviliza a diario por las calles citadinas, esto porque son variados los accidentes generados por el servicio particular, como exceso de velocidad, conducir en estado de embriaguez, irrespetar las normas y señales de transito, etc.

Con el paso de los días y como lo demuestra la historia la ciudad va creciendo y así lo seguirá haciendo y así crecerá también el parque automotor, por eso es necesario tomar medidas que miren hacia un futuro, no hacia hoy en la tarde o mañana temprano, hay que crear conciencia en las personas acerca de esto, hay que mostrarles que este caos no nos lleva a ningún lado, por el contrario nos esta haciendo atrasar en cuanto al desarrollo, hay que quitar de su mente ciertas cosas que aunque parezcan insignificantes son en realidad la piedra angular de todo esto; por ejemplo algo tan sencillo como la concepción que un ciudadano cualquiera tiene de un automóvil, muchas personas lo ven como un lujo, como un logro, como un símbolo de status dentro de una sociedad maquillada, y en cierta medida lo es pues todo el mundo no puede acceder a el, la gran mayoría de las personas dueñas de vehículos lo utilizan así: salen de su casa muy temprano a la hora “pico” haciendo un gran aporte al trancon matutino, llegan a la oficina y el carro permanece ahí estacionado hasta la hora de almuerzo o la hora de salida, generando una vez mas el acostumbrado trancon, otro punto negativo es que acostumbran a movilizarse solos dentro de estos vehículos, siendo que muchas veces los compañeros de trabajo resultan ser vecinos, un ve en la calle cuatro carros uno tras de otro, y todos únicamente con un habitante, el conductor, esta situación también la podemos solucionar promoviendo que las personas no se movilicen solas, o mejor que si se van a movilizar solas utilicen el transporte publico, porque seria igual ver cuatro carros uno tras de otro cada uno con una sola persona en el habitáculo, que ver cuatro personas en un solo carro, no, me equivoco aquí, porque no es igual es mucho mas favorable la segunda situación desde todos los puntos de vista, se gasta menos dinero y menor cantidad en combustible y hay que recordar que este es un recurso agotable, hay mas contacto entre las personas ya que se puede departir durante el recorrido lo cual es mucho mas agradable que desplazarse solo sin tener con quien dialogar, la contaminación de por si que bajara significativamente, y la velocidad promedio de movilización aumentara disminuyendo así los insoportables trancones; son estas medidas aparentemente pequeñas y que se, para muchas personas pueden parecer ridículas o insignificantes, pero en verdad aportan bastante a la solución del problema.

Hay que quitar por eso aquellos viejos tabúes y conceptos sobre el automóvil y adquirir otros benéficos, como por ejemplo en varios lugares del mundo el automóvil es solo para los fines de semana, y en el transcurso de ella se transportan por medios públicos, teniendo así la facilidad de disfrutar el paisaje, leer, charlar con la persona que le acompañe, y cualquier otra situación que se puede generar en un momento de esos. Claro que hay que tener en cuenta que la gente en una ciudad como Bogotá lo piensa dos veces antes de subirse a un vehículo del transporte publico, pues tiene que enfrentar toda una odisea; por este motivo es necesario analizar el problema del transporte publico y solucionarlo y después si ponerlo como una verdadera alternativa de transporte masivo, hay que ir avanzando paralelamente en todos estos aspectos, para lograr una solución ideal que no vaya a quedar a medias; entonces debemos hacer un alto en el camino y mirar a que es lo que se enfrenta una persona cuando aborda un vehículo de transporte publico.

Son varias las “cositas” que conforman este problema, empecemos desde el principio; una persona se quiere dirigir de un sitio a otro en la ciudad, que es lo primero que hace, dirigirse a un lugar donde el bus la recoja, este lugar evidentemente en la mayoría de las veces no es un paradero, razón por la cual la gente se dispersa por todos los sitios de una manera desordenada para esperar el bus, buseta o colectivo, mientras espera, la persona se convierte en una victima fácil para los delincuentes que aprovechan que una persona esta sola por ahí y le “caen” como aves de rapiña, otro problema de que la gente no tenga un paradero fijo es que el conductor va a estar parando a cada instante a recoger cada pasajero que localice, y aquí comienza la parte de la accidentalidad los conductores han mantenido una constante lucha a la que se ha denominado “la guerra del centavo”, en este conflicto diario en el que los conductores se convierten en verdaderos “guerreros del camino” en el que no les importa arroyar a las personas que aguardan en la acera por su transporte, o causar accidentes monumentales de esos a los que ya nos tienen acostumbrados, el único afectado es la persona del común que día a día tiene que lidiar con estos “chóferes”, que en la mayoría de los casos no sabe tratar a las personas de otra manera mas que a las patadas; no es raro que una persona se suba a un bus y durante el recorrido se encuentre mareada por ir de lado a lado debido a lo brusquedad durante la conducción, y con los oídos saturados de música parafernalia todo volumen, que se confunde con los gritos de los vendedores ambulantes que se suben a ganarse el pan diario pero que de paso ayuda a poner pesado el ambiente, gente comiendo a los alrededores y el interior del bus lleno hasta donde no le cabe ni un suspiro pero si mas de un mal olor, la persona cuando alcanza a divisar su destino, trata de llegar en un viaje casi interminable desde su silla hasta la puerta, viaje durante el cual le han robado sus pertenencias mediante la famosa técnica del “chalequeo” y teniendo que soportar mas de una morbosidad sobre todo en el caso de las mujeres, por que allí no se respetad no siquiera una mujer en estado de embarazo o una personal de edad mayor, cuando por fin a logrado llegar al timbre lo hace sonar, y el conductor como si nada sigue su marcha, parece que con mucho afán se preocupa por recoger su “carga” pero no por dejarlos bajar en el lugar que cada quien necesita, entonces se inicia la contienda verbal, de parte y parte en la que ni el mas puritano se aguanta que después de tremenda tortura de recorrido vaya a ser ofendido de manera soez y vulgar, y créanme que la situación no es para nada mejor en el sistema mal llamado informal, que no es otra cosa que transporte pirata que no hace otra cosa mas que complicar el caos vehicular y a costa de prestar un pésimo servicio.

Bien sea que el sistema de transporte público automotor sea el principal sistema de transporte masivo o que este sea el complemento de un sistema de trenes metropolitanos o de metro, complementado con trolle-buses y tranvías es conveniente razonabilizar las rutas de transporte.

Una forma de razonabilizar consiste en distribuir las rutas entre rutas troncales de recorridos largos con pocos paraderos y rutas de distribución que se adentren en los barrios recogiendo a los usuarios y dejándolos en los paraderos de las rutas troncales y viceversa. Estas rutas troncales pueden ser tanto de buses como de metro o de tren metropolitano o una combinación de ambas. Las rutas de distribución podrían ser complementadas con sistemas de tranvías, principalmente en zonas como el centro histórico donde se restringiría el tráfico automotor..A lo largo de varias avenidas existen paraderos demarcados, pero esto no sucede en todas las vías por donde transitan los buses y a esto se suma el poco respeto de los conductores y los usuarios a usar los paraderos existentes.

Es necesario establecer sistemas de comunicaciones de los buses, incluyendo sistemas de localización automática que permitan conocer la localización de un vehículo en un dado momento, conocer si éste tiene retrasos o adelantos en sus horarios o si está fuera de la ruta. Un sistema de comunicación por voz de doble vía podría ayudar a los conductores a informar anomalías tanto en el tráfico como en sus vehículos. Un bus debe ser, desde un principio, un vehículo diseñado para transportar personas y para ser conducido en tráfico de ciudad. Como tal debe contar con un chasis bajo que permita un fácil acceso de los pasajeros al interior del vehículo, un motor ecológico, suspensiones suaves, caja de velocidades automática, una buena comodidad tanto en los asientos como en los pasillos y un funcionamiento silencioso en el motor, los frenos y el pito.

Siendo que para el transporte público urbano de pasajeros se recomiendan velocidades no mayores a 60km/h, el motor de un camión o de un bus para transporte en carretera queda sobredimensionado en un bus urbano. Seria recomendable el desarrollo de un motor más pequeño, que no facilite que el bus corra pero que si le de la potencia suficiente para subir una cuesta empinada y que trabaje con combustibles más limpios que la gasolina o el ACPM, tales como el gas natural o el biogás. Esto se uniría a un funcionamiento silencioso y a controles de emisiones que verifiquen gases tóxicos así como sólidos en suspensión. Una de las formas de racionalizar el sistema de buses es mediante el uso de troncales. Estas son vías especialmente acondicionadas para tránsito de buses, con paraderos perfectamente establecidos y restricción de otro tipo de vehículos.

Una forma de implementar un sistema de transporte masivo consiste en la habilitación de las vías férreas existentes. Es la opción de menor costo pero surgen las dudas sobre si la solución es conveniente o no. La gran mayoría de las intersecciones entre las vías férreas y la malla automotriz se compone de pasos a nivel, muchas de las vías se componen en la actualidad de un solo carril y el ancho del carril es poco práctico para un sistema rápido. Además puede solucionar problemas de transporte a sectores tales como Soacha y Bosa; Mosquera y Fontibón; y Zipaquirá, Chía y Usaquén para tráfico hacia y desde el Centro y la Zona Industrial, dejando por fuera sectores que pueden ser más urgidos de una solución de transporte como Kennedy, Suba, Usme y la Autopista Medellín.

Sistemas de metro pesado

Se conoce como metro pesado a aquel que descansa sobre una cama de tierra y generalmente va sobre la superficie o subterráneo. Esto permite el uso de máquinas pesadas que pueden desarrollar grandes potencias. Los carros suelen ir en tren. Los sistemas de metro pesado pueden ir elevados pero requieren de un buen soporte para el mismo. Sistemas de metro liviano

Se conoce como metro liviano a aquel que es diseñado para ir sobre rieles elevados. Disponen generalmente de máquinas más livianas pero menos potentes que el metro pesado y van generalmente en trenes cortos o carros únicos.

Un sistema de tranvías se compone de carros, individuales o en tren, que se desplazan por rieles que corren por vías abiertas, bien sean estas vías automotrices o vías peatonales. Al no ir por vías dedicadas, un sistema de tranvía debe lidiar con el tráfico automotor y los peatones lo cual le coloca ciertas restricciones de velocidad. En la ciudad de Bogotá no hay masas de agua que justifiquen un sistema de ferries como solución de transporte y ni siquiera como atracción turística ya que los humedales existentes, además de pequeños son reservas ecológicas y los ríos y caños son muy angostos para justificar un sistema de ferry.

Bajo el supuesto de la descontaminación de los ríos, principalmente del Río Bogotá, se podría pensar en un sistema de navegación turístico a lo largo del Río. Hay que tener en cuenta que esto debería hacerse en embarcaciones pequeñas por las restricciones que imponen tanto el Río como los puentes vehiculares que lo cruzan.

Por las restricciones que existen en Colombia al tráfico aeronáutico, no se considera factible hablar de un sistema de transporte por aire (helicópteros o avionetas) como ruta regular de transporte público y, si acaso en forma restringida, como transporte turístico. Además, si se tiene en cuenta que la ciudad de Bogotá no posee una topología muy quebrada no parece justificar económicamente un sistema de transporte regular por helicópteros además de resultar un tanto ilógica y sacada de los cabellos.

3. Conclusiones

La situación es así, hay en la actualidad una situación fuera de control en nuestra ciudad, y la podemos manejar, pero debemos actuar a tiempo, ya, sin esperas de ningún tipo porque el tiempo es oro, pero sin actuar precipitadamente tomando decisiones que nada tengan que ver con el problema y se salgan del contexto.

La alcaldía ha hecho cosas buenas como también malas, lo que hay que recalcar es que las decisiones o soluciones se tomen pensando en los ciudadanos que son los directamente afectados por el problema del transporte, y vemos que tiene grandes aciertos como: mejoramiento de la calidad de vida de los bogotanos, recuperación de parques, andenes, aceras, zonas verdes, espacio publico, el pico y placa, auque se debiera replantear en su reglamentación, la implementación del sistema transmilenio que al parecer responde a todas las exigencias en cuanto a materia de transporte publico se refiere, lo malo es que se necesita destinar recursos a este sistema que como esta planteado será implantado en su totalidad hasta dentro de quince años, y eso es demasiado tiempo. Por esto deben analizarse todas las posible variantes de solución e implementar las que estén a nuestro alcance como las que tienen que ver con la culturización de los ciudadanos, y poner un poquito de nuestra parte para poder llegar a acuerdos provechosos en cuanto a la movilización de personas se refiere si recurrir a paros y manifestaciones que estancan el progreso y la libre movilidad de la ciudad pero tampoco sin ser tan inflexibles en nuestros puntos de vista, teniendo en cuenta que lo que cada persona pueda aportar es valedero y que de granito en granito podemos formar una isla de arena, no quiere decir que los pañitos de agua no sirvan, solo que no son suficientes, lo importante es que todo debe ir enfocado a la solución objetiva y definitiva del problema.

4. Referencias

Datos sobre Bogotá:

alcaldiadebogotá.com

Sobre las características del sistema transmilenio:

Transmilenio.com

Noticias sobre el transporte:

cm&..com

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Morera Cruz José Orlando. (2001, agosto 7). Problema del transporte en Bogotá. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/problema-del-transporte-en-bogota/
Morera Cruz, José Orlando. "Problema del transporte en Bogotá". GestioPolis. 7 agosto 2001. Web. <https://www.gestiopolis.com/problema-del-transporte-en-bogota/>.
Morera Cruz, José Orlando. "Problema del transporte en Bogotá". GestioPolis. agosto 7, 2001. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/problema-del-transporte-en-bogota/.
Morera Cruz, José Orlando. Problema del transporte en Bogotá [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/problema-del-transporte-en-bogota/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
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