La experiencia de Venezuela en planificación

  • Economía
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El análisis que se puede sustraer del artículo de Hernández, claramente nos invita a un recorrido histórico y comparativo de los modelos de planificación que se han adoptado en el país.

Ello implica realizar un corte transversal en el tiempo, donde los sistemas son comparativamente diferentes, pero que no escatima las políticas de planificación que en cada escenario se implementaron.

Así por ejemplo, en la época anterior a 1958, Venezuela permanecía en un estado autocrático, dictatorial y estatal, bajo un sistema económico plenamente centralizado. Los recursos petroleros, los cuales financiaban el presupuesto de la nación estaban destinados en su mayoría a la modernización y construcción de la infraestructura vial del país, así como a la creación de empresas e industrias para la producción de alimentos y la creación de vivienda. Sin embargo, por ser un entorno sin interacción directa con la economía mundial, la planificación era más estática y poco vulnerable, lo que quizás la hizo carente de impactos profundos para realizar análisis más profundos en la materia.

Sin embargo, se debe enfatizar que la dinámica trascendente y evolutiva que ha conllevado a los sistemas de planificación en el país por parte de la administración pública, ha sido producto de la interacción y de las circunstancias permanentes propias de cada momento histórico.

En ese sentido, posterior a la caída del régimen dictatorial, en 1958 con un sistema democrático, una economía que apertura sus relaciones comerciales con el resto del mundo canalizados a través de la industria petrolera principalmente, adopta un modelo distinto de la planificación para el nuevo proyecto país. Ello influenciado por las corrientes que en ese entonces permitían movilizar a las economías bajo una direccionalidad definida.

Por ejemplo, organismos como la CEPAL en los años 70 bajo una propuesta del modelo de sustitución de importaciones, contribuyo para que muchos países adoptasen políticas y planificaran sus economías en función de los objetivos en el proyecto establecidos. De igual manera, ocurrió con muchas propuestas de organismos multilaterales como la OMC, el FMI, el BM entro otros, que en su momento incidían en las dinámicas presupuestarias y por ende en los mecanismos de planificación que adoptase Venezuela.

Estos hechos, sin duda permiten en el estudio histórico del país, asumir que han sido varias posturas las que se han adoptado para conducir los recursos y la distribución de los ingresos, la cual, desde un punto de vista más crítico, ha sido quizás uno de los problemas que sucumbe siempre a los sistemas gubernamentales, la relación planificación-presupuesto. Sin duda son dos variables gemelas que son indisociables, y al estar mal estructurada una el efecto y las repercusiones impactaran en la otra.

Muchas veces la planificación en el país, va arraigada al presupuesto, es decir, se planifica en función de un presupuesto, y no siempre de presupuesta en función de lo planificado. Por ejemplo, a veces se hacen proyecciones del presupuesto anterior con un incremento porcentual en lo que se estima serán los niveles inflacionarios, sin embargo, ello permite preguntarse ¿y los programas y proyectos del año pasado son los mismos para el año en cuestión?

Es así como funciona? Indiscutiblemente NO.

Sin embargo, se pasa por alto la supervisión, la evaluación fiscal, la rendición de cuentas, la evaluación de la gestión, el control y seguimiento de los proyectos a los que se les asigna recursos, el beneficio a la población. Y lamentablemente por ello, se siguen cometiendo errores, y se sigue teniendo un círculo vicioso, con diferentes ideologías políticas.

Por otra parte, en 1990 se comenzó a adoptar la concepción descentralizadora para el país, lo que permitió redireccionar las políticas en ese rumbo, de allí en adelante la administración pública asumía modelos de planificación de índole mas normativo, mas estratégicos. En el año 1998, un salto y corte brusco al proceso que se venía acostumbradamente y tradicionalmente implementando, permitió a través de un proceso de revolución, encaminar el modelo de planificación existente por otro de ideología política totalmente radical.

Se presenta en ese entonces el modelo constituyente, que consagra y aprueba la nueva carta constitucional de la nación, entre conflictos y diferencias partidarias, y queda expuesta en ella un modelo democrático, participativo, protagónico, con una economía mixta con participación activa del sector público y privado, con un modelo social humanitario de inclusión e igualdad, con sistemas públicos gobernables, confiables y garantes del bienestar social. Se comienza asumir pues, una planificación opuesta a las propiciadas por los llamados gobiernos capitalistas, neoliberales e imperialistas.

Año 2008, escenarios de conflictos, turbulencias, ingobernabilidad, caos, incertidumbres, crisis políticas y económicas latentes, que permiten concluir que el modelo propuesto no cumplió las metas y objetivos consagrados en el proyecto constitucional, la eficiencia y eficacia política queda en juicio, la transparencia y la corrupción jugaron siempre con la confianza del país.

Finalmente, estamos sumergidos en corrientes que definen y permiten comprobar lo que muchas disciplinas acertadamente comienzan a debatir: vivimos en sistemas complejos donde impera el caos y la incertidumbre, todo es fluctuante, podemos hacer hoy y deshacer mañana.

Las modernas corrientes postulan la planificación en prospectiva como una vía para poder planificar en el futuro desde el presente, con mecanismo que permitan flexibilizar y corregir en la marcha cuando se presenten factores exógenos de turbulencia.

Lo novedoso? Se planifica un futuro inmediato desde perspectivas presentes con estimaciones y proyecciones más precisas, de manera tal que cuando lleguemos al plazo de ese futuro ya el proyecto en cuestión no sea parte del pasado, insuficiente y obsoleto.

Por lo tanto, siendo la planificación el proceso por excelencia para la racionalización de las acciones del Estado a través de organizaciones estructuradas que articulen la interdisciplinariedad, pertinencia, oportunidad, factibilidad, así como, la utilidad e impacto social necesario para llevar adelante las transformaciones que exigen los nuevos tiempos, con una clara noción del futuro, y de los objetivos y metas a alcanzar.

Si bien está realidad nacional establece nuevas coordenadas para la acción del Estado venezolano, no es menos cierto que la Planificación ha estado sujeta a grandes y recientes cambios en su concepción metodológica, en donde, la capacidad de conducción estratégica del Estado, reside fundamentalmente, en concebir dichos procesos en sus dimensiones estratégicas, emergiendo el uso de métodos y herramientas como los escenarios, análisis socio político de actores, entre otros, para enfrentar la complejidad, incertidumbre y el conflicto que caracteriza el entorno nacional e internacional en el cual nos desenvolvemos cotidianamente.

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Rincón Soto Idana Berosca. (2009, noviembre 26). La experiencia de Venezuela en planificación. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-experiencia-de-venezuela-en-planificacion/
Rincón Soto, Idana Berosca. "La experiencia de Venezuela en planificación". GestioPolis. 26 noviembre 2009. Web. <https://www.gestiopolis.com/la-experiencia-de-venezuela-en-planificacion/>.
Rincón Soto, Idana Berosca. "La experiencia de Venezuela en planificación". GestioPolis. noviembre 26, 2009. Consultado el 19 de Noviembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/la-experiencia-de-venezuela-en-planificacion/.
Rincón Soto, Idana Berosca. La experiencia de Venezuela en planificación [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-experiencia-de-venezuela-en-planificacion/> [Citado el 19 de Noviembre de 2018].
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