La globalización y la política

  • Economía
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A lo largo de la historia humana, los países han sido flagelados por diferentes fenómenos, pero sin lugar a dudas hoy día es el de la globalización el que recorre el mundo dejando a su paso grandes secuelas o satisfacciones, generando miedo, zozobra, desconfianza e inseguridad debido a la gran invasión de los mercados, sin pensar en un momento por la equidad y el surgimiento humano.

Como dice Edgar Morin “La obediencia ciega a la lógica artificial y a la del beneficio constituye el gran peligro para la civilización y, más aún, una amenaza global para el género humano: el armamento nuclear, la manipulación genética y la degradación ecológica son hijos del desarrollo de la tríada ciencia – técnica – industria.”

Y es claro lo que podemos observar en nuestros días, la globalización trae progreso, crecimiento económico y mejor calidad de vida, pero la pregunta sería ¿a costa de qué? y ¿a quiénes?, si son los países ricos quienes se siguen beneficiando de este fenómeno, aprovechando su poderío para aplastarnos, basándose en una cantidad de fundamentos ilusionistas para que países subdesarrollados crean poder surgir, pero están lejos de ver la propia realidad, pues estos siguen manipulándonos en un proceso multidimensional, no solo económico sino en la interdependencia global de los mercados financieros, permitida por las nuevas tecnologías de información y comunicación.

Los grandes países son quienes manejan la información y la gran tecnología que actualmente podría acabar con la existencia de la humanidad, ya no se puede hacer nada para dar marcha atrás a la globalización, así se esté o no a favor o de esta nueva interdependencia social, que debido a su extraterritorialidad redundó en mucha miseria humana, en pobreza y en una casi inconcebible polarización de las oportunidades y niveles de vida de la humanidad en casi toda la totalidad del siglo XIX.

Ahora si bien hablamos de quién debe manejar la globalización de las naciones yo podría dar mi opinión, es cada una de las naciones quién se debe interesar por su progreso y fijar su ritmo de crecimiento, debemos tener en cuenta que al dejar esta función en manos de una institución como el FMI o entidades de carácter internacional, cada país tiene que acogerse a los procedimientos antidemocráticos y desventajosos que ellos impongan, fue por ello que los manifestantes de Seattle denunciaban la ausencia de democracia y trasparencia de estas instituciones, lo cual no serviría al interés general; como un claro ejemplo de esto se pueden mencionar a Corea y Taiwán, cada una se aseguró al crecer de que los beneficios se distribuyeran con equidad.

Al igual que hablamos de una globalización de mercados, de cultura y política, se puede hablar de la globalización del terrorismo y es por esto que se debió buscar acción concertada de todos los países aliados para combatirlo ya que es una plaga que azota a ricos y pobres, y para esto, una de las formas de tener éxito era cortar las fuentes de financiamiento debido a los centros bancarios alternos y sus políticas de secreto, pero no se pueden pensar en cerrarlos ya que si aún existen es por qué sirven a los intereses de los países ricos y comunidad financiera.

Hoy, en gran parte del mundo, la globalización está en tela de juicio, si miramos Latinoamérica en década de 1990 se han implantado el estancamiento y la recesión, el crecimiento de los países latinos no fue un crecimiento sostenible, solo cuando pensábamos que todo mejoraría con este fenómeno y que nuestros sistemas de producción y comercialización se maximizarían, pero todo se derrumbo como un castillo de naipes, dejando la amarga experiencia de algo que aún esperamos que funcione.

La verdad es que la mundialización puede traer beneficios, pero no funciona porque se encuentra mal gobernada, para tener verdaderos resultados se debe comenzar por diagnosticar la situación de cada país, ventajas y desventajas y competitividad en los mercados para poder establecer realmente políticas que beneficien con equidad.

La globalización no es novedad ya que se había hablado de ella, pero lo que ahora estamos viendo es un cambio en diferentes actividades que influyen en la vida del ser humano dando como resultado nuevas facetas en la vida social y cultural de cada individuo.

Para dar término a estas apreciaciones, vale la pena recordar que la tendencia económica a nivel mundial es el intervensionismo de los países con mayor poder y desarrollo, sin embargo nuestra sociedad debe ir pensando en un paulatino mejoramiento de todos sus procesos productivos para buscar competitividad en la incursión de nuevos mercados, teniendo en cuenta que cada nación tiene sus propios intereses y que con la globalización se pretenden más los beneficios individuales, por encima de la erradicación de la pobreza incluso la miseria;

Sí hablan de globalizar deberían de ligar el término o mejor sus acciones al trabajo en conjunto buscando el mutuo beneficio, lastimosamente para las grandes potencias no es esta su preocupación, ya que no seguirían siendo potencias y el mayor interés será la manipulación a nivel mundial.

Otro punto importante es la política como dice Fabio Giraldo Isaza “La economía es global, la política no.

Si la política se globaliza la democracia queda al desnudo como lo que realmente es: una federación de oligarcas a nivel mundial, con mayores riquezas y niveles de vida que todos los imperios en la historia, por fuera de todo control ciudadano.”

Si analizamos lo anterior, podemos pensar que dentro de la mundialización hay factores que no se pueden globalizar como lo es la política ya que es propia de cada país de acuerdo a sus leyes y normas de convivencia, derechos y deberes, que al entrar en este fenómeno perderíamos soberanía ante el resto del mundo, no se podría opinar o democratizar para tomar decisiones en el rumbo de nuestra nación; así podemos hablar también de la homogenización cultural, la mundialización está entrando en otra etapa de su fantasmagórico paso y es el de unificar culturas, lo cual sabemos que no es algo de que alegrarse pues estamos perdiendo identidad, historia y hasta los mismos recuerdos del pasado, que nos ha legado un centenar de vivencias y tesoros culturales que es lo que nos diferencia de las demás culturas.

Se puede entonces sacar como conclusión que la globalización ha afectado básicamente a países menos desarrollados, los cuales se han regido o apoyado para esta etapa de libre mercado con las organizaciones internacionales, las cuales utilizan una regulación que no las beneficia, y que según algunos de los oponentes de la globalización dicen que se maneja sin trasparencia y con poca equidad, es por ello que cada país debería pensar más en buscar su propio crecimiento utilizando herramientas o estudios que permitan su desarrollo sostenible, para evitar caer en nuevas frustraciones.

Porque algunos aun no saben si este fenómeno es un fantasma o una realidad.

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Guzmán Jiménez Agustín. (2004, abril 14). La globalización y la política. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/globalizacion-politica/
Guzmán Jiménez, Agustín. "La globalización y la política". GestioPolis. 14 abril 2004. Web. <https://www.gestiopolis.com/globalizacion-politica/>.
Guzmán Jiménez, Agustín. "La globalización y la política". GestioPolis. abril 14, 2004. Consultado el 17 de Octubre de 2018. https://www.gestiopolis.com/globalizacion-politica/.
Guzmán Jiménez, Agustín. La globalización y la política [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/globalizacion-politica/> [Citado el 17 de Octubre de 2018].
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