Gestor del aprendizaje y profesionalización del docente

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El efecto del proceso de la “globalización económica” constituye hoy una las características decisivas del tiempo que nos corresponde vivir que marcará la pauta en el devenir del siglo XXI.

Reflexionar en torno a nuestro presente deriva en la consideración de algunos “signos de nuestro tiempos” delineados por una constante innovación tecnológica aunada a la universalización de una producción que avanza a ritmo vertiginoso, la integración de grandes centros financieros, la creciente aparición de jubilaciones anticipadas, el rechazo en el mercado laboral de segmentos importantes de población, el sorprendente incremento de emigración de pobladores de países pobres que se dirigen hacia los más desarrollados; el asombroso poder de las grandes corporaciones multinacionales que se trasladan de un continente a otro como nosotros lo hacemos por nuestra casa.

Resulta fácil entonces comprender “la profunda revolución que ha experimentado el mercado laboral” que aparece ahora con nuevas necesidades y en consecuencia con innovadores requerimientos profesionales.

Y es que vivimos ya una sociedad “postindustrial” caracterizada por una fuerte acentuación en servicios de información a nivel mundial que se enfrenta ante el imperativo de satisfacer nuevas necesidades mediante la formación de profesiones igualmente nuevas.

Según las últimas previsiones realizadas por expertos, menos de la tercera parte del total de la población será suficiente para producir los bienes agrícolas e industriales que serán requeridos para vivir, el resto habrán de ser profesionistas dedicados a elaborar o vender informaciones o servicios.

A partir de esta breve reflexión podemos perfilar el panorama que se nos presenta; una interesante perspectiva caracterizada por constantes y grandes riesgos en cuestión de formación, ¿quiénes son ya los educadores de estas generaciones que se enfrentan a un mundo laboral altamente calificado y competitivo?, ¿qué características y cualidades deben ser asumidas por los profesionales de la educación hoy? o ¿acaso es que es posible seguir educado con modelos tradicionales, productos de requerimientos sociales, económicos y humanos del pasado?.

Responder a estas interrogantes es labor nuestra, de todos nosotros, que hemos hecho de la educación más que una profesión, un estilo de vida. El turno es nuestro, es precisamente éste el momento en que nos corresponde optar por una renovada e innovadora actualización que proporcione las armas para enfrentarnos eficazmente ante este excitante momento de la historia.

Así, enraizado ante estas perspectivas surge “El Perfil del Gestor del Aprendizaje”. Su contenido hábilmente diseñado responde a las tres principales vertientes a las que habrá de abocarse esencialmente la función del nuevo educador:

  • La tecnología y el sentido de los medios en la enseñanza y el aprendizaje.
  • El Diseño del Trabajo Docente.
  • Enseñar a Aprender.
  • Trabajo Colaborativo y Manejo Efectivo de un Grupo.
  • Estrategias que apoyan al trabajo Colaborativo.
  • Creatividad.
  • Evaluación del aprendizaje.
  • Educando para los valores.
  • El Profesor como Asesor-Tutor.
  • El Desarrollo del Alumno.
  • Asertividad.

Una enseñanza acorde a las nuevas exigencias, un diseño docente basado en la “construcción” de aprendizajes significativos, nuevas estrategias didácticas centradas en la resolución participativa de problemas, proyectos y casos, valores sociales que han de fomentarse, requerimientos del nuevo protagonismo docente, alternativas para desarrollar el pensamiento crítico o bien para llegar a la metacognición o para desarrollar la creatividad.

1.1 Un nuevo perfil para el docente

El progreso cultural de una sociedad puede establecerse en términos de universalidad, y uno de los indicadores con que se puede determinar se manifiesta en las profesiones que emergen de su estructura cultural, económica y social, dado que el conocimiento es “perfeccionamiento.”

Las profesiones son, por otra parte, el factor máximamente determinante de la identidad personal -de lo que cada uno quiere ‘ser’, y de lo que cada uno ‘es’-, y también de la identidad nacional, cuyo ideal se ha formado en torno al progreso del conocimiento.

Las profesiones implican un perfeccionamiento científico, técnico y, en cierto modo, ético, especialmente aquéllas que se constituyen como un fin en sí misma, como es el caso de la docencia.

En este sentido, el dinamismo del conocimiento demanda programas educativos con características diferentes: más orientados a procesos de aprendizaje que a contenidos; un mayor énfasis en habilidades de recopilación y análisis de información, en investigación y resolución de problemas, en planeación y organización de actividades, en comunicación, trabajo en equipo y uso y manejo de tecnologías.

El ambiente de aprendizaje, tiende a trascender las fronteras de los planteles escolares, los alumnos trabajan y participan fuera del salón de clase, más cerca de la realidad y de los lugares de trabajo. El rol del docente se transforma, amplía su campo de acción y se perfila un ideal con habilidades, roles y actitudes específicas.

Habilidades:

Planear: Identifica los grandes caminos a seguir: resultados de aprendizaje, objetivos, políticas institucionales, alcances, estrategias, recursos.

Diseñar: Diseña objetivos, metas. Identifica temáticas, diseña estrategias considerando los diferentes estilos de aprendizaje; selecciona recursos, dosifica. El docente, como profesional de la enseñanza, se constituye a sí mismo como “diseñador y gestor” del sistema educativo.
Actúa no como propietario de él, sino como un conocedor de los elementos esenciales que lo constituyen.

Su trabajo se fundamenta en el “diseño” de su propia actividad y se complementa con tareas de investigación durante la aplicación de su proyecto educativo.

Facilitar: El docente, como un facilitador, tiene como ideal lograr que el alumno construya su propio conocimiento, es decir, que lleve a cabo un aprendizaje significativo.
Se trata de un profesional de la enseñanza, cuya labor se centra principalmente en promover el trabajo intelectual del alumno fungiendo como un “mediador”, y cuya influencia en el proceso de aprendizaje se justifica desde el momento en el que hace más asequible la ejecución de una tarea.

Analizar: El facilitador ha de conocer el contexto en el que se desarrolla su actividad educativa mediante el análisis de todos sus elementos y poseer un sentido crítico.

Reflexionar: Ha de realizar actividades de reflexión, análisis y síntesis del propio ejercicio profesional, con el fin de dominar aquellas herramientas que permitan al estudiante realizar un aprendizaje significativo, con las metodologías más acordes a la realidad de su entorno.

Promover alternativas: Ha de promover alternativas para el futuro en una sociedad que está en cambio continuo y que genera contradicciones. Ha de formar e informar a los alumnos, en la búsqueda de un pensamiento crítico y autónomo.

Equilibrar: Ha de combinar y equilibrar entre la docencia, la formación integral de sus alumnos y la diversidad. Ha de respetar la esencia personal de cada alumno y el pluralismo ideológico.

Evaluar: Ha de diseñar actividades que permitan mostrar a los alumnos los conocimientos adquiridos, así como las habilidades, actitudes y los valores que pueden desarrollar.
El docente también ha de utilizar la información derivada de la evaluación “para tomar decisiones curriculares importantes, reorganizar la clase, destacar o presentar temas o cambiar el ritmo de la instrucción”.

Actualizarse: Profesionalizar la práctica docente supone la figura de un docente que se hace experto en el ejercicio de su labor cotidiana; que no se “forma” por ensayo y error, sino que domina el “saber” y el “saber hacer ” Ha de tener conciencia de la necesidad de la actualización continua.

Roles

Miembro de la comunidad educativa:

  • Participa en los órganos de gobierno, academias, comités, y en los técnicos – pedagógicos.
  • Colabora en la elaboración del proyecto educativo y en el diseño curricular de la institución.
  • Colabora con la dirección y con el cuadro docente en el diseño y la aportación de políticas educativas.
  • Organiza, actividades extracurriculares para los alumnos.

Técnico pedagogo:

  • Adapta a las condiciones peculiares de su clase el diseño curricular de la institución.
  • Utiliza los métodos y la tecnología que se ajustan mejor a la madurez de sus alumnos y a los procesos de aprendizaje.
  • Selecciona y utiliza los textos y el material de enseñanza más adecuados.

Facilitador:

  • Adapta el material a los conocimientos y las competencias de los alumnos.
  • Evalúa de manera individual y variada.
  • Proporciona técnicas de trabajo y propicia la adquisición de hábitos intelectuales. Capacita para el ejercicio de actividades profesionales
  • Centra su actividad en el alumno.
  • Procura el aprendizaje significativo.
  • Promueve el trabajo en equipo.
  • Promueve interacción y creatividad.
  • Diseña en consideración a los diferentes estilos de aprendizaje de sus alumnos.
  • Desarrolla habilidades que promuevan el pensamiento crítico.
  • Respeta la individualidad de los estudiantes y considera colaborativo el hecho de aprender.

Educador:

  • Forma a los alumnos en el respeto de los derechos y libertades fundamentales así como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de la convivencia.
  • Los prepara para participar activamente en la vida social y cultural.
  • Los forma en el respeto, para la paz, la cooperación y la solidaridad entre los pueblos.

Actitudes:

De respeto.
Realista.
Innovadora.
De compromiso social.
De sentido crítico
De superación permanente.
Creativa.
Colaborativa.
Reflexiva.
De aprendizaje constante.

Mercado de la información y de las telecomunicaciones:

Caracterizado por las innovaciones constantes y con la potencia de Internet que ejerce su influencia universal en todos los ámbitos de la sociedad, desde el personal hasta el laboral y formativo.

Mercado del medio ambiente:

Con productos cada vez más solicitados que desplieguen la posibilidad de un desarrollo ecológicamente respetuoso: ingeniería de agricultura energías alternativas, técnicos en descontaminación.

Mercado del transporte:

Cada vez más demandado en los países desarrollados y que precisa de una mejora constante de las infraestructuras.

Mercado ligado a la demografía:

Hace referencia al diseño de todo tipo de productos y servicios destinados a los segmentos de población de mayor edad, en continuo aumento en los países desarrollados.

Diseñar un modelo educativo que responda con eficacia a la necesidad de formar profesionistas acordes a estas nuevas realidades deriva en el análisis de las Teorías de Aprendizaje que respalden el intercambio de estructuras cognoscitivas a través de la “construcción” de experiencias interactivas y dinámicas.

En este apartado presentaremos un panorama general de los fundamentos de las Teorías de Aprendizaje que sustentan el modelo y que han de ser consideradas como plataforma para el diseño de cualquier modelo educativo que ambicione estar al “día” ante esta nueva perspectiva de carácter universal.

2.1 La Teoría de Aprendizaje con enfoque “Constructivista”

El planteamiento fundamental del que parte esta teoría sustenta la idea de que el individuo “construye” su aprendizaje mediante la “interacción” con el medio ambiente. Así, hace hincapié en el binomio “herencia – medio ambiente”.

Este interaccionismo con el mundo que le rodea da pie para que su conocimiento, lejos de constituir una copia de la realidad, consista en una “construcción” elaborada personalmente.

Esto significa que el aprendizaje no es un sencillo asunto de transmisión, internalización y acumulación de conocimientos, sino “un proceso activo” por parte del alumno que ensambla, extiende, restaura e interpreta, y por lo tanto “construye” conocimientos partiendo de su experiencia e integrándola con la información que recibe.

Un “aprendizaje eficaz” requiere la operacionalización activa de los estudiantes, trabajando entorno a una información que ha de ser aprendida mediante tareas de revisión, reflexión, experimentación, manipulación….

Así “El Constructivismo” percibe el aprendizaje como actividad personal enmarcada en contextos funcionales, significativos y auténticos:

Si desea mayor información sobre el constructivismo y sus precursores puede visitar la siguiente liga:

Constructivismo

Los profesores contribuyen en la “construcción” del alumno pero no le proveen la información en forma explícita ya que es el mismo quien debe elaborarla.

En este proceso el profesor cede su protagonismo al alumno quien asume el papel fundamental en su propio proceso de formación.

Es el mismo quien se convierte en el responsable de su propio aprendizaje, quien, mediante su participación y colaboración con sus compañeros habrá de automatizar nuevas y útiles estructuras intelectuales que le llevarán a desempeñarse con suficiencia no solo en su entorno social inmediato sino en su futuro profesional, ahora es él quien mediante tareas de reflexión, análisis, investigación, habrá de lograr la transferencia de lo teórico hacia ámbitos prácticos, situados en contextos reales.

Es éste el nuevo papel del alumno, un rol imprescindible para su propia formación, un protagonismo que es imposible ceder y que le habrá de proporcionar una infinidad de herramientas significativas que habrán de ponerse a prueba en el devenir de su propio y personal futuro.

2.2 El Cognoscitivismo como apoyo a la Teoría Constructivista

Las Teorías Cognoscitivistas comenzaron paralelamente al Conductismo desarrollándose en ella dos vertientes básicas muy importantes:

  • El Cognoscitivismo de Edward Chace Tolman ( USA )
  • Las Tendencias Gestaltistas desarrolladas por los psicólogos alemanes Wertheimer, Kohler, Koffka y Lewin.

Fuentes de información relacionan sus inicios como una reacción a las teorías de Watson argumentando que los individuos actúan “no solo como respuesta a estímulos”, como lo expone el Conductismo sino también “en base a creencias , condiciones, actitudes y deseos de alcanzar metas”.

La idea de que las personas aprendemos conceptos, signos, mapas, programas, cursos de acción, y todas aquéllas “herramientas mentales” que nos ayudan a alcanzar objetivos deseados, ha sido resaltada por los “teóricos gestálticos”. Los Psicólogos Cognoscitivistas por su parte, se ocupan de estudiar la manera en que estas “herramientas o estructuras mentales” son empleadas para accesar e interpretar la realidad.

Así el “Cognoscitivismo” elabora a partir de las estructuras preceptuales propuestas por la Gestalt, una teoría psicológica cuyos fundamentos determinan que “aprender” constituye la síntesis de la forma y contenido recibido por las percepciones, las cuales actúan en forma relativa y personal en cada individuo, y que a su vez se encuentran influidas por sus antecedentes, actitudes y motivaciones individuales.

Para la Teoría Cognoscitivista, ” toda persona actúa de acuerdo a su nivel de desarrollo y conocimiento, e intencionalmente hará lo mejor que pueda y sepa”.

Este nivel de desarrollo hace alusión a sus “Estructuras Cognitivas” y esto supone referirnos a representaciones mentales organizadas y útiles que sirven de fundamento para lograr aprendizajes cada vez más complejos que derivan en el autoaprendizaje y metacognición.

Su carácter relativamente permanente funciona como esquema para filtrar, codificar, categorizar, organizar, evaluar la nueva información al relacionarla con experiencias relevantes.

Su utilidad se justifica en la medida en que mientras recibimos el nuevo acervo, simultáneamente la organizamos en unidades con determinada ordenación a la que llamamos “estructura”.

Y estas “nuevas estructuras”, son a su vez, susceptibles de organizar la información ya existente:

Estas estructuras han sido reconocidas por psicólogos desde hace algún tiempo.

Piaget (1955) los llama “esquemas”
Bandura (1978) “auto-sistemas”
Kelley (1955) “construtos personales”
Miller, Pribam y Galanter (1960) “planes”.

Algunas aplicaciones prácticas de la Teoría Cognoscitivista pueden apreciarse en programas para el desarrollo de habilidades mentales – procesos básicos del pensamiento, habilidades intelectuales, esquemas y mapas conceptuales… que una vez automatizadas constituyen la base para el autoaprendizaje, el autocontrol y la metacognición.

Si fuese posible elaborar una lista con las conductas típicas de un profesor formado bajo la tutela del Constructivismo y el Cognoscitivismo sería factible iniciarla con:

  • Estimulación y aceptación de la autonomía e iniciativa de los alumnos.
  • Empleo de datos brutos y fuentes primarias además de materiales manipulables, interactivos y físicos.
  • Empleo de tareas cognitivas que hacer referencia términos a: “clasificar,” “analizar,” “predecir,” y “crear,”
  • Flexibilidad del diseño docente dando oportunidad a que los intereses de los alumnos orienten el rumbo de las sesiones, determinen las estrategias de y alteren el contenido.
  • Estimulan a los alumnos a dialogar tanto con profesores como compañeros
  • Estimulan la curiosidad de los alumnos con preguntas abiertas y profundas.
  • Permiten que los alumnos aprendan de sus propios errores • Prefieren el trabajo colaborativo en pequeños grupos al individual
  • Proveen tiempo a los alumnos para construir hipótesis y comprobarlas.
  • Orientan el trabajo de los alumnos sin proporcionar respuestas absolutas a sus indagaciones.

La lista podría parecer interminable, sin embargo, la importancia que aquí nos ocupa es enfatizar que mientras en el “Constructivismo” se trata de crear un ambiente oportuno para procesar y con ello construir en forma “activa y personal” la información, los Cognoscitivistas enfatizan el empleo de las estructuras mentales o símbolos para sustentar esas construcciones constituyéndolas a su vez en nuevas y complejas herramientas intelectuales que dan sentido a lo aprendido.

2.3 El Conductismo y su influencia en la educación.

Sería injusto concluir la presentación de las Teorías de Aprendizaje que sustentan el nuevo trabajo docente sin hacer mención al Conductismo, teoría que a pesar de ser constantemente criticada tiene aún vigencia en nuestra cultura y por lo visto permanecerá aún por mucho tiempo.

Sus inicios se remontan a principios del siglo XX desde las investigaciones realizadas por John B. Watson , Skinner, Thorndike pasando por Mc Dougall y Tolman en el segundo y tercer decenio de siglo hasta una generación de
reconocidos pensadores conductistas actuales.

Sus fundamentos nos hablan de un aprendizaje producto de una relación “estímulo respuesta”, que aunque no encaja totalmente en los nuevos paradigmas educativos deja a nuestro arbitrio una gama de prácticas que resultan del todo útiles.

Su más importante legado consiste en sus aportaciones científicas sobre el comportamiento humano, en sus esfuerzos por resolver problemas relacionados con la conducta humana, que si bien no pueden solucionarse totalmente a base de “premio – castigo” nos enseña que el uso de refuerzos pueden fortalecer conductas apropiadas , y su desuso debilitar las no deseadas.

Las calificaciones, recompensas y castigos son también aportaciones de esta teoría. Conocimientos memorísticos que suponen niveles primarios de comprensión pueden ser aprendidos eficazmente mediante prácticas conductistas.

Muchos son los críticos que apuntan en contra del Conductismo juzgando su concepción simplista del hombre, sin embargo no podemos olvidar que este cuerpo de conocimientos sirvió de base para la consolidación de las actuales teorías de aprendizaje y que su legado prevalece todavía entre nosotros.

Sustentado en el material “La profesionalización del trabajo docente”

19 junio 2002

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García Jaime Damián. (2006, septiembre 8). Gestor del aprendizaje y profesionalización del docente. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/gestor-del-aprendizaje-y-profesionalizacion-del-docente/
García, Jaime Damián. "Gestor del aprendizaje y profesionalización del docente". GestioPolis. 8 septiembre 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/gestor-del-aprendizaje-y-profesionalizacion-del-docente/>.
García, Jaime Damián. "Gestor del aprendizaje y profesionalización del docente". GestioPolis. septiembre 8, 2006. Consultado el 7 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/gestor-del-aprendizaje-y-profesionalizacion-del-docente/.
García, Jaime Damián. Gestor del aprendizaje y profesionalización del docente [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/gestor-del-aprendizaje-y-profesionalizacion-del-docente/> [Citado el 7 de Diciembre de 2018].
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