Fortaleza para no abandonar nuestras metas

  • Autoayuda
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Me dirijo en esta entrega a aquellos que teniendo ya sus sueños claros y metas definidas, requieren de algo más para cristalizar lo diseñado en el taller mas calificado que existe en el Planeta Tierra, como lo es la mente del ser humano.

Como Líderes que somos, Hombres de Empresa, Cabeza de familia, etc, sabemos que no podemos abandonar, aun cuando todo parezca o esté en contra. Como dice un coloquial proverbio, “…no arrugues que no hay quien planche…”

En el devocional que con mi bella familia disfruté en uno de estos bellos días de Invierno, platicábamos sobre un tema importantísimo:”…

¿Quien alienta a un Líder…?.

Definiciones de liderazgo existen por doquier, pero lejos de ser “liderazgo” un simple concepto teórico, con el diario transitar se ha convertido en una de las cualidades que debe poseer todo aquel que ha decidido marcar la diferencia para su familia, empresa, comunidad, etc.

A nivel del manejo de la empresa más importante del mundo, como lo es la familia, una cosa es ser el apoyo del hogar y otra muy diferente es ser el sostén del hogar.

Igualmente sucede en cualquier empresa o negocio que se esté desarrollando. Se hace imprescindible el trabajo en equipo para salir adelante en todo lo planificado.

Sin embargo existen momentos donde el socio, en cualquiera de dichas empresas, lejos de ser una ayuda idónea, es una carga idiota. Para ello es de vital importancia la “Fortaleza para no Abandonar nuestros sueños, metas e ideales”.

¿Cuántas veces has pensado en abandonar? Creo que a todos nos ha llegado la idea de desertar; salir de nuestra tierra y parentela hacia un mundo “nuevo”, que a la final no es tal, pues como escribió un gran amigo llamado Eclesiastés: “… nada nuevo existe bajo el sol (…) lo que hoy es, siempre ha sido…”

Cada época tiene su Líder y cada Líder tiene su época. Así como cada estación del año requiere de ropa y vestidos especiales, también cada empresa y familia requiere de Lideres Especiales, enfocados en llevar el “arca”de su familia y/o empresa a puerto seguro.

En esta época imprimen la diferencia aquellos que tenemos fortaleza para no abandonar; aquellos que sabemos que después de la tormenta viene la calma; aquellos que ciertamente conocemos que después de la montaña hay un valle y que después de una oscura noche viene un resplandeciente amanecer.

Es ineludible tener fortaleza para no abandonar aquello en lo que creemos y por lo cual hemos dado nuestros años de vida transcurridos, pues al final solo cuenta quien sale vencedor.

La vida nos pasa jugadas inesperadas; nos juega chicaneadas para ver si desistimos, más solo aquel quien tiene la fortaleza para no abandonar, será quien resulte vencedor.

Jamás podrá disfrutar a plenitud de la riqueza quien no ha conocido la pobreza; Nunca se sabrá que es gozar de buena salud hasta que se ha estado enfermo; No disfrutara de un buen descanso quien nunca ha trabajado fuertemente; Jamás degustara del platillo del premio quien no ha tenido fuerza para no abandonar.

Estados Unidos es un país de oportunidades, pero también de muchos desencantos y sufrimientos. Cuantos han venido a estas tierras por aquello del “sueño americano”, pero que por no tener la fortaleza para no abandonar, sus sueños son hoy pesadillas.

Conocí a un profesional que en su país de origen siempre tuvo todo. Un día decidió establecerse en USA, vendió sus propiedades en su Ciudad natal y se reubicó con toda su familia, hijos pequeños más su esposa embarazada, a construir su nueva vida en USA. La empresa que inicialmente lo había contratado, a los 3 meses después de su llegada le dijo que su contrato había terminado y que todo lo relacionado con su proceso de inmigración para obtener su residencia legal, también quedaba sin efecto. En cuestión de horas quedó en la calle con hijos y la mujer embarazada; sin casa, ni dinero y sin transportación.

El desesperadamente se comunico con su país de origen pidiendo ayuda, recibiendo como respuesta que nada se podía hacer porque por resoluciones del nuevo gobierno no se podía girar divisas a ninguna parte del mundo.

Comenzó a caminar las calles de la Ciudad de Miami, buscando trabajo, llenando ofertas de empleo, mientras el vientre de su mujer con el nuevo bebe continuaba en aumento. Los alimentos comenzaron a escasear, renta, luz, agua y teléfono de inmediato comenzaron a acumularse. Orden de desalojo del apartamento rentado llego en escasas 2 semanas.

Quedarse en USA sin tener un vehículo, es como vivir sin aire. Siempre llegaba tarde a las entrevistas lo que redundaba en una negativa de trabajo.

Después de usar las mejores marcas de calzado existentes, ahora caminaba con par de huecos debajo de aquellos zapatos que con piel de cocodrilo, un tiempo atrás fueron los de moda.

Su primer medio propio de transporte fue una bicicleta que encontró en un basurero. Con toda su elegancia de un ejecutivo, de traje y corbata, se encaramó sobre su nuevo medio de transporte y en esa destartalada bici, sin frenos e incolora, llegó esa noche a su lúgubre residencia, enseñándoles con orgullo a su mujer e hijos su nuevo transporte.

¿Que si pensó en abandonar?…Seguro que si…! ¿Qué si pensó en regresar a su país?…Seguro que si…! Más al analizar, proyectado a largo plazo, observó que la economía de su país no era prometedora; que si regresaba sentenciaría a sus menores hijos a vivir en situaciones riesgosas, por lo cual decidió continuar contra viento y marea, sacando fuerzas de donde no existían para luchar donde otros abandonan. Fortaleza para no abandonar.

Y así sucedió. Cuando el ser humano decide salir airoso de cualquier problema o prueba, así será.

¿Qué porque lo es?

Porque esa persona fui yo…! Eso lo viví yo y tengo el conocimiento de causa para decirte que Dios aprieta pero no ahorca. Cuando nadie apostaba un centavo a mí ni a mi familia; cuando muchos esperaban que regresara con las tablas en la cabeza; cuando toqué fondo, cuando pensé que todo había terminado, hubo una mano que vino en mi ayuda y todo porque no abandoné; todo porque saqué fortaleza para seguir. Y entonces vino el éxito. ¿Qué es el Éxito? Es dar un paso después del fracaso.

En el problema que estás pasando, sea familiar, empresarial, económico, etc, ten fortaleza para no Abandonar, pues el triunfo esta a la vuelta de la esquina. Te lo garantiza quien ha pasado por allí.

Aunque la higuera no florezca,

Ni en las vides haya fruto,

Aunque falte el producto del olivo,

Y los labrados no den mantenimiento,

Y las ovejas sean quitadas de la majada,

Y no haya vacas en los corrales,

Con todo, nunca me rendiré, me alegraré y me gozaré en quien me dio la vida.

pues estoy consciente que en mis alturas me hace andar.

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Estupinan Wilmer. (2006, febrero 18). Fortaleza para no abandonar nuestras metas. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/fortaleza-para-no-abandonar-nuestras-metas/
Estupinan, Wilmer. "Fortaleza para no abandonar nuestras metas". GestioPolis. 18 febrero 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/fortaleza-para-no-abandonar-nuestras-metas/>.
Estupinan, Wilmer. "Fortaleza para no abandonar nuestras metas". GestioPolis. febrero 18, 2006. Consultado el 22 de Febrero de 2018. https://www.gestiopolis.com/fortaleza-para-no-abandonar-nuestras-metas/.
Estupinan, Wilmer. Fortaleza para no abandonar nuestras metas [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/fortaleza-para-no-abandonar-nuestras-metas/> [Citado el 22 de Febrero de 2018].
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